Se les acabó la fiesta: dos serios problemas de China

China sin duda es una nación que ha logrado avances gigantescos en materia de desarrollo económico y social. Desde que el gigante asiático comenzó a abrirse y reformar su economía en 1978, su crecimiento del PIB había promediado más del 9% anual y más de 800 millones de personas han salido de la pobreza. También ha habido mejoras significativas en el acceso a la salud, la educación y otros servicios durante el mismo período. De igual manera, es innegable su avance tecnológico y que efectivamente representa una amenaza para la hegemonía de Estados Unidos.

Pero ahora China enfrenta grandes problemas que hacen pensar a muchos que el sueño terminó, tales como: 1. La crisis en su sector inmobiliario; 2. La pérdida de confianza causada por la represión regulatoria para sus titanes tecnológicos (que ya ha durado dos años); 3. La vulnerabilidad de las cadenas globales de manufactura que ha provocado que muchas empresas globales quieran salirse total o parcialmente de dicha nación; 4. El hecho de que su sector privado enfrenta una deuda excesiva; 5. Los señalamientos de que China es uno de los países más irresponsables en materia ecológica y causantes de gran parte de los problemas del cambio climático; entre otros.

No obstante lo anterior, en esta entrega quiero centrarme en dos grandes problemas que enfrenta China y que se si bien no son sorpresivos, se materializaron y dieron a conocer la semana que recién concluye. En un artículo de German Lopez, publicado el pasado 18 de enero en el diario New York Times, y titulado “Buenos días. El gobierno autoritario de China se ha interpuesto en el camino del crecimiento del país”, se nos narra como es que dicha nación ha estropeado sus perspectivas de alguna vez superar a los EE.UU. en hegemonía económica e influencia global.

Un ascenso vacilante

Durante años, diversos analistas advirtieron que China podría desafiar a EE.UU. como la principal superpotencia mundial. Como el crecimiento de China superó regularmente a las principales economías occidentales, parecía estar en camino para convertirse en la economía más grande del mundo.

Pero incluso las predicciones más optimistas respecto al ascenso de China siempre previeron  que su crecimiento eventualmente se desaceleraría. Esa menor tasa de aumento de la producción ha llegado antes de lo esperado, como resultado de las malas decisiones del liderazgo chino, encabezado por su todo poderoso presidente Xi Jinping.

Dos acontecimientos publicados el martes 17 de este mes dejaron en claro que los riesgos para China se siguen acumulando. Los funcionarios chinos anunciaron que la población del país disminuyó en 2022 por primera vez en más de 60 años. También publicaron datos que muestran que la economía del país creció solo un 3% en 2022, muy por debajo del objetivo del gobierno para dicho año de 5.5 por ciento.

Ambos resultados están estrechamente relacionados con las políticas públicas implementadas por China. Los esfuerzos gubernamentales, que duraron décadas, para reducir las tasas de natalidad en todo el país, incluida la política de permitir que la mayoría de las familias tengan un solo hijo (misma que fue eliminada apenas en 2016), aceleraron la disminución de la población. Y la desaceleración económica está en parte ligada a la política de cero covid que China apenas abandonó el mes pasado, lo que sorprendió al país, mismo que no contaba con la preparación para reabrir.

El autor, German Lopez, explica lo que significan ambos acontecimientos para el futuro de China:

Crecimiento sofocado

Los expertos habían anticipado, desde hace mucho tiempo, la disminución de la población de China. Algunos analistas argumentan que el declive en realidad había comenzado desde hace años. De todos modos, la caída está llegando más rápido de lo esperado; las proyecciones anteriores de la ONU eran de que el declive poblacional chino comenzaría hasta la próxima década.

El recuento de la población de China en 2022 es de aproximadamente 1,400 millones, unas 850 mil personas menos que el año anterior, según estadísticas gubernamentales. Este dato destaca ya que no se había producido una disminución de la población china desde 1961, cuando el desastroso «Gran Salto Adelante» de Mao Zedong desencadenó una de las peores hambrunas registradas en la historia.

Y a pesar del impulso del gobierno para alentar a más parejas a tener hijos, la tasa de natalidad de China cayó a su nivel más bajo jamás registrado. La tasa de natalidad en 2022 se situó en 6.8 nacimientos por cada 1,000 habitantes (frente a los 7.5 por cada 1,000 del año anterior).

Ahora es casi seguro que India superará a China para convertirse en el país más poblado del mundo.

En China la población está envejeciendo rápidamente. La edad media en China ya ha superado a la de EE.UU. y podría superar los 50 años en promedio para 2050. Ni siquiera se espera que los países de Europa que envejecen más rápido superen la edad media de 50 sino hasta alrededor del año  2100.

La población en edad laboral de China alcanzó su punto máximo en 2014. Los ancianos ahora representan una quinta parte de sus 1,400 millones de habitantes. Es una tendencia que no será fácil de revertir: se prevé que la cantidad de personas de 65 años o más supere la población en edad laboral de China para el año 2080, según un análisis publicado por el Foro Económico Mundial el año pasado.

Esto es por demás relevante, ya que de acuerdo con Frederic Neumann, economista jefe para Asia de HSBC: «La economía china está entrando en una fase de transición crítica, ya no puede depender de una mano de obra abundante y competitiva en costos para impulsar la industrialización y el crecimiento». O sea, se les acabó el bono demográfico.  

Esto implica que a medida que la oferta de trabajadores comience a reducirse, el crecimiento de la productividad deberá aumentar para sostener el acelerado ritmo de expansión que su economía necesita para continuar con su proceso de desarrollo.

Es verdad que hasta cierto punto, China está siguiendo la trayectoria típica por la que han transitado los países ahora desarrollados: las tasas de natalidad tienden a disminuir y la edad promedio tiende a aumentar. Las tasas de natalidad también han disminuido en general en todo el este de Asia. Pero China aceleró su trayectoria a tal grado que ahora sus tasas de fertilidad son más bajas que las de EE.UU., Europa y Japón.

La disminución de la población es una pésima noticia para el crecimiento económico de China. Una población que envejece genera una fuerza laboral débil, y tiende a utilizar más recursos del gobierno a través de la asistencia por pensiones de jubilación y atención médica, como explicó Paul Krugman en Times Opinion.

La noticia demográfica llega en un momento en que el crecimiento económico se desacelera aun más. Y es que debemos recordar que la tasa de crecimiento de China comenzó a disminuir desde hace poco más de una década.

La política de cero covid implementada por el gobierno desde el surgimiento de la pandemia, empeoró el problema económico al obligar a gran parte del país, incluidos los grandes motores económicos como Shanghái, a cerrar abrupta y repetidamente cada vez que había un brote de la enfermedad. Ahora que se levantó dicha política, el virus se ha estado propagando rápidamente por todo el país, perjudicando nuevamente la economía de China en la medida que los trabajadores enfermos se quedan en casa y otros tantos prefieren no salir.

En ambos casos, las decisiones de los líderes chinos jugaron un papel central, sofocando el potencial de China. Obviamente, esto es posible en cualquier país, pero es un riesgo especialmente grande para China porque su forma autoritaria de gobierno concentra el poder con menos responsabilidad pública y rendición de cuentas. En la era de Xi Jinping, el poder se ha concentrado aún más.

Carl Minzner, investigador principal de estudios de China en el Consejo de Relaciones Exteriores, menciona que mientras que en las décadas de 1980 y 1990 en China se vivieron debates reales sobre muchas políticas estatales, ahora en día los líderes del Partido Comunista de China (PCCh) se ven obligados a simplemente repetir como un loro la línea política de Xi Jinping o quedarse callados para salvar su propio pellejo.

Futuro incierto

Ninguno de estos acontecimientos significa que el ascenso de China esté condenado al fracaso o a terminar abruptamente.  Es evidente que la China moderna, como fenómeno, no tiene precedentes, lo que hace que la predicción sobre su futuro sea muy difícil y cualquiera que diga que sabe lo que sucederá, sin dudas está mintiendo.

China es lo suficientemente grande como para seguir desempeñando un papel importante en el escenario mundial, y no se descarta que el tamaño de su economía pueda eventualmente superar al de EE.UU. La gran pregunta es si China se convertirá en una verdadera superpotencia, tan rica e influyente como lo es EE.UU.

Es importante considerar que el PIB per cápita de China es menos de una quinta parte del de los estadounidenses. Esto implica que en promedio, los chinos siguen siendo mucho más pobres que los estadounidenses.

China no sería el primer país en no cumplir las predicciones de que superaría a los EE.UU. En la década de 1980, los políticos y expertos estadounidenses temían que Japón hiciera lo mismo. Japón, en parte debido a una crisis demográfica, obviamente no lo hizo.

Los problemas de China sin duda abren toda clase de posibilidades para las naciones que efectivamente implementen políticas que las pongan en condiciones de competir. México es uno de esos países que se puede ver beneficiado, pero la gran pregunta es si las autoridades gubernamentales de todos los órdenes de gobierno tienen la capacidad de transformar las políticas públicas, y si el sector privado hará lo propio para capitalizar las oportunidades que estarán disponibles en esta ventana de tiempo.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Avanza la lucha contra la inflación, ¿qué esperar con las tasas de interés en 2023?

Más allá de la invasión de Rusia a Ucrania, el regreso a una vida “normal” después de la pandemia del virus chino de Covid-19, el año 2022 será recordado como el año en el que el mundo en su conjunto vivió la inflación de precios al consumidor más alta de los últimos 40 años (la más elevada de los últimos 22 años en el caso de México). Afortunadamente, para la mayoría de países, la inflación ha comenzado a ceder en los últimos meses. Entre los países que más han logrado bajar su tasa de inflación en el último mes, destacan: Holanda, que pasó de 14.3% a 9.9%; India, que pasó de 6.8% a 5.9%; Brasil, que pasó de 6.5% a 5.9%; y España de 7.3% a 6.8%.

Una parte de la explicación de la disminución de la tasa de inflación interanual en muchos países se encuentra en la implementación de políticas monetarias restrictivas, que se han traducido en mayores tasas de interés, en la mayoría de los países.  Si bien los aumentos en tasas de interés tienen efectos de mediano plazo, y no ayudan a estabilizar los precios de algunos bienes como los alimentos, si pueden servir para evitar un mayor deterioro de las expectativas de inflación.

Desde mi punto de vista, lo que más ha ayudado en la lucha contra la inflación es que el precio del barril de petróleo alcanzó un máximo en junio de este año y desde entonces ha venido disminuyendo hasta el punto en el que ahora en día su precio se encuentra en un nivel apenas por encima del de hace un año.  Las razones de la disminución del precio del petróleo son varias, pero destacan: 1. El lento crecimiento de la economía de China; 2. El hecho de que Rusia sigue vendiendo su petróleo (con un precio castigado); y 3. Las perspectivas de menor crecimiento económico o inclusive recesión, en la mayoría de las economías del mundo en 2023.

Otro factor que ha contribuido en la lucha contra la inflación es el hecho de que la mayoría de los precios internacionales de los alimentos han regresado a su nivel de hace un año, después de haber alcanzado un pico en marzo de este año. Tenemos que de acuerdo con el índice de precios de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), entre noviembre de 2021 y el mismo mes de 2022 el índice de precios de los alimentos registra un incremento de apenas 0.3% (cabe señalar que la inflación mensual interanual de alimentos, medida a través de este índice llegó a ser de 33.95% en marzo de este año y ha venido disminuyendo gradualmente desde entonces). No obstante lo anterior, cabe destacar que en noviembre de 2022, los precios de cárnicos, lácteos y cereales todavía se encuentran 4.1%, 9.2% y 6.3% por encima de su nivel de hace un año, respectivamente.    

En los Estados Unidos también van avanzando en su lucha contra la inflación. El martes 13 de diciembre, se publicó que la inflación interanual de noviembre bajó a 7.10% desde el 7.70% observado en octubre. Hubo mejoría en la mayoría de sus componentes agregados ya que la inflación de alimentos bajó de 10.90% a 10.60%, la de Energéticos disminuyó de 17.60% a 13.10%, mientras que la subyacente bajó de 6.30% a 6.00%.  Se debe destacar que las tasas de inflación general y subyacente siguen siendo inaceptables y es por ello que el Banco de la Reserva Federal (FED) realizó siete incrementos en su tasa de interés de fondos federales. En su reunión del 13 y 14 de diciembre el aumento de tasa fue de 0.50 puntos porcentuales, lo cual contrasta con los incrementos de 0.75 puntos porcentuales en las anteriores cuatro decisiones del Comité de Mercado Abierto de la FED.

De hecho, en su conferencia de prensa para el anunció de la decisión de política monetaria, el presidente de la FED, Jerome Powell, dejó en claro que las tasas de interés tendrán que subir más de lo proyectado previamente ya que la inflación se mantiene muy por encima de la meta. Esto derrumbó los mercados bursátiles los dos días posteriores.

En el caso de México, también se han registrado avances en materia de inflación general, apoyados principalmente en lo mencionado líneas arriba. Tenemos que durante noviembre de este año, la inflación interanual de precios al consumidor fue de 7.80%, tasa por debajo del 8.41% observado en octubre, ubicándose como la menor tasa inflacionaria desde mayo de 2022. El gran problema es que no obstante de que la inflación general fue menor, la tasa de inflación subyacente subió a 8.51% interanual, producto de que la inflación de mercancías aumentó a 11.28% y la de servicios subió a 5.35%.  En cuanto a la inflación de mercancías, destaca que la de alimentos procesados, bebidas y tabaco se mantiene muy elevada y fue de 14.08% en la segunda quincena de noviembre. En cuanto a la inflación no subyacente, ésta disminuyó a 5.73% interanual en noviembre, producto de que la de bienes agropecuarios se moderó a 8.89% interanual y la de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno fue de apenas 3.23%. 

En el caso de México, quiero insistir en la importancia del dato de inflación subyacente de 8.51%, ya que es una medida de la tendencia general de evolución de los precios, cuando se excluyen los elementos más volátiles del índice de precios. Este componente inflacionario resultó el más alto desde agosto del año 2000 y es lo que mantiene preocupada a la Junta de Gobierno del Banco de México.  Es por esta evolución que las perspectivas inflacionarias continúan muy deterioradas y por lo que continúan los apretones monetarios por parte del Banco de México.

Tras darse a conocer el dato de inflación general de 7.80%, el grupo financiero Citibanamex publicó que anticipa que la inflación general para el cierre de 2022 será de 8.6%, aunque con riesgos sesgados a la baja. Esto implica que se espera una escalada fuerte de precios en diciembre o un rebote de la inflación de 7.80% a 8.6%.  Citibanamex también ha mencionado que espera que la inflación sea de 4.8% al final de 2023.

La elevada inflación subyacente y las deterioradas expectativas de inflación para este año y el 2023, provocaron que la Junta de Gobierno del Banco de México anunciara el 15 de diciembre que decidió incrementar en 0.5 puntos porcentuales su tasa de interés objetivo a un nivel de 10.5%, aunque cabe destacar que al igual que en el caso de la FED, esto implica una moderación en el ritmo de incremento de las alzas. Así mismo, se debe destacar que el voto de los miembros de la Junta de Gobierno estuvo dividido, con el subgobernador Esquivel optando por un aumento de 0.25 puntos porcentuales. Ningún miembro votó por un alza de 0.75 puntos porcentuales, lo que india que el conjunto de los miembros apoya la moderación en el ritmo de alzas (fue de 75pb en noviembre).

Cabe destacar que junto con el comunicado de prensa emitido al respecto, el Banxico publicó ajustes moderados a sus trayectorias de inflación. Los ajustes más significativos fueron a los de inflación subyacente durante 2023, aunque se aprecia el optimismo del banco central con pronósticos por debajo de las expectativas de la mayoría de los analistas.

En su comunicado de prensa, el Banxico reitera que sigue anticipando que la inflación converja a la meta de 3% hasta el tercer trimestre de 2024. Sin embargo, el cumplimento de dicha expectativa esta sujeta a diversos riesgos. Al alza: i) persistencia de la inflación subyacente en niveles elevados; ii) presiones inflacionarias externas derivadas de la pandemia; iii) presiones en los precios agropecuarios y energéticos por el conflicto geopolítico; iv) depreciación cambiaria; y v) mayores presiones de costos. A la baja: i) una desaceleración de la economía global mayor a la anticipada; ii) una disminución en la intensidad del conflicto geopolítico; iii) un mejor funcionamiento de las cadenas de suministro; iv) un menor traspaso de algunas presiones de costos; y v) un efecto mayor al previsto de las medidas del Gobierno Federal ante la carestía. El Banxico apunta que si bien algunos choques han dado señales de mitigación, el balance de riesgos en la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico sigue sesgado al alza.

La Junta también mencionó en su comunicado (y lo hace explícitamente) que será necesario incrementar la tasa de interés nuevamente en febrero de 2023, y que “hacia delante, valorará la necesidad de ajustes adicionales en la tasa de referencia” y su magnitud.  Para varios analistas, lo anterior abre la puerta para detener el ciclo de alzas a partir de marzo de 2023, con lo que se reafirmaría el pronóstico de una última alza de 0.25 puntos porcentuales en febrero para llevar la tasa objetivo a un nivel de 10.75%. Esta creencia está sustentada en la desaceleración del índice general de la inflación y sus sorpresas positivas recientes, la estabilización de las expectativas inflacionarias en la mayoría de las encuestas, el menor ritmo de incrementos en tasa de interés por parte de la FED de Estados Unidos, así como a la muy elevada tasa de interés real (10.50% en tasa de interés vs 7.80% en inflación).

Como conclusión de todo esto podemos mencionar que se han logrado avances en la lucha contra la inflación, pero tardaremos muchos meses más para volverla a ver en niveles aceptables para el Banco de México. Durante ese periodo, viviremos con elevadas tasas de interés, lo cual mermará la inversión productiva y el consumo, en detrimento de la actividad económica. Es posible que en 2023 México se libre de una recesión, pero sin duda será un año de menor crecimiento económico, lo que dará como resultado que al quinto año del actual sexenio, el saldo de crecimiento sea cero, el peor desempeño económico desde la década de los ochenta.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

$2 mil billones de deuda mundial descansan precariamente en $2 billones de oro

Derivado de que las presiones inflacionarias continúan en Estados Unidos, el pasado jueves 2 de noviembre, el Banco de la Reserva Federal (FED) anunció su decisión de aumentar su tasa de interés de fondos federales una vez más en 0.75 puntos porcentuales para llevarla a un nivel de 3.75% a 4.00%. De la mano de lo anterior, vemos que la semana pasada, la hoja de balance de la FED alcanzó su nivel más bajo del año, con una caída de $242 mil millones de dólares desde su máximo en abril. Con esto vemos que el banco central estadounidense está acelerando el ritmo de apretón cuantitativo (QT).

No obstante lo anterior, el mundo sigue enfrentando enormes riesgos en materia financiera derivado de la explosión monetaria y de deuda de los últimos 50 años, misma que se exacerbó desde 2008. En un  artículo de Egon von Greyerz, publicado en GoldSwitzerland.com el 30 de octubre, y titulado “$2 Quadrillion Debt Precariously Resting On $2 Trillion Gold” nuevamente se pinta un panorama muy negro para el sistema financiero global y se hacen una serie de recomendaciones para protegerse de los riesgos por si llega el apocalipsis financiero.

Egon von Greyerz

El circo mundial

El artículo de von Greyerz comienza haciendo una descripción de lo que él denomina un circo mundial, que está llegando cada vez a más naciones, tal y como se esperaba. Este circo político es normal que ocurra justo en los momentos finales de la era de la burbuja financiera más extraordinaria de la historia.

Obviamente, es la creación de deuda, la impresión sin control de dinero y la resultante degradación de la moneda, lo que ocasionará la inevitable caída de otro sistema monetario más. Esta ha sido la norma a lo largo de la historia.

La historia de esta caída comenzó en esta ocasión con el cierre de la ventana de convertibilidad de oro por dólares, en agosto de 1971. Ese fue el comienzo de un circo financiero y político que fue agregando continuamente más riesgo con el fin de mantener el show en marcha.

Una agitación económica siempre provoca un caos político con una puerta giratoria de líderes y partidos políticos que van y vienen. Y esto es lo que está empezando a suceder ahora. Veamos el caso del circo en el Reino Unido, con un desfile de personajes que hemos visto entrar y salir de Downing Street en los últimos seis años. Primero fue el primer ministro David Cameron, quien tuvo que renunciar en 2016 debido a un mal manejo del Brexit. Luego, le siguió Theresa May, quien tuvo que irse en 2019 porque no pudo hacer nada, incluido en materia del Brexit. Luego llegó Boris Johnson, quien ganó la mayoría conservadora más grande de la historia, pero se vio obligado a renunciar en 2022 debido a sus escándalo de Partygate durante el Covid.

Llegó Liz Truss como primer ministro en septiembre de este año, pero solo duró 44 días debido al mal manejo del presupuesto por parte de ella y su ministro de finanzas, Kwasi Kwarteng. En unos días consiguieron colapsar la libra y los gilts (bonos) del Reino Unido en los mercados internacionales, lo que provocó que el Banco de Inglaterra tuviera que intervenir. Tanto los gilts, instrumentos financieros derivados y fondos de pensiones del Reino Unido estuvieron al borde de la implosión.

Liz Truss y Rishi Sunak

Y ahora el carrusel ha cerrado el círculo con la llegada de Rishi Sunak, el ex canciller de Hacienda de 2020 a 2022, tomando el timón gracias a que Boris Johnson se retiró de la contienda. Boris claramente decidió que los discursos y otros compromisos privados serían más fructíferos que ser parte del circo. Pero seguramente no pasará mucho tiempo antes de que vuelva a intentar volver.

¡Qué circo!

La evidencia muestra que al final de una era económica, tenemos los peores líderes que siempre prometen pero nunca cumplen.

Y es que en un sistema global en bancarrota, se llega a un punto en el que el valor del dinero impreso muere y cualquier cosa que prometa un líder ya no se puede comprar con dinero falso (fiat) que siempre tendrá CERO valor intrínseco.

Pero nadie debe creer que esto solo está sucediendo en el Reino Unido. Los Estados Unidos tienen un líder que lamentablemente es demasiado viejo y no está al mando, tienen a un “encargado” que no es respetado por nadie. Entonces, si Biden, como muchos creen, no llega al final de su período, es probable que EE.UU. tenga un verdadero circo de liderazgo. Además, la economía de EE.UU. tiene una enfermedad crónica y ha tenido que conducirse con déficits fiscales durante 90 años para poder crecer. Lo que mantiene vivo a los Estados Unidos temporalmente es el dólar, que es fuerte porque es el caballo menos feo en el establo de las monedas. O como se dice coloquialmente: “en el reino de los ciegos el tuerto es rey”.

Por su parte, Angela Merkel le dejó una muy mala mano al canciller Olaf Scholz en Alemania, pero ciertamente las cosas no han mejorado desde que asumió el cargo en 2021 y Alemania está al borde del colapso en medio de una crisis energética.

La mayoría de los países están igual. Macron no tiene mayoría en Francia y las huelgas paralizan su país a diario. Y su nueva contraparte italiana, la primera ministra Georgina Meloni, ciertamente no midió sus palabras cuando en un discurso le dijo sus verdades al presidente francés después de que éste hubiera hecho comentarios sobre Italia, calificando al país de «repugnante, cínico e irresponsable».

Pero para las personas (como yo) que tienen dificultades para aceptar la ola actual de Wokeismo en el mundo, el ataque de Meloni a esta moda (o movimiento) y su fuerte defensa de los valores familiares es «imprescindible». Por lo tanto, nos da una luz de esperanza de que aún quedan líderes que se atreven a expresar sus puntos de vista, que la mayoría de los medios, incluidas las redes sociales, censuran hoy.

Servidumbre por deuda

La historia nos muestra las diferentes formas como se ha dado el castigo por falta de pago.

A principios de la República romana, hace unos 2,500 años, había una servidumbre por deudas llamada Nexum. En términos simples, un prestatario comprometía su persona como garantía para el pago de la deuda. Si no pagaba su deuda, a menudo era esclavizado por un período indeterminado.

Saltando rápidamente a los tiempos modernos, significaría que la mayoría de las personas, especialmente en Occidente, serían esclavos de la deuda hoy. ¿Y qué hace la gente endeudada? Pues trabajar incansablemente para “tratar” de pagar sus deudas.  Es así que la gran diferencia hoy es que la mayoría de las personas son esclavas por deudas pero tienen libertad física. Dado que prácticamente nadie, individuos, empresas o estados soberanos, no tiene la intención ni la capacidad de pagar la deuda, el mundo ahora tiene una esclavitud de deuda crónica con respecto a los grandes dueños del capital.

Pero es incluso peor que eso. En la práctica sabemos que el campo de juego está totalmente sesgado a favor de los bancos, las grandes empresas y los ricos. Cuanto más dinero puedas jugar, más dinero podrás ganar.

Deuda global de $300 billones más $2.2 miles de billones de derivados y pasivos

Solo hay que mirar lo sucedido en los últimos 50 años, desde 1971. A nivel mundial, los gobiernos y los bancos centrales han contribuido a la creación de casi $300 billones de dólares de dinero nuevo, más una gigantesca cantidad de cuasi dinero en la forma de pasivos no financiados e instrumentos financieros derivados por un monto de $2.2 miles de billones, lo que hace un total global de 2.5 miles de billones de dólares ($2,500,000,000,000,000 USD).

A medida que la deuda explota por la subida en las tasas de interés y surge la necesidad de refinanciar (dada la imposibilidad de amortizar capital), el mundo podría enfrentar una carga de deuda de 3 mil billones de dólares para 2025-2030 a medida que los derivados y los pasivos no financiados se conviertan en deuda.

Derivados: el arma financiera más peligrosa creada

Los derivados no son un instrumento nuevo. Por ejemplo, durante la burbuja de la tulipomanía en Holanda en el siglo XVII, ya era posible intercambiar opciones sobre bulbos de tulipanes. Una “opción” es una clase de instrumento financiero derivado que le da al poseedor el derecho a comprar (call) o a vender (put) un activo con un determinado precio en el futuro.  Un ejemplo muy simple es que si yo tengo un contrato put de $10,000 USD con un precio de ejecución de $20.50 pesos por dólar con vencimiento en junio de 2023, al llegar la fecha de ejecución, si el tipo de cambio ese día está en 20.00 pesos por dólar, desde luego que me va a interesar ejecutar el put y me ganaría $5,000 pesos (menos el coso de la prima); si el día de la ejecución del contrato el tipo de cambio spot está en $21 pesos por dólar, entonces no ejecuto el put y sólo pierdo la prima que pagué por comprar la opción.

Hoy en día, el sistema financiero ha desarrollado toda clase de derivados para convertirse en instrumentos tan sofisticado que prácticamente ninguna transacción financiera puede llevarse a cabo sin involucrar alguna forma de cobertura a través de derivados.

Pero el mayor problema con los derivados es que los quants (profesionistas que usan técnicas cuantitativas, matemáticas, estadística y programación para modelar el valor de instrumentos financieros) que los crean no entienden las consecuencias de sus acciones. Y la alta gerencia de bancos y empresas, incluidas las juntas directivas, no tienen ni idea del riesgo masivo que representan los derivados.

El colapso en 1998 del LTCM (Long Term Capital Management), creado por los premios Nobel y la crisis de las Sub-Prime de 2007-2009 es una prueba clara del desconocimiento del riesgo de los derivados. Nuevamente vemos un ejemplo muy sencillo de este desconocimiento analizando la debacle de la empresa Comercial Mexicana, cuyos financieros jugaban a las finanzas con derivados del tipo de cambio.

Aparte, parece que cualquiera puede recibir un premio Nobel hoy. Solo vean el caso de Ben Bernanke, quien ha sido galardonado con el Premio Nobel de economía 2022. Hay que recordar que Bernanke, cuando encabezó la FED, imprimió más dinero que nadie en la historia a través del mecanismo de alivio monetario (QE por sus siglas en inglés). Lo que tenemos que entender es que el comité que elige al ganador del premio Nobel de economía es el Riksbank (banco central) sueco, que está lleno de impresores de dinero keynesianos.

Los derivados han sido una gran fuente de ganancias para todos los bancos involucrados. Inicialmente se crearon como instrumentos de cobertura defensivos, pero hoy en día son el instrumento financiero de destrucción más peligroso y agresivo.

Hace poco más de 10 años, los derivados globales existentes tenían un valor de 1.2 miles de billones de dólares. Luego, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Basilea decidió unilateralmente de la noche a la mañana, reducir a la mitad sus valores a $600 billones de dólares a través del cambio en la base de cálculo. Sin embargo, el riesgo equivalente a $1.2 miles de billones de dólares aún se mantuvo en ese momento.

Desde entonces, los derivados extrabursátiles (OTC por sus siglas en inglés) y que por definición no cotizan en bolsa, han experimentado un crecimiento explosivo al igual que todos los activos financieros. La belleza de los derivados OTC, desde el punto de vista de los emisores, es que no necesitan declararse como derivados negociados en bolsas.

Y hoy en día no existen sólo derivados de tasas de interés, commodities y Forex (divisas). No, estos instrumentos están involucrados en prácticamente todas las transacciones financieras. Todos los fondos de acciones y bonos involucran derivados. Y hoy en día, la mayoría de estos fondos consisten solo en instrumentos sintéticos y no contienen ninguna de las acciones o bonos virtuales que representan.

Bancos centrales al rescate de bancos del Reino Unido y Suiza

Hace solo un par de semanas, el Reino Unido y, por lo tanto, el sistema financiero mundial, estaban bajo una fuerte presión debido a que los derivados sobre tasas de interés de los fondos de pensiones colapsaron en valor después de conocerse la propuesta de presupuesto presentada por Liz Truss. Los fondos de pensiones están globalmente al borde del colapso debido al aumento de las tasas de interés y el riesgo de insolvencia. Para generar flujo de efectivo, los fondos de pensiones habían adquirido swaps de tasas de interés. Pero a medida que las tasas de los bonos aumentaron, estos swaps colapsaron en valor, lo que requería la liquidación de las posiciones o inyecciones de margen por parte de los fondos de pensiones.

Y, por lo tanto, el Banco de Inglaterra tuvo que apoyar a los fondos de pensiones y al sistema financiero del Reino Unido comprando una vez más toda clase de bonos, por un monto de 65 mil millones de libras esterlinas y así evitar el incumplimiento.

Por su parte, en el último par de semanas hemos visto una situación deprimente en Suiza. Los bancos suizos, a través del Banco Nacional Suizo (SNB), han recibido un apoyo continuo por un monto equivalente a $11 mil millones de dólares a través de swaps de divisas (una forma de préstamos en dólares) desde la Reserva Federal.

No se han revelado detalles de la situación suiza, excepto que 17 bancos están involucrados. También podrían ser bancos internacionales. Pero lo más seguro es que el enfermizo Credit Suisse esté involucrado. Credit Suisse acaba de anunciar una pérdida de 4 mil millones de francos suizos.

Lo que está claro es que estas situaciones en el Reino Unido y Suiza son solo la punta del iceberg de lo que está sucediendo en el sistema financiero internacional. El mundo está ahora al borde de otro momento Lehman Brothers que podría estallar en cualquier momento.

Los bancos centrales necesitan aspirar derivados por $ 2 mil billones de dólares

Estos derivados, que Egon von Greyerz estima en más de 2 mil billones de dólares (no los 600 billones de dólares informados por el BIS), son los que él predice que eventualmente derrumbarán el sistema financiero.

Cada derivado incluye un elemento relacionado a la tasa de interés. Y la construcción de todos estos derivados no anticipó el importante y rápido aumento de las tasas de interés que ha visto el mundo. Hay que recordar que Jerome Powell de la FED y Christine Lagarde del FMI, hace un año llamaban al episodio inflacionario como un fenómeno transitorio.

Con una deuda global de más de $2 mil billones de dólares, la protección es crítica

Este artículo se trata de las desastrosas consecuencias de años de mala y engañosa gestión de los gobiernos y los bancos centrales, que han impactado la economía y el dinero de la gente. Pero según la historia, al paso del tiempo, el oro ha demostrado ser la mejor protección o seguro contra estas malas gestiones.

Los inversionistas globales poseen unos $600 billones de dólares en acciones, bonos y propiedades que han disfrutado de una explosión de su valor durante 50 años (40 años para los bonos). ¿Pero por qué solo tienen $2.3 billones de dólares de un activo que sin falta y durante 5000 años siempre se ha apreciado y nunca ha reducido su valor a cero o que incluso haya visto reducido sustancialmente su valor con el tiempo?

Es el activo más simple de entender y apreciar. Se ve bien, incluso brillante y no tienes que entender la tecnología detrás de él ni el balance. Todo lo que necesitas entender es que, como resultado de su mala gestión monetaria y de deuda, todos los días y todos los años los gobiernos provocan el incremento en el valor de este activo.

Entonces, este activo que solo atrae el 0.5% de las inversiones financieras mundiales y que los gobiernos mantienen continuamente al alza a través de su constante creación de dinero es, obviamente, el oro.

Lo que muy pocos inversionistas saben, en parte porque los gobiernos suprimen este tipo de noticias, es que el oro es el único dinero que ha sobrevivido a lo largo de la historia. Todas las demás monedas han caído sin excepción a tener un valor de CERO y se han extinguido.

Con este récord perfecto de 100% por parte del oro, ciertamente es sorprendente que prácticamente nadie lo posea. Los inversionistas parecen no entender el oro ni su relevancia. Hay muchas razones para esto:

Los gobiernos odian el oro a pesar de que todas sus acciones hacen que el oro se aprecie considerablemente con el tiempo.

Por supuesto, son totalmente conscientes del hecho de que su manejo, totalmente inepto de la economía y del sistema monetario, destruye el valor del dinero fiduciario y aumenta el del oro.

Por eso les conviene ocultar su mala gestión de la economía suprimiendo el valor del oro a través de mercados  en lo que se intercambia es oro de papel (esos mercados que suprimen el valor de los metales, no contemplan la entrega física del mismo).

Pero la ignorancia de los inversores sobre el oro y la renuencia a comprarlo, muy pronto experimentarán un cambio tectónico.

Más de $2 mil billones de dólares de pasivos apoyados en solo $2 billones de oro

El oro total producido en toda la historia del mundo tiene un valor aproximado de unos 10.5 billones de dólares. La mayor parte de este oro está en joyería. Los bancos centrales de todo el mundo tienen $2 billones. Eso incluye $425 mil millones que supuestamente tiene Estados Unidos, aunque muchas personas dudan de esta cifra.

Entonces, con más de $2 mil billones (un dos y quince ceros) de dólares de deuda y pasivos que descansan sobre una base de apenas $2 billones de dólares de oro propiedad del gobierno, pues tenemos una cobertura de oro del 0.1% o un apalancamiento de 1000X.

Así que claramente es una pirámide inversa con una base muy débil. Un sistema financiero sólido necesita una base muy sólida de dinero real. Billones de dólares de deudas y pasivos no pueden sobrevivir descansando en esta débil cantidad de oro. Si el oro subiera 100X hasta los $160,000 dólares por onza, la cobertura sería del 10%, lo que todavía es difícilmente aceptable.

Así que el arma financiera de destrucción masiva de $2 mil billones está ahora en camino de destruir totalmente el sistema financiero fiat mundial. Este es un castillo de naipes global que de acuerdo con Egon von Greyerz, colapsará en algún momento en un futuro no muy lejano.

Obviamente, antes del colapso, los bancos centrales primero imprimirán cantidades ilimitadas de dinero para comprar hasta $2 mil billones de dólares de instrumentos financieros derivados que hay en circulación, convirtiéndolos en deuda en sus hojas de balance. Esto creará un círculo vicioso de más deuda, mayores tasas de interés y mayor inflación, con probable hiperinflación como costo por el incumplimiento de los mercados de deuda.

Ningún gobierno y ningún banco central pueden resolver el problema que han creado. Más de lo mismo simplemente no funcionará. Así que estos son los riesgos financieros gigantescos a los que se enfrenta el mundo ahora.

Obviamente no hay certeza en este tipo de pronósticos. Pero lo cierto es que hay que protegerse de riesgos de esta magnitud. No hay razón para creer que el oro jugará esta vez un papel diferente al que ha tenido a lo largo de la historia, preservando la riqueza y los ahorros.

Parece que el oro se erige como el único protector de un sistema monetario sólido y el único dinero que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

El cambio de actitud de los trabajadores y la escasez laboral

Una de las mayores restricciones que enfrenta la recuperación económica, en algunas partes del país, es la escasez de mano de obra. Es un problema mundial que también contribuye al incremento de precios que ahora sufrimos y que los bancos centrales buscan resolver provocando una recesión global. En el caso de México es común ver en las ciudades que toda clase de empresas publican sus vacantes laborales sin obtener respuesta, lo que les ocasiona pérdida de pedidos o penalizaciones por no cumplirlos a tiempo.  En esta entrega analizamos el impacto reciente que la escasez de mano de obra ha tenido en la producción nacional, lo que ha causado un crecimiento desmedido de las importaciones, y abordamos los cambios en las actitudes de los trabajadores, que los mantienen alejados del mercado laboral formal.

Respecto al impacto de la escasez de trabajadores en el desempeño económico, los datos del INEGI indican que entre el segundo trimestre de 2021 y el mismo trimestre de este año, la oferta y demanda agregadas crecieron 4.6%, tasa que en el actual contexto internacional puede considerarse como aceptable. Sin embargo, al analizar a detalle ese dato vemos cosas alarmantes. Desde el lado de la oferta agregada, el aumento de ésta obedece a un incremento anual del PIB de apenas 1.9% y un crecimiento de las importaciones de 12.3%. Es decir, las importaciones, como motor de la oferta agregada, crecieron casi seis veces más rápido de lo que aumento el tamaño de nuestra economía, lo que indica que nuestra inconclusa recuperación económica beneficia más a los extranjeros que a nosotros.

Por el lado de la demanda agregada, vemos que entre el segundo trimestre de 2021 y el mismo trimestre de 2022, el consumo privado creció 6.7% (pero como veremos a continuación, creció mucho más el consumo de bienes importados que el de bienes nacionales), el consumo de gobierno disminuyó -0.4%, la formación bruta de capital fijo (inversión productiva) aumentó 6.9%, mientras que las exportaciones de bienes y servicios son el componente más dinámico con un alza anual de 9.8% de crecimiento.

Profundizando en el análisis del consumo privado, las cifras de INEGI son alarmantes, por decir lo menos, y todos aparentemente somos responsables de ello. Sucede que entre el primer semestre de 2021 y el mismo semestre de 2022 el consumo privado en el mercado interior creció 7.8% anual real, por lo que ya se ubica 2.8% por arriba de su nivel del primer semestre de 2019. Es decir, el consumo agregado ya está arriba del nivel prepandemia. El problema es que el consumo de bienes nacionales muestra un crecimiento de apenas 2.8% este año y se ubica sólo 1.2% arriba del nivel de 2019, mientras que el consumo de bienes importados creció 17.1% anual real entre 2021 y 2022 ¡y se encuentra 25.4% por arriba del nivel de 2019!

Esto es indicativo de que la producción nacional de bienes y productos nacionales podría ser más alta e inclusive tal vez ya nos habríamos recuperado a un nivel de PIB prepandemia, si no fuera por nuestro excesivo crecimiento de importaciones de todo tipo de bienes finales, bienes intermedios e insumos.

En este sentido, como lo señalé líneas arriba, es innegable que al menos parte del elevado crecimiento de las importaciones se origina por los problemas de escasez de mano de obra, que restringen la producción nacional, lo que a su vez limita las posibilidades de crecimiento de muchos sectores productivos nacionales. Con esto en mente, a continuación comento la situación desde el punto de vista del cambio en la actitud de los trabajadores.  

En un artículo de Greg Ip, publicado en el Wall Street Journal del 21 de septiembre, y titulado “Las actitudes cambiantes de los trabajadores endurecen el mercado laboral” se hace una recapitulación de cómo la pandemia causada por el virus chino Covid-19, alteró las condiciones de trabajo y el ingreso que muchos colaboradores están dispuestos a aceptar. Si bien dicho artículo está escrito para lo que sucede en los Estados Unidos, me parece que tiene mucha aplicabilidad a lo que también pasa en México, por lo que en seguida plasmaré algunos de los puntos más relevantes y agregaré opiniones personales respecto al caso mexicano.

El artículo comienza señalando que el término “mercado laboral” no hace justicia a la compleja relación entre los trabajadores y sus puestos de trabajo. A diferencia de los bienes y servicios ordinarios, como losas de acero o tazas de café, a los trabajadores si les importa cómo los tratan, además de que tienen otras opciones de cosas que hacer con su tiempo, además de trabajar.

Esto se ha vuelto evidente a partir de algunos acontecimientos laborales recientes. Hace unos días, en Puebla, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw) aceptó la propuesta de incremento contractual presentado por la empresa Volkswagen de 11%; 9% directo al salario y 2% en prestaciones. De esta manera se conjuró la huelga que había estado amenazando. Por otra parte, la Mesa Técnica Tripartita que permitió levantar la huelga estallada por el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana en julio, no ha logrado establecer un acuerdo entre los telefonistas y Teléfonos de México, por lo que podría volver la posibilidad de huelga, pero en febrero o marzo de 2023. Hace un mes, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, más de mil mineros integrados al sindicato que a nivel nacional dirige Napoleón Gómez Urrutia comenzaron una huelga en la planta de Fertinal, propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex), luego que no alcanzaron acuerdos sobre el reparto de utilidades y violaciones al contrato colectivo de trabajo.

Estos ejemplos, y muchos más, sugieren que las actitudes y el balance de poder de negociación por parte de los trabajadores han cambiado de manera importante en los últimos años. El efecto es hacer que la mano de obra sea más escasa y más cara de lo que muestran los indicadores económicos ordinarios.

Por supuesto, las actitudes hacia el trabajo han evolucionado de manera gradual desde el siglo pasado, lo que refleja actitudes sociales cambiantes, como los esfuerzos por erradicar el trabajo infantil, los derechos de las madres a quedarse en casa tras dar a luz y si los empleadores deben ofrecer pagar las horas extras, brindar prestaciones para la atención médica u otros beneficios.

A veces, sin embargo, un solo evento cataliza un cambio acelerado. Por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial estimuló un gran impulso a la participación de las mujeres en la fuerza laboral de Estados Unidos. Ese hecho en el vecino del norte, desde luego que tuvo repercusiones importantes en la participación de la mujer en el mercado laboral en México.

La pandemia de Covid-19 podría haber catalizado, de manera similar, una reevaluación de lo que los trabajadores están dispuestos a hacer, por cuántas horas y con qué salario. Si bien esto consiste principalmente en evidencia anecdótica de lo que en Estados Unidos se ha denominado la «gran renuncia» o la «renuncia silenciosa», algunas evidencias empíricas en México apuntan en la misma dirección.

En el caso de México, la tasa de desocupación del 3.22% observada en el segundo trimestre de 2022, es inferior al 3.52% observado en el mismo trimestre de 2019, pero ahora hay una enorme cantidad de puestos de trabajo disponibles en la economía formal que antes no veíamos de manera tan alarmante ¿A qué se debe esto? Veamos, la tasa de participación laboral del segundo trimestre de 2022 fue de 59.82% y es un nivel similar a la de 60.2% observada en el segundo trimestre de 2019, por lo que queda claro que entre los que se retiraron del mercado laboral y los que ingresaron, básicamente la misma proporción de gente de más de 15 años está en el mercado laboral. Entonces eso nos deja con la siguiente hipótesis: el gran problema es que los números muestran que en el periodo de 2019 a 2022 la población ocupada creció en 2.45 millones de personas, pero de este total 1.30 millones se ocuparon en la economía informal y sólo 1.15 millones de personas ingresaron a la economía formal.

Los datos anteriores, reflejan que en México hay cierta renuencia de algunas personas a regresar al mercado laboral y que hay miles de personas renuentes a emplearse en la formalidad. Respecto a este punto ya hemos mencionado el excesivo nivel de endeudamiento de los trabajadores (con Infonavit, Fonacot, créditos de nómina, entre otros) y empleándose en la informalidad pueden evadir el pago de dichos compromisos.    

De acuerdo con Greg Ip, varios factores pueden erosionar la voluntad de las personas a trabajar. En primer lugar, las alternativas de qué hacer con el tiempo pueden volverse más atractivas, como el estar con la familia o realizar actividades de ocio. La libertad que genera el trabajar desde casa puede haber resultado tan agradable que algunos trabajadores preferirían renunciar antes que volver a encerrarse en una fábrica u oficina. En el caso de México, los apoyos que da el gobierno federal a través de sus programas asistencialistas pueden haber facilitado esta decisión para algunos; otros, puede ser, que simplemente ahora valoran menos el dinero o se acostumbraron a vivir con menos.

En segundo lugar, el trabajo mismo puede haberse vuelto más desagradable. El virus chino Covid-19 ha hecho que para algunos el trabajo en persona sea más riesgoso, mientras que las vacantes y el ausentismo han aumentado la carga de quienes si se presentan a trabajar. Es decir, supongamos que hay una planta mediana con 500 trabajadores y en ella hay ausentismo del 5% en un determinado día, pues resulta que ahora entre 475 personas tienen que hacer el trabajo de 500 por la misma paga. Muchos no están dispuestos a aceptar esto.

En ocasiones, el efecto de las condiciones en el mercado laboral es obvio. Sabemos que hay plantas donde los supervisores no tratan bien a la gente o no cuentan con instalaciones seguras. Además de que en algunas industrias es común no respetar los horarios laborales de los colaboradores (porque llegó tarde la materia prima, porque se fue la luz un rato o por lo que sea) o no se les pagan las horas extras. Todo esto termina por cansar a muchas personas y por eso se van a emprender algo por su cuenta (y es más fácil hacerlo en la informalidad). En resumen, a la gente no se le puede exigir ser más productiva, sin brindarle respeto y condiciones adecuadas, y esperar que se sientan felices en la empresa. 

El colapso en la oferta de trabajadores, calificados y no calificados, es indicativo de que mucha gente ya no está dispuesta a tolerar las mismas condiciones de antes por el mismo salario. Es por ello que estamos viendo incrementos importantes en los salarios promedio de las personas. En GAEAP realizamos un sencillo análisis con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI y calculamos las remuneraciones totales pagadas en promedio al mes por persona ocupada en la industria manufacturera. Vemos que en los primeros siete meses de 2019 fueron de 12,094 pesos, en los mismos meses de 2020 sumaron 12,537 pesos, en 2021 subieron a 13,888 pesos y en el periodo de enero a julio de 2022 se dispararon hasta 18,970 pesos por persona al mes. Esto implica que en términos nominales, las remuneraciones promedio subieron 36.3% entre 2021 y 2022 y 56.9% entre 2019 y 2022. Desde luego aquí también podemos ver parte de la razón de la elevada inflación  en México.

¿Cuánto durará esta nueva actitud de los trabajadores hacia el trabajo y el poder de negociación que conlleva? Es posible que ya esté cambiando conforme la economía se desacelera derivado de las políticas monetarias más astringentes. Si bien este año se espera que el PIB de México crezca un 2.0%, la previsión para 2023 es de un aumento de 1.4%. Este menor crecimiento podría enfriar el mercado laboral y provocar que las personas disponibles en el mercado laboral retornen a los empleos que ahora rechazan. Es posible que una tasa de desocupación en México superior al 4.0% haga que el balance de poder entre trabajadores y patrones regrese a estos últimos. Ya lo veremos en los próximos meses.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La inflación puede descarrilar el Paquete Económico 2023

La semana que recién concluye ocurrieron dos eventos importantes en materia económica. Ambos sucedieron el jueves 8, y el primero fue el anuncio de que la inflación de precios al consumidor subió a 8.70% anual durante agosto, el nivel más alto desde diciembre del año 2000, cuando ésta fue de 8.96%. El otro evento, muy importante para el país, fue que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó al Congreso de la Unión el Paquete Económico 2023. Ambos tienen relación porque el dato de inflación es fundamental para la construcción del escenario macroeconómico sobre el que se construyó dicho paquete económico. En esta entrega explico por qué, pero vamos a iniciar explicando la gravedad del tema inflacionario.

Inflación en el mundo

Es verdad que el problema inflacionario es internacional, pero en el último mes hemos visto países en los que el alza de precios se ha moderado, mientras que en otros va en ascenso. Las cifras más recientes de inflación indican que los países con las tasas anuales por debajo del 5% son: China (2.5%), Japón (2.6%), Tailandia (2.7%), Arabia Saudita (2.7%), Suiza (3.5%), Malasia (4.4%) e Indonesia (4.7%). Entre los países con inflación entre 5.1% y 10.0% están: Corea del Sur (5.7%), Australia (6.1%), Noruega (6.5%), India (6.7%), Canadá (7.6%), Perú (8.4%), Suecia (8.5%), Estados Unidos (8.5%), Dinamarca (8.7%), México (8.7%), Brasil (8.7%) y la Zona Euro (9.1%). Finalmente, entre los países con  inflación por arriba del 10% anual destacan: Reino Unido (10.1%), Chile (14.1%), Rusia (15.1%), Polonia (16.1%), República Checa (17.5%), Argentina (71%) y Turquía (80.2%). Entre las naciones en los que se ha agravado el problema inflacionario están Japón, Francia, Italia, México, Alemania y Reino Unido. Algo muy importante es que el dato de inflación de Estados Unidos durante agosto se publicará el 13 de septiembre, habrá que ver si continúan con su tendencia descendente o si hay un rebote tras la disminución al 8.5% anual del mes de julio.  

Como lo he mencionado en pasadas entregas, parte del problema inflacionario de México se debe a que mucho de lo que importamos esta subiendo de precio. En particular, destaca que el  43.7% del valor de nuestras importaciones provienen de EE.UU. y que nuestras importaciones totales representan casi el 40% de nuestro PIB.

Muchos analistas, en el ámbito internacional, tienen la esperanza de que la inflación  ya alcanzó su nivel máximo en varios mercados debido a que los precios de los alimentos acumulan cinco meses con disminuciones mensuales. El índice de precios de los alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) alcanzó un máximo de 159.7 en marzo y desde entonces ha bajado 13.57%. De hecho, los datos de agosto de este año muestran que dicho índice sólo está 7.9% por arriba del nivel observado en agosto de 2021. Esto es una baja considerable si se considera que la inflación internacional anual de alimentos fue de 33.95% en marzo de este año.  

¿Cómo estamos parados hoy? Pues en cuanto a los cárnicos, en agosto de 2022 están 8.2% más altos que hace un año, los lácteos siguen muy altos comparados con hace un año, ya que están 23.5% por arriba. Los cereales se ubican 11.4% por arriba de su nivel de agosto de 2021, pero los aceites y el azúcar están con un precio 1.5% y 8.4% más bajo respectivamente comparado con agosto de 2021. En pocas palabras, la tasa anual de inflación internacional de alimentos sigue muy alta, pero ha venido bajando, de acuerdo con la FAO.

Pero no sólo eso, si analizamos los precios de los contratos futuros del maíz, trigo y soya, vemos que las cotizaciones ahora son más bajas de lo que lo eran de marzo a julio de este año, aunque siguen estando por arriba de su nivel de hace un año. Caso a parte es el del petróleo, cuyos futuros ahora se cotizan con un precio por debajo del que tenían previo a la invasión de Rusia a Ucrania. Esto ha permitido que en Estados Unidos bajen los precios de la gasolina, lo que les ha ayudado a controlar la inflación en la última lectura, aunque claro que están padeciendo una muy elevada inflación de alimentos por las razones que expliqué líneas arriba.  

Inflación en México

Como ya se señaló, el alza interanual de precios al consumidor en México durante agosto fue de 8.70%, nivel superior al 8.15% anual observado en el mes inmediato anterior, por lo que México forma parte del grupo de países en los que el problema inflacionario va en aumento.

La inflación  de agosto es producto de que la inflación subyacente fue de 8.05% y la no subyacente de 10.65%, ambas tasas son muy elevadas, pero lo que hay en ellas es bastante más preocupante. Dentro del componente subyacente destaca que la inflación de precios de las mercancías fue de 10.55% (12.94% en los alimentos, bebidas y tabaco y de 7.90% en las mercancías no alimenticias), lo que denota que la inflación ya está bastante arraigada en la economía y que no se trata solamente de un asunto coyuntural de alza en precios de alimentos o que sea el producto de la Guerra en Ucrania. Una inflación de mercancías no alimenticias denota problemas serios de aumentos en costos de materias primas. Por su parte, La inflación no subyacente de 10.65% se debe principalmente a que los productos agropecuarios subieron 14.90% (Frutas y verduras 15.18% y productos pecuarios 14.68%), mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 7.25%.  

A todo esto, ¿cómo van los productos que se incluyeron en el Paquete contra la inflación y la carestía (PACIC) anunciado el pasado 4 de mayo? De acuerdo con un análisis del instituto de Información Estadística y Geografía de Jalisco (IEEG), a partir de la línea base de medición (que es la segunda quincena de abril de 2022), la inflación de los productos genéricos que integran la Canasta Profeco del PACIC ha aumentado más que la inflación general, siendo el aumento de 8.8% a nivel nacional, mientras que la inflación general acumulada desde al anuncio de esta medida federal es de 2.60% nacional. Queda claro que los 24 artículos que integran esta canasta han tenido aumentos fuertes, los que se explican por los elevados aumentos en los costos de sus materias primas.

Muestra de lo anterior es que el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) en su componente de materias primas, según quién los consume, muestra que en el acumulado de los primeros ocho meses de 2022, la Elaboración de leche y derivados lácteos presenta un incremento de costos de 16.8%; la Elaboración de pan y otros productos de panadería un 15.9% de aumento; la Elaboración de galletas y pastas para sopa un 15.0%; la Elaboración de tortillas de maíz y molienda de nixtamal un 12.7%; la Elaboración de almidones, aceites y grasas vegetales comestibles un 12.0%; el Beneficio del arroz, elaboración de productos de molinería, y de malta un 10.6%; y esta lista puede seguir, pero me parece que el punto ha sido aclarado en el sentido de que los aumentos de precios de alimentos (al igual que de muchos otros productos) se debe al incremento en los costos de las materias primas utilizadas en su elaboración. Además de que la escasez de mano de obra en muchas actividades ha provocado incrementos de los sueldos con tasas muy por encima de la inflación. En otras palabras, a diferencia de lo que piensan algunos personajes del gobierno federal de la 4T, el alza de precios en muchos productos, sobre todos los alimenticios, no se debe a que los empresarios(as) quieran tener más utilidades, sino que es un asunto de costos de producción.

¿Cuánto tiempo durará elevada la inflación? De acuerdo con los pronósticos del Banco de México, el pico de la inflación en México ocurrirá en el tercer trimestre de este año y cerraremos el 2022 con una inflación de 8.1%, esperan que de ahí baje a 7.1% en el primer trimestre de 2023, 5.0% en el segundo trimestre, 3.7% en el tercero y  3.2% en el cuarto. Por su parte, el grupo financiero Citibanamex comunicó, tras publicarse el dato de inflación de 8.7% que estiman que las presiones en los alimentos seguirán siendo una preocupación importante, por lo que consideran poco probable que éstas disminuyan pronto. Por lo anterior, proyectan que la inflación alcanzará su punto máximo en el tercer trimestre de este año con un promedio de 8.5% anual, y mantienen sus estimaciones de inflación general y subyacente para finales de año de 8.2% y 7.8%, respectivamente. No obstante, los riesgos permanecen sesgados al alza.

Paquete Económico 2023

¿Cómo se relaciona todo lo anterior con el Paquete Económico 2023? Pues de varias maneras, pero las que destacan son que en la medida en que la inflación se mantenga elevada, las tasas de interés serán más altas, lo que a su vez incide en el costo financiero de la deuda y en las posibilidades de crecimiento económico. Y es que la teoría económica menciona que a mayor tasa de interés, la inversión productiva es menor, disminuye también el consumo, lo que afecta negativamente a la demanda agregada y al crecimiento del PIB.

El Paquete Económico 2023 está compuesto por los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF), y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF). De estos elementos, una pieza fundamental son los criterios de política económica porque en ellos se plasman los supuestos bajo los que se construye la estimación de cuantos ingresos tendrá el sector público federal.

Los CGPE 2023 tienen los siguientes supuestos principales:

De estos pronósticos, destacan varios: en primer lugar, la proyección de un crecimiento del PIB de 3.0% en 2023 parece estar fuera de lugar, ya que la mayoría de analistas consideramos que será de un 1.5% dado el entorno recesivo que se vive a nivel internacional por las políticas monetarias restrictivas. Otro es que se alinean con la proyección del Banco de México de que la inflación de precios al consumidor será de 3.2% en el cuarto trimestre de 2023, algo que se ve muy difícil de que suceda por lo arraigadas que están las expectativas de inflación en México y por el complicado entorno global. Finalmente, destaca la proyección de tasas de interés en torno al 8.5%, algo que se ve muy complicado de lograr ante la perspectiva de la FED de los Estados Unidos mantendrá sus tasas de interés elevadas durante todo el tiempo que sea necesario hasta lograr que la inflación regrese a un nivel entorno al 3%.

De hecho, el ejercicio que hemos hecho en GAEAP de calcular las tasas de interés implícitas muestran que el mercado anticipa que la tasa de Cetes a 28 días llegará a 10.20% dentro de seis meses (marzo de 2023) y posteriormente bajará a 9.68% en siguientes seis meses (en septiembre de 2023). Con esta perspectiva de tasas de interés difícilmente se logrará lo que dice el gobierno federal de que las tasas serán de 8.5 por ciento.

El tema de las tasas de interés es fundamental para las finanzas públicas, ya que de ellas depende el gasto realizado en el servicio de la deuda. Cabe señalar que en el Presupuesto de Egresos 2023 se estima que será de 1.079 billones de pesos, cantidad muy superior a los 830.7 miles de millones de pesos (mmdp) que se estima se pagaran este año por dicho concepto. Como puede verse, la SHCP espera gastar en intereses de la deuda de 2023 un monto 248 mmdp superior a lo erogado en 2022, pero todo parece indicar que gastarás más derivado de mayores tasas de interés respecto de las proyectadas. El costo financiero de la deuda proyectado para el 2023 equivale al 3.4% del PIB, nos dice el gobierno federal, pero lo que no nos dice es que representará el 13% de la totalidad de los 8.3 billones que planean gastar.

Es importante también mencionar que en el Paquete Económico 2023 se prevé un déficit público de 1.134 billones de pesos, con lo que se elevaría el saldo de la deuda del sector público federal en 3.6 puntos porcentuales del PIB nominal estimado para el cierre del presente año. Al relacionar el dato del déficit del sector público con el costo financiero de la deuda queda claro que nos endeudamos para pagar los intereses de la deuda.

Conclusión

Es evidente que el problema inflacionario de México, además de lesionar las finanzas de las familias mexicanas, también genera enormes costos para México en la forma de menor crecimiento económico y más recursos que en lugar de destinarse a la inversión en infraestructura, se tendrán que destinar a un mayor pago de intereses sobre la deuda. El escenario macroeconómico no es tan alegre como lo pinta el gobierno federal, veremos si se hace algún ajuste al Paquete Económico 2023 en el proceso de revisión y aprobación por parte del Congreso de la Unión.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

En Twitter: @alejandrogomezt

alejandro@gaeap.com

El precio del tiempo

Desde un punto de vista, llamémosle “tradicional”, el concepto de lo que es la tasa de interés se ha desvirtuado, sobre todo después de la crisis económica mundial de 2008-2009. Desde esa fecha, y hasta recientemente, en Estados Unidos y demás países desarrollados, hemos visto tasas de interés ultrabajas para la enorme mayoría de créditos, las cuales acabaron distorsionando toda clase de mercados y por lo cual ahora comienzan a pagar un costo. En México las tasas de interés para la mayoría de los créditos, no registraron disminuciones sustanciales, lo cual también ocasionó sus propios costos en la forma de escasos niveles de inversión productiva.

Para entender cómo se desvirtuó el concepto de interés en el mundo, quiero comenzar haciendo un breve repaso de una de las primeras teorías que lo explican, la denominada Teoría Productiva del Interés, que fue expuesta por J. B. Clark y F. H. Knight; y apoyada por economistas de la talla de Alfred Marshall, J. B. Say, y Von-Thunen. De acuerdo con ésta, el interés surge a causa de la productividad del capital físico. La cantidad de producción que produce el trabajo con la ayuda de bienes de capital es generalmente mayor que la cantidad que puede producir el trabajo por si mismo. La maquinaria y las herramientas invariablemente suman a los ingresos de quienes las utilizan. Es por eso que hay demanda de capital físico por parte de los empleadores individuales.

John Bates Clark

En esta misma línea de pensamiento, algunos economistas clásicos sostienen que el interés es la recompensa que se paga al capital porque es productivo. De hecho, el interés se paga con la productividad del capital. Cuando se emplea una mayor cantidad de capital físico junto con la mano de obra y otros recursos, la productividad general mejora.

Al emplear capital, el prestatario (empresario) obtiene una mayor producción, por lo que debe pagar una parte de esta producción adicional al propietario del capital en forma de Interés. La teoría implica que el capital se demanda porque es productivo. Y, porque es productivo, su precio debe ser la tasa de interés.

Obvio, al paso del tiempo esta teoría ha sido criticada y desechada, aunque sigue vigente en la mente de muchos economistas. En términos más sencillos, durante muchos años se ha pensado que la tasa de interés debe corresponder al rendimiento del capital, de lo contrario se introducen distorsiones importantes en la economía, como inflación de precios de activos cuando la tasa es demasiado baja, o escasos niveles de inversión productiva, cuando la tasa es demasiado alta.

Respecto a esto, considero importante hacer mención a una reseña del libro “El precio del tiempo”, escrito por Edward Chancellor, y que fue publicada en el diario Wall Street Journal. La reseña, escrita por el historiador Adam Rowe, narra cómo Chancellor explica la manera en que se ha desvirtuado el concepto de la tasa de interés. Las tasas son el “precio universal” que descansa en la base de una economía y mantener las tasas artificialmente bajas (como en el caso de Estados Unidos y la Unión Europea desde 2008) ha creado una adicción al crédito que conlleva su propio costo. El libro es un amplio análisis histórico de cómo el sistema financiero estadounidense, una vez más, se desvinculó del mundo al que se supone debe servir.

La reseña comienza señalando que después de la crisis financiera de 2008, el temor al colapso económico dio paso a un nuevo gran mercado alcista (bull market) provocado por el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED). Los precios de todo tipo de activos (commodities, productos básicos industriales, precios de la vivienda, acciones, etc.) se dispararon hasta llegar a extremos irracionales. “Nunca antes en la historia se habían inflado simultáneamente tantas burbujas de precios de activos”, escribe en su libro Edward Chancellor.

Chancellor argumenta que en el corazón de la desvinculación del sistema financiero y la economía real, hay un solo factor: las tasas de interés artificialmente bajas. Menciona que las tasas de interés son la señal más importante en una economía que está basada en los mecanismos de mercado, “el precio universal” que afecta a todos los demás. El interés se define mejor como el valor del dinero en el tiempo, que el Sr. Chancellor ingeniosamente traduce como “el precio del tiempo”. Es el precio que informa cada decisión financiera clave: ahorrar, gastar, invertir. Disminuir artificialmente la tasa de interés es una forma poderosa de impulsar una economía que de otro modo estaría destinada a la recesión, pero es peligrosa. Es financiar lo que los opiáceos son para la medicina, una distorsión de la percepción disfrazada de cura. Las expansiones monetarias que se traducen en menores tasas de interés, por si solas no pueden resolver los problemas estructurales de la economía.

Edward Chancellor

Después de 2008, señala Chancellor, “los banqueros centrales llevaron las tasas de interés a su nivel más bajo en cinco milenios”. La medida pareció un éxito al principio, evitando la deflación y el desempleo masivo. Pero detrás de este resultado inmediato acechaban problemas estructurales que los banqueros habían dejado crecer. Las bajas tasas han agravado “nuestros problemas actuales”, dice Chancellor. Estos incluyen “el colapso del crecimiento de la productividad, la vivienda inasequible, el aumento de la desigualdad, la pérdida de competencia en el mercado” y, como todos podemos sentir en este momento, la “fragilidad financiera”.

Un resumen del argumento del Sr. Chancellor corre el riesgo de reducir su fascinante trabajo de historia y análisis a una mera polémica -es mucho más que eso-. El Sr. Chancellor, periodista financiero y autor de “Devil Take the Hindmost: A History of Financial Speculation” (1999), aparentemente leyó todos los estudios y tratados sobre la tasa de interés que se hayan escrito, muchos contradictorios y la mayoría conteniendo al menos una pizca de verdad. Su intento de comprender el momento presente lo lleva a un recorrido por las finanzas antiguas y modernas, y demuestra ser una guía interesante e instructiva.

Perspectiva histórica del interés

La práctica de cobrar intereses es tan antigua como el tiempo mismo. Antes de que los mesopotámicos aprendieran a acuñar dinero o poner ruedas a los carros, los prestamistas habían establecido la práctica de exigir más en el futuro de lo que pusieran a disposición de los prestatarios en el presente. La etimología de muchas de las palabras para interés se deriva de la descendencia del ganado, lo que refleja la conciencia de que la riqueza bien administrada es fructífera. Pero la etimología también refleja la sospecha de que el interés permite que los ricos devoren a los pobres. Las palabras hebreas antiguas para interés incluyen una que significa “la mordedura de una serpiente”. La magia del interés compuesto, que transforma una miseria en una fortuna, siempre ha provocado asombro y furia.

Desde el principio, Chancellor nos muestra cómo los gobernantes han tratado de intervenir para suavizar el antagonismo entre prestatarios y prestamistas. El primer conjunto de leyes, el código de Hammurabi en Babilonia (alrededor de 1750 a. C.), se ocupa de regular el interés, estableciendo tasas máximas de préstamo, incluido el 20% para la plata y el 33.33 % para la cebada. Un milenio después, el renombrado legislador de Atenas, Solón, ordenó que se destruyeran todas las piedras que registraban las hipotecas como parte de un esfuerzo de renovación moral y política (su predecesor Draco, a quien le debemos la palabra «draconiano», había obligado a muchos deudores a la esclavitud.) Pensadores y filósofos a lo largo de la historia, desde Aristóteles y Tomás de Aquino hasta Proudhon y Marx, han considerado injusta cualquier tasa de interés. De acuerdo con Daniel Defoe, “el interés del dinero es un gusano gangrenoso sobre la ganancia del comerciante”.

Persiste la percepción de que los prestatarios son inherentemente necesitados y los prestamistas codiciosos. Pero cualquier verdad que contenía en el mundo premoderno se desvaneció con el surgimiento de las economías capitalistas. Sobre la Inglaterra protocapitalista del siglo XVI, el historiador R.H. Tawney escribió: “El prestatario a menudo era un comerciante, que solicitaba un préstamo para especular sobre los intercambios o para acaparar la cosecha de lana”. En cuanto al prestamista, bien podría ser “un inocente económico, que buscó una inversión segura para sus ahorros”.

Lo que las mentes perspicaces captaron en el siglo XVI lo olvidan quienes, hoy, piensan que las tasas de interés bajas necesariamente promueven la igualdad. Como cualquier otro precio, la tasa de interés refleja un complejo equilibrio de fuerzas en la economía real, desde el ahorro agregado hasta las expectativas futuras. Cuando los gobiernos empujan ese precio demasiado bajo, o demasiado alto, crean distorsiones que son contraproducentes y socialmente injustas.

La desvirtualización del interés

En los últimos 15 años, las tasas de interés se han reducido a casi cero en todo el mundo desarrollado. Incluso se volvieron negativos en Europa y Japón. Pero los resultados, observa Chancellor, no fueron tan angustiosos para los ricos como podría haber esperado un canonista medieval. El precio de los valores tiende a subir o bajar inversamente con el nivel de las tasas de interés. Aquellos que poseen la mayor cantidad de valores son los que más se benefician cuando las tasas de interés caen. “No es una coincidencia”, escribe el Sr. Chancellor, “que las mayores fortunas se hayan ganado durante períodos de tasas de interés anormalmente bajas”. Como lo expresa vívidamente, «las grandes ballenas se alimentan del plancton de ahorro». Este fenómeno ahora lo hemos visto en el mercado inmobiliario: cuando las tasas de interés son bajas, los precios de las viviendas aumentan más rápido porque muchos más pueden acceder al financiamiento. Lo contrario sucede cuando las tasas de interés suben. 

Las bajas tasas de interés no ayudan a los pobres, que no tienen acceso a crédito barato. Ayudan a las personas con una formidable cantidad de activos, en parte al hacer que el apalancamiento sea más atractivo. Con dinero tan barato, los financistas pueden aumentar los rendimientos de las inversiones con dinero prestado. Como observó Louis Brandeis, Wall Street usa “el dinero de otras personas”. Prefiere pagar lo menos posible por el privilegio.

La primera objeción del Sr. Chancellor a la manipulación de intereses es, por lo tanto, moral. “La justicia distributiva requiere que los prestatarios y los prestamistas reciban una equivalencia de valor”, escribe. Es injusto que los trabajadores ahorradores no puedan obtener un rendimiento decente en sus cuentas de ahorro, mientras que los especuladores sofisticados (bancos) ganan fortunas con el capital que les es “prestado” de forma casi gratuita.

Su segunda objeción es a la vez más pragmática y más alarmante. Las tasas artificialmente bajas distorsionan el proceso de toma de decisiones descentralizado de una economía de mercado. Sin interés, escribe, “el capital no se puede asignar adecuadamente y se ahorra muy poco”. Los inversionistas aceptan más riesgos en busca de mayores rendimientos, lo que hace que el crecimiento futuro parezca más atractivo que el obtener ganancias en el presente. Y debido a que el interés es uno de los principales costos en las finanzas, las tasas bajas desplazan la actividad económica de las empresas en la «economía real» hacía las transacciones puramente financieras. Como ha declarado el administrador de fondos de cobertura de Boston, Seth Klarman: “La idea de tasas bajas persistentes se ha infiltrado en todo: el pensamiento de los inversores, las previsiones del mercado, las expectativas de inflación, los modelos de valoración”.

Entonces, al provocar tasas de interés artificialmente bajas, los bancos centrales se han involucrado en una forma de planificación central más sutil y perniciosa que la variedad desacreditada existente en el siglo XX. Los fracasos de la planificación central son obvios cuando el estado intenta dirigir toda la economía, desde los ferrocarriles hasta las tiendas de comestibles. La política monetaria equivocada, por el contrario, opera de manera invisible, dispersando incentivos perversos y señales falsas en todo el sistema financiero. “Y cuanto más nos equivocamos, más parece fallar el sistema, lo que a su vez justifica más intervenciones”, escribe Chancellor. Peor aún, cuanto más intervienen los banqueros centrales, más manipulado parece volverse el sistema.

La apasionante y aprendida historia del Sr. Chancellor concluye con una sombría advertencia. En comparación con formas de intrusión gubernamental más severas o evidentes, la manipulación de las tasas de interés por parte de los bancos centrales puede parecer bastante inocua, y es mucho menos probable que provoque grandes objeciones por parte de los ciudadanos comunes, por el contrario. Pero más que cualquier otro, amenaza la eficiencia y la integridad del sistema de libre empresa. Detrás del precio del tiempo está el invaluable derecho a la libertad.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Es peor de lo que creemos

Estos últimos días he escuchado algunas opiniones de quienes piensan que la economía de México está en mejor posición que la estadounidense. Esta creencia surge porque en este 2022, Estados Unidos acumula dos trimestres consecutivos cayendo a tasa trimestral, mientras que la economía mexicana sigue creciendo, aunque sea a una tasa muy baja. Como veremos en esta entrega, la economía mexicana es de las pocas que no ha podido recuperar su nivel prepandemia y todo indica que difícilmente lo hará en lo que resta del sexenio; además de que seguimos cargando un lastre estructural que nos impide crecer a las tasas que necesitamos para abatir los rezagos sociales.

En mi editorial de la semana pasada escribí que a diferencia de Estados Unidos, que ha visto su Producto Interno Bruto (PIB) retroceder a tasa trimestral en los dos primeros trimestres de 2022 (-1.6% en el primero y -0.9% en el segundo), la economía de México registra crecimientos respecto al trimestre inmediato anterior. De acuerdo con el INEGI, el PIB de México creció 1.0% en el primer y segundo trimestres de este año, aunque el dato del segundo trimestre es aún cifra preliminar. A tasa anual, las cifras de crecimiento del PIB mexicano se ven aún mejor, siendo éstas de 1.8% en el primer trimestre y de 2.1% en el segundo (cifra preliminar). Pero esto de ninguna manera puede hacernos pensar que vamos bien o que nuestra economía esté en mejor posición que la estadounidense. Es necesario ser claros y poner las cosas en perspectiva.

Y es que en el comparativo del primer semestre de 2019 al mismo semestre de 2022, el PIB real de México se encuentra en un nivel 1.65% por debajo.  Esto es producto de que las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca y caza) muestran un aumento de 1.87%, pero las secundarias (industrias como la minería, construcción y manufacturas) están 1.61% por debajo; mientras que las terciarias (comercio y servicios) se encuentran en un nivel 1.67% inferior al que tenían en el primer semestre de 2019. Derivado de lo anterior, México encabeza una reducida lista de economías nacionales que aún no recuperan el nivel de PIB que tenían previo a la pandemia. Casi todos los países que integran el G20 mostraban en el primer trimestre de 2022 una recuperación respecto al PIB que tenían en el cuarto trimestre de 2018; pero cuatro son la excepción: Italia (-0.3%), España (-1.8%), Japón (-2.4%) y México (-2.7%). En contraste, la economía de Estados Unidos estaba en el primer trimestre de 2022 en un nivel 5.1% arriba del nivel de cuarto trimestre de 2018.

Desde una perspectiva histórica, la tasa de crecimiento anual promedio del PIB de México, entre el primer semestre de 2000 y el mismo semestre de 2022, es de apenas 1.55%. Desde luego que más allá del hecho de que tenemos un sistema económico injusto con los que menos tienen, la tasa de crecimiento económico observada en las últimas dos décadas ha resultado insuficiente para abatir los enormes rezagos sociales que enfrentamos.

Se dice que México tiene un crecimiento inercial del 2.0% y que estamos destinados a crecer en el mejor de los casos a esa tasa a menos de que realicemos nuevas reformas estructurales que mantengan el equilibrio de nuestras cuentas externas y que atraigan mayores niveles de inversión. En este sentido, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mencionado entre las “reformas estructurales adicionales” a las relacionadas con el combate a la informalidad, la participación del sector privado en energía y cambios en la estrategia comercial y de gobernabilidad en Petróleos Mexicanos (Pemex).

Sabemos que difícilmente habrá reformas estructurales en ese sentido en lo que resta del sexenio en México. Por otra parte, los datos duros muestran que nuestro crecimiento inercial de las últimas dos décadas ya no es del 2.0%, sino que es más bajo.

En lo personal, además de la baja tasa de crecimiento económico promedio de los últimos 22 años (exacerbada por el nulo crecimiento de este sexenio) y del hecho de que no habrá reformas estructurales que nos ayuden a mejorar nuestro desempeño, me preocupa que todo indica que en el corto y mediano plazos se dificultarán las posibilidades de crecimiento. Esto por el fuerte rezago en materia de inversión productiva que se ha dado en los últimos tres años.

Los datos del INEGI del acumulado de los primeros cinco meses de 2022, muestran que el índice de volumen físico de la inversión fija bruta se encuentra 6.0% por arriba del nivel de 2021, pero sigue 7.3% por debajo del nivel observado en 2019. Al analizar el tipo de inversión, vemos que la destinada a construcción presenta un aumento de 2.1% respecto al año pasado, pero está 13.7% por debajo del nivel de 2019; mientras que la destinada a maquinaria y equipo creció 11.2% respecto a 2021 y con ello se ubica sólo 1.7% por arriba del nivel de 2019.

Y para complicar las cosas aun más, tenemos que buena parte de nuestra escasa tasa de crecimiento económico está fincada en el desempeño de la economía de Estados Unidos, que es el destino del 80.6% de nuestras exportaciones. O puesto de otra forma, lo que le vendemos a nuestro vecino del norte equivale a 30.7% de nuestro PIB y es por ello que sus dificultades económicas eventualmente nos van a afectar. Para muchos, la situación recesiva que se vive en Estados Unidos, aunado a los propios problemas internos de nuestro país, han encendido los focos de alerta respecto de lo que sucederá el año que viene con nuestro crecimiento económico.

En este sentido, el Bank of America recién advirtió que la economía de México no crecerá en 2023 debido a la desaceleración en EE.UU., las tasas de interés más altas, y una mayor incertidumbre política. Ahora se anticipa que el PIB mexicano registre un crecimiento de 0% en 2023. Cabe señalar que la estimación previa del banco era de que creceríamos 1.0% el año que viene. Evidentemente las cosas no pintan bien y el actual gobierno federal ha apagado los motores internos de crecimiento que teníamos. Ah, y con respecto al que nos queda, que es el sector exportador, coquetean de manera irresponsable con la posibilidad de que México abandone el T-MEC. Es increíble el grado de destrucción que pueden causar.

Quiero concluir esta entrega con una reflexión. El gran economista francés Frédéric Bastiat, en el siglo XIX enfatizó que los costos reales de la destrucción inspirada en políticas no son lo que ves sino lo que no ves. Es la inversión que no se realizó, los ingresos que no obtuvimos, los ahorros que de otro modo habríamos ahorrado pero no lo hicimos, las tecnologías que podrían haber surgido, los empleos que de otro modo se habrían creado, el arte y la música que nunca vio la luz del día, el progreso que habría definido nuestros tiempos que nunca vimos.

Bastiat llamó a esto la diferencia entre lo visible y lo invisible. Se necesita cierto sentido de la abstracción, alguna percepción que viva dentro de la imaginación, para obtener una idea completa del costo de la devastación económica de este sexenio. Nunca conoceremos su plenitud, pero sabemos que está ahí, lo que pudo haber sido. Lo invisible existe aunque solo sea en esperanzas y sueños no realizados. Los verdaderos economistas, dijo Bastiat, deben ver lo que no se ve. Por eso la situación es peor de lo que creemos. La comparación correcta no es respecto a cómo estábamos, sino respecto a cómo deberíamos estar.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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Rusia y China anunciarán la “Nueva moneda de reserva global”

Mucho se ha dicho con relación a la pérdida de confianza respecto al dólar estadounidense, por parte de muchos países no alineados a los intereses de Washington. Por una parte, la invasión de Rusia a Ucrania y el posterior congelamiento de las reservas internacionales de Rusia, creó una enorme desconfianza en el sentido de que cuando las naciones actúen en contra de los intereses de Occidente, las naciones de la OTAN pueden simplemente impedirte el acceso a tus reservas. Una segunda fuente de desconfianza hacía el dólar se deriva de la inflación que afecta a Estados Unidos, misma que fue de 9.1% en junio, con una tasa de interés de los bonos del Tesoro a plazo de un mes en apenas 2.15% al momento de escribir estas líneas.

Si, es verdad que no obstante lo anterior, el dólar se ha fortalecido a nivel global y muestra de ello es que un euro cuesta sólo 0.98 dólares. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar que hay naciones que quisieran dar por terminado el sistema financiero global basado en el dólar estadounidense y que fue implementado hace más de 75 años en la conferencia de Bretton Woods.

A este respecto, en un artículo del 22 de julio que apareció en el portal de Zerodge, por parte de Quoth the Raven y titulado Es oficial: Rusia y China anuncian «nueva moneda de reserva global», se menciona China y Rusia están amenazando al dólar estadounidense; pero como sucede a menudo con las noticias importantes en los Estados Unidos y Occidente, pocos parecen darse cuenta o incluso preocuparse.

Desde principios de este año, el autor ha estado escribiendo sobre la posibilidad de que Rusia y China desafíen el estado de moneda de reserva global que tiene el dólar estadounidense; y al parecer ahora ya está sucediendo. Desde hace meses se menciona que Rusia está regresando al patrón oro y China será la siguiente nación en hacer lo propio, lo cual constituye el cambio sísmico más profundo en la base monetaria global en décadas.

El presidente chino, Xi Jinping, y el presidente ruso, Vladimir Putin

No debería sorprender a quienes prestan atención a estos temas, el que Rusia y China están fortaleciendo sus lazos económicos en medio de las continuas sanciones occidentales contra Rusia como resultado de la guerra de ese país en Ucrania.

Sin embargo, lo que puede sorprender a algunas personas es que Rusia y los países BRICS, incluidos Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, están trabajando oficialmente en su propia «nueva moneda de reserva global», informó la agencia de noticias RT a fines de junio, pero no muchos se dieron cuenta.

El presidente ruso, Vladimir Putin dijo en el marco del foro empresarial BRICS del mes pasado: “Se está resolviendo el tema de crear una moneda de reserva internacional basada en una canasta de monedas de nuestros países”.  

Y, por supuesto, dado que Rusia ha sido aislada del sistema de pagos SWIFT, también se está asociando con China y las naciones BRIC para desarrollar «mecanismos alternativos confiables para pagos internacionales» con el fin de «reducir la dependencia del sistema financiero occidental».

Mientras tanto, Rusia también está tomando otras medidas para fortalecer la alianza entre las naciones BRIC, incluido el desvío del comercio a China e India, según CNN:

El presidente Vladimir Putin dijo el miércoles (20) que Rusia está desviando el comercio a «socios internacionales confiables» como Brasil, India, China y Sudáfrica, mientras Occidente intenta romper los lazos económicos.

“Estamos comprometidos activamente en reorientar nuestros flujos comerciales y contactos económicos extranjeros hacia socios internacionales confiables, principalmente los países BRICS”, dijo Putin en su discurso de apertura en video a los participantes de la Cumbre BRICS virtual.

De hecho, “el comercio entre Rusia y los países BRICS aumentó un 38% y alcanzó los 45 mil millones de dólares en los primeros tres meses del año” en este año. Mientras tanto, las ventas de petróleo crudo ruso a China alcanzaron cifras récord durante la primavera de este año, superando a Arabia Saudita como el principal proveedor de petróleo de China.

«Junto con los socios de BRICS, estamos desarrollando mecanismos alternativos confiables para acuerdos internacionales», dijo Putin.

Importaciones chinas de petróleo ruso

Putin continuó, afirmando en el foro del mes pasado: «Los contactos entre los círculos empresariales rusos y la comunidad empresarial de los países BRICS se han intensificado. Por ejemplo, se están llevando a cabo negociaciones para abrir cadenas de tiendas indias en Rusia [y para] aumentar la participación de automóviles, equipos y productos de hardware chinos en nuestro mercado».

En junio, Putin también acusó a Occidente de ignorar «los principios básicos de [la] economía de mercado», como el libre comercio. “(Occidente) socava los intereses comerciales a escala global, afectando negativamente el bienestar de las personas y en efecto, de todos los países”, dijo.

El presidente Xi hizo eco de los sentimientos de Putin, según un artículo de junio de Bloomberg:

“Politizar, instrumentalizar y armar la economía mundial usando una posición dominante en el sistema financiero global para imponer sanciones sin sentido, solo dañaría a los otros, además de dañarse a uno mismo, dejando a la gente en todo el mundo sufriendo. Aquellos que se obsesionan con una posición de fuerza, expanden su alianza militar y buscan su propia seguridad a expensas de los demás, solo caerán en un enigma de seguridad”.

Para el autor, todos estos hechos refuerzan la creencia basada en acumulación de muchos datos e información, de que una moneda de reserva global respaldada por oro está en camino, algo sobre lo que ha estado escribiendo durante meses. Y es sorprendente que a nadie parezca importarle que posiblemente se esté produciendo el mayor cambio en el campo de juego macroeconómico mundial en el último medio siglo.

Claro, en el contexto del conflicto en Ucrania, estas noticias pueden parecer «normales», lo que puede resultar en que los medios y el mundo financiero le resten importancia. Pero se se expusiera esta información por sí sola, sin contexto, que se está produciendo un desafío global coordinado en contra del dólar estadounidense, sería la noticia más importante en décadas. Imagínese si China y Rusia anunciaran esto de la nada. Ahora, recuerde que ambos países han estado trabajando y preparándose para esta situación durante años.

Esto resulta evidente al observar como las tenencias rusas de bonos del Tesoro de Estados Unidos se desplomaron desde el segundo trimestre de 2018 y siguieron una tendencia descendente desde entonces hasta ser prácticamente nulas. Esto mientras sus reservas internacionales crecieron de manera casi ininterrumpida hasta alcanzar casi 500 mil millones de dólares a finales de 2021.

Tenencias rusas de bonos del Tesoro estadounidense y sus reservas internacionales

Y aunado a lo anterior, en el mismo periodo Rusia también estuvo aumentando sus tenencias de oro, más que cuadruplicándolas de 2008 a 2022.

Tenencias de oro por parte de Rusia

Y titulares de la prensa, señalando que China y Rusia abandonan el dólar en un intento de crear una “alianza financiera”, se publicaron a principios de 2020, solo unos meses antes de la invasión rusa de Ucrania.

¿Alguien piensa que es una coincidencia?

El diario Nikkei escribió en ese momento:

La desdolarización ha sido una prioridad para Rusia y China desde 2014, cuando comenzaron a expandir la cooperación económica tras el alejamiento de Moscú de Occidente por la anexión de Crimea. Reemplazar el dólar en los acuerdos comerciales se convirtió en una necesidad para eludir las sanciones de Estados Unidos contra Rusia.

Los datos muestran que el porcentaje de transacciones entre China y Rusia liquidadas en dólares pasó de cerca del 90% en 2015 a cerca de un 45% en 2020. Desconozco el porcentaje actual, pero debe ser muy bajo.

Por lo tanto, para el autor es evidente que las naciones que conforman el grupo de los BRIC entienden exactamente cuán precaria es la situación financiera de EE.UU. y del dólar. No obstante el reciente fortalecimiento del dólar frente a la mayoría de divisas, estas naciones han estado trabajando en un plan de varias décadas para desdolarizarse. Incluso antes de que comenzara el conflicto de Ucrania, tanto China como Rusia estaban acumulando oro y trabajando en la denominación de transacciones fuera del dólar estadounidense. Este era  otro “secreto” que estaba a la vista.

Todavía hace unos meses era considerado una locura considerar que había llegado la “hora cero” al dinero fiat estadounidense, dado que Rusia y China podían desafiar colectivamente el estatus del dólar de moneda global de reserva. 

Muchos pensaban que era imposible. Hoy en día, ya no es tanto.

Mientras tanto, desde la conferencia BRIC de junio, los lazos entre Rusia y China continúan estrechándose, y Japón incluso advirtió esta semana sobre el «fortalecimiento de los lazos militares» de la pareja; al mismo tiempo de que China ha estado muy atenta a un viaje planeado para el mes que entra por parte de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a Taiwán.

Japón dijo la semana pasada:

“Como resultado de la agresión actual (a Ucrania), es posible que el poder nacional de Rusia disminuya a mediano y largo plazo, y que el equilibrio militar dentro de la región y la cooperación militar con China cambien…En las cercanías de Japón, Rusia ha tomado medidas para fortalecer la cooperación con China, como vuelos conjuntos de bombarderos y navegación conjunta de buques de guerra que involucran a los ejércitos ruso y chino, así como medidas para representar dicha cooperación militar como coordinación estratégica”.

Japón dijo que esta alineación entre los dos países “debe continuar siendo observada de cerca en el futuro”.

Mientras los engranajes económicos giran tras bastidores, China también se está volviendo cada vez más cautelosa con respecto a Taiwán. El país “ha enviado aviones de combate muchas veces en los últimos meses a  la zona identificada como zona de defensa aérea autodeclarada de Taiwán”, según CNN, y recientemente aludió a la idea de una zona de exclusión aérea sobre Taiwán antes de la visita planificada de Nancy Pelosi.

El presidente Biden comentó sobre los planes de viaje de Pelosi esta semana y afirmó: “El ejército cree que no es una buena idea en este momento. Pero no sé cuál es el estado de eso”. En este sentido, el Washington Post publicó unan nota el sábado 23 de julio señalando que la administración Biden teme que un viaje de Pelosi a Taiwán pueda desencadenar una crisis a través del estrecho. Según los informes, el viaje de la presidenta del Congreso, una crítica de Beijing desde hace mucho tiempo, puede provocar a China en un momento muy delicado.

A manera de conclusión podemos señalar que por primera vez en más de 75 años el dólar estadounidense enfrenta una verdadera amenaza para comenzar a ser desplazado como moneda hegemónica global. No creo que el dólar sea desplazado en países como México, ya que el 62% de nuestro comercio internacional es con Estados Unidos. Sin embargo, las naciones que comercian menos con la principal economía del mundo podrán optar por tener un menor porcentaje de sus reservas internacionales en dólares.

Sin duda este es un tema que debe preocuparle a Estados Unidos, ya que si los países comienzan a rechazar el dólar como moneda de reserva, el dólar podría sufrir la peor devaluación de su historia, lo que ocasionaría una crisis financiera mundial de proporciones jamás vistas. Veremos como se va desarrollando la situación.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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La economía del metaverso

El metaverso es un concepto nuevo que aun no se ha terminado de definir. Para muchos, hablar del metaverso trae recuerdos de la película “Ready Player One”, en la que en un futuro no muy lejano, el grueso de la población vive la mayor parte de su vida en un espacio virtual llamado el Oasis y en el que pueden hacer lo que quieran.

En un artículo del 25 de abril de este año, publicado por WIRED, y titulado “¿Qué es el metaverso, exactamente?” se menciona que de acuerdo con la visión de los directores ejecutivos de tecnología más importantes, como Mark Zuckerberg o Satya Nadella, el metaverso es el futuro del Internet. Pero por ahora tal vez sólo sea visto como un videojuego o tal vez sea como algo peor: una mala versión de Zoom. Es difícil de decir.

Han pasado más de 6 meses desde que Facebook anunció que cambiaría su nombre a Meta y que centraría su apuesta por el futuro desarrollando el próximo «metaverso». Desde entonces, lo que significa ese término no se ha clarificado. Meta está construyendo una plataforma social de realidad virtual, Roblox está facilitando los videojuegos generados por los usuarios, mientras que algunas compañías ofrecen plataformas digitales inmersivas donde los visitantes pueden interactuar, comprar NFTs y jugar. Algunas de estas plataformas gozan de cierta interoperabilidad entre sus mundos, lo que significa que los consumidores pueden llevar sus avatares más o menos intactos de una plataforma a otra.

Los defensores de esta tecnología, desde nuevas empresas de nicho hasta gigantes tecnológicos, han argumentado que esta falta de coherencia se debe a que el metaverso aún se está construyendo y es demasiado nuevo para definir lo que significa. Internet existió desde la década de 1970, por ejemplo, pero no todas las ideas de cómo terminaría siendo  eventualmente acabaron siendo ciertas.

Al final, ya existe un nuevo espacio virtual (metaverso) es donde algunas de las compañías más grandes del mundo están comenzando a instalarse, esbozando un plan inicial sobre cómo las personas podrían eventualmente ganar dinero real en este publicitado ámbito digital. Para las marcas de moda, restaurantes, fabricantes de juguetes y otros, este mundo en línea donde los usuarios interactúan en su forma digital como avatares (tal y como en la película «Ready Player One» o en el juego en línea «Second Life»), está emergiendo como una nueva frontera a ser conquistada por el comercio.

Después de leer esta entrega, si usted no analiza entrar en el metaverso, estaría cometiendo un gran error.

Tamaño del mercado

En un artículo de Ann-Marie Alcántara, publicado en el Wall Street Journal titulado “El gasto del metaverso totalizará $5 billones en 2030, predice McKinsey” se revela que de acuerdo con un nuevo informe de la empresa consultora McKinsey & Co, el gasto global anual de las empresas y los consumidores relacionado con el metaverso podría alcanzar los 5 billones de dólares para 2030 (eso es un 5 seguido de doce ceros).  El comercio electrónico en el metaverso comprenderá entre $ 2 billones y $ 2.6 billones del total, mientras que los esfuerzos de publicidad virtual representarán entre $144  y $ 206 mil millones de dólares. Esta cifras son enormes si se les compara con el gasto en inteligencia artificial, el cual totalizó apenas $93 mil millones de dólares el año pasado.

McKinsey publicó sus nuevas estimaciones para el metaverso en un estudio sobre el tema, que también incluyó los resultados de una encuesta aplicada a 3,104 consumidores de 11 países y una encuesta de ejecutivos de nivel C de 448 empresas en 15 industrias y 10 países.

Para los fines de su estudio, McKinsey definió el metaverso principalmente como plataformas y experiencias en línea que no ocurren únicamente en la realidad virtual o requieren interoperabilidad entre mundos virtuales. El informe de McKinsey predice que el metaverso abarcará cinco tipos de actividades diarias: juegos, socialización, actividad física, comercio y aprendizaje remoto. Y agrega que “la gente está indicando que el deseo de conexión es probablemente su principal interés”.

El 79% de los encuestados dijeron que ya habían realizado una compra en el metaverso tal como existe hoy en día, y el 47 % de esas personas dijeron que habían realizado compras dentro de los juegos, el 37% informaron haber comprado artículos cosméticos virtuales y el 33% dijeron que compraron artículos reales (artículos del mundo real que se ofrecieron a través de plataformas virtuales).

Por su parte, el 95% de los ejecutivos del estudio de McKinsey dijeron que creen que el metaverso tendrá un impacto positivo en sus respectivas industrias en 5 a 10 años, y el 25% dijo que espera que impulse el 15% del crecimiento del margen total de su organización en cinco años.

Restaurantes en el metaverso

Los investigadores de McKinsey señalan que los experimentos que hasta ahora han realizado las grandes marcas en los mundos virtuales ofrecen señales sobre cómo el marketing y la publicidad para los consumidores podrían ser en el futuro en el metaverso.  

Tenemos el caso de la cadena de restaurantes estadounidense Chipotle Mexican Grill Inc., que ha realizado dos campañas en el metaverso en colaboración con Roblox, la plataforma de juegos en línea popular entre los niños. Una de las campañas fue un proyecto de 2021 con temática de Halloween llamado Boorito en el que los usuarios que visitaron una tienda virtual recibieron un código para un burrito gratis del mundo real. Otra campaña, de abril de este año, permitió a los consumidores hacer burritos virtuales para ganar dinero dentro del  juego que también podría cambiarse por comida en el mundo real.

El director de marketing de Chipotle, Chris Brandt, dijo que los beneficios potenciales de explorar el metaverso superan los riesgos…“el metaverso es confuso. Recibe mucha publicidad, pero no hay mucha gente allí, (sin embargo) muchos de nuestros consumidores tienen hijos en Roblox. Oye, nos estamos arriesgando. No entremos y gastemos $5 millones en este burrito [juego]; gastemos $100,000 y veamos qué pasa”.

Los dos juegos atrajeron a 6 millones de usuarios únicos, muchos de los cuales también se inscribieron en el programa de recompensas de Chipotle, y los totales de ventas diarias de «Boorito» superaron a los de las campañas de Halloween de años anteriores en el mundo físico.

Chipotle se ha animado lo suficiente como para comenzar a asignar una pequeña parte de su presupuesto de marketing al metaverso, dijo Brandt, y señaló que espera aumentar la inversión en los próximos años.

Las marcas de moda en el metaverso

La marca Forever 21 de Authentic Brands Group LLC se ha apoyado en la idea de «hermanamiento», un concepto que implica que las personas usen la misma ropa en el mundo real que sus avatares digitales. Por ejemplo. Forever 21 vendió un gorro negro en su tienda después de que se hizo popular en Roblox.

“El metaverso tiene que ver con la autoexpresión, por lo que poder usar atuendos idénticos en los mundos físico y virtual es una tendencia que creemos que seguirá creciendo”, dijo Jacob Hawkins, director general de marketing y comercio de Forever 21.

Sin embargo, algunos ejecutivos siguen siendo escépticos, con un 31% inseguro sobre el retorno sobre las inversiones hechas para generar experiencias de metaverso, según McKinsey.

Las marcas deben moderar las expectativas y las inversiones en el metaverso, ya que llevará tiempo antes de que ocurra la adopción masiva por parte del consumidor, dijo Mike Proulx, vicepresidente y director de investigación de Forrester Research Inc.

“El eje de todo este cálculo del metaverso tiene que ser convencer a la gente común de cómo el metaverso complementará su vida diaria”, agregó. “Y hasta que eso suceda, la base de usuarios de los medios inmersivos seguirá siendo un mercado de nicho”.

Ahora, para complementar lo hasta ahora expuesto, tenemos otra nota del 20 de junio, también publicada en el WSJ, por parte de Sarah E. Needleman y Meghan Bobrowsky, titulada “El metaverso atrae a marcas como Nike y Gap con nuevas formas de comercializar y ganar dinero”. En ella se menciona que las empresas están creando versiones de sus productos que solo existen en las pantallas (de computadora, tableta o celular), con la propiedad respaldada por escrituras digitales conocidas como tokens no fungibles o NFTs, y también están comprando bienes raíces virtuales. Más del 70% de la «tierra» en un mundo en línea llamado «The Sandbox» ya ha sido comprada, en gran parte por empresas como Binance, el exchange de criptomonedas más grande del mundo, y Atari, aquel viejo fabricante de videojuegos.

Aunque las empresas están incursionando en la realización de transacciones comerciales en el metaverso, como se señaló líneas arriba, por ahora gran parte de la actividad se centra en el marketing para generar ventas en el mundo real. Por ejemplo, los músicos realizan conciertos en escenarios virtuales para promocionar sus álbumes, al igual que las marcas de ropa participan en desfiles de moda virtuales para generar interés en sus últimas novedades.

Algunos de esos esfuerzos de marketing también generan oportunidades de hacer dinero para las empresas. El minorista de ropa estadounidense Gap Inc. comenzó en enero de este año a vender sudaderas con capucha digitales, en forma de NFT, lo que es una prueba inicial de cómo sería hacer negocios en el metaverso para la empresa. Una sudadera con capucha NFT es algo que el avatar del comprador podría usar algún día mientras explora los diferentes rincones del metaverso. Sin embargo, por el momento, las NFT de Gap no ofrecen esa opción, lo que requeriría que Gap desarrolle su propio reino virtual o encuentre una manera de hacer que sus NFT sean compatibles con los metaversos existentes. Mientras tanto, los clientes ahora pueden coleccionar seis de estos NFT, que actualmente cuestan entre $2 y $11 dólares cada uno. Pero al comprar la colección completa, los clientes ganan la oportunidad de comprar NFT especiales más caros.

¿Cree que es una tontería tener ropa digital para su avatar? Pues no. El primer lote de sudaderas con capucha NFT se agotó rápidamente cuando se lanzaron, dice la compañía. Gap lanzó más en abril y un conjunto de otros NFT en junio. Algunos de ellos están disponibles para su reventa en mercados secundarios en línea para aquellos que aún desean completar su colección. Gap y el artista que ayudó a crear el NFT, ganan 10% del precio de venta cada vez que se revende uno. La compañía dice que planea continuar lanzando NFTs de ropa virtual en un futuro cercano y potencialmente trabajar con más plataformas digitales.

Más inmersivo

Todavía es temprano en lo que algunos entusiastas del metaverso anuncian como la próxima evolución de Internet, pero los defensores lo describen como algo mucho más inmersivo comparado con las ofertas en línea existentes, con imágenes tridimensionales de mayor calidad. En muchos casos, se espera que los usuarios en el metaverso se sientan como si estuvieran interactuando con contenido digital y entre ellos, permitiéndoles tener experiencias que de otro modo podrían ser demasiado costosas o desafiantes, o imposibles en el mundo real. Y las empresas pueden beneficiarse vendiendo bienes virtuales o promocionando sus marcas a esos usuarios en el metaverso.

Empresas como Nascar, la cadena de comida rápida Wendy’s e instituciones financieras centenarias como JPMorgan Chase & Co. están entrando al metaverso.

JPMorgan, el banco más grande de Estados Unidos, firmó un contrato de arrendamiento de un año dentro de un centro comercial virtual de una empresa nueva llamada Everyrealm Inc. La propiedad está ubicada en Decentraland, uno de un número creciente de mundos en línea tridimensionales que han surgido. La ubicación no ofrece servicios bancarios reales o virtuales, pero actualmente cuenta con un salón virtual con un teletransporte al segundo piso, pantallas con videos sobre temas como criptomonedas, un libro blanco sobre el metaverso, una biblioteca llena de libros y un búho académico.

Los comentarios de los clientes corporativos hasta ahora muestran que es «una excelente manera de usar nuestros recursos de marketing», dice Umar Farooq, director ejecutivo de la unidad Onyx del banco, que se fundó en 2020 y opera una plataforma basada en blockchain para transacciones de pagos.

Si bien JPMorgan dice que por ahora no tiene planes de ganar dinero en el metaverso y tiene la intención de permanecer presente solo como una herramienta de marketing, proyecta que los proveedores de plataformas de metaverso y las empresas presentes en el metaverso crecerán para generar eventualmente $1 billón de dólares en ingresos anuales totales.

Se necesitará mucho trabajo para que el metaverso alcance algo cercano a esa escala, e incluso algunas figuras destacadas de la industria tecnológica han expresado su escepticismo de que vaya a ser algo tan grande. De acuerdo con Mark Zuckerberg, el metaverso  representará una nueva forma para que las personas interactúen, ofreciendo nuevas oportunidades para el comercio, aunque con altos costos iniciales para los equipos, como auriculares de alta gama  para experiencias más inmersivas.

Primeros reinos

Aún así, los primeros esfuerzos ofrecen una idea de los nuevos tipos de oportunidades comerciales que podrían surgir. Algunos de los primeros reinos digitales incluyen juegos en línea con sus propias microeconomías, como «Eve Online». Roblox Corp es un ejemplo más popular y moderno, donde los usuarios se teletransportan de un centro virtual a otro en una  plataforma para jugar, socializar y asistir a conciertos.

Startups como Hololands LLC, la organización sin fines de lucro Decentraland Foundation y Pixowl Inc., una unidad de Animoca Brands propietaria del juego «The Sandbox», también están tratando de construir ciudades virtuales. Estas organizaciones están vendiendo bienes raíces virtuales a los primeros usuarios, empresas e individuos, a quienes no les importa comprar terrenos en un lugar donde constantemente se agrega más “tierra”.

Los compradores se están convirtiendo en propietarios, alquilando sus propiedades en línea a empresas que buscan establecer tiendas, organizar eventos especiales o simplemente colocar vallas publicitarias para anunciarse a los transeúntes. Estos propietarios también ofrecen propiedades virtuales a los consumidores para construir casas digitales para almacenar sus NFT y pasar el rato con amigos.

El año pasado Nike Inc., Mattel Inc. y otros fabricantes de productos de consumo crearon sus propios centros en Roblox para promocionar sus marcas. Gucci instaló uno en el que vendió alrededor de dos docenas de artículos a los usuarios, incluidos bolsos virtuales y cintas para la cabeza, en la mayoría de los casos por entre 80 y 900 Robux (alrededor de $1 a $10 dólares), la moneda de la plataforma. Más recientemente, Gucci comenzó a vender en mayo un nuevo conjunto de artículos, incluido un par de mallas virtuales por 130 Robux. Los precios de Robux comienzan en 99 centavos por 80 unidades y suben a $ 99.99 por 10,000.

Los retos del metaverso

Una de las grandes preguntas que aún pende sobre el metaverso y su potencial de ganancias a largo plazo es si el reino en línea será un mundo virtual de libre comercio (entre plataformas) o será un mosaico de feudos corporativos (en el que las plataformas del metaverso no son compatibles entre sí). Los analistas dicen que para algunas empresas que ya han establecido economías virtuales con grandes comunidades en línea, no hay muchos incentivos para vincular los mundos. Pero imagine las limitantes impuestas si existe una economía global de metaverso en la que las personas puedan pasar de un país a otro, pero no puedan comerciar y no puedan ingresar y sacar su dinero.

“Si cada plataforma de metaverso actúa como un país cuyos guardias fronterizos no permiten que los visitantes traigan las zapatillas Gucci o la sudadera GAP que compraron en otro país (otra plataforma), el metaverso será un lugar diminuto”, dice Erik Gordon, director gerente de Wolverine Venture Fund en Ross School of Negocios en la Universidad de Michigan.

Para evitar eso, algunas empresas están trabajando en conectar los elementos del futuro metaverso.

La startup Tilia Inc. ofrece una forma de enviar dinero dentro y fuera del metaverso, y está trabajando en formas de enviar dinero entre reinos virtuales. Y los mercados en línea están surgiendo para vender una gama de NFT para su uso en múltiples ámbitos. OpenSea, Rarible y Objekt permiten a los consumidores comprar tokens que funcionan como moneda digital, así como revenderlos o intercambiarlos con otros.

Lidiane Jones, vicepresidenta ejecutiva y gerente general de la unidad de Experiencias Digitales de Salesforce.com Inc, menciona que “Todavía estamos en las primeras etapas, pero ya estamos viendo nuevas formas para que las empresas expresen sus propias marcas y brinden experiencias comerciales en estos entornos virtuales”.

A manera de conclusión podemos mencionar que el futuro de gran parte del marketing y de los negocios estarán en el metaverso, las empresas deben explorar que es e invertir de a poco para aprender de cómo funciona “el lugar” dónde las nuevas generaciones estarán pasando mucho tiempo. Me parece interesante el que las empresas abran una tienda virtual en el metaverso con precios de descuento y que en dicha tienda puedas comprarle los zapatos a tu avatar y al mismo comprar unos iguales para ti en el mundo real. Me parece que otra oportunidad de negocio de corto plazo serán las empresas de consultoría que asesorarán a las empresas en su proceso de inmersión al multiverso. Las oportunidades ahí estarán, es nuestra oportunidad capitalizarlas.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La inflación no cede y los bancos centrales nos recetarán una recesión

La economía mexicana continúa dando muestras de cierta resistencia ante las dificultades internas y externas. Muestra de ello es que con relación al volumen físico de actividad industrial, en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022 ésta presenta un incremento anual de 3.0% y destaca que la construcción reporta un crecimiento de 0.4%, mientras que las manufacturas se han expandido 4.5%. Por su parte, si bien aún está en un nivel 8.8% por debajo del de 2019, en el primer trimestre de este año la inversión fija bruta presenta un aumento anual de 5.6%, producto de que la de construcción ha crecido 2.7%, mientras que la de maquinaria y equipo un 9.5%. También, tenemos que el consumo privado en el mercado interior muestra un aumento anual de 8.6% en los primeros tres meses de 2022, producto de que el consumo de bienes nacionales ha crecido 3.8% y el de importados 15.0%.

Este “aceptable” desempeño económico de un largo proceso de recuperación tras la pandemia de Covid-19, pronto podría ser descarrilada por los agresivos aumentos en la tasa de interés que realizará el Banco de México este mes y en los que restan para finalizar el año. Todo en aras de tratar de contener el problema inflacionario que vivimos. Como lo he comentado en pasadas entregas, la efectividad de la lucha contra la inflación en México está supeditada a lo que suceda con la inflación en los Estados Unidos, lo que a su vez depende en gran medida de que se resuelvan los desequilibrios entre oferta y demanda en varios mercados, como el de alimentos y energía. En otras palabras, lo que haga el Banxico en materia de combate a la inflación podría servir sólo parcialmente.

¿Cómo vamos con la inflación en México después del anuncio del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC)? El INEGI recién informó que la inflación de precios al consumidor fue de 7.65% anual durante mayo, esta tasa es ligeramente inferior al 7.68% observado en abril. Sin duda es una buena noticia que la inflación mensual a tasa anual se contuvo. Sin embargo, si tomamos en consideración  la inflación anual de la segunda quincena de mayo, vemos que esta fue de 7.72%, tasa superior al 7.58% observada en la primera quincena de ese mismo mes. Esta información podría estar dejando entrever que el problema inflacionario de México se está agravando, al igual que en Estados Unidos (eso lo veremos un poco más adelante).

En la comparación de la inflación anual entre abril y mayo de este año se ve un nuevo deterioro en la inflación subyacente, ya que pasó de 7.22% a 7.28%, pero una mejoría en la no subyacente al haber pasado de 9.07% a 8.77%. Dentro del rubro de inflación no subyacente, destaca lo sucedido con la inflación de frutas y verduras, ya que pasó de 15.84% a 12.88%. En productos pecuarios, se mantuvo relativamente estable al haber pasado de 13.21% a 13.24%. Y en el rubro de energéticos se presentó un deterioro al haber pasado de 5.91% a 6.30%.

Ahora, desde la óptica de una comparación de la inflación anual, pero entre la primera y segunda quincenas de mayo, vemos con preocupación que la inflación subyacente aumentó de 7.24% a 7.32%, mientras que la inflación no subyacente subió de 8.60% a 8.93%. Dentro del rubro de la inflación no subyacente, tenemos que el alza de precios de frutas y verduras subió de 12.76% a 13.00%, la inflación de productos pecuarios subió de 12.60% a 13.88%; mientras que la inflación en los energéticos cedió de 6.32% a 6.28%. Todos estos números se explican mejor con las siguientes dos tablas:

Con estos datos la conclusión que podemos obtener es que la inflación sigue siendo elevada y por el momento se ha logrado contener. Preocupa que la inflación subyacente sigue aumentando, ya que esta es la inflación de las mercancías generales en la economía, lo que indica que hay presiones fuertes en costos de producción y que las expectativas inflacionarias de muchos se han desanclado. 

Ahora, respecto a la inflación en Estados Unidos, las noticias no son tan “favorables”, como podría interpretarse que resultaron para el caso de México.

Pero antes de seguir, quisiera mencionar que otra vez escribo sobre el tema inflacionario porque al menos en el caso de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial con un volumen de comercio internacional de 619.97 miles de millones de dólares en 2021 (398.98 mmdd es lo que les exportamos y 220.98 mmdd es lo que les compramos), estamos viviendo un momento crítico con su inflación más alta desde 1981.

El pasado 10 de junio, los mercados globales fueron sorprendidos con el dato de la inflación de precios al consumidor en Estados Unidos durante mayo de 2022, misma que subió a 8.6% desde el 8.3% reportado en el mes de abril. Esto echa por tierra la idea de que la inflación en el vecino del norte había alcanzado un pico y que comenzaría a bajar paulatinamente.

El dato inflacionario de la economía más grande del mundo es muy importante para México por varias razones: primero, el rumbo de la inflación en Estados Unidos incidirá en la inflación en México, si allá no baja, difícilmente lo hará acá; y segundo, la inflación en Estados Unidos afectará las decisiones de política monetaria del Banco de la Reserva Federal (FED), lo que a su vez impactará en las decisiones de política monetaria del Banco de México, de manera que entre más suban la tasa de interés allá, más tendrá que subir acá si queremos mantener cierta estabilidad en el tipo de cambio.

En una nota publicada el mismo viernes 10 de junio en el portal de Zerohedge y titulada ” Un Wall Street conmocionado reacciona a la publicación del IPC ´aterrador´ de hoy” se menciona que lo que se publicó fue un informe de inflación para la historia ya que la mayoría de analistas esperaba un dato más elevado que la expectativa del consenso, y eso es precisamente lo que obtuvieron pero mucho más alto.

Primero, un resumen rápido de lo sucedido:

  • Los precios generales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) subieron un 0.97% intermensual en mayo, superando las expectativas de consenso de un aumento del 0.7%.
  • Los precios de la energía se dispararon un 3.9% intermensual ya que los precios de la gasolina alcanzaron niveles récord y los precios de los alimentos aumentaron otro 1.2%.
  • La inflación interanual del IPC general alcanzó un nuevo máximo en 40 años del 8.6%.

En una gráfica podríamos ver los aumentos anuales en todos los rubros de gasto y solo dos cosas en toda la canasta del IPC son más baratas en comparación con hace un año: alimentos en los sitios/escuelas de los empleados y artículos de educación y comunicación. Mientras tanto, el combustible ha subido más de 75% en el último año.

El IPC subyacente también superó las expectativas, aumentando un 0.63% intermensual frente al consenso del 0.5%. La tasa interanual pasó de 6.2% a 6.0%, por efecto base.

La inflación general siguió impulsada en gran medida por los aumentos en la energía y los alimentos, entre los que destacan el pollo, los huevos y la leche.  De hecho, los alimentos aportaron el 0.16% del IPC mensual del 0.97%.

Para el caso de México, también nos debe preocupar la fortaleza de la inflación subyacente en Estados Unidos, ya que fue generalizada. Las materias primas subyacentes subieron un 0.7% gracias a los aumentos del 1.0% y el 1.8% en los precios de los automóviles nuevos y usados, respectivamente. Junto con la fuerte caída en las ventas de automóviles el mes pasado, esto sugiere que la industria automotriz se vio afectada por un nuevo episodio de escasez de suministro el mes pasado. Mientras tanto, los precios de la ropa aumentaron un 0.7% y los de otros bienes aumentaron un 0.8%.

Los servicios básicos también aumentaron fuerte en mayo, aumentando un 0.6. En los últimos tres meses, las tarifas aéreas aumentaron un 48%, aunque es probable que parte o gran parte de esta fortaleza se revierta en los próximos meses.

¿Qué pasará ahora?

Bueno, la Fed ha dejado entrever que realizará aumentos de 50 pb en sus reuniones de junio y julio. Lo que es incierto es lo que sucederá en la reunión de septiembre. El Bank of America (BofA) ha mencionado que su escenario base sigue siendo de un aumento de 25 pb en septiembre, pero el dato del IPC de mayo recién publicado aumenta el riesgo de otro aumento de 50 pb en dicho mes como una respuesta más agresiva por parte de la Fed. De materializarse este escenario, veríamos en septiembre de este año, la tasa de fondos federales en un nivel de 2.5%. Nada descarta que la tasa de interés en Estados Unidos supere el 3.0% antes de que acabe el año.

En el caso de México, la mayoría de analistas esperan que el Banco de México suba su tasa de interés objetivo en 0.75 puntos hasta 7.75% en su reunión del 23 de junio. Tras la reunión de junio, el Banxico aun tendría reuniones el 11 de agosto, 29 de septiembre, 10 de noviembre y 15 de diciembre. Si asumimos que ocurrirá el aumento de 0.75 puntos porcentuales en junio y que habrá aumentos de 0.50 puntos porcentuales en las reuniones de agosto y septiembre, y de 0.25 puntos en las de noviembre y diciembre, entonces la tasa de interés objetivo acabaría el año en un nivel de 9.25%. Desde luego que la tasa podría acabar más arriba, pero me parece que este es el escenario base.

Otra variable que debemos mantener vigilada es el tipo de cambio, ya que en la medida en que la FED de Estados Unidos consolide la disminución de su hoja de balance, aunado al alza en tasas de interés, pues los dólares ya no serán tan abundantes como ahora, por lo que no se descarta que el dólar concluya el 2022 en un nivel entorno a los 22 pesos, pero igual podría ser más elevado.

Finalmente, el punto fundamental será el impacto de las alzas de la tasa de interés en México en el crecimiento económico y en la generación de empleos. Ya hemos comentado que la mayoría de analistas ha rebajado sus pronósticos y se espera que el PIB crezca este año entre 1.2% y 2.0%, y desde luego, este menor ritmo de expansión del PIB tendrá un impacto en el crecimiento del empleo formal (el informal seguirá creciendo por ser una válvula de escape de la economía nacional).

El escenario es complicado, la inflación es persistente y seguirá siendo el tema que determinará el futuro económico de varios países.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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