Actividad económica en retroceso y Banxico al rescate

Desde hace semanas, el INEGI ha estado publicando indicadores que pintan un panorama económico preocupante: algunos reflejan desaceleración, otros estancamiento y varios más muestran caídas. En 2025, la política fiscal no ayudará a revertir esta situación dado el recorte al gasto público de 1.9% en términos reales y la falta de incentivos a la inversión. Este escenario se agrava en un contexto de inflación elevada, que en noviembre alcanzó un 4.55% anual, marcando 45 meses consecutivos con aumentos de precios por encima del 4.0%.

A pesar de ello, el Banco de México ha decidido aplicar un nuevo recorte a la tasa de interés objetivo con la intención de reactivar la inversión productiva y contrarrestar la desaceleración económica (además de ahorrarle miles de millones de pesos a la SHCP por concepto de intereses de su deuda). Sin embargo, está claro que esta medida, por sí sola, será insuficiente para impulsar la economía. La recuperación requerirá señales claras y medidas estructurales que restauren la confianza en la inversión y devuelvan el dinamismo al sector productivo.

A continuación hago un breve recuento de los más recientes indicadores económicos: 

Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE): Una economía que apenas crece

Los datos de la actividad económica total muestran que en noviembre, el IOAE, que da seguimiento mensual a la economía mexicana, mostró una variación de 0.1% mensual, con lo que se recuperaría cualquier cosa tras la contracción de 0.6% que se prevé para octubre.

En noviembre de 2024 y a tasa anual, el IOAE anticipa un aumento de 1.0 % del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE). Esto es producto de que se espera un descenso anual de -1.0 % en las actividades secundarias y un incremento de 1.5 % en las terciarias, para noviembre de este año.

La Actividad Industrial: Una Caída Generalizada

Los números del Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) no dejan lugar a dudas: la industria mexicana atraviesa un momento difícil. En octubre, la actividad industrial cayó 1.2% a tasa mensual, y el retroceso anual alcanzó el 3.3%, una señal preocupante sobre la salud de este motor económico.

Por sectores, las cifras son alarmantes:

Solo el sector de energía eléctrica y suministro de agua mostró un ligero crecimiento anual del 1.4%, insuficiente para compensar las caídas en otros rubros.

En la siguiente gráfica se aprecia la evolución de los componentes de la industria en el acumulado de los primeros 10 meses de 2024, destaca el estancamiento en las manufacturas y el retroceso en la minería.

El Sector Manufacturero y el Comercio: Empleo en Retroceso

El sector manufacturero, que por años ha sido el soporte de la economía mexicana, también mostró signos de debilidad. Según la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM):

Por su parte, el comercio tampoco escapa de la incertidumbre.

Estas cifras evidencian un consumo débil, afectado por la inflación que ocasiona pérdida de poder adquisitivo y la desaceleración en la creación de empleos.

Sector servicios conserva cierto dinamismo

Banxico: Entre la lucha contra la inflación y el estímulo al crecimiento

En respuesta a este panorama, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió recortar la tasa de interés en 25 puntos base, llevándola a 10.00%. Esta decisión,reconoce dos realidades:

  1. La inflación general muestra una tendencia a la baja, pasando de 4.76% en octubre a 4.55% en noviembre.
  2. La inflación subyacente, un mejor indicador de la tendencia de precios, también descendió, ubicándose en 3.58%.

Este recorte se da a pesar de que el banco central reconoce una mayor persistencia en la inflación y que inclusive revisó al alza sus expectativas de mediano plazo. Ahora el Banxico espera que la inflación anual sea de 3.5% en el tercer trimestre de 2025 (3.4% antes) y de 3.3% en el cuarto trimestre de ese año (3.0% antes). De esta manera, ahora espera que la inflación general converja a la meta hasta el tercer trimestre de 2026. Menciona que la posibilidad de que se implementen aranceles a las importaciones de Estados Unidos provenientes de México ha añadido incertidumbre a las previsiones e identifica los siguientes riesgos al alza: i) persistencia de la inflación subyacente; ii) mayor depreciación cambiaria; iii) mayores presiones de costos; iv) afectaciones climáticas; y v) disrupciones por conflictos geopolíticos o políticas comerciales.

Nuevamente parece que el Banxico deja de lado su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda y privilegia la actividad económica, lo cual desde mi punto de vista está bien, porque si es necesario que bajen las tasas de interés, pero eso no es lo que dicha la Carta Magna. Sea como sea, el Banxico reconoce que la actividad económica nacional muestra claros signos de debilidad.

El Reto: Reactivar el Crecimiento Económico

El diagnóstico está claro: la economía mexicana necesita más que ajustes monetarios. Si bien la política monetaria restrictiva ha sido crucial para controlar la inflación, la recuperación económica requiere acciones concretas en otros frentes:

  1. Fomento a la inversión privada, especialmente en energía, sectores productivos y de infraestructura.
  2. Una política industrial que fortalezca las manufacturas y aproveche las oportunidades del nearshoring, pero esto último no sucederá si no tenemos energía suficiente y de fuentes limpias.
  3. Proyectos de infraestructura que reactiven la construcción, un sector clave para el empleo y el crecimiento por su amplio efecto multiplicador.

La incertidumbre comercial con Estados Unidos, nuestro principal socio, añade un nuevo grado de complejidad. Las señales de posibles aranceles a las exportaciones mexicanas requieren una estrategia clara por parte del gobierno para defender la integración económica y proteger el empleo.

A manera de conclusión podemos mencionar que México se encuentra en un momento crucial: mientras la industria manufacturera, comercio y construcción muestran signos de debilidad, el Banco de México toma medidas para evitar que la economía se enfríe aún más. La reducción de la tasa de interés es un paso en la dirección correcta, a pesar de la persistente inflación, pero no puede ser la única herramienta.

La reactivación económica requiere un esfuerzo coordinado entre el sector público y privado. Es momento de apostar por una visión de largo plazo, con políticas que impulsen la inversión, la productividad y el empleo. Solo así podremos evitar que el estancamiento económico se convierta en una trampa prolongada para el desarrollo de nuestro país.

Son tiempos de mucha incertidumbre y en GAEAP podemos mantenerte informado.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

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