El PIB de México cerrará el 2020 con una caída de -8.5%

Las malas noticias en materia económica se siguen acumulando para México. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) recién publicó sus expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2020 y advierten que el de México caerá -10.0%, un desempeño mucho peor a la caída esperada del PIB estadounidense de -5.4%, del -4.9% esperada para Alemania o del -4.5% que se anticipa para Japón. De acuerdo con  el organismo dependiente de las Naciones Unidas, se espera una contracción de -10.4% en Argentina y de -5.7% en Brasil. Mientras que China, lugar donde se inició la pandemia, y que se especula fue responsable de la creación del virus en uno de sus laboratorios, crecerá 1.3% este año.

Sede de la UNCTAD en Ginebra, Suiza

Los pronósticos del mal desempeño de la economía mexicana durante este año parecen estabilizarse en torno a esa perspectiva de una caída de -10.0%, y de hecho la tasa de disminución del PIB probablemente termine siendo cercana al -8.5%. Esto es así ya que se publicó el dato de la evolución del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de julio, el cual muestra una caída mucho más moderada en comparación con los tres meses anteriores. El IGAE es lo más cercano a lo que pudiéramos considerar un PIB mensual, por lo que su desempeño es muy importante. En esta entrega analizamos la evolución del IGAE en tres periodos: 1. Comparativo de julio de 2019 respecto del mismo mes de 2020, 2. Comparativo de junio a julio de 2020, y 3. Comparativo del acumulado de los primeros siete meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019.  A continuación se presentan los resultados:

Comparación julio 2019 – julio 2020

Con cifras originales, en el comparativo de julio de 2020 respecto del mismo mes de 2019, tenemos que el IGAE presentó una contracción de -9.8%. Si bien el dato de julio implica una importante contracción económica, también representa una caída considerablemente menor comparada con el -13.3% de junio, el -22.7% de mayo o el -19.9% de abril. Con el dato de julio, el IGAE acumula un retroceso promedio de -9.9% en los primeros siete meses de este año.

La caída anualizada de -9.8% del IGAE durante julio es producto de que las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca, etc.) aumentaron 11.0%, las actividades secundarias (industria) se contrajeron -11.3%, mientras que las actividades terciarias (comercio y servicios) retrocedieron -10.1%.

Profundizando en el desempeño de las actividades secundarias, vemos que la caída de -11.3% es producto de que la Minería disminuyó -3.1%; la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final cayó -8.9%; la Construcción registra una disminución de -23.5%; mientras que las Industrias manufactureras retrocedieron -9.0%.

En cuanto a las actividades terciarias, la disminución anualizada de -10.1% observada en julio de este año es producto de lo siguiente (en paréntesis se indica el porcentaje de variación): Comercio al por mayor (-14.1%); Comercio al por menor (-8.1%); Transportes, correos y almacenamiento e Información en medios masivos (-21.9%); Servicios financieros y de seguros y los Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles (-1.1%); Servicios profesionales, científicos y técnicos, los Corporativos y los Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación (0.8%); Servicios educativos y los Servicios de salud y de asistencia social (-4.5%); Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos y los Otros servicios excepto actividades gubernamentales (-19.5%); Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas (-61.4%); Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales (4.4%).

Con estas cifras queda claro que las tasas de caída se han moderado considerablemente. También se aprecia que la actividad a la que más duro seguía golpeando la crisis económica en julio de 2020, fue la de los restaurantes y hoteles, ya que estaban 61.4% por debajo de su nivel de un año antes.

Comparación Junio 2020 – Julio 2020

Con cifras originales (no utilicé cifras desestacionalizadas, porque aquí quiero analizar lo que sucede en la actividad económica real de las empresas), tenemos que en el comparativo de junio y julio de 2020, el IGAE total aumentó 4.4%, lo que es indicativo de una continuada recuperación ya que en junio el IGAE había aumentado 9.8% respecto a mayo y en mayo había crecido 1.2% respecto a abril. Con esto se ligan tres meses consecutivos con incrementos utilizando cifras originales. El aumento de 4.4% de julio fue producto de una caída de -0.7% en las actividades primarias, un aumento de 6.5% en las actividades secundarias y un incremento de 3.8% en las actividades terciarias.

Respecto al incremento de 6.5% en las actividades secundarias, esto es producto de un incremento de 1.0% en la Minería; un incremento de 6.6% en la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final; un aumento de 3.4% en la Construcción y un incremento de 9.5% en las Industrias manufactureras.

En relación al aumento de 3.8% en las actividades terciarias; tenemos la siguiente evolución a nivel de cada una de las ramas que la conforman (en paréntesis se hace mención del porcentaje de cambio): Comercio al por mayor (-1.6%); Comercio al por menor (12.1%); Transportes, correos y almacenamiento; Información en medios masivos (5.9%); Servicios financieros y de seguros; Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles (2.4%); Servicios profesionales, científicos y técnicos; Corporativos; Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación (5.4%); Servicios educativos; Servicios de salud y de asistencia social (-5.5%); Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos; Otros servicios excepto actividades gubernamentales (11.8%); Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas (35.0%); y Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales (1.2%).

En el comparativo de junio y julio de este año destaca el aumento de 35.0% en la actividad de restaurantes y hoteles, pero como vimos en el apartado anterior, esta actividad aun se encontraba 61.4% por debajo de su nivel de julio de 2019.

Comparación primeros siete meses 2020 respecto a mismos meses de 2019

En este apartado es donde se puede apreciar mejor el tamaño de la crisis económica provocada por el cierre de la mayor parte de la actividad económica en el segundo trimestre del año y del cierre parcial de algunas actividades en los meses posteriores.

En el comparativo del acumulado de los primeros siete meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019, tenemos que el IGAE total presenta una caída de -9.9%. Esto implica que si en los siguientes cinco meses del 2020 la caída promedio del IGAE fuera del -7.0%, entonces cerraríamos el 2020 con una caída promedio del PIB de -8.5%.

La disminución del IGAE de -9.9% es producto de un incremento de 2.3% en las actividades primarias, una caída de -13.7% en la industria o actividades secundarias, y una contracción del comercio y los servicios o actividades terciarias de -8.7%. En cuanto al desempeño de las actividades secundarias y su caída de -13.7%, esto es producto de que la Minería cayó -0.4%; la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final disminuyó -5.7%; la Construcción se contrajo -21.2%; mientras que las Industrias manufactureras presentaron una caída de -15.1%.

En cuanto a las actividades terciarias y su caída de -8.7%; a continuación  se presenta la evolución  de cada una de las actividades que la componen (en paréntesis se muestra el porcentaje de variación anual): Comercio al por mayor (-13.4%); Comercio al por menor (-13.4%); Transportes, correos y almacenamiento; Información en medios masivos (-15.4%); Servicios financieros y de seguros; Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles (-0.8%); Servicios profesionales, científicos y técnicos; Corporativos; Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación (-2.5%); Servicios educativos; Servicios de salud y de asistencia social (-1.8%); Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos; Otros servicios excepto actividades gubernamentales (-17.3%); Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas (-43.0%); y Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales (3.8%).

Nuevamente se puede apreciar que la crisis económica ha golpeado más fuerte a la actividad de restaurantes y hoteles, misma que muestra una contracción de -43.0% en el acumulado de los primeros siete meses de 2020.

Conclusiones

No cabe duda que la recuperación económica siguió su marcha en julio y que lo más probable es que terminemos este año con una contracción de -8.5% en el PIB, lo que convertiría este año al de peor desempeño desde 1932. El problema que hemos estado señalando es que a diferencia de otros países, en México la recuperación económica será mucho más lenta en los años subsecuentes. Es altamente probable que en 2021 el PIB de México crezca a un 3.0% y en 2022 cerca de un 2.5%, lo que confirma que este será un sexenio perdido y de un fuerte aumento en el número de pobres. Este es el resultado de ausencia de políticas públicas en favor de las fuentes de empleo y la consecuente destrucción del capital.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com  

En Twitter: @alejanxdrogomezt

Debemos prepararnos para una larga recuperación económica

Desde este espacio he ido comentando la evolución de los diferentes indicadores económicos nacionales que dan cuenta del enorme daño que le ha causado a la economía el cierre de la actividad económica y las medidas de distanciamiento social. La semana que recién concluye se publicó uno de los datos más importantes: el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) al mes de abril y este indicador es muy importante porque hace las veces de un Producto Interno Bruto (PIB) mensual. Es así que en el comparativo de abril de 2020 respecto del mismo mes de 2019 el IGAE cayó -19.9%, lo que constituyó su mayor caída de la historia para este indicador. La caída de -19.9% es producto de que las actividades primarias (agropecuario) aumentaron 1.8%, mientras que las secundarias cayeron -29.3% y las terciarias (comercio y servicios) retrocedieron -16.4%.

A su vez, la caída de -29.3% en la actividad industrial se debió a que la minería se contrajo -3.6%; electricidad, gas y agua -3.5%; la construcción se colapsó -38.0%, mientras que las industrias manufactureras cayeron -35.3%. En cuanto a las actividades terciarias, sólo quisiera destacar que el comercio al por mayor cayó -19.6%, mientras que el comercio al por menor se contrajo -32.7%. Estas cifras se leen con facilidad, pero denotan una caída brutal en la actividad económica como la que se observa cuando un país está en guerra.

IGAE 2020

En México el problema económico se ha exacerbado por la falta de apoyos gubernamentales y por la ausencia de una banca de desarrollo con una clara intención de apoyar a las empresas para que salven los empleos y cuenten con los recursos para retomar la actividad productiva, en un contexto en el que las cuentas por cobrar a los clientes no disminuyen.

En esta entrega quiero presentar un resumen de lo publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su reciente actualización de perspectivas económicas mundiales, así como un interesante artículo de Michael Snyder respecto de otras complicaciones que están surgiendo en diversas partes del mundo y que deben movernos a prepararnos para enfrentar un complicado segundo semestre de 2020.

Fondo Monetario Internacional (FMI)

El escenario económico mundial, en lugar de mostrar una mejoría, da señales claras de deterioro. Muestra de ello es que el FMI publicó la actualización de sus Perspectivas para la Economía Global (WEO por sus siglas en inglés) correspondiente a junio de 2020 y en él señala que la previsión de caída en el Producto Interno Bruto (PIB) mundial es de -4.9% en 2020, nivel 1.9 puntos porcentuales por debajo del pronóstico del WEO de abril de 2020. La expectativa de crecimiento del consumo privado se ha reducido para la mayoría de las economías, lo cual es resultado de una prolongada interrupción de la actividad económica en casi todas las naciones.  Las previsiones de un consumo privado más débil son, a su vez, resultado de la combinación de un gran choque adverso de la demanda agregada por el distanciamiento social y el cierre de la actividad económica, así como de un aumento en el ahorro precautorio. Además, se espera que el nivel de inversión productiva sea moderado en este entorno de alta incertidumbre. No obstante lo anterior, en algunos países, el apoyo a través de políticas públicas ha compensado parcialmente el deterioro de la demanda interna privada.

En el escenario base del FMI, se espera que la actividad económica mundial caiga sustancialmente en el segundo trimestre de 2020 y que se recupere posteriormente. Se prevé que en 2021 el crecimiento se reactive con una tasa de 5.4%, lo que implica 0.4 puntos porcentuales menos que el pronóstico de abril. Se prevé que el consumo se fortalezca gradualmente el próximo año y que la  inversión productiva aumente, pero que se mantenga moderada. Derivado de lo anterior, se espera que el PIB mundial para el año 2021 en su conjunto superare el nivel observado en 2019.

En estos pronósticos la incertidumbre sigue siendo generalizada ya que estos dependen de la profundidad de la contracción que observemos en el segundo trimestre de 2020 (para el cual aún no se dispone de datos completos), así como de la magnitud y la persistencia del choque adverso. Estos elementos, a su vez, dependen de varios factores inciertos, incluidos los siguientes:

  • La duración de la pandemia y los cierres de las economías.
  • El distanciamiento social voluntario, lo cual afecta el nivel de gasto de los hogares.
  • La capacidad de los trabajadores desempleados de encontrar un nuevo trabajo, posiblemente en otros sectores.
  • Los problemas derivados del cierre de empresas y desempleo, lo que puede dificultar que la actividad se recupere una vez que la pandemia desaparezca.
  • El costo para las empresas asociado a los cambios requeridos para fortalecer la seguridad en el lugar de trabajo, turnos de trabajo escalonados, mayor higiene y limpieza, ajustes respecto a la proximidad del personal en las líneas de producción, entre otros.
  • Reconfiguraciones en las cadenas globales de suministro, que afectan la productividad a medida que las empresas intentan mejorar su respuesta a las interrupciones en el suministro.

De acuerdo al FMI, el crecimiento económico en el grupo de países de economías avanzadas se proyecta de –8.0% en 2020, tasa 1.9 puntos porcentuales menos respecto de la presentada en el WEO de abril de 2020. El ajuste se debe al mayor impacto, respecto a lo previsto, en la actividad en la primera mitad del año. Hay datos que sugieren una recuperación más lenta en la segunda mitad del año, ya que es probable que continúe el miedo al contagio. Para el 2020, se prevén bajas profundas en Estados Unidos (–8.0%); Japón (–5.8%); Reino Unido (–10.2%); Alemania (–7.8%); Francia (–12.5%); Italia y España (–12.8%). En 2021, se prevé que la tasa de crecimiento de este grupo de países sea de apenas 4.8%, lo que implica que en 2021 el PIB del grupo aun estará 4% por debajo de su nivel de 2019.

En cuanto al crecimiento del grupo de países emergentes y en desarrollo, se pronostica que en 2020 habrá una caída de –3.0% en su PIB, tasa 2 puntos porcentuales por debajo del pronóstico del WEO de abril de 2020. El crecimiento del grupo de países en desarrollo de bajos ingresos se espera que sea de –1.0% en 2020, tasa 1.4 puntos porcentuales por debajo del pronóstico WEO de abril de 2020, aunque con diferencias sustanciales entre países individuales.

De esta manera, por primera vez se espera que todas las regiones del mundo experimentarán un crecimiento negativo en 2020. Sin embargo, existen diferencias sustanciales entre las diferentes economías, lo que es producto de: a. La evolución de la pandemia y la efectividad de las estrategias de contención; b. La variación en la estructura económica (por ejemplo, dependencia de sectores gravemente afectados, como el turismo y el petróleo); c. Dependencia de los flujos financieros externos, incluidas las remesas; y d. La tendencia de crecimiento previa a la crisis.

En China, donde inició la pandemia, se proyecta un crecimiento de 1.0% en 2020, respaldado por el fuerte estímulo gubernamental. Se prevé que la economía de la India se contraiga en un -4.5% luego de un período de cierre de actividad económica más largo y una recuperación más lenta de lo previsto. En América Latina, donde la mayoría de los países aún luchan por contener las infecciones, se proyecta que las dos economías más grandes, Brasil y México, se contraerán 9.1% y 10.5%, respectivamente en 2020. Se espera que en 2021 crezcan 3.6% y 3.3% respectivamente, por lo que queda claro que será muy lento el proceso de recuperar los niveles de actividad de 2019.

IMF 2020

En 2021, se prevé que la tasa de crecimiento de los mercados emergentes y las economías en desarrollo sea de 5.9%, lo cual se debe, en gran medida, al pronóstico de rebote para China de 8.2%. Se espera que la tasa de crecimiento para el grupo de países emergentes, excluyendo a China, sea –5.0% en 2020 y 4.7% en 2021, dejando el PIB de 2021 para este subconjunto de mercados ligeramente por debajo de su nivel de 2019.

Como consecuencia de todo lo anterior, el comercio mundial sufrirá una profunda contracción este año de –11.9%, lo que refleja una demanda considerablemente más débil de bienes y servicios, incluido el turismo. En consonancia con la recuperación gradual de la demanda interna el próximo año, se espera que el crecimiento del comercio aumente en apenas 8.0 por ciento.

¿Por qué todos debemos prepararnos para la segunda mitad de 2020?

Es así que hemos prácticamente concluido la primera mitad del año 2020 y desafortunadamente, el escenario para la segunda mitad del año es bastante complicado. En un artículo de Michael Snyder, publicado por TheMostImportantNews.com y titulado “Por qué cada persona en los Estados Unidos necesita estar preparada en la segunda mitad de 2020”, se pinta un negro panorama.

Snyder señala que en la segunda mitad de 2020 Estados Unidos habrá de seguir enfrentando grandes problemas económicos y nos recuerda que en lo que va del año, más de 47 millones de estadounidenses han presentado nuevos solicitudes de apoyo para el desempleo. Además, más de 100 mil empresas han cerrado permanentemente sus puertas, por lo que se espera que el PIB de nuestro vecino del norte caerá en un 46.6% anualizado durante el segundo trimestre. Esas son cifras absolutamente desastrosas, pero hasta ahora, los billones de dólares en gastos gubernamentales de emergencia han ayudado a mitigar un poco el  dolor.

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Sin embargo, estas medidas de emergencia solo tenían la intención de ayudar a los estadounidenses a sobrellevar unos pocos meses, y ahora está quedando claro que esta nueva depresión económica estará presente durante mucho tiempo.

Por supuesto que el deterioro de las condiciones económicas generará aún más problemas sociales. En las últimas semanas hemos visto disturbios, saqueos, incendios provocados y violencia en ciudad tras ciudad, y podemos anticipar que habrá mayores complicaciones sociales en el horizonte. De hecho, producto de la pandemia del Covid-19, los cierres de la actividad económica y los desmanes sociales, muchas personas han comenzado a mudarse a vivir en pueblos pequeños y áreas rurales, donde los precios de las propiedades han comenzado a aumentar.

Aunado a todo lo anterior, la escasez de alimentos está comenzando a ocurrir en diversas partes del mundo. El jefe de la ONU advirtió el jueves, a la mayor congregación de líderes mundiales desde que comenzó la pandemia de coronavirus,  que éste causará “devastación y sufrimiento inimaginables en todo el mundo”, con niveles históricos de hambre y hambruna y que habrá 1.6 miles de millones de personas que serán incapaces de ganarse la vida a menos de que se tomen medidas ahora.

Por su parte, enjambres gigantes de langostas del tamaño de ciudades enteras están devorando cultivos en África, Oriente Medio y Asia; la peste porcina africana ya ha matado a aproximadamente un cuarto de todos los cerdos en todo el mundo; y el cambio climático esta causando estragos en la producción de cultivos en todo el planeta. Y ahora, para complicar las cosas aún más, el Covid-19 ha interrumpido de manera importante los sistemas de distribución de alimentos en todo el mundo. Nunca hemos visto tantas amenazas graves para la producción mundial de alimentos simultáneamente.

Mientras tanto, una guerra importante podría estallar en el Medio Oriente en cualquier momento. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dicho que comenzará el proceso de anexión de porciones de Judea y Samaria en julio, y los vecinos árabes de Israel han prometido una respuesta muy contundente si eso realmente sucede. La región ha estado constantemente en el umbral de una guerra durante años, y esto podría ser el desencadenante que finalmente provoque que suceda.

Es un panorama complicado, pero incluso teniendo en cuenta todo lo que acabo de compartir con ustedes, no hay otro momento en la historia humana en el que hubiera preferido estar vivo que en este momento. Sin embargo, va a ser extremadamente difícil prosperar durante los eventos históricos que se avecinan si no nos preparamos para lo que viene.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La economía mexicana llegó muy débil a la lucha contra el COVID-19

Hay consenso entre los analistas económicos de que la economía de México sufrirá un duro golpe en 2020 y que transitaremos por la peor crisis económica desde el periodo de 1929 a 1932, años en los que nuestro Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo -20.55% y por lo tanto es considerada la peor crisis de toda nuestra historia.  Lo que ahora vivimos es muy grave y muestra de ello es que entre las proyecciones dadas a conocer en los últimos siete días respecto del crecimiento del PIB, tenemos a la Encuesta Citibanamex que anticipa una caída de -6.70%, la del propio Grupo Financiero Citibanamex que estima una contracción de -9.0%, la CEPAL que pronostica una caída de -6.50% o la del Grupo Financiero BBVA que prevé una caída de entre -6.0% y -12.0 por ciento.

Expeco 2020

Cabe señalar que este escenario catastrófico que ahora vivimos para la economía nacional, no es totalmente atribuible al COVID-19. Sucede que la economía nacional ya venía mostrando una recesión desde finales de 2019 y principios de este año. En pasadas entregas hemos señalado que la mayoría de las empresas llegaron débiles al 2020 ya que el año pasado el PIB cayó durante tres trimestres consecutivos y cerró con un -0.1% anualizado. Ahora, con los recientes datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), confirmamos lo mal que estaba la economía nacional desde antes de que se publicara el ACUERDO por el que se establecen acciones extraordinarias para atender la emergencia sanitaria generada por el virus SARS-CoV2, el 31 de marzo de 2020. A continuación se muestra la evolución de diversos indicadores recientemente publicados y que muestran la debilidad económica que la economía nacional mostraba justo antes de que nos tomaran por sorpresa la crisis del COVID-19 y sus consecuencias:

Inversión Fija Bruta

Uno de las variables más golpeadas en el último año ha sido la inversión productiva. En el comparativo de enero de 2020 respecto del mismo mes de 2019, la Inversión Fija Bruta cayó -8.8% en términos reales. A su interior, los gastos en Maquinaria y equipo total disminuyeron -11.2% y en Construcción descendieron -7.1%, con series originales. Con el dato de enero de 2020 la Inversión Fija Bruta liga 12 meses consecutivos con caídas anualizadas, los gastos en Maquinaria y equipo total acumulan también 12 meses consecutivos con caídas, mientras que los gastos en Construcción ligan once meses consecutivos cayendo.

Actividad industrial

Lo que sucede con la actividad industrial es una verdadera desgracia para el país. Con cifras originales vemos que en su comparación anual, el índice de volumen físico de la Actividad Industrial retrocedió -1.9% en el comparativo de febrero de 2020 respecto del mismo mes de 2019. Por sectores de actividad económica, la Construcción se redujo -9.1% y las Industrias manufactureras -1.0%; en tanto que la Minería se incrementó 5.5% y la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final aumentó 1.6 por ciento. Con los datos de febrero de este año vemos que el Total de la actividad industrial acumula 16 meses consecutivos con caídas anualizadas, mientras que la Construcción lleva 13 y las Industrias manufactureras registra 5 meses con caídas.

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Empresas comerciales

El sector comercio fue de los pocos que sostuvo la actividad económica en 2019, pero eso ya cambió. Tenemos que en cuanto a las empresas comerciales, el INEGI informó que en el comparativo de febrero de 2020 respecto del mismo mes de 2019, los datos desestacionalizados del comercio al por mayor indican que los ingresos reales (ventas) por suministro de bienes y servicios mostraron una caída nominal de ‑1.7%, mientras que las remuneraciones medias reales pagadas por persona ocupada cayeron ‑3.2%; aunque el personal ocupado total creció 1.3%. Por su parte, en las empresas comerciales al por menor los ingresos reales (ventas) se redujeron ‑0.2% en términos nominales, mientras que las remuneraciones medias reales observaron un alza de 2% y el personal ocupado total se acrecentó 1.2 por ciento.

Si analizamos las cifras originales, vemos que los ingresos totales por suministro de bienes y servicios del comercio al por mayor acumulan dos meses consecutivos de caídas.

Empresas constructoras

El INEGI informó que en su comparación anual, el valor real de la producción de las empresas constructoras mostró una reducción de ‑15.6%, las horas trabajadas totales retrocedieron ‑10.6% y el personal ocupado total fue menor en ‑10%. No obstante lo anterior, las remuneraciones medias reales por persona ocupada se incrementaron 4.9% durante febrero de 2020 con relación al mismo mes de un año antes.

Es muy preocupante que, con series originales, los Ingresos totales por suministro de bienes y servicios de las empresas constructoras acumulan 14 meses consecutivos con caídas en términos reales, y en los últimos 12 meses dicha caída ha sido de doble dígito.

Sector servicios

El INEGI informó que a tasa anual, el índice agregado de los Ingresos Totales reales por Suministro de Bienes y Servicios registró una reducción de ‑1.3%, el de los Gastos Totales por Consumo de Bienes y Servicios cayó ‑4.7% y el índice del Personal Ocupado Total lo hizo en ‑0.1%, mientras que el de las Remuneraciones Totales se incrementó 3.9% en el comparativo del segundo mes del presente año respecto del mismo mes de 2019.

Sector manufacturero

El INEGI informó que con base en los resultados de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), en el periodo de febrero de 2019 al mismo mes de 2020, el personal ocupado total registró una caída de ‑2.1% y las horas trabajadas descendieron ‑2.4%, mientras que las remuneraciones medias reales se incrementaron 2 por ciento.

Los datos del INEGI indican que en el comparativo del primer bimestre de 2020 respecto de los mismo meses de 2019, el valor de la producción aumentó 1.03% en términos nominales, tasa por debajo de la inflación del periodo, la cual ascendió a 3.47%, por lo que en el comparativo de los primeros dos meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019 observamos una contracción  en el valor de la producción de casi -2.5 por ciento.

Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE)

Todo lo anterior se traduce a que en términos anuales, en el periodo de febrero de 2019 al mismo mes de 2020, el IGAE registró una reducción real de ‑1.6% en el mes de referencia. Por grandes grupos de actividades, tenemos que las actividades Primarias retrocedieron -8.3%, las Secundarias cayeron -3.5%, mientras que las Terciarias lo hicieron en -0.3 por ciento.

Ahora, con series originales tenemos que el IGAE Total acumula dos meses consecutivos con caídas anualizadas, después de que en 2019 promediara un desempeño de -0.14% para los 12 meses del año. Las Actividades secundarias acumulan 16 meses consecutivos con caídas; y dentro de éstas, destaca la Construcción con  16 meses consecutivos con caídas anualizadas, mientras que las Manufacturas llevan cinco meses consecutivos cayendo.

IGAE 2020

Es en esta circunstancia de debilidad económica que llegó el COVID-19 a terminar de descarrilar la economía nacional. A diferencia de otros países, como Estados Unidos que creció su PIB 2.3% en 2019, la mayoría de las empresas mexicanas llegaron a enfrentar esta crisis en una situación de caída en la producción y de las ventas. La recesión en México llegó desde 2019 por los errores de política económica del Gobierno Federal y ahora su inacción para salvar los empleos nos dirigen a la peor crisis económica que hayamos registrado en los últimos 90 años. Ahora con lo que se viene para la economía nacional, y en menor medida para la mundial, las autoridades tendrán el pretexto que necesitaban para justificar la debacle económica, pero que en el caso de México ya se venía dando desde 2019. Ahora ya tendrán los argumentos para justificar porque los mexicanos nos hicimos más pobres y porque ahora la iniciativa privada está más debilitada. El reto es sobrevivir y mantener las empresas y sus fuentes de trabajo, habremos de encontrar la manera.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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¿Ahora si ya estamos en recesión?

fotonoticia_20190718124348_640Prácticamente cada semana vemos nuevos indicadores económicos que dan cuenta de que estamos en una clara etapa de desaceleración económica y probablemente próximos a entrar en recesión. El Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa promedio trimestral de 2.41% en el periodo de 2013 a 2018, y pues todo parece indicar que este año, en el mejor de los casos, tal vez logremos crecer a una tasa de 0.2%, tal como lo ha pronosticado el Grupo Financiero Citibanamex. Si consideramos que en el primer trimestre de 2019 el PIB creció a una tasa de 1.2%, pues resulta claro que en el resto de los trimestres del año veremos caídas en la tasa de crecimiento del PIB, de manera que el crecimiento promedio anual quede en ese 0.2% que se estima. En esta entrega analizamos tres de los indicadores económicos que se publicaron la semana pasada y que dan cuenta de la difícil situación por la que atraviesa la economía nacional:

Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE)

El viernes 26 de julio, el INEGI dio a conocer el IGAE, que podemos decir que es una proxy mensual para el PIB. Los datos no fueron nada halagüeños ya que en el comparativo de mayo de 2019 respecto al mismo mes de 2018 el IGAE disminuyó -0.43%, con lo que se ligan dos meses consecutivos con disminuciones en este indicador (había caído -1.46% anualizado en abril). La caída anualizada del mes de mayo de este año fue producto de un incremento de 0.48% en las actividades primarias, una contracción de -3.35% en las secundarias y un aumento de 0.93% en las actividades terciarias. Profundizando en la evolución de las actividades secundarias, tenemos que en el comparativo de mayo de 2019 respecto del mismo mes de 2018, la minería se desplomó -8.90%, mientras que la generación de electricidad, gas y agua aumentaron 1.60%, la construcción cayó -9.75%, y la industria manufacturera aumentó apenas 0.68%.  En cuanto a la evolución de las actividades terciarias, destaca que en el periodo de referencia, el comercio al por mayor se desplomó -5.10%, mientras que el comercio al por menor aumentó 4.21%.

Análisis Enero – Mayo 2019

2787aainegi-crecimiento-industria-150318-2Ahora, con los datos acumulados de los primeros cinco meses de 2019 respecto de los mismos meses de 2018, vemos que el IGAE total presenta un incremento de tan sólo 0.32%. Este crecimiento contrasta con el aumento de 2.04% observado en los primeros cinco meses de 2018. De hecho el de 2019 es el arranque de año más lento desde el año 2009, cuando en los primeros cinco meses de dicho año el IGAE se desplomó -7.48%.

El aumento marginal de 0.32% es producto de un incremento de 3.98% en las actividades primarias, una caída de -1.64% en las actividades secundarias y un incremento de 1.11% en las actividades terciarias. Analizando a detalle el comportamiento de las actividades secundarias, vemos que la minería muestra una contracción de -8.15%, la generación de electricidad, gas y agua una disminución de -0.47%, la construcción una caída de -3.23%, mientras que las industrias manufactureras presentan un incremento de 1.03%. Analizando a detalle la evolución de las actividades terciarias, destaca que el comercio al por mayor presenta una caída de -1.40%, mientras que el comercio al por menor un aumento de 2.89%.

Las cifras del IGAE denotan una clara tendencia a la baja y de hecho provocaron que los dos principales índices accionarios, de la Bolsa Mexicana de Valores y de Biva, alcanzaran nuevos mínimos del año el pasado viernes 26.

Balanza Comercial

El mismo viernes 26 de julio, el INEGI publicó las cifras de la balanza comercial de México al mes de junio y las cifras son muy preocupantes. En el comparativo de junio de 2019 respecto al mismo mes de 2018, las exportaciones crecieron 1.2% pero las importaciones se desplomaron -7.8%. La caída de las importaciones en dicho mes se debió a una disminución de -7.1% en las importaciones de bienes de consumo, caída de -6.2% en las importaciones de bienes intermedios y contracción de -21.2% en las importaciones de bienes de capital. La caída de las importaciones pudiera pensarse que es positiva porque implica la posibilidad de expandir la producción nacional, pero en este caso lamentablemente no es eso lo que lo explica. La caída de las importaciones en el contexto actual lo que denota es que dada la debilidad de la producción nacional y del comercio al mayoreo, que se está dejando de importar porque simplemente no hay una demanda robusta.

De esta manera, tenemos que en el acumulado de los primeros seis meses de 2019, México registra un superávit en su balanza comercial por 3.145 mil millones de dólares (mmdd), cifra que contrasta con el déficit de -4.468 mmdd observado en el primer semestre de 2018. El haber pasado de un déficit comercial a un superávit, se debió a que en el comparativo del primer semestre de 2018 al mismo semestre de 2019, las exportaciones totales crecieron 3.7%, mientras que nuestras importaciones subieron apenas 0.2%.

Encuesta Nacional de Empresas Constructoras

Industria_de_la_ConstrucciónEl INEGI publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras con cifras al mes de mayo y los resultados también son muy preocupantes. En el comparativo de mayo de 2019 respecto al mismo mes de 2018 el valor de la producción de esta industria cayó -10.9%, producto de que el valor de la construcción en obras de edificación se contrajo -16.8%, el valor de la construcción de obras de ingeniería civil cayó -6.2%, mientras que el valor de los trabajos especializados para la construcción aumentó apenas 0.2%.

De esta manera, en el acumulado de los primeros cinco meses de 2019 respecto de los mismos meses de 2018, el valor total de la producción de la industria de la construcción cayó -5.1%, el valor de las obras de edificación presenta una disminución de -6.6%, el valor de la construcción de obras de ingeniería civil registra -4.3%, mientras que el valor de los trabajos especializados para la construcción acumula una caída de -0.5%.

Conclusiones

La evolución del IGAE, de las importaciones mexicanas y de la industria de la construcción nos muestran un panorama muy complicado para la economía nacional, y la expectativa es de que las cosas se complicarán más antes de arreglarse. Como lo he señalado en pasadas entregas, no existe ningún elemento exógeno, que haga suponer que la situación se revertirá. La inversión privada continúa a la baja, cada vez es más común escuchar a empresarios quejarse de bajas ventas en el mercado interno, los Estados Unidos comenzarán a desacelerarse poco a poco por lo que no es espera tampoco un repunte de exportaciones, la inversión  pública igualmente es insuficiente y va rezagada, entre otros tantos datos duros adicionales.

Ante esta realidad, no hay más que hacernos más eficientes y productivos en las empresas, abatir la mayoría de los costos que no generan valor agregado a nuestro cliente y producto, centrarnos en el consumidor, ser innovadores. En eso es en lo que debemos trabajar porque eso es lo que está en nuestras manos hacer.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Se materializa la desaceleración económica de México

industria-maquiladora-1024x683-724x400Mucho se ha dicho respecto a la fuerte desaceleración de la actividad económica que está sufriendo nuestro país en el primer semestre de 2019, lo que de hecho ha ocasionado que la mayoría de los analistas anticipen que la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) sea de apenas 1.5% este año. En la semana que recién concluyó se dieron a conocer diversos indicadores por parte del INEGI,  que confirman dicha predicción, los cuales se presentan a continuación.

Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE)

El pasado 26 de abril, el INEGI dio a conocer que el Índice de volumen físico del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) creció apenas 1.1% anualizado en febrero de este año, tasa inferior al 1.3% observado en el mes inmediato anterior y también por debajo del 2.2% registrado en febrero de 2018.

Para tener una fotografía más completa respecto a la evolución del IGAE, tenemos que en el comparativo del primer bimestre de 2019 respecto a los mismos meses de 2018, dicho indicador creció 1.2%, lo que se debió de un aumento de 6.2% en su componente de actividades primarias, caída de -0.9% en las actividades secundarias y crecimiento de 1.9% en las actividades terciarias.

La caída de -0.9% en las actividades secundarias es muy preocupante y ésta se debe a que la Minería se contrajo -8.4%; la  Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de  agua y de gas por ductos al consumidor final cayó -1.4%; la Construcción creció apenas 0.1%; mientras que las Industrias manufactureras aumentaron apenas 1.2%. Llama fuertemente la atención el dato de crecimiento de 1.2% en la industria manufacturera, ya que se compara desfavorablemente con el sólido crecimiento de 2.8% anualizado observado en el primer bimestre de 2018.  Cabe señalar que la caída de -0.9% en el IGAE de las actividades secundarias en el primer bimestre de 2019 contrasta con el aumento de 0.7% anualizado observado en el primer bimestre de 2018.

7b1aEn cuanto a las actividades terciarias, su incremento de 1.9% en el primer bimestre de 2019, es producto de que el Comercio al por mayor creció 1.5%; el Comercio al por menor subió 3.4%; los Transportes, correos y almacenamiento e Información en medios masivos subió 0.7%; los Servicios financieros y de seguros, y los Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles aumentaron 3.4%; los Servicios profesionales, científicos y técnicos, así como los Corporativos y Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación crecieron 6.2%; los Servicios educativos y los Servicios de salud y de asistencia social crecieron 0.8%; los Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos, así como otros servicios excepto actividades gubernamentales cayeron -1.4%; los Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas disminuyeron su actividad en -1.9%; y las Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales cayeron -3.1%. Se debe hacer mención de que el incremento de 1.9% en las actividades terciarias contrasta negativamente con el aumento de 2.7% anualizado observado en el mismo bimestre de 2018.

Con los datos del IGAE reportados al primer bimestre de 2019 no queda lugar a dudas de que el ritmo de actividad económica es menor al observado un año antes; y que de hecho en el arranque de 2019 la industria del país se encuentra en contracción.

Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM)

El pasado 22 de abril el INEGI publicó los resultados de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) y con ella podemos ver que en el comparativo del primer bimestre de 2019 respecto a los mismos meses de 2018, el valor de la producción de los productos elaborados en totalidad de la industria manufacturera creció apenas 2.3% nominal (tasa por debajo de la inflación del periodo, la cual fue de 3.94%, lo que implica una caída en términos reales de -1.58%).

El porcentaje de crecimiento del valor nominal de la producción confirma que la industria manufacturera atraviesa graves problemas. A continuación se presenta el crecimiento nominal porcentual del valor de la producción de cada una de las ramas de actividad (en paréntesis se hace mención de la tasa de aumento o caída y las ramas de actividad están ordenadas de mejor a peor desempeño): Industria del papel (8.5%); Industrias metálicas básicas (8.0%); Industria de las bebidas y del tabaco (7.4%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (6.9%); Industria del plástico y del hule (4.9%); Industria de la madera (4.6%); Fabricación de maquinaria y equipo (4.3%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (3.3%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (3.0%); Fabricación de equipo de transporte (2.7%); Industria alimentaria (1.6%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (1.4%); Industria química (0.3%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-0.5%); Fabricación de prendas de vestir (-0.7%); Otras industrias manufactureras (-1.5%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-1.5%); Impresión e industrias conexas (-3.8%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-3.9%); Fabricación de productos metálicos (-4.8%); y Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-6.3%). Llama la atención el caso de la rama de fabricación de equipo de transporte, ya que ésta aumentó apenas 2.7%, tasa por debajo de la inflación del periodo, lo que implica que la mayor actividad manufacturera del país contrajo el valor de su producción en términos reales en -1.19% anualizado en el primer bimestre del año.

Manufactura rama 1er b 2019

Como se puede apreciar, hay 7 ramasde actividad que aumentaron el valor de su producción por encima de la inflación del periodo, hay 6 ramas de actividad que aumentaron su valor de la producción nominalmente, aunque por debajo de la inflación; y hay 8 ramas de actividad que registraron una disminución de su valor de la producción en términos nominales y desde luego, que también en términos reales. Esto implica pues que de un total de 21 ramas de actividad manufacturera, 14 presentan una caída en términos reales en el valor de su producción.

Ahora, en cuanto a la evolución del valor de la producción de la industria manufacturera, por entidad federativa, en el comparativo del primer bimestre de 2019 respecto a los mismos meses de 2018, tenemos lo siguiente (en paréntesis se presenta la tasa de incremento o caída nominal y los estados están ordenados de mejor a peor desempeño): Baja California (31.1%), Puebla (21.0%), Yucatán (20.4%), Baja California Sur (19.4%), Nuevo León (11.7%), Tlaxcala (11.4%), Michoacán (9.1%), Veracruz (8.8%), Chihuahua (8.0%), Sonora (5.8%), Sinaloa (4.9%), Jalisco (3.5%), Querétaro (3.1%), Estado de México (1.4%), Colima (1.1%), Tamaulipas (0.4%), Ciudad de México (0.4%), Hidalgo (0.2%), Coahuila (-2.6%), Guerrero (-2.8%), Durango (-3.1%), Morelos (-4.5%), San Luis Potosí (-4.6%), Nayarit (-5.4%), Quintana Roo (-6.5%), Chiapas (-6.5%), Zacatecas (-8.6%), Guanajuato (-8.8%), Oaxaca (-9.6%), Tabasco (-9.9%), Aguascalientes (-15.6%), Campeche (-35.6%).

Manufactura estados

Vemos que hay 11 estados con crecimiento del valor nominal de su producción manufacturera por encima de la inflación del periodo, hay 7 estados que registraron incremento nominal en el valor de su producción manufacturera, pero a una tasa por debajo de la inflación del periodo por lo que sufrieron una disminución en términos reales, y hay 14 estados que registraron una caída nominal en el valor de su producción manufacturera, entre los que destacan los casos de Guanajuato y Aguascalientes.

A manera de conclusión, podemos señalar que la desaceleración económica es un fenómeno real y que inclusive ha comenzado a afectar el mercado laboral con una mayor tasa de desocupación (3.6% en marzo, su mayor nivel de los últimos cuatro años). Dado lo anterior, es importante fortalecer las políticas públicas que incentiven la inversión y el empleo. El clima de incertidumbre económica, tanto por factores internos como externos, que se ha vivido en el arranque de este año no ha favorecido al país y se deben implementar medidas para revertir esta situación antes de que sea demasiado tarde y estemos hablando ya de recesión.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt