Desempeño económico de los estados en el arranque de 2022

Las perspectivas de crecimiento económico de nuestro país se siguen ajustando a la baja conforme se vislumbra un panorama sombrío para la economía estadounidense y comienzan a surtir efecto los apretones monetarios llevados a cabo por el Banco de México. En la más reciente encuesta del Banco de México de expectativas, los analistas consultados prevén un crecimiento del PIB de apenas 1.77% para 2022 y de 1.74% para 2023; mientras que el propio banco central ubica el límite inferior del posible crecimiento de este año en 1.6% y el Grupo Financiero Citibanamex considera que el país apenas si crecerá 1.5% en 2022.

Es bien sabida la gran dependencia de México en la evolución económica de Estados Unidos. En 2021 nuestras exportaciones a dicho país sumaron  398.989 miles de millones de dólares, cifra que representa unos 8.101 billones de pesos. Si consideramos que el PIB nominal de México fue de 26.273 billones de pesos en dicho año, pues las exportaciones a Estados Unidos representan el 30.8% de nuestro PIB. De ese tamaño es nuestra dependencia. Por lo tanto, si en su pasada reunión de política monetaria, el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos recortó su perspectiva de crecimiento del PIB de 2.8% a sólo 1.7%, pues habrá una afectación para nuestro país.

La tasa de interés objetivo del Banco de México pasó del 4.00% en junio  de 2021 hasta el nivel actual de 7.75% y se prevén alzas adicionales, de manera que podría terminar el año en 9.25%. Esto sin duda tendrá un impacto en la inversión productiva y en el consumo; además de que la inflación que ha provocado las alzas en tasa de interés se concentra en alimentos, por lo que podríamos esperar una afectación a diversas actividades económicas en la medida en que los consumidores sustituyen bienes de menor necesidad para adquirir los alientos más caros.

En este sentido, de acuerdo con el más reciente informe del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, para México persisten diversos riesgos globales, entre  los que destacan: un apretamiento más acelerado y potencialmente desordenado de las condiciones financieras globales, dados los ajustes en las posturas de política monetaria en diversas economías ante presiones inflacionarias globales más persistentes; y, por otro, un crecimiento económico global menor a lo anticipado, con implicaciones para el proceso de recuperación pospandemia. Pero eso no es todo, ya que en el ámbito interno existe el riesgo de un debilitamiento en el consumo e inversión internos, así como de potenciales ajustes en las calificaciones crediticias soberana y de Pemex.

De acuerdo con cifras oficiales, medido a través del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), la economía de México ha crecido 1.5% anual en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022, lo cual es producto de que las actividades primarias (agricultura, ganadería, etc.) crecieron 2.7%, las secundarias (industrias de la construcción; minería; electricidad, gas y agua; y manufacturas) 3.0% y las terciarias (comercio y servicios) apenas 0.7%. ¿Será posible que la economía mexicana incremente el ritmo de expansión para lograr un crecimiento de 1.7% este año? Es posible, pero sin duda será complicado en el actual contexto global.

Con esto en mente, en esta entrega quiero abordar la situación de la economía de los diferentes estados del país, ya que si bien México presenta este aumento de 1.5% en lo que va del año, el dinamismo económico difiere a nivel de estado y por tipo de actividad económica. Revisaremos la situación en materia exportaciones, actividad industrial total, industria manufacturera, industria de la construcción y de los establecimientos comerciales. Todo con la información más reciente disponible al momento de escribir estas líneas.

Exportaciones

El INEGI reportó que en el primer trimestre de 2022 el valor de la suma de las exportaciones de las entidades federativas fue de 118.3 miles de millones de dólares (mmdd), monto que equivale a un incremento de 19.0% respecto al valor del primer trimestre de 2021.

Los cinco estados de mayor dinamismo en sus exportaciones durante el periodo mencionado fueron (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Quintana Roo (857.5%), Hidalgo (101.4%), Nayarit (68.3%), Tabasco (67.5%) y Veracruz (61.0%). Se debe señalar que las elevadas tasas de crecimiento porcentual de Quintana Roo, Hidalgo y Nayarit se deben a que la base de comparación del primer trimestre 2021 es muy baja.

Dado lo anterior, resulta útil considerar a los cinco estados de mayor valor de exportaciones en el primer trimestre de 2022 y tenemos a los siguientes (en paréntesis se indica el valor de dichas exportaciones en miles de millones de dólares): Chihuahua ($16.9 mmdd), Coahuila ($13.9 mmdd), Baja California ($12.2 mmdd), Nuevo León ($11.3 mmdd) y Tamaulipas ($8.0 mmdd). Estos cinco estados contribuyeron con el 52.7% de las exportaciones totales de México en dicho trimestre.

Actividad industrial

Con relación al volumen físico de la actividad industrial tota (misma que incluye la minería, construcción, electricidad, gas y agua, y manufacturas), vemos que en el comparativo del primer bimestre de 2021 al primer bimestre de 2022, a nivel nacional ésta creció 3.3%.

Al analizar esta información por entidad federativa, vemos que sólo 21 estados presentan crecimiento en el volumen físico de producción durante el periodo referido por lo que hay 11 entidades federativas que tienen un nivel físico de producción industrial por debajo del observado en el primer bimestre de 2021.  Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo mencionado fueron los siguientes (en paréntesis se indica el porcentaje de crecimiento): Morelos (22.4%), Tabasco (19.5%), Hidalgo (16.1%), Sonora (13.2%) y Nuevo León (7.1%). Por su parte, de los 11 estados que muestran una caída en su nivel de producción industrial, los de peor desempeño fueron los siguientes (en paréntesis se indica el porcentaje de disminución): Nayarit (-3.5%), Veracruz (-3.5%), Campeche (-6.5%), Puebla (-6.8%) y Aguascalientes (-7.9%).

Es importante precisar que al mes de febrero de 2022, son sólo 17 los estados que muestran un nivel de producción industrial superior al observado en el año base de 2013. Siendo los de mejor desempeño los siguientes (en paréntesis se indica el valor del índice en febrero de 2022): Baja California (141.7), Querétaro (132.7), Yucatán (            128.7), Chihuahua (122.8) y Aguascalientes (118.0).

Industria manufacturera

Con relación al valor nominal de la producción de la industria manufacturera a nivel nacional, vemos que en el comparativo de los primeros cuatro meses de 2021 a los mismos meses de  2022, ésta aumentó 17.9% nominal. En el total nacional vemos que en el periodo de referencia, todas las 20 actividades económicas muestran crecimiento nominal en el valor de su producción, pero las cinco de mejor desempeño son (en paréntesis se indica el porcentaje de aumento nominal): Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (93.3%); Industria de la madera (37.6%); Industria química (30.9%); Fabricación de productos metálicos (25.8%); e Impresión e industrias conexas (25.7%).

Por su parte, las cinco actividades manufactureras de menor crecimiento nominal durante el periodo antes mencionado son (en paréntesis se indica el porcentaje de crecimiento o disminución): Industria alimentaria (10.3%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (9.8%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (8.9%); Fabricación de equipo de transporte (7.6%); y Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (0.3%).

Al analizar el valor de la producción de la industria manufacturera por entidad federativa en el comparativo de los primeros cuatro meses de 2021 a los mismos meses de 2022, vemos que los cinco estados de mejor desempeño fueron los siguientes (en paréntesis se indica el porcentaje de aumento nominal): Hidalgo (64.09%), Oaxaca (55.13%), Tabasco (54.77%), Chiapas (45.44%) y Tamaulipas (45.32%). Estos cinco estados contribuyeron con el 9.13% del valor de la producción manufacturera en los primeros cuatro meses de 2022. Ahora, los cinco estados de menor desempeño en materia de valor de la producción manufacturera en el periodo de los primeros cuatro meses de 2021 a los mismos meses de 2022 fueron: Quintana Roo (1.55%), Nayarit (-6.82%), Campeche (-8.24%), Aguascalientes (-13.17%) y Morelos (-14.66%). Estas cinco entidades contribuyeron con el 4.30% del valor total de la producción manufacturera nacional en los primeros cuatro meses de 2022.  

En este apartado es pertinente señalar que en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022, los cinco estados de mayor valor de producción manufacturera son (en paréntesis se indica el valor de la producción en miles de millones de pesos corrientes): Nuevo León  $455.2 mmdp), Coahuila ($359.7 mmdp), Estado de México ($357.5 mmdp), Guanajuato ($314.4 mmdp) y Jalisco ($214.3 mmdp). Estos cinco estados contribuyen con el 49.8% del valor total de la industria manufacturera en México en los primeros cuatro meses de 2022.

Industria de la construcción

El valor total de la producción generada por las empresas constructoras creció 21.2% en términos nominales entre los primeros cuatro meses de 2021 y los mismos meses de 2022, ya que ésta pasó de 140.037 a 160.793 miles de millones de pesos. A nivel de entidad federativa, vemos  que hay 21 estados que presentan aumento nominal en el valor de producción, y de este grupo, los cinco de mejor desempeño son: Tlaxcala (176.4%), Hidalgo (135.8%), Zacatecas (124.6%), Tabasco (91.0%) y Oaxaca (59.0%). Estos cinco estados contribuyeron con el 16.6% del valor total de la industria de la construcción en México en los primeros cuatro meses de 2022.

Por su parte, los cinco estados que peor desempeño registraron, por sus disminuciones nominales en el valor de la producción generado en la entidad fueron: Michoacán (-19.8%), Coahuila (-22.6%), Guanajuato (-23.3%), Aguascalientes (-28.5%) y Baja California Sur (-28.7%). Estos cinco estados contribuyeron con el 9.6% del valor total de la industria de la construcción en México en los primeros cuatro meses de 2022.

Aquí también es importante mencionar que en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022, los cinco estados de mayor valor de producción de las empresas constructoras en la entidad son (en paréntesis se indica el valor de la producción en miles de millones de pesos corrientes): Estado de México ($21.625 mmdp), Tabasco ($20.006 mmdp, Nuevo León ($18.622 mmdp), Jalisco ($12.486 mmdp) y Ciudad de México ($8.960 mmdp). Estos cinco estados contribuyen con el 48.11% del valor total de la industria de la construcción en México en los primeros cuatro meses de 2022.

Sector comercio

Finalmente, en cuanto a los ingresos totales por suministro de bienes y servicios por parte de los establecimientos comerciales al por mayor éstos aumentaron 7.6% a nivel nacional en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022 respecto de los mismos meses de 2021.De esta manera, el valor de dichos ingresos en los primeros cuatro meses de 2022 se encuentra en un nivel 6.4% por encima del nivel que registraron en los mismos meses de 2019.

En cuanto al desempeño de los ingresos del comercio al por mayor por entidad federativa, tenemos que los cinco estados de mejor desempeño fueron (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento): Quintana Roo (27.4%), Baja California Sur (27.2%), Colima (15.3%), Baja California (12.5%) y Coahuila de Zaragoza (11.1%).

Por su parte, los cinco estados de peor desempeño en el comercio al por mayor en el comparativo de los primeros cuatro meses de 2021 a los mismos meses de 2022 fueron: Nayarit (0.6%), Chiapas (0.5%), Durango (-0.5%), Morelos (-2.2%) y Aguascalientes (-2.9%).

Los ingresos totales por suministro de bienes y servicios por parte de los establecimientos comerciales al por menor aumentaron 5.3% a nivel nacional en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022 respecto de los mismos meses de 2021. De esta manera los ingresos de dichos establecimientos comerciales se encuentran 2.4% por encima del nivel registrado en los primeros cuatro meses de 2019. En cuanto al desempeño de los ingresos del comercio al por menor por entidad federativa, tenemos que los cinco estados de mejor desempeño fueron (en paréntesis se indica el porcentaje de crecimiento real): Ciudad de México (13.7%), Quintana Roo (11.8%), Hidalgo (11.4%), Baja California Sur (9.9%) y Querétaro (9.4%).

Por su parte, los cinco estados de peor desempeño en el comercio al por menor en el comparativo de los primeros cuatro meses de 2021 a los mismos meses de 2022 fueron: Tamaulipas (0.7%), Guerrero (-0.04%), Oaxaca (-0.2%), Tlaxcala (-0.2%) y Coahuila de Zaragoza (-1.9%).

Conclusiones

México enfrenta grandes retos este año y la lucha contra la inflación, con los consecuentes incrementos en tasas de interés, ejercerán una enorme presión por lo que se ve difícil alcanzar una tasa de crecimiento superior al 1.5% en 2022. De materializarse esta tasa de aumento del PIB de 1.5%, el tamaño de la economía mexicana todavía estará 2.21% por debajo del nivel que tenía en 2019. Si el PIB de México crece 1.7% en 2023, todavía estaremos por debajo del PIB de 2019, por lo que no cabe duda de que este será un sexenio de nulo crecimiento y de atraso comparado con el desempeño de otras naciones.

Sin embargo, esto no quiere decir que no pueda haber estados que tengan un desempeño económico por encima de la media nacional y que por lo tanto puedan terminar el sexenio con un nivel de actividad económica superior al que tenían en 2019. El desempeño de los estados estará marcado por las preferencias del gobierno federal en términos de políticas públicas, pero también por la manera como los gobernadores y gobernadoras tratan al sector privado. Las estadísticas muestran claramente cómo en aquellos estados en los que hay una actitud hostil hacía el sector privado, el desempeño económico es más pobre.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

¿Nos acercamos a una crisis económica?

México atraviesa por un periodo muy complicado en múltiples aspectos, entre los que destaca el económico. La semana que recién concluye el INEGI dio a conocer diversos indicadores que dan cuenta de la debilidad de la recuperación de la producción, además de que hubo un deterioro significativo de las variables financieras. En esta entrega hacemos un recuento de la situación por la que atraviesa en país, analizando primero las variables de la economía real y posteriormente las financieras.

Economía real

En este apartado analizamos la evolución reciente del Producto Interno Bruto (PIB), el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), los resultados de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) y la balanza comercial. Todo con datos del INEGI.  

Producto Interno Bruto (PIB)

Utilizando cifras desestacionalizadas vemos que entre el tercer trimestre de 2020 y el mismo trimestre de 2021, el PIB  total aumentó en 4.7%, producto de que las actividades primarias crecieron 0.3%, las secundarias 5.1% y las terciarias 4.4%. Cabe señalar que dentro de las actividades secundarias, destaca que el PIB de la industria manufacturera creció 4.7%. Estos datos denotarían un magnífico desempeño, si no fuera por el hecho de que un año antes, el PIB total se había colapsado -8.4% en el comparativo del tercer trimestre de 2020 y el mismo trimestre de 2019. Es así que con los datos del tercer trimestre de 2021, el PIB está 4.1% por debajo del nivel que tenía en el tercer trimestre de 2019.

Otro problema que surge es el desempeño del PIB en el comparativo del segundo al tercer trimestre de este año, ya que éste disminuyó -0.4%. Este mal desempeño ocurrió porque las actividades terciarias  retrocedieron -0.9%, y no obstante que las actividades primarias y secundarias crecieron 1.3% y 0.3% respectivamente. Además de que las manufacturas también se incrementaron 0.4%. 

Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE)

El IGAE es una muy buena aproximación a lo que sería un PIB mensual en la forma de un índice. En este sentido, es relevante mencionar que con cifras desestacionalizadas hay una clara tendencia de desaceleración ya que la economía pasó de crecer, en términos anualizados, de 25.8% en mayo, a 13.4% en junio, 7.9% en julio, 3.9% en agosto y sólo 1.3% en septiembre. La situación se ve más complicada cuando analizamos los datos mensuales, ya que el IGAE disminuyó -1.2% entre julio y agosto, y cayó otro -0.4% entre agosto y septiembre.

Al analizar la evolución por actividad, vemos que en términos anualizados, en septiembre las actividades primarias disminuyeron -1.7%, las secundarias avanzaron sólo 1.7% (después de haber crecido 5.0% en el mes inmediato anterior), mientras que las terciarias crecieron 1.2%. Ahora, en su comparación de agosto a septiembre de este año, las actividades primarias cayeron -1.4%, las secundarias disminuyeron -1.4%, mientras que las terciarias bajaron -0.3%. Las manufacturas hicieron lo propio con una contracción mensual de -1.3%.

La debilidad del PIB y del IGAE en el tercer trimestre de 2021 se debe en parte al surgimiento de la variable Delta del Covid, misma que causó nuevas disrupciones en las cadenas globales de valor, la fabricación de ciertos componentes, además de que impactó negativamente el turismo y otros tantos servicios.

Construcción

De acuerdo con la Encuesta nacional de empresas constructoras (ENEC), el valor de la producción de este tipo de empresas sumó 331.632 miles de millones de pesos en 2021, cifra que en términos nominales es 10.1% superior a la observada en 2020, pero 11.1% más baja comparada con la observada en los mismos meses de 2019. Esta información es bastante más grave cuando consideramos los datos en pesos constantes de 2013, ya que denotan una caída de 2.0% entre 2020 y 2021 y una disminución de -22.0% en el comparativo de 2019 a 2021.

Desde luego que es preocupante que este sector de actividad se encuentre en 2021 en un  nivel de producción, en términos reales, inferior al que tenía en 2020, año que de por si ya había sido bastante malo para el sector. La construcción es un elemento clave de la inversión fija bruta, por lo que parte de su caída obedece a la desconfianza de los empresarios en las políticas públicas llevadas a cabo por el gobierno federal.

Balanza comercial

En cuanto a la balanza comercial, vemos que en el acumulado de los primeros 10 meses de 2021, las exportaciones muestran un alza anualizada de 19.43% respecto a 2020 y un incremento de 4.29% comparado con los mismos meses de 2019. Sin duda que esto puede verse como buenas noticias, pero el problema es que las importaciones crecen a una tasa más alta que las exportaciones. En el comparativo de los primeros 10 meses de 2021 respecto a 2020, las importaciones han aumentado 32.83% y en el periodo de 2019 a 2021 las importaciones muestran un crecimiento de 7.82%. Todo esto ha provocado que pasáramos de un superávit comercial de 1.508 miles de millones de dólares (mmdd) en los primeros 10 meses de 2019 a uno de 24.853 mmdd en 2020 a un déficit de -11.969 mmdd en los mismos meses de 2021.

El hecho de que crezcan más las importaciones que las exportaciones y tengamos un creciente déficit comercial debilita la recuperación económica en la medida en que la producción nacional es desplazada por insumos o productos terminados extranjeros.

Variables financieras

Aunado al mal desempeño de la economía real, recientemente hemos visto un deterioro de importantes variables financieras, mismas que se describen a continuación.

Inflación

El INEGI informó que la inflación general anualizada fue de 7.05% en la primera quincena de noviembre, con lo que se acumulan 17 quincenas consecutivas en las que tenemos una inflación arriba de la meta máxima establecida por el Banco de México. Este nivel de inflación preocupa porque deteriora el poder adquisitivo de los salarios, lo que se traducirá en menores niveles de consumo real; pero también  preocupa porque los analistas anticipamos que se mantendrá elevada durante lo que resta de este año y en todo 2022. Es verdad que el problema inflacionario no es exclusivo de México, pero sin duda somos de los países más afectados.

Si las cosas salen de acuerdo a lo previsto, estaremos cerrando el 2021 con una inflación de 7.5% y ésta sería de 5.0% en 2022. Estas elevadas perspectivas inflacionarias tendrán fuertes implicaciones en las decisiones de política monetaria que se tomen en las próximas reuniones de la Junta de Gobierno del Banco de México, lo que nos lleva al tema de tasas de interés.

Tasas de interés

En la medida en la que hemos estado con niveles inflacionarios persistentes por encima del 4%, el Banco de México ha ido ajustando su tasa de interés objetivo hasta llevarla al actual 5.00%. La mayoría de analistas da por un hecho que en la próxima reunión  de la Junta de Gobierno del Banxico del mes de diciembre, el banco central volverá a aumentar la tasa para cerrar el año en 5.25%, aunque no se descarta que el alza de diciembre sea de medio punto porcentual.

De igual manera, dado que el problema inflacionario va para largo, se espera que los ajustes al alza en la tasa de interés objetivo continúen en 2022 hasta llegar a niveles de 6.00%. Sin embargo, el mercado está muy nervioso y muestra de ello es que la tasa de interés implícita para los Cetes a 28 días para dentro de un año es de 7.18%, nivel 2.13 puntos porcentuales superior al 5.05% que pagan los Cetes a 28 días actualmente.

El problema con subir tanto las tasas de interés es que difícilmente tendrán un impacto real para bajar la tasa de inflación, ya que las causas de la actual inflación son estructurales de oferta y no son por un problema de exceso de demanda. Lo he mencionado en anteriores entregas, el subir tasas de interés en México no hará que se resuelva el problema de escasez de chips para los autos y computadoras.

Tipo de cambio

La variable que más ruido hizo la semana que recién concluye fue el tipo de cambio, mismo que se encuentra en un nivel de 21.91 pesos por dólar al momento de escribir estas líneas. Mucho se ha dicho que la caída del peso está motivada en parte porque el dólar estadounidense se ha fortalecido tras la ratificación de Jerome Powell al frente del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), pero la realidad es que el peso mexicano se ha depreciado más que el resto de las monedas.

De acuerdo con el Pacific Exchange Rate Service, entre el 26 de noviembre de 2020 y el mismo día de 2021, este es el porcentaje que se ha depreciado o apreciado el dólar estadounidense respecto a las diferentes divisas (los datos están ordenados de mejor a peor desempeño): Yuan chino (-2.8%), Dólar canadiense (-1.9%); Rublo ruso (-0.1%); Rupia India (1.5%); Real brasileño (5.1%); Euro (5.3%); Rand de Sudáfrica (6.7%); Won de Corea del Sur (8.0%), Peso Chileno (8.2%), Peso Mexicano (8.8%) y Peso Colombiano (10.9%).  La información deja en claro que de este grupo de 11 monedas, las más débiles son las Latinoamericanas, y de este subgrupo, México tiene el peor desempeño, sólo superado por Colombia.

Es evidente que el mal desempeño del peso mexicano se debe a las erráticas políticas económicas implementadas por el gobierno federal, mismas que han ocasionado una caída de la inversión productiva y fuga de capitales. En este sentido, el Banco de México acaba de informar que en el tercer trimestre de este 2021, nuestro país registró un déficit de cuenta corriente de 4,070 millones de dólares.

La Cuenta Corriente registró un déficit de 4,070 millones de dólares en tercer trimestre el año, tras el superávit que alcanzó entre abril y junio, informó el Banco de México. Este mal desempeño de la cuenta corriente de la balanza de pagos se debe a que en ese trimestre la fuga de fuga de capitales extranjeros ascendió a 7 mil 369 millones de dólares, mientras que la de mexicanos fue de 7 mil 227 millones. El total supone 1,147% más de la fuga de capitales con respecto a los 1 mil 170 millones de dólares del mismo periodo de 2020.

Conclusiones

Es posible que la reactivación económica prevista para los Estados Unidos en el cuarto trimestre de este año sirva para impulsar al sector exportador mexicano, pero la carestía que están viviendo las familias por el alza de precios supone un freno al crecimiento real del consumo privado. Es preocupante el impacto que causarán las mayores tasas de interés en la evolución del crédito, de las finanzas públicas y de la inversión productiva, por lo que el escenario de crecimiento para el año que entra tiene riesgos importantes a la baja que harían que no se logre un incremento del 2.0%. De esta manera, estaríamos recuperando el nivel de PIB que teníamos en 2019 hasta el 2023.

¿Es posible una crisis económica? Pues depende de nuestra definición de crisis económica, para muchos ya estamos en crisis porque la inflación se encuentra casi fuera de control, el dólar tiene pocas probabilidades de regresarse a niveles por debajo de 20 pesos, y las familias están enfrentando un proceso de empobrecimiento. ¿la situación puede empeorar? Lamentablemente el escenario se deterioró muy rápidamente y lo más seguro es que si, la situación económica va a empeorar.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com    

En Twitter: @alejandrogomezt

Una recuperación industrial heterogénea en el primer trimestre de 2021

El desempeño económico de México en el primer trimestre de 2021 fue de claroscuros, siendo los tonos oscuros los predominantes. De acuerdo a la estimación oportuna del INEGI respecto de la evolución del Producto Interno Bruto (PIB) en los tres primeros meses del año, éste cayó -3.8% a tasa anualizada, producto de que las actividades primarias aumentaron 2.8%, las secundarias se contrajeron -3.0%, mientras que las terciarias cayeron -4.2%.  En esta entrega profundizamos respecto de la evolución de las actividades secundarias, medidas a través del Índice de Volumen Físico de la Actividad Industrial (IVFAI).

La semana que recién concluyó, el INEGI dio a conocer la evolución del  IVFAI durante marzo, por lo que ya podemos realizar una valoración del desempeño de la industria mexicana en el primer trimestre de 2021. El dar seguimiento a este indicador es relevante porque las actividades secundarias (minería;  electricidad, gas y agua, construcción y manufacturas)  representaron el 28.17% del PIB en el año 2020 y en el mes de diciembre de dicho año daban empleo formal registrado en el IMSS a 7.193 millones de personas, cifra equivalente al 36.37% del total de trabajadores asegurados en México.

Actividad industrial total

Los datos del IVFAI de INEGI arrojan que en el comparativo del primer trimestre de 2021 respecto del mismo trimestre de 2020, la industria nacional se volvió a contraer, en esta ocasión -2.7%. Esto es  producto de que la minería cayó -2.7%; la actividad de electricidad, gas y agua se contrajo -6.1%; la construcción cayó -6.8%; mientras que las industrias manufactureras disminuyeron -0.6%.  Si bien son cifras negativas, se ven alentadoras después de haber visto que en el 2020 el IVFAI total cayó -9.9%, producto de que las actividades primarias se contrajeron -1.1%, las secundarias retrocedieron -5.3%, la construcción cayó -17.4%, mientras que las terciarias cayeron -9.9%.

Ahora bien, aunque el balance del primer trimestre de 2021 es negativo, lo sucedido en marzo denota que los indicadores continúan mejorando ya que entre marzo de 2020 y el mismo mes de 2021, la actividad industria total subió 1.7%. Esto es producto de que la minería se contrajo sólo -2.2; la electricidad, gas y agua disminuyó -3.5%, la construcción cayó -5.5%; pero las actividades manufactureras repuntaron un sólido 6.2%.

Minería

En relación al IVFAI de la Minería, como ya se señaló, ésta se contrajo -2.7% en el comparativo del primer trimestre de 2020 y el mismo trimestre de 2021. Esto es producto de que dos de las tres actividades que componen la minería presentaron disminuciones. Concretamente tenemos que la Extracción de petróleo y gas cayó -2.8%; la Minería de minerales metálicos y no metálicos excepto petróleo y gas aumentó 2.9%; mientras que los Servicios relacionados con la minería se contrajeron -10.9%.

Electricidad, gas y agua

En cuanto a la actividad de Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final, vemos que su IVFAI cayó -6.1% en el comparativo del primer trimestre de 2020 al mismo trimestre de 2021. Este resultado es producto de que las dos actividades que la conforman registraron disminuciones. Concretamente tenemos el siguiente resultado: la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica disminuyó -7.6%; mientras que el Suministro de agua y suministro de gas por ductos al consumidor final decreció -1.0%.

Llama poderosamente la atención que la actividad de suministro de gas y agua haya disminuido, ya que históricamente ésta siempre crece, inclusive en momentos de crisis económica. Esto porque son servicios básicos que se deben dotar a una creciente población. Su caída es un evidente indicador de una disminución en el nivel de bienestar y desarrollo del país.

La caída en la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica es natural en un contexto de caída del nivel de producción.

Construcción

En relación al IVFAI de la industria de la construcción, vemos que ésta cayó -6.8% en el comparativo del primer trimestre de 2021 respecto de los mismos meses de 2020. Esta evolución es producto de que dos de las tres actividades que la componen presentaron disminuciones. Concretamente tenemos que las obras de Edificación cayeron -9.2%, la Construcción de obras de ingeniería civil bajo -3.4%, mientras que los Trabajos especializados para la construcción fueron los únicos que aumentaron al subir su volumen de producción en 1.7%.

La industria de la construcción ha enfrentado una de las crisis más largas de su historia. El IVFAI de este sector acumula 25 meses consecutivos con caídas anualizadas, ya que el último mes en que creció fue en febrero de 2019. También se debe destacar que en el comparativo de marzo de 2020 al mismo mes de 2021 la construcción en obras de edificación presenta una caída de -9.4%. Esto denota la fuerte caída en la inversión fija en el país y tendrá un elevado costo porque será muy difícil elevar los niveles de productividad en general de la economía.

Manufacturas

Respecto al IVFAI de las manufacturas, tenemos que entre el primer trimestre de 2020 y el mismo trimestre de 2021, éstas muestran una caída de -0.6% aunque la situación en lo interno de esta actividad sigue siendo bastante polarizada ya que hubo 11 actividades que aumentaron su nivel de producción mientras que 10 presentaron caídas.

A continuación se presentan las diferentes actividades, ordenadas de mejor a peor desempeño (en paréntesis de indica el porcentaje de aumento o disminución durante el periodo): Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón (28.3%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía  eléctrica (11.7%); Fabricación de equipo de computación, comunicación,  medición  y de  otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (7.6%); Industria del plástico y del hule (5.5%); Fabricación de muebles, colchones  y persianas (    5.0%); Fabricación de productos metálicos (4.7%); Fabricación de maquinaria y equipo (3.2%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (1.8%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (1.6%); Industria de las bebidas y del tabaco (1.6%); Industrias metálicas básicas (1.5%); Industria alimentaria (-0.7%); Industria de la madera (-2.8%); Otras industrias manufactureras (-3.0%); Industria del papel (-3.6%); Impresión e industrias conexas (-3.7%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-4.6%); Fabricación de equipo de transporte (-6.2%); Industria química (-6.2%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-15.9%); y Fabricación de prendas de vestir (-20.9%).

En lo correspondiente al comparativo de marzo de 2020 al mismo mes de 2021, vemos que el IVFAI de las manufacturas aumentó 6.2%, producto de que 16 actividades presentan incremento, mientras que cinco continúan con  fuertes problemas. Las actividades que requieren de mayores apoyos para reactivarse, están las siguientes (en paréntesis se indica el porcentaje de disminución en el periodo mencionado): Industria del papel (-1.3%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-1.6%); Industria química (-6.4%); Fabricación de prendas de vestir (-7.6%); y Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-9.8%).

Cabe señalar que buena parte de la recuperación en la industria manufacturera está fincada en el aumento de las exportaciones. En el comparativo del primer trimestre de 2020 al mismo trimestre de 2020, vemos que el valor total en dólares de las exportaciones manufactureras (con maquila) creció 2.16%. Esto es producto de la siguiente evolución de las ventas al exterior (en paréntesis se indica el porcentaje de variación en el periodo antes mencionado): Industria de la madera (29.69%); Minerometalurgia (23.69%); Otras industrias manufactureras (13.89%); Textiles, artículos de vestir e industria del cuero (11.70%); Alimentos, bebidas y tabaco (11.39%); Siderurgia (9.36%); Química (8.96%); Productos plásticos y de caucho (6.60%); Fabricación de otros productos minerales no metálicos (4.38%); Papel, imprentas e industria editorial (1.14%); y Total productos metálicos, maquinaria y equipo (-0.88%).

Conclusiones

No cabe duda de que hay una recuperación  industrial en marcha y pese a las políticas públicas del gobierno federal que inhiben la inversión. Sin embargo, no se puede dejar de reconocer que la recuperación ha sido heterogénea, con sectores económicos registrando niveles de actividad superiores a los del año pasado, mientras que otros siguen retrocediendo, aunque a tasas más moderadas.

Como se mostró, buena parte de la recuperación de la actividad manufacturera proviene de las exportaciones ya que los otros motores de crecimiento interno están apagados. De hecho, será el sector exportador el que impulse la recuperación de la economía nacional este año.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La recuperación económica se estanca…..en un nivel muy bajo

Cada vez son más los gobiernos estatales que imponen restricciones a la actividad económica, en aras de tratar de frenar la creciente propagación del Covid-19. Desde mi punto de vista, el limitar la actividad en algunos horarios y días no es la medida más efectiva para frenar la propagación de la enfermedad, ya que los colaboradores de muchas empresas están más seguros en los centros de trabajo que en sus casas. Muchas empresas han implementado protocolos sanitarios y eso mantiene a las personas con bajas probabilidades de contagiarse, ya sea dentro de una fábrica, tienda o restaurante.

Lo que las autoridades deben hacer es hacer obligatorio el uso del cubrebocas en todo momento cuando una persona está fuera de su casa o vehículo. De igual forma, se deben limitar las fiestas que se organizan y tienen una elevada concurrencia de personas.  Si no se toman este tipo de medidas para contener la enfermedad, de nada servirá seguir golpeando las actividades económicas y sólo se generará más desempleo, pobreza y sufrimiento.

Es en este contexto de nuevas limitaciones a la actividad económica, que se publican más indicadores que confirman que la recuperación económica en nuestro país se ha estancado, y lo peor es que lo ha hecho en un nivel de actividad muy por debajo del que registramos en 2019.

El INEGI dio a conocer los datos del Índice de Volumen Físico de la Actividad Industrial (IVFAI) y los datos son muy preocupantes ya que en septiembre la industria ya no creció respecto a agosto, y esto es relevante porque la industria en México representa poco más del 28% del Producto Interno Bruto (PIB). En esta entrega analizamos primero la evolución del IVFAI en el comparativo de agosto a septiembre de este año, y posteriormente en el comparativo de septiembre de 2020 respecto del mismo mes de 2019.

Evolución de agosto a septiembre de 2020

Con cifras desestacionalizadas, en el comparativo de agosto a septiembre de 2020, el total del volumen físico de la actividad industrial disminuyó -0.05%, con lo que se le pone freno a una racha de tres meses consecutivos en los que la actividad industrial crecía. La caída marginal de -0.05% es producto de que la Minería aumentó 0.2%; la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final cayó -3.1%; la Construcción decreció -5.6%; mientras que las Industrias manufactureras aumentaron 2.4%.

El aumento de 2.4% por parte de la industria manufacturera se debe a la siguiente evolución de cada una de las ramas de actividad (en paréntesis se indica el porcentaje de variación mensual): Industria alimentaria (1.2%); Industria de las bebidas y del tabaco (-2.2%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (2.8%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (1.2%); Fabricación de prendas de vestir (6.1%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (3.7%); Industria de la madera (-1.1%); Industria del papel (1.4%); Impresión e industrias conexas (-1.2%); Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón (21.7%); Industria química (0.0%); Industria del plástico y del hule (1.3%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (0.8%); Industrias metálicas básicas (12.3%); Fabricación de productos metálicos (0.6%); Fabricación de maquinaria y equipo (-1.9%); Fabricación de equipo de computación, comunicación,  medición  y de  otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (3.3%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía  eléctrica (4.9%); Fabricación de equipo de transporte (5.1%); Fabricación de muebles, colchones  y persianas (0.9%); y Otras industrias manufactureras (1.5%).

Como puede apreciarse, la actividad industrial total se estancó entre agosto y septiembre de 2020, esto se debe porque la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final; así como la Construcción presentaron caídas en el mes. Por su parte, en cuanto a la Manufacturera, tenemos que 4 de las 21 ramas de actividad que la conforman, presentaron disminuciones.

Como ya lo mencioné líneas arriba, queda claro pues que la recuperación de la actividad industrial se interrumpió en septiembre y lo peor es que esto se dio en un nivel de actividad económica muy por debajo del observado el año pasado, tal y como veremos a continuación:

Evolución de enero a septiembre de 2020 vs enero a septiembre de 2019

En los primeros nueve meses de 2020 observamos que la totalidad de la actividad industrial está un 12.2% por debajo del nivel observado en los primeros nueve meses de 2019. Esto se debe a que en el mismo periodo la Minería cayó -0.8%; la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final disminuyó -5.3%; la Construcción se contrajo -19.6%; mientras que las Industrias manufactureras retrocedieron -13.1%.

Entrando en el detalle de la Minería, tenemos que su caída de -0.8% se debió a que la Extracción de petróleo y gas aumentó 0.7%; la Minería de minerales metálicos y no metálicos excepto petróleo y gas decreció -7.7%; mientras que los Servicios relacionados con la minería crecieron 3.2%. 

En cuanto a la caída de -5.3% observada por la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final, tenemos que dicha caída se debió a que la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica se contrajo -5.9%; mientras que el Suministro de agua y suministro de gas por ductos al consumidor final retrocedieron -3.1%.

La Construcción ha sido, desde hace más de dos años, un sector muy golpeado, sobre todo por la contracción de la inversión fija bruta. Su caída de -19.6% en el comparativo de los primeros nueve meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019 se debió a que la Edificación cayó -19.1%, la Construcción de obras de ingeniería civil disminuyó -26.4%, mientras que los Trabajos especializados para la construcción cayeron -14.0%.

En relación a las Industrias manufactureras, tenemos que su caída de -13.1% es producto de que sus 21 ramas de actividad están en 2020 en un nivel por debajo del de 2019. A continuación se presenta cada rama de actividad ordenadas de menor a mayor caída (en paréntesis se menciona el porcentaje de disminución): Industria alimentaria (-0.5%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía  eléctrica (-3.8%); Industria química (-5.2%); Industria del papel (-6.6%);  Fabricación de equipo de computación, comunicación,  medición  y de  otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-9.0%); Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón (-9.3%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-10.9%); Industria de las bebidas y del tabaco (-11.1%); Industrias metálicas básicas (-12.0%); Otras industrias manufactureras (-12.7%); Industria del plástico y del hule (-13.8%); Fabricación de productos metálicos (-14.3%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (-17.8%); Industria de la madera (-18.2%); Impresión e industrias conexas (-19.5%); Fabricación de muebles, colchones  y persianas (-21.6%); Fabricación de maquinaria y equipo (        -21.8%); Fabricación de equipo de transporte (-27.5%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-36.5%); Fabricación de prendas de vestir (-37.8%); y Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-38.6%).

En el anterior listado se puede ver que hay 6 ramas de actividad con un nivel de actividad que está entre 0.5 y 10% por debajo del de 2019, hay otras 9 ramas de actividad con un nivel que está entre 11 y 20% por debajo de que tenían en 2019, hay 3 ramas de actividad con un nivel de entre 21 y 30% por debajo del de 2019 y otras 3 que tienen un nivel entre 30 y 40% por debajo del de 2019.

Reflexiones finales

Es en este contexto de una gran debilidad industrial que los estados se mueven hacía las limitaciones a la actividad económica. En anteriores entregas habíamos estimado que el balance del PIB para el 2020 sería de una caída de -8.5%, pero con los cierres que estamos viendo, y el impacto sicológico que estos causan en la población, consideramos que la caída de este año será cercana a un -10.0%.

De igual manera, la recuperación esperada para el 2021 será aun más lenta de lo que se anticipaba. Si bien preveíamos un crecimiento del PIB de 4.0%, consideramos que éste será de 3.5%, dada la debilidad del mercado interno y posibles mayores restricciones a la actividad económica en los Estados Unidos una vez que asuma la presidencia de dicho país el candidato ganador, Joe Biden.

Sigamos preparándonos para un complicado invierno en materia de salud y económica.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La situación de la industria mexicana: balance a mitad del año

Conforme avanza el año se publican más indicadores que dan cuenta de que la mayoría de indicadores de la economía real no marchan bien. En la semana que recién concluyó, el INEGI publicó los datos del Índice de volumen físico de la actividad industrial correspondientes a junio de 2019, por lo que ahora ya tenemos el mes que nos faltaba para hacer un balance de la primera mitad del año para la industria nacional. Cabe señalar que la industria nacional es muy importante porque generó un Producto Interno Bruto (PIB) de 7.337 billones de pesos en el primer trimestre de 2019, lo que representa el 30.5% del PIB total de México.

De igual manera, es relevante mencionar que la industria está compuesta de cuatro actividades (en paréntesis se señala su contribución al PIB total en el primer trimestre de 2019): 1. Minería (4.0%); Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final (1.9%); Construcción (7.6%); e Industrias Manufactureras (17.0%).

Habiendo dicho lo anterior, a continuación se presenta el análisis de la evolución de la industria nacional al cierre del segundo trimestre del año, utilizando los datos del índice de volumen físico de la actividad industrial de INEGI. Desafortunadamente los datos no son positivos ya que vemos que la industria acumula tres trimestres consecutivos con caídas anualizadas. En el cuarto trimestre de 2018 cayó -0.9%, posteriormente en el primero de este año disminuyó -0.6% y ahora tenemos que en el segundo retrocedió -3.0%.

La caída anualizada de -3.0% en el índice de volumen físico de la actividad industrial durante el segundo trimestre de 2019 se debió a que la Minería se contrajo -7.8%; la actividad de electricidad, gas y agua aumentó apenas 0.7%, la Construcción cayó -6.9%, mientras que las industrias manufactureras decrecieron -0.2%. Cabe señalar que con el resultado del segundo trimestre de 2019 la minería acumula 26 trimestres consecutivos con caídas anualizadas (la última vez que creció fue el cuarto trimestre de 2012), la Construcción acumula tres trimestres consecutivos con caídas, mientras que esta es la primera caída en las Industrias manufactureras desde el primer trimestre de 2018.

Industria 1

Minería

En cuanto a la minería, como se señaló líneas arriba, esta actividad no ha dejado de tener disminuciones trimestrales anualizadas desde el cuarto trimestre de 2012. Vemos que la caída de -7.8% observada en el segundo trimestre de 2019 es producto de una disminución de -9.2% en la extracción de petróleo y gas, una caída de -3.3% en la minería de minerales metálicos y no metálicos, y una caída de -6.8% en los servicios relacionadas con la minería.

Mineria

Electricidad, gas y agua

En cuanto a la rama de generación de electricidad, suministro de agua y gas, tenemos que en el segundo trimestre de 2019, ésta creció 0.7%, lo cual se debe a un aumento de 0.6% en la generación y distribución de energía eléctrica y un aumento de 1.1% en el suministro de agua y gas por ductos. Cabe señalar que con el dato del segundo trimestre de 2019, esta rama de actividad liga seis trimestres consecutivos con crecimientos anualizados. Esta actividad generalmente crece, con independencia del ciclo económico debido a que gran parte de su evolución depende del crecimiento poblacional y un mayor desarrollo económico y social en el país.

Industria2

Construcción

La construcción liga tres trimestres consecutivos con disminuciones anualizadas, y en el segundo trimestre de 2019 retrocedió -6.9%. Esta evolución se debe a una caída de -5.9% en obras de edificación, un retroceso de -6.5% en la construcción de obras de ingeniería civil y una disminución de -11.9% en los trabajos especializados para la construcción.

Cabe señalar que la construcción de obras de ingeniería civil liga 13 trimestres consecutivos con caídas anualizadas, mientras que los trabajos especializados para la construcción ligan tres trimestres consecutivos con disminuciones.

Construcción

Manufacturas

En cuanto a las manufacturas, la actividad industrial que representa el mayor porcentaje del PIB, tenemos que éstas registraron un retroceso de -0.2% anualizado en el segundo trimestre de 2019 y con esta disminución se rompe una racha de 4 trimestres consecutivos en los que había venido creciendo este indicador. La caída anualizada de -0.2% observada en el segundo trimestre del año se debió a la siguiente evolución en las diversas ramas de actividad (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento o disminución anualizada y las ramas están ordenadas de mejor a peor desempeño):  Fabricación de equipo de computación, comunicación,  medición  y de  otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (7.0%); Fabricación de equipo de transporte (5.1%); Industria alimentaria (1.4%); Otras industrias manufactureras (0.9%); Industria de las bebidas y del tabaco (0.5%); Industria de la madera (-0.3%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía  eléctrica (-1.5%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (-1.6%); Industria del papel (-1.6%); Industria química (-3.2%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-3.7%); Fabricación de maquinaria y equipo (-3.7%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-4.4%); Industria del plástico y del hule (-4.6%); Fabricación de muebles, colchones  y persianas (-5.3%); Industrias metálicas básicas (-5.5%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-5.6%); Fabricación de prendas de vestir (-6.6%); Fabricación de productos metálicos (-11.9%); Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón (-12.7%); e Impresión e industrias conexas (-18.4%).

Manufactura

Como se puede apreciar, de las 21 ramas de actividad que componen la industria manufacturera, 16 presentaron disminuciones en su volumen físico de producción en el segundo trimestre del año. Pero lo que es más grave es que muchas de ellas llevan varios trimestres consecutivos con caídas anualizadas y a continuación se mencionan. Tenemos el caso de la Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón que lleva 22 trimestres consecutivos con caídas; la Industria de la madera con 7 trimestres seguidos; el Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos acumula 4 trimestres cayendo; la Fabricación de productos a base de minerales no metálicos lleva 3 trimestres cayendo; las Industrias metálicas básicas igualmente llevan 3 trimestres con caídas; la Fabricación de productos metálicos también acumulan 3 trimestres cayendo; la Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles llevan 2 trimestres; la Fabricación de prendas de vestir de igual manera 2 trimestres consecutivos con disminuciones; y la Fabricación de muebles, colchones  y persianas también 2 trimestres.

Después de analizar estos indicadores no cabe duda de que la industria nacional, desde la óptica del volumen físico de producción, está en recesión puesto que acumula tres trimestres consecutivos con caídas. Los casos de la industria minera y de la construcción son muy preocupantes por la cantidad de meses en los que sus indicadores no han estado bien (y no debemos olvidar que estas actividades representan casi el 10% del PIB nacional). Finalmente, preocupa que ya se prendieron los focos rojos en la industria manufacturera, que no obstante el dinamismo del sector automotriz (fabricación de equipo de transporte), ya registró su primera caída anualizada en el segundo trimestre del año y que esto se da con 16 ramas de actividad disminuyendo. Y lo que es peor es que hay nueve ramas de actividad que acumulan al menos dos trimestres consecutivos con caídas anualizadas.

Lo anterior requiere de la implementación de políticas públicas que mejoren el mercado interno, se combata la ilegalidad en la importación de mercancías en condiciones de subvaluación y contrabando, se impulse el gasto en inversión física, se restablezca la confianza de los empresarios, se fomente el sector exportador aprovechando que Estados Unidos aun crece con fuerza, entre otras medidas.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

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