¿Qué hizo China para ser el gran ganador de la pandemia de Covid-19?

Los recientes indicadores económicos de China, que dan cuenta de su desempeño en 2020, nos hablan de una historia de “éxito” cuando la enorme mayoría del mundo desarrollado registró un desempeño terrible con caídas en su producción, comercio exterior, empleo, entre otros. Este es el punto abordado en un artículo de Stella Yifan Xie, Eun-Young Jeong y Mike Cherney, publicado en el Wall Street Journal el pasado 13 de enero, y titulado “La economía de China avanza mientras que el resto del mundo se tambalea”. El artículo es por demás ilustrativo e interesante, ya que no obstante que China es el lugar en el que se originó la pandemia de Covid-19 (y hay serias sospechas de que el virus es sintético y se filtró de uno de sus laboratorios), los autores dan cuenta de qué fue lo que hizo China para aprovechar la crisis mundial del Covid-19. En esta entrega lo analizamos.

El artículo comienza señalando que China terminó el año del Covid-19 más fuerte de cómo lo comenzó, en muchos sentidos, acelerando su posición para ser un jugador cada vez más importante en la  economía global, que durante mucho tiempo ha sido dominada por Estados Unidos. Ahora en día, mientras que EE.UU. y Europa están a la expectativa de que la vacunación masiva les permita retomar la senda del crecimiento, China es la única economía importante que habría crecido en 2020, acercándose así a tener una economía del tamaño de la estadounidense.

En el 2020, China amplió su papel en el comercio mundial y reforzó su posición como fábrica mundial, a pesar de los años de esfuerzos de Estados Unidos para persuadir a las empresas de que ubiquen sus empresas en otros países. El mercado de consumo de China, impulsado por su rápida recuperación de Covid-19, sigue ganando impulso, lo que lo convierte en el motor más importante para las ganancias de las empresas globales.

Además, el país ha consolidado su posición como una fuerza en los mercados financieros globales, con una participación récord de ofertas públicas iniciales (OPIs) y cotizaciones secundarias en 2020, además de haber registrado grandes entradas de capital en acciones y bonos, y mantener el desempeño de índices bursátiles que superaron con creces al magnífico desempeño del mercado bursátil estadounidense.

El resultado del 2020 es un mundo que ahora depende más que nunca de China para crecer. De acuerdo con Moody´s Analytics, se espera que en el 2020 la economía de China haya representado el 16.8% del producto interno bruto mundial, ajustado a la inflación. Eso representa un aumento importante respecto del 14.2% que tenía en 2016, antes de que Estados Unidos y China entraran en una guerra comercial. Se espera que EE.UU. haya representado el 22.2% del PIB mundial en 2020, ligeramente por debajo del 22.3% observado en 2016. Tan sólo en el 2020, la participación de China en el PIB mundial aumentó en 1.1 puntos porcentuales, lo que significa el mayor incremento de participación relativa en un año, desde la década de 1970.

Las ganancias de China son resultado del éxito que tuvieron para contener la enfermedad del Covid-19 y hacer que sus negocios volvieran a funcionar. Los programas de estímulo del país, que eran más pequeños (como proporción del tamaño de su economía) comparados con los de EE.UU., se enfocaron en relanzar la producción industrial y evitar que las pequeñas empresas quebraran, además de que éstos implicaron poco apoyo directo para los consumidores (a diferencia de EE.UU. que ha gastado miles de millones en cheques de estímulo para los contribuyentes).

Esto implica una estrategia radical, ya que mientras que los consumidores estadounidenses siguieron gastando mucho (gracias a los estímulos), las fábricas chinas estaban listas para atender esa demanda de bienes. Eso ayudó a respaldar los empleos chinos y el propio gasto del consumidor de China durante el resto del año.

China también se benefició porque es difícil para las empresas manufactureras extranjeras reubicarse de país en el corto plazo, incluso después de que las interrupciones de la pandemia dejaron a muchos ejecutivos con el deseo de diversificar sus cadenas de suministro. Las empresas deben sopesar la pérdida de eficiencia al dejar de tener cerca a la mayoría de los proveedores de sus fábricas, así como los riesgos de mudarse a otro lugar después de que China ha demostrado a lo largo de muchos años que es altamente confiable. Contrariamente a lo que se piensa, en una encuesta de noviembre de HSBC Holdings PLC aplicada a más de 1,100 corporaciones globales, se encontró que el 75%, incluido el 70% de las empresas estadounidenses, esperan aumentar su presencia en la cadena de suministro en China durante los próximos dos años.

Tensiones comerciales

Para el resto del mundo, el éxito de China es un arma de doble filo. Por un lado, la demanda por parte de china ha sido una bendición para las empresas que venden a ese país, incluidos los productores de materias primas, así como los fabricantes de automóviles y las empresas de artículos de lujo que perdieron ventas en otros lugares. Pero por el otro, la renovada fuerza de China también ha dejado a las empresas más expuestas a un país cuyos líderes han dejado en claro que quieren reducir la dependencia de China de las empresas extranjeras y ahora buscan construir más corporaciones propias.

En Estados Unidos, los aranceles que la Administración Trump le aplicó a China tenían como objetivo el atacar los desequilibrios en la economía global y “nivelar el campo de juego” entre los dos países. Sin embargo, se espera que en 2020 China registre el mayor superávit en su cuenta corriente, la medida más amplia de las transacciones de un país con el resto del mundo, en la historia de cualquier país, según Capital Economics, una firma de investigación.

No obstante lo anterior, China continúa enfrentando grandes desafíos económicos, incluido el envejecimiento de su población y el aumento de los costos laborales, que encarecen la fabricación. Una reciente ola de incumplimientos crediticios por parte de empresas estatales se ha sumado a las preocupaciones de hace varios años respecto del manejo de su deuda.  Por su parte, el impulso que ha tenido su manufactura podría disminuir este 2021, si otras partes del mundo echan a andar con fuerza sus aparatos manufactureros. Además, algunos economistas dicen que el modelo económico liderado por el estado del país ha debilitado la innovación del sector privado, la cual sin duda es vital para el futuro de China.

Sin embargo, desde que surgió Covid-19, la economía de China ha sido resistente, reforzando la creencia de los líderes de Beijing de que su sistema ofrece una alternativa más confiable al capitalismo democrático occidental, especialmente durante tiempos de crisis.

No obstante todo lo anterior, no podemos dejar de reconocer que Estados Unidos sigue siendo la economía número uno del mundo, con el mercado de consumo más grande, un nivel de vida mucho más alto y una moneda cuya importancia eclipsa a la del yuan chino. El PIB nominal de Estados Unidos sigue siendo 50% mayor que el de China.

¿Qué esperar en 2021? Es bien sabido que Estados Unidos también está lidiando con un estrés político extremo. Este año, se espera que su PIB crezca entre un 3% y un 4%, pero es probable que su economía no vuelva a su tamaño de 2019 hasta la segunda mitad del año, según las previsiones de algunos economistas. Por su parte, se espera que China crezca hasta un 9% en 2021, según estimaciones de Morgan Stanley.

Fabricas reabiertas

Durante años, los economistas han advertido que los crecientes costos laborales de China, la profundización de la deuda y la disminución de las ganancias de productividad, pondrían en peligro su condición de fábrica mundial. La guerra comercial y los aranceles más altos redujeron aún más las ventajas de China. Pero la participación de China en las exportaciones mundiales de bienes sigue creciendo. Según Oxford Economics, fue del 15.4% en noviembre, el mes más reciente para el que se dispone de datos al momento de escribir etas líneas, cifra que se compara favorablemente con la participación de 13.7% observada a finales de 2019.  Este incremento en la participación relativa fue  impulsada en parte por la rápida transformación manufacturera de China para vender equipos de protección personal, como máscaras y respiradores, cuyas ventas aumentaron durante la pandemia.

De acuerdo con los autores del artículo, Beijing intervino enérgicamente para contener el Covid-19 y ayudar a mantener abiertas las fábricas y negocios. Cerró gran parte del país e impidió que la gente saliera de sus hogares por períodos prolongados. Estas medidas son difíciles de implementar en países con más libertades. De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de China, alrededor de 4,600 personas han muerto en ese país como resultado de la pandemia, aunque algunos investigadores creen que el número real es mucho más alto. En contraste, en Estados Unidos, el número de muertos se acerca a los 380 mil.

China además le ordenó a los bancos estatales que detuvieran el cobro de deudas de las empresas e individuos afectados, al tiempo que ofrecían crédito fresco a las pequeñas empresas a tasas más baratas de lo habitual. Los funcionarios locales exigieron que los propietarios de las fábricas cumplieran con estrictos estándares para garantizar operaciones seguras, incluido, en algunos casos, el monitorear los desplazamientos de los trabajadores en las regiones afectadas.

En aras de mantener la manufactura de píe, muchos gobiernos locales, incluida la ciudad de Foshan, enviaron autobuses para llevar a los trabajadores migrantes varados en las aldeas de regreso a las fábricas una vez que el virus desapareció. Como ejemplo tenemos que algunos de los más grandes fabricantes, como Foxconn Technology Group, que ensambla productos de Apple Inc. en China, ofrecieron a los trabajadores bonificaciones de hasta 430 dólares por persona para que regresaran al trabajo.

Con los consumidores en Occidente pasando más tiempo en casa, los pedidos del extranjero aumentaron y las empresas manufactureras chinas se beneficiaron. Para muchas empresas, sus ventas en 2020 aumentaron alrededor de un 20%. Es así que desde principios de abril, más del 97% de las empresas más grandes de China habían reabierto, según Zhang Weihua, funcionario de la Oficina Nacional de Estadísticas de China.

Expandiendo los mercados de consumo

El gasto del consumidor en China se recuperó hacía el otoño de 2020. De acuerdo con la firma de investigación Euromonitor International, se anticipa que el mercado de artículos de lujo personales de China haya crecido un 7.6% en 2020, en un contexto en el que el mercado global de estos artículos se contrajo un 20%.

Por su parte, si bien la inversión extranjera directa en Estados Unidos y Europa se desplomó en la primera mitad de este año, se mantuvo en gran medida estable en China, donde de hecho aumentó un 6.3% en el acumulado de los primeros once meses de 2020, de acuerdo con cifras del Ministerio de Comercio de China.

Todo lo anterior se tradujo en que el dinero internacional siguió entrando a China de diversas formas, lo que dio impulso a su objetivo a largo plazo de construir importantes centros financieros nacionales. Los mercados chinos, incluido el de Hong Kong, representaron el 43% de las cotizaciones públicas del mundo el año pasado, según datos de Refinitiv.

Las tenencias extranjeras de bonos chinos alcanzaron un récord de 3.25 billones de yuanes, equivalentes a unos 503 mil millones de dólares, en diciembre, cifra 49% más elevada respecto a hace un año, según datos compilados por Bond Connect Co.

Finalmente, el índice MSCI China, que incluye las empresas chinas que cotizan en el país y las que cotizan en Nueva York u otras ubicaciones, subió un 27% en términos de dólares el año pasado. El índice MSCI AC World subió 14% en el mismo período, y el índice de referencia de MSCI en EE.UU. creció un vigoroso 19%.

¿Qué podemos aprender de la experiencia de China al lidiar con la crisis del Covid-19?

En primer lugar, que lo más importante no es mantener el consumo a flote, sino la capacidad productiva. Desde este espacio he sido un duro crítico de la estrategia del gobierno federal mexicano de no apoyar a los empleadores (empresas) y permitir una destrucción masiva de capital privado, fuente de empleos, ingresos y productividad.

No sé si esto haya sido un acto deliberado para debilitar al sector empresarial mexicano, pero la realidad es que México es de los países que habría salido peor librado por la pandemia. El resucitar las miles de empresas que cerraron sus puertas nos tomará años, mientras que los importadores no tendrán problemas en traer del exterior todo lo que no encuentren en el mercado doméstico. En 2021 comenzaremos a ver con mayor claridad los costos económicos de un pésimo manejo de la pandemia, en la que al cerrar la actividad económica, se condenó a muerte a miles de empresas mexicanas, mientras que las fábricas chinas estuvieron listas para cubrir la demanda mundial.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandroparaleonjandrogomezt

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Bajas generalizadas en Cetes, tasa líder en 4.19%

Staff GAEAP*

Agencia GAEAP. 12/01/21.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a través del Banco de México, en su carácter de agente financiero del gobierno federal, informó los resultados de la subasta de valores gubernamentales correspondientes a la semana 02/21, los cuales se presentan a continuación:

En la subasta del martes 12 de enero, los Cetes con plazos de 28, 91, 182 y 364 días registraron disminuciones. Concretamente, tenemos que los Cetes a 28 días bajaron 9 centésimas de punto porcentual y ahora pagarán 4.19%; los Cetes a 91 días retrocedieron 8 centésimas y se ubicaron en 4.20%; por su parte, los instrumentos a plazo de 182 días bajaron 7 centésimas de punto para situarse en 4.18%. Finalmente, los Cetes a plazo de 364 días disminuyeron 3 centésimas de punto y ahora pagarán 4.20%.

Este resultado, en el cual la tasa de los Cetes a 91 días y los Cetes a 364 días es el mismo (4.20%) denota la expectativa por parte de los inversionistas de que a lo largo de 2021 se registrarán nuevos recortes a la tasa de interés objetivo del Banco de México. En GAEAP consideramos que a partir de febrero de este año la tasa de inflación comenzará a acercarse más al objetivo del Banxico de 3.0%, por lo que es de esperarse que en febrero veamos un recorte en la tasa de interés objetivo a 4.0%.

El día de ayer, las tasas de interés de los T-Bills en los Estados Unidos se ubicaron en los siguientes porcentajes: en 0.09% para el instrumento a plazo de un mes, de 0.08% para el que tiene plazo a tres meses, 0.10% para el que tiene vencimiento a seis meses, y 0.10% para los instrumentos a plazo de un año. Estos niveles de tasas son similares a los observados hace una semana.

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Exportaciones, el principal motor de crecimiento para las empresas

El año 2020 fue uno en el que el Producto Interno Bruto (PIB) de México cayó cerca de -9.0% (el dato oficial lo sabremos el 25 de febrero), cifra que hace ver a las pasadas crisis como asunto menor (en 1983 el PIB cayó -4.35%, en 1986 fue de -3.73%, en 1995 de -6.25% y en 2009 la caída fue de -5.28%). El colapso económico del año que acaba de terminar se dio por shocks de oferta y de demanda, y hablando de ésta última, es bien sabido que prácticamente todos los componentes de la demanda agregada del país se colapsaron. De acuerdo con cifras del INEGI, en el comparativo de los primeros nueve meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019 vemos que, en términos reales, el consumo privado presentó una caída de -11.5%, el consumo de gobierno creció 2.5%, la formación bruta de capital fijo (inversión) cayó -20.1%, la variación de existencias (inversión) disminuyó -12.4%, mientras que las exportaciones de bienes y servicios se contrajeron -10.9%.

Como se puede apreciar, fuera del consumo de gobierno, en los primeros nueve meses de 2020, el componente de la demanda agregada del país que registró el desempeño “menos malo” fue el de exportaciones. Esto es muy relevante dado el enorme peso que tienen las ventas al exterior como proporción del PIB, siendo éste de 36.82% en los primeros tres trimestres de 2020. El dato pudiera parecer poco relevante, pero si consideramos que más de una tercera parte de lo que producimos depende del dinamismo económico del resto del mundo, pues las cosas adquieren otra perspectiva.

Es así que dada la importancia que tiene el comercio exterior para nuestro país, en esta entrega analizo las cifras de su desempeño en el acumulado a octubre de 2020, respecto a cómo se comportaron nuestras exportaciones e importaciones de mercancías en el comercio con las diversas zonas geográficas del mundo.

Exportaciones

En los primeros diez meses de 2020, las exportaciones de mercancías de México totalizaron 336.187 miles de millones de dólares (mmdd), cifra que representa una caída de -12.6% respecto a los 384.502 mmdd exportados en los primeros diez meses de 2019. De los 336.187 mmdd exportados, el 83.8% tuvo como destino las naciones de Norteamérica, el 4.4% fueron para las de Centro y Suramérica, el 5.5% para las de Europa, el 5.8% para las de Asia, el 0.2% para las de África el 0.3% para las de Oceanía y el restante 0.1% para países no identificados. Las cifras siguen evidenciando nuestra gigantesca dependencia respecto al desempeño del mercado estadounidense (de acuerdo con el Banco Mundial, el PIB de Estados Unidos habría caído -3.6% en 2020) no obstante que en los discursos de los sectores público y privado, se habla hasta el cansancio de la necesidad de hacer mayor uso de nuestra red de tratados comerciales y diversificar nuestras ventas al exterior.

Ahora, en cuanto a la evolución del valor (en dólares) de las exportaciones en el comparativo de los primeros diez meses de 2019 y los mismos meses de 2020, tenemos que las exportaciones de mercancías dirigidas a las naciones de Norteamérica cayeron -12.2%, las que van a los países de centro y Suramérica bajaron -20.8%, las que van a las de Europa bajaron -15.8%, las que van a las de Asia disminuyeron -7.3%, las que van a las de África bajaron -25.1%, y las que van a Oceanía retrocedieron -8.2%. Queda claro que el desempeño menos malo de nuestras exportaciones se dio en aquellas dirigidas a Asia, mientras que el peor desempeño ocurrió en aquellas que van a África (que realmente son poco significativas) y las que van a Centro y Suramérica.

Como se señaló líneas arriba, se debe destacar que la caída del PIB de Estados Unidos fue de apenas -3.6% y eso ayudó a que en el acumulado de los primeros diez meses de 2020 nuestras exportaciones de mercancías a Norteamérica hubieran caído sólo -12.2%. Es de esperarse que con las cifras finales de todo el 2020 veamos que la caída de exportaciones a totales haya sido de un -10.2% aproximadamente.

Importaciones

En los primeros diez meses de 2020 las importaciones de mercancías por parte de México sumaron 311.005 mmdd, cifra que implica una caída de -18.8% respecto de los 382.995 mmdd de importaciones registrados en los primeros diez meses de 2019. De los 311.0 mmdd de importaciones, el 45.9% tuvo como origen las naciones de Norteamérica, el 3.3% provinieron de los países de Centro y Suramérica, el 12.0% de las de Europa, el 38.2% de las de Asia, el 0.3% de las de África y el 0.2% de Oceanía.  De entrada llama la atención que mientras que Norteamérica es el destino del 83.8% de nuestras exportaciones, dicha región del mundo es el origen de apenas el 45.9% de nuestras compras del extranjero. En contraste, Asia es el destino del 5.8% de nuestras exportaciones, pero de esas naciones proviene el 38.2% de las mercancías que importamos.

Ahora, en cuanto a la evolución de las importaciones por región del mundo, primero debemos señalar que la caída de las importaciones mexicanas de -18.8% es producto de la severa contracción de la actividad económica en nuestro país. Si la actividad manufacturera se frena, cae la importación de materias primas y bienes intermedios, mientras que la pérdida de poder adquisitivo de la población ha provocado que caigan las importaciones de bienes de consumo final. En el comparativo de los primeros diez meses de 2019 y los mismos meses de 2020, tenemos que las importaciones de México desde Norteamérica cayeron -21.2%, las de Centro y Suramérica retrocedieron -18.7%, las de Europa cayeron -21.1%, las de Asia bajaron -14.9%, las originarias de África bajaron -21.5%, mientras que las que vienen de Oceanía bajaron -22.4%.

Es pertinente precisar que la caída de las importaciones, más allá de ser un síntoma de la recesión que vive nuestro país, tiene un efecto positivo para la recuperación económica de algunos sectores económicos en la medida en que esto implique que se consumen más productos hechos en México. Este es un tema que abordaré en otra entrega.

Saldo de la balanza comercial

Derivado de que las importaciones de México cayeron más de lo que disminuyeron nuestras exportaciones, es que en el periodo del comparativo de los primeros diez meses de 2019 a los mismos meses de 2020, nuestra posición en la balanza comercial mejoró con respecto a algunas regiones del mundo. Vemos que en los primeros diez meses de 2019 México registró un superávit en su balanza comercial total de 1.507 mmdd, mientras que en los primeros diez meses de 2020 dicho superávit aumentó hasta los 25.182 mmdd, lo que implica un aumento de 1,570.5%. Esto sin duda son buenas noticias para nuestras cuentas externas (y de hecho esto ayuda a la fortaleza relativa del peso frente al dólar), pero si debe quedar bien claro que este mayor superávit del 2020 no es producto de que estemos exportando más, sino que es el resultado de que nuestras importaciones cayeron más que nuestras exportaciones, lo que a su vez se debe a que la economía mexicana fue de las que más se contrajo en 2020.

En cuanto al saldo de la balanza comercial de México con las distintas regiones del mundo, tenemos que con Norteamérica pasamos de un superávit de 145.646 mmdd en los primeros diez meses de 2019 a uno de 143.294 mmdd en los mismos meses de 2020, lo que implica que dicho superávit se redujo en -1.6%. En relación a Centro y Suramérica, pasamos de un superávit de 5.771 mmdd en los primeros diez meses de 2019 a uno de 4.298 mmdd, lo que implica una disminución de -25.5% en el balance positivo que se venía observando.  Con respecto a Europa hubo una mejoría importante, ya que pasamos de un déficit de -25.412 mmdd en los primeros diez meses de 2019 a uno de -18.899 mmdd en los mismos meses de 2020, lo que significa que nuestro déficit con esa región del mundo bajó -25.6%.

La región con la que tuvimos la principal mejora en nuestra balanza comercial fue con Asia, ya que pasamos de tener un déficit de -118.662 mmdd en los primeros diez meses de 2019 a uno de -99.372 mmdd en los mismos meses de 2020. Esto significa que nuestro déficit con dicha región disminuyó en -16.3%, cifra equivalente a 19.291 mmdd menos de déficit. Respecto a África el déficit de México se mantuvo casi sin cambios en torno al medio millardo de dólares, mientras que con Oceanía nuestro superávit creció un poco al pasar de 327 millones de dólares (mdd) a 394 mdd.

Conclusiones

Lo que podemos concluir de todo esto es que en los primeros diez meses de 2020 las cuentas externas de México han mostrado un buen desempeño, pero esto se debe principalmente a que la fuerte crisis económica que vivimos ha frenado nuestras importaciones más de lo que se cayeron las exportaciones. Sin embargo las positivas perspectivas económicas para el PIB mundial y de los Estados Unidos en el 2021 (el Banco Mundial estima un crecimiento de 3.7% para el mundial y de 4.0% para nuestro vecino del norte) hacen pensar que el 2021 será un año de una importante recuperación de las ventas al exterior. Esto es muy importante, sobre todo cuando se considera que el mercado interno mexicano se recuperará a sus niveles precrisis hasta el 2023 en el mejor de los casos. Esto significa que las empresas que incursionen en los mercados de exportación son de las que más rápido se recuperarán. Es así pues, que la exportación puede ser el principal motor de crecimiento para las empresas manufactureras nacionales que hagan la tarea.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Resultados mixtos en subasta de Cetes, tasa líder en 4.28%

Staff GAEAP*

Agencia GAEAP. 5/01/21.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a través del Banco de México, en su carácter de agente financiero del gobierno federal, informó los resultados de la subasta de valores gubernamentales correspondientes a la semana 01/21, los cuales se presentan a continuación:

En la subasta del martes 5 de enero, los Cetes con plazo de 28 días registraron aumento, mientras que los instrumentos con plazos de 91, 175 y 343 días disminuyeron su rendimiento. Concretamente, tenemos que los Cetes a 28 días repuntaron 4 centésimas de punto porcentual y ahora pagarán 4.28%; los Cetes a 90 días bajaron 1 punto porcentual y se ubicaron en 4.28%; por su parte, los instrumentos a plazo de 175 días bajaron 9 centésimas de punto para situarse en 4.25%. Finalmente, los Cetes a plazo de 343 días disminuyeron 6 centésimas de punto y ahora pagarán 4.23%.

Este resultado se da en un contexto de inflación dentro del rango objetivo del Banco de México. Hay que recordar que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó el pasado 23 de diciembre que en la primera quincena de diciembre de 2020 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.34 por ciento respecto a la quincena inmediata anterior, así como una inflación anual de 3.22 por ciento. Por su parte, la expectativa de GAEAP y de la mayoría de los analistas es que el siguiente movimiento en la tasa de interés objetivo del Banxico será una baja de un cuarto de punto porcentual y éste sucedería en la próxima reunión de su Junta de Gobierno,  programada para febrero de 2021. Se mantiene la proyección de que la tasa de fondeo cierre 2021 en 3.75% (desde el actual 4.25%).

El día de ayer, las tasas de interés de los T-Bills en los Estados Unidos se ubicaron en los siguientes porcentajes: en 0.09% para el instrumento a plazo de un mes, de 0.09% para el que tiene plazo a tres meses, 0.09% para el que tiene vencimiento a seis meses, y 0.10% para los instrumentos a plazo de un año. Estos niveles de tasas son similares a los observados hace una semana.

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Impacto del Covid-19 en la manufactura de cada estado en 2020

La industria manufacturera de México es fundamental para el crecimiento económico y la estabilidad del país. De acuerdo con cifras oficiales, en los primeros once meses de 2020 las actividades manufacturas representaron el 27.13% del total de los empleos registrados en el IMSS, además de haber generado el 89.53% del valor de las exportaciones totales de México en los primeros diez meses de dicho año.

No obstante lo anterior, la crisis económica causada por la suspensión de las actividades “no esenciales” durante abril y mayo de 2020, así como su lenta recuperación por la estrategia de comunicación de “Quédate en casa”, así como la pérdida de miles de empleos y disminución de salarios, ha causado estragos en el mercado interno, con severas implicaciones en la industria manufacturera nacional.

Esto lo confirmamos en la pasada entrega, cuando presentamos el análisis del desempeño de la industria manufacturera en México en los primeros diez meses de 2020. En esta ocasión mostramos el análisis complementario con la evolución de esta actividad en cada estado de la República Mexicana. Se presenta el análisis para dos periodos, primero el comparativo de los primeros diez meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019, y posteriormente el comparativo de octubre de 2020 respecto del mismo mes de 2019.

Comparativo Enero-Octubre 2020 respecto Enero-Octubre 2019

De acuerdo con las cifras de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI, en  el comparativo de los primeros diez meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019, se observa que el valor total de la producción manufacturera en México cayó -9.2% en términos nominales (-12.3% en términos reales, es decir, ajustado por inflación). No obstante lo anterior, hubo estados con afectaciones menos graves, y desde luego, otros que registraron mucho más severas que el promedio nacional.

A continuación se presenta la evolución nominal del valor de la producción manufacturera por entidad federativa en el comparativo de los primeros diez meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019 (las entidades están ordenadas de mejor a peor desempeño y en paréntesis se indica el porcentaje de aumento o caída): 1. Colima (9.0%), 2. Tabasco (7.4%), 3. Sinaloa (6.8%), 4. Durango (3.4%), 5. Nayarit (3.2%), 6. Baja California Sur (2.8%), 7. Michoacán (1.7%), 8. Guanajuato (-1.9%), 9. Campeche (-2.4%), 10. Yucatán (-2.7%), 11. Guerrero (-3.6%), 12. San Luis Potosí (-4.0%), 13. Aguascalientes (-4.2%), 14. Chihuahua (-4.4%), 15. Querétaro (-5.5%), 16. Baja California (-6.2%), 17. Tamaulipas (-7.6%), 18. Jalisco (-7.7%), 19. Zacatecas (-7.9%), 20. Ciudad de México (-9.2%), 21. Nuevo León (-9.5%), 22. Sonora (-11.0%), 23. Quintana Roo (-11.8%), 24. Coahuila (-11.9%), 25. Estado de México (-12.3%), 26. Chiapas (-13.2%), 27. Tlaxcala (-14.3%), 28. Puebla (-15.5%), 29. Veracruz (-16.4%), 30. Morelos (-20.2%), 31. Oaxaca (-21.3%), y 32. Hidalgo (-22.0%).

Si tomamos en consideración que la inflación promedio en los primeros diez meses de 2020 fue de 3.4% entonces queda claro que sólo Colima, Tabasco, Sinaloa y Durango observaron un incremento en términos reales; es decir, no presentaron un deterioro en su nivel real de producción en el periodo en cuestión; mientras que 28 entidades federativas si muestran retroceso.

Es importante señalar que si bien hubo 4 entidades con crecimiento en términos reales, éstas representan apenas el 2.6% del valor total de la producción nacional de la industria manufacturera en los primeros 10 meses de 2020.

De hecho para comprender mejor la relevancia del incremento o decremento del valor de la producción manufacturera en cada estado, es importante tener presente el porcentaje de contribución de cada uno al valor total de producción manufacturera a nivel nacional. A continuación se presenta lo que aporta cada estado (en paréntesis se indica el porcentaje): 1. Nuevo León (12.58%), 2. Coahuila (11.68%), 3. Estado de México (11.58%), 4. Guanajuato (9.96%), 5. Jalisco (6.63%), 6. Puebla (5.73%), 7. San Luis Potosí (4.77%), 8. Querétaro (4.52%), 9. Veracruz (3.93%), 10. Aguascalientes (3.90%), 11. Ciudad de México (3.73%), 12. Sonora (3.04%), 13. Baja California (2.68%), 14. Tamaulipas (2.16%), 15. Hidalgo (1.89%), 16. Chihuahua (1.70%), 17. Michoacán (1.62%), 18. Morelos (1.28%), 19. Oaxaca (0.96%), 20. Tabasco (0.88%), 21. Tlaxcala (0.87%), 22. Durango (0.82%), 23. Yucatán (0.78%), 24. Sinaloa (0.72%), 25. Chiapas (0.58%), 26. Zacatecas (0.50%), 27. Colima (0.18%), 28. Nayarit (0.14%), 29. Quintana Roo (0.07%), 30. Baja California Sur (0.05%), 31. Guerrero (0.05%), y 32. Campeche (0.03%).

Llama mucho la atención que cinco estados del país (Nuevo León, Coahuila, Estado de México, Guanajuato y Jalisco) generan el 52.44% del valor total de la industria manufacturera en México, mientras que los 20 estados con menos actividad manufacturera generan apenas el 17.95% del total. Esto es una muestra más de las grandes diferencias y niveles de desarrollo industrial de las regiones de México.

Comparativo octubre 2020 respecto a octubre 2019

Las estadísticas de la EMIM de INEGI dan cuenta de la recuperación del valor de la producción de la industria manufacturera en términos anualizados en septiembre y octubre (creció 4.3% y 8.5% respectivamente). Sin embargo, el aumento nominal de 8.5% observado entre octubre de 2019 y el mismo mes de 2020, no es un fenómeno generalizado para todas las entidades del país, ya que varias crecieron a doble dígito mientras otras tantas caían en proporciones similares.

A continuación se presenta la evolución del valor de la producción manufacturera en el comparativo de octubre de 2020 respecto del mismo mes de 2019 para cada estado del país (las entidades están ordenadas de mejor a peor desempleo y en paréntesis se indica el porcentaje de variación nominal): 1. Guanajuato (45.0%), 2. Baja California (27.7%), 3. Tabasco (26.1%), 4. Sonora (21.8%), 5. Aguascalientes (21.2%), 6. Colima (18.0%), 7. Coahuila (14.7%), 8. Michoacán (13.5%), 9. Puebla (9.6%), 10. Querétaro (9.2%), 11. Sinaloa (9.0%), 12. Nuevo León (8.2%), 13. Yucatán (7.3%), 14. San Luis Potosí (7.2%), 15. Baja California Sur (4.7%), 16. Zacatecas (4.0%), 17. Durango (3.6%), 18. Chihuahua (3.1%), 19. Tamaulipas (0.7%), 20. Nayarit (-0.8%), 21. Tlaxcala (-1.0%), 22. Jalisco (-1.4%), 23. Oaxaca (-1.6%), 24. Guerrero (-1.9%), 25. Estado de México (-2.2%), 26. Chiapas (-4.9%), 27. Morelos (-5.7%), 28. Quintana Roo (-5.8%), 29. Ciudad de México (-8.7%), 30. Campeche (-13.8%), 31. Veracruz (-15.4%), y 32. Hidalgo (-26.0%).

Al tomar en consideración que la inflación entre octubre de 2019 y el mismo mes de 2020 fue de 4.2%, queda claro que sólo 15 entidades observaron una tasa de crecimiento real positiva en el periodo de referencia, mientras que 17 observaron una contracción en el valor de su producción manufacturera.

Vemos que los estados de mejor desempeño manufacturero en octubre de 2020 son aquellos en los que hay una importante presencia de Fabricación de equipo de transporte; Industrias metálicas básicas;  3. Fabricación de maquinaria y equipo; Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica; y Fabricación de productos metálicos. De igual forma, las entidades con mejor desempeño son aquellas que tienen un importante volumen de exportaciones.

Conclusiones

Es de esperarse que los datos del cierre de 2020 (noviembre y diciembre) confirmen la recuperación de la industria manufacturera en México y probablemente veremos que ésta cerrará el año que recién concluyó con una caída nominal en su valor de producción de -8.3%. Sin embargo, es un hecho que veremos que muchas actividades seguirán con fuertes problemas (textil, vestido, calzado, muebles, maquinaria y equipo), mientras otras tendrán un buen desempeño (como las que se mencionan líneas arriba). Por su parte, también es de esperarse que algunos estados continuarán mostrando una sólida recuperación, mientras que a otros les tomará años recuperar lo que sus empresas manufactureras perdieron en el 2020. La vía para una recuperación más acelerada seguirá siendo la exportación, dado que el mercado interno seguirá deprimido con una tasa esperada de crecimiento de apenas el 3.0% en 2021.

Si quieres conocer más sobre el desempeño económico de algún estado en particular, contamos con los Análisis coyunturales de las economías estatales de México.

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Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt