El fraude de las criptomonedas, el caso FTX

Las criptomonedas han estado de capa caída desde que inició la llamada «carnicería criptográfica» en noviembre de 2021, cuando el mercado global tenía un valor de 3 billones de dólares de capitalización. Para ilustrar esto, tenemos que el 19 de noviembre de 2021, un bitcoin tenía un valor de 56,896 dólares y un año después su valor es de sólo 16,695 dólares, lo que implica una caída de 70.65%. Si tomamos en cuenta que un bitcoin llegó a costar 65,467 dólares el 11 de julio de 2021, pues queda claro que las pérdidas para muchos que apostaron a esta criptodivisa han sido gigantescas. En lo personal, jamás he aconsejado a nadie a comprarlas, ni siquiera a utilizarlas como medio de pago y mucho menos tenerlas como un “activo” que sirva como instrumento de inversión.

La evidencia ha  mostrado que su precio se mueve por especulación y no por una verdadera demanda de utilizarlas como medio de pago, pero más allá de cuestiones monetarias y burbujas especulativas, la razón para no “tenerlas” es mucho más elemental: si no hay electricidad, tu criptomoneda no existe, a diferencia de otras formas de propiedad como el oro o un bien inmueble, que siempre estarán ahí. Como lo mencioné en un twit reciente: “TODAS las criptomonedas son una mala inversión. Es un engaño de la A a la Z. Su alza de precio fue consecuencia directa de la mega impresión de dólares desde 2009, que ocasionó malas inversiones en proporciones épicas. En inglés ya no son crypto, son «crapto» #cryptocrash”

Hojas de balance de los principales bancos centrales

Las razones por las cuales las criptomonedas han perdido hasta más del 70% de su valor en el último año son diversas. Una de ellas es el apretón monetario en todo el mundo, lo que ha disminuido la liquidez, elevado tasas de interés y provocado que los inversionistas sean más cuidadosos respecto a dónde invierten su dinero. El fin de los años de dinero ultrabarato acabaron con la burbuja de todo y  se desplomaron los precios de toda clase de activos. Otra razón es la reiterada vulnerabilidad de las plataformas de intercambio o comercio (exchanges) a los hackeos, plataformas en las que mucha gente tiene sus cuentas, Y finalmente, está el tema de los malos manejos corporativos por parte de quienes dirigen las grandes plataformas de intercambio, que al descubrirse acaban con los ahorros de la gente de la noche a la mañana.

El riesgo es enorme. De acuerdo con Tuomas Malinen, derivado de la especulación financiera masiva, inducida por los programas de facilitación cuantitativa (QE) por parte de los bancos centrales, el criptomercado se convirtió en un centro de especulación. Durante su primer colapso global en la primavera de 2021, se rumoraba que algunos grandes jugadores se habían involucrado en especulaciones con un apalancamiento de 100 a 1. Es decir, tomando prestado 100 veces el valor del activo subyacente (criptomoneda) e invirtiéndolo nuevamente en el mercado. Tengo que admitir que nunca había oído hablar de algo similar. En el pensamiento económico estándar, el apalancamiento de 12 a 1 (12x) se consideraba extremo. Esa «regla general» se hizo añicos en los criptomercados.

En este sentido, tenemos que hace apenas unos meses, la empresa FTX (con sede en Bahamas) parecía ser una gran historia de éxito en el mundo de las criptomonedas. ¿No está familiarizado con la empresa o lo qué es una criptomoneda? FTX es la abreviatura en inglés de «Futures Exchange» o «Intercambio de futuros». Por su parte, una criptomoneda es una forma de “dinero” negociado en forma digital. Se supone que tiene algunas «seguridades» que evitan que se intercambie más de una vez, es rastreable y tiene protecciones contra la duplicación o el hackeo. Respecto a este último punto, a lo que me refiero es que una criptomoneda no puede ser hackeada o pirateada, pero lo que si puede suceder es que alguien hackie una plataforma de comercio y se robe los nombres de usuarios y contraseñas de los que tienen ahí sus cuentas, vaciándoles sus cuentas.

En fin, volviendo al tema, FTX era uno de las plataformas de intercambios más grandes del mundo, donde se comerciaban esos activos digitales, y muchos artistas y observadores del mercado de las criptomonedas, lo promocionaban como uno de los negocios con operaciones criptográficas más transparentes.

Sam Bankman-Fried, el CEO de FTX

¿Qué desató el escándalo de FTX? Inicialmente, el mercado creía que la implosión de FTX era el resultado de una corrida bancaria a la antigua en las reservas de la bolsa. Sin embargo, a medida que han pasado los días, han surgido más hechos reveladores, por lo que la historia en torno a cómo se manejaba la empresa se ha vuelto mucho más complicada con implicaciones potencialmente criminales.

Todo esto, en una gran esquina del mercado financiero mundial, poco regulada, y en un contexto en el que gran parte del mundo todavía está aprendiendo cómo la propiedad, el comercio y el seguimiento de las criptomonedas funcionarán realmente para los compradores, vendedores y reguladores.

Esto es relevante dado el tamaño de la compañía.  Fue una de las plataformas de intercambios de criptomonedas más grandes y estaba valorada en un estimado de $32 mil millones de dólares en enero. Puede encontrar su nombre en el la FTX Arena de los Estados Unidos, donde juega el equipo Miami Heat de la NBA, o en comerciales con celebridades como Tom Brady y Larry David.

Todo eso se ha ido. Después de declararse en bancarrota la semana pasada, el intercambio de criptomonedas ha perdido todo su valor, su CEO y toda su credibilidad.

Los expertos dicen que la implosión de FTX podría tener un efecto dominó en la industria de las criptomonedas en general.

«Si las corporaciones se comportan como casas de cambio y bancos, deberían ser reguladas como casas de cambio y bancos, independientemente de si se trata de dólares o bitcoins», dijo Omid Malekan, profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Columbia y veterano de la criptoindustria.

Si usted desea conocer más sobre la caída de este gigante, con facilidad puede encontrar cientos de notas al respecto en internet. En lo que me quiero centrar en este artículo es en revisar como una y otra vez, las personas caen en este tipo de fraudes, que al final son esquemas ponzi o piramidales en los que se mantiene la atracción de inversionistas pagándole a los viejos inversores con los recursos de los nuevos.

En un artículo de Charles Hugh Smith, publicado el 17 de noviembre en OfTwoMinds blog, titulado “FTX: Las fichas de dominó del fraude financiero aún no han caído” se desarrolla bastante bien el tema. Comienza señalando que una vez que se revela al público o a unos cuantos inversionistas, que los activos que respaldan a una compañía valen mucho menos de lo que supuestamente plasman los libros, el resultado inevitable es la insolvencia.

En este artículo se presenta una vista respecto de la verdadera creatividad e innovación de FTX, al haber comprimido en su historia, todos los libros de jugadas y esquemas de fraudes financieros en un breve ciclo en el que nuevamente cayeron miles de crédulos embaucados. Todos los fraudes financieros comparten el mismo conjunto de herramientas y la caja de herramientas del fraude financiero, ya sea tradicional o criptográfico, contiene variaciones de los siguientes mecanismos básicos:

1. Usar el capital de los clientes (sin compromisos de transparencia o divulgación completa) para así aumentar la ganancia privada de los propietarios de la estafa.

2. Usar el capital de los clientes para arbitrar diferenciales de rendimiento en duración, riesgo y otras asimetrías en beneficio, no de los clientes, sino de los propietarios de la estafa.

3. Sobreestimar el valor de sus activos, inclusive enumerando en sus hojas de balance a activos sin liquidez, controlados internamente y que no están acordes a valoraciones de mercado y por lo tanto están completamente desconectadas de la realidad; es decir, no hay correspondencia con lo que obtendrían por dichos activos en el mercado abierto. Tienen sus hojas de balance llenos de activos emitidos por la propia empresa o sus subsidiarias.

4. Atraer nuevas inversiones de capital y fondos de clientes con rendimientos, objetivos y promesas «demasiado buenos para ser verdad» (pero en el límite de lo creíble, dado el fantástico crecimiento y el historial de altos rendimientos), por lo que el fraude se mantiene desapercibido (Esquema Ponzi).

5. Juegan rápido y sin recato con el apalancamiento, cuyo alcance total no se revela a los clientes ni a los reguladores.

6. Emiten valores (es decir, «dinero»: fichas, bonos, acciones, etc.) cuyo valor se basa en los dizque activos que tiene la empresa y que han sido valorados de forma fraudulenta y están basados en el crecimiento espectacular de la empresa.

7. Convencen a los inversionistas y clientes de que les estás haciendo un favor al permitirles obtener una parte de la ganancia o una parte de la diversión. En otras palabras, explotan la codicia casi infinita.

8. Presentan una fachada de estabilidad prudente, auditada, transparente y regulada que encubre la red entrelazada de fraude, contabilidad falsa, activos que no son líquidos, etc., además de que realizan saqueo de información privilegiada.

Charles Hugh Smith menciona que a menudo ha recomendado la novela de Herman Melville The Confidence-Man por su descripción magistral de cómo, al organizar un viaje por el Mississippi, un estafador disfrazado pone a prueba la confianza de los pasajeros en un absurdo espectáculo de marionetas donde las apariencias engañan y el significado es esquivo. El estafador convence a los escépticos de que no solo es digno de confianza, sino que les está haciendo un favor al permitirles entrar en su estafa.

Hay que tomar en cuenta que existen versiones casi legales de algunas de las ocho prácticas de fraude arriba mencionadas. La exposición total a los riesgos inherentes al apalancamiento extremo y la falta de liquidez pueden ocultarse, disfrazarse en activos y pasivos fuera de balance, etc., mientras que los estados financieros con divulgaciones aturdidoras, seguramente fueron debidamente firmadas por despachos financieros comprados y cegados por la codicia. Ahí está el caso de Vinson & Elkins, una firma de abogados independiente, que en su momento concluyó, en su revisión de las prácticas contables de la empresa Enron, que no habían encontraron ningún delito.

En la historia de FTX, hay muchos afectados y es posible que veamos otras piezas del domino financiero (en especial en el mundo de las criptomonedas) caer.  Ahí está el caso de Crypto Bank Silvergate, que busca calmar a sus accionistas ante su elevada exposición a FTX (el precio de la acción ha caído más del 50% este mes). En las próximas semanas veremos como todos los que se queden cortos por las pérdidas, los reembolsos y las reclamaciones de la contraparte estarán desesperados por ocultar su exposición a la insolvencia por las pérdidas del lado izquierdo de sus balances. Los seres humanos somos animales de manada, y una vez que la manada se asusta, la confianza en las garantías se desploma rápidamente. Todos los ojos están puestos en los riesgos de la contraparte y el mercado real de activos.

Una vez que se revele que los activos que las empresas tienen, valen mucho menos de lo que piensan, el resultado inevitable será la insolvencia. ¿Hasta dónde caerán las  fichas del dominó tras el colapso de FTX? Muy posiblemente mucho más lejos de lo que los crédulos creen posible.

¿Es el final de las criptomonedas? La confianza en las instituciones financieras convencionales se basa en parte en la validación gubernamental: el gobierno supervisa los bancos, regula los riesgos que pueden asumir y garantiza los depósitos hasta cierto límite que cubre a la mayoría de los clientes del banco, mientras que las criptomonedas operan en gran medida sin supervisión y están expuestas a muchos más riesgos. Por tanto, los inversionistas deben confiar en la honestidad y la competencia de los empresarios del mundo cripto; cuando ofrecen rendimientos excepcionalmente buenos, los inversionistas deben creer no solo en sus competencias sino también en que son unos genios.

Todas las predicciones anteriores sobre la inminente desaparición de las criptomonedas han resultado incorrectas. De hecho, el hecho de que Bitcoin y otras criptomonedas no sean realmente utilizables como dinero no significa que vayan a perder la totalidad de su valor. Pero si después de lo sucedido con FTX, el gobierno finalmente interviene para regular las criptoempresas, lo que, entre otras cosas, les impediría prometer rendimientos imposibles de entregar y limitaría su apalancamiento, es difícil ver qué ventaja tendrían estas empresas sobre los bancos comunes o fondos de inversión. Pero incluso si el valor de Bitcoin no llega a cero (lo que podría suceder), el día de hoy hay un caso sólido de que la industria de la criptografía, que se veía tan inmensamente grande hace solo unos meses, se dirige al olvido.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Crisis en los mercados financieros: comienza a estallar «la burbuja de todo»

Los ajustes en la política monetaria de los Estados Unidos, en la forma de aumentos en la tasa de fondos federales por parte del Banco de la Reserva Federal (FED), tiene muy nerviosos a los inversionistas. En las últimas semanas hemos visto caer los índices bursátiles, los precios de los bonos, el precio de ciertos commodities, así como el “valor” de las criptomonedas. Los inversionistas observan un punto de inflexión en los mercados financieros a medida que aumentan las tasas de interés como respuesta a una mayor inflación, y están respondiendo con la venta de activos de mayor riesgo.

Después de alcanzar máximos históricos a principios de enero de este año, el mercado de valores de Estados Unidos ha perdido casi una quinta parte de su valor, hundiendo los precios de las acciones. El índice Nasdaq (COMP) ya está en una clara tendencia bajista. En lo que va de este año, más de 7 billones de dólares del valor de las acciones del mercado de valores se han evaporado. Por su parte, el índice S&P 500 muestra en la actualidad una disminución de -19.92% respecto de su nivel máximo. Estas caídas se deben a que los inversionistas están preocupados de que las tasas de interés más altas erosionen las ganancias de las empresas, además de que muchos han optado por salirse del mercado cuando los precios siguen siendo altos y aún pueden materializar alguna ganancia. En el caso de México, hemos visto como el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha disminuido -12.42% entre su máximo del 1 de abril de este año y el pasado viernes 13 de mayo. De igual forma, al igual que en Estados Unidos, los precios de los bonos se han desplomado. Todo esto podría parecer ajeno para muchos, pero no lo es cuando ves las minusvalías en los saldos de las afores o de tu fondo de inversión.

En cuanto a los precios de los commodities, el precio del oro se encuentra ahora en el mismo nivel de hace un año, pero el cobre ha caído -13%, la plata -23% y la madera -46%.  En el caso concreto de los ciber activos, los cambios en los portafolios de los inversionistas que han movido sus posiciones a activos de menor riesgo, han reducido a la mitad el precio de bitcoin y otras criptomonedas, eliminando más de un billón de dólares del valor del dinero digital desde noviembre de 2021. Es verdad que los cambios bruscos son bastante comunes con las criptomonedas, pero incluso los inversionistas más experimentados se quedaron atónitos cuando Bitcoin cayó un 29 % durante una racha de siete días de pérdidas que recién acaba de terminar, cuando una “moneda estable” llamada USDTerra (solía cotizar permanentemente a un dólar por moneda y ahora cuesta 0.16 dólares), que forma parte del mundo de las criptomonedas que promocionaba su estabilidad, colapsó inesperadamente…Me imagino que el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, debe sentirse como un tonto.

Este aparente caos financiero sucede mientras que Rusia continúa su invasión asesina a Ucrania, que ha generado nuevos problemas para las cadenas globales de suministro y ha disparado los precios de alimentos y la energía. China continúa cerrando algunas de sus ciudades más grandes mientras los casos de Covid siguen en aumento. Y la escasez de mano de obra en diversas regiones del mundo ha hecho subir los salarios y ha obstaculizado el flujo normal de mercancías.

Rusia sigue amenazando a los países europeos cancelando sus envíos de energía, lo que podría llevar a las economías de la Unión Europea a una recesión. La economía de China se ha desacelerado drásticamente ya que mantiene a los trabajadores en casa como parte de su política de cero covid.

¿Qué está pasando? ¿con todo esto, están comenzando a estallar las burbujas de activos?

A lo largo de la historia se han dado episodios de inflación de precios de los activos, a los cuales se les ha llamado “burbujas especulativas”. Desde el clásico ejemplo de los tulipanes en Holanda en los años 30 del siglo XVII hasta los increíblemente altos precios de las viviendas en 2018, todas las burbujas han estallado con consecuencias nefastas para los tenedores de dichos activos. A partir de la pandemia del Covid-19, con los estímulos fiscales y monetarios de las principales economías, el exceso de liquidez en el sistema acrecentó el problema de inflación de activos de tal manera que ahora vivimos en un momento llamado ”la burbuja de todo”.

La “burbuja de todo”, que se formó de 2009 a la fecha, incluye la inflación de los siguientes activos: los precios de metales, deuda pública y privada, precios de las acciones de algunas compañías (Tesla, por ejemplo), commodities, bienes raíces, bonos de deuda extranjeros, fondos de inversión, tecnologías disruptivas, tierra agrícola, precio de las acciones de las ofertas públicas iniciales (IPOs por sus siglas en inglés), divisas, fondos de cobertura, instrumentos financieros derivados (opciones y futuros), nuevas tecnologías, arte y coleccionables, NFTs y criptomonedas. Los precios de muchos de estos activos se han venido ajustando a la baja conforme los bancos centrales, en especial el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), ha apretado su política monetaria con el incremento en sus tasas de interés.

Cabe recordar que en Estados Unidos la FED recién aumentó su tasa a un rango de 0.75% a 1.00%,  ha suspendido la compra de bonos, y por el contrario, está próxima a comenzar a reducir su hoja de balance con la venta de activos.

Entre marzo de 2020 y marzo de 2022, la FED estuvo comprando bonos del Tesoro de EE.UU. y valores respaldados por hipotecas (MBS) de agencias, con el fin de fomentar el buen funcionamiento del mercado y respaldar el flujo de crédito a hogares y empresas al proporcionar condiciones financieras acomodaticias. Esta acción fue en respuesta al shock de Covid-19 y el golpe que le dio a la economía global. La pandemia y los cierres inicialmente causaron una gran volatilidad en los mercados financieros e indujeron incertidumbre en las perspectivas económicas.

Durante la mayor parte de este período, el ritmo mensual de compras fue de $80 mil millones para títulos del Tesoro y $40 mil millones para MBS de agencias. En general, las tenencias de valores por parte de la FED se multiplicaron, pasando de aproximadamente $3.9 billones de dólares a principios de marzo de 2020 a $8.5 billones en mayo de 2022. Como porcentaje del PIB, las tenencias aumentaron del 18% al 35%.

Ahora, con la economía enfrentando un mercado laboral extremadamente ajustado y una alta inflación, el Comité de Mercado Abierto de la FED ha elevado su tasa de interés objetivo un par de veces y, en su reunión de este mes de mayo, anunció que comenzará a reducir el tamaño del balance de la Reserva Federal a partir de junio.

La gran pregunta es si con la escasez de liquidez que se avecina, los mercados se dirigen a un apocalipsis y las burbujas de precios de activos irán a reventar con una mucho mayor destrucción de riqueza. En este contexto, quiero referirme a un artículo de Lance Roberts, publicado en RealInvestmentAdvice.com, y titulado “¿Se avecina la mayor caída de la historia? Kiyosaki así lo dice...”

El autor comienza señalando que Robert Kiyosaki (empresario, inversor, escritor, conferencista y orador motivacional estadounidense) recientemente escribió un twit en el que menciona que “El mejor momento para prepararse para un choque es antes del choque. Se acerca la mayor caída (crash) de la historia mundial. La buena noticia es que el mejor momento para hacerse rico es durante una caída. La mala noticia es que la próxima caída será de larga duración”.

¿Kyosaki está siendo exagerado o los inversionistas deberían prepararse para lo peor? El autor hace un análisis de varias gráficas y coincide con la visión de Kiyosaki, mencionado que estará en lo correcto…eventualmente.

Se acerca la mayor caída de la historia

Lance Roberts reitera que Kiyosaki tiene razón y si, se avecina el mayor desplome de la historia mundial, y se deberá a la fuerza financiera más poderosa de los mercados financieros: las reversiones maliciosas. Si analizamos una gráfica del índice bursátil estadounidense S&P 500, ajustado por inflación, se pueden ver claramente los episodios en los que ocurrieron las desviaciones del índice por arriba de su tendencia de crecimiento exponencial. Estas desviaciones han ocurrido todas las veces antes de un desplome bursátil. Sucedió en la crisis del 29, tras el pico de los rugientes años 50s, en la caída de 1974, el derrumbe de las empresas punto com y la crisis financiera de 2008. Ahora estamos en “la burbuja de todo” y evidentemente es donde más desviado está el índice respecto de su tendencia histórica de crecimiento exponencial, por lo que el ajuste a la baja puede ser mucho mayor.

La gráfica muestra que el mercado volvió a su tendencia de crecimiento exponencial o la superó en todos los casos, sin excepción.

Es importante destacar que esta vez no tendría por qué ser diferente. Siempre ha habido alguna “cosa nueva” que suscitó un interés especulativo. Como se señaló al principio de esta entrega, durante los últimos 500 años, ha habido burbujas especulativas que involucran todo, desde tulipanes hasta ferrocarriles, bienes raíces y tecnología, mercados emergentes (en 5 ocasiones) hasta automóviles, materias primas y Bitcoin.

Jeremy Grantham publicó una gráfica de las burbujas de precios en los mercados durante los últimos 40 años y se identifican ocho: oro (1977-1983), Nikkei (1986-1991), Tailandia (1989 -1998), empresas tecnológicas o Tech (1996-2003), vivienda en Estados Unidos (2000-2009), China (2006-2009), Biotecnología (2009-2017) y Disruptores (2009 – ?). Durante la fase de inflación de activos, cada período en su momento fue racionalizado como «esta vez es diferente».

Una vez más, todas las burbujas financieras, independientemente de los factores subyacentes, tenían varias cosas en común:

  1. Enormes cantidades de interés especulativo por parte de los inversores minoristas.
  2. Una creencia sincera de “esta vez fue diferente”: y,
  3. Un final trágico que arrasó con las fortunas financieras.

Esta vez probablemente no será diferente.

El tiempo lo es todo

Entonces, sí, se avecina un choque. Sin embargo, el problema es el “cuándo”. El colapso podría ocurrir en cualquier momento, el próximo mes, el próximo año o en otra década.

Mientras tanto, como se señaló, tener dinero en efectivo o algún otro activo que tenga un rendimiento muy inferior al de la inflación o al del mercado impide el progreso en el logro de nuestros objetivos financieros. Esto nos pone en un dilema. El dinero pierde valor por la inflación y muchos activos están sobrevalorados.

En particular, las crisis sólo requieren un evento que cambie la psicología del inversor y pasar del  «Miedo a perderse la fiesta» a tener «Miedo de estar adentro». Como se señaló anteriormente, aquí es donde la actual falta de liquidez, por los apretones monetarios que ha comenzado a dar la FED, se vuelve extremadamente problemática.

El mercado de valores es una función de compradores y vendedores que acuerdan una transacción a un precio específico. O más bien, “por cada vendedor, debe haber un comprador”. Este es un punto importante. Cada transacción en el mercado requiere tanto de un comprador como de un vendedor, siendo el único factor diferenciador el PRECIO de la transacción. Cuando las ventas de activos comiencen en serio, los compradores desaparecerán y los precios caerán más. Por eso la corrección en marzo de 2020 fue tan rápida. De hecho, si había personas dispuestas a comprar a los vendedores en estado de pánico, ya que los precios estaban sólo un 35% más bajos respecto del pico anterior.

¿Qué podría causar tal cambio en la psicología? Nadie sabe. Sin embargo, históricamente hablando, los desplomes de precios siempre han sido el resultado de unos pocos problemas identificados.

  1. Un evento exógeno inesperado que cambia las perspectivas económicas (Crisis Geopolítica, Guerra, Pandemia)
  2. Un rápido aumento en las tasas de interés.
  3. Un aumento repentino de la inflación.
  4. Eventos relacionados con el crédito que impactan el sistema financiero (quiebras, ejecuciones hipotecarias, incumplimientos)
  5. Evento monetario (crisis monetaria)

Casi todas las crisis financieras de la historia se reducen en última instancia a uno de esos cinco factores y, principalmente, a un evento relacionado con el crédito. Es importante destacar que el evento siempre es inesperado. Eso es lo que causa el rápido cambio de sentimiento de “codicia” a “miedo”.

Preparándose para la caída

Como inversionistas, nunca debemos descartar que existe «riesgo» pensando que alguna fuerza, como las políticas de los bancos centrales, lo haya eliminado.

Cada era de especulación produce una cosecha de teorías diseñadas para justificar la especulación, y los eslóganes especulativos son fáciles de aprovechar. Por ejemplo, el término “nueva era” fue el lema del período 1927-1929. “Estábamos en una nueva era en la que ya no aplicaban las viejas leyes económicas”. -Dr. Benjamin Anderson – Economía y Bienestar Público

Entonces, sabemos dos cosas con certeza:

  1. Robert Kiosaki tendrá razón sobre el próximo desplome del valor de los activos; y,
  2. No tenemos idea de cuándo sucederá.

Afortunadamente, podemos tomar ciertas medidas para proteger las carteras de una caída sin sacrificar los objetivos financieros. Sin embargo, tales acciones no están “libres” de costos.

  1. Dimensionar adecuadamente las posiciones de la cartera para mitigar el riesgo de posiciones concentradas.
  2. Reequilibrio de asignaciones de cartera
  3. Obtenga ganancias de posiciones extremadamente sobrecompradas y extendidas.
  4. Vender rezagados
  5. Cuando no esté seguro de qué hacer, no haga nada. El efectivo es una gran cobertura contra el riesgo.
  6. No descarte el valor de los bonos en una cartera.
  7. Busque activos no correlacionados para mitigar el riesgo.

Para terminar, quisiera señalar que aunque pudiera parecer lejano lo que suceda en Estados Unidos, no lo es. Nuestra salud económica y financiera está ligada a lo que suceda en el vecino del Norte. Tenemos una enorme dependencia de dólares (y pronto ya no serán baratos), exportaciones e importaciones, dinero de remesas, entre otros, y todas estas variables se verán afectadas a lo largo de este año como consecuencia de los ajustes de política monetaria. Más vale que nos vayamos preparando.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

  En Twitter: @alejandrogomezt

Los riesgos inherentes de las criptomonedas

El miércoles 9 de junio, El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una ley que le da a la criptomoneda Bitcoin el carácter de “moneda de curso legal”, es decir, de dinero. De esta manera, en ese país el Bitcoin podrá ser usado “en cualquier transacción y cualquier título que las personas naturales o jurídicas públicas o privadas requerían realizar”. De igual forma, siendo que la moneda oficial de El Salvador es el dólar estadounidense, el tipo de cambio entre el Bitcoin y el billete verde será determinado libremente por el mercado y todo precio en El Salvador “podrá ser expresado en bitcoin”, además de que se obliga a todo agente económico a “aceptar bitcoin como forma de pago”. Quedan excluidos quienes por hecho notorio y de manera evidente “no tenga acceso a la tecnología” que permite ejecutar las transacciones.

Desde mi punto de vista, el autorizar una criptomoneda sumamente volátil como moneda de curso legal y con la que puedes pagar tus impuestos, es una enorme tontería. Pero ese no es en tema de esta entrega. El propósito es abordar dos cuestiones: primero, si la aprobación del Bitcoin como moneda de curso legal en un país que mantiene relaciones con Estados Unidos provoca que la mayor potencia económica mundial le tenga también que conferir el mismo carácter de “moneda”; y 2. Algunas de las razones por las cuales el Bitcoin probablemente esté destinado a ser simplemente una gigantesca  burbuja especulativa del Siglo XXI. Esto no quiere decir que la tecnología del blockchain no sea extremadamente útil, el tema es con las criptomonedas.

Implicaciones legales para Estados Unidos

La aprobación de esta ley hay provocado toda clase de especulaciones en el sentido de cómo reaccionará Estados Unidos y si la legislación estadounidense le dará estatus de dinero de curso legal.  En este sentido, previo a la aprobación de la Ley Bitcoin, el despacho estadounidense SmithAmundsen publicó una nota en la que señala que en principio no es claro el impacto que esta medida tendrá en la valuación de las reservas de divisas de El Salvador y cómo esto podría afectar su acceso al crédito en los mercados de capitales (https://www.jdsupra.com/legalnews/the-impact-of-el-salvador-recognizing-7997113/).

Respecto a las implicaciones para los Estados Unidos, SmithAmundsen menciona que según la legislación estadounidense, el Bitcoin está regulado como un commodity por parte de la Comisión de Comercio de Futuros de Commodities (CFTC por sus siglas en inglés). Por su parte el IRS (el SAT de EE.UU.) cataloga a la criptomoneda como «propiedad» para los efectos del impuesto sobre la renta federal. Por lo tanto, el tratamiento de Bitcoin según la ley de los EE.UU., probablemente no se verá afectado por la ley aprobada por El Salvador.

Sin embargo, algunos analistas han especulado que la adopción de Bitcoin por parte de El Salvador como moneda de curso legal podría hacer que el Bitcoin caiga dentro de la definición de «dinero» por parte del Código Uniforme de Comercio (UCC) de EE.UU. Dicho ordenamiento define el dinero como: [Un] medio de cambio actualmente autorizado o adoptado por un gobierno nacional o extranjero. El término incluye una unidad de cuenta monetaria establecida por una organización intergubernamental o por acuerdo entre dos o más países.

El que el Bitcoin entrara dentro de la definición de «dinero» del UCC tendría gigantescas implicaciones legales para todo el planeta. Sin embargo, la profesora Jeanne L. Schroeder no está de acuerdo con esa evaluación. Señala que “El Bitcoin no podría convertirse en “dinero” bajo las definiciones de la UCC, incluso si un gobierno lo adopta. El problema es que, aunque está redactado de manera desarticulada, en contexto, está claro que el término bajo la UCC se limita a moneda física o ‘mano a mano’ «. La interpretación es que la UCC limita el término «dinero» a la moneda física.

No obstante lo anterior, el despacho SmithAmudsen admite que no existe jurisprudencia o autoridad legal formal que permita predecir cómo se tratará al Bitcoin para efectos del UCC. Una vez que El Salvador ha aprobado la Ley Bitcoin, es un hecho que veremos una nueva ronda de debates sobre cómo deben Estados Unidos y otros países, tratar a Bitcoin.

Habiendo dicho todo lo anterior, me gustaría ahora abordar el segundo tema de esta entrega, el cual consiste en mencionar los riesgos inherentes a las criptomonedas, así como las contradicciones en las que han caído sus usuarios, una vez que éstas se han popularizado.

De acuerdo con un análisis de Chi Lo, publicado el 21 de mayo de este año en el blog de BNP Paribas Asset Management y titulado “Los riesgos inherentes de las criptomonedas: cuando bitcoin se encuentra con la CBDC de China”, se hace un magnífico recuento de los grandes retos que enfrentan las criptomonedas, tales como seguridad, medio ambiente, competencia por parte de las monedas digitales de los bancos centrales, entre otros.

Chi Lo comienza señalando que el incremento en los controles regulatorios, debido a que los bancos centrales protegen su soberanía de política económica y los gobiernos nacionales buscan mitigar el cambio climático, es un riesgo inminente para las criptomonedas. En este sentido no debe sorprender que la posición oficial de China es ‘anti-cryptos’.

El anonimato de las criptomonedas, especialmente en el caso de Bitcoin, viene con el costo de que no existe ningún recurso ni protección contra el robo, la pérdida u otras formas de delitos financieros. Esto crea un riesgo inherente que el mercado crypto está tratando de solucionar. Irónicamente, las posibles soluciones son las de la banca tradicional y son un mal augurio para las criptomonedas, ya que se destruye su característica de anonimato imposible de rastrear.

A largo plazo, la “protesta social” que ha dado popularidad al uso del Bitcoin podría mover a los los gobiernos nacionales a mejorar su gestión macroeconómica y fortalecer el marco de sus instituciones. De materializarse esto, las criptomonedas podrían verse marginadas por el auge de las monedas digitales de los bancos centrales caracterizadas por un ‘anonimato controlable’, como el planteado por el modelo chino.

El Bitcoin- Un nuevo tipo de arreglo institucional

La fiebre de las criptomonedas ha aparecido en los titulares de los diarios financieros, con el aumento del precio de Bitcoin (y su posterior debacle el último mes), además de que ha generado un intenso debate respecto del costo ambiental que implica la tecnología de criptomonedas. Sin embargo, estos pueden ser un tema secundario en comparación de una importante tendencia en desarrollo, que es la digitalización de la moneda de China, el yuan o renminbi.

La moneda digital del banco central (CBDC por sus siglas en inglés), oficialmente llamada Pago Electrónico en Moneda Digital (DCEP o ‘e-CNY’ en el caso de China), también pone en evidencia los riesgos inherentes de las criptomonedas. Las CBDCs podrían conducir a la desaparición de las cryptos cuando se pueda restablecer la confianza pública en la política monetaria y en las instituciones gubernamentales.

El punto de partida para el Bitcoin, y las criptomonedas en general, es la pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales como el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) y otras del mundo desarrollado, sobre todo después de la Gran Crisis Financiera de 2007-08 y ahora con el enorme crecimiento del dinero fiat en prácticamente todo el mundo tras la pandemia de Covid-19. El Bitcoin ha surgido como un nuevo tipo de arreglo institucional en el que los participantes acuerdan el valor del dinero sin el respaldo de instituciones públicas como los bancos centrales. La persistente idea de que Estados Unidos se aproxima a un periodo de elevada inflación provoca que más personas estén interesadas en cubrirse en instrumentos como el Bitcoin.

El costo ambiental del Bitcoin

El proceso de ‘minería’ de bitcoin, que determina su suministro finito de 21 millones de bitcoins en circulación para 2040, tiene un costo ambiental significativo en términos de consumo masivo de electricidad. Éste ha experimentado un aumento exponencial a lo largo de los años. El Centro de Cambridge para las Finanzas Alternativas estimó que la industria minera de bitcoins consumía alrededor de 143 teravatios-hora de electricidad al año en mayo de 2021, equivalente al 0.6% del consumo total de energía del mundo.

A modo de comparación, la red eléctrica principal de Australia usa menos de 200 teravatios-hora al año y toda Argentina usa solo 125 teravatios-hora al año. Bajo las iniciativas globales para el control del cambio climático, la minería de bitcoins se enfrenta a un riesgo inminente de un mayor control regulatorio global.

Este riesgo es especialmente prominente en China, donde el carbón es la principal fuente de energía, ya que ahí se lleva a cabo el 65.1% del total de la minería de Bitcoin. En su decimocuarto plan quinquenal, China estableció metas para que las emisiones de carbono alcancen su punto máximo para 2030 y para la neutralidad de carbono para 2060. Las fuertes emisiones provocadas por la minería de bitcoins podrían socavar estos esfuerzos de reducción de carbono.

La estrategia Anti-Bitcoin de China

El gobierno chino está comenzando a controlar la minería de bitcoins a medida que implementa los objetivos climáticos. Incluso las provincias ricas en energía renovable no quieren aceptar proyectos de minería de bitcoins. Prefieren favorecer los proyectos de uso intensivo de energía que se ajusten a los objetivos de desarrollo de Beijing. La minería de Bitcoin definitivamente no contribuye al desarrollo económico per se.

Desde el 2013, el Banco Popular de China (PBoC) prohibió a los bancos y comercios hacer transacciones con bitcoins. En 2017, cerró todos los exchanges (intercambios) nacionales y prohibió las ofertas iniciales de monedas (ICO) que creaban criptomonedas para financiar nuevas empresas. Se puede argumentar que, en estas circunstancias, la industria de bitcoins simplemente se mudaría de China a otro lugar. Evidentemente eso no ha sucedido.

Sin embargo, desde una perspectiva de control climático, es probable que el riesgo regulatorio que se observa ahora en China también surja en otros países. Por lo tanto, la minería de bitcoins / criptomonedas no tendrá a dónde ir a largo plazo. El impacto a corto plazo en la oferta podría presionar al alza el precio de bitcoin, inflando y prolongando la actual burbuja en su precio.

A pesar de la prohibición de China, millones de chinos todavía comercian con bitcoins a través de exchanges en el extranjero, o a través de corredores locales que organizan intercambios entre pares que no tienen un Exchange. Esto ha llevado al PBoC a comenzar a explorar la emisión de una moneda digital oficial, el DCEP. Las pruebas y experimentos con su circulación comenzaron en 2017. Beijing incluso planea usar su e-CNY como medio de pago en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 en China.

Las monedas digitales de los bancos centrales están en camino

La tendencia es que los bancos centrales mundiales desarrollen y ofrezcan sus propias monedas digitales, tanto por razones económicas y políticas. En opinión de Chi Lo, esto podría marginar a las criptomonedas. Económicamente, los países quieren proteger sus sistemas monetarios y monedas para salvaguardar la soberanía de la gestión económica. La postura de China es claramente anti-bitcoin, con el PBoC apuntando a reemplazar el efectivo con un e-CNY controlado centralmente que le dará un ‘anonimato controlable’. Este es un ataque directo al anonimato irrastreable de los criptos.

El suministro fijo de bitcoins (y criptos) implica un gran ‘apocalipsis económico’ potencial que los bancos centrales quieren evitar. Una economía ‘basada en bitcoins’ (es decir, con el bitcoin de suministro fijo reemplazando todo el dinero fiduciario) le impediría al banco central tener la capacidad de llevar a cabo una política monetaria expansiva o anticíclica. Es simple economía: si fija variables nominales (Bitcoin, en nuestro caso), la producción real tiene que ajustarse a la baja para absorber cualquier impacto económico.

Entonces, en el caso de una recesión económica, cuando el suministro de bitcoins no puede expandirse, la producción económica entraría en caída libre. Fue este problema de la oferta monetaria rígida, lo que llevó a la desaparición del Patrón Oro y del sistema de Bretton Woods. Ambos privaron a los gobiernos de la capacidad de contrarrestar los grandes shocks económicos negativos, las crisis financieras y la deflación de los precios de los activos. ¿Alguien todavía piensa que el suministro fijo de Bitcoin es la panacea?

Políticamente, las CBDC inyectarán una nueva dimensión de intereses soberanos en competencia al ejercer influencia global en una futura guerra de divisas. Cuando una CBDC es generalmente aceptada por la comunidad global, impulsará el dominio de la moneda del país emisor en el fondo de reservas globales.

Las divisas se valoran como activos de reserva cuando cumplen dos condiciones:

1) Cuando sean estables, líquidos y ampliamente utilizados en transacciones internacionales.

2) Cuando están respaldados por un país que tiene vínculos importantes con el sistema global.

La revolución digital monetaria de China la está encaminando para satisfacer estos criterios, aunque a largo plazo. China también está inspirando la emulación, presionando a otros países para que exploren el desarrollo de CBDC, tal y como lo están haciendo el Banco Central Europeo y la FED.

Las crypto dándose un balazo en el píe

La comunidad crypro está contraatacando abordando el tema de la seguridad de Bitcoin y los enormes problemas de consumo de energía. Es por ello que han surgido nuevos jugadores intermediarios, como las carteras de custodia. Éstas permiten a los dueños a mantener sus criptomonedas en billeteras virtuales centralizadas, lo que les brinda las funciones elementales de recuperación de contraseña y protección de acceso, elementos de protección similares a los de la banca en línea.

Para reducir el consumo de energía, los desarrolladores de criptografía están explorando diferentes sistemas de incentivos y soluciones tecnológicas para reemplazar la computación de alto consumo de energía con modelos más eficientes. En particular, los sistemas basados ​​en la “prueba de participación” pueden establecer un consenso más rápido. Sin embargo, esto también significa que la integridad de este sistema depende de que la mayor parte de la tenencia de una criptomoneda permanezca en manos de jugadores honestos. Realmente no resuelve el problema del uso indebido de bitcoins / criptos por parte de los delincuentes. Además, los pesos de información en los que se basan los sistemas de prueba de participación dependen a su vez de que los saldos de monedas sean fácilmente verificables en un libro de contabilidad digital sin la necesidad de información externa. La identidad del titular es inevitablemente necesaria para la verificación. ¿Quién tiene la identidad legal de los poseedores de monedas? ¡El Gobierno!

Es obvio que estas soluciones replican algunas de las características del sistema financiero convencional. Requieren la participación del gobierno y la divulgación de la identidad del titular, ambos de los cuales se supone que el Bitcoin evita. Es así que la comunidad criptográfica se está disparando en el pie. Esto destaca otro tema clave: la confianza, en la que las criptomonedas se centran en atacar.

Instituciones débiles vs fuertes

Cuando la gente disfruta de sistemas legales y económicos sólidos, con un gobierno eficaz, buenas leyes de protección al consumidor, una política monetaria sólida y garantías gubernamentales como el seguro de depósitos contra quiebras bancarias, entonces la ventaja del anonimato que ofrece el Bitcoin resulta poca cosa.

Esencialmente, las criptomonedas prosperan en un entorno institucional débil. Entonces, cuando un sistema democrático fuerte se deteriora y la confianza del público en sus instituciones gubernamentales disminuye, surgen las criptomonedas, como se ve en el aumento del Bitcoin a raíz de la crisis financiera de 2008-09 cuando los promotores de criptomonedas capitalizaron el miedo y la desconfianza al dinero fiduciario. La evidencia sugiere que más que cualquier otra cosa, la fuerza de la demanda de bitcoins en las economías democráticas ricas avanzadas refleja una pura especulación sobre un posible colapso del sistema monetario o un esquema piramidal Ponzi donde el objetivo es salirse antes del colapso.

Esto, a su vez, sostiene que si los gobiernos y sus agencias quieren salvaguardar su soberanía de política económica, deben actuar juntos para recuperar la confianza pública. Al ver esto de manera positiva, la ‘protesta criptográfica’ es una llamada de atención para que los gobiernos cambien su comportamiento de gestión monetaria y se vuelvan más responsables para recuperar la credibilidad y la confianza pública.

Crypto no ha ganado el día

El intercambio de moneda digital Coinbase se convirtió en una empresa pública en abril de 2021 con gran fanfarria. Los partidarios de las criptomonedas argumentaron que su salida a bolsa de valores exitosa estableció a las criptomonedas como una fuerza a tener en cuenta en Wall Street. Respecto a este punto, Chi Lo es escéptico, por decir lo menos.

¿Por qué la gente todavía quiere este exchange y por qué sus acciones todavía tienen un precio que se cotiza en dólares estadounidenses en lugar de bitcoins? Las tecnología blockchain debería permitir al mundo eliminar al intermediario (Coinbase) y permitir un comercio directo sin problemas. Sin embargo, irónicamente, Coinbase es el mayor intermediario de comercio de cryptos. Su exitosa cotización y precio en dólares estadounidenses demuestran que la comunidad criptográfica no ha podido abandonar el sistema tradicional de dinero fiduciario controlado por el estado y la importancia de los intermediarios.

Peor aún, a los 56 millones de usuarios de Coinbase no les importa que la mayoría de sus transacciones ni siquiera se liquiden a través de ninguna blockchain o cadena de bloques. Esto es evidencia de que su motivación es la especulación, de manera que los especuladores solo están interesados ​​en usar bitcoin para obtener más dólares estadounidenses (la moneda fiduciaria que se supone que debe eliminar). Por lo tanto, el esquema Ponzi, disfrazado de Bitcoin, es sólo una historia cautivadora, pero ficticia, con la esperanza de que los precios seguirán subiendo hasta llegar al millón de dólares por Bitcoin. Cuando la historia se derrumbe, toda la pirámide se derrumbará.

Chi Lo concluye señalando que si el éxito de la cotización de Coinbase nos dice algo, es que los estados nacionales, no las criptomonedas, ganarán  la batalla y que se retendrá el control del sistema financiero del dinero fiduciario.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt