México, el país más aplicado en aperturismo comercial

06

Los senadores Teofilo Torres Corzo (PRI) y Héctor Larios (PAN) son los principales impulsores del CPTPP en el Senado

El pasado miércoles 18 de abril, las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores Asia – Pacífico, Relaciones Exteriores, y Comercio y Fomento Industrial del Senado de la República aprobaron por mayoría el Acuerdo Integral y Progresivo Transpacífico (CPTPP) para que éste sea turnado, y en su caso aprobado por el pleno de dicho cuerpo legislativo; algo que muy probablemente sucederá el martes 24 de abril.

 

De esta manera, México está a punto de convertirse en el primer país, de los once que conforman el CPTPP, en aprobar dicho acuerdo comercial, sin haber realizado una verdadera consulta con la sociedad y con los sectores productivos. Es verdad que el pasado 11 de abril se realizó un foro en el Senado al que acudieron representantes de las industrias textil, vestido, calzado, carne de res, conservas alimenticias y cítricos, pero dicho evento quedó muy lejos de ser una consulta de la que se desprendieran compromisos de políticas públicas. De hecho, en la reunión de las Comisiones Unidas del Senado del 18 de abril, la senadora Dolores Padierna crítico la “falta de democracia” en México, al dejar fuera la opinión de muchos mexicanos que pudieron haber dicho algo importante respecto a este acuerdo, y criticó que ni Singapur, ni Brunei (que son casi dictaduras) han ratificado este acuerdo, mientras que México si lo hace.

 

Queda claro que muchos senadores tienen prisa de que el CPTPP se apruebe antes de que termine la actual legislatura, el 30 de abril. Esto porque tienen miedo de que la siguiente legislatura será mayoritariamente de izquierda y ésta seguramente no aprobaría un acuerdo internacional que pone en riesgo la existencia de la poca industria nacional que aún le queda a México. Es cierto que en México hay mucha industria manufacturera, pero en su mayoría ya es de capital extranjero. Con el CPTPP se pone en riesgo a las industrias del calzado, textil y vestido, las cuales están constituidas en su mayoría por empresas de capital mexicano, lo cual es positivo porque las utilidades que generan se reinvierten en el país y de hecho permiten la diversificación económica del país.

 

20180419075537_179

Sesión de Comisiones Unidas en las que se aprobó el CPTPP para turnarlo al pleno

El querer aprobar el CPTPP por el pleno del Senado sin haber realizado todos los análisis que se requieren sobre los impactos que este acuerdo tendrá en la vida de millones de mexicanos es incorrecto. Inclusive porque muchos senadores no tienen la información completa respecto a la forma en que operará este acuerdo comercial. Se han dicho muchas cosas respecto a cómo este acuerdo beneficiará al país y que las industrias sensibles como las de calzado, textil y vestido no tienen nada que temer. Respecto a este último punto, a continuación explico varias cosas que se han dicho a los senadores que no son ciertas:

 

  1. Se ha dicho que el CPTPP no acabará con la industria mexicana del sector textil-confección y cuero-calzado. A este respecto, se puede señalar que es verdad que estas industrias no se acabarán, pero si resultarán seriamente afectadas por las importaciones de Vietnam. Tenemos para el caso de calzado que desde 2014 las importaciones de Vietnam se han incrementado desplazando a China, esta tendencia se agravará debido a la reducción de aranceles derivada del CPTPP, pues este país enfrenta actualmente un arancel promedio ponderado de 24.08%, que en 5 años será de 14.01% y en 13 años cera 0%. Según diversas estimaciones, en un plazo de 5 a 10 años se perdería 40% del mercado interno para los fabricantes nacionales.

 

  1. Se ha dicho que en materia de acceso al mercado mexicano, que se darán los suficientes espacios de ajuste a estos sectores ante la competencia. En el caso concreto de calzado con Vietnam y Malasia se negociaron plazos de 13 años para los productos más sensibles, así como el establecimiento de reglas de origen que incentivan la integración regional. Respecto a este punto, se debe señalar que en realidad sólo 15 de las 59 fracciones arancelarias de calzado tienen plazos de desgravación a 13 años, y no significa que conservará el arancel actual durante los 13 años, en realidad la desgravación inicia en el año 1, por lo que la afectación será inmediata, en sólo 5 años el arancel promedio habrá bajado de 25.77% a 10.04%.

 

  1. Se ha dicho que las reglas de origen aplicadas salvaguardan a la industria y que promueven las cadenas de suministro regionales. Esto es falso, y por el contrario, en el caso de calzado la regla de origen está diseñada para incentivar el uso de suministros externos a la región. Esto significa que Vietnam podrá obtener el 100% de sus insumos de China (elásticos, sintéticos, pieles, telas, etc.), los procesa en Vietnam para convertirlos en zapatos y ya se considerará un zapato hecho en Vietnam. Esto representa la peor de las combinaciones para México porque entonces las fábricas mexicanas competirán con fábricas que trabajan con las materias primas más baratas del mundo (provenientes de China) y fabricarán zapatos con una mano de obra a la que se le pagan sueldos de miseria. Se debe señalar que China es el principal proveedor de insumos y materias primas de las fábricas de calzado en Vietnam. De acuerdo a Lefaso, la Asociación de Cuero, Calzado y Bolsas de Mano de Vietnam, el 55% de los insumos totales de su cadena de producción son importados, y en su mayoría son de China.

 

  1. Se ha dicho que se definen compromisos para que las autoridades aduaneras de las Partes intercambien información y brinden asistencia que permita identificar e imponer sanciones a infracciones aduaneras, así como evitar la evasión de impuestos, contrabando y fraude. La realidad es que en estos “compromisos” no hay una obligación de proporcionar información, la obligación se limita en el texto de la regla a “esforzarse”, adicionalmente, no existe ninguna sanción para el incumplimiento de este “compromiso” de tal manera que: Vietnam puede asegurar que se esforzó para atender una solicitud, pero no entregar la información; y si Vietnam se rehúsa a cumplir con una solicitud, lo cual es casi seguro que suceda, no existe ningún mecanismo jurídico para obligarlo a cumplir. La experiencia nos muestra que en realidad este tipo de obligaciones generalmente son letra muerta, como ha sucedido con los acuerdos de cooperación aduanera entre México y Taiwán o entre México y la República Popular China.

 

  1. Se ha dicho que en materia de subsidios y otro tipo de apoyos a las empresas fabricantes de calzado, textil y vestido en Vietnam, que no hay de qué preocuparse porque existe un capítulo de Empresas de Estado, el cual regula este tipo de empresas, y que se establecen disciplinas que impedirán que éstas incurran en prácticas desleales al comercio. A este respecto es muy importante señalar que este capítulo no es aplicable para las empresas propiedad del Estado y monopolios designados de países que no son Parte, como es el caso de la República Popular China. Al respecto, una enorme cantidad de fábricas de calzado en Vietnam son de propiedad, control y participación de Inversión Extranjera Directa de capital chino, en realidad son fábricas chinas instaladas en Vietnam, aprovechando su bajo costo de mano de obra, estas empresas son propiedad del Estado Chino; sin embargo, para estas empresas no aplican las disciplina del capítulo 17 del CPTPP porque China no es Parte del tratado, de esta manera, China puede exportar a Vietnam los subsidios que otorga a sus empresas, otorgar financiamientos blandos, y estas acciones no estarán controladas por el acuerdo.

 

LicTTC

El Senador Teófilo Torres Corzo (PRI – San Luis Potosí) desdeña los argumentos de las industrias del calzado, textil y vestido. Es el representante del gobierno federal en el Senado.

Así como estos cinco puntos, podemos elaborar más respecto a cómo hay muchos mitos que pretenden minimizar el daño que el CPTPP hará a la industria nacional. Los senadores tomarán la semana que viene una decisión en base a ideas que les han dicho que no son del todo ciertas, y por lo tanto es muy importante que sepan cómo funciona el CPTPP y el impacto que tendrá en la industria nacional.

 

A juicio de muchos analistas, entre ellos Arnulfo R. Gómez, sin duda el CPTPP es un tratado en el que los mexicanos nada vamos a ganar. Señala que el modelo de aperturismo económico que se ha seguido desde 1994 no le ha servido al país y tan es así que desde ese año México ha registrado enormes retrocesos en todas sus variables económicas. Y para ilustrar esto menciona varios ejemplos:

  • Retrocedimos como economía mundial de la 9ª a la 15ª posición;
  • Nuestro PIB per cápita cayó del 43º al 73º lugar;
  • Como destino de la IED pasamos de la 4ª a la 18ª posición;
  • En materia de competitividad descendimos del 34º al 51º escalón; y
  • Nuestro valor agregado en la exportación mexicana se redujo del 59% al 38%, lo
  • que nos ubicada en el 30º lugar como exportador, en lugar del 13º que tanto cacarean nuestros altísimos funcionarios.

 

Arnulfo R. Gómez señala que esta es una situación deplorable que es resultado de una enorme irresponsabilidad, por lo que los senadores deben tomar en cuenta todas estas variables para actuar en función del bienestar de México, dejando a un lado los dogmatismos que han llevado a grandes núcleos de la población mexicana a una situación de pobreza que ya alcanza a más 60 millones de habitantes de nuestro país.

 

A manera de conclusión solo agregaría que el libre comercio es bueno, pero cuando se maneja de una manera inteligente. En México lamentablemente los funcionarios y teóricos del comercio exterior insisten en la ratificación del CPTPP, lo cual resulta increíble, sobre todo, cuando queda claro que no existen condiciones para que la planta productiva nacional trabaje en niveles de competitividad debido a las enormes deficiencias en el costo país que tenemos en México, situación que no permitirá enfrentar en muchas industrias nacionales a ninguno de los futuros socios de México en el CPTPP.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Anuncios
Publicado en cptpp | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Queda claro, Donald Trump no sabe economía

11102016_Trump_Ryan

El presidente Donald Trump parece desconocer que un mayor déficit fiscal ocasiona un creciente déficit en la balanza comercial

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no sabe de economía, y esto lo digo por la serie de políticas equivocadas que ha estado implementando: por un lado realiza una reforma fiscal con una serie de recortes a los impuestos que elevan su déficit fiscal, luego se queja del creciente déficit comercial que los Estados Unidos tienen con China y México, y después decide iniciar una guerra comercial imponiendo aranceles a importaciones chinas por un monto de 46 mil millones de dólares.

En los Estados Unidos los economistas están preocupados porque no les gusta el problema de “los déficits gemelos”, un fenómeno que se ha vuelto crónico y en el que se presentan de manera simultánea fuertes desequilibrios en el ámbito fiscal y en la balanza comercial. Esta es una situación que se ha dado desde la década de los ochentas, salvo por un breve periodo a principios de los 2000s.

El déficit comercial de los Estados Unidos sigue creciendo y sumó 57.6 mil millones de dólares en febrero de este año. Y gracias al estímulo masivo por el recorte de impuestos de la administración Trump, el gobierno de los Estados Unidos incrementará la diferencia entre lo que gasta y lo que recauda. El resultante déficit fiscal llegará a un billón de dólares (trillón en inglés) para el año 2020 y será de 1.5 billones de dólares  para el año 2028.

La hipótesis de los déficits gemelos sostiene que un creciente déficit fiscal ocasiona un mayor déficit en la balanza comercial, ya que el mayor gasto público ocasiona un mayor gasto de consumo, lo que a su vez aumenta las importaciones. Los déficits gemelos muchas veces son vistos como fenómenos aislados en lugar de analizarse como elementos que coexisten y se refuerzan uno al otro con efectos perversos para la economía, en especial cuando quien los registra es una economía desarrollada.

El problema de un creciente déficit fiscal se potencializa cuando la economía que lo registra ya está en una situación de pleno empleo. La teoría económica sostiene que cuando una economía está en recesión, el registrar un mayor gasto público y por lo tanto un déficit fiscal ayuda a paliar la caída del Producto Interno Bruto (PIB), ya que un mayor gasto fiscal compensa la disminución de la demanda, provocando que las empresas puedan vender más, contraten personal, aumenten los ingresos, y se reactive el consumo. Esta es la razón por la que a Estados Unidos le ha ido mejor en cuanto a crecimiento económico, comparado con Europa después de la crisis global de 2008 – 2009.

Pero no es aconsejable mantener grandes déficits fiscales cuando la economía ya está trabajando con toda su capacidad, y básicamente todos los que quieren un empleos ya cuentan con uno. En una economía que ya está en pleno empleo de su fuerza laboral y de su capital, el echar un montón de dinero no ayudará a producir más (porque ya no hay gente disponible para producir más), sino que lo que ocasiona es que se incrementen las importaciones, aumentando así el déficit en la balanza comercial.

Entonces esto es lo que le sucede a Estados Unidos, y en lugar de poner remedio al problema del déficit fiscal, lo que hace la administración del presidente Trump es culpar a China y a México. En particular, hemos visto en las semanas recientes como los Estados Unidos, argumentando los robos de propiedad intelectual por parte de China, como ha propuesto imponerle a este país una serie de aranceles a la importación de sus productos. China ha respondido a Estados Unidos y ahora estamos a punto de presenciar una guerra comercial entre las dos mayores potencias económicas a nivel mundial.

¿Quién está en mejores condiciones para ganar la guerra comercial? Como veremos a continuación, es China.

El presidente Donald Trump ha dicho por Twitter “Cuando ya tienes un déficit comercial de 500 mil millones de dólares, no puedes perder”. Él cree esto porque su país tiene un enorme déficit comercial con China, el cual de hecho fue de 337 mil millones de dólares en 2017 no 500 mil millones, y piensa que puede ganar la guerra comercial entre los dos países. Pero aunque China le vende más a los Estados Unidos respecto a lo que le compra, la posición de Pekín es mucho más fuerte, tanto política como económicamente, de lo que cree Trump.

trump trade war 3

Una guerra comercial entre China y Estados Unidos le hace más daño a éste último país

Desde el punto de vista económico, tanto los Estados Unidos como China, perderán en una guerra comercial. La imposición de aranceles aumentará los precios, disminuirá las exportaciones y perjudicará el crecimiento económico; por lo que tanto Estados Unidos como China estarían mejor si cesan las hostilidades. Pero ahora que la administración Trump amenaza con imponer aranceles a 46 mil millones de dólares de importaciones originarias de China y este país le ha respondido con una amenaza similar, estamos al borde de una guerra comercial. Desde entonces Trump ha aumentado el conflicto amenazando con imponer aranceles a otros 100 mil millones de dólares de importaciones provenientes de China, a lo que Pekin respondió que igualaría en respuesta. Los cálculos de Trump sugieren que piensa que China tiene más que perder y que por lo tanto terminará cediendo. Pero está equivocado.

Las estadísticas parecen indicar que China es más vulnerable que los Estados Unidos, pero no es así. Si nos concentramos en el intercambio de bienes, como lo hacen la mayoría de los analistas, vemos que China le vendió a Estados Unidos un total de 506 mil millones de dólares el año pasado, y le compró apenas bienes por 131 mil millones de dólares. Pero los Estados Unidos también le vendieron a China 38 mil millones de dólares más en servicios de lo que le compraron. Pero el punto fundamental es que la mayor parte de lo que Estados Unidos le vende a China son productos agrícolas y bienes cuyo contenido es en su mayoría estadounidense. Por el contrario, las exportaciones de China a Estados Unidos son típicamente bienes ensamblados en China que contienen muchos componentes de otros países, y muchas veces son de marcas estadounidenses. Y más aún, el 37% de las importaciones de Estados Unidos provenientes de China consisten de partes y componentes que requieren los productores estadounidenses.

Tomemos el ejemplo del IPhone de Apple. Cuando los IPhones son enviados de las fábricas chinas a los Estados Unidos, el costo total de la importación se le atribuye a China. Sin embargo, estos IPhones incluyen componentes de Corea del Sur, Japón, y de muchos otros países. De acuerdo con una estimación, el ensamblaje en China representa entre el 3 y el 6% de los 370 dólares que representa el costo de manufactura de un IPhone X. Dado que este teléfono se vende al público en 999 dólares, el grueso del valor agregado es estadounidense: el margen de Apple y el de los minoristas estadounidenses.

Claro que este es un ejemplo extremo y Trump no le ha puesto aranceles a los IPhones. Pero consideremos que de los 46 mil millones de dólares en aranceles con los que amenaza Trump, 26 mil millones corresponden a importaciones de bienes electrónicos. Las tarifas de Trump fueron diseñadas para perjudicar el objetivo del gobierno chino de desarrollar su propia gama de productos de alta tecnología. Pero de acuerdo con estimaciones de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), aproximadamente la mitad del valor de las exportaciones chinas de computadoras, electrónicos y equipo óptico es de origen foráneo. Así que aunque los aranceles propuestos se convirtieran en realidad para estos productos, y esto ocasionará una caída de un 25% de las exportaciones chinas de estos productos, el impacto directo para China sería de apenas 6.5 mil millones de dólares, algo así como el 0.05% de su PIB.

TLCAN 2

México podría beneficiarse de la guerra comercial entre China y Estados Unidos si se convierte en una alternativa para la proveeduría

En contraste, el daño potencial que puede ocasionar China a los Estados Unidos es mucho mayor. Esto porque un primer objetivo de China fueron los aviones para transporte civil producidos por la empresa Boeing por un monto de 16 mil millones de dólares. Las acciones de esta empresa se desplomaron después del anuncio de China, pero las aerolíneas chinas se están expandiendo tan rápido que tal vez Boeing esté dispuesto a disminuir los precios de sus aviones para mantener las ventas allá. En ese caso, las tarifas impuestas por China serían pagadas por los Estados Unidos y no por las empresas chinas. Hay que recordar que Boeing compite contra la europea Airbus.

Aunado a lo anterior, otro objetivo de China en cuanto a la imposición de aranceles son las exportaciones estadounidenses de soya, las cuales fueron de 12.8 mil millones de dólares en 2017. China compra la mitad de las exportaciones estadounidenses de este bien, lo que le da poder de mercado. De hecho conforme avanzaba la retórica de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, los precios de la soya se desplomaron y no debemos olvidar que China cuenta con Brasil como proveedor de soya.

Es así que podemos llegar a la conclusión de que el presidente estadounidense, Donald Trump, no sabe de economía y está mal asesorado. No sabe que él es el causante de los crecientes déficits comerciales que registra su país, derivado de su crónico déficit fiscal; y tampoco sabe que en una guerra comercial tiene todo para perder, eligió pelear contra un país que si sabe cómo hacerle daño.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Comercio internacional, estados unidos | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

El caso de la industria del calzado en contra del CPTPP

Este video ilustra el enorme daño (pérdida de 110 mil empleos en cinco años), que causará la entrada en vigor del CPTPP en la industria mexicana del calzado.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Se termina la hegemonía del dólar, nace el petroyuan

petroyuan

El 26 de marzo nació el petroyuan, la apuesta de China y Rusia para desbancar el petrodólar

Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará que impondrá aranceles por 60 mil millones de dólares (mmdd) a las importaciones provenientes de China, y la tibia reacción de la nación asiática anunciando medidas de represalia por apenas 3 mmdd, el pasado 26 de marzo China comenzó las operaciones del petroyuan. Este es el principio del fin de la hegemonía del dólar, lo que probablemente le dolerá a los Estados Unidos mucho más que cualquier represalia comercial.

China es el país más importante en cuanto a importación y consumo de petróleo, adquiriendo del exterior unas 400 millones de toneladas en 2017. Esto lo vuelve un importantísimo jugador en este mercado y a partir de ahora podrá influir en el precio internacional del oro negro y tener una referencia propia que refleje los precios del petróleo crudo que consumen sus refinerías. Keith Johnson, de la revista Foreign Policy, señala que es anómalo y aberrante que la región asiática —con el mayor crecimiento económico global— carezca de un punto de referencia para la cotización del petróleo, algo de lo que han abusado las plazas financieras de Londres y Nueva York cuando el petróleo del Mar del Norte, que apuntala la variedad Brent, se encuentra en franco declive mientras que la producción petrolera de Estados Unidos se centra básicamente en la extracción de la controvertida fracturación hidráulica o ‘fracking’.

Es así que el comercio de contratos futuros de petróleo, denominados en yuanes (mejor conocidos como  petroyuanes) y respaldados en reservas de oro, comenzó el lunes 26 de marzo en la Bolsa Internacional de Energía de Shanghái (INE, por sus siglas en inglés). Con esto se permite a comerciantes chinos y extranjeros comprar petróleo cotizado en yuanes en lugar de dólares. Este acontecimiento representa un gran cambio en el mercado mundial de energía, señaló la revista estadounidense Foreign Policy. Y como no va a ser así, si por primera vez, el comercio del petroyuan desafía el mercado de futuros de petróleo que había sido dominado hegemónicamente desde los años setentas por Wall Street y la City de Londres con futuros denominados en dólares o mejor conocidos como petrodólares.

Pero antes de profundizar en el análisis de esta noticia disruptiva en el mundo de las finanzas internacionales, es necesario explicar qué son los contratos futuros, y en especial los del petróleo. Un contrato futuro tiene dos partes, un comprador y un vendedor, los cuales pactan en un momento actual el precio y cantidad de petróleo a ser vendida/comprada en una fecha futura. Por ejemplo, un vendedor puede acordar la entrega de 100 mil barriles de petróleo a un precio de 50 dólares por barril con entrega en la tercera semana de septiembre de 2018. Así, no importa que suceda con el precio del petróleo en septiembre, la transacción debe llevarse a cabo en los términos pactados con independencia de que el precio spot del petróleo en septiembre sea de 20 o de 80 dólares. Entonces con el lanzamiento del petroyuan, este tipo de contratos dejarán de llevarse a cabo sólo en dólares en Nueva York y Londres, sino que ahora podrán realizarse en yuanes en Shanghai.

Así, el cambiar sólo una parte del comercio mundial de petróleo hacia el yuan es potencialmente inmenso. El petróleo es la mercancía más comerciada en el mundo, con un volumen anual comerciado de 14 billones de dólares, monto equivalente al PIB de China. De esta manera, el pensar en que el 10% de las transacciones se llevarán a cabo en yuanes, implicaría un fuerte impulso para el yuan como moneda internacional e inclusive para ser utilizada como moneda de reserva internacional (hay que recordar que el Fondo Monetario Internacional –FMI- incorporó al yuan como parte de los Derechos Especiales de Giro en 2016).

Xi Vlad Trump

El petroyuan goza de la protección nuclear de Rusia y constituye el cambio financiero más importante desde la década de los setentas.

Cabe señalar que el lanzamiento del petroyuan ocurre después de cinco trimestres consecutivos en los que el yuan se ha apreciado frente al dólar, su racha de aumentos más alta desde 2013. En enero de 2018, el yuan ocupa la posición 5 a nivel internacional como moneda de pago nacional y global, la misma posición que ocupaba el año pasado, pero su participación respecto a otras monedas cayó de 2.5% a 1.7%, de acuerdo con el sistema SWIFT.

El peytroyuan cuenta con el respaldo de Rusia (el mayor productor de petróleo del mundo en 2016) y nació en junio de 2017, cuando el Banco Popular de China y el Banco Central de la Federación Rusa firmaron un memorándum para que las transacciones de crudo entre las dos potencias se empezaran a realizar únicamente en yuanes. Con esto Rusia busca evadir las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, naciendo así el petroyuán. A diferencia de otros intentos pasados de romper con la venta de petróleo en dólares (Irak y Libia), ahora la situación es diferente porque el petroyuan nace bajo el paraguas nuclear ruso que Moscú le brinda a China, que básicamente le brinda la cobertura necesaria para experimentar su petroyuán, el cual ya es considerado como un punto de inflexión histórico en las geofinanzas.

Respecto a la aceptación del petroyuan, cabe señalar que en el día de su lanzamiento alcanzó casi 3 mmdd en operaciones, aunque el portal zerohedge asevera que fueron 4 mmdd, lo que fue calificado como un desempeño mejor de lo esperado por el mercado, que contribuirá a la fortaleza del yuan en los mercados de las divisas globales y que desafía realmente el sistema del petrodólar.

Por otra parte, con el petroyuan las naciones sancionadas por los Estados Unidos y ricas en petróleo, tales como Rusia, Irán y Venezuela, podrán beneficiarse al poder comerciar sin dólares. Rusia y China ya realizan su intercambio comercial en sus monedas locales, y desde septiembre de 2017, Venezuela vende su petróleo en euros, pero ahora podrá hacerlo también en yuanes (hay que recordar que China ha financiado a Venezuela en los últimos años a cambio de petróleo).  De esta manera, al paso del tiempo, las sanciones impuestas por los Estados Unidos a diversos países podrían quedar completamente neutralizadas, así como sus posibilidades de dominar otras naciones han sido disminuidas, ya que éstas eventualmente podrán evadir el uso del dólar completamente.

Por su parte, el economista, Carl Weinberg ha dicho que las perspectivas del petroyuan también son favorables porque China probablemente “obligará” a Arabia saudita a abandonar el petrodólar por el yuan en las ventas de petróleo, un ajuste que seguramente moverá el mercado petrolero en la misma dirección.

Otra característica del petroyuan es que está respaldado el oro, y esto se debe a que uno de los principales defectos del yuan es que es una moneda muy líquida y poco extendida, por lo que el gobierno chino lo respaldó aumentando el volumen de oro de sus reservas internacionales. Algo que por cierto debería hacer el Banco de México, comenzar a cambiar parte de sus reservas internacionales de dólares a plata y oro.

Yuan gold

Para fortalecer el yuan, China ha aumentado sus reservas de oro, algo que debería imitar el Banco de México

¿Qué implicaciones tiene todo esto para México? Pues en principio podemos esperar un mayor debilitamiento del dólar, lo que ayudará a evitar que el peso se siga depreciando; sin embargo, esto también implica que el valor de los dólares que el Banco de México tiene en sus reservas internacionales irá hacía abajo. Es por ello que diversos analistas recomiendan al Banxico que cambie parte de sus reservas internacionales a Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional, o bien, que cambie una parte a oro y/o plata.

Por otra parte, México también podría amenazar a Estados Unidos y dejar entrever que en caso de que fracase la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, comenzará a vender su petróleo en yuanes y dejará de hacerlo en dólares. Esto cobra sentido también en la medida en que el yuan comience a tener un uso mucho más extendido a nivel internacional, por lo que no nos afectaría tener parte de nuestras reservas internacionales en yuanes. Hasta ahora no lo hemos hecho porque no queremos molestar a Estados Unidos, pero ante el rompimiento del TLCAN, es una alternativa digna de analizarse.

Es una realidad que China busca que el yuan se convierta en una moneda tan fuerte como el dólar y el euro. Veremos que si resultan exitosos con el petroyuan (todo parece indicar que así será), es altamente probable que en los próximos años veamos que otros pagos internacionales también se hagan en yuanes, incluidos los metales y la minería de materias primas. Esto obliga a México a anticiparse y llevar a cabo estrategias que den mayor fortaleza al peso mexicano.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Implicaciones para México de la guerra comercial

trump trade war 3

Estados Unidos ha iniciado una guerra comercial con China, busca evitar la transferencia injusta de tecnología y disminuir su déficit comercial en 100 mil millones de dólares

En las últimas dos semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump impuso una variedad de aranceles en contra de numerosos países, bloqueó la adquisición de empresas tecnológicas estadounidenses por parte de China y busca imponer nuevas restricciones a las futuras inversiones chinas también en el sector tecnológico. Muchos economistas han advertido que el mundo está al borde de una guerra comercial total, en la que veremos represalias al estilo “ojo por ojo”, una retórica acalorada y llamados a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a poner orden, pero ésta está  pobremente equipada para responder. Estamos ante el riesgo de que si las provocaciones comerciales de Trump se salen de control, docenas de tratados comerciales negociados durante varias décadas podrían ser echados de lado, mientras que la perspectiva de un menor crecimiento económico tiene a los mercados bursátiles de todo el mundo tambaleándose.

Las guerras comerciales no son buenas para la economía, y la historia nos da buenos ejemplos. Tenemos el caso de cuando en 1930 el Congreso estadounidense pasó la Ley Smoot-Hawley, la cual elevó los aranceles en 20% en promedio, inicialmente para proteger a los agricultores estadounidenses, pero que después fue ampliado a industrias manufactureras que buscaban protección. En la medida en que se colapsó la demanda de bienes y servicios, el resto de los países buscaron mantener sus reservas de oro devaluando sus monedas o imponiendo más barreras comerciales, por lo que se derrumbó el comercio internacional. Esto provocó que la depresión económica que se vivía en ese entonces se hiciera aún más pronunciada y el mundo, en particular los Estados Unidos, acabaron sufriendo lo que se convirtió en La Gran Depresión.

Lamentablemente esto al parecer ya quedó en el olvido. Los Estados Unidos con la firma del memorándum del pasado 22 de marzo por parte del presidente Trump, en contra de las prácticas de China, iniciaron una guerra comercial que seguro será perjudicial y tendrá consecuencias imprevistas para las relaciones de Estados Unidos con la segunda mayor economía mundial. Además de generar repercusiones en los mercados bursátiles, tasas de interés y tipos de cambio.  De hecho el índice bursátil Dow Jones pasó de 24,879 puntos el 21 de marzo a las 14.30hrs a 23,533 puntos el 23 de marzo a las 16.00hrs, una pérdida de más de 1,300 puntos en dos días.

China-US-Relations-770x285

Aún no se sabe la lista de productos que serán sujetos a aranceles de 25% por un  monto de 60 mil millones de dólares

Argumentando el daño ocasionado por las prácticas injustas y dañinas de adquisición de tecnología estadounidense por parte de China, los Estados Unidos impondrán en los próximos días aranceles del 25% en ciertos productos de China por un monto equivalente al daño ocasionado a la economía estadounidense. No se ha especificado qué productos serán, esto tardará unos días más en definirse, pero se sabe que equivaldrán a unos 60 mil millones de dólares. Por su parte, en la “Section 301 Fact Sheet” se propone que le sean impuestos a los sectores aeroespaciales, tecnologías de comunicaciones e información, así como maquinaria. Aunque no se descarta que eventualmente se impongan aranceles también a calzado, ropa y electrónicos para los consumidores.

La meta de Trump, y así lo anunció en la conferencia de prensa cuando informó de las medidas contra China, es disminuir el déficit comercial que su país tiene con dicha nación en unos 100 mil millones de dólares, equivalente a una reducción del 25%. Sin embargo, se considera que las medidas anunciadas no lograrán dicha meta, ya que no debemos olvidar que China posee más de 1.17 billones de dólares de bonos del Tesoro de Estados Unidos, por lo que su capacidad de negociación con los Estados Unidos será muy amplia.

Ante los aranceles impuestos por los Estados Unidos, China ha tenido una reacción dura en el discurso, pero muy tibia en los hechos, ya que en represalia anunciaron que le impondrán a Estados Unidos aranceles por apenas 3 mil millones de dólares, en productos que van desde frutas frescas, nueces, vino, puerco, aluminio reciclado y tubería de acero. Sin embargo, no podemos descartar que una vez que se conozca la lista de productos a los que Estados Unidos impondrá aranceles, China podría anunciar una gama de productos más amplia, en la cual probablemente estarán más bienes agrícolas como el sorgo y la soya, así como los aviones de la empresa Boeing.

Es importante mencionar que todo esto se da después de la salida de la Casa Blanca de Gary Cohn, un internacionalista que se desempeñaba como director del Consejo Económico Nacional de Trump, y de Robert Porter, quien fungía como secretario de personal de la Casa Blanca. Es así que el presidente Trump ahora está en las manos de nacionalistas comerciales como Peter Navarro y Wilbur Ross, el Secretario de Comercio, quien amasó una fortuna en sus negocios del acero y los textiles apoyado en la existencia de aranceles. Esto es relevante porque queda claro que ya no hay oposición interna seria a los peores instintos de Trump respecto al comercio internacional y China.

Aquí lo bueno es que esta agresividad contra el comercio internacional, erosionará el apoyo de las empresas y del Congreso hacía Trump, ya que mucho de lo que había hecho en favor de las empresas con el recorte de impuestos y la desregulación, perderá efectividad ante su visión mercantilista del comercio internacional.

¿Y qué papel juega México en todo esto? Nuestro país ha sufrido la retórica del presidente Trump, quien no se ha cansado de decir que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es el peor acuerdo comercial jamás firmado por los Estados Unidos. De igual forma, Trump ha señalado de manera recurrente a México como un país que se aprovecha indebidamente de Estados Unidos y que por eso obtiene importantes superávits comerciales, el cual en el 2017 fue de 71.056 mil millones de dólares.

china-Mex

La relación comercial entre México y China , tampoco es sencilla y debe ser revisada 

Sin embargo, México se benefició al quedar excluido de la lista de países a los que recientemente se les impusieron aranceles a la importación de acero y aluminio. De igual forma, en este contexto de conflicto comercial entre China y Estados Unidos, trascendió que Estados Unidos retiraría de la mesa de negociación del TLCAN una de sus demandas que ocasionaban mayor problema, y es la de que el 50% del valor de contenido de los automóviles deberían tener contenido estadounidense para gozar de preferencias arancelarias. Para muchos, este anuncio es muestra de que nuestro vecino del norte se ha dado cuenta de que no puede mantener tantos flancos de guerra abiertos en materia comercial, y que le conviene tener un bloque comercial sólido en Norteamérica para contrarrestar sus desequilibrios comerciales con Asia, y en especial con China.

De igual manera, para las empresas mexicanas será muy importante conocer la lista final de bienes a los que Estados Unidos les impondrá aranceles, para en función de ello ver en que sectores surgirán oportunidades para incrementar nuestras exportaciones.

Esto de ninguna manera implica que una guerra comercial total entre Estados Unidos y China beneficiará a México en el largo plazo. Queda claro que en el corto plazo si, ya que la Administración Trump ahora se muestra más flexible en la negociación del TLCAN y podría haber un incremento de exportaciones mexicanas hacía Estados Unidos; sin embargo, en el largo plazo no sabemos si la guerra comercial que aparentemente ha iniciado pueda dañar la dinámica de comercio internacional a nivel mundial, y hacer que la economía mundial crezca más lentamente, lo que acabará por perjudicar las exportaciones totales de nuestro país.

En este sentido, la Secretaría de Economía debe trazar un plan para aprovechar al máximo esta situación, o bien, evitar que nos perjudique.

Y pues a manera de conclusión podemos decir que se confirma que la política comercial estadounidense es llevada a cabo por una administración que no sabe de economía y que se ha convertido en una amenaza para el bienestar global. El presidente Trump y sus asesores están enfocados en disminuir el gigantesco déficit comercial que tienen a través de la imposición de barreras comerciales, pero no entienden que la principal razón de este desequilibrio es su enorme déficit fiscal, el cual eleva artificialmente su demanda agregada, provocando un crecimiento crónico de sus importaciones. Mientras tanto suenan los tambores de guerra y no sabemos cuál vaya a ser el desenlace económico de este episodio.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Comercio internacional | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

No al CPTPP: el caso de Textil, Vestido y Calzado

post_blog_oct_Calzado

El CPTPP podría acabar con al menos 12,622 empleos directos en textil, vestido y calzado en los próximos cinco años

Después de la firma del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP por sus siglas en inglés), el pasado 8 de marzo en Santiago de Chile, hemos visto una intensa campaña por parte de funcionarios de la Secretaría de Economía defendiendo sus supuestos “beneficios”. Esto a pesar de que al día de hoy seguimos sin ver un solo estudio técnico serio, que dé soporte a las afirmaciones de los funcionarios respecto a las ventajas que tendría este acuerdo para la economía nacional. Hablan de las ventajas del CPTPP como si fuera lo mismo que el fallido Tratado Transpacífico (TPP), siendo que al no estar Estados Unidos en el nuevo acuerdo, estamos entrando en un tratado que tendrá repercusiones para México completamente diferentes.

 

Dado lo anterior, y ante la falta de estudios técnicos que midan el impacto del CPTPP en el empleo en México, a través de GAEAP decidí elaborar un modelo econométrico sencillo que arroje cierta luz para responder esta duda. A continuación presento las generalidades del modelo:

 

El objetivo es conocer cómo el incremento de las importaciones y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) impactan el empleo total en las siguientes cuatro ramas de actividad: 1. Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles; 2. Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir; 3. Fabricación de prendas de vestir; y 4. Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos. Esta información se obtuvo de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI.

 

Por su parte, el valor de las importaciones se obtuvo de INEGI para la rama Textiles, artículos de vestir e industria del cuero; mientras que los valores de PIB utilizados fueron los de las ramas de actividad: 1. Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles; 2. Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir; 3. Fabricación de prendas de vestir; y 4. Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos.

 

Antes de presentar los resultados del modelo, quisiera comentar algunas cifras importantes. Según la EMIM, la suma del empleo total en las ramas de actividad arriba mencionadas pasó de 354,304 personas en el cuarto trimestre de 2007 a 284,770 personas en el mismo trimestre de 2017, lo que equivale a una pérdida del 19.6% de los empleos en los últimos diez años. Esto se dio mientras que en el mismo periodo el valor de las importaciones de los productos textiles, vestido, cuero y calzado subió de 2.602 miles de millones de dólares a 3.307 miles de millones de dólares, lo que representa un incremento de 27.1%. Por su parte, el PIB (en pesos de 2013) de las ramas de actividad antes mencionadas pasó de 123.457 miles de millones de pesos (mmdp) en el cuarto trimestre de 2007 a 120,656 mmdp en el cuarto trimestre de 2017, lo que representa una caída en términos reales de -2.3% en los últimos 10 años (ver Tabla 1 y Gráficas 1 y 2).

Tabla 1

CPTPP3

Gráfica 1

CPTPP1

Fuente: Elaborado por GAEAP con datos de INEGI

Estos datos son impactantes, y se deben hacer algunas aclaraciones sobre los mismos. 1. La cifra de empleo total que hace la EMIM para estas ramas de actividad está claramente subestimada y en realidad estas actividades dan empleo directo a aproximadamente 1.2 millones de personas a nivel nacional; 2. Las cifras de importación oficiales no toman en cuenta el grave y extendido problema de contrabando y subvaluación de mercancías que afecta a estos sectores, de manera que si se conocieran los datos de contrabando y no hubiera subvaluación veríamos valores de importaciones considerablemente más elevados a los reportados por las autoridades.

Gráfica 2

CPTPP2

Fuente: Elaborado por GAEAP con datos de INEGI

Con esto en mente, procedo a mostrar los resultados del modelo econométrico:

El modelo arrojó que por cada millón de dólares en que aumentan las importaciones de las ramas de actividad antes mencionadas, se pierden en México 26 empleos directos en esas mismas ramas. Por su parte, si el PIB de México en esas ramas de actividad aumenta en 18.5 millones de pesos (valores de 2013), vemos que se crean 35 empleos directos en esas mismas ramas de actividad. Este estudio está a disposición de quien lo desee para consulta, favor de solicitarlo si es de su interés.

Esos datos son más que reveladores porque podemos inferir que, si con todo y que las fracciones sensibles quedarán con un arancel de 0% en plazos que van de 13 a 16 años, en 5 años las importaciones de textil, vestido, cuero y calzado aumentan en 20%, se perderán en México un total de 12,622 empleos directos. Por su parte, si en 10 años las importaciones aumentan en 40% perderíamos al menos 28,700 empleos directos en estas ramas de actividad. Esto sin tomar en consideración que tanto los datos de empleo reportados por la EMIM, como las cifras de importaciones, están subestimados, por lo que la pérdida de empleos sería mucho mayor. Es importante precisar que con los escenarios planteados de aumento de importaciones, no se esperan incrementos en el PIB de estas ramas de actividad (como ha venido pasando en los últimos años), por lo que no habría forma de crear empleos en estas ramas suponiendo mayores ventas en el mercado interno si siguen aumentando las importaciones.

 

Pero otra conclusión importante que podemos obtener del modelo econométrico es que si el gobierno federal impulsara a estas ramas de actividad se podrían crear miles de empleos adicionales, sobre todo en las zonas donde éstos hacen más falta. Con los incentivos fiscales correctos y los apoyos de programas como el PPCI (Programa para la Productividad y Competitividad Industrial) se podrían dar las inversiones para que se reconvierta la industria y pueda crecer con mayor competitividad. Si de lo que se trata es crear empleos, resulta mucho mejor incentivar la industria nacional que abrir las fronteras a países que tienen todo tipo de ventajas desleales (subsidios, dumping, sueldos de miseria, entre otros).

 

Es así que queda claro que estar en el CPTPP con Vietnam, sin duda tendría un impacto negativo en miles de familias mexicanas, las cuales se quedarían sin su fuente de ingreso. Para el gobierno federal esto no representa mayor problema porque en su lógica de una economía de libro de texto dicen que los que pierdan su empleo podrán encontrar otro en alguna otra actividad (movilidad del factor trabajo), pero la realidad es otra ya que en el mejor de los casos para poder mover a un trabajador de una fábrica de zapatos a una ensambladora de automóviles se requerirá de mucha capacitación y entrenamiento; y en el peor de los casos tendremos la pérdida de miles de empleos manufactureros que se irán a trabajar al comercio y los servicios, los cuales en general pagan sueldos más bajos.

 

Este ejercicio se puede replicar para otras ramas de actividad para saber el impacto que tendrá el CPTPP, y este es el tipo de análisis que deben ser presentados a los Senadores de la República, ya que son ellos los que tienen la última palabra respecto a la ratificación del CPTPP en México. De igual manera, los Senadores pueden pedirle al Secretario de Economía que firme cartas paralelas con Vietnam y Malasia, que ayuden a mitigar los impactos de este acuerdo internacional en los sectores sensibles de la economía mexicana.

 

Hasta ahora la Secretaría de Economía se ha negado a firmas cartas paralelas con Vietnam, a pesar de que otros países si lo han hecho, argumentando que no tenemos nada que ofrecerles a los vietnamitas. Esto es una visión muy parcial del problema, ya que lo que tenemos que ofrecerle a los asiáticos es muy grande y muy importante, y es nuestro mercado nacional.

 

Aún estamos a tiempo de evitar una mayor desindustrialización de México y los Senadores deben conocer los estudios que evidencian lo que sucederá antes de tomar una decisión. No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando que se pierdan miles de empleos y que los dueños de las empresas de textiles, vestido y calzado pierdan su patrimonio.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Comercio internacional, cptpp | Etiquetado , , , , , , | 1 Comentario

México en el CPTPP, ¿nos equivocamos?

DXyw8xVU0AAHWGq-678x381

El CPTPP fue firmado el 8 de marzo en Santiago de Chile

Parece que desde que el presidente Carlos Salinas de Gortari firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), todos los mandatarios han tenido el deseo de pasar a la historia como signatarios de acuerdos comerciales. Por citar solo algunos ejemplos, Ernesto Zedillo firmó el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUEM), Vicente Fox los tratados con Japón y Uruguay, luego con Felipe Calderón se concretaron los tratados con Perú y varias naciones de Centroamérica, además de que comenzaron las negociaciones  del Tratado Transpacífico (TPP). Con Enrique Peña Nieto se continuaron y concluyeron las negociaciones del TPP, pero éste jamás vio la luz porque aunque fue firmado por sus 12 países miembros, antes de que éste fuera ratificado por los legislativos de cada estado miembro, en enero de 2017 el presidente de Estados Unidos anunció que se retiraban del acuerdo por considerarlo perjudicial para su economía.

 

Sin embargo, cuando la mayoría se había olvidado del tema, en enero de este año sorpresivamente se anunció que se habían resuelto diferencias entre Canadá y Japón y que se crearía el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP por sus siglas en inglés) y que éste sería firmado por los 11 miembros restantes del TPP, el 8 de marzo en la ciudad de Santiago de Chile. Como lo he comentado en pasadas entregas, el texto del CPTPP es básicamente el mismo del TPP en materia de reglas de origen y acceso a mercado, y sólo quedaron suspendidas unas 20 disposiciones de interés para Estados Unidos a manera de “zanahoria”, con la esperanza de que dicho país se integre al CPTPP.

 

En México varios sectores industriales se han pronunciado en contra del CPTPP ya que en principio ofrece muy pocas ventajas en términos de acceso a nuevos mercados, pero si pone en riesgo el mercado nacional al darle acceso a empresas de países con costos de producción considerablemente más bajos; y aquí tenemos el caso concreto de Vietnam, que en la práctica no es una economía de mercado al tener un estado que interviene fuertemente en toda la actividad económica creando distorsiones de precios en favor de sus productores.

 

Es así que de los 11 miembros del CPTPP, México ya tiene tratados de libre comercio vigentes con Canadá, Chile, Perú y Japón. El resto de los nuevos socios son Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Vietnam, Singapur y Brunei, naciones que por su tamaño de mercado, distancia y régimen de gobierno se antoja muy complicado incrementar nuestras exportaciones.

 

Para tener más elementos respecto a lo que podría suceder con este nuevo acuerdo comercial, a continuación analizamos el volumen y tendencias del comercio exterior de México con los restantes 10 países miembros del CPTPP.

 

Exportaciones

En el año 2017 las exportaciones totales de México sumaron 409.494 miles de millones de dólares (mmdd), cifra 9.5% superior a la registrada en 2016. De este total, sólo 21.967 mmdd fueron exportaciones realizadas a los países miembros del CPTPP, lo que representa apenas el 5.36% del total de nuestras ventas al exterior.

 

De igual manera, en 2017 exportamos a Canadá 11.380 mmdd, a Chile 1.804 mmdd, a Perú 1.510 mmdd, a Australia 1.189 mmdd, a Nueva Zelanda 0.113 mmdd, a Malasia 0.710 mmdd a Vietnam 0.292 mmdd, a Japón 4.055 mmdd, a Singapur 0.905 mmdd y a Brunei 0.005 mmdd. En cuanto a las tasas de variación de las exportaciones mexicanas en 2017, tenemos que las destinadas a Canadá subieron +9.1%,  a Chile +3.4%, a Perú +7.6%, a Australia +42.4%, a Nueva Zelanda +20.9%, a Malasia +58.6%, las que van a Vietnam se desplomaron -71.9%, las que van a Japón subieron +7.3%, a Singapur +6.4% y a Brunei +183.9%.  Es así que el valor total de las exportaciones de México a los países del CPTPP aumentaron apenas 6.5% en 2017. Sin embargo, se debe mencionar que el valor de las exportaciones a los países del CPTPP con quienes no tenemos un tratado de libre comercio vigente pasaron de 3.270 mmdd en 2016 a 3.216 mmdd en 2017, lo que representa una disminución de -1.7%.

Exports CPTPP

Importaciones

En 2017 las importaciones totales de México sumaron 420.369 mmdd, cifra 8.6% superior a la registrada en 2016.  De este total, 44.634 mmdd fueron importaciones provenientes de los países miembros del CPTPP, lo que equivale a 10.61% del total de importaciones, y es aquí donde podemos generar una primera observación relevante, ya que estamos entrando a un acuerdo comercial con naciones que son el destino de apenas el 5.36% de nuestras exportaciones, pero son el origen del 10.61% de nuestras compras.

 

En 2017 realizamos importaciones de Canadá por 9.787 mmdd, de Chile por 1.536 mmdd, de Perú 0.513 mmdd, de Australia 0.344 mmdd, de Nueva Zelanda 0.358 mmdd, de Malasia 7.887 mmdd, de Vietnam 4.615 mmdd, de Japón 18.184 mmdd, de Singapur 1.405 mmdd y de Brunei apenas 52 mil dólares. En cuanto a las tasas de variación de las importaciones mexicanas en 2017, tenemos que las originarias de Canadá subieron +1.6%,  de Chile +15.1%, de Perú cayeron -7.7%, de Australia se desplomaron -34.7%, de Nueva Zelanda retrocedieron -1.6%, de Malasia cayeron -3.4%, las que vienen de Vietnam subieron +15.0%, las de Japón subieron +2.4%, de Singapur +9.9% y de Brunei +477.8%.  Es así que el valor total de las importaciones de México provenientes de los países del CPTPP aumentaron 2.3% en 2017. Sin embargo, se debe mencionar que el valor de las importaciones desde los países del CPTPP con quienes no tenemos un tratado de libre comercio vigente pasaron de 14.344 mmdd en 2016 a 14.611 mmdd en 2017, lo que representa un aumento de 1.9%.

 

En este punto vale la pena hacer otra importante reflexión y contrastar que mientras que las exportaciones mexicanas a los países del CPTPP con los que no tenemos tratado de libre comercio vigente cayeron -1.7%, nuestras importaciones desde esas naciones crecieron 1.9%. Y para ilustrar la falta de reciprocidad comercial, se debe señalar que en 2017, mientras que nosotros les exportamos a estas naciones 3.217 mmdd, les compramos casi 4 veces más de lo que les vendemos, cifra que alcanzó 14.611 mmdd.

Imports CPTPP

Saldo de la balanza comercial

En el 2017 México registró un déficit en su balanza comercial total por -10.874 mmdd, cantidad 17.1% inferior al déficit de -13.125 mmdd registrado un año antes. No obstante lo anterior, nuestro déficit con las naciones del CPTPP sumó -22.666 mmdd en 2017, cifra 1.4% inferior al déficit observado en 2016. A nivel país tuvimos un superávit comercial con Canadá por +1.592 mmdd, clon Chile superávit de +0.267 mmdd, con Perú superávit de +0.997 mmdd, con Australia superávit de +0.845 mmdd, con Nueva Zelanda déficit de -0.245 mmdd, con Malasia déficit de -7.176 mmdd, con Vietnam déficit de -4.323 mmdd, con Japón déficit de -14.128 mmdd, con Singapur déficit de -0.500 mmdd y con Brunei superávit de +0.005 mmdd.

SBC CPTPP

Es importante señalar que con las naciones del CPTPP con las que no tenemos un acuerdo comercial vigente registramos un déficit comercial agregado de -11.395 mmdd en 2017, cifra 2.9% superior al déficit observado en 2016, cuando este sumó -11.073 mmdd. Esto nos lleva a una nueva reflexión y a cuestionarnos la conveniencia de que se haya firmado un acuerdo comercial con naciones con las que ya de por si tenemos un importante desequilibrio comercial, sobre todo porque la realidad es que Malasia y Vietnam, naciones con las que ya tenemos importantes desequilibrios comerciales, no hay grandes oportunidades de exportación, dado que éstas naciones pueden abastecerse a un costo más bajo de naciones como China.

 

Ante estas cifras, la posición de la Secretaría de Economía ha sido que estamos en el CPTPP porque es estratégico porque “en su panza” tiene un TLCAN, y de esta manera, si fracasa la renegociación con Estados Unidos y Canadá, sería más factible que una vez que termine su mandato el presidente Donald Trump, Estados Unidos regrese al CPTPP a que se vuelva a construir un TLCAN.

 

Pero este no puede ser considerado como un argumento válido ya que para muchas industrias hace más daño el estar en el CPTPP que quedarnos sin TLCAN. Y esto es algo que el Senado de la República debe valorar al analizar y votar si se aprueba el CPTPP. La realidad es que no se han hecho estudios serios y profesionales que digan que sectores se beneficiarían, y en que grado, del CPTPP y parece que la única razón por la cual le estaremos entregando nuestro mercado a naciones como Vietnam es por los funcionarios mexicanos que quieren pasar a la historia como impulsores del libre comercio.

 

Debe quedar claro que el CPTPP ocasionará un mayor deterioro de los niveles salariales en México, ya que industrias como la del vestido, textil y calzado (por citas sólo algunas) sufrirán por el crecimiento de las importaciones de naciones como Malasia y Vietnam. Estos países le harán daño a México porque, como quedaron redactadas las reglas de origen, se abastecerán de materia prima barata de China y elaborarán productos pagando a sus trabajadores sueldos que en promedio están 50% por debajo de lo que se paga en México. Esto aunado a los riesgos fundados de que se prestarán para realizar triangulación de productos no originarios buscando obtener preferencias arancelarias, aprovechándose de la ineficacia en la verificación de origen.

 

El CPTPP entrará en vigor una vez que 6 de sus 11 miembros lo hayan aprobado. Esperemos que el Senado de la República actúe con responsabilidad y analice bien los costos que este acuerdo tendrá en la producción y empleo en nuestro país.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Comercio internacional, cptpp | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario