El sistema financiero mexicano en tiempos del COVID-19

GF15P13F1_171553Las perspectivas respecto a la duración de la emergencia sanitaria derivada del COVID-19 son inciertas. La mayoría de los analistas considera que ésta durará hasta julio de este año, pero la realidad es que podría durar mucho más. Con este escenario, las perspectivas respecto al desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) de México se siguen recortando hasta llegar a un -8.0% por parte del Bank of America. Una caída de esa magnitud equivale a desaparecer casi todo el valor agregado que genera el Estado de México en un año.

Las perspectivas recesivas se han apoderado también de los Estados Unidos, Sudamérica y Europa. La gran pregunta es cuánto tiempo tardará cada país para salir de la recesión en la que inevitablemente caerán, tema que abordé la semana pasada.

En este contexto, vemos que los bancos en México y alrededor del mundo, han tenido un pésimo desempeño bursátil en el último mes, derivado de la combinación de varios factores: 1. Baja en la tasa de interés objetivo, la cual no se ve que se vaya a recuperar pronto y en el caso de México trae aparejada la disminución en la TIIE; 2. Miedo a una recesión prolongada, lo que podría lanzar a miles de créditos a caer en mora y disminuir la actividad bancaria en general; y 3. En el caso de México, la recomendación oficial de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en el sentido de que los bancos no paguen dividendos a sus accionistas y que cualquier grupo bancario o financiero que pretenda no seguir esta recomendación tiene siete días para explicarlo a dicha comisión.

Dado lo anterior, es de esperarse que la presión en los precios de las acciones de los bancos persistirá hasta que tengamos una idea más clara de qué tan larga y profunda será la recesión. Pero tal vez esto sea cosa menor dado que los bancos tienen “carnita para subsistir, ya que han sido de los negocios más rentables en México. En 2019, los 51 bancos que operan en México acumularon ganancias por 163 mil millones de pesos, aproximadamente 6 mil millones de pesos más de los registrados en 2018.

¿No obstante esta inmensidad de ganancias, obtenidas en buena parte por la intermediación  financiera en un esquema de reservas fraccionarias, cabe preguntarse qué tan grave ha sido la caída de los precios de las acciones de los bancos en México?

18190120943236La respuesta es que de las 35 empresas que conforman el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), cinco son de bancos. La estadística muestra que en el último mes, éstas han tenido un muy mal desempeño. Por ejemplo. Las acciones de Banregio Grupo Financiero O muestran una caída de -47.39%, las de Santander Mexico B un -44.82%, Banco del Bajio un -42.35%, Financiero Banorte trae -41.92% y Grupo Financiero Inbursa registra -22.75%.

Para complementar la imagen de lo que está sucediendo, busqué en el portal de internet de investing.com, la evolución de las acciones que aparecieran con los campos de país México, con todos los mercados, en el sector financiero (bancos y aseguradoras principalmente) y todo tipo de activos. La búsqueda me arrojó resultados para 84 empresas. De este total, 48 empresas presentan variación negativa en el último mes. A continuación se presenta su desempeño ordenado de peor a mejor (en paréntesis se indica su porcentaje de disminución): Santander México  B (-44.82%), Capital One Financial (-43.83%), Banco del Bajio (-42.35%), Erste Bank (-40.34%), AIG (-37.93%), BNP Paribas (-34.89%), Credito Real SAPI (-34.36%), ING ADR (-32.32%), Synchrony Financial (-29.68%), Grupo Profuturo (-29.29%), Barclays ADR (-27.41%), Value GF (-26.87%), Citigroup (-26.28%), Qualitas Controladora (-26.19%), MetLife (-24.77%), Prudential Financial (-24.56%), UniCredit (-23.47%), Société Générale (-21.69%), BBVA (-20.56%), China Life Insurance ADR (-19.71%), Concentradora HipotecariaPI (-19.06%), Credicorp (-18.64%), Santander (-18.54%), American Express (-17.67%), US Bancorp (-17.37%), Itau Unibanco (-14.73%), Wells Fargo&Co (-14.42%), Allianz (-13.83%), Intesa (-13.76%), Ameriprise Financial (-11.26%), Axa (-10.13%), Credit Suisse ADR (-9.52%), Goldman Sachs (-8.60%), Bank of Nova Scotia (-8.60%), JPMorgan (-8.38%), Banco Bradesco (-7.10%), Actinver B (-6.55%), Prudential Public ADR (-6.52%), Deutsche Bank (-6.45%), Bank of America (-6.03%), The Travelers (-5.16%), Morgan Stanley (-4.65%), Financiera Independencia (-3.93%), HSBC ADR (-1.60%), Fidelity National Info (-1.53%), Invex Control A (-1.33%), Grupo Financiero Multiva (-0.77%) y GBM O (-0.55%).

Hay otras 21 empresas, las cuales no presentan variación en el precio de la acción. También hay otras 15 empresas que presentan incremento (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento en el precio de la acción en el último mes): RBC (0.7%), KB Financial (1.14%), UnitedHealth (1.58%), ICE (1.63%), Mastercard (2.18%) Cigna (2.9%), The Charles Schwab (3.37%), Grupo Nacional Provincial (3.9%), PayPal Holdings Inc (4.0%), Holding Monex SAB de CV (4.17%), UBS Group (4.94%), Berkshire Hathaway B (5.39%), BlackRock (10.69%), Genworth (15.8%) y BME (38.38%).

Dadas las enormes pérdidas en el valor de capitalización de los bancos, incluidos los mexicanos, es de esperarse que éstos tomen medidas para capitalizarse y tratar de hacer negocio. Esto para provocar un rebote en el precio de sus acciones, aunque esto sea en perjuicio de algunos de sus clientes empresariales, no obstante el comunicado No.016/2020 de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en el sentido de que iban a apoyar a los deudores (“créditos al consumo, de vivienda y comerciales, para los clientes cuya fuente de pago se encuentre afectada por esta contingencia” dice el comunicado).

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Para verificar lo que está pasando con las condiciones crediticias a unos días del anuncio de la CNBV, la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), levantó una encuesta entre sus afiliados en la semana del 30 de marzo al 2 de abril. Entre las respuestas interesantes de la encuesta está el que el 12% de los encuestados manifestaron que han percibido incremento en la tasa de interés que les cobran por sus créditos; y de este 12% de encuestados que han notado incrementos, el 66.6% lo ha visto en el rango de entre 1% y 5%, mientras que el resto entre 6% a 10%.

De igual manera, de la totalidad de los encuestados, 24% manifestó que ha tenido afectación en sus líneas de crédito, ya sea porque le fueron canceladas o disminuidas. Por su parte, el 32% de los encuestados manifestó que ha tenido problemas para la adquisición de nuevos créditos. Entre los problemas que han enfrentado están: “No hay créditos sin garantías; Problemas por demasiados requisitos y políticas; Desconocemos la razón, simplemente se ha aplazado el tiempo que nos habían indicado inicialmente para la liberación del crédito; y Burocracia del banco ante la incertidumbre”.

Es de esperarse que las condiciones crediticias en México se sigan apretando en la medida en que los bancos comerciales buscan la rentabilidad y disminuir los riesgos de prestarle a empresas que no saben cuando van a retomar sus operaciones y que han sido definidas como “no esenciales”. Pero es entonces aquí donde debería entrar la banca de desarrollo a apoyar a las empresas mexicanas, aunque no ha sido así.

El pasado jueves 2 de abril, la Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana (CONCAMIN), emitió un comunicado de prensa en el que se cuestiona ¿dónde están NAFIN, BANCOMEXT, FIRA y la FR en este momento de emergencia? Y agrega que en otros países, la banca de desarrollo es crucial frente a la crisis del COVID-19 ya que ésta sirve como instrumento del Estado para atemperar los efectos nocivos de la enfermedad sobre la economía.

Menciona además que “en el caso de México, no vemos en absoluto una respuesta de los bancos de desarrollo, especialmente de NAFIN y BANCOMEXT, que deberían estar actuando como garantes de la liquidez de más de un millón de MIPYMES, solamente en el sector industrial.

CONCAMIN considera que estas instituciones deben propiciar el crecimiento económico garantizando que no se interrumpan los flujos financieros que existen alrededor de los proyectos públicos y privados estratégicos; no debe perderse de vista que la contingencia de salud pasará, pero el daño económico podría ser de enorme profundidad y largo plazo.”

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Francisco Cervantes Díaz, Presidente de CONCAMIN

La CONCAMIN propone que estas instituciones desarrollen programas especiales que permitan la continuidad de las empresas a través de: 1. Garantizar el pago oportuno a proveedores de bienes y servicios de los tres niveles de gobierno. Ello impediría que se interrumpan los flujos económicos y se origine desempleo; 2. Reactivar el factoraje, con líneas suficientes a través de todo el sistema bancario; 3. Desarrollen nuevos y ágiles mecanismos de financiamiento para mantener los flujos operativos de las empresas, como los que se están aplicando en otros países; y 4. Impulse novedosos productos financieros en los que actúe como banca de primer piso y a través de la banca comercial para apoyar los sectores y cadenas productivas estratégicas ya sea por su contribución al empleo, al crecimiento, al cuidado de la salud o a las exportaciones hacia los Estados Unidos, evitando que los productos de México sean sustituidos por los de otros países como consecuencia de las drásticas medidas de contención anunciadas.

A manera de conclusión podemos señalar que un país que no cuenta con suficientes mecanismos sanos de financiamiento en tiempos de crisis, simplemente acabará por agravar la situación. Es apremiante que se garantice a la brevedad que el crédito seguirá fluyendo en los términos de lo que propone la CONCAMIN, entre más se tarde el gobierno federal en tomar las medidas de apoyo, mayor será el daño a la planta productiva nacional y más nos tardaremos en salir de la crisis económica en la que estamos.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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