La situación de la industria mexicana: balance a mitad del año

Conforme avanza el año se publican más indicadores que dan cuenta de que la mayoría de indicadores de la economía real no marchan bien. En la semana que recién concluyó, el INEGI publicó los datos del Índice de volumen físico de la actividad industrial correspondientes a junio de 2019, por lo que ahora ya tenemos el mes que nos faltaba para hacer un balance de la primera mitad del año para la industria nacional. Cabe señalar que la industria nacional es muy importante porque generó un Producto Interno Bruto (PIB) de 7.337 billones de pesos en el primer trimestre de 2019, lo que representa el 30.5% del PIB total de México.

De igual manera, es relevante mencionar que la industria está compuesta de cuatro actividades (en paréntesis se señala su contribución al PIB total en el primer trimestre de 2019): 1. Minería (4.0%); Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final (1.9%); Construcción (7.6%); e Industrias Manufactureras (17.0%).

Habiendo dicho lo anterior, a continuación se presenta el análisis de la evolución de la industria nacional al cierre del segundo trimestre del año, utilizando los datos del índice de volumen físico de la actividad industrial de INEGI. Desafortunadamente los datos no son positivos ya que vemos que la industria acumula tres trimestres consecutivos con caídas anualizadas. En el cuarto trimestre de 2018 cayó -0.9%, posteriormente en el primero de este año disminuyó -0.6% y ahora tenemos que en el segundo retrocedió -3.0%.

La caída anualizada de -3.0% en el índice de volumen físico de la actividad industrial durante el segundo trimestre de 2019 se debió a que la Minería se contrajo -7.8%; la actividad de electricidad, gas y agua aumentó apenas 0.7%, la Construcción cayó -6.9%, mientras que las industrias manufactureras decrecieron -0.2%. Cabe señalar que con el resultado del segundo trimestre de 2019 la minería acumula 26 trimestres consecutivos con caídas anualizadas (la última vez que creció fue el cuarto trimestre de 2012), la Construcción acumula tres trimestres consecutivos con caídas, mientras que esta es la primera caída en las Industrias manufactureras desde el primer trimestre de 2018.

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Minería

En cuanto a la minería, como se señaló líneas arriba, esta actividad no ha dejado de tener disminuciones trimestrales anualizadas desde el cuarto trimestre de 2012. Vemos que la caída de -7.8% observada en el segundo trimestre de 2019 es producto de una disminución de -9.2% en la extracción de petróleo y gas, una caída de -3.3% en la minería de minerales metálicos y no metálicos, y una caída de -6.8% en los servicios relacionadas con la minería.

Mineria

Electricidad, gas y agua

En cuanto a la rama de generación de electricidad, suministro de agua y gas, tenemos que en el segundo trimestre de 2019, ésta creció 0.7%, lo cual se debe a un aumento de 0.6% en la generación y distribución de energía eléctrica y un aumento de 1.1% en el suministro de agua y gas por ductos. Cabe señalar que con el dato del segundo trimestre de 2019, esta rama de actividad liga seis trimestres consecutivos con crecimientos anualizados. Esta actividad generalmente crece, con independencia del ciclo económico debido a que gran parte de su evolución depende del crecimiento poblacional y un mayor desarrollo económico y social en el país.

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Construcción

La construcción liga tres trimestres consecutivos con disminuciones anualizadas, y en el segundo trimestre de 2019 retrocedió -6.9%. Esta evolución se debe a una caída de -5.9% en obras de edificación, un retroceso de -6.5% en la construcción de obras de ingeniería civil y una disminución de -11.9% en los trabajos especializados para la construcción.

Cabe señalar que la construcción de obras de ingeniería civil liga 13 trimestres consecutivos con caídas anualizadas, mientras que los trabajos especializados para la construcción ligan tres trimestres consecutivos con disminuciones.

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Manufacturas

En cuanto a las manufacturas, la actividad industrial que representa el mayor porcentaje del PIB, tenemos que éstas registraron un retroceso de -0.2% anualizado en el segundo trimestre de 2019 y con esta disminución se rompe una racha de 4 trimestres consecutivos en los que había venido creciendo este indicador. La caída anualizada de -0.2% observada en el segundo trimestre del año se debió a la siguiente evolución en las diversas ramas de actividad (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento o disminución anualizada y las ramas están ordenadas de mejor a peor desempeño):  Fabricación de equipo de computación, comunicación,  medición  y de  otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (7.0%); Fabricación de equipo de transporte (5.1%); Industria alimentaria (1.4%); Otras industrias manufactureras (0.9%); Industria de las bebidas y del tabaco (0.5%); Industria de la madera (-0.3%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía  eléctrica (-1.5%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (-1.6%); Industria del papel (-1.6%); Industria química (-3.2%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-3.7%); Fabricación de maquinaria y equipo (-3.7%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-4.4%); Industria del plástico y del hule (-4.6%); Fabricación de muebles, colchones  y persianas (-5.3%); Industrias metálicas básicas (-5.5%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-5.6%); Fabricación de prendas de vestir (-6.6%); Fabricación de productos metálicos (-11.9%); Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón (-12.7%); e Impresión e industrias conexas (-18.4%).

Manufactura

Como se puede apreciar, de las 21 ramas de actividad que componen la industria manufacturera, 16 presentaron disminuciones en su volumen físico de producción en el segundo trimestre del año. Pero lo que es más grave es que muchas de ellas llevan varios trimestres consecutivos con caídas anualizadas y a continuación se mencionan. Tenemos el caso de la Fabricación de productos derivados del petróleo y carbón que lleva 22 trimestres consecutivos con caídas; la Industria de la madera con 7 trimestres seguidos; el Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos acumula 4 trimestres cayendo; la Fabricación de productos a base de minerales no metálicos lleva 3 trimestres cayendo; las Industrias metálicas básicas igualmente llevan 3 trimestres con caídas; la Fabricación de productos metálicos también acumulan 3 trimestres cayendo; la Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles llevan 2 trimestres; la Fabricación de prendas de vestir de igual manera 2 trimestres consecutivos con disminuciones; y la Fabricación de muebles, colchones  y persianas también 2 trimestres.

Después de analizar estos indicadores no cabe duda de que la industria nacional, desde la óptica del volumen físico de producción, está en recesión puesto que acumula tres trimestres consecutivos con caídas. Los casos de la industria minera y de la construcción son muy preocupantes por la cantidad de meses en los que sus indicadores no han estado bien (y no debemos olvidar que estas actividades representan casi el 10% del PIB nacional). Finalmente, preocupa que ya se prendieron los focos rojos en la industria manufacturera, que no obstante el dinamismo del sector automotriz (fabricación de equipo de transporte), ya registró su primera caída anualizada en el segundo trimestre del año y que esto se da con 16 ramas de actividad disminuyendo. Y lo que es peor es que hay nueve ramas de actividad que acumulan al menos dos trimestres consecutivos con caídas anualizadas.

Lo anterior requiere de la implementación de políticas públicas que mejoren el mercado interno, se combata la ilegalidad en la importación de mercancías en condiciones de subvaluación y contrabando, se impulse el gasto en inversión física, se restablezca la confianza de los empresarios, se fomente el sector exportador aprovechando que Estados Unidos aun crece con fuerza, entre otras medidas.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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La gravedad de la desaceleración económica

INDUSTRIAA lo largo del año hemos escuchado y leído diversos análisis que dan cuenta de la desaceleración económica que vive México. Hemos visto como diversos analistas han bajado sus previsiones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2019 de niveles de 2.0% a un promedio de 1.5%, pero con tendencia a disminuir hasta 1.0%. Afortunadamente, ningún analista serio habla de que se vaya a presentar una crisis económica, pero sin duda existe preocupación respecto a cómo evolucionará la economía en lo que resta del año. En esta entrega, analizamos el recientemente publicado dato del PIB del primer trimestre de 2019, así como las diferentes actividades que lo componen con el fin de determinar que tan sanas se encuentran éstas.

PIB nominal

El viernes 24 de mayo, el INEGI informó que en el primer trimestre de 2019, el PIB anualizado de México sumó 24.039 billones de pesos corrientes, por lo que si tomamos en consideración que el tipo de cambio promedio en los primeros tres meses del año fue de 19.198 pesos por dólar, entonces significa que nuestro PIB fue de 1.252 billones de dólares.  Esto significa que la economía de México es el 5.94% de la economía de Estados Unidos.

Del PIB total, el 3.3% (equivalente a 804.3 miles de millones de pesos) correspondió a actividades primarias, el 30.5% (igual a 7.337 billones) a actividades secundarias y el 59.9% (unos 14.398 billones) a actividades terciarias. Cabe señalar que las actividades primarias se refieren básicamente a actividades agrícolas y ganaderas, las secundarias son las relacionadas con la industria, mientras que las terciarias consisten del comercio y servicios.

2787aainegi-crecimiento-industria-150318-2Profundizando en el análisis, vemos que del PIB nominal de las actividades secundarias en el primer trimestre de 2019, el 13.1% lo generó la Minería; el 6.4% fue de electricidad, gas y agua; el 25.0% la Construcción y el restante 55.5% lo genera la industria manufacturera. De esta manera vemos que el PIB manufacturero de México en los primeros tres meses de año fue de apenas 4.075 billones de pesos, equivalentes a 17.0% del PIB total.

Cabe señalar que de los últimos 26 años, la mayor participación de la industria manufacturera en el PIB ocurrió en el sexenio de Ernesto Zedillo, cuando ésta llegó a ser de hasta 20.8% del PIB total en el primer trimestre de 1998. Mientras que la menor participación ocurrió en el sexenio de Felipe Calderón, justo en medio de la crisis financiera de 2009, cuando éste fue de apenas 14.7%.

PIB real

Ahora, en cuanto a la evolución del PIB en el comparativo del primer trimestre de 2019 respecto al mismo trimestre de 2018, tenemos que el PIB total aumentó 1.2% en términos reales. Desde luego que es una tasa de crecimiento muy baja, que se compara negativamente con el crecimiento promedio de 2.4% observado en el sexenio anterior. ¿Pero cómo se compara este aumento con el primer dato del PIB de pasadas administraciones? En el primer trimestre de 1995, siendo presidente Ernesto Zedillo, el PIB cayó -1.5%; en el primer trimestre de 2001, siendo presidente Vicente Fox, el PIB creció 0.6%; en el primer trimestre de 2007, siendo presidente Felipe Calderón, el PIB creció 2.0%; y en el primer trimestre de 2013, siendo presidente Enrique Peña, el PIB creció 0.6%. Queda claro pues que hay una desaceleración en el país, pero la cifra de crecimiento del primer trimestre completo del presidente López Obrador no difiere mucho respecto a lo que hemos vivido en el arranque de otras administraciones federales.

El dato de crecimiento real anualizado de 1.2% en el primer trimestre de 2019, es producto de un aumento de 5.8% en las actividades primarias, una caída de -0.7% en las actividades secundarias y un incremento de 1.9% en las actividades terciarias. La caída de -0.7% en las actividades secundarias es producto de una disminución de -7.6% en el PIB de la minería; una caída de -0.7% en electricidad, gas y agua; una disminución de -0.8% en el PIB de la construcción y un incremento de 1.6% en las industrias manufactureras.

n-b6-eu130618-2_drupal main image.var_1528867565Profundizando en el análisis de la evolución de la industria manufacturera, vemos que el incremento de 1.6% anualizado es producto del aumento del PIB en 10 de las ramas de actividad que la componen, mientras que las restantes 11 ramas de actividad muestran retrocesos. A continuación se presenta la evolución de cada una de las ramas (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento o disminución del PIB): Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (6.13%); Fabricación de maquinaria y equipo (3.97%); Fabricación de equipo de transporte (3.86%); Industria alimentaria (2.86%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (2.82%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (2.18%); Industria del papel (2.15%); Industria de las bebidas y del tabaco (1.94%); Otras industrias manufactureras (1.88%); Industria del plástico y del hule (0.88%); Industrias metálicas básicas (-0.47%); Industria de la madera (-0.94%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-1.20%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (-2.41%); Industria química (-2.83%); Curtido y acabado de cuero y piel,  y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-2.98%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-3.04%); Fabricación de prendas de vestir (-3.04%); Fabricación de productos metálicos (-4.58%); Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-6.41%); e Impresión e industrias conexas (-8.25%).

De las 11 ramas de actividad manufacturera que presentan caída en su PIB en el primer trimestre de 2019, hay 6 que preocupan porque acumulan dos trimestres consecutivos con disminuciones en dicho indicador, lo que las ubica técnicamente en recesión: Curtido y acabado de cuero y piel,  y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos; Industria de la madera; Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón; Fabricación de productos a base de minerales no metálicos; Industrias metálicas básicas; y Fabricación de productos metálicos. Estas 6 actividades tienen un peso específico relevante ya que generaron un PIB nominal de 659.7 miles de millones de pesos corrientes en el primer trimestre del año y requieren de medidas especiales de apoyo.

Propuestas para fortalecer el crecimiento

CONCAMIN-1024x614¿Qué clase de apoyos requiere la industria manufacturera para fortalecerse? ¿Cómo se pueden alcanzar mayores tasas de crecimiento económico? Hay distintos tipos de medidas que se pueden implementar, y en este sentido, la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN) ha realizado 22 propuestas para que sean consideradas en el Plan Nacional de Desarrollo 2019 – 2024, actualmente en análisis en la Cámara de Diputados. Estas propuestas se dividen en dos grandes grupos: I. Punto de partida: contribuir a garantizar el crecimiento del PIB (Propuestas de la 1 a la 15) y II. Vinculación de las 15 propuestas con el Bienestar, la reducción de pobreza, inequidad (Propuestas de la 16 a 22). A continuación hago mención de las propuestas relacionadas al incremento del PIB:

  1. Elevar los niveles de inversión a 30% como proporción del PIB en 2024.
  2. Elevar la participación de la Banca de Desarrollo en el fomento del sector productivo.
  3. 100% de contenido nacional en la construcción de los caminos rurales.
  4. 100% de contenido nacional en los proyectos carreteros del sexenio.
  5.  40% de contenido nacional en las exportaciones.
  6. No a la competencia desleal en las obras de infraestructura pública.
  7. Transparencia en los beneficios fiscales a la maquila.
  8. Productividad en función de la vinculación entre empresas, universidades y proyectos de infraestructura del Sector Público Federal.
  9. Fomento a las patentes de mexicanos.
  10. Participación de empresas mexicanas en todas las obras de infraestructura del Sector Público Federal.
  11. Generación de energías limpias con insumos nacionales y crecimiento económico.
  12. Telecomunicaciones con infraestructura básica nacional.
  13. Compromiso del Sector Público Federal con el ambiente y el crecimiento económico.
  14. Competitividad Industrial para el desarrollo, adoptar la métrica de ONUDI a nivel estatal.
  15. Elevar el contenido nacional al 80% de alimentos y bienes utilizados en el sector turismo mexicano.

A manera de conclusión podemos señalar que la economía nacional claramente atraviesa una etapa de desaceleración, y que dentro de la actividad económica, hay sectores que se encuentran en recesión. Es importante que se tomen medidas para apuntalar el crecimiento económico y en ese sentido, esperamos que los legisladores federales incorporen las propuestas de la CONCAMIN y que se desarrollen políticas públicas reales.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La realidad de la industria manufacturera mexicana

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La industria manufacturera mexicana es una de contrastes con sectores creciendo a tasas promedio anual superiores al 8%, mientras que otros presentan caídas ininterrumpidas

De acuerdo con cifras del INEGI, en el periodo del primer trimestre de 2013 al mismo trimestre de 2018, la economía de México (medida a través de su Producto Interno Bruto –PIB-) registró una tasa real de crecimiento promedio anual de 2.73%, mientras que la industria manufacturera observó una de 2.70%. Este ritmo de crecimiento sin duda es enviadiable para muchas otras naciones, como los Estados Unidos y buena parte de la zona Euro, que han visto menores tasas de crecimiento. No obstante lo anterior, queda claro que este crecimiento en México fue insuficiente para abatir la pobreza y mejorar el nivel de vida de la mayoría de la población ocupada.

Esto se debe a que estas cifras agregadas, al igual que la mayoría de los análisis que se hacen en base a promedios, ocultan la realidad de muchas industrias manufactureras, las cuales han observado dificultades durante los últimos años.

Para ilustrar este punto, a continuación presento la tasa de crecimiento real promedio anual para el periodo del primer trimestre de 2013 al mismo trimestre de 2018 para cada una de las ramas de actividad de la industria manufacturera: Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (8.50%); Fabricación de equipo de transporte (5.96%); Fabricación de maquinaria y equipo (4.40%); Industria de las bebidas y del tabaco (3.90%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía  eléctrica (3.25%); Fabricación de productos metálicos (3.10%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (2.87%); Otras industrias manufactureras (2.77%); Industria del papel (2.68%); Industria del plástico y del hule (2.51%); Fabricación de prendas de vestir (1.76%); Industria alimentaria (1.69%); Industrias metálicas básicas (1.42%); Industria de la madera (1.40%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (1.35%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (1.08%); Impresión e industrias conexas (0.70%);  Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (0.24%); Industria química (-1.29%); y Curtido y acabado de cuero y piel, fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-1.96%); y Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-12.44%).

Como puede apreciarse, en nuestro país hay sectores que durante el actual sexenio registraron un desempeño formidable, hay otros con tasas promedio mediocres de crecimiento de su valor agregado, mientras que hay tres sectores que inclusive presentan tasas de crecimiento reales negativas.

Para complementar el análisis, es importante también mencionar que en México durante el primer trimestre de 2018, de las 21 ramas de actividad que compone el PIB manufacturero, sólo 5 sectores representan el 66.8% de éste. A continuación se presentan los sectores con mayor contribución al PIB manufacturero (en paréntesis se especifica su contribución porcentual): Industria alimentaria (23.2%); Fabricación de equipo de transporte (19.8%); Industria química (8.6%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (8.6%); e Industrias metálicas básicas (6.6%). De esta manera tenemos que si a  estos 5 sectores les va bien, se da la apariencia de que a la industria manufacturera de México le está yendo bien, siendo que no necesariamente ese es el caso, como se explicó líneas arriba.

Esto es especialmente importante porque de acuerdo con cifras de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del INEGI, estos cinco sectores manuactureros le dan empleo al 56.38% del total de población ocupada en la manufactura en México. Esto implica que estos cinco sectores básicamente mueven el PIB manufacturero de México, pero sólo dan empleo a poco más de la mitad de las personas que laboran en la industria de la transformación a nivel nacional.

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Cinco sectores manufactureros representan más de dos terceras partes del PIB manufacturero en México, pero sólo emplean al 56% de la fuerza laboral de la industria de la transformación.

El hecho de que existan sectores manufactureros a los que nos les esté yendo bien, indica que la estrategia del actual gobierno federal de elegir sectores “estrella” o ganadores, a través de estudios académicos de escritorio ha tenido importantes costos en varios sectores productivos; y por lo tanto estos resultados deben motivar a que las nuevas autoridades del gobierno federal, las cuales entrarán en funciones a partir del primero de diciembre de este año, replanteen la política industrial de nuestro país hacía una que genere un crecimiento más equilibrado de la manufactura en México. Esto es fundamental y le debe quedar totalmente claro al equipo que entrará a la Secretaría de Economía.

Para fundamentar lo anterior, e ilustrar la importancia de tener un sector manufacturero fuerte para tener una economía sana, quiero referirme a Jon Rynn, autor del libro “Manufacturando Prosperidad Verde; El Poder para reconstruir la clase media estadounidense”. Rynn apunta que la manufactura es importante por diversos motivos, entre los que destacan:

1. La manufactura ha sido el sendero hacía el desarrollo. El crear un sector manufacturero de alta calidad para poder desarrollar riqueza nacional y poder, ha sido el logro estratégico de las naciones ricas durante varios cientos de años. Tal como lo señala Erik Reinert en su libro “Porque los países ricos se hicieron ricos…y los pobres se quedaron pobres”, desde el surgimiento de Inglaterra en el siglo XIX, pasando por el surgimiento de los Estados Unidos, Alemania, Japón, y la Unión Soviética en el siglo XX, hasta la experiencia de los nuevos países industrializados como Corea, Taiwan y China, la manufactura ha sido la clave para la prosperidad.

2. La manufactura es el cimiento para un “Gran poder” global. Las naciones más poderosas del mundo – los “Grandes Poderes”- son aquellas que controlan la mayor parte de la producción global de tecnología manufacturera. Esto significa que no es suficiente simplemente con tener fábricas que produzcan más bienes, sino que preferentemente se debe saber cómo construir las máquinas que producen los bienes. Así pues, la clave para el poder económico es tener la capacidad de crear los medios para la producción (bienes de capital).

3. La manufactura es la causa más importante para el crecimiento económico. El crecimiento de la producción de maquinaria para la manufactura, así como las mejoras tecnológicas en dicha maquinaria, son las principales fuerzas para el crecimiento económico. Si no hay industrias de maquinaria en un país no habrá crecimiento económico sostenido en el largo plazo.

A este respecto quisiera comentar que en el caso de México, el PIB de la fabricación de maquinaria y equipo muestra una tasa de crecimiento promedio anual de 4.40% en el periodo del año 2013 al 2018, lo cual es muy positivo; sin embargo, el problema es que la contribución de esta actividad en el PIB manufacturero es de tan sólo 4.50 por ciento.

4. El comercio internacional está basado en bienes, no en servicios. Un país no puede intercambiar servicios para obtener todos los bienes que requiere. De acuerdo con la Organización Mundial de Comercio (OMC), el 80% del comercio mundial es de mercancías y solo el 20% es de servicios. Estados Unidos ha aprendido de una forma ruda lo que sucede cuando se desmantelan las fábricas y se mudan los procesos productivos a otras naciones, y lo podemos ver con un abultado déficit comercial de 795 mil millones de dólares en 2017, lo que presiona para que los salarios en promedio se mantengan bajos y la mayoría de los empleos que genera sean en comercio y servicios.

5. Los servicios dependen de los bienes manufacturados. Los servicios son básicamente el acto de usar bienes manufacturados. No se puede exportar la experiencia de usar algo. El sector comercio al mayoreo y menudeo, que en el caso de México representa el 17.03% del PIB mexicano en el primer trimestre de 2018 (en Estados Unidos es de aproximadamente 11%), no es más que el acto de comprar y vender bienes manufacturados, lo que indica que si no hay manufactura no hay comercio.

6. La manufactura crea empleos. La mayoría de los trabajos, de manera directa o indirecta, dependen de la manufactura, por lo que tener un sector manufacturero fuerte puede generar millones de empleos adicionales. En los Estados Unidos se han hecho estudios por parte del Economic Policy Institute y se ha encontrado que cada empleo en la manufactura es el soporte de otros tres empleos, lo cual hace sentido considerando los cinco puntos antes mencionados. Por otra parte, se estima que si Estados Unidos lograra tener la misma participación que Alemania de la manufactura en su PIB, podría crear 10 millones de empleos adicionales.

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Sectores como el calzado han sufrido por la entrada de millones de pares de zapatos cada año en condiciones de contrabando y subvaluación.

En el caso de México, es importante que se creen más puestos de trabajo en la industria manufacturera ya que de acuerdo con las cifras de Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) más recientes, los sueldos en la industria de la transformación son 5.3% más altos que el promedio de otras actividades, pero son 18.2% más altos que en el sector comercio.

Dado todo lo anterior, es indispensable que el nuevo gobierno federal establezca políticas públicas tendientes a fortalecer todas las ramas de actividad de la industria manufacturera, y no sólo el sector automotriz, que si bien es fuente de una enorme riqueza y divisas, no es la única actividad que impulsa el desarrollo de México.

También es muy importante que se redoblen los esfuerzos de combate a la subvaluación y contrabando de mercancías en las aduanas mexicanas; además de que se debe brindar incentivos fiscales para la adquisición de equipo para la manufactura. Y más importante es aun que actividades como la fabricación de maquinaria y equipo tuvieran un tratamiento fiscal diferente al resto de los demás sectores de la economía con el fin de impulsar decididamente esta actividad.

Si se implementa una verdadera política industrial en favor de la planta manufacturera nacional seremos un país más fuerte, como lo son las economías asiáticas en este momento. Si dejamos que las cosas sigan sucediendo en base a la tendencia, pues seguiremos siendo un país con un desempeño económico mediocre y no seremos un importante jugador económico global.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.mx

En Twitter: @alejandrogomezt