Indispensable construir una nueva agenda industrial

tlcancarro1

Con independencia de quien gane la elección presidencial, se debe construir una nueva agenda industrial, moderna y progresiva

Estamos próximos a elegir un nuevo Presidente de la República, y la persona que sea electa para dicho cargo deberá enfrentar una enorme cantidad de retos en una gran variedad de temas, entre los que destacan la formulación de una nueva política industrial.  La agenda industrial que se desarrolle, sin duda deberá ser construida con el consenso de organismos empresariales, académicos y representantes de los trabajadores. A continuación presento algunos de los puntos que considero se deben incluir en dicha agenda:

1. Apoyos económicos para Manufactura 4.0

Una de las principales preocupaciones de diversas industrias manufactureras es la implementación de las mejores prácticas en materia de manufactura con el fin de tener una industria competitiva que pueda enfrentar los retos que representa una industria globalizada.

Es responsabilidad de los organismos y cámaras empresariales el fomentar en las empresas una cultura de integración, innovación y transformación. Que podamos compartir las mejores prácticas, que analicemos casos de éxito, que aprendamos y diseñemos modelos con esa inspiración, y que generemos networking en todas la cadenas de valor. En este sentido se debe trabajar bajo la premisa de los elementos de la Manufactura 4.0 y se requiere que continúen los apoyos de la Secretaria de Economía con el fin de:

  • Que las empresas manufactureras conozcan de estos importantes cambios.
  • Desarrollo de centros de inteligencia para que realicen investigaciones de lo que está sucediendo en el mundo de la manufactura, en materia de manufactura 4.0.
  • Recursos adicionales para el Programa para la Productividad y Competitividad Industrial (PPCI) y que éstos se traduzcan en apoyos directos para las empresas.
  • Realizar visitas exploratorias para conocer lo que sucede en China, Vietnam, Brasil y Alemania en diferentes industrias.

2. Negociación de acuerdos comerciales internacionales en función de oportunidades de mercado, no para entregar nuestro mercado.

Se requiere desarrollar e implementar una estrategia para hacer frente a la continuación de las negociaciones internacionales respecto a la renegociación del  TLCAN, cierre del TLCUEM, ACE 53 con Brasil, ACE 6 con Argentina, entre otros.

Es importante que el gobierno federal escuche a los sectores industriales en cuanto a los elementos que sustentan su posición, en especial cuando se trata de productos sensibles, en temas como calendario de desgravación (acceso a mercados), Drawback (devolución de aranceles a insumos), temas ambientales y laborales, trato nacional y acceso de bienes al mercado, reglas de origen y procedimientos relacionados con el origen, Anexo de reglas de origen específicas por producto, remedios comerciales, obstáculos técnicos al comercio, empresas propiedad del estado y monopolios designados, pequeñas y medianas empresas, así como solución de controversias y cláusula de adhesión.

3. Recursos para la Cámaras para impulsar la competitividad, productividad, ventas.

Para impulsar la competitividad, productividad, ventas de la  industria, los organismos y cámaras industriales requieren mayores apoyos del gobierno federal para la ejecución de sus programas y proyectos, los cuales pueden ser en las siguientes áreas:

  • Consultorías in Situ específicamente para estructurar las condiciones básicas de las organizaciones administrativas y productivas.
  • Programas de Internacionalización de la Industria con una propuesta original de diseño mexicano con el apoyo de expertos en diseño, brading y comercialización.
  • Desarrollo de Centros de Innovación y Diseño para fortalecer la productividad de las empresas fabricantes, que les permitan incrementar sus capacidades técnicas y dar respuesta en materia de diseño, desarrollo, manufactura de prototipos, permitiendo la introducción de productos innovadores al mercado, la concentración de proveeduría confiable y actualizada, así como la validación del cumplimiento de normas aplicables en los mercados de exportación y así mantener su competitividad al contar con elementos que les brindarán posibilidades de acceder a cadenas de valor.
  • Capacitación para programas en las áreas de producción, diseño y desarrollo, planeación y control de la producción, administración de la operación.
  • Cuando sea el caso, programas de desarrollo de moda en cuestión de análisis, investigación e interpretación de tendencias de moda y para la transferencia de conocimiento y mejores prácticas para la profesionalización de las áreas de diseño, mercadotecnia.
  • Encuentros de Negocios para Empresas en Desarrollo.
mercado-interno

Parte de la nueva agenda industrial implica frenar los abusos de las grandes cadenas comerciales en contra de los fabricantes nacionales

4. Modificar el funcionamiento del Convenio de Buenas Prácticas Comerciales

En relación al funcionamiento del Convenio de Concertación para la Mejora Continua de Prácticas Comerciales Competitivas, es ampliamente sabido que los empresarios que le venden a las grandes cadenas comerciales continúan sufriendo de abusos por parte de dichos establecimientos comercializadores a nivel nacional.

Se cuenta con información respecto a que no se respetan los tiempos y condiciones pactadas, se siguen realizando descuentos y reducción de precios pactados previamente, se hacen devoluciones de mercancía, entre otras prácticas que lesionan la rentabilidad de las empresas fabricantes de calzado, e inclusive ponen en riesgo la propia operación de éstas en el mediano y largo plazos.

Dada esta situación, es necesario replantear dicho Convenio de buenas prácticas de manera que se establezcan ciertos derechos irrenunciables por parte de los empresarios que venden a las grandes cadenas comerciales.

5. Mejorar los programas de apoyo de NAFIN y aumentar fondos de garantía para créditos para la industria

Es importante que se acerque a los empresarios los diferentes mecanismos, opciones y productos financieros que les representen fuentes de financiamiento para materializar sus proyectos

En este sentido, se pueden plantear dos alcances:

  • Formación de cultura financiera
  • Acercamiento con instituciones financieras y fondos públicos

6. Programas de apoyo a los pequeños y medianos comercializadores para contrarrestar el impacto de las grandes cadenas comerciales

Ante la concentración del poder de compra, en el sector calzado, en cada vez menos jugadores y la influencia que éstos ejercer para presionar a los fabricantes en las condiciones y precios de venta, se vuelve indispensable que se instrumenten políticas que fortalezcan a los pequeños comerciantes.

En muchas ocasiones, las condiciones de compra-venta reflejadas en los contratos leoninos que muchos productores están dispuestos a aceptar (descuentos obligados, rebajas, participación en gastos de publicidad de las cadenas, entre otros), acaban ocasionando pérdidas importantes para las empresas, muchas de las cuales han tenido que cerrar sus operaciones ante esta situación. Otras más, quedan debilitadas en su capacidad de inversión y desarrollo de nuevos productos. Y es que el problema surge porque las grandes cadenas comerciales garantizan su rentabilidad por metro cuadrado de espacio de venta, con independencia de si se vende o no el producto, y de las promociones que se implementan para incentivar la venta (sin consultarlas con el productor).

post_blog_oct_Calzado

Otra pieza fundamental de la política industrial es la lucha contra el contrabando y subvaluación, que tanto daño hacen a la planta productiva nacional

7. Relanzar la lucha contra la ilegalidad (contrabando y subvaluación)

Entre los problemas que subsisten en materia de ilegalidad, encontramos los siguientes que aplican a la industria del calzado, y que de alguna manera son compartidos por otras industrias como las del vestido y textil:

  • Creciente problema de incorrecta clasificación arancelaria con el fin de evadir el pago de contribuciones.
  • Aumento del porcentaje de importaciones con precios por debajo de Precio Materia Prima (PMP)
  • Escasa o nula efectividad en el esquema de Garantías establecidas para las importaciones con presunta subvaluación, lo que indica deficiencias en la investigación de esta práctica desleal de comercio.
  • Revisar esquema de funcionamiento de empresas reconocidas como Operadores Económicos Autorizados (OEAs, antes NEEC)

Este es un breve listado de temas que preocupan a muchos de los industriales del país y que sin duda deben formar parte de la agenda industrial del próximo gobierno federal. Sin duda hay muchos temas adicionales que se deben incorporar, tales como el incremento de la productividad, la mentefactura, entre otros, y que por cuestiones de espacio no menciono. Es importante que una vez que entre en funciones el nuevo gobierno se convoque a los sectores productivos para que presenten sus propuestas y se construya un Plan Nacional de Desarrollo que refleje el verdadero sentir de los industriales del país.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Anuncios
Publicado en Economía de México | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Escenarios y riesgos en la negociación del TLCAN

3478B3B8-BD88-4108-81A8-4FC525436299_w1023_r1_s

El EMPRA da prácticamente por un hecho que no habrá TLCAN 2.0 en 2018

El Emerging Markets Political Risk Analysis (Análisis de Riesgo Político de Mercados Emergentes) es una publicación muy influyente a nivel internacional, y en su publicación del 14 de junio hace mención de que las perspectivas para lograr el cierre de la renegociación del TLCAN 2.0 en 2018 se han desvanecido después de la decisión del presidente Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de Canadá, México y la Unión Europea.

Señala que los medios que dan cobertura a temas políticos cubrieron extensamente la respuesta del Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien llamó a los aranceles de Trump como “insultantes”, especialmente desde que fueron justificadas sobre la base de seguridad nacional. Chrystia Freeland, la Ministra canadiense de Relaciones Exteriores, también dijo que los canadienses están “tristes e insultados” al haber sido clasificados como riesgo para la seguridad nacional por parte de su “aliado más cercano.” Canadá ha respondido imponiendo aranceles a las importaciones de productos originarios de Estados Unidos, los cuales entrarán en vigor a partir del 1 de julio.

Por su parte, los funcionarios mexicanos han estado igualmente frustrados con los nuevos aranceles. El presidente Peña Nieto ha sido menos verbal respecto a las frustraciones de México en comparación a sus contrapartes canadienses, percibiendo que el entrar en una guerra de palabras sólo será contraproducente para la negociación de los dos países. También se debe, al menos en parte, a que Peña Nieto está cerca de su sexenio, pero seguramente el próximo presidente de México será una voz más fuerte en contra de Trump.

Al igual que Canadá. El gobierno mexicano también ha tomado represalias al imponer aranceles por cerca de 3 mil millones de dólares de importaciones originarias de Estados Unidos en productos como carne de puerco, whiskey, queso, entre otros. Recientemente los funcionarios mexicanos han iniciado una disputa en la Organización Mundial de Comercio (OMC) ya que argumentan que los aranceles de Estados Unidos, implementados poniendo como pretexto la seguridad nacional, violan las reglas de la OMC.

Con independencia de lo anterior. La fricción política entre México y Estados Unidos ya ha presionado al tipo de cambio. El peso mexicano ha mostrado una mayor depreciación, al haber pasado de 18.10 pesos por dólar el 4 de abril a 20.68 el 13 de junio, incrementando así la incertidumbre para inversiones futuras.

Evolución en la política nacional

Si bien, mucha de la incertidumbre respecto al TLCAN gira en torno a si los países negociantes pueden alcanzar un acuerdo en los temas más complicados, las limitaciones del proceso legislativo de Estados Unidos y el proceso electoral en México han comenzado a pesar en los funcionarios comerciales, modificando el escenario para lograr un acuerdo este año.

El plazo límite del 17 de mayo fijado por el líder del Congreso estadounidense, Paul Ryan, ya quedó muy atrás, inclusive considerando la extensión que se dio para principios de junio, por lo que la probabilidad de que se alcance un acuerdo en 2018 está rápidamente desvaneciéndose. Por su parte, el líder de la mayoría en el Senado, John Cornyn, también ha señalado que un acuerdo potencial ya perdió la ventana para lograr la aprobación legislativa en 2018.

Por su parte, México elegirá un nuevo presidente el 1 de julio, quien seguramente liderará hacía un nuevo enfoque de la próxima administración. Adicionalmente, esto significa que las negociaciones de manera natural caerán en una pausa en las próximas semanas, poniendo la posibilidad de que se alcance un acuerdo antes de las elecciones como algo imposible. Sin embargo, el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, ha dicho que las negociaciones continuarán.

11102016_Trump_Ryan

Trump desea negociar acuerdos bilaterales con México y desaparecer el TLCAN

El 5 de junio el principal asesor económico de Trump, Larry Kudlow, transmitió el deseo del presidente de cambiar la naturaleza de las negociaciones del TLCAN comenzando a negociar acuerdos bilaterales con Canadá y México de manera separada. Los expertos en comercio y economistas han sido escépticos respecto a la posibilidad de lograr acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y sus vecinos norteamericanos. Funcionarios tanto de Canadá como de México también han rechazado esa idea. Esta propuesta de negociaciones separadas bilaterales sugieren que Trump y su administración están cada vez más cansados de las negociaciones, y que éstas no se concluirán antes del receso del Congreso de mediados de diciembre. En efecto, después de 10 meses de negociaciones, de 20 a 22 de los estimados 32 capítulos del Tratado, aun se están negociando.

Cumbre del G7

La Cumbre del G7, la cual comenzó el 9 de junio, también fue escenario para que sucedieran algunos eventos alarmantes. El presidente Trump dio reversa a su decisión de firmar el comunicado final conjunto del G7, enfurecido por el Primer Ministro canadiense Trudeau quien prometió tomar represalias con aranceles y rechazó la cláusula “sunset” en un TLCAN modernizado.

La cláusula “sunset” ha sido un tema álgido y motivo de debate debido a que implica que el TLCAN caduca cada cinco años a menos de que los tres países se pongan de acuerdo en que debe continuar. Los funcionarios mexicanos y canadienses han argumentado que esto causará incertidumbre y reducirá la inversión. Aunque el Primer Ministro Trudeau ha dicho que está dispuesto a explorar alternativas a la cláusula “sunset” dejando entrever algún tipo de compromiso, los eventos del G7 sugieren que es poco probable que se alcanzará un acuerdo en las próximas semanas o meses.

Implicaciones probables

La decreciente probabilidad de que haya un acuerdo en el TLCAN en 2018 significa que el ambiente político en el cual surgirá un nuevo TLCAN es incierto. Nuevas circunstancias políticas probablemente emergerán en México y los Estados Unidos. México tendrá un nuevo presidente y probablemente habrá una coalición de izquierda en el Congreso, mientras que en los Estados Unidos habrá un nuevo Congreso, que probablemente será de mayoría del partido Demócrata.

A lo largo de su campaña, el candidato López Obrador se ha manifestado a favor del TLCAN. Considerando sus pasadas críticas al acuerdo, parece que AMLO está dispuesto a negociar el acuerdo en beneficio de los mexicanos. Sin embargo, Gerardo Esquivel, uno de los principales asesores de AMLO ha señalado que es mejor no tener un acuerdo que tener un mal acuerdo. López Obrador también ha señalado que insistirá en que se le incluya en las negociaciones tan pronto como haya sido electo presidente.

En los Estados Unidos hay una alta probabilidad de que la Cámara de Representantes y probablemente el Senado pasen a control de los Demócratas en la elección intermedia de noviembre de este año. Una mayoría del Demócrata pudiera prolongar las negociaciones y cambiar el mandato comercial dado al Representante Comercial (USTR), Robert Lighthizer, poniendo mayor énfasis en aspectos laborales, el medio ambiente y los apoyos nacionales para ajuste comercial.

López Obrador y su falta de experiencia comercial

amlo_tlcan_x2x.jpeg_539665225

AMLO ha manifestado su apoyo en la renegociación del TLCAN

López Obrador y sus asesores se han reunido con al menos 65 fondos de inversión para explicar que su administración está comprometida con el libre comercio y la independencia del banco central. Una declaración de su asesor económico y futuro Secretario de Hacienda, Carlos Urzua, de que la campaña de AMLO no es de izquierda sino de centro-izquierda ha calmado un poco a los inversionistas. Sin embargo, hay amplías preocupaciones dado que sus posibles funcionarios de su administración no contarán con experiencia en la negociación de un acuerdo con dimensiones tan amplias. De igual manera, muchos están preocupados respecto a la capacidad de López Obrador de negociar con una contraparte tan difícil y complicada como Trump.

La elección de López Obrador de encabezar las negociaciones del TLCAN es el economista que trabajó en la OMC, Jesus Seade, quien además estudió en Oxford y fue el principal negociador de México en la Ronda Uruguay del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés).

A diferencia de Seade, la propuesta de AMLO para la Secretaría de Economía, Graciela Márquez, quien supervisará la política comercial y estará fuertemente involucrada en las negociaciones del TLCAN, tiene limitados antecedentes en gobierno y en la negociación de un tratado con el TLCAN. Esto ha generado preocupaciones entre funcionarios públicos y entre los que se oponen a López Obrador.

Congreso de Estados Unidos

El nuevo Congreso de Estados Unidos, aunque no sea controlado por los Republicanos, podría tener simpatías por un nuevo TLCAN. El USTR Lighthizer ha estado cortejando a los Demócratas por el acuerdo. Los Demócratas en la Cámara de Representantes han reaccionado positivamente a la propuesta de Lighthizer de eliminar el mecanismo de resolución de controversias inversionista-estado. Sin embargo, muchos Demócratas han manifestado su preocupación por los bajos sueldos en México y la pérdida de empleos manufactureros en Estados Unidos durante los últimos 25 años. Un memorándum firmado por 200 congresistas Demócratas señala que mejorar los derechos laborales en México podría ayudar a combatir la pobreza en el país y asegurar que los salarios estadounidenses sigan deteriorándose.  Esto sugiere que si los Demócratas ganan el control del Congreso, un nuevo acuerdo tendría que integrar más aún el tema de los mercados laborales y homogenizar los estándares laborales entre los tres países.

Finalmente, otro escenario poco probable es que Trump decida retirar unilateralmente a Estados Unidos del TLCAN, abriendo el periodo de 6 meses para que se logre un nuevo acuerdo forzando a México y Canadá a aceptar lo que hasta ahora han rechazado. La incertidumbre respecto a lo que sucedería después de dar por terminado el TLCAN es lo que hace que tal decisión sea poco probable.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en TLCAN | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

El compromiso que México requiere escuchar de los candidatos presidenciales

candidatos-presidenciales

Los candidatos presidenciales deben comprometerse tácitamente a no desequilibrar más las finanzas públicas 

El próximo 21 de junio se llevará a cabo la cuarta reunión del 2018 de la Junta de Gobierno del Banco de México, de la cual se desprenderá un nuevo anuncio de decisión de política monetaria. Para la mayoría de los analistas, es prácticamente un hecho que el Banxico anunciará que decidió elevar su tasa de interés objetivo nuevamente para llevarla a 7.75% desde el actual 7.50%, derivado de los riesgos inflacionarios percibidos para lo que resta del año. Esto a pesar de que el INEGI acaba de dar a conocer que la inflación anualizada durante mayo de este año fue de apenas 4.51%, la inflación anualizada más baja desde diciembre de 2016.

El llevar la tasa a 7.75% será nuevamente un duro golpe para las empresas, gobierno y familias mexicanas, quienes tendrán que pagar un mayor costo financiero por sus deudas a tasa variable y cuando deseen renegociar pasivos o contratar nuevos créditos. La mayor parte de los riesgos de que repunte la inflación en los próximos meses están asociados a la evolución del tipo de cambio en México, y a continuación explico algunos de los factores que alimentan la especulación y han hecho que nuestra moneda se deprecie y que tenga una perspectiva poco favorable:

El hecho de que el presidente estadunidense, Donald Trump, ha seguido descalificando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), argumentando que será mejor negociar acuerdos bilaterales con México y Canadá, mantiene a los especuladores en los mercados cambiarios entretenidos apostando en contra del peso mexicano. Ahora en día, la probabilidad de cerrar la negociación del TLCAN antes de que concluya el año es muy baja, a pesar de que el Secretario de Economía señaló el pasado 6 de junio que hay un 50% de probabilidades de que éste se cierre antes de que concluya el año.

Otro factor que ha alimentado a los especuladores, y debilitado al peso mexicano, es la imposición de aranceles del 25% al acero y de 10% al aluminio por parte de los Estados Unidos en contra de las exportaciones mexicanas de estos productos a partir del 1 de junio. Esto aunado a la respuesta que dio el gobierno de México imponiendo también aranceles a las importaciones de diversos productos provenientes de dicha nación por un monto aproximado de 4 mil millones de dólares, monto equivalente al impacto que se espera tendrán los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos en contra de las exportaciones de acero y aluminio de México. El riesgo de que crezca la guerra comercial entre México y Estados Unidos está presente y no se puede descartar que próximamente Estados Unidos imponga aranceles en contra de la importación de automóviles, argumentando absurdas razones de seguridad nacional.

Un tercer factor que está debilitando al peso mexicano es la especulación respecto al resultado electoral en México y la política económica que pudiera implementar el candidato, que de acuerdo a las encuestas, encabeza las preferencias electorales. Si bien es cierto que el equipo de Andrés Manuel López Obrador ya ha dicho que, si ganan las elecciones, se sumarán a partir del 2 de julio al equipo de la Secretaría de Economía que está renegociando el TLCAN y también han dicho que es mejor no tener TLCAN a tener un mal TLCAN, también es verdad que sigue habiendo grandes incertidumbres respecto al rumbo que puede tomar la macroeconomía.

images

La autonomía del Banxico será fundamental para evitar que un mayor endeudamiento sea financiado con “la máquinita de hacer billetes”

Las encuestas, además de poner a AMLO a la cabeza, indican que probablemente el próximo Congreso de la Unión tendrá mayoría de izquierda, lo cual puede ser un riesgo porque al tener control del Legislativo, podrá modificar leyes prácticamente a discreción. Pero también preocupa lo que pueda suceder con el gasto público, ya que ha realizado diversas promesas de campaña, que de cumplirse sin  que estén aparejadas a recortes en el gasto público de otros rubros, dispararán el déficit fiscal con el consecuente incremento de la deuda pública. Cabe señalar que al 30 de abril de este año la deuda neta del sector público federal sumó 10.167 billones de pesos, cifra que representa el 45.2% del PIB nominal del primer trimestre de 2018. Una mayor deuda respecto al PIB pone nerviosos a los inversionistas y puede perjudicar la calificación crediticia de México ahuyentando la inversión financiera.

Para cerrar el tema AMLO, se debe agregar que, de resultar electo presidente y si los partidos que lo impulsan obtienen la mayoría en el Congreso de la Unión, entonces en México los únicos garantes de la institucionalidad serán el Banxico y la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Serán las dos instituciones que podrán frenar algún abuso que se quiera realizar y, en particular el Banxico con su autonomía, será el que podrá garantizar que una mayor deuda pública no se monetice como sucedió en tiempos de los presidentes Luis Echeverría y José López Portillo, con el nefasto impacto en la inflación y en el empobrecimiento de la población.

Estos temas han estado presionando fuerte al peso mexicano desde abril de este año, y lo mucho que pesan queda constatado al observar que en el periodo de junio de 2017 al mismo mes de 2018, el dólar aumentó un 11.65% frente al peso mexicano, al haber pasado de 18.136 a 20.249 pesos por billete verde. Si bien es cierto que los niveles actuales de tipo de cambio están por debajo del máximo histórico de 21.898 pesos por dólar observado el 19 de enero de 2017, es verdad que muchos importadores realizan incrementos a sus productos cuando el tipo de cambio sube, pero luego no los bajan cuando el dólar disminuye, por lo que con los recientes incrementos en el dólar a niveles de 20.50 pesos, nuevamente están cometiendo abusos en contra de los fabricantes mexicanos.

1vkv7d

La ira de Donald Trump contra México impide que las decisiones de política monetaria del Banxico sean efectivas.

Por su parte, este incremento del dólar, aunado al elevado componente de impuestos en la fórmula para determinar los precios de la gasolina, es lo que ha provocado que el precio del combustible no deje de aumentar mes con mes, llegando la gasolina Premium a rebasar los 20 pesos por litro. Es bien sabido que los incrementos en los combustibles ocasionan aumentos en cascada en los demás precios en la economía, y es por ello que el alza del dólar es peligrosa y pone en riesgo la posibilidad de lograr una inflación por debajo del 4% a finales de este año.

Por todo lo anterior, es de esperarse que en la medida en que continúan las complicaciones comerciales para México y exista incertidumbre respecto a la política económica del próximo gobierno, sobre todo en el ámbito de política fiscal, el tipo de cambio siga aumentando en perjuicio del esfuerzo por reducir la inflación que ha llevado a cabo el Banxico a costa de todos los mexicanos, que ahora tenemos que pagar más intereses por nuestros créditos.

¿Es correcto entonces que en su próxima reunión de Junta de Gobierno el Banco de México suba su tasa de interés objetivo? Desde mi punto de vista definitivamente NO, ya que hemos visto que tras los últimos aumentos en la tasa de interés, el tipo de cambio ha dejado de responder positivamente y que éste más bien se mueve en función de lo que declare o haga el presidente Donald Trump y, en ocasiones, en función de lo que digan los candidatos a la presidencia de la república. En este sentido, si bien no tenemos capacidad de influir en lo que piense y diga Trump, si sería una magnifica señal para los mercados si los tres candidatos punteros a la presidencia hicieran declaraciones contundentes de que de ganar la contienda, mantendrán la estabilidad de las finanzas públicas y que se comprometen a seguir manteniendo al menos un superávit primario en las finanzas del país. El superávit primario implica ingresar más de lo que se gasta antes de tomar en consideración los gastos por intereses de la deuda pública. No me cabe duda de que un compromiso firmado de estas características haría por el peso mexicano más que cualquier alza en la tasa de interés por parte del Banxico.

Es muy importante entender que elevar nuevamente la tasa de interés ocasionará mayores costos financieros para muchos en México, incluidas las familias, empresas y los diferentes órdenes de gobierno. De hecho el costo financiero del sector público federal muestra un incremento de 24.0% en su comparativo del primer cuatrimestre de 2018 respecto al mismo cuatrimestre de 2017, ya que éste pasó de 128.360 a 167.280 miles de millones de pesos. Y no debemos olvidar que por cada peso adicional que se destina a pagar la deuda pública, pues es un peso menos que se destina a las cuestiones prioritarias como infraestructura, educación, salud y seguridad.

Entonces pues, esperemos que el Banxico haga lo correcto no subiendo la tasa de interés, y que para que los integrantes de la Junta de Gobierno se sientan más cómodos con la decisión  de no subir la tasa, reciban la ayuda de los candidatos presidenciales con el compromiso de que cuando lleguen a la presidencia, no echarán a perder lo que muchos años nos ha costado construir: estabilidad macroeconómica.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Economía de México, TLCAN | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

La guerra comercial de un sicópata

1vkv7d

Muchos tratan de encontrar lógica en la “política comercial” de Trump, pero la realidad es que no hay lógica y no es política

El anuncio de la semana pasada de que la Administración Trump impondría a partir del 1 de junio aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio importado de México, Canadá y la Unión Europea, fue respondido con condenas y represalias, así como de una denuncia formal multilateral en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Cabe señalar que estos aranceles habían sido impuestos desde el pasado 23 de marzo en contra de todo el mundo, pero Donald Trump decretó exenciones temporales para la Unión Europea, México, Brasil, Argentina y Australia. Para México y Canadá la exención se derivó por el hecho de que se estaba en proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero ante el estancamiento de dichas negociaciones y con el fin de presionar un cierre a su favor, la Administración Trump decidió eliminar este beneficio y comenzar a cobrar los aranceles.

Ante esta decisión, los líderes canadienses y mexicanos reaccionaron con enojo ya que la justificación para éstos por parte del presidente Donald Trump fueron aspectos de seguridad nacional, algo que  México y Canadá calificaron como absurdo, ilógico e ilegal. ¿Desde cuándo importar acero y aluminio de México y Canadá representa un riesgo para la seguridad de los Estados Unidos?

Canadá es el mayor exportador de acero y aluminio a los Estados Unidos, y dijo que aplicaría aranceles en represalia de 25% y de 10% a exportaciones estadunidenses por un monto de 16.6 mil millones de dólares a metales, productos agrícolas y otros productos, a partir del 1 de julio. Cabe señalar que las importaciones totales de acero por parte de los Estados Unidos sumaron 29 mil millones de dólares en el 2016.

Por su parte, México respondió al anuncio con la aplicación inmediata de aranceles en represalia a productos estadounidenses que incluyen vientres de cerdos, manzanas, uvas, blueberries y láminas de acero.  En principio, estos aranceles serán de carácter temporal y se mantendrán vigentes durante el tiempo que Estados Unidos decida mantener las medidas tomadas en contra de las  exportaciones mexicanas de aluminio y acero nacional. Juan Pablo Castañon, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, ha dicho que el daño a México tras la imposición arancelaria de Estados Unidos al acero y al aluminio llegaría a 2.7 mil millones de dólares al año.

En cuanto a la Unión Europea, sus líderes ya elaboraron una lista de importaciones originarias de Estados Unidos con valor de varios miles de millones de dólares que serán sujetos de aranceles en represalia, incluidos pantalones de mezclilla, bourbon de Kentucky y motocicletas Harley-Davidson, todos ellos bienes que aplicarán una presión política extrema dado que son producidos en estados de importantes legisladores.

Al respecto, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo en un discurso que los aranceles estadounidenses significan “guerra” y complementó diciendo que “Esta decisión no solo es ilegal sino que es un error en muchos sentidos”.

Las denuncias en contra de la medida aplicada por Trump también fueron por parte de la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien advirtió a los funcionarios del G7 de una erosión de la confianza en medio de las fricciones comerciales, y señaló que esta acción “distorsionará y perjudicará las cadenas de suministros que se han establecido a lo largo de décadas”.

aceromexicano

El costo de los aranceles al acero y aluminio mexicanos será de 2.7 mil millones de dólares de acuerdo con el CCE

Lo que ahora le preocupa a varios analistas es cómo reaccionará Trump ante las medidas de represalia que tomarán México, Canadá y la Unión Europea.  Como referencia se debe señalar que en su batalla comercial que mantiene con China, Trump inicialmente amenazó con imponer aranceles a productos chinos por 50 mil millones de dólares acusándolos de robo de propiedad intelectual, pero después de que Pekín advirtió que igualaría dichos aranceles en contra de importaciones estadounidenses, Trump propuso triplicar los aranceles a 150 mil millones de dólares de importaciones chinas.

“Si los Estados Unidos no mantienen esto como un asunto solo del acero, particularmente con Canadá, México y la Unión Europea, entonces eso será una señal de que nos hemos salido de control…puedo entender, de cierta forma, que la administración (Trump) inicie una guerra comercial con China, pero será extremadamente dañino y contraproducente iniciar una guerra comercial con Canadá, México y la Unión Europea”, dijo Douglas Irwin, profesor de economía e historiador del comercio en Dartmouth College.

Ese sentimiento es compartido por legisladores de los partidos Demócrata y Republicano en los Estados Unidos, muchos hombres de negocios y en cierta medida por el sindicato de trabajadores del acero. Los Republicanos en el Congreso criticaron a Trump y predijeron que con esta medida se perjudicará a las empresas y habrá precios más altos para los consumidores estadounidenses.

Por su parte, el economista Jeffery Sachs de la Universidad de Columbia escribió “La suya es una guerra comercial de un sicópata” y calificó como “loca” la decisión de Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de la Unión Europea, México y Canadá.

Sachs caracteriza la imposición de aranceles por parte de Trump como “flagrantemente ilegales”, y agrega que hay algo más preocupante en juego: Las llamadas políticas de Trump realmente no son políticas. Con Trump las guerras comerciales se encienden, se apagan, se suspenden, se reanudan, en un plazo de días. Las compañías extranjeras son sancionadas hoy y rescatadas al día siguiente. Los acuerdos comerciales globales y las reglas están hechos trizas.  La sintaxis distorsionada de Trump y sus pensamientos desorganizados son imposibles de seguir.

Continúa apuntando que los Estados Unidos probablemente nunca habían tenido un presidente delirante, uno que habla galimatías, insulta a aquellos cerca de él, incluidos sus asociados más cercanos, y desconcierta a todo el mundo. Por instinto, tratamos de encontrarle sentido al sin sentido de Trump, implícitamente asumiendo que hay alguna estrategia escondida, pero realmente no la hay.

“Trump crea caos sin otra razón más que por su incapacidad flagrante de seguir reglas o respectar los intereses de otros”, continúa Sachs. “El resultado será el de socavar el papel de largo plazo del dólar; aumentar la deuda pública; y dañar la expansión actual a través de una espiral de medidas proteccionistas e incremento de la incertidumbre para los negocios.”

3478B3B8-BD88-4108-81A8-4FC525436299_w1023_r1_s

La imposición de aranceles al acero y aluminio de Canadá y México busca presionar a estos países para que cedan a las demandas inaceptables de EE.UU.

Es importante mencionar que resulta obvio que los aranceles impuestos al acero y al aluminio complicarán la renegociación del TLCAN, y en ese sentido Trump ha sido explícito mostrando que la amenaza de estos nuevos aranceles tiene la intensión de obtener mayores concesiones por parte de México y Canadá.  De acuerdo con Christopher Wilson, director del Mexico Institute en el Wilson Centre en Washington, “el impacto más probable es que las negociaciones se estanquen”.

A este respecto, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, dijo que habló con Trump el pasado viernes respecto a reunirse con él para finalizar un acuerdo en el TLCAN renegociado, dado que las partes parecen tener un avance importante. Sin embargo, Trudeau también dijo que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, lo habían contactado el pasado martes para decirle que tenía que aceptar la propuesta inaceptable de “cláusula sunset” del tratado, la cual da por finalizado el acuerdo cada cinco años, como una precondición para llegar a un acuerdo en el TLCAN.

Finalmente, se debe señalar que otro punto de preocupación en este periodo de descomposición comercial, es que la semana pasada el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, dijo que su agencia está considerando la pertinencia de imponer un arancel de 25% a la importación de autos y sus partes, las cuales dice que están dañando la seguridad nacional de los Estados Unidos. El Departamento de Comercio inició la investigación invocando la misma raramente utilizada provisión de la Ley Comercial de Estados Unidos, llamada sección 232, que fue la base para imponer los aranceles al acero y al aluminio.

A manera de conclusión podemos señalar que la Secretaría de Economía de México debe ser extremadamente cuidadosa para que no escale la guerra comercial con Estados Unidos. Además de que es muy importante que se analice con cuidado en que bienes se imponen los aranceles de represalia contra Estados Unidos, y se debe buscar que éstos se impongan en bienes que podemos sustituir de otros países. Esto porque lo peor que nos puede suceder es que en México los importadores y distribuidores de productos importados, así como varios productores, agarren esto de pretexto para subir precios.

Y como muestra de lo anterior tenemos que el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESC) ya advirtió que la determinación del Gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles a productos de acero y aluminio que compra a México, y la decisión del gobierno mexicano de aplicar medidas equivalentes a las importaciones provenientes de la Unión Americana, podría provocar un incremento en cascada de los precios de diversos insumos básicos de la industria de la construcción.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Comercio internacional, TLCAN | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Se termina el Sexenio y no se resolvió el desequilibrio comercial con Asia

mexico-china_69_cuadrada

En el periodo de 2012 a 2017 nuestro déficit comercial con China subió en más de 16 mil millones de dólares

Cuando inició el actual sexenio federal, uno de los primeros viajes internacionales que realizó el presidente Enrique Peña Nieto, fue a la República Popular China, para visitar a su homólogo Xi Jinping. Después de ese primer viaje se nos dijo que existía la voluntad por parte de China de comenzar a resolver la situación del fuerte desequilibrio en la balanza comercial que registra México con dicha nación. Se nos dijo que se logró un consenso para colaborar y aumentar las exportaciones de México a China y corregir así el déficit histórico en la balanza comercial. Concretamente Peña Nieto apuntó: “(Xi Jinping) mostró la mayor disposición a trabajar con México para corregir el desequilibrio en la balanza comercial”.

Sin embargo, pasaron los años y dicho desequilibrio no sólo no se corrigió, sino que se siguió agravando, producto de que nuestras ventas a dicho país apenas si aumentaron en 991 millones de dólares (mdd) en el periodo de 2012 a 2017, mientras que nuestras compras a dicho país crecieron en 17,209 miles de millones de dólares (mmdd) en el mismo periodo. Con esto en mente, en esta entrega hago un recuento de la evolución reciente de nuestro comercio exterior, haciendo énfasis en el deterioro que se registró en nuestra relación comercial con las naciones asiáticas, en especial con China.

De acuerdo con las cifras más recientes del INEGI, en el periodo del primer trimestre de 2017 al mismo trimestre de 2018 las exportaciones totales de México aumentaron un sólido 11.1% al pasar de 94.708 mmdd a 105.242 mmdd, que representa la cantidad más alta de exportaciones para un primer trimestre del año en toda la historia de nuestro país.  Cabe señalar que buena parte de este dinamismo ocurrió gracias a que nuestras ventas a los Estados Unidos, que es el destino del 78.5% de nuestras exportaciones, aumentaron en 8.4%, al pasar de 76.240 mmdd a 82.666 mmdd.

Por su parte, los países asiáticos apenas si contribuyeron al incremento de nuestras exportaciones totales, ya que nuestras ventas a dichas naciones aumentaron tan sólo en 434 millones de dólares (mdd) en el periodo en cuestión, pasando de 5.265 mmdd a 5.700 mmdd. Este incremento se debió principalmente al buen desempeño de nuestras exportaciones a Corea del Sur, las cuales crecieron en 370 mdd, mientras que nuestras exportaciones a China cayeron marginalmente en 0.5%, y las destinadas a Japón se desplomaron 14.7%.

En cuanto a nuestras importaciones, tenemos que en el periodo del primer trimestre de 2017 al mismo trimestre de 2018, éstas aumentaron en 9.8% al pasar de 97.479 mmdd a 107.018 mmdd, lo que equivale 9.538 mmdd adicionales. De igual manera, éste es el monto de importaciones más alto de nuestra historia para un primer trimestre de año, y fue impulsado porque a Estados Unidos (que es el origen de apenas el 47.1% de nuestras importaciones) le compramos 3.419 mmdd adicionales, pero también se debe destacar que le compramos 2.292 mmdd adicionales a China, mientras que a Corea del Sur y a Japón les compramos 179 mdd y 302 mdd menos respectivamente.

De esta manera, nuestro país pasó de registrar un déficit en su balanza comercial total de -2.770 mmdd en el primer trimestre de 2017 a uno de -1.776 mmdd en el mismo trimestre de 2018, lo que representa una mejoría de 994 mmdd. Nuestra balanza comercial con los Estados Unidos siguió aumentando pese a todas las amenazas del presidente Donald Trump y se colocó en 32.236 mmdd en el primer trimestre de 2018, cifra 10.3% superior a la del mismo trimestre de 2017. Sin embargo, se debe señalar que buena parte de este mayor superávit comercial con Estados Unidos se perdió con las naciones asiáticas, ya que nuestro déficit con esa región del mundo pasó de -27.542 mmdd en el primer trimestre de 2017 a -29.594 mmdd en el mismo trimestre de 2018, lo que implica 2.051 mmdd adicionales de desequilibrio comercial, además de ser nuestro déficit comercial con los países asiáticos más grande de la historia para un primer trimestre.

abr-mexico-china-1494127

Nuestro superávit comercial con los Estados Unidos lo utilizamos prácticamente para sufragar nuestro déficit comercial con las naciones asiáticas

Como ya se señaló, dentro de la región asiática destaca nuestra relación con China, nación con la que mantenemos déficits comerciales crecientes y crónicos. En el primer trimestre de 2017 nuestro desequilibrio con esta nación fue de -14.317 mmdd, mientras que en el mismo trimestre de 2018 fue de -16.617 mmdd, lo que representa un deterioro de -2.299 mmdd adicionales. Por su parte, cabe destacar que nuestro déficit comercial con Corea del Sur mejoró al pasar de -2.967 mmdd en el primer trimestre de 2017 a -2.418 mmdd en el mismo trimestre de 2018. Por su parte, nuestro déficit comercial con Japón también mejoró al pasar de -3.467 mmdd a -3.305 mmdd en el mismo periodo.

Es importante hacer énfasis en el enorme desequilirbio comercial que mantenemos con los países asiáticos y dimensionar las cifras anuales. En 2012 nuestro déficit comercial con estas naciones fue de -96.388 mmdd (producto de importaciones por 113.713 mmdd y exportaciones de 17.325 mmdd, lo que implica una relación de 5.56 a 1) y en 2017 fue de -124.207 mmdd (producto de exportaciones de 22.636 mmdd y de importaciones de 146.846 mmdd, lo que indica una proporción de 5.48 a 1). De mantenerse la tendencia observada en el primer trimestre de 2018, estaríamos cerrando este año con un déficit de más de 133 mmdd, una cantidad ligeramente superior al superávit comercial que logramos con Estados Unidos en 2017, cuando éste sumó 132.322 mmdd. Dados estos datos, y como lo hemos comentado en otras entregas, parece que importamos de naciones asiáticas para poder exportarle a Estados Unidos, y es por ello que no debería sorprendernos la dureza de los Estados Unidos buscando endurecer reglas de origen en la renegociación del TLCAN con el fin de cerrarle la puerta a las naciones asiáticas, en especial a China, que utiliza las preferencias arancelarias de México para exportarle a Estados Unidos.

Ahora, en cuanto a China, tenemos que en el año 2012 nuestro desequilibrio comercial con dicha nación fue de -51.215 mmdd, mientras que en 2017 fue de -67.432 mmdd, lo que representa un deterioro de -16.217 mmdd adicionales. Esto a pesar de las múltiples visitas de Estado que se realizaron los presidentes de México y China mutuamente en los últimos cinco años. Cabe señalar que de mantenerse la tendencia del primer trimestre de 2018, estaremos cerrando este año con un déficit comercial con China de -78.221 mmdd, obviamente el más alto de nuestra historia y uno que sin duda impide el desarrollo de nuestra planta productiva nacional.

Y no es que me quiera envolver en la bandera nacionalista respecto a nuestro comercio con China, pero cuando se tiene una relación comercial en la que por cada dólar que le vendemos a los chinos les compramos 10, pues no puede ser una relación sana.

El tiempo se ha encargado de mostrar que los chinos no son de fiar y que cuando dicen que se comprometen a comprar más productos a México, pues sólo queda en eso, en buenas intenciones. Y pues no es que los productos nacionales no tengan la capacidad de incursionar en los mercados de China, sino que el problema es la enorme cantidad de barreras arancelarias y no arancelarias que mantiene la economía más grande de Asia.

post_blog_oct_Calzado

El creciente déficit comercial con las naciones asiáticas, y en especial con China, perjudican la planta productiva nacional y el empleo

En este sentido, de acuerdo al economista y abogado, Alberto Lerin Mestas, entre las diversas causas que explican la baja penetración de las exportaciones mexicanas en el mercado chino se encuentra el hecho de que el costo de importación en China es considerablemente mayor al de México. Información oficial muestra que la tasa arancelaria aplicada, media simple, para productos manufacturados en China es 2.7 veces más grande que la aplicada en México, mientras que el costo para el cumplimiento de la documentación para importar en china es 70% más elevado que en México.

A manera de conclusión lo que se puede señalar es que este fue un sexenio perdido en materia de mejorar nuestra relación comercial con las naciones asiáticas, y en especial con China. Ante la incertidumbre en la renegociación del TLCAN deberíamos ponernos a pensar que vamos a hacer si nuestro enorme superávit comercial con los Estados Unidos disminuye. ¿Cómo vamos a hacerle para mantener nuestros niveles de compra de productos asiáticos sin que esto se traduzca en un abultado déficit en la balanza comercial y por lo tanto un mayor desequilibrio en la cuenta corriente de nuestra balanza de pagos.

Si no se pone remedio a esta situación, no nos sorprenda que sin los flujos internacionales de capital que llegan al país, tanto de cartera como en inversión directa, nuestra moneda seguirá siendo débil ya que la sangría de recursos hacía oriente no cesa y es cada vez más grande, ojala que las autoridades entiendan que esto no es sano para la planta productiva nacional y tampoco puede ser sostenible.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Comercio internacional, Economía China | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Salarios estancados, ¿qué hacer para que aumenten?

 

rJebzNZA7g_930x525

En México prácticamente se ha abatido el desempleo, pero el alto grado de informalidad hace que éste sea precario

El INEGI recién dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al primer trimestre de 2018, y ésta lamentablemente muestra como se ha dado un estancamiento en las condiciones salariales promedio de la población ocupada. Esto derivado de que  el número de personas trabajando que recibe menores ingresos se ha incrementado, mientras que los que trabajan y ganan más, son cada una menor proporción de la fuerza laboral.

 

La ENOE muestra que en el periodo del primer trimestre de 2017 al mismo trimestre de 2018 la población ocupada en México aumentó en 1.017 millones de personas, pero el problema es que los que ganan menos de un salario mínimo (sm) aumentaron en 1.202 millones, los que ganan de 1 a 2 sm crecieron en 991 mil, los que perciben de 2 a 3 sm disminuyeron en 1.464 millones de personas, y lo más grave es que los que ganan más de 5 sm decrecieron en 432 mil personas, mientras que los “no especificados” crecieron en 781 mil. Sin embargo, una buena noticia es que los que no reciben ingresos disminuyeron en 168 mil.  De esta manera, la persona ocupada promedio en México pasó de ganar 2.25 sm diarios en el primer trimestre de 2017 a percibir 2.15 sm en el primer trimestre de 2018.

Es verdad que el salario mínimo pasó de 80.04 pesos por día en el primer trimestre de 2017 a 88.36 pesos diarios en los mismos meses de 2018, pero esto de nada sirvió para elevar los ingresos reales promedio de la población ocupada. Con cálculos de GAEAP, en el primer trimestre de 2017 la persona ocupada promedio en México ganaba 180.12 pesos, mientras que en el mismo trimestre de 2018 ganaba 190.00 pesos, lo que equivale a un incremento nominal de 5.5%. Sin embargo, si tomamos en consideración que en el periodo en cuestión la inflación fue de 5.3%, pues entonces el aumento real del poder adquisitivo de la población ocupada en México fue de apenas 0.2%.

 

La desfavorable evolución de los ingresos promedio de la población ocupada no fue un fenómeno que ocurriera sólo en el último año, sino que este fenómeno de estancamiento se dio en el balance del actual sexenio federal.

 

En el periodo del primer trimestre de 2013 al mismo trimestre de 2018 la población ocupada en México creció en 4.518 millones de personas, pero los que ganan menos de 1 sm aumentaron en 2.388 millones, los que ganan de 1 a 2 sm crecieron en 3.403 millones, los que perciben de 2 a 3 sm disminuyeron en 344 mil, los que ganan de 3 a 5 sm decrecieron en 1.161 millones, mientras que los que ganan menos de 5 sm disminuyeron en 1.352 millones. Los que no reciben ingresos bajaron en 532 mil y los “no especificados” crecieron en 2.117 millones.

 

De esta manera, con cálculos de GAEAP tenemos que la persona ocupada promedio en México pasó de percibir 2.47 sm diarios en el primer trimestre de 2013 a recibir 2.15 sm promedio en el primer trimestre de 2018. Tomando en consideración como ha evolucionado el salario mínimo nominal, tenemos que la percepción promedio diaria pasó de 149.42 pesos en los primeros tres meses de 2013 a 190 pesos en los mismos meses de 2018, lo que representa un aumento de 27.2%. Sin embargo, si tomamos en consideración que la inflación promedio del periodo fue de 21.9%, pues vemos que en los últimos cinco años el ingreso promedio de quienes trabajan en México creció apenas 4.3%, lo que representa un incremento promedio anual real de apenas 0.85%.

 

¿Dados estos datos porque en el discurso del gobierno federal se menciona que la economía va bien por el mercado interno? Pues simplemente porque cada vez hay más gente trabajando, pero no porque ésta gané mucho más que antes. De hecho la masa salarial en México creció entre el primer trimestre de 2013 y el mismo trimestre de 2018 en 14.1% en términos reales, lo que representa un incremento promedio anual de 2.67%, y pues en buena medida este ha sido el principal motor de crecimiento económico en México en el presente sexenio.

 

informalidad-header-2

En los últimos cinco años los ingresos promedio de la población ocupada en México crecieron menos de 1% promedio anual en términos reales

Entonces con estos datos vemos que en la macroeconomía las cosas marchan “bien” con un crecimiento aceptable del mercado interno, pero en la microeconomía las cosas están mal porque en cinco años la población ocupada promedio ha visto sus ingresos estancarse o bien, deteriorarse.

 

¿Qué podemos hacer para que la gente pueda ganar más sin que esto se traduzca en incrementos de los costos de producción y eventualmente inflación? Pues sin duda la respuesta la encontramos en la necesidad de aumentar la productividad de la fuerza laboral. No debería llamarnos la atención que el ingreso promedio en términos reales de las personas ocupadas creció entre el primer trimestre de 2013 y el mismo trimestre de 2018 en apenas 4.3%, y que de acuerdo al mismo INEGI, en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al mismo trimestre de 2017 (dato más reciente disponible) la productividad laboral de la economía creció 3.4%. No es coincidencia.

 

¿Cómo aumentamos entonces la productividad de la gente que trabaja? La teoría económica sugiere dos alternativas: incrementar y mejorar el capital (maquinas, equipo, herramientas, software, etc.) con la que dispone la mano de obra, o bien, capacitar la mano de obra para que adquiera más conocimientos respecto a cómo realizar mejor su trabajo.

 

En cuanto a la inversión fija bruta por parte de las empresas en maquinaria y equipo, tenemos que de acuerdo al INEGI, ésta aumentó en 17.3% en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al mismo trimestre, de 2017, lo que equivale a una tasa de crecimiento promedio anual de 3.24%, si asumimos arbitrariamente que la tasa de desgaste natural del capital es de 1.5% (un supuesto muy conservador), entonces tenemos que la inversión por parte de las empresas ha sido muy baja estos últimos cinco años. ¿Y cómo no va a ser así si las tasas de interés han subido de manera importante desde finales de 2015 y por otro lado los incentivos fiscales para que las empresas inviertan son prácticamente nulos?

Ahora, en cuanto al tema de la capacitación de la mano de obra, sobre todo en los niveles técnico, medio superior y superior (que son los que pueden aspirar a mayores ingresos y una mayor contribución laboral a la empresa), pues tenemos que los resultados han sido también muy pobres, como veremos a continuación.

 

mexico-automotriz-gettyimages-631784912

El grueso de la población ocupada en México no tiene un empleo bien remunerado y formal, como el de este empleado de la industria automotriz

De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, en el ciclo escolar 2016 – 2017, la matrícula en todas sus modalidades (público y privado, escolarizado y no escolarizado) en Técnico superior sumó apenas 179,295 personas, mientras que en licenciatura universitaria y tecnológica fueron 658,829 personas. (Fuente: http://www.anuies.mx/iinformacion-y-servicios/informacion-estadistica-de-educacion-superior/anuario-estadistico-de-educacion-superior). Con estas cifras, no debería sorprendernos que en el año 2015 sólo el 16% de los adultos en México habían completado educación terciaria, de acuerdo con la OCDE, pero si a estos bajos números le sumamos que la educación, en muchas escuelas, es de baja calidad pues estamos en un grave problema.

 

Es por ello que labores como las realizadas por los diferentes COEPES (Comisión Estatal para la Planeación de la Educación Superior) se vuelven fundamentales para mejorar planes de estudios, lograr vinculación efectiva, y poder lograr que más personas puedan estudiar para poder ingresar a un centro de trabajo. Esto con el objetivo fundamental de que las personas tengan mayores posibilidades de obtener un empleo formal que les permita obtener un mayor nivel de ingresos.

 

A manera de conclusión podemos decir que si bien este sexenio caracterizó porque se crearon muchos empleos, además de los mies que se regularizaron al pasar del sector informal al formal de la economía, la gran asignatura que quedó pendiente fue la de mejorar los niveles de vida de la población. Las estadísticas oficiales muestran que en el mejor de los casos hubo un estancamiento, el cual se debió a la falta de aumento en la productividad de la mano de obra. El siguiente gobierno deberá implementar políticas fiscales que incentiven la inversión productiva en maquinaria y equipo, pero también deberá trabajar para con los centros educativos y los COEPES para que se mejoren las habilidades técnicas de la población que aspira a un empleo bien remunerado.

 

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Economía de México | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

¿Qué pasará con el TLCAN?

3478B3B8-BD88-4108-81A8-4FC525436299_w1023_r1_s

Las renegociaciones del TLCAN siguen estancadas y la fecha límite para alcanzar un acuerdo este año es el 17 de mayo

En días recientes hemos visto en México una enorme volatilidad en el tipo de cambio. En los últimos 30 días hemos visto que la paridad ha fluctuado en un nivel de los 17.9539 pesos por dólar hasta los 19.6980 pesos por billete verde. Esto representa una variación de casi 10%, lo que tiene preocupados a empresarios que tienen una exposición importante al tipo de cambio. Mucho se nos ha dicho de que esta volatilidad es global y que se debe al fortalecimiento del dólar en los mercados cambiarios mundiales. ¿Pero es esto cierto?

Con información del Pacific Exchange Rate Service, analizamos el precio promedio del dólar en mayo de 2017 y lo comparamos con el promedio observado en los primeros 11 días de mayo de 2018, y vemos que en relación a 15 monedas, el dólar ha bajado de precio frente al yuan chino (-7.7%), el euro (-7.5%), el peso chileno (-7.1%), el dólar canadiense (-5.5%), la libra esterlina (-4.7%), el won de Corea del Sur (-4.6%), el peso colombiano (-2.6%), el yen japonés (-2.5%), el dólar australiano (-0.9%), y el dólar de Nueva Zelanda (-0.7%). Por su parte, en el mismo periodo el dólar ha subido de precio frente al dólar de Hong Kong (0.8%), el franco suizo (1.3%), el peso mexicano (2.6%), el real brasileño (10.9%) y el peso argentino (42.1%).

Queda claro que contrario a lo que se piensa, el dólar se ha debilitado frente a la mayoría de monedas. ¿Entonces por qué de este total de 15 monedas, el peso mexicano está en la posición 13 en cuanto a peor desempeño frente al dólar, sólo superando a Brasil y Argentina? ¿Por qué la debilidad del peso a pesar del fuerte apretón monetario que hemos sufrido dado que la tasa de interés objetivo del Banco de México subió de 3.0% en noviembre de 2015 a 7.5% en marzo de 2018?

Hay diversos factores que explican dicha evolución del peso mexicano, y una de las más importantes es que al parecer, de acuerdo con la prensa estadounidense y canadiense, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), no se dirigen hacía ningún lado y el tiempo para lograr un acuerdo este año prácticamente se ha agotado.

El pasado viernes 11 de mayo, los funcionarios de Estados Unidos, Canadá y México terminaron una semana más de negociaciones sin llegar a un acuerdo para modernizar el TLCAN. Las conversaciones están estancadas en diversos temas, en especial por las demandas de Washington por aumentar el porcentaje de componentes estadounidenses en los autos para que éstos puedan calificar y ser exportados a Estados Unidos libres de aranceles, lo cual es percibido como un claro intento de nuestro vecino del norte por arrebatarle manufactura a México.

AR-180129782

La posición de Estados Unidos en las reglas de origen para el sector automotriz sigue impidiendo llegar a un acuerdo

Respecto al TLCAN, “Tienes un embotellamiento en partes significativas de la negociación, y el tema principal que lo está deteniendo es esto”, dijo Harley Shaiken, profesor de la Universidad de California en Berkeley. Bajo las condiciones actuales, un carro a ser exportado a los Estados Unidos debe cumplir con al menos el 62.5% de su contenido de Norteamérica, pero los Estados Unidos quieren incrementar ese porcentaje a 75%. Además de que quieren introducir una nueva regla respecto a los salarios pagados a los trabajadores de la industria automotriz. Específicamente, quieren que un porcentaje mínimo del carro (40% de acuerdo a diversos reportes en las noticias) sea realizado por trabajadores que ganan al menos 16 dólares la hora. Este es un gran problema para México porque el salario promedio en las plantas ensambladoras de nuestro país es menor a los 8 dólares la hora, y es de menos de 4 dólares la hora en las plantas de autopartes.

Aunado a lo anterior, también persisten diferencias entre los tres países por el mecanismo de resolución de controversias (Capítulo XIX) y por la cláusula “sunset” que le permitiría a los países miembros abandonar el acuerdo después de cinco años si éste no es ratificado, la posibilidad de que Estados Unidos imponga aranceles a la importación estacional de productos agrícolas, entre otros.

Este estancamiento sucede o a pesar de que el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, estableció el 17 de mayo como fecha límite para presentar un nuevo acuerdo del TLCAN ante el Congreso para su posterior aprobación este mismo año por la actual legislatura. En caso de que no se logre un acuerdo para antes del 17 de mayo, las negociaciones podrán continuar, aunque los cambios políticos esperados en México y Estados Unidos, tras sus respectivas elecciones, ponen al TLCAN 2.0 en una posición más que incierta. El Partido Republicano podría perder la mayoría en la Cámara de Representantes en las elecciones intermedias de noviembre de este año, y entonces este cuerpo legislativo con mayoría Demócrata seguro aprobaría el nuevo TLCAN, pero es altamente probable que le obligue al Representante Comercial de Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés) a volver a negociar para exigirle a México mayores concesiones en materia laboral y ambiental. Por su parte, en México es altamente probable que el nuevo Congreso sea de mayoría de izquierda, la cual antes de ratificar el TLCAN podría pedir que se revisen determinados textos nuevamente. Y pues ni que decir de Andrés Manuel López Obrador, que de resultar ganador en la elección  presidencial, bien podría solicitar una renegociación completa del acuerdo antes de siquiera enviarlo al Senado para su ratificación.

En este contexto en el que el tiempo se ha agotado, y para complicar las cosas aún más, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió el viernes 11 de mayo con los principales fabricantes de autos del mundo y los presionó a aumentar la producción doméstica al tiempo que reiteró su censura al TLCAN al señalar que éste “…ha sido un horrible, horrible desastre para el país. Y veremos si conseguimos tornarlo razonable”.

descarga

Seguiremos comerciando con el viejo TLCAN, pero el riesgo de que Trump retire unilateralmente a Estados Unidos persiste.

¿Dado este escenario, qué podemos esperar del TLCAN 2.0 entonces? El no llegar a un acuerdo antes del 17 de mayo simplemente significa que el viejo TLCAN se mantiene sin cambios y operando; sin embargo, Donald Trump mantiene la opción de retirar unilateralmente a los Estados Unidos. Esto sigue siendo una posibilidad real dado que Trump ha mantenido la retórica hostil en contra de México, y como muestra está lo que dijo en la reunión del viernes 11 con los fabricantes de automóviles.

Es difícil saber que piensa verdaderamente Donald Trump respecto al TLCAN ya que lo ha contaminado al introducir sus demandas del muro fronterizo y de mayor control en la frontera en el debate. Hay que recordar que hace tres semanas en Twitter, Trump explícitamente amenazó con que de no lograr la cooperación mexicana en estos puntos, se retiraría del acuerdo. Esta fue la segunda vez en un mes que Trump utilizó el TLCAN para lograr avanzar su agenda anti-inmigración.

Dado que el TLCAN se ha vuelto un instrumento de presión por parte de Trump, es probable que no haya avances en el TLCAN 2.0 hasta que el presidente estadounidense no perciba que ha logrado algo respecto a sus promesas de reforzar la seguridad fronteriza. ¿Entonces podría Trump dejar de lado sus preocupaciones con la frontera y darle instrucciones a sus negociadores para que sean más flexibles en el TLCAN y así poder cerrar un acuerdo en los próximos días? Lo que nos muestra el historial de Trump es que podría o no ocurrir. Desde que llegó al poder, hemos visto como Trump ha sido más proclive a desmantelar que en construir acuerdos internacionales. Como ejemplos está que retiró a su país del Tratado Transpacífico (TPP), los acuerdos climáticos de París, y la semana pasada el acuerdo nuclear con Irán.

Pero por otra parte, lo hemos visto alardear mucho en temas de comercio internacional. Respecto a los aranceles al acero y al aluminio, la administración Trump ha brindado excepciones o está en el proceso de negociarlas con cada país. Respecto al tratado comercial que ha logrado, con Corea del Sur, éste resultó tener exigencias menores a las que inicialmente Trump había requerido, mostrando que su administración tal vez no sea tan dura como quiere mostrarse.

A manera de conclusión podemos señalar que lo más probable es que llegará el 17 de mayo sin un acuerdo y que las negociaciones continuarán a un ritmo más lento, mientras tanto seguiremos llevando nuestra relación comercial con Estados Unidos y Canadá en base al actual TLCAN. Sin embargo, seguiremos viendo a Donald Trump despotricando contra México en temas comerciales y migratorios. Se ve poco probable la salida unilateral de Estados Unidos del TLCAN, sin embargo, se mantiene como un escenario posible.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Publicado en Economía de México, TLCAN | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario