Categoría: Comercio internacional

Las 10 principales tendencias globales de consumo para 2019

LogoLos negocios exitosos tienen varias características en común, y una de ellas es el entender lo que quieren y como piensan sus clientes. Varios gurus de los negocios nos han dicho hasta el cansancio  que después de nuestros colaboradores, lo más importante para una empresa deben ser sus clientes ya que sin ellos la empresa no tendría razón de ser.

Recientemente obtuve una copia del reporte “Las 10 principales tendencias globales de consumo para 2019”, elaborado por Euromonitor International. El documento fue elaborado por Alison Angus, Jefa de investigación de estilos de vida, y Gina Westbrook, Directora de tendencias de consumo. En esta entrega presento un breve resumen de dichas tendencias, las cuales seguramente ganarán terreno en los próximos años, además de que aportan perspectivas sobre los cambiantes valores y prioridades del consumidor y analizan la forma en que se va modificando su comportamiento afectando a los negocios a nivel local y global.

Como veremos, si existe un hilo conductor en común en las tendencias globales de consumo del 2019, es la inteligencia. La forma en que vivimos depende tanto de las opciones disponibles que el problema más grande que enfrentamos es cómo hacer que todo tenga sentido. Simplificar opciones, contar con experiencias de compra fluidas, ser consciente y en última instancia desconectarse de todo, son todos aspectos inherentes a estas tendencias.

  1. Nos estamos volviendo más sabios

En una era en la que todo está disponible al alcance de un botón, los consumidores actuales consideran la hiper disponibilidad como algo normal cuando se trata de búsquedas y compras. Naturalmente, deseamos la mejor calidad por el menor precio. En ese sentido, la tendencia de “Todos son expertos” muestra el desplazamiento de poder entre el vendedor minorista hacía el consumidor. Antes los compradores confiaban en una marca específica o una fuente de información para obtener lo que deseaban, ahora es un requisito que las empresas innoven, bajen sus precios y optimicen y embellezcan su oferta constantemente para atraer a los compradores. En la base de la tendencia “Todos son expertos” se encuentra la casi compulsiva necesidad que tienen los consumidores digitales de absorber y compartir información. A medida que las ventas por internet continúen creciendo en todo el mundo, las industrias se adaptarán a las nuevas demandas de los consumidores para seguir siendo relevantes.

  1. Nos estamos volviendo más autosuficientes

El enfoque de la tendencia “Puedo cuidarme a mí mismo” está constituido por las medidas preventivas contra la enfermedad, infelicidad e incomodidad que las personas pueden adoptar y consumir sin tener que consultar con un profesional. Los consumidores usan aplicaciones y servicios para crear productos personalizados sin necesidad de interactuar con las redes sociales o con el marketing de las marcas. Ser capaces de “cuidarse por sí mismos” se considera un lujo que permite a las personas ser más versátiles y expandir sus posibilidades. Imponer, diseñar y personalizar su vida aporta flexibilidad a las personas.

  1. Demandamos inmediatez

Los consumidores están más ocupados que nunca. Están empezando a esperar más de las empresas y a desear que sus productos y servicios sean entregados tan rápida y simplemente como sea posible. Los estilos de vida orientados a la eficiencia trascienden la gratificación instantánea. Los consumidores de la tendencia ¡Lo quiero ahora! buscan experiencias exentas de problemas que les permitan dedicar más tiempo a su vida profesional o social. Un aspecto central es la gestión de datos de los usuarios y el acceso de las empresas a estos datos. La confianza del público con respecto a este acceso y cómo será utilizado determinará finalmente la longevidad de esta tendencia.

  1. Queremos autenticidad, para mostrarla

consumer-chaos1Los consumidores que buscan “Regresar a lo básico” por un tema de estatus están buscando productos auténticos y diferenciados y experiencias que les permitan expresar su individualidad. En las economías desarrolladas, los consumidores están reevaluando sus hábitos de gasto, pasando de un materialismo evidente a la simplicidad, autenticidad e individualidad. A medida que las economías emergentes se desarrollen, es más probable que muestren el mismo patrón. Los consumidores se cansarán de los productos genéricos y empezarán a valorar más la calidad, así como ofertas únicas y diferenciadas que aporten un cierto nivel de estatus.

  1. Queremos tener un impacto en nuestro mundo

El empuje hacia una sociedad libre de plásticos ha ganado impulso en los últimos 12 años y en el 2019, la tendencia “Quiero un mundo libre de plástico” seguirá creciendo. La contaminación del medio ambiente derivada de desperdicios de plástico post uso, ha llevado a cuestionar la durabilidad de los envases de plástico en todo el mundo. Los consumidores usarán sus billeteras cada vez más para protestar por el uso irresponsable del plástico, lo que puede crear un círculo virtuoso en el que la industria, desde alimentos y bebidas hasta fabricantes de productos de belleza, cuidado personal y más allá, logren beneficios al mejorar la sostenibilidad.

  1. Queremos ser Considerados

Lo que solía ser el territorio de fabricantes de nicho con posicionamiento ético, ahora también ha sido acogido por empresas convencionales a través de alternativas que ofrecen mayor bienestar. Los Consumidores conscientes influyen sobre los demás y extienden la tendencia hacia otros. La preocupación por el bienestar animal seguirá evolucionando y se extenderá a otras industrias más allá de los alimentos, belleza y moda, hacia el cuidado del hogar, decoración, alimentos para mascotas, entre otros. El significado de negocio responsable está cambiando y demanda a las empresas mejorar sus estándares de bienestar animal, incluso para productos regulares.

  1. Tenemos el control

El temor a no participar o perderse de algo (del inglés FOMO “Fear Of Missing Out”) ahora le ha dado espacio a la reapropiación del tiempo libre, a medida que las personas disfrutan de no participar. Para proteger su bienestar mental los consumidores que están Encontrando mi JOMO desean tener más control de su tiempo, establecer sus propios límites y ser más selectivos en sus actividades. La generación de los milenials siente esta necesidad de volver a empoderarse de manera más fuerte que otras generaciones. La desconexión planificada les aporta el tiempo necesario para reflexionar y actuar libremente, enfocándose en lo que realmente desean y disfrutan hacer. En mercados en desarrollo, la dependencia de internet puede ser el origen de mayores niveles de estrés, especialmente cuando el hecho de estar conectados está tan relacionado con servicios esenciales.

  1. Podemos estar realmente juntos, digitalmente

chaos-in-the-cloud-sharepoint-googleLa creciente omnipresencia del internet de alta velocidad, especialmente la aceleración del internet móvil está potenciando las experiencias interactivas en línea y facilitando la colaboración instantánea en grandes archivos. Desde los servicios de citas a la educación, nuestras expectativas con respecto a las interacciones en línea han crecido hasta esperar que sean más auténticas y parecidas a la vida real. A medida que nuestras capacidades tecnológicas y comodidad para usarlas crezca, también lo hará el rango de cosas que podemos hacer Digitalmente juntos. Nuestra creciente comodidad relacionada con compartir nuestros amigos, ubicación y actividades en línea llevará al desarrollo de nuevas formas de relacionarse y aumentará el potencial de lo que podremos crear o experimentar juntos de manera remota.

  1. Pero nunca hemos estado más solos

A nivel global, el número de hogares unipersonales crecerá más que todas las demás configuraciones de hogares y se espera que los de la generación de los baby boomers constituyan un gran porcentaje de este crecimiento. Aunque los baby boomers pueden haber sido conocidos por sus altas tasas de divorcio, muchos representantes de generaciones más jóvenes rechazan el matrimonio y la convivencia, con lo cual están preparando las condiciones para una tendencia destinada a superar a esa generación. Las personas en todo el mundo están revirtiendo el estigma de vivir solos, abrazando estilos de vida independientes y disfrutando el Vivir solos. El Pew Research Center estima que para el momento en que los actuales jóvenes en los Estados Unidos cumplan 50 años, el 25% de ellos habrá estado soltero toda su vida.

10 Somos intemporales

Los agnósticos respecto a la edad no se sienten conformes con las expectativas demográficas, todos estamos conectados. La clave para lograr y mantener su fidelidad y confianza es desarrollar productos y servicios que sean accesibles universalmente, incluso si fueron diseñadas pensando en personas mayores. A diferencia de lo que muchos pudieran pensar, los baby boomers tienen mucho en común con los valores y prioridades de los millennials y generaciones más jóvenes y es esta actitud inclusiva la que debe ser mejor entendida y atendida en el futuro. El equilibrio mental, espiritual y físico es una prioridad. Se trata de cuidar de uno mismo y enfocarse en la prevención y el disfrute de la vida.

La conclusión a la que llega el reporte es que el mundo se siente fuera de control a medida que entramos al 2019. Hay tanta convulsión política en los mercados desarrollados y cambios rápidos y sin precedentes en las economías en desarrollo. “Recuperar el control” ha sido el eslogan de los principales movimientos políticos a medida que la gente quiere más mediación y auto-determinación.

Muchas de las tendencias globales de consumo para 2019 se tratan sobre recuperar el control y hacernos valer a nosotros mismos. Frente a la confusión y la incertidumbre, nos sentimos más poderosos cuando podemos volver a lo básico y comer un huevo que puso nuestra propia gallina o escoger encontrar consuelo lejos de las demandas digitales sin tirarlas a la basura por completo. Queremos tener esa cosa o servicio de manera simple y fácil. Queremos hacer una diferencia en el mundo al ser más considerados con lo que compramos. Queremos cuidarnos a nosotros mismos y evitar a los expertos al tomar las riendas del conocimiento y liderar la conversación del consumidor más que nunca. Necesitamos sentirnos solo un poco más poderosos en medio del caos.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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México y los riesgos para la economía mundial en 2019

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Las exportaciones mexicanas se verán afectadas ante una desaceleración de la economía mundial.

Más allá de las complicaciones en la agenda económica y política interna de México, hay una serie de amenazas a nivel mundial que de concretarse, podrían hacer que la tasa de crecimiento económico de México en este año sea aún más baja de la ya de por si insuficiente meta de 2.0% para el Producto Interno Bruto (PIB). Lo que sucede en el resto del mundo es un verdadero riesgo porque el desempeño del sector exportador mexicano depende del dinamismo económico global, y las exportaciones de nuestro país representan un porcentaje cada vez más alto del PIB llegando a representar el 37.4% en 2018.

De los aproximadamente 450 mil millones de dólares que México exportó en 2018, el 79.4% tuvo como destino los Estados Unidos, por lo que resulta obvia la dependencia de nuestra economía respecto a la evolución económica de nuestro vecino del norte.

Hay un viejo adagio que dice más o menos así: “Lo que te perjudica no es lo que crees que sabes, sino lo que das por un hecho y no es así”.  En los próximos dos años, los mayores riesgos para la economía mundial se derivan precisamente de que los inversionistas creen que las tendencias económicas recientes es poco probable que cambien. Los mayores riesgos incluyen una mayor desaceleración de la economía china, un aumento en las tasas de interés de largo plazo a nivel mundial, y un incremento en las políticas económicas populistas que mermen la credibilidad de la independencia de los bancos centrales, resultando en mayores tasas de interés en los bonos gubernamentales (concebidos como instrumentos 100% seguros) de economías avanzadas. A continuación se explican estos temas.

Razones por las que la economía mundial se dirige a una recesión en 2019

En un artículo del columnista de Reuters, John Kemp, publicado el pasado 18 de enero se menciona que el crecimiento global se está desacelerando y la economía mundial se aproxima a una recesión a menos de que algo suceda que le dé un nuevo impulso. El indicador líder compuesto de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) cayó a 99.3 puntos en noviembre, su menor nivel desde octubre de 2012, y por debajo de su pico de 100.5 puntos alcanzado a finales de 2017.  Este indicador se ha venido debilitando de manera consistente durante el último año y ahora se dirige (de manera indiscutible) hacía una contracción de la actividad económica.

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La guerra comercial entre Estados Unidos y China, pone presión adicional al gigante asiático que se ha visto afectado al cambiar su modelo de crecimiento.

La inercia de crecimiento ha ido en declive por algún tiempo en Gran Bretaña, Canadá, Francia e Italia y se han presentado indicios de problemas en los Estados Unidos y Alemania durante el pasado noviembre. El dato de diciembre del indicador compuesto de la OCDE probablemente registrará una mayor caída cuando sea publicado el mes que entra, dada la debilidad ya revelada en los mercados de renta variable, así como en las encuestas empresariales.

Durante los últimos 50 años, prácticamente todas las veces en que el índice ha disminuido por debajo del umbral de 99.3, ha habido una recesión en los Estados Unidos (1970, 1974, 1980, 1981, 1990, 2001 y 2008). La única excepción fue cuando el índice se debilitó en 1998 y la economía estadounidense siguió creciendo, a pesar de una economía mundial debilitada después de la crisis financiera de los Tigres Asiáticos (mejor conocida como “Efecto Dragón”).

La mayoría de las economías, fuera de los Estados Unidos, mostraron señales claras de desaceleración económica en el cuarto trimestre de 2018. Inclusive en los Estados Unidos, el índice manufacturero de Supply Management correspondiente a diciembre, mostró su mayor desaceleración en su tasa de crecimiento desde las recesiones de 2008 y 2001.  Por su parte, los volúmenes mundiales de comercio han mostrado señales de desaceleración hacía finales de 2018, después de un robusto 2017.

Cabe señalar que los fletes aéreos a través del Aeropuerto Internacional de Hong Kong, el centro de carga aérea más importante del mundo y un proxy del dinamismo del comercio mundial, registraron  una disminución anualizada de 1.6% en el cuarto trimestre de 2018.

La mayoría de los economistas ahora pronostican un periodo de menor crecimiento en 2019 pero los responsables políticos han expresado su esperanza de un aterrizaje suave en lugar del inicio de una recesión. Los políticos casi siempre buscan con sus declaraciones lograr aterrizajes suaves, esforzándose en mantener la confianza de negocios y empresarios, pero hay buenas razones para ser escépticos respecto a este escenario.

La experiencia muestra que la economía está caracterizada por una cantidad relevante de mecanismos de retroalimentación positiva que amplifican los episodios expansivos, así como los baches. Las expansiones tienden a acelerar la inversión privada, el empleo, los ingresos, el gasto del consumidor y los precios de las acciones y todos ellos se refuerzan mutuamente.  Una vez que la economía comienza a perder impulso, todos estos elementos tienden a interactuar entre sí en la dirección opuesta, lo que intensifica la desaceleración.

Un aterrizaje suave aun es posible, pero un aterrizaje duro es más probable, a menos de que algo suceda que le dé un nuevo impulso al crecimiento económico global. En este sentido, si los políticos quieren evitar una recesión, tienen dos opciones principales: a. Recortar las tasas de interés en los Estados Unidos para soltar un poco las condiciones financieras, y b. Concluir un acuerdo comercial entre China y los Estados Unidos para relajar las tensiones comerciales e impulsar la confianza empresarial.

Pero a menos de que los políticos intervengan con alguna de estas dos alternativas, el impulso de la economía mundial continuará menguándose y dirigiéndose hacía una recesión.

Los mayores riesgos económicos del 2019

En el mismo sentido de lo hasta ahora expresado, de acuerdo con Kenneth Rogoff, profesor de la Universidad de Harvard, este año existen importantes riesgos para la economía mundial. A continuación presento dos de ellos porque tendrían un impacto en la economía mexicana:

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El mundo ya no aguanta una mayor expansión exportadora por parte de China.

China. Una desaceleración económica significativa en China puede que ya esté en proceso de ocurrir. La guerra comercial del presidente Trump ha socavado la confianza, pero este es sólo un golpe más a una economía que ya se estaba desacelerando conforme transitaba de una estrategia de crecimiento guiada por las exportaciones a una dirigida por la inversión que lleve a un crecimiento sostenido del consumo interno. ¿Qué tanto se desacelerará la economía china? Esta es una pregunta abierta, pero dada la contradicción inherente entre un sistema político cada vez más centralizado y la necesidad de un sistema económico más descentralizado dirigido por el consumo, es previsible que la desaceleración económica de largo plazo sea muy significativa.

Desafortunadamente, la opción de evitar la transición y sólo continuar promoviendo las exportaciones y las inversiones en bienes raíces no es muy atractiva tampoco. China ya es el exportador mundial dominante, y ya no queda espacio de mercado ni tolerancia política que le permita continuar su expansión de exportaciones a los mismos niveles de crecimiento de antes. El mantener el crecimiento a través de la inversión es un reto aún más grande, particularmente en los bienes raíces residenciales que representa la mayor parte de la industria de la construcción de China. La presión hacía abajo en los precios, especialmente fuera de las ciudades más grandes, está provocando que sea cada vez más difícil el inducir a las familias a que inviertan una mayor parte de su riqueza en una vivienda.

Resulta obvio que cualquier recesión significativa en China le pegará al resto de Asia, y afectará de manera importante a los países exportadores de materias primas y commodities, que en su mayoría son países en desarrollo. Europa ya está sintiendo los efectos de esta situación, especialmente Alemania. Aunque los Estados Unidos son menos dependientes de China como destino para sus  exportaciones, el golpe que han sufrido sus mercados financieros (Dow Jones, NYSE, etc) y las exportaciones políticamente sensibles, especialmente de los estados que votaron por Donald Trump, podrían hacer que la desaceleración de China sea mucho más dolorosa de lo que los líderes estadounidenses quieren reconocer.

Alza en las tasas de interés de largo plazo. Un riesgo menos probable pero más severo en su impacto sería que después de varios años de una tendencia a la baja, las tasas de interés mundiales de instrumentos de largo plazo observaran una tendencia contraria y aumentarán significativamente. No se trata de un simple apretón monetario por parte del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) en 2019. Si, es verdad que tasas de interés más altas por parte de la FED sería problemático y trastocaría los flujos internacionales de capitales y tipos de cambio, pero esto tendría un efecto de corto plazo y se podría revertir con el tiempo. La verdadera preocupación es por el riesgo de un impacto en las tasas de interés de los bonos de muy largo plazo, las cuales están ahora en su nivel más bajo de la era moderna.

¿Qué podría generar que las tasas de interés de largo plazo aumenten? Un factor, por el lado benigno, sería un aumento en la productividad en sólo una parte de mundo. Un ejemplo sería que la Cuarta Revolución Industrial comenzará a impactar más rápido de lo que se anticipa, lo cual sería bueno para la economía en su conjunto, pero podría presionar ciertas regiones y grupos que se queden rezagados. Otro ejemplo menos benigno sería que ocurriera una caída pronunciada en el crecimiento económico en Asia que hiciera que esta región perdiera su superávit comercial para convertirlo en un déficit, presionando así las tasas de interés globales. Pero tal vez la causa más probable de mayores tasas de interés globales sea la expansión del populismo que está sucediendo en buena parte del mundo. En la medida en que los populistas echen abajo las políticas pro-globalización de las últimas décadas, sus acciones sembraran las semillas de la duda respecto a que tan “seguras” son las inversiones en la deuda pública de largo plazo de los países desarrollados. Esto podría elevar las primas de riesgo de las tasas de interés, y si los gobiernos son lentos en ajustarse, los déficits fiscales aumentarán, los mercados dudarán aún más de los gobiernos y se generaría un círculo vicioso.

La mayoría de los economistas están de acuerdo en que con las actuales tasas de interés de largo plazo, las economías desarrolladas pueden contratar más deuda pública de la que contratarían si las tasas fueran más altas; pero la noción de que las bajas tasas de interés implican un costo menor y tolerable es una tontería. Los altos niveles de deuda hacen que sea más difícil para los gobiernos el responder agresivamente a shocks, tales como una crisis financiera, una ciberguerra, una pandemia o una guerra comercial que se salga de proporción. La falta de capacidad para responder agresivamente a estos shocks aumenta sustancialmente el riesgo de largo plazo de estancamiento con inflación (estagflación), y es una explicación importante del porque muchos estudios serios han encontrado que los altos niveles de deuda están asociados a menores tasas de crecimiento en el largo plazo.

Si las políticas progresivas descansan demasiado en la deuda pública (en lugar de cobrar mayores impuestos a los que más tienen) para redistribuir el ingreso, es más fácil imaginar que los mercados tendrán dudas respecto a la posibilidad de que los gobiernos algún día puedan comenzar a repagar sus compromisos.

Desde luego que hay otros  riesgos para el crecimiento mundial, incluyendo el creciente caos político en los Estados Unidos, mayores complicaciones con el Brexit, los problemas de deuda de Italia y mayores tensiones geopolíticas.

Ante estos escenarios, con alta probabilidad de materializarse, es importante que el gobierno federal establezca un plan que disminuya nuestra dependencia de los mercados extranjeros, en especial del estadounidense. ¿Cómo se va a fortalecer el mercado interno? ¿Cuáles serán los apoyos para que las empresas aumenten su productividad? ¿Cómo vamos a tener una mano de obra mejor preparada y capacitada? ¿Cuál es el plan de política industrial que se implementará? Urgen las respuestas a estas preguntas porque el escenario global se deteriora de manera acelerada.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

El primer nubarrón internacional para AMLO: la aprobación del T-MEC

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El T-MEC fue firmado el 30 de noviembre en Buenos Aires, Argentina.

Más allá de la estructuración y presentación ante el Congreso de la Unión del Paquete Económico 2019, uno de los primeros retos que habrá de afrontar el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en materia económica es el de la volatilidad financiera que seguramente se dará durante el proceso de aprobación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC o USMCA por sus siglas en inglés) en el Congreso de los Estados Unidos. Y es que después de la firma de este nuevo tratado, el pasado viernes 30 de noviembre en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, ahora viene el complicado proceso político para su aprobación legislativa en las tres naciones.

Mientras que en México el proceso de aprobación es relativamente sencillo, en los Estados Unidos el proceso es mucho más complejo. De acuerdo al Artículo 76 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los tratados internacionales deben ser aprobados por el Senado de la República y dicha aprobación debe hacerse por mayoría absoluta. Esto implica que se requieren 65 votos de los 128 legisladores que conforman dicha cámara. En este sentido, no se prevén complicaciones para lograr una aprobación en el Senado mexicano dado que Jesus Seade del equipo de transición de AMLO participó en la fase final de la negociación del nuevo tratado. Cabe señalar que el movimiento “Juntos Haremos Historia”, que llevó a López Obrador al poder, cuenta con 69 senadores, cantidad suficiente para aprobar el T-MEC sin necesidad de sumar a ningún otro partido político.

Como lo señalé en el párrafo anterior, el proceso de aprobación en los Estados Unidos es mucho más complicado, ya que en dicho país se requiere la aprobación por parte de sus dos cámaras legislativas: el Senado y la Cámara de Representantes. Hay que recordar que el pasado 6 de noviembre, dicho país celebró “elecciones intermedias” en las que se renovaron 35 escaños del Senado y la totalidad de los 435 asientos de la Cámara de representantes.  Después de dicha elección vemos que en cuanto a la aprobación en el Senado, no se prevén mayores problemas dado que el Partido Republicano (el partido de Donald Trump) mantuvo la mayoría con 53 de 100 asientos. En cuanto a la Cámara de Representantes, ahí si pueden complicarse las cosas para Trump dado que su partido perdió la mayoría de la que gozaba y ahora solo tiene 200 de los 435 asientos que la conforman, siendo entonces el Partido Demócrata quien ostenta la mayoría.

El hecho de no contar con mayoría del Partido Republicano en la Cámara de Representantes probablemente le complicará mucho a Trump la aprobación del T-MEC. Es de esperarse que los legisladores del Partido Demócrata no le darán a Donald Trump “una victoria” fácil que pueda ir a presumir a su base como una promesa de campaña cumplida. En este sentido, desde mediados de noviembre hemos visto notas periodísticas en las que se señala que los Demócratas en el nuevo Congreso (que entra en funciones este 3 de enero) han dejado en claro que no aceptan la forma como quedó redactado el T-MEC y que desean estándares laborales más estrictos, además de que realmente sean exigibles en cuanto a su cumplimiento por parte de México.

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El T-MEC aún debe ser aprobado por los cuerpos legislativos de los tres países que lo conforman. El proceso será complicado en EE.UU. 

El Representante del Partido Demócrata, Richard Neal, quien probablemente encabezará el Comité de Medios y Arbitrios en la Cámara de Representantes, ha dicho “necesitamos evaluar si este acuerdo (el T-MEC) realmente implica mejoras reales respecto al TLCAN existente…especialmente en lo que respecta al cumplimiento de las disposiciones del acuerdo, incluyendo las disposiciones que siempre han sido críticas para el apoyo Demócrata – aquellas que proveen las protecciones para los derechos de los trabajadores y en materia ambiental.”

Más preocupante aún resultan las declaraciones de la poderosa senadora Demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren, que es considerada una posible contendiente para la elección presidencial del 2020. El pasado 29 de noviembre durante un discurso criticó el T-MEC al señalar que en la forma como está escrito “El acuerdo de Trump no detendrá el serio y constante daño que el TLCAN le causa a los trabajadores estadounidenses.  No detendrá el outsourcing, no aumentará los sueldos y no creará empleos. Es el TLCAN 2.0”. Warren mencionó algunos de los puntos que históricamente le han preocupado a los Demócratas: estándares laborales, estándares ambientales más bajos y las reglas que protegen las patentes de las compañías farmacéuticas. “Las nuevas reglas harán más difícil el bajar los precios de algunos medicamentos para los adultos mayores y para cualquiera que requiera acceso a medicinas que pueden salvar su vida”, agregó Warren.

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Elizabeth Warren, una mujer muy poderosa en el Senado, quiere cambios al T-MEC antes de aprobarlo. 

Pero no sólo los algunos Demócratas se oponen, también hay críticos en el Partido Republicano, como es el caso del Senador Pat Toomey de Pensilvania. Este Senador expresó sus objeciones al T-MEC, que incluyen la manera como quedó redactada la cláusula “sunset” que requiere que el acuerdo sea revisado cada 6 años y renovado cada 16, reglas de origen con requerimientos de salarios mínimos y una protección a inversionistas mucho más débil. Además es muy crítico de que los aranceles al acero y al aluminio no fueron removidos del nuevo acuerdo. “Será un gran ´no´ en su forma actual, dijo Toomey.  Por su parte, el Senador Marco Rubio de Florida, también ha manifestado su insatisfacción con el T-MEC al señalar que es un mal acuerdo para los productores agrícolas estacionales porque “le permitirá a México continuar con sus prácticas injustas que literalmente sacarán del negocio a los productores de Florida.”

En este contexto es que, después de la firma del T-MEC en Argentina por parte de los líderes de los tres países que lo conforman, el presidente Donald Trump dijo a bordo del Airforce One que tiene la intención de notificarle al Congreso de su país que planea dar por terminado el TLCAN para de esa manera presionar a los legisladores a que aprueben el T-MEC. De materializarse esta notificación de denuncia del TLCAN entonces el Congreso de los Estados Unidos tendría un periodo de 6 meses para aprobar el T-MEC tal como está o de lo contrario, nos quedamos sin libre comercio en Norteamérica.

Esta amenaza y chantaje por parte de Trump no cae nada bien en el ánimo del Congreso estadounidense por lo que el escenario de aprobación del T-MEC en Estados Unidos se ha complicado innecesariamente, ya que mientras no se aprobara el nuevo tratado el comercio en Norteamérica seguiría siendo regido por el tratado actual. Es decir, no había prisa por aprobarlo ya que no estaban amenazados los flujos comerciales. Es así que ahora hay que esperar y ver si efectivamente Trump cumple con su amenaza de denunciar el TLCAN, pero también debemos prepararnos para posibles reacciones fuertes en el mercado cambiario en México en caso de que se cumpla la amenaza.

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Como forma para presionar a su Congreso, Trump amenaza con denunciar el T-MEC.

Si Trump presenta la denuncia del TLCAN y los Demócratas por consigna le dicen “No al T-MEC”, entonces hay que prepararnos para probablemente ver el dólar en niveles de 22 o 23 pesos. De materializarse este escenario las cosas se complican en México para el arranque del sexenio de López Obrador, ya que con un dólar en eses niveles se complicará la lucha contra la inflación; la tasa de interés objetivo del Banxico seguirá aumentando en perjuicio de familias, empresas y del propio gobierno; el costo financiero de la deuda se elevará dejando menos recursos en el Presupuesto de Egresos para lo realmente importante; entre otras cosas.

Considero que esta es la mayor amenaza externa para la estabilidad macroeconómica de México; y por lo tanto el equipo económico de López Obrador debe estar trabajando ya en un plan de contención para evitar la denuncia del TLCAN por parte de Trump y para calmar los mercados en caso de que ésta se materialice. Se aproximan tiempos por demás complicados en demasiados frentes.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General de GAEAP¨

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

China en la siguiente recesión global y cómo afectará a México

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Las complicaciones económicas de China tendrán un impacto en la economía mexicana

Las probabilidades de enfrentar una desaceleración económica global en 2019 van en aumento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial será de 3.7% en dicho año, pero la semana que recién concluye, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) publicó que estima que el año que viene el PIB global crecerá apenas 3.5%.

Uno de los factores que inciden en el pesimismo respecto al desempeño económico para el año que viene es la desaceleración de la economía de China, la segunda más grande del mundo. De acuerdo con el banco de inversión UBS, si la guerra comercial que sostiene con Estados Unidos se recrudece, su tasa de crecimiento económico podría caer hasta 5.5%, lo que de materializarse sería la tasa más baja en casi tres décadas. Por su parte, para Goldman Sachs, la tasa de crecimiento del PIB chino podría caer a 6.2% en la medida en que su economía enfrenta la presión de la disputa comercial, así como vientos en contra internos derivados de un menor dinamismo en su mercado inmobiliario y altos niveles de deuda.

Cabe recordar que este año la administración del presidente, Donald Trump, ha impuesto aranceles a prácticamente la mitad de las importaciones estadounidenses de productos chinos, y está programado que dichos aranceles aumentarán a 25% a partir del 1 de enero de 2019 para unos 200 mil millones de dólares de productos fabricados en China. El gigante asiático ha respondido con la imposición de sus propios aranceles a la importación de productos estadounidenses, lo que constituye una grave amenaza a casi tres décadas de expansión sin restricciones.

En este contexto, naciones orientadas al comercio internacional y sus monedas, tales como Taiwan y Singapur, probablemente enfrenten mayor presión conforme el impacto de los aranceles estadounidenses aplicados a China se abre paso a lo largo de las cadenas de suministro asiáticas. En este sentido cabe señalar que de acuerdo con el economista Mahamoud Islam, de la compañía de seguros de crédito Euler Hermes, se espera que el comercio mundial crezca 3.8% este año y que dicha tasa baje hasta 3.6% en 2019. Estas cifras contrastan con el crecimiento del comercio internacional de 4.8% registrado en 2017.

Pero la principal pregunta que subyace en el armado de pronósticos económicos para el año 2019 es qué tanto más el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) continuará aumentando su tasa de interés de fondos federales y qué tanto esto provocará mayores restricciones monetarias a nivel mundial. En el caso de México ya tenemos una tasa objetivo del Banco de México de 8.0%, nivel considerado como un peligro para la inversión productiva y para la adquisición de bienes de capital.

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El endurecimiento de la política monetaria estadounidense ocasiona mayores costos a países deudores en dólares.

El alza en la tasa de interés por parte de la FED es especialmente importante cuando se considera que la suma de deudas en dólares fuera de los Estados Unidos asciende a 12 billones de dólares (12 trillion en inglés), lo que implica un incremento respecto a los 9 billones registrados en 2013. Con estas cifras uno puede imaginarse el impacto que tiene en el costo financiero global cada vez que la FED decide aumentar su tasa en un cuarto de punto porcentual. Cabe señalar que la deuda externa del sector público de México, al mes de septiembre de 2018, es de 201.8 miles de millones de dólares. De ese tamaño es nuestra exposición (por parte del sector público) a lo que suceda con el precio del dólar y sus tasas de interés.

Lamentablemente para las condiciones crediticias en México y el mundo, se espera que la FED aumente la tasa de interés, por novena ocasión desde 2015, este próximo diciembre. Este hecho presionará al Banco de México a realizar un nuevo aumento en su tasa de interés objetivo a 8.25%; pero el problema es que al parecer aquí no concluirá el ciclo alcista de tasas de interés. Muchos economistas esperan hasta cuatro incrementos adicionales a lo largo de 2019. Estos aumentos son esperados, no tanto porque exista un problema inflacionario, sino como una medida para disminuir la liquidez del dólar a nivel mundial. Será entonces hasta el 2020, cuando Estados Unidos pudiera entrar en una recesión, que pudiéramos ver estabilidad en su tasa de interés e inclusive una disminución en éstas.

Con este escenario de fondo, los líderes empresariales y analistas tienen altas esperanzas de que China y los Estados Unidos puedan llegar a un acuerdo comercial una vez que Trump y el presidente chino, Xi Jinping, se reúnan en Buenos Aires la siguiente semana en el marco del encuentro de líderes del G20. Para otros analistas, no debemos esperar mucho de dicha reunión, ya que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence y el presidente Xi se culparon mutuamente, la semana pasada, de ser responsables de la guerra comercial.

La guerra comercial ha ocasionado la caída de la moneda china y el tipo de cambio se acerca al nivel sicológico de 7 yuanes por dólar. La pregunta que se hacen muchos observadores es si el gobierno chino tomará acciones para apoyar su moneda en un contexto de un debilitamiento económico interno.  Para algunos, toda China depende de la evolución de la guerra comercial. Si ésta escala, como muchos piensan que sucederá, lo más probable es que veremos un yuan cada vez más débil respecto al dólar. Esto tiene implicaciones para la competitividad relativa de México frente a China (y por lo tanto, del precio promedio de importaciones originarias de dicha nación). En junio de este año un yuan costaba 3.1394 pesos, mientras que para octubre su precio bajó a 2.7734 pesos y al momento de escribir estas líneas se cotiza en 2.9472 pesos. Sea como sea, las importaciones de origen chino hoy cuestan más baratas que a mediados de este año.

Un aspecto por demás importante es que conforme el crecimiento económico de China comenzó a disminuir a lo largo de este año, el gobierno chino desistió de sus esfuerzos por disminuir la deuda corporativa, los cuales había comenzado a finales de 2016, particularmente en el sector financiero. Algunos analistas han dicho que esos esfuerzos por desapalancarse podrían suspenderse hasta que la economía dé muestras de un fortalecimiento.

De acuerdo con un artículo de Panos Mourdoukoutas, titulado “La deuda, no la guerra comercial, es el problema más grande de China”, el autor señala que la guerra comercial entre China y Estados Unidos creó bastante ansiedad en los mercados financieros. Pero ésta llegará eventualmente a su fin tarde o temprano, así como Washington ya dio por terminada la guerra comercial con México y Canadá. Pero lo que Washington no puede hacer es terminar el problema de deuda de China, lo que puede ser un gran problema para la propia China y la economía global.

Es verdad que Estados Unidos tiene un problema de deuda pública, ya que ésta representa el 105.4% de su PIB. De igual manera, Japón tiene un problema de deuda pública al representar ésta el 250% de su PIB. Estos son números gigantescos, pero son bien conocidos, y en un mercado eficiente esto provoca entonces que los rendimientos y los precios de la deuda en ambos países reflejen correctamente las primas de riesgo para los inversionistas, pero esta no es la situación con la deuda de China.

Oficialmente, la de China es una deuda pública razonable que representa el 47.6% de su PIB, pero de manera extraoficial es difícil saber el verdadero tamaño de su deuda, y esto se debe a una buena razón: el gobierno es tanto el acreedor como el deudor. Una rama del gobierno le presta a otra (bancos propiedad del gobierno le prestan dinero a las empresas propiedad del estado, por ejemplo).

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Estimaciones extra oficiales ubican la deuda publica y privada de China en una cantidad equivalente al 300% de su PIB.

Es así que surgen algunas estimaciones extra oficiales, como el del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés), que la semana pasada publicó que la deuda total de China respecto a su PIB es del 300%. Este problema no pudo haber sido mejor expresado, que de la manera en que lo plasmó Bloomberg en una nota de septiembre de este año: “ha sido llamada una montaña, una película de terror, una bomba y un camino al infierno. Para los pesimistas, la deuda total pública y privada de China (equivalente a) 34 billones de dólares (34 trillion en inglés) esta es una amenaza explosiva para la economía global”. Como ya se mencionó, lo grave es que este aumento en la deuda china llega en un momento en el que su economía se desacelera.

Kevin Lai, economista en jefe para Asia de la firma Daiwa Capital Markets, señala que la deuda masiva de China ha sido por mucho tiempo un dolor de cabeza para Pekín, pero es el creciente apalancamiento externo del dólar estadounidense en China lo que se ha subestimado y lo que podría ocasionar una crisis financiera mayúscula. La deuda de 3 billones de dólares (3 trillion en inglés) vuelve a China muy vulnerable debido a las restricciones monetarias de la FED en la forma de alzas en la tasa de interés de fondos federales, además de la debilidad del yuan y la guerra comercial con Estados Unidos.

Queda claro entonces que la deuda de China en dólares representa el 25% de toda la deuda global en dólares fuera de los Estados Unidos. Esta enorme dependencia con el dólar, en un marco de alza en las tasas de interés estadounidenses y un yuan débil, ahora en día rozando los 7 yuanes por dólar, podría complicarle las cosas bastante a China. De hecho, existe la posibilidad de que si no hay acuerdo entre Trump y Jinping en Argentina, que ponga fin a su guerra comercial, el dólar podría superar la barrera sicológica de los 7 yuans por dólar y veríamos entonces a la moneda china devaluarse aún más.

¿Por qué es esto relevante para México? Pues porque con un yuan relativamente fuerte, hemos sido inundados por productos chinos y hemos sufrido un creciente y crónico déficit comercial con China, entonces imaginemos que pasará con un yuan crónicamente débil. Para ilustrar esto tenemos que de acuerdo con cifras del INEGI, en los primeros nueve meses de 2017 México registró un déficit comercial con China de -48.871 miles de millones de dólares (mmdd) y en los mismos meses de 2018, dicho déficit es de -55.604 mmdd, lo que implica que en el último año nuestro desequilibrio comercial aumentó en un preocupante 13.8%. ¿Qué clase de déficit comercial vamos a tener si un yuan llegara a costar 2.50 pesos o menos?

Este tema da para mucho más análisis pero por cuestiones de espacio, hasta aquí dejo mi comentario. Sólo resta mencionar que aunado a la ceremonia de firma del T-MEC por parte de los presidentes de México y Estados Unidos, así como de primer ministro de Canadá; el otro evento relevante de la cumbre del G20 en Argentina, será entonces el encuentro entre Trump y Xinping. Por el bien de México y el mundo, ojala que después de su encuentro veamos que pronto darán por terminada su guerra comercial.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La guerra comercial de un sicópata

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Muchos tratan de encontrar lógica en la “política comercial” de Trump, pero la realidad es que no hay lógica y no es política

El anuncio de la semana pasada de que la Administración Trump impondría a partir del 1 de junio aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio importado de México, Canadá y la Unión Europea, fue respondido con condenas y represalias, así como de una denuncia formal multilateral en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Cabe señalar que estos aranceles habían sido impuestos desde el pasado 23 de marzo en contra de todo el mundo, pero Donald Trump decretó exenciones temporales para la Unión Europea, México, Brasil, Argentina y Australia. Para México y Canadá la exención se derivó por el hecho de que se estaba en proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero ante el estancamiento de dichas negociaciones y con el fin de presionar un cierre a su favor, la Administración Trump decidió eliminar este beneficio y comenzar a cobrar los aranceles.

Ante esta decisión, los líderes canadienses y mexicanos reaccionaron con enojo ya que la justificación para éstos por parte del presidente Donald Trump fueron aspectos de seguridad nacional, algo que  México y Canadá calificaron como absurdo, ilógico e ilegal. ¿Desde cuándo importar acero y aluminio de México y Canadá representa un riesgo para la seguridad de los Estados Unidos?

Canadá es el mayor exportador de acero y aluminio a los Estados Unidos, y dijo que aplicaría aranceles en represalia de 25% y de 10% a exportaciones estadunidenses por un monto de 16.6 mil millones de dólares a metales, productos agrícolas y otros productos, a partir del 1 de julio. Cabe señalar que las importaciones totales de acero por parte de los Estados Unidos sumaron 29 mil millones de dólares en el 2016.

Por su parte, México respondió al anuncio con la aplicación inmediata de aranceles en represalia a productos estadounidenses que incluyen vientres de cerdos, manzanas, uvas, blueberries y láminas de acero.  En principio, estos aranceles serán de carácter temporal y se mantendrán vigentes durante el tiempo que Estados Unidos decida mantener las medidas tomadas en contra de las  exportaciones mexicanas de aluminio y acero nacional. Juan Pablo Castañon, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, ha dicho que el daño a México tras la imposición arancelaria de Estados Unidos al acero y al aluminio llegaría a 2.7 mil millones de dólares al año.

En cuanto a la Unión Europea, sus líderes ya elaboraron una lista de importaciones originarias de Estados Unidos con valor de varios miles de millones de dólares que serán sujetos de aranceles en represalia, incluidos pantalones de mezclilla, bourbon de Kentucky y motocicletas Harley-Davidson, todos ellos bienes que aplicarán una presión política extrema dado que son producidos en estados de importantes legisladores.

Al respecto, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo en un discurso que los aranceles estadounidenses significan “guerra” y complementó diciendo que “Esta decisión no solo es ilegal sino que es un error en muchos sentidos”.

Las denuncias en contra de la medida aplicada por Trump también fueron por parte de la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien advirtió a los funcionarios del G7 de una erosión de la confianza en medio de las fricciones comerciales, y señaló que esta acción “distorsionará y perjudicará las cadenas de suministros que se han establecido a lo largo de décadas”.

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El costo de los aranceles al acero y aluminio mexicanos será de 2.7 mil millones de dólares de acuerdo con el CCE

Lo que ahora le preocupa a varios analistas es cómo reaccionará Trump ante las medidas de represalia que tomarán México, Canadá y la Unión Europea.  Como referencia se debe señalar que en su batalla comercial que mantiene con China, Trump inicialmente amenazó con imponer aranceles a productos chinos por 50 mil millones de dólares acusándolos de robo de propiedad intelectual, pero después de que Pekín advirtió que igualaría dichos aranceles en contra de importaciones estadounidenses, Trump propuso triplicar los aranceles a 150 mil millones de dólares de importaciones chinas.

“Si los Estados Unidos no mantienen esto como un asunto solo del acero, particularmente con Canadá, México y la Unión Europea, entonces eso será una señal de que nos hemos salido de control…puedo entender, de cierta forma, que la administración (Trump) inicie una guerra comercial con China, pero será extremadamente dañino y contraproducente iniciar una guerra comercial con Canadá, México y la Unión Europea”, dijo Douglas Irwin, profesor de economía e historiador del comercio en Dartmouth College.

Ese sentimiento es compartido por legisladores de los partidos Demócrata y Republicano en los Estados Unidos, muchos hombres de negocios y en cierta medida por el sindicato de trabajadores del acero. Los Republicanos en el Congreso criticaron a Trump y predijeron que con esta medida se perjudicará a las empresas y habrá precios más altos para los consumidores estadounidenses.

Por su parte, el economista Jeffery Sachs de la Universidad de Columbia escribió “La suya es una guerra comercial de un sicópata” y calificó como “loca” la decisión de Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de la Unión Europea, México y Canadá.

Sachs caracteriza la imposición de aranceles por parte de Trump como “flagrantemente ilegales”, y agrega que hay algo más preocupante en juego: Las llamadas políticas de Trump realmente no son políticas. Con Trump las guerras comerciales se encienden, se apagan, se suspenden, se reanudan, en un plazo de días. Las compañías extranjeras son sancionadas hoy y rescatadas al día siguiente. Los acuerdos comerciales globales y las reglas están hechos trizas.  La sintaxis distorsionada de Trump y sus pensamientos desorganizados son imposibles de seguir.

Continúa apuntando que los Estados Unidos probablemente nunca habían tenido un presidente delirante, uno que habla galimatías, insulta a aquellos cerca de él, incluidos sus asociados más cercanos, y desconcierta a todo el mundo. Por instinto, tratamos de encontrarle sentido al sin sentido de Trump, implícitamente asumiendo que hay alguna estrategia escondida, pero realmente no la hay.

“Trump crea caos sin otra razón más que por su incapacidad flagrante de seguir reglas o respectar los intereses de otros”, continúa Sachs. “El resultado será el de socavar el papel de largo plazo del dólar; aumentar la deuda pública; y dañar la expansión actual a través de una espiral de medidas proteccionistas e incremento de la incertidumbre para los negocios.”

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La imposición de aranceles al acero y aluminio de Canadá y México busca presionar a estos países para que cedan a las demandas inaceptables de EE.UU.

Es importante mencionar que resulta obvio que los aranceles impuestos al acero y al aluminio complicarán la renegociación del TLCAN, y en ese sentido Trump ha sido explícito mostrando que la amenaza de estos nuevos aranceles tiene la intensión de obtener mayores concesiones por parte de México y Canadá.  De acuerdo con Christopher Wilson, director del Mexico Institute en el Wilson Centre en Washington, “el impacto más probable es que las negociaciones se estanquen”.

A este respecto, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, dijo que habló con Trump el pasado viernes respecto a reunirse con él para finalizar un acuerdo en el TLCAN renegociado, dado que las partes parecen tener un avance importante. Sin embargo, Trudeau también dijo que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, lo habían contactado el pasado martes para decirle que tenía que aceptar la propuesta inaceptable de “cláusula sunset” del tratado, la cual da por finalizado el acuerdo cada cinco años, como una precondición para llegar a un acuerdo en el TLCAN.

Finalmente, se debe señalar que otro punto de preocupación en este periodo de descomposición comercial, es que la semana pasada el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, dijo que su agencia está considerando la pertinencia de imponer un arancel de 25% a la importación de autos y sus partes, las cuales dice que están dañando la seguridad nacional de los Estados Unidos. El Departamento de Comercio inició la investigación invocando la misma raramente utilizada provisión de la Ley Comercial de Estados Unidos, llamada sección 232, que fue la base para imponer los aranceles al acero y al aluminio.

A manera de conclusión podemos señalar que la Secretaría de Economía de México debe ser extremadamente cuidadosa para que no escale la guerra comercial con Estados Unidos. Además de que es muy importante que se analice con cuidado en que bienes se imponen los aranceles de represalia contra Estados Unidos, y se debe buscar que éstos se impongan en bienes que podemos sustituir de otros países. Esto porque lo peor que nos puede suceder es que en México los importadores y distribuidores de productos importados, así como varios productores, agarren esto de pretexto para subir precios.

Y como muestra de lo anterior tenemos que el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESC) ya advirtió que la determinación del Gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles a productos de acero y aluminio que compra a México, y la decisión del gobierno mexicano de aplicar medidas equivalentes a las importaciones provenientes de la Unión Americana, podría provocar un incremento en cascada de los precios de diversos insumos básicos de la industria de la construcción.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Se termina el Sexenio y no se resolvió el desequilibrio comercial con Asia

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En el periodo de 2012 a 2017 nuestro déficit comercial con China subió en más de 16 mil millones de dólares

Cuando inició el actual sexenio federal, uno de los primeros viajes internacionales que realizó el presidente Enrique Peña Nieto, fue a la República Popular China, para visitar a su homólogo Xi Jinping. Después de ese primer viaje se nos dijo que existía la voluntad por parte de China de comenzar a resolver la situación del fuerte desequilibrio en la balanza comercial que registra México con dicha nación. Se nos dijo que se logró un consenso para colaborar y aumentar las exportaciones de México a China y corregir así el déficit histórico en la balanza comercial. Concretamente Peña Nieto apuntó: “(Xi Jinping) mostró la mayor disposición a trabajar con México para corregir el desequilibrio en la balanza comercial”.

Sin embargo, pasaron los años y dicho desequilibrio no sólo no se corrigió, sino que se siguió agravando, producto de que nuestras ventas a dicho país apenas si aumentaron en 991 millones de dólares (mdd) en el periodo de 2012 a 2017, mientras que nuestras compras a dicho país crecieron en 17,209 miles de millones de dólares (mmdd) en el mismo periodo. Con esto en mente, en esta entrega hago un recuento de la evolución reciente de nuestro comercio exterior, haciendo énfasis en el deterioro que se registró en nuestra relación comercial con las naciones asiáticas, en especial con China.

De acuerdo con las cifras más recientes del INEGI, en el periodo del primer trimestre de 2017 al mismo trimestre de 2018 las exportaciones totales de México aumentaron un sólido 11.1% al pasar de 94.708 mmdd a 105.242 mmdd, que representa la cantidad más alta de exportaciones para un primer trimestre del año en toda la historia de nuestro país.  Cabe señalar que buena parte de este dinamismo ocurrió gracias a que nuestras ventas a los Estados Unidos, que es el destino del 78.5% de nuestras exportaciones, aumentaron en 8.4%, al pasar de 76.240 mmdd a 82.666 mmdd.

Por su parte, los países asiáticos apenas si contribuyeron al incremento de nuestras exportaciones totales, ya que nuestras ventas a dichas naciones aumentaron tan sólo en 434 millones de dólares (mdd) en el periodo en cuestión, pasando de 5.265 mmdd a 5.700 mmdd. Este incremento se debió principalmente al buen desempeño de nuestras exportaciones a Corea del Sur, las cuales crecieron en 370 mdd, mientras que nuestras exportaciones a China cayeron marginalmente en 0.5%, y las destinadas a Japón se desplomaron 14.7%.

En cuanto a nuestras importaciones, tenemos que en el periodo del primer trimestre de 2017 al mismo trimestre de 2018, éstas aumentaron en 9.8% al pasar de 97.479 mmdd a 107.018 mmdd, lo que equivale 9.538 mmdd adicionales. De igual manera, éste es el monto de importaciones más alto de nuestra historia para un primer trimestre de año, y fue impulsado porque a Estados Unidos (que es el origen de apenas el 47.1% de nuestras importaciones) le compramos 3.419 mmdd adicionales, pero también se debe destacar que le compramos 2.292 mmdd adicionales a China, mientras que a Corea del Sur y a Japón les compramos 179 mdd y 302 mdd menos respectivamente.

De esta manera, nuestro país pasó de registrar un déficit en su balanza comercial total de -2.770 mmdd en el primer trimestre de 2017 a uno de -1.776 mmdd en el mismo trimestre de 2018, lo que representa una mejoría de 994 mmdd. Nuestra balanza comercial con los Estados Unidos siguió aumentando pese a todas las amenazas del presidente Donald Trump y se colocó en 32.236 mmdd en el primer trimestre de 2018, cifra 10.3% superior a la del mismo trimestre de 2017. Sin embargo, se debe señalar que buena parte de este mayor superávit comercial con Estados Unidos se perdió con las naciones asiáticas, ya que nuestro déficit con esa región del mundo pasó de -27.542 mmdd en el primer trimestre de 2017 a -29.594 mmdd en el mismo trimestre de 2018, lo que implica 2.051 mmdd adicionales de desequilibrio comercial, además de ser nuestro déficit comercial con los países asiáticos más grande de la historia para un primer trimestre.

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Nuestro superávit comercial con los Estados Unidos lo utilizamos prácticamente para sufragar nuestro déficit comercial con las naciones asiáticas

Como ya se señaló, dentro de la región asiática destaca nuestra relación con China, nación con la que mantenemos déficits comerciales crecientes y crónicos. En el primer trimestre de 2017 nuestro desequilibrio con esta nación fue de -14.317 mmdd, mientras que en el mismo trimestre de 2018 fue de -16.617 mmdd, lo que representa un deterioro de -2.299 mmdd adicionales. Por su parte, cabe destacar que nuestro déficit comercial con Corea del Sur mejoró al pasar de -2.967 mmdd en el primer trimestre de 2017 a -2.418 mmdd en el mismo trimestre de 2018. Por su parte, nuestro déficit comercial con Japón también mejoró al pasar de -3.467 mmdd a -3.305 mmdd en el mismo periodo.

Es importante hacer énfasis en el enorme desequilirbio comercial que mantenemos con los países asiáticos y dimensionar las cifras anuales. En 2012 nuestro déficit comercial con estas naciones fue de -96.388 mmdd (producto de importaciones por 113.713 mmdd y exportaciones de 17.325 mmdd, lo que implica una relación de 5.56 a 1) y en 2017 fue de -124.207 mmdd (producto de exportaciones de 22.636 mmdd y de importaciones de 146.846 mmdd, lo que indica una proporción de 5.48 a 1). De mantenerse la tendencia observada en el primer trimestre de 2018, estaríamos cerrando este año con un déficit de más de 133 mmdd, una cantidad ligeramente superior al superávit comercial que logramos con Estados Unidos en 2017, cuando éste sumó 132.322 mmdd. Dados estos datos, y como lo hemos comentado en otras entregas, parece que importamos de naciones asiáticas para poder exportarle a Estados Unidos, y es por ello que no debería sorprendernos la dureza de los Estados Unidos buscando endurecer reglas de origen en la renegociación del TLCAN con el fin de cerrarle la puerta a las naciones asiáticas, en especial a China, que utiliza las preferencias arancelarias de México para exportarle a Estados Unidos.

Ahora, en cuanto a China, tenemos que en el año 2012 nuestro desequilibrio comercial con dicha nación fue de -51.215 mmdd, mientras que en 2017 fue de -67.432 mmdd, lo que representa un deterioro de -16.217 mmdd adicionales. Esto a pesar de las múltiples visitas de Estado que se realizaron los presidentes de México y China mutuamente en los últimos cinco años. Cabe señalar que de mantenerse la tendencia del primer trimestre de 2018, estaremos cerrando este año con un déficit comercial con China de -78.221 mmdd, obviamente el más alto de nuestra historia y uno que sin duda impide el desarrollo de nuestra planta productiva nacional.

Y no es que me quiera envolver en la bandera nacionalista respecto a nuestro comercio con China, pero cuando se tiene una relación comercial en la que por cada dólar que le vendemos a los chinos les compramos 10, pues no puede ser una relación sana.

El tiempo se ha encargado de mostrar que los chinos no son de fiar y que cuando dicen que se comprometen a comprar más productos a México, pues sólo queda en eso, en buenas intenciones. Y pues no es que los productos nacionales no tengan la capacidad de incursionar en los mercados de China, sino que el problema es la enorme cantidad de barreras arancelarias y no arancelarias que mantiene la economía más grande de Asia.

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El creciente déficit comercial con las naciones asiáticas, y en especial con China, perjudican la planta productiva nacional y el empleo

En este sentido, de acuerdo al economista y abogado, Alberto Lerin Mestas, entre las diversas causas que explican la baja penetración de las exportaciones mexicanas en el mercado chino se encuentra el hecho de que el costo de importación en China es considerablemente mayor al de México. Información oficial muestra que la tasa arancelaria aplicada, media simple, para productos manufacturados en China es 2.7 veces más grande que la aplicada en México, mientras que el costo para el cumplimiento de la documentación para importar en china es 70% más elevado que en México.

A manera de conclusión lo que se puede señalar es que este fue un sexenio perdido en materia de mejorar nuestra relación comercial con las naciones asiáticas, y en especial con China. Ante la incertidumbre en la renegociación del TLCAN deberíamos ponernos a pensar que vamos a hacer si nuestro enorme superávit comercial con los Estados Unidos disminuye. ¿Cómo vamos a hacerle para mantener nuestros niveles de compra de productos asiáticos sin que esto se traduzca en un abultado déficit en la balanza comercial y por lo tanto un mayor desequilibrio en la cuenta corriente de nuestra balanza de pagos.

Si no se pone remedio a esta situación, no nos sorprenda que sin los flujos internacionales de capital que llegan al país, tanto de cartera como en inversión directa, nuestra moneda seguirá siendo débil ya que la sangría de recursos hacía oriente no cesa y es cada vez más grande, ojala que las autoridades entiendan que esto no es sano para la planta productiva nacional y tampoco puede ser sostenible.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

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Cómo ser exitoso en la era del caos del consumidor

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Panel sobre como la tecnología está transformando el negocio de la venta al detalle

El pasado jueves 3 de mayo, se llevó a cabo en la ciudad de Washington, el evento “La revolución minorista del calzado: triunfando en la era del caos en el consumidor”, el cual fue organizado por la Asociación de Detallistas y Distribuidores de Calzado de Estados Unidos (FDRA por sus siglas en inglés). Este evento fue una magnífica oportunidad para conocer los grandes cambios que se presentan en los canales de distribución, atención a clientes cada vez más exigentes, uso de datos e información, como generar innovación, entre otros aspectos por demás relevantes para los negocios, que si bien estaban enfocados en el mercado estadounidense, pueden servir para saber cómo evolucionará el mercado al detalle en México en los próximos meses y años. A continuación les comparto de maneras muy resumida lo más relevante de algunas de las conferencias:

El evento comenzó con un mensaje de bienvenida por parte del presidente de la FDRA, Matt Priest, quien señaló que los negocios deben luchar constantemente por adaptarse a esta época de caos del consumidor. Puso como ejemplo el caso de la cadena de calzado deportivo Foot Locker, que fue la tienda que comenzó con la revolución en la venta de calzado al menudeo, por la enorme cantidad de modelos de calzado que manejan en cada tienda, la forma como están organizados los productos en las tiendas y la atención al cliente que brindan. Dijo que estamos viviendo una “edad dorada” para la innovación en todos los aspectos del negocio; y agregó que a pesar del enorme crecimiento de la venta por internet, la mayoría de los consumidores todavía prefieren la compra de calzado en una tienda real, es por ello que los vendedores exitosos tienen tiendas fijas y están en internet.

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Matt Priest, presidente de la FDRA, personificando a un empleado de Foot Locker, en el mensaje inaugural del evento

Posteriormente, Dick Johnson, el presidente de Foot Locker dio una conferencia llamada “La evolución del consumerismo (sic)”. Él dijo que su compañía procura tener las tiendas correctas en los lugares correctos. Agregó que los consumidores están siendo impactados por muchas cosas todo el tiempo y buscan validación inmediata. Dijo que su negocio está dando nueva forma a cada paso del viaje del consumidor: descubrimiento de un nuevo producto – investigación – visita a la tienda – compra – utilización del producto – seguir adelante – descubrir nuevamente.

Habló de la importancia de que las tiendas sean omnipresentes y que el concepto de omnicanal ha quedado rebasado; en este sentido, dijo que la presencia de marca no sólo debe estar en la tienda y debes estar en todos lados. Comentó que en el caso de los zapatos, no es que ahora se vendan menos, sino lo que sucedió fue que los ciclos de vida de los productos se redujeron considerablemente. Es por ello que los negocios deben recalibrar sus estrategias para adaptarse al cambio, para lo cual hay cuatro estrategias: conectividad del consumidor, estar enfocado digitalmente, construir un sentido de comunidad y experiencia en la tienda.

Dijo que todo comienza con el consumidor, y que estos: 1. No son ciegamente leales a las marcas, que buscan opciones; 2. Buscan experiencias emocionales; 3. Aman el calzado deportivo; 4. Los social es su influenciador; 5. Tienen expectativas más altas; 6. Están obsesionados con lo nuevo; 7. Están pegados a sus dispositivos; 8. Son la generación de Uber y Netflix; y 9. Luchan por lo que les genere  confianza.

Señaló que los datos de los consumidores y sus ideas son lo que debe mover a un negocio, y en este sentido habló de cinco puntos a considerar: emociones, valores, comportamiento, preferencias y compromiso. Y tomando en consideración lo anterior, se deben convertir los datos de los consumidores en acciones que nos muevan en la forma en que enviamos mensajes, se realiza la comercialización,  se da el servicio y se generan experiencias. Y que esto se debe realizar sin problemas en los mundos digital y físico.

Se debe elevar la experiencia del consumidor e invertir para lograr el potencial. Para ello nos debemos apoyar en los datos para medir el potencial del mercado, generar un plan para cada locación, optimizar y creer. En este sentido, se deben poner los productos cerca de los consumidores, se deben atender y dar servicio tanto a las tiendas como a los canales de venta directa, y se debe ser rápido y dar servicio al cliente.

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Jim VandeHei y Mike Allen de Axios, los creadores de Politico

En la siguiente conferencia, Jim VandeHei, cofundador de Axios, el dueño del portal de noticias Politico, dijo que la gente está paralizada por toda la información que les llega, y en este sentido se debe tener claro al comunicar, qué es lo que importa y porqué importa. Además de que tus clientes deben tener claro como es que eres diferente de los demás.

Dijo que en una empresa, una de las posiciones más importantes es la de director de comunicaciones ya que todo el tiempo estamos comunicando y cada ecosistema (medio o plataforma) es diferente y requiere habilidades distintas. Al comunicar debemos contar una historia y decir que fue lo que pasó y porque es importante que lo sepas.

Todos los días debes comunicarte con tus empleados, en especial si son milenials. A ellos debes decirles que es lo que representamos en la empresa para que se sientan inspirados.  El director de comunicaciones de la empresa debe estar muy familiarizado con todas las plataformas tecnológicas y las redes sociales, sino no te sirve. En cuanto a lo que se comunica agregó que no importa la frecuencia del mensaje tanto como la importancia de éste.

Comentaron que la mayor historia periodística de los últimos dos años no ha sido la presidencia de Donald Trump, sino la forma como hemos entregado nuestra privacidad a empresas como Facebook. Los dirigentes de estas empresas de redes sociales pasaron de ser inspiradores a ser tratados como miembros de un grupo que tiene demasiado conocimiento de la gente y que puede hacer mucho daño.

Comentó que el 50% de las personas no creen nada de lo que publican los medios de comunicación, y finalizó señalando que si vas a escribir algo, hazte la siguiente pregunta: ¿lo leería yo si lo escribiera alguien más? Si la respuesta es no, entonces no lo escribas. Para comunicar, primero hay que llegar al círculo rojo, hacer que la gente más importante te lea y de ahí comenzarás a crecer.

La siguiente conferencia fue por parte de Carol Spieckerman, presidenta de Spieckerman Retail, y se tituló “Diez trayectorias desencadenantes de la revolución en las ventas al menudeo”. Ella dijo que hay tres pilares en los que deben trabajar las empresas: productividad, agilidad y afinidad. Agregó que las tiendas físicas ya no son lugares en los que simplemente se venden cosas, y que una tendencia innegable es que lo que se requiere es tener menos tiendas, pero más productivas dirigidas por empleados más productivos. En otras palabras, el núcleo de las tiendas es “no más”.

Habló de la importancia de la alta tecnología y del alto contacto (high tech y high contact) como elementos indispensables para fomentar el compromiso de los consumidores y dejo en claro que no todos los caminos generan una compra. En los próximos meses veremos una total reorganización de las tiendas físicas y eso será muy interesante.

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Tiffany Beers, la creadora/diseñadora de los tenis Nike de Volver al Futuro

La siguiente conferencia fue por parte de Tiffany Beers, Innovadora y disruptora en el diseño de calzado, y se tituló “Adaptándose a un ambiente hiper innovador y constantemente cambiante”. Esta fue una de las mejores conferencias, dado que ella nos contó la manera en que dirigió el grupo que diseñó y creó los nuevos zapatos de Nike que se ajustan/abrochan solos (los de la película de Volver al Futuro). Tiffany comenzó diciendo que este es un momento en el que hay nuevos ciclos cortos de vida de los productos, tendencias rápidas, demasiada información, gratificación instantánea y medios sociales; y agregó que al momento de innovar lo más importante es la experiencia del consumidor.

Describió el proceso de innovación de la siguiente manera: El primer paso es Confirma con expertos. Realiza tu investigación y cocción técnica. Esto significa que debes mapear las posibles soluciones, los expertos son las mejores parejas con quienes trabajar, y el costo y la definición del trabajo te darán una idea de que tan grande es este proyecto. El siguiente paso consiste de Las guerras de los pastelillos. Esta técnica consiste en que se le plantee al grupo un problema y se le dé un tiempo de una hora para encontrar una primera solución. Si dicha solución parece buena, entonces dos días después debes darles cuatro horas para que la desarrollen aún más y volver a hacer una valoración de que tan buena es esa posible alternativa de solución. En este punto dijo que uno aprende más al hacer que al asumir, lo que significa que uno no aprende nada de una suposición y que fallar es la mejor manera de aprender rápido. Ella recomienda como tercer paso Utilizar la magia. Se pueden generar soluciones a los problemas pensando fuera de la caja, dejar de lado las posibles limitaciones físicas. El cuarto y quinto paso son recomendaciones de que el proyecto se debe Mantener fresco y debe ser divertido para el grupo. Por último, ella deja muy en claro que se debe Limitar el tiempo del proyecto. Demasiado tiempo para pensar frecuentemente nos lleva a soluciones demasiado complicadas.

La siguiente conferencia fue un panel de expertos y se tituló “Revolucionando el Compromiso del Consumidor en un Mundo Digital”. De lo más relevante que se dijo fue que la gente está buscando historias que sean auténticas y con las que se puedan relacionar. Se debe atraer rápido la atención porque el consumidor se distrae rápidamente. La gente quiere transparencia, pero sin contenido irrelevante, debe ser contenido concreto y buscan que en internet el producto se vea realmente como es. Finalmente, comentaron que el año que viene en internet se podrán hacer búsquedas de imagen y de voz. Es decir, podrás sacar una foto de un producto, subirla a la red y el buscador te dará imágenes similares a la que subiste, y lo mismo con los sonidos.

Otra conferencia muy interesante fue la de Chris Hillyer, Director de Innovación de Deckers, y de Safir Bellali, Director de Creación Digital Avanzada de VF Global Innovation Center. Su conferencia se tituló “La disrupción digital y la revolución desde adentro: Como es que la colaboración real entre marcas debe ser el camino hacía adelante”. Ellos dijeron que ahora es un momento en el que las industrias están siendo sacudidas por la convergencia innovadora de herramientas digitales (diseño por computadora, maquinas que aprenden), la tecnología de manufactura exponencial (nuevos métodos para hacer las cosas, manufactura aditiva, tejido de ingeniería 3D) y las cambiantes expectativas de los consumidores (productos hechos exclusivamente para mi), y la gran pregunta es entonces ¿Qué significa todo esto para el producto? ¿Cómo es que nosotros, como diseñadores, podemos mantenernos al corriente y apoyarnos en estas tecnologías para lograr resultados exitosos?

Hablaron de que tanto los minoristas como las marcas reconocen el valor del 3D para lograr la velocidad que requiere el mercado, decisiones de diseño más inteligentes, flexibilidad, sustentabilidad, reducción de muestras, utilización de activos de la empresa, relevancia del talento futuro y utilidades.

Por cuestiones de espacio hasta aquí dejaré mi resumen de las conferencias. Desde luego que el detalle de las mismas es enorme y podría escribir mucho más al respecto. Aquí lo importante es que este conocimiento nos motive a investigar más al respecto y que tengamos presente que los viejos modelos de negocio se están volviendo obsoletos. Es por ello que el 52% de las empresas que estaban en la lista de Fortune 500 del año 2000 ya no existen el día de hoy, ya sea porque quebraron o porque fueron “comidas” por sus rivales más grandes o más innovadores.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt