¿Por qué resulta tan difícil competir contra China? Subsidios y apoyos

mexico-china_69_cuadradaDejando de lado el brote de Coronavirus en China y su expansión por el mundo, el Gobierno chino debe estar muy contento ya que el pasado 23 de enero el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés) anunció que su país reducirá de 15% a 7.5% los aranceles adicionales impuestos a diversos productos originarios de China. De esta manera, si un par de zapatos de cuero de China estaba pagando, desde el 1 de septiembre de 2019, el arancel regular de 10% + 15% de arancel punitivo, a partir del 14 de febrero de este año pagará 10% + 7.5%.

Esto es el resultado de que el pasado 16 de enero, finalmente China y Estados Unidos firmaron la primera fase de un acuerdo comercial. Los principales temas incluidos en este primer acuerdo son: a) China se compromete a comprar más productos americanos por valor de 200 mil millones de dólares en 2 años, incluyendo 32 mil millones en productos agrícolas; b) en cuanto a la protección de propiedad intelectual se incluyen medidas para prevenir y castigar el robo de secretos comerciales; y c) China se compromete a abrir su mercado de servicios financieros a través de la eliminación de barreras operativas. El acuerdo también incluye la creación de una oficina para la solución de controversias. En cuanto a los aranceles que ambos países han impuesto y que permanecen vigentes no se presentaron detalles de cuándo podrían ser eliminados, lo que podría ocurrir cuando se complete la Fase 2 del acuerdo. Finalmente, China también se comprometió a no intervenir en el mercado cambiario o devaluar su moneda y a proporcionar información de forma regular sobre sus posiciones cambiarias.

Esto sin duda es una gran noticia para el mundo y genera la expectativa de que los flujos comerciales mundiales irán paulatinamente retomando su cauce. Mejora la expectativa de crecimiento del PIB mundial y del bienestar global. Sin embargo y con independencia del acuerdo entre China y Estados Unidos, debe quedar bien claro, en especial para el gobierno mexicano, que China seguirá siendo una gran amenaza para muchas actividades manufactureras nacionales. Esto por la naturaleza propia de su sector público y aparato productivo, así como por los apoyos y subsidios que sigue dando directa o indirectamente a muchas actividades productivas.

Subsidios ChinaEn un estudio de enero de 2020, titulado “Apoyos, incentivos y subsidios por parte del sector público a la cadena del calzado en China” y elaborado por el Dr. Enrique Dussel Peters, Director del Centro de Estudios China-México (CECHIMEX) de la UNAM, para la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), se da cuenta de esta situación. A continuación expongo un resumen de lo que considero son los puntos más relevantes:

El sector público de China

En el estudio del Dr. Dussel se menciona que el sector público en China, que descansa en la existencia y la fuerza política del Partido Comunista Chino (PCCh), puede comprenderse como una institución que no existe en América Latina y el Caribe: se trata de la suma de las instituciones públicas del gobierno central, de provincias, ciudades y municipios, que con una visión de desarrollo de largo plazo compiten entre sí, logrando así relativamente altos niveles de coherencia nacionales en el tiempo.

Además, existen una multiplicidad de instrumentos y mecanismos utilizados por el sector público, lo que ha generado un alto grado de producción, productividad y eficiencia con base en la propia propiedad pública -con participación en niveles cercanos al 50% del PIB, y muy por encima de cualquier economía comparable en la actualidad y de su tamaño. Dussel habla de la “omnipresencia del sector público” en China, la cual ha sido la principal fuente y el motor de dinamismo; es decir, en China no necesariamente ha sido el sector privado el mayor impulsor de su éxito económico.

En China existen millones de empresas de propiedad pública -y mucho más allá de un estrecho número de state-owned enterprises-, destaca que son un instrumento fundamental para la generación de ciencia y tecnología, innovación, empleo, financiamiento, comercio exterior y la propia entrada y salida de inversión extranjera directa (IED), entre muchas otras.

Comenta que el Consejo de Estado y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas (CNDR) son las instituciones públicas líderes que permiten la definición de objetivos de desarrollo con instrumentos de largo plazo. No se trata necesariamente de una estructura monolítica y vertical, sino de planteamientos generales, el establecimiento de tecnologías para la fabricación de semiconductores para competir con los principales productores de éstos en Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, o un generalizado proceso de escalamiento industrial y del incremento del valor agregado de la industria, que son implementados por las diversas agencias del sector público (gobierno central, provincias, ciudades y/o municipios).  Por estas instancias pasan y se evalúan los objetivos de desarrollo como la urbanización, el crecimiento del PIB, los cambios de las exportaciones al sector doméstico y los esfuerzos para mejorar la entrada y salida de IED, así como la eficiencia de la energía y la protección del medio ambiente.

Apoyos, incentivos y subsidios

fabrica_chinaEn cuanto a los apoyos, incentivos y subsidios otorgados por China, Dussel cita a Dihn (2017), y señala que el enfoque de coordinación descentralizada utilizado en China fue muy útil para identificar y superar limitaciones para el crecimiento y desarrollo de manufacturas ligeras como la industria del calzado, textil y vestido. Este autor identifica seis características relevantes para el desarrollo de la competitividad de las manufacturas ligeras en China: i. Disponibilidad, costo y calidad de los insumos; ii. Acceso a tierras industriales y localización; iii. Acceso al financiamiento; iv. Logística comercial; v. Capacidades empresariales, tanto técnicas como gerenciales y; vi. Habilidades de los trabajadores.

Dussel señala que las políticas industriales en China con frecuencia identifican industrias y, a veces, incluso empresas individuales para recibir apoyo del sector público y superar la mayoría de las restricciones señaladas: apoyos explícitos, como un trato especial al obtener licencias y aprobaciones, así como regímenes de importación/exportación destinados a crear condiciones de mercado favorables dentro de China.

Menciona que en 2006, China proporcionó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) una notificación de sus prácticas de subsidios a actividades productivas con cierto tiempo de aplicación. Esa notificación confirmó la existencia de programas de subsidios como los siguientes: Preferencias para la inversión extranjera en actividades “seleccionadas” o de interés para promover; Promoción de inversión y desarrollo (I&D) y la transferencia de tecnología; Acelerar la industrialización agrícola y promover la silvicultura; Desarrollo de circuitos integrados; e Impulsar a las empresas a actualizar la tecnología y los equipos.

Por su parte, respecto de los programas y medidas de apoyo notificados por China, de aplicación general o de los que no se incluyen información que desagregue condiciones o sectores específicos a los que se aplica, éstos se pueden clasificar de la siguiente manera de acuerdo con Dorn y Cloutier (2013):

  1. Política de financiamiento: El sector bancario de China está dominado prácticamente en su totalidad por el sector público: cuatro bancos “comerciales” y tres bancos “más de carácter político”, todos los cuales son propiedad del sector público. Debido al nivel de desarrollo del mercado interno de capitales para las emisiones de deuda y capital, estos bancos determinan efectivamente la asignación de capital de inversión a las empresas en China. Aunque los cuatro bancos, nominalmente comerciales, consideran riesgos y beneficios comerciales, la evidencia indica que se ven principalmente a sí mismos como agentes del poder del Estado: desde la década de los noventa del siglo XX el financiamiento al sector productivo en China representó más del 100% del PIB y el 161% en 2018.
  2. Tipo de cambio fijo. Durante décadas (Kroeber 2016), y particularmente hasta inicios del siglo XXI donde el aparato productivo chino todavía dependía en forma significativa de sus exportaciones de procesos de ensamble y de la IED, el control del tipo de cambio y particularmente la subvaluación del renminbi (RMB), fue una medida macroeconómica significativa en aras de incentivar las exportaciones chinas, a la IED y buscar sustituir importaciones por producción en China.
  3. Impuesto sobre la renta. El sector público en China -y particularmente a nivel de municipios, ciudades y provincias- tiene la capacidad no sólo de otorgar financiamiento, sino que también significativas reducciones de impuestos y puntualmente del impuesto sobre la renta a ciertas empresas nacionales y extranjeras que busca atraer.
  4. Pagos directos. En China existen además una serie de medidas y programas que proporcionan pagos directos a las empresas. Los pagos de subvenciones a menudo están relacionados con el desarrollo de propiedad intelectual de propiedad china, la innovación tecnológica o la actualización de equipos para hacer que las instalaciones sean más eficientes (USITC 2007; Stevenson-Yang 2013).
  5. Devoluciones de impuestos. Otro pago directo importante utilizado para guiar la actividad económica es la devolución de los impuestos al valor agregado (IVA) en el momento de la exportación. El gobierno central recauda el IVA sobre las ventas (excepto las exportaciones), las importaciones de bienes y la prestación de servicios para el procesamiento, reparación y reemplazo de bienes.
  6. Adquisiciones gubernamentales. Finalmente, las autoridades chinas también se han embarcado en un programa para ayudar a las industrias nacionales a través de las adquisiciones.

Es indispensable comprender que más allá de estos instrumentos específicos, el sector público en China tiene la propiedad significativa del sector público, es decir, el gobierno central, provincias, ciudades y municipios son los únicos propietarios -en algunos casos mediante docenas de forma de propiedad con el sector privado y extranjero- con lo que estas empresas son tratadas como parte del sector público y con innumerables relaciones políticas, económicas, de proveeduría y receptoras de compras y programas que en muchos casos ni siquiera se registran formalmente.

El Dr. Dussel nos da ejemplos específicos de apoyos a la cadena de valor del sector calzado de China, lo cual explica los precios extraordinariamente bajos de muchos de los calzados que se fabrican allá. El documento completo del Dr. Enrique Dussel, que es de lectura obligada para entender los crecientes desequilibrios comerciales entre México y China, se encuentra disponible para descarga gratuita en: https://www.ciceg.org/pdf/China_incentivos.pdf

Todo lo anterior nos lleva a la conclusión de que los apoyos, incentivos y subsidios en China orientados al sector productivo, son cualitativamente diferentes a los conocidos en México. De igual forma, buscar mediante una “política industrial” en México sobrellevar estas diferencias pareciera ser iluso, ya que no comprende la profundidad y extensión de la omnipresencia del sector público en general y específicamente en muchas de las actividades de las industrias ligeras. Desde una perspectiva global, y para México, las condiciones de competencia no sólo son desiguales, sino que también inconmensurables: después de décadas de esfuerzos de políticas de desarrollo del sector público en China, las industrias ligeras de China se encuentran en condiciones de competencia global y es el líder en un grupo sustantivo de segmentos de las propias cadenas, por ende el interés de China de lograr acuerdos comerciales de (libre) comercio, entre ellos con México. Debemos tener mucho cuidado.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Una Secretaría de Economía que no escucha

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El sector calzado sufrió un duro revés por parte del gobierno que lo había calificado como “prioritario”.

El pasado 31 de enero los aranceles máximos cobrados a las importaciones de productos de las industrias del calzado, textil y vestido, originarios de naciones con las que no tenemos tratado de libre comercio, bajaron de un máximo de 30% a un 20%. Este hecho sin duda ocasionará múltiples problemas para estas industrias las cuales se verán amenazadas por una mayor tasa de crecimiento de las importaciones de estos bienes, las cuales desplazarán la producción y empleo nacionales. En esta entrega abordo el caso de la industria del calzado, emblemática para el estado de Guanajuato.

Antecedentes

En diciembre de 2008, el gobierno federal de México decretó unilateralmente una baja a sus aranceles Nación Más Favorecida (NMF), los cuales aplican a las naciones con las que no tenemos tratado de libre comercio, entre ellas China. En el caso de las importaciones de calzado, la baja arancelaria se haría en dos momentos: a partir del 1 de enero de 2009 los aranceles máximos NMF quedarían en 30% y a partir del 1 de enero de 2013 dichos aranceles quedarían en un nivel máximo de 20%.

Cabe señalar que en su momento, esta baja arancelaria estuvo acompañada de una serie de compromisos del gobierno federal para disminuir el costo país, de manera que la industria nacional pudiera competir en igualdad de condiciones con las naciones a las que les habíamos bajado los aranceles; sin embargo, estos compromisos no se cumplieron, ni en la Administración del presidente Felipe Calderón, ni en la del presidente Enrique Peña Nieto.

Es así que con esta medida, los aranceles máximos cobrados a la importación de calzados comprendidos en las fracciones más sensibles efectivamente bajaron a partir del 1 de enero de 2009 a un máximo de 30% (mientras que otros productos quedaron exentos y otros con tasas de 25%, 10% y 0%).

Como ya se señaló, la segunda y última fase de la desgravación arancelaria estaba programada para entrar en vigor el 1 de enero de 2013, la que hubiera llevado a que los aranceles máximos cobrados en la importación de productos textiles, de la confección y de calzado fuera del 20%. Es por ello que desde los primeros días de diciembre del 2012, la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), comenzó  los trabajos para demostrar a la Secretaría de Economía del Dr. Ildefonso Guajardo Villarreal, el daño que la desgravación arancelaria ocasionaría en la industria de la moda.

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Ildefonso Guajardo, un aliado de la industria nacional

Afortunadamente el Dr. Guajardo fue sensible ante los argumentos de que México tiene un mayor costo-país en comparación con naciones como China, fuimos escuchados, y logramos que se emitieran los correspondientes Decretos Presidenciales que prorrogaran, en dos ocasiones la baja arancelaria durante 2013 y 2014. Posteriormente, y gracias a los Decretos presidenciales de 2014 (en favor del sector calzado y de textil-vestido), se estableció una tercera prórroga para la entrada en vigor de la última fase de desgravación arancelaria, quedando ésta para el 30 de enero de 2019.

Solicitud hecha a la Secretaría de Economía

Dado el hecho de que no hay plazo que no se cumpla, en diciembre de 2018 comenzamos la labor de convencimiento con la nueva Secretaría de Economía, encabezada por la Dra. Graciela Márquez, con el fin de lograr la cancelación de la baja arancelaria. Concretamente le solicitamos que para brindar certeza a la industria del calzado y poder compensar las diferencias de “costo país” de México respecto a naciones como China, Vietnam, Malasia, Indonesia y otras, es necesario que el gobierno federal decrete la cancelación de la última fase de la desgravación arancelaria.

La solicitud aplica para 35 fracciones arancelarias (26 con arancel del 30% y 9 con arancel del 25%), las cuales representan el 78% de los calzados importados en 2018.

Razones que justifican la solicitud de cancelar la desgravación arancelaria

A la Secretaría de Economía, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Oficina de la Presidencia de la República, Senadores por Guanajuato, al Gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, y otros servidores públicos, les entregamos los correspondientes estudios que justificaban nuestra solicitud de cancelación de la desgravación. Entre nuestros argumentos se encontraban los siguientes:

  1. La industria del calzado ha presentado una evolución favorable de 2014 a 2018. De acuerdo con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI, la producción total de pares de calzado aumentó 10.9% en el comparativo de los primeros nueve meses de 2014 y los mismos meses de 2018.
  2. La industria del calzado es intensiva en mano de obra, generando aproximadamente 220 mil empleos directos e indirectos. Es una industria que puede apoyar en la estrategia del presidente López Obrador de creación de empleos, sobre todo, en las regiones del sur del país.
  3. No obstante que los aranceles NMF máximos se encuentran en niveles de 30%, para las fracciones más sensibles, vemos un incremento importante en el volumen de importaciones. En el caso de calzado, tenemos que en el periodo de 2010 a 2014 las importaciones de calzado aumentaron de 58.6 millones de pares a 100.0 millones. Después de la publicación del Decreto presidencial en favor del sector calzado, de agosto de 2014, vemos que la importación de calzado disminuyó de 100.0 millones de pates en 2014 a 80.0 millones en 2015. Sin embargo, desde 2015 la importación de calzado ha venido aumentando y en 2018 sumó 97 millones de pares, un nivel que implica serios problemas para las más de 10 mil unidades económicas que comprende esta industria a nivel nacional.

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    Miles de empleo están en riesgo por la disminución de aranceles del 30 al 20%
  4. El grueso de las importaciones de productos de la industria de la moda provienen de oriente. En el caso de calzado, en 2018 el 89.95% de las importaciones provienen de tres naciones; China, Vietnam e Indonesia.
  5. Una baja arancelaria del 30% a 20% o del 25% al 20%, es lo suficientemente dañina para la industria, cuando se toma en consideración, que el margen promedio de utilidad por un par de zapatos producidos es entre un 5% y 8%, por lo que esta baja arancelaria del 10 puntos sacará a varios fabricantes nacionales del mercado.
  6. No obstante que la producción nacional de calzado ha ido en aumento, la tasa de crecimiento de las importaciones ha sido mayor, lo que implica que la participación de las importaciones en el Consumo Nacional Aparente (CNA) ha ido incrementándose en los últimos tres años. En el caso de calzado tenemos que el peso de las importaciones respecto al CNA es de 32.8% en 2017. De esta manera, hoy en día uno de cada tres pares de zapatos que se consumen en México es de origen importado.
  7. La industria del calzado ha venido avanzando en cuanto a su productividad. De acuerdo con cifras del INEGI, entre el tercer trimestre de 2011 y el mismo trimestre de 2018, la productividad laboral con base en el personal ocupado, en la fabricación de calzado aumentó 19.50%.
  8. En cuanto a precios de las importaciones de calzado, vemos que en el caso de las originarias de China, principal proveedor de calzado a México, vemos que éstas pasaron de un precio promedio de 12.18 dólares en 2010 a 6.37 dólares en 2014, producto de la desaparición de las medidas de transición contra China que hizo rentable importar zapatos más baratos desde dicha nación. Posteriormente, a partir del Decreto de agosto de 2014, el precio promedio subió hasta 9.42 dólares en 2015 para después ir disminuyendo paulatinamente hasta llegar al año 2018 con un precio promedio de 7.20 dólares. Esta baja en el precio promedio no se ha traducido en precios más bajos para el consumidor final.
  9. Diversos análisis muestran que una disminución adicional de la tasa arancelaria de entre 5 y 10 puntos porcentuales resultará en un mayor daño a la producción nacional de calzado. Esta afirmación queda clara al ver que en el promedio de los primeros nueve meses de 2018 el precio promedio del calzado hecho en México es de 11.65 dólares, mientras que el originario de China tiene uno de 7.20 dólares, es decir, es un 38.7% más bajo. China sin duda sería el principal beneficiario de una disminución de aranceles por parte de México.
  10. El aumento en la participación de las importaciones en el mercado nacional se debe en buena medida a la reducción en el precio relativo de estas importaciones respecto del precio del calzado nacional. El deterioro en la participación de la producción nacional en el CNA se debe a que resulta más barato comprar mercancías importadas con relación a las mercancías nacionales. Una disminución de los aranceles sólo agravará este problema sin traducirse en beneficios concretos para los consumidores.
  11. La pérdida de mercado descrita se traduce en una pérdida de empleos en la industria nacional de calzado. Podemos afirmar que la reducción de aranceles genera una transferencia de empleos de México hacia el extranjero.
  12. La baja de aranceles a la importación no se traduce en una disminución en los precios de venta para el consumidor, sino que se convierte en un mayor margen de rentabilidad para el importador y comercializador. Para el caso de calzado tenemos que en los primeros nueve meses de 2018, el precio promedio del calzado importado es de 11.48 dólares por par y el que tiene origen China tiene un precio de 7.20 dólares por par. Sin embargo, de acuerdo con información del Estudio de Consumo de Calzado 2018 elaborado por CICEG vemos que el precio promedio en aparador del calzado importado vendido en México es de 1,118 pesos por par.
  13. Se debe destacar que la industria nacional de la moda tiene capacidad libremente disponible para atender al mercado nacional actual y un potencial crecimiento futuro, así como para atender la parte del mercado que actualmente atienden las importaciones de los sectores textil, confección y calzado.
  14. En cuanto a los sueldos pagados en los diferentes países. Tenemos que para el sector calzado mientras que en México en 2018 se pagan 2.96 dólares por hora, vemos el caso de China se paga un salario por hora se 2.58 dólares, mientras que en Vietnam es de 1.66 dólares e Indonesia uno de 2.28 dólares.
  15. En el sentido teórico, los aranceles son un mecanismo que le permite a los países compensar las diferencias con otras naciones, cuando las otras gozan de menores costos de producción o en general, un menor costo país. En el caso de la mano de obra, vemos que en China es 12.83% más barata, que la de Vietnam es 43.92% menor y la de Indonesia es 22.97% más económica en comparación con la que registra el sector calzado en México.
  16. Diversos análisis demuestran que la pérdida fiscal de recaudación por dejar de cobrar el Impuesto General de Importación (IGI) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) al sector calzado será aproximadamente de 1,300 millones de pesos al año. Estos recursos representan una transferencia neta de dinero del fisco federal a los importadores, no a los consumidores.

Resultado y conclusión

Queda claro que no es un tema de proteccionismo, y que no obstante todos los argumentos, además de contar con el apoyo de funcionarios de la Oficina de la Presidencia de la República y de la SHCP, a la Secretaría de Economía no le importó, y no publicó en necesario decreto presidencial. De esta manera a partir del 31 de enero los aranceles máximos cobrados a la importación de calzado es del 20%.

Es innegable que la industria nacional del calzado sufrirá las consecuencias de tener un costo-país más elevado que China, Vietnam e Indonesia. Es por ello que ahora se hace indispensable contar con apoyos en diversos sentidos: 1. Para la elaboración e implementación de un plan de transformación de la industria en temas como internacionalización, innovación y eficiencia; 2. Elaboración de un caso de remedio comercial ante el eventual daño que el incremento de las importaciones causará en la planta productiva nacional; 3. Capacitación y desarrollo de las empresas del sector; 4. Financiamiento a tasas competitivas; y 5. Redoblar la lucha contra el contrabando y la subvaluación que realizan algunos  importadores nacionales en perjuicio de la planta productiva y el fisco federal. Esta agenda de cinco puntos es la que habremos de impulsar a lo largo de 2019.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt