La economía del metaverso

El metaverso es un concepto nuevo que aun no se ha terminado de definir. Para muchos, hablar del metaverso trae recuerdos de la película “Ready Player One”, en la que en un futuro no muy lejano, el grueso de la población vive la mayor parte de su vida en un espacio virtual llamado el Oasis y en el que pueden hacer lo que quieran.

En un artículo del 25 de abril de este año, publicado por WIRED, y titulado “¿Qué es el metaverso, exactamente?” se menciona que de acuerdo con la visión de los directores ejecutivos de tecnología más importantes, como Mark Zuckerberg o Satya Nadella, el metaverso es el futuro del Internet. Pero por ahora tal vez sólo sea visto como un videojuego o tal vez sea como algo peor: una mala versión de Zoom. Es difícil de decir.

Han pasado más de 6 meses desde que Facebook anunció que cambiaría su nombre a Meta y que centraría su apuesta por el futuro desarrollando el próximo «metaverso». Desde entonces, lo que significa ese término no se ha clarificado. Meta está construyendo una plataforma social de realidad virtual, Roblox está facilitando los videojuegos generados por los usuarios, mientras que algunas compañías ofrecen plataformas digitales inmersivas donde los visitantes pueden interactuar, comprar NFTs y jugar. Algunas de estas plataformas gozan de cierta interoperabilidad entre sus mundos, lo que significa que los consumidores pueden llevar sus avatares más o menos intactos de una plataforma a otra.

Los defensores de esta tecnología, desde nuevas empresas de nicho hasta gigantes tecnológicos, han argumentado que esta falta de coherencia se debe a que el metaverso aún se está construyendo y es demasiado nuevo para definir lo que significa. Internet existió desde la década de 1970, por ejemplo, pero no todas las ideas de cómo terminaría siendo  eventualmente acabaron siendo ciertas.

Al final, ya existe un nuevo espacio virtual (metaverso) es donde algunas de las compañías más grandes del mundo están comenzando a instalarse, esbozando un plan inicial sobre cómo las personas podrían eventualmente ganar dinero real en este publicitado ámbito digital. Para las marcas de moda, restaurantes, fabricantes de juguetes y otros, este mundo en línea donde los usuarios interactúan en su forma digital como avatares (tal y como en la película «Ready Player One» o en el juego en línea «Second Life»), está emergiendo como una nueva frontera a ser conquistada por el comercio.

Después de leer esta entrega, si usted no analiza entrar en el metaverso, estaría cometiendo un gran error.

Tamaño del mercado

En un artículo de Ann-Marie Alcántara, publicado en el Wall Street Journal titulado “El gasto del metaverso totalizará $5 billones en 2030, predice McKinsey” se revela que de acuerdo con un nuevo informe de la empresa consultora McKinsey & Co, el gasto global anual de las empresas y los consumidores relacionado con el metaverso podría alcanzar los 5 billones de dólares para 2030 (eso es un 5 seguido de doce ceros).  El comercio electrónico en el metaverso comprenderá entre $ 2 billones y $ 2.6 billones del total, mientras que los esfuerzos de publicidad virtual representarán entre $144  y $ 206 mil millones de dólares. Esta cifras son enormes si se les compara con el gasto en inteligencia artificial, el cual totalizó apenas $93 mil millones de dólares el año pasado.

McKinsey publicó sus nuevas estimaciones para el metaverso en un estudio sobre el tema, que también incluyó los resultados de una encuesta aplicada a 3,104 consumidores de 11 países y una encuesta de ejecutivos de nivel C de 448 empresas en 15 industrias y 10 países.

Para los fines de su estudio, McKinsey definió el metaverso principalmente como plataformas y experiencias en línea que no ocurren únicamente en la realidad virtual o requieren interoperabilidad entre mundos virtuales. El informe de McKinsey predice que el metaverso abarcará cinco tipos de actividades diarias: juegos, socialización, actividad física, comercio y aprendizaje remoto. Y agrega que “la gente está indicando que el deseo de conexión es probablemente su principal interés”.

El 79% de los encuestados dijeron que ya habían realizado una compra en el metaverso tal como existe hoy en día, y el 47 % de esas personas dijeron que habían realizado compras dentro de los juegos, el 37% informaron haber comprado artículos cosméticos virtuales y el 33% dijeron que compraron artículos reales (artículos del mundo real que se ofrecieron a través de plataformas virtuales).

Por su parte, el 95% de los ejecutivos del estudio de McKinsey dijeron que creen que el metaverso tendrá un impacto positivo en sus respectivas industrias en 5 a 10 años, y el 25% dijo que espera que impulse el 15% del crecimiento del margen total de su organización en cinco años.

Restaurantes en el metaverso

Los investigadores de McKinsey señalan que los experimentos que hasta ahora han realizado las grandes marcas en los mundos virtuales ofrecen señales sobre cómo el marketing y la publicidad para los consumidores podrían ser en el futuro en el metaverso.  

Tenemos el caso de la cadena de restaurantes estadounidense Chipotle Mexican Grill Inc., que ha realizado dos campañas en el metaverso en colaboración con Roblox, la plataforma de juegos en línea popular entre los niños. Una de las campañas fue un proyecto de 2021 con temática de Halloween llamado Boorito en el que los usuarios que visitaron una tienda virtual recibieron un código para un burrito gratis del mundo real. Otra campaña, de abril de este año, permitió a los consumidores hacer burritos virtuales para ganar dinero dentro del  juego que también podría cambiarse por comida en el mundo real.

El director de marketing de Chipotle, Chris Brandt, dijo que los beneficios potenciales de explorar el metaverso superan los riesgos…“el metaverso es confuso. Recibe mucha publicidad, pero no hay mucha gente allí, (sin embargo) muchos de nuestros consumidores tienen hijos en Roblox. Oye, nos estamos arriesgando. No entremos y gastemos $5 millones en este burrito [juego]; gastemos $100,000 y veamos qué pasa”.

Los dos juegos atrajeron a 6 millones de usuarios únicos, muchos de los cuales también se inscribieron en el programa de recompensas de Chipotle, y los totales de ventas diarias de «Boorito» superaron a los de las campañas de Halloween de años anteriores en el mundo físico.

Chipotle se ha animado lo suficiente como para comenzar a asignar una pequeña parte de su presupuesto de marketing al metaverso, dijo Brandt, y señaló que espera aumentar la inversión en los próximos años.

Las marcas de moda en el metaverso

La marca Forever 21 de Authentic Brands Group LLC se ha apoyado en la idea de «hermanamiento», un concepto que implica que las personas usen la misma ropa en el mundo real que sus avatares digitales. Por ejemplo. Forever 21 vendió un gorro negro en su tienda después de que se hizo popular en Roblox.

“El metaverso tiene que ver con la autoexpresión, por lo que poder usar atuendos idénticos en los mundos físico y virtual es una tendencia que creemos que seguirá creciendo”, dijo Jacob Hawkins, director general de marketing y comercio de Forever 21.

Sin embargo, algunos ejecutivos siguen siendo escépticos, con un 31% inseguro sobre el retorno sobre las inversiones hechas para generar experiencias de metaverso, según McKinsey.

Las marcas deben moderar las expectativas y las inversiones en el metaverso, ya que llevará tiempo antes de que ocurra la adopción masiva por parte del consumidor, dijo Mike Proulx, vicepresidente y director de investigación de Forrester Research Inc.

“El eje de todo este cálculo del metaverso tiene que ser convencer a la gente común de cómo el metaverso complementará su vida diaria”, agregó. “Y hasta que eso suceda, la base de usuarios de los medios inmersivos seguirá siendo un mercado de nicho”.

Ahora, para complementar lo hasta ahora expuesto, tenemos otra nota del 20 de junio, también publicada en el WSJ, por parte de Sarah E. Needleman y Meghan Bobrowsky, titulada “El metaverso atrae a marcas como Nike y Gap con nuevas formas de comercializar y ganar dinero”. En ella se menciona que las empresas están creando versiones de sus productos que solo existen en las pantallas (de computadora, tableta o celular), con la propiedad respaldada por escrituras digitales conocidas como tokens no fungibles o NFTs, y también están comprando bienes raíces virtuales. Más del 70% de la «tierra» en un mundo en línea llamado «The Sandbox» ya ha sido comprada, en gran parte por empresas como Binance, el exchange de criptomonedas más grande del mundo, y Atari, aquel viejo fabricante de videojuegos.

Aunque las empresas están incursionando en la realización de transacciones comerciales en el metaverso, como se señaló líneas arriba, por ahora gran parte de la actividad se centra en el marketing para generar ventas en el mundo real. Por ejemplo, los músicos realizan conciertos en escenarios virtuales para promocionar sus álbumes, al igual que las marcas de ropa participan en desfiles de moda virtuales para generar interés en sus últimas novedades.

Algunos de esos esfuerzos de marketing también generan oportunidades de hacer dinero para las empresas. El minorista de ropa estadounidense Gap Inc. comenzó en enero de este año a vender sudaderas con capucha digitales, en forma de NFT, lo que es una prueba inicial de cómo sería hacer negocios en el metaverso para la empresa. Una sudadera con capucha NFT es algo que el avatar del comprador podría usar algún día mientras explora los diferentes rincones del metaverso. Sin embargo, por el momento, las NFT de Gap no ofrecen esa opción, lo que requeriría que Gap desarrolle su propio reino virtual o encuentre una manera de hacer que sus NFT sean compatibles con los metaversos existentes. Mientras tanto, los clientes ahora pueden coleccionar seis de estos NFT, que actualmente cuestan entre $2 y $11 dólares cada uno. Pero al comprar la colección completa, los clientes ganan la oportunidad de comprar NFT especiales más caros.

¿Cree que es una tontería tener ropa digital para su avatar? Pues no. El primer lote de sudaderas con capucha NFT se agotó rápidamente cuando se lanzaron, dice la compañía. Gap lanzó más en abril y un conjunto de otros NFT en junio. Algunos de ellos están disponibles para su reventa en mercados secundarios en línea para aquellos que aún desean completar su colección. Gap y el artista que ayudó a crear el NFT, ganan 10% del precio de venta cada vez que se revende uno. La compañía dice que planea continuar lanzando NFTs de ropa virtual en un futuro cercano y potencialmente trabajar con más plataformas digitales.

Más inmersivo

Todavía es temprano en lo que algunos entusiastas del metaverso anuncian como la próxima evolución de Internet, pero los defensores lo describen como algo mucho más inmersivo comparado con las ofertas en línea existentes, con imágenes tridimensionales de mayor calidad. En muchos casos, se espera que los usuarios en el metaverso se sientan como si estuvieran interactuando con contenido digital y entre ellos, permitiéndoles tener experiencias que de otro modo podrían ser demasiado costosas o desafiantes, o imposibles en el mundo real. Y las empresas pueden beneficiarse vendiendo bienes virtuales o promocionando sus marcas a esos usuarios en el metaverso.

Empresas como Nascar, la cadena de comida rápida Wendy’s e instituciones financieras centenarias como JPMorgan Chase & Co. están entrando al metaverso.

JPMorgan, el banco más grande de Estados Unidos, firmó un contrato de arrendamiento de un año dentro de un centro comercial virtual de una empresa nueva llamada Everyrealm Inc. La propiedad está ubicada en Decentraland, uno de un número creciente de mundos en línea tridimensionales que han surgido. La ubicación no ofrece servicios bancarios reales o virtuales, pero actualmente cuenta con un salón virtual con un teletransporte al segundo piso, pantallas con videos sobre temas como criptomonedas, un libro blanco sobre el metaverso, una biblioteca llena de libros y un búho académico.

Los comentarios de los clientes corporativos hasta ahora muestran que es «una excelente manera de usar nuestros recursos de marketing», dice Umar Farooq, director ejecutivo de la unidad Onyx del banco, que se fundó en 2020 y opera una plataforma basada en blockchain para transacciones de pagos.

Si bien JPMorgan dice que por ahora no tiene planes de ganar dinero en el metaverso y tiene la intención de permanecer presente solo como una herramienta de marketing, proyecta que los proveedores de plataformas de metaverso y las empresas presentes en el metaverso crecerán para generar eventualmente $1 billón de dólares en ingresos anuales totales.

Se necesitará mucho trabajo para que el metaverso alcance algo cercano a esa escala, e incluso algunas figuras destacadas de la industria tecnológica han expresado su escepticismo de que vaya a ser algo tan grande. De acuerdo con Mark Zuckerberg, el metaverso  representará una nueva forma para que las personas interactúen, ofreciendo nuevas oportunidades para el comercio, aunque con altos costos iniciales para los equipos, como auriculares de alta gama  para experiencias más inmersivas.

Primeros reinos

Aún así, los primeros esfuerzos ofrecen una idea de los nuevos tipos de oportunidades comerciales que podrían surgir. Algunos de los primeros reinos digitales incluyen juegos en línea con sus propias microeconomías, como «Eve Online». Roblox Corp es un ejemplo más popular y moderno, donde los usuarios se teletransportan de un centro virtual a otro en una  plataforma para jugar, socializar y asistir a conciertos.

Startups como Hololands LLC, la organización sin fines de lucro Decentraland Foundation y Pixowl Inc., una unidad de Animoca Brands propietaria del juego «The Sandbox», también están tratando de construir ciudades virtuales. Estas organizaciones están vendiendo bienes raíces virtuales a los primeros usuarios, empresas e individuos, a quienes no les importa comprar terrenos en un lugar donde constantemente se agrega más “tierra”.

Los compradores se están convirtiendo en propietarios, alquilando sus propiedades en línea a empresas que buscan establecer tiendas, organizar eventos especiales o simplemente colocar vallas publicitarias para anunciarse a los transeúntes. Estos propietarios también ofrecen propiedades virtuales a los consumidores para construir casas digitales para almacenar sus NFT y pasar el rato con amigos.

El año pasado Nike Inc., Mattel Inc. y otros fabricantes de productos de consumo crearon sus propios centros en Roblox para promocionar sus marcas. Gucci instaló uno en el que vendió alrededor de dos docenas de artículos a los usuarios, incluidos bolsos virtuales y cintas para la cabeza, en la mayoría de los casos por entre 80 y 900 Robux (alrededor de $1 a $10 dólares), la moneda de la plataforma. Más recientemente, Gucci comenzó a vender en mayo un nuevo conjunto de artículos, incluido un par de mallas virtuales por 130 Robux. Los precios de Robux comienzan en 99 centavos por 80 unidades y suben a $ 99.99 por 10,000.

Los retos del metaverso

Una de las grandes preguntas que aún pende sobre el metaverso y su potencial de ganancias a largo plazo es si el reino en línea será un mundo virtual de libre comercio (entre plataformas) o será un mosaico de feudos corporativos (en el que las plataformas del metaverso no son compatibles entre sí). Los analistas dicen que para algunas empresas que ya han establecido economías virtuales con grandes comunidades en línea, no hay muchos incentivos para vincular los mundos. Pero imagine las limitantes impuestas si existe una economía global de metaverso en la que las personas puedan pasar de un país a otro, pero no puedan comerciar y no puedan ingresar y sacar su dinero.

“Si cada plataforma de metaverso actúa como un país cuyos guardias fronterizos no permiten que los visitantes traigan las zapatillas Gucci o la sudadera GAP que compraron en otro país (otra plataforma), el metaverso será un lugar diminuto”, dice Erik Gordon, director gerente de Wolverine Venture Fund en Ross School of Negocios en la Universidad de Michigan.

Para evitar eso, algunas empresas están trabajando en conectar los elementos del futuro metaverso.

La startup Tilia Inc. ofrece una forma de enviar dinero dentro y fuera del metaverso, y está trabajando en formas de enviar dinero entre reinos virtuales. Y los mercados en línea están surgiendo para vender una gama de NFT para su uso en múltiples ámbitos. OpenSea, Rarible y Objekt permiten a los consumidores comprar tokens que funcionan como moneda digital, así como revenderlos o intercambiarlos con otros.

Lidiane Jones, vicepresidenta ejecutiva y gerente general de la unidad de Experiencias Digitales de Salesforce.com Inc, menciona que “Todavía estamos en las primeras etapas, pero ya estamos viendo nuevas formas para que las empresas expresen sus propias marcas y brinden experiencias comerciales en estos entornos virtuales”.

A manera de conclusión podemos mencionar que el futuro de gran parte del marketing y de los negocios estarán en el metaverso, las empresas deben explorar que es e invertir de a poco para aprender de cómo funciona “el lugar” dónde las nuevas generaciones estarán pasando mucho tiempo. Me parece interesante el que las empresas abran una tienda virtual en el metaverso con precios de descuento y que en dicha tienda puedas comprarle los zapatos a tu avatar y al mismo comprar unos iguales para ti en el mundo real. Me parece que otra oportunidad de negocio de corto plazo serán las empresas de consultoría que asesorarán a las empresas en su proceso de inmersión al multiverso. Las oportunidades ahí estarán, es nuestra oportunidad capitalizarlas.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Asumiendo la realidad inflacionaria

El pasado miércoles 15 de junio, el banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), elevó drásticamente su tasa de interés a un rango entre 1.50% y 1.75% (para cumplir con las expectativas del mercado), además redujo de manera importante sus perspectivas de crecimiento y empleo para este año. Cabe señalar que la última vez que la Fed subió su tasa en 0.75 puntos porcentuales, tuvimos la ‘Crisis del Tequila’ y Bill Clinton y el FMI tuvieron que rescatar a México.

La reacción de los mercados tras el anuncio fue de relativa calma, observando ligeros incrementos en las bolsas de valores y en el caso de México, vimos que el peso se revaluó unos centavos respecto al dólar. Sin embargo, el jueves 16 fue caótico en los mercados y vimos como los principales índices bursátiles se desplomaron y el dólar se revaluó fuerte. Esta enorme volatilidad en los mercados se debe a que Wall Street no sabe lo que quiere. Por un lado le grita a la FED que haga algo contundente para controlar la inflación, pero por otro lado grita en pánico advirtiendo que con las alzas en la tasa de interés Estados Unidos caerá en recesión.

Esto no es nuevo. Cabe recordar que desde la última reunión del Comité de Mercado Abierto de la FED (FOMC por sus siglas en inglés) del 4 de mayo de este año, se desató el infierno en los mercados de capital (y en las economías) globales. Desde este espacio hemos dado cuenta de cómo ha comenzado a estallar la burbuja del todo. Los precios de las acciones de EE.UU. se han derrumbado (Nasdaq -31% y el S&P 500 -22.5% en lo que va de 2022), mientras que los rendimientos de los Bonos del Tesoro de EE.UU. se han disparado al alza (3.49% el bono a 10 años, lo que implica que su precio está cayendo). El oro ha bajado alrededor de un 3% desde el último FOMC, lo que refleja el aumento del 3% en el índice USDollar (pero hay que tener en cuenta que todo cambió después de la publicación del índice de precios al consumidor en EE.UU. el pasado 10 de junio).

Esto es lo que hizo la Reserva Federal el pasado 15 de junio:

  • La Fed elevó su tasa de referencia en 75 puntos base, el mayor aumento desde 1994, a un rango de 1.5% a 1.75%, en línea con las expectativas de los inversores y los economistas.
  • La decisión fue votada a favor por una abrumadora mayoría de 11 a 1, sólo la presidenta de la Fed de Kansas City, Esther George, disintió a favor de un aumento de 50 puntos base.
  • En su comunicado, el FOMC agregó una línea que dice que está «firmemente comprometido a devolver la inflación a su objetivo del 2%» y elimina el lenguaje anterior que decía que el FOMC «espera que la inflación regrese a su objetivo del 2% y que el mercado laboral se mantenga fuerte».
  • Reitera el camino en la reducción de la hoja de su balance general, mismo que entró en vigor el 1 de junio, reduciendo su tenencia de bonos en $47.5 mil millones de dólares por mes y aumentando el ritmo de $95 mil millones a partir de septiembre

Las nuevas proyecciones muestran un fuerte aumento desde marzo, con la tasa objetivo de fondos federales incrementándose hasta 3.4% para fin de este año, lo que implica que el mercado espera incrementos de 1.75 puntos porcentuales adicionales en este año, y llegar a 3.8% en 2023, antes de caer a 3.4% en 2024. Cabe señalar que las previsiones anteriores de marzo de este año eran de una tasa de interés que estaría en 1.9% a finales de este año y del 2.8% en 2023 y 2024

Una cosa crucial a tener en cuenta es que 2024 será un año de gran incertidumbre (y no solo por las elecciones) ya que las expectativas de los miembros de la Fed para la tasa de interés van desde un mínimo de 2.0% hasta un máximo de 4.0% – el mayor diferencial en la historia del FOMC.

Además, las proyecciones económicas de la Fed mostraron que se esperaba una desaceleración económica estadounidense mucho más profunda, con un aumento de la tasa de desempleo del 3.7% a fines de 2022 al 4.1 % en 2024; mientras que las previsiones de crecimiento económico se redujeron al 1.7% para 2022 y 2023, desde el 2.8% y el 2.2% que se pronosticaba en marzo; Los funcionarios de la Fed todavía esperan que la inflación baje significativamente en 2023.

Después del anuncio por parte del FOMC, el análisis por parte de los medios de comunicación especializados estadounidenses, y por parte del mercado, es que la FED por fin sacó la bazuca antiinflacionaria con ese aumento de la tasa de 75 puntos, y no hay duda de que el presidente de la FED, Jerome Powell, tuvo notas retóricas agresivas en contra de la escalada de precios. Pero en el mensaje general la FED aún se parece más a un banco central que si bien se inclina más hacia la realidad de una inflación que debe controlar, se aprecia que aún no está convencido de que tiene que hacer todo lo posible para controlar los precios.

La realidad es que es difícil que las alzas en tasa de interés por parte de la FED ayuden poderosamente a controlar la inflación cuando ésta es causada por factores externos tales como los precios de la energía (en los últimos 12 meses en EE.UU. el precio del gas natural ha subido 130%, el aceite para calefacción 110.0% y la gasolina 78.0%), las disrupciones en las cadenas de suministros, la escalada en precios de alimentos, los cierres manufactureros en regiones de China, entre otros. Es verdad que hay un componente inflacionario derivado del excesivo gasto público en Estados Unidos, durante la pandemia, por lo que  las alzas en tasas de interés tendrán un efecto limitado en controlar la inflación en el corto plazo.  

La falta de confianza en que la FED hará todo lo que esté en su poder para controlar la inflación resulta evidente al ver que el pronóstico medio de la propia FED es que la tasa de interés de los fondos federales aumente solo al 3.4% para fines de este año. Eso significa que los aumentos disminuirán durante el resto del 2022 y la FED predice un pico de solo 3.8% en 2023. La Fed está adelantando sus aumentos de tasas, pero aún no anticipa que tiene que llegar mucho más alto para vencer una inflación que llegó a 8.6% en mayo.

Es así que la gran pregunta es si llevar la tasa de interés a 3.4% a finales de este año, será suficiente para que la inflación regrese al objetivo de la FED del 2%. Tal vez si, pero mientras subsistan los problemas globales y a un  ritmo tan lento de alza en la tasa, el lograr el objetivo va a llevar mucho tiempo. El pronóstico de la FED para su medida preferida de inflación (el gasto de consumo personal o índice PCE) para finales de este año es ahora del 5.2%. Pero la inflación del PCE ha sido superior al 6% anual en los últimos meses, lo que significa que la inflación tendría que caer bruscamente durante los próximos seis meses para llegar al 5.2% anual. El pronóstico de la FED de que la inflación alcance el 2.6% en 2023 parece aún más improbable, a menos que haya una recesión. ¿Esto significa que el apretón monetario serás más agresivo? Tal vez.

Los bancos centrales generalmente son optimistas porque son formadores de opinión, lo que nos hace preguntarnos si en EE.UU. todavía piensan, en lo más profundo de sus modelos económicos, que la inflación es realmente “transitoria”. Como lo señalé líneas arriba, todo indica que si, que aún creen que la principal causa de la inflación radica en el virus chino del Covid-19, los problemas en las cadenas de suministro y la guerra de Ucrania; y que no es culpa de la irresponsable política monetaria que han tenido en los últimos dos años, por lo que desde su óptica la FED no tiene que hacer un ajuste monetario tan fuerte.

El pronóstico promedio de la Fed también es notablemente optimista para la economía, a pesar de los aumentos de tasas. Como ya lo señalé, el pronóstico prevé que la tasa de desempleo aumente a solo el 3.9% en 2023 desde el 3.6% actual, y que el crecimiento del PIB no caiga por debajo del 1.7%.

Esperamos que el Sr. Jerome Powell tenga razón en que la economía es «muy fuerte» y que el consumidor está en buena forma para salir adelante en un contexto de tasas de interés mucho más altas. No debemos olvidar que la economía estadounidense se contrajo 1.4% en el primer trimestre de este año, y el rastreador GDPNow de la Fed de Atlanta el pasado miércoles 15 redujo a cero su pronóstico de crecimiento para el segundo trimestre. Los consumidores golpeados por la inflación y los precios de la gasolina están incidiendo fuerte en sus gastos y esto se puede confirmar con la caída de las ventas minoristas durante mayo.

¡Carnicería!

Y pues en este contexto no está de más analizar que más allá de la posible recesión a la que se dirige Estados Unidos, y probablemente también nosotros en México, hay otro problema y es el de las burbujas de precios de activos que están estallando. Lo advertí desde el 15 de mayo en mi editorial “Crisis en los mercados financieros: comienza a estallar ´la burbuja de todo´” y la sangría en los mercados no ha cesado. Se han evaporado billones de dólares en riqueza, lo que afecta también las posibilidades de consumo, así como el ánimo de los mismos.

Para empezar, pues tenemos el caso de las criptomonedas que han sido arrastradas a la baja en medio de la búsqueda de los inversionistas de una disminución general del riesgo. La situación de las criptomonedas se agravó esta semana que concluye con los problemas sistémicos de Celsius y Binance de manera que Bitcoin alcanzó un precio por debajo de los $18,000 dólares, el más bajo desde diciembre de 2020…La capitalización total del criptomercado cayó por debajo de los 850 mil millones de dólares, casi 75% por debajo de los 3.2 billones de dólares que tenía a finales de 2021.

Desde la reunión  del FOMC de mayo, casi todas las clases de activos han sido golpeados, sobre todo conforme ha crecido la ansiedad por el mayor riesgo de eventos (antes del FOMC del 15 de junio) combinada con los datos técnicos de OpEx (vencimiento de opciones por un valor de 3.4 billones de dólares) y los temores de ‘fragmentación’ europea y todos los problemas geopolíticos y geoeconómicos que están frenando a los compradores a medida que el S&P cae en un mercado que ya está en una tendencia a la baja (bear market), mientras que el precio de más de dos terceras partes de las acciones de EE.UU. ya tienen un precio por debajo del que tenían justo antes de empezar la crisis del Covid-19.

Ahora la expectativa no es como en el pasado en el sentido de que durante el verano los inversionistas se ponían a analizar sus carteras y posiciones previo al calentamiento del mercado durante septiembre. Ahora no será así por los múltiples temblores fundamentales que amenazan con sacudir los mercados:

  • Inflación, inflación, inflación
  • Cadenas de Suministro, Covid y China
  • Europa y el BCE
  • Recesión/estanflación
  • Guerra
  • Endurecimiento de los bancos centrales
  • Restablecimientos de acciones y ganancias
  • Colapso del mercado de bonos
  • Restablecimiento del comercio global y desglobalización
  • Estados Unidos, el dólar y Trump

Las predicciones son de un tercer trimestre tormentoso: la tranquilidad de los mercados de los meses de julio y agosto será reemplazada por oleadas de escollos, de números malos y un panorama bastante nublado; mientras los mercados luchan contra el acelerado flujo de noticias negativas sobre la inflación, menores ganancias corporativas, mercados de consumo debilitados y, cada vez más, política tambaleante en la que el presidente estadounidense Joe Biden perderá su mayoría en el Congreso en las elecciones del mes de noviembre.

Las condiciones financieras se han endurecido y se seguirán endureciendo para todos. A las autoridades mexicanas de la Secretaría de Hacienda y del Banco de México les tocará lidiar  con este gran problema. De entrada ya sabemos que el Banxico elevará en 0.75 puntos porcentuales su tasa de interés objetivo para situarla en 7.75%, tal vez el aumento sea de un punto porcentual completo. Las condiciones crediticias se endurecerán en México a tal grado que podríamos ver la tasa objetivo entre 9.25% y 9.50% a fin de año. En GAEAP calculamos la tasa de interés implícita de los Cetes a 28 días para dentro de un año en 10.00%, así de grave se puede poner el tema de tasas de interés en nuestro país. Esperamos que las autoridades logren sortear las mayores presiones en finanzas públicas por las mayores tasas de interés, así como las que sin duda seguirá habiendo en materia de tipo de cambio. México no aguanta otra crisis económica. 

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La inflación no cede y los bancos centrales nos recetarán una recesión

La economía mexicana continúa dando muestras de cierta resistencia ante las dificultades internas y externas. Muestra de ello es que con relación al volumen físico de actividad industrial, en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2022 ésta presenta un incremento anual de 3.0% y destaca que la construcción reporta un crecimiento de 0.4%, mientras que las manufacturas se han expandido 4.5%. Por su parte, si bien aún está en un nivel 8.8% por debajo del de 2019, en el primer trimestre de este año la inversión fija bruta presenta un aumento anual de 5.6%, producto de que la de construcción ha crecido 2.7%, mientras que la de maquinaria y equipo un 9.5%. También, tenemos que el consumo privado en el mercado interior muestra un aumento anual de 8.6% en los primeros tres meses de 2022, producto de que el consumo de bienes nacionales ha crecido 3.8% y el de importados 15.0%.

Este “aceptable” desempeño económico de un largo proceso de recuperación tras la pandemia de Covid-19, pronto podría ser descarrilada por los agresivos aumentos en la tasa de interés que realizará el Banco de México este mes y en los que restan para finalizar el año. Todo en aras de tratar de contener el problema inflacionario que vivimos. Como lo he comentado en pasadas entregas, la efectividad de la lucha contra la inflación en México está supeditada a lo que suceda con la inflación en los Estados Unidos, lo que a su vez depende en gran medida de que se resuelvan los desequilibrios entre oferta y demanda en varios mercados, como el de alimentos y energía. En otras palabras, lo que haga el Banxico en materia de combate a la inflación podría servir sólo parcialmente.

¿Cómo vamos con la inflación en México después del anuncio del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC)? El INEGI recién informó que la inflación de precios al consumidor fue de 7.65% anual durante mayo, esta tasa es ligeramente inferior al 7.68% observado en abril. Sin duda es una buena noticia que la inflación mensual a tasa anual se contuvo. Sin embargo, si tomamos en consideración  la inflación anual de la segunda quincena de mayo, vemos que esta fue de 7.72%, tasa superior al 7.58% observada en la primera quincena de ese mismo mes. Esta información podría estar dejando entrever que el problema inflacionario de México se está agravando, al igual que en Estados Unidos (eso lo veremos un poco más adelante).

En la comparación de la inflación anual entre abril y mayo de este año se ve un nuevo deterioro en la inflación subyacente, ya que pasó de 7.22% a 7.28%, pero una mejoría en la no subyacente al haber pasado de 9.07% a 8.77%. Dentro del rubro de inflación no subyacente, destaca lo sucedido con la inflación de frutas y verduras, ya que pasó de 15.84% a 12.88%. En productos pecuarios, se mantuvo relativamente estable al haber pasado de 13.21% a 13.24%. Y en el rubro de energéticos se presentó un deterioro al haber pasado de 5.91% a 6.30%.

Ahora, desde la óptica de una comparación de la inflación anual, pero entre la primera y segunda quincenas de mayo, vemos con preocupación que la inflación subyacente aumentó de 7.24% a 7.32%, mientras que la inflación no subyacente subió de 8.60% a 8.93%. Dentro del rubro de la inflación no subyacente, tenemos que el alza de precios de frutas y verduras subió de 12.76% a 13.00%, la inflación de productos pecuarios subió de 12.60% a 13.88%; mientras que la inflación en los energéticos cedió de 6.32% a 6.28%. Todos estos números se explican mejor con las siguientes dos tablas:

Con estos datos la conclusión que podemos obtener es que la inflación sigue siendo elevada y por el momento se ha logrado contener. Preocupa que la inflación subyacente sigue aumentando, ya que esta es la inflación de las mercancías generales en la economía, lo que indica que hay presiones fuertes en costos de producción y que las expectativas inflacionarias de muchos se han desanclado. 

Ahora, respecto a la inflación en Estados Unidos, las noticias no son tan “favorables”, como podría interpretarse que resultaron para el caso de México.

Pero antes de seguir, quisiera mencionar que otra vez escribo sobre el tema inflacionario porque al menos en el caso de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial con un volumen de comercio internacional de 619.97 miles de millones de dólares en 2021 (398.98 mmdd es lo que les exportamos y 220.98 mmdd es lo que les compramos), estamos viviendo un momento crítico con su inflación más alta desde 1981.

El pasado 10 de junio, los mercados globales fueron sorprendidos con el dato de la inflación de precios al consumidor en Estados Unidos durante mayo de 2022, misma que subió a 8.6% desde el 8.3% reportado en el mes de abril. Esto echa por tierra la idea de que la inflación en el vecino del norte había alcanzado un pico y que comenzaría a bajar paulatinamente.

El dato inflacionario de la economía más grande del mundo es muy importante para México por varias razones: primero, el rumbo de la inflación en Estados Unidos incidirá en la inflación en México, si allá no baja, difícilmente lo hará acá; y segundo, la inflación en Estados Unidos afectará las decisiones de política monetaria del Banco de la Reserva Federal (FED), lo que a su vez impactará en las decisiones de política monetaria del Banco de México, de manera que entre más suban la tasa de interés allá, más tendrá que subir acá si queremos mantener cierta estabilidad en el tipo de cambio.

En una nota publicada el mismo viernes 10 de junio en el portal de Zerohedge y titulada ” Un Wall Street conmocionado reacciona a la publicación del IPC ´aterrador´ de hoy” se menciona que lo que se publicó fue un informe de inflación para la historia ya que la mayoría de analistas esperaba un dato más elevado que la expectativa del consenso, y eso es precisamente lo que obtuvieron pero mucho más alto.

Primero, un resumen rápido de lo sucedido:

  • Los precios generales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) subieron un 0.97% intermensual en mayo, superando las expectativas de consenso de un aumento del 0.7%.
  • Los precios de la energía se dispararon un 3.9% intermensual ya que los precios de la gasolina alcanzaron niveles récord y los precios de los alimentos aumentaron otro 1.2%.
  • La inflación interanual del IPC general alcanzó un nuevo máximo en 40 años del 8.6%.

En una gráfica podríamos ver los aumentos anuales en todos los rubros de gasto y solo dos cosas en toda la canasta del IPC son más baratas en comparación con hace un año: alimentos en los sitios/escuelas de los empleados y artículos de educación y comunicación. Mientras tanto, el combustible ha subido más de 75% en el último año.

El IPC subyacente también superó las expectativas, aumentando un 0.63% intermensual frente al consenso del 0.5%. La tasa interanual pasó de 6.2% a 6.0%, por efecto base.

La inflación general siguió impulsada en gran medida por los aumentos en la energía y los alimentos, entre los que destacan el pollo, los huevos y la leche.  De hecho, los alimentos aportaron el 0.16% del IPC mensual del 0.97%.

Para el caso de México, también nos debe preocupar la fortaleza de la inflación subyacente en Estados Unidos, ya que fue generalizada. Las materias primas subyacentes subieron un 0.7% gracias a los aumentos del 1.0% y el 1.8% en los precios de los automóviles nuevos y usados, respectivamente. Junto con la fuerte caída en las ventas de automóviles el mes pasado, esto sugiere que la industria automotriz se vio afectada por un nuevo episodio de escasez de suministro el mes pasado. Mientras tanto, los precios de la ropa aumentaron un 0.7% y los de otros bienes aumentaron un 0.8%.

Los servicios básicos también aumentaron fuerte en mayo, aumentando un 0.6. En los últimos tres meses, las tarifas aéreas aumentaron un 48%, aunque es probable que parte o gran parte de esta fortaleza se revierta en los próximos meses.

¿Qué pasará ahora?

Bueno, la Fed ha dejado entrever que realizará aumentos de 50 pb en sus reuniones de junio y julio. Lo que es incierto es lo que sucederá en la reunión de septiembre. El Bank of America (BofA) ha mencionado que su escenario base sigue siendo de un aumento de 25 pb en septiembre, pero el dato del IPC de mayo recién publicado aumenta el riesgo de otro aumento de 50 pb en dicho mes como una respuesta más agresiva por parte de la Fed. De materializarse este escenario, veríamos en septiembre de este año, la tasa de fondos federales en un nivel de 2.5%. Nada descarta que la tasa de interés en Estados Unidos supere el 3.0% antes de que acabe el año.

En el caso de México, la mayoría de analistas esperan que el Banco de México suba su tasa de interés objetivo en 0.75 puntos hasta 7.75% en su reunión del 23 de junio. Tras la reunión de junio, el Banxico aun tendría reuniones el 11 de agosto, 29 de septiembre, 10 de noviembre y 15 de diciembre. Si asumimos que ocurrirá el aumento de 0.75 puntos porcentuales en junio y que habrá aumentos de 0.50 puntos porcentuales en las reuniones de agosto y septiembre, y de 0.25 puntos en las de noviembre y diciembre, entonces la tasa de interés objetivo acabaría el año en un nivel de 9.25%. Desde luego que la tasa podría acabar más arriba, pero me parece que este es el escenario base.

Otra variable que debemos mantener vigilada es el tipo de cambio, ya que en la medida en que la FED de Estados Unidos consolide la disminución de su hoja de balance, aunado al alza en tasas de interés, pues los dólares ya no serán tan abundantes como ahora, por lo que no se descarta que el dólar concluya el 2022 en un nivel entorno a los 22 pesos, pero igual podría ser más elevado.

Finalmente, el punto fundamental será el impacto de las alzas de la tasa de interés en México en el crecimiento económico y en la generación de empleos. Ya hemos comentado que la mayoría de analistas ha rebajado sus pronósticos y se espera que el PIB crezca este año entre 1.2% y 2.0%, y desde luego, este menor ritmo de expansión del PIB tendrá un impacto en el crecimiento del empleo formal (el informal seguirá creciendo por ser una válvula de escape de la economía nacional).

El escenario es complicado, la inflación es persistente y seguirá siendo el tema que determinará el futuro económico de varios países.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com     

En Twitter: @alejandrogomezt

Nada garantiza que desacelerar la economía frenará la inflación

Muchos economistas que analizan la ola de inflación que nos está afectando, predicen que ésta alcanzará su nivel máximo en algún momento entre el segundo y tercer trimestres de este año y comenzará a disminuir paulatinamente. Muestra de ello es que en la más reciente Encuesta de Expectativas Económicas del Banxico, los analistas consultados  estiman que la inflación de precios al consumidor cerrará este año en 6.88% y que será de 4.40% al término de 2023. De igual forma, el promedio obtenido de la más reciente Encuesta Citibanamex de Expectativas muestra el mismo fenómeno, con  una inflación  pronosticada de 6.75% para 2022 y de 4.22% en 2023. Con el hecho de que la inflación anual fue de 7.58% en la primera quincena de mayo y lo que está sucediendo en el mundo y en México, ¿Tienen algún sustento estas expectativas?

Destacan dos argumentos que “justifican” esta idea de que la inflación descenderá en lo que resta del año y en 2023: uno que tiene que ver con un ajuste automático de los mercados y otro, que implica la intervención del banco central. El primero se resume en el hecho de que la mejor cura para los precios altos es precisamente los precios altos. Esto se debe a que los precios elevados provocan la destrucción de la demanda por algo denominado “efecto ingreso”, lo que implica que si el ingreso de las personas es fijo, el alza de precios hará que su ingreso disponible le alcance para comprar cada vez menos productos, lo que a su vez ocasiona  una eventual disminución real de la demanda y por lo tanto menores presiones inflacionarias. El segundo argumento tiene que ver con el “efecto monetario”, que implica que si el banco central reduce la oferta monetaria, hay menos dinero para comprar bienes y servicios. El asunto es que ese apretón monetario se traduce en mayores tasas de interés, lo que a su vez reduce la inversión y el consumo privado de la demanda agregada, por lo que habría menores presiones al alza en los precios.

Como puede verse, ambos argumentos llevan consigo una caída de la demanda de bienes y servicios (uno de manera natural y el otro de forma artificial), lo que ocasiona una desaceleración económica, que podría acabar en recesión.

En este marco teórico, la gran incógnita (más allá de las expectativas optimistas de que la inflación disminuirá este año y seguirá bajando el que sigue), es si la disminución de la tasa inflacionaria será lo suficientemente relevante como para justificar el impacto que habrá en la dinámica económica. En otras palabras, habría que preguntarse si las alzas en tasa de interés que realizará la Junta de Gobierno del Banco de México (mismas que pudieran llegar hasta el 9.5% este año según el Grupo Financiero Banorte), ocasionarán que la inflación efectivamente baje de acuerdo con lo pronosticado por el Banxico y cuál será el costo de esta medida en cuanto a menor producción y empleo.

Para tratar de estimar la efectividad de la política monetaria, es importante analizar dos temas: 1. Lo que está pasando con la inflación en el resto del mundo, en especial en los Estados Unidos; y 2. La naturaleza de la inflación en México. A continuación abordo ambos temas:

Inflación en el mundo

Los datos más recientes al momento de escribir estas líneas indican que la inflación anualizada sigue impactando a los países de maneras muy diferentes. Tenemos naciones con “baja” inflación como Japón (1.2%), China (2.1%), Indonesia (3.5%), Corea del Sur (4.8%) y Francia (4.8%). Países con inflación “media”, como Italia (6.0%) y Canadá (6.8%); y países con elevada inflación como: Alemania (7.4%), México (7.7%), Estados Unidos (8.3%), España (8.3%), Reino Unido (9.0%), Brasil (12.1%) y Rusia ( 17.8%).

Se ha comentado mucho que gran parte de la inflación en Estados Unidos y los países europeos se debe a una demanda agregada que creció más rápido que la capacidad de producción global, derivado del enorme gasto público en la forma de apoyos económicos que dieron diversos gobiernos a sus ciudadanos durante la pandemia del Covid-19. Abordaré este asunto en un momento más.

Además de lo anterior, también es cierto que gran parte del problema inflacionario mundial se centra en los aumentos en los precios de los alimentos y de los energéticos, problema que empezó desde antes de que Rusia invadiera a Ucrania. Esto se puede constatar al ver que en EE.UU. si bien la inflación general pasó de 8.5% en marzo de este año a 8.3% en abril. Este resultado fue producto de que la inflación de alimentos pasó de 8.8% en marzo a 9.4% en abril, mientras que el alza de precios de la energía pasó de 32.0% en marzo a 30.3% en abril; y en lo que respecta a los demás bienes, la inflación pasó de 6.5% en marzo a 6.2% en abril.

Destaca pues, que se agravó la inflación de alimentos, lo cual se debe a que la inflación anual de cereales y productos de panadería subió a 10.3%; la de cárnicos, pollo, pescado y huevo subió a 14.3%; la de leche y productos relacionados se incrementó a 9.1%, la de frutas y vegetales fue la única que se moderó descendiendo a 7.8%; la de bebidas no alcohólicas y materiales para bebidas subió a 9.8%; mientras que la de otros alimentos en casa subió a 11.0%.

Estos datos no sorprenden, sobre todo si consideramos que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), entre abril de 2021 y el mismo mes de 2022, a nivel mundial los precios de los cárnicos aumentaron 26.8%, de los lácteos 23.5%, de los cereales 34.3%, de los aceites 46.5% y del azúcar 21.8%.

En cuanto a la inflación de energía en Estados Unidos, vemos que ésta es altísima al ser de 30.3% anual en abril, pero las perspectivas de que los precios de los energéticos bajen en el corto plazo son muy bajas. Esto es muy preocupante porque aunque en México tengamos los energéticos “subsidiados”, los precios de la energía a nivel global nos van a afectar porque estos determinan los costos de transporte y de un porcentaje de los costos de manufactura. De igual manera, hay un sinfín de productos derivados del petróleo que ya han visto sus precios elevarse de manera considerable. Si tomamos en cuenta que las importaciones totales de México representan el 40% de nuestro PIB, no podemos sentirnos ajenos a que lo que suceda con los precios del petróleo y la energía en el mundo.

En un artículo de Matt Egan, publicado el 2 de junio en el portal de CNN Business y titulado “El mundo puede estar acercándose a una crisis energética al estilo de la década de 1970, o algo peor”, se menciona que el mundo está lidiando con alzas de precios de la energía que desafían la gravedad en todo, desde la gasolina y el gas natural, hasta el carbón; y algunos temen que lo que hasta ahora hemos visto sea solo el comienzo de algo muy grave.

En el caso del carbón, tenemos que los futuros del entregado en el noroeste de Europa han subido un 137% en lo que va de año. El precio de referencia en la región del Pacífico ha subido más de un 140% este año. Los precios pagados en efectivo en los Apalaches en EE.UU. aumentaron un 40% en 2022, y se duplicaron con creces durante el año pasado, hasta $129.65 la tonelada durante la semana pasada, lo cual constituye el precio más alto registrado en la historia.

Funcionarios de energía le dijeron a CNN que les preocupa que la invasión rusa de Ucrania, aunado a años de insuficiente inversión en el sector energético, hayan llevado al mundo a una crisis que rivalizará o incluso superará las crisis petroleras de los años setenta y principios de los ochenta. Pero a diferencia de esos episodios infames, este no está circunscrito sólo al petróleo.

«Ahora tenemos una crisis del petróleo, una crisis del gas y una crisis de la electricidad al mismo tiempo», dijo a Der Spiegel Fatih Birol, director del grupo de vigilancia de la Agencia Internacional de la Energía, en una entrevista publicada esta semana. «Esta crisis energética es mucho más grande que las crisis del petróleo de las décadas de 1970 y 1980. Y probablemente dure más».

Los alcances de esta tormenta perfecta (falta de inversión, fuerte demanda e interrupciones en el suministro debido a la guerra) tendrá consecuencias de gran alcance, que podrían amenazar la recuperación económica tras la pandemia de Covid-19, exacerbar la inflación, alimentar el malestar social y socavar los esfuerzos para salvar el planeta del calentamiento global.

«Es una crisis para la que el mundo lamentablemente no está preparado», dijo Robert McNally, quien se desempeñó como principal asesor energético del ex presidente estadounidense George W. Bush.

No solo los precios de la energía son muy altos, sino que la confiabilidad de la red eléctrica está siendo desafiada por las temperaturas extremas y la sequía severa. Un regulador de la red eléctrica de EE.UU. advirtió el mes pasado que partes del país podrían enfrentar cortes de electricidad e incluso apagones este verano.

Con este escenario en materia energética a nivel mundial es previsible que la inflación se mantendrá elevada durante varios meses más. Sin embargo, si consideramos también que parte de la inflación  se debe al exceso de gasto de los consumidores, pues podría haber otra fuerza que eventualmente  debilitaría la demanda agregada a partir del 2023 y me refiero a que se agotarán los ahorros de los consumidores estadounidenses derivados de los incentivos fiscales que su gobierno les dio durante la pandemia.

En este sentido, causaron gran revuelo las declaraciones de Jamie Dimon, Director Ejecutivo de JPMorgan Chase & Co., quien señaló que a los consumidores estadounidenses solo les quedan de 6 a 9 meses de poder adquisitivo en sus cuentas bancarias y además advirtió que se está gestando un “huracán” económico.

Jamioe Dimon, CEO de JP Morgan

El director del banco más grande de EE.UU. estimó que unos $2 billones en fondos adicionales en cuentas de los consumidores aún quedan por ser gastados. Comentario personal es que uno de los grandes problemas para la economía de Estados Unidos es que la tasa de ahorro personal se ha derrumbado, mientras que la cartera de crédito a los consumidores ha aumentado de manera importante desde enero de 2021.

A manera de resumen de este apartado, podemos señalar que las presiones inflacionarias a nivel global por los precios de los alimentos y energía, continúan fuertes. De hecho, en su Informe Trimestral, el Banco de México identifica como riesgos al alza para la inflación mundial a los siguientes posibles acontecimientos:

  1. Un agravamiento del conflicto entre Rusia y Ucrania que pudiera derivar en efectos de segundo orden en la formación de precios;
  2. Una mayor duración o la intensificación de los desajustes entre la demanda y la oferta globales ante un posible agravamiento de los cuellos de botella derivada del conflicto bélico y/o de la imposición de restricciones para hacer frente a la pandemia, especialmente en China;
  3. Mayores presiones salariales ante el apretamiento de los mercados laborales o por efectos de segundo orden de la inflación;
  4. Depreciaciones cambiarias en algunas economías emergentes ante una posible reducción más acelerada del estímulo monetario en las economías avanzadas o ante una recomposición de portafolios derivada de episodios de mayor aversión al riesgo; y
  5. Un aumento en las expectativas de inflación que afecte al proceso de formación de precios.

Inflación en México

Después de leer lo que sucede con la inflación de alimentos y energéticos, ¿usted cree que México será exitoso para contener el alza de precios a través del Paquete contra la inflación y la carestía (PACIC)?

La última información de INEGI, la correspondiente a la primera quincena de mayo de 2022, indica que la inflación anual fue de 7.58%, y al analizarla por sus componentes vemos que la naturaleza de la inflación en México tiene similitudes y diferencias respecto de la que aqueja a Estados Unidos.  

La inflación de 7.58% en México es producto de que la inflación subyacente fue de 7.24%, mientras que la no subyacente sumó 8.60%. Dentro de la inflación subyacente, tenemos que la de alimentos, bebidas y tabaco fue de 11.23%; la de mercancías no alimenticias llegó a 7.48%, vivienda de 2.80%, educación  3.18% y otros servicios de 6.79%. Dentro de la inflación no subyacente, la de frutas y verduras fue de 12.76%, productos pecuarios 12.60%, energéticos de 6.32% y tarifas autorizadas por el gobierno de 3.42%. Como puede apreciarse, si hay una inflación importante en las mercancías no alimenticias de 7.48% (en EE.UU. la inflación de “los demás bienes” fue de 6.2%), no tenemos los mismos problemas inflacionarios en lo que respecta a energía, pero si compartimos el problema de la inflación de productos agropecuarios (12.67% en México vs 10.8% de inflación de alimentos en casa en EE.UU.).

Como se ha señalado, gran parte de la inflación que presenta México es importada por lo que está sucediendo en otras partes del mundo. Nuestras importaciones representan casi el 40% del PIB, por lo que un alza de precios en el extranjero nos va a repercutir, sobre todo porque es un problema generalizado en los continentes americano y europeo.

Dado lo anterior, es obligado el preguntarse si las alzas previstas en la tasa de interés objetivo del Banco de México (así como las que ocurrirán en Estados Unidos), servirán para mitigar la inflación o solo causarán daños a los bolsillos de empresas y familias. La respuesta es incierta, pero dando el beneficio de la duda, me parece que las acciones de los bancos centrales pudieran servir en dos formas:

  1. Disminución de la demanda agregada. Ante el alza de precios y las mayores tasas de interés, disminuirán su consumo de bienes semiduraderos y duraderos y privilegiarán el gasto en alimentos. Es decir, habrá un efecto sustitución que puede ayudar a contener la inflación subyacente. Pero el alza en las tasas de interés no servirá para resolver los problemas de oferta en lo que respecta a los alimentos. Si pueden tener un impacto en disminuir demanda de otros bienes, lo que ocasionaría eventualmente menores presiones en los precios de la energía, y como ya lo señalé, una eventual disminución de la inflación subyacente.
  2. Creación de expectativas. Como lo he señalado en anteriores entregas, para los bancos centrales es muy importante que el público perciba que se están tomando medidas en contra de la inflación (esto no ha sucedido en la Unión Europea, donde el banco central no ha elevado la tasa de interés). Como lo señalé la semana pasada, si la gente piensa que la inflación será del 10%, pues se anticipan y ajustan los precios de insumos, materias primas, bienes terminados, salarios, etc., en esa proporción y la inflación acaba siendo de ese porcentaje. Es por ello que aunque en la práctica, el alza en la tasa de interés sirva de poco para mitigar la inflación, ayudará generando expectativas de menor alza de precios.

A manera de conclusión, podemos mencionar que la lucha contra la inflación apenas comienza. Es incierto que la mayor desaceleración económica causada por los bancos centrales vaya a ayudar a controlar la inflación, al menos en el horizonte de tiempo previsto. No hay forma de saberlo. Nos esperan tiempos difíciles, porque los apretones monetarios tendrán costos aparejados, además de grandes riesgos, como lo es el que la inflación se mantenga alta y que se descarrile el proceso de crecimiento económico, mismo que ya ha sido debilitado por la combinación de cosas negativas que han sucedido este año como la guerra en Ucrania, el Covid en China y precisamente la alta inflación.

Alejandro Gómez Tamez*

Director general GAEAP*

alejandro@gaeap.com 

En  Twitter: @alejandrogomezt

Tormenta perfecta, inflación y deterioro del poder adquisitivo

Esta fue una semana bastante sombría con relación a las perspectivas económicas a nivel global. El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) disminuyó su expectativa de crecimiento del PIB mundial para 2022 al 2.3% desde el 4.6% previo, haciendo mención de los efectos económicos de la invasión de Rusia a Ucrania, los cierres de China como respuesta a la nueva ola de Covid-19 y el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos. Para el caso de México, el IIF redujo su pronóstico de crecimiento económico a apenas 1.2%, para China al 3.5% y en el caso de Estados Unidos a 2.5%.

Además de recortar pronósticos de crecimiento, el IIF también espera que los flujos de capital hacia los mercados emergentes se reduzcan en un 42% con respecto al año pasado y considera que el riesgo de recesión global ha aumentado. Como veremos en un momento más, la restricción de flujos de capital pondrá en apuros a muchos países que necesitan de mayores divisas para adquirir alimentos importados cada vez más caros y para hacer frente a sus compromisos financieros internacionales.

En 2022 se espera una fuerte contracción de los flujos de capital hacía los mercados emergentes

Pero eso no fue lo único preocupante de la semana que recién concluye, ya que también se llevó a cabo una reunión más del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) de Davos, Suiza, en un tono muy pesimista respecto al futuro económico del planeta, en especial de los países más pobres. La situación apunta a que muchos países en desarrollo y de renta media enfrentan una triple crisis: alimenticia, energética y financiera, misma que ha sido exacerbada por la guerra en Ucrania.

De acuerdo con Achim Steiner, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el contexto actual de una elevada inflación y restricciones de política monetaria, sobre todo en los Estados Unidos, podrían empujar a más de 70 países al incumplimiento de sus compromisos de deuda. Se prevé que muchos sigan la ruta de Sri Lanka, que recientemente se convirtió en el primer país asiático en dejar de pagar su deuda este siglo en medio de protestas que se volvieron violentas y llevaron al colapso del gobierno.

Los riesgos de corto plazo que enfrenta el mundo, de acuerdo con el WEF

Por su parte, los suministros de trigo y otros alimentos están bloqueados en los puertos ucranianos del Mar Negro, lo que crea escasez y eleva los precios en países como Egipto, el mayor importador de trigo del mundo. Algunas de las cadenas de suministro de petróleo y gas también se han roto, ya que el petróleo ruso es cada vez más rechazado en los mercados petroleros mundiales.

Los precios del trigo en Chicago, el precio de referencia mundial, han subido más del 50% este año y están cerca de alcanzar máximos históricos de alrededor de 12 dólares por bushel. El maíz ha subido un 32% y la soya un 26%. Los precios del crudo Brent de referencia han subido un 46% a alrededor de $114 por barril, mientras que los precios internacionales del diésel y la gasolina se han disparado, mientras que los precios del gas natural de EE.UU. se han más que duplicado en lo que va de 2022. En México, desde luego que hemos visto una relativa “estabilidad” en los precios de los combustibles, derivado de los fuertes subsidios por parte del gobierno federal, mismos que tendrán un costo fiscal altísimo (se estima que de hasta 400 mil millones de pesos) y que seguramente lo veremos reflejado en un déficit fiscal para este año de aproximadamente 1.5 billones de pesos.

Precio de los futuros del maíz en el CBOT

Los shocks de  precios de las materias primas han acelerado la inflación en muchos países; México, Estados Unidos, la Unión Europea no han sido la excepción y esto ha provocado que los bancos centrales suban sus tasas de interés. En el caso de México la tasa objetivo pasó de 4.00% en junio de 2021 al nivel actual de 7.00%, y se espera que llegue a 8.50% al cierre del año. En cuanto a Estados Unidos, la tasa paso de un rango de 0 a 0.25% al actual rango de 0.75 a 1.00%, y se espera para este año al menos dos incrementos más de medio punto porcentual para llevarla al 2.00%. El alza en tasas de interés perjudica el crédito y la inversión productiva, pero la elevada inflación daña a los consumidores, en especial a los de menores recursos, ya que en el caso de México éstos destinan hasta un 70% de su ingreso a la compra de alimentos básicos.

Crisis alimentaria

La preocupación más apremiante para los funcionarios y ejecutivos que se dieron cita en el WEF es la disponibilidad de alimentos, ya que Rusia bloquea los puertos del Mar Negro de Ucrania y se han interrumpido los suministros de fertilizantes provenientes de Rusia y Bielorrusia.

Rusia y Ucrania juntas representan (2021):

  • El 33% de las exportaciones mundiales de trigo,
  • El 27% de las exportaciones mundiales de cebada,
  • El 17% de las exportaciones mundiales de maíz,
  • El 24% de las exportaciones mundiales de semillas de girasol,
  • El 73% de las exportaciones mundiales de aceite de girasol.

Y la mayoría de estas exportaciones se mueven a través del Mar Negro.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, acusó a Rusia de bombardear los almacenes de granos en Ucrania, bloqueando barcos ucranianos llenos de trigo y semillas de girasol y acaparando sus propias exportaciones de alimentos como una forma de chantaje. “Esto es usar el hambre y el grano para ejercer el poder”, dijo.

Ucrania ha cerrado sus puertos en el Mar Negro

Por su parte, Svein Tore Holsether, director ejecutivo del principal productor de fertilizantes Yara International ASA, dijo que el mundo se encuentra en una grave crisis alimentaria. Incluso si se restableciera la paz en Ucrania ahora, tomaría un tiempo considerable restablecer las líneas de suministro que respaldan la industria alimentaria mundial.

Por su parte, hay preocupación por parte de funcionarios y economistas de que los gobiernos pueden empeorar el problema de escasez de alimentos al luchar para abastecerse de suministros y, en el caso de algunos países productores, prohibiendo las exportaciones de alimentos.

Los aumentos de precios de las materias primas inducidos por la guerra, entre otras presiones, llevaron al Fondo Monetario Internacional a elevar el mes pasado su pronóstico de inflación para 2022 para las economías de mercados emergentes y en desarrollo a 8.7%, 2.8 puntos porcentuales más que su proyección de enero. En los países del África subsahariana donde el trigo, el maíz y el sorgo son una gran parte de la dieta, la inflación ha sido causada casi en su totalidad por los precios de los alimentos.

Crisis energética

En el mercado energético, el déficit es particularmente agudo en los productos refinados. Eso se debe en parte a la falta de capacidad de refinación a nivel mundial y porque Rusia es un importante exportador de diésel y gasolina.

Daniel Yergin, vicepresidente de S&P Global e historiador de la energía, dijo que, según algunas medidas, el mundo está experimentando su peor crisis energética desde la crisis del petróleo de la década de 1970. Pero esta vez la crisis abarca el petróleo, el gas natural y el carbón, ya que las reservas de los tres principales combustibles fósiles se están agotando.

En muchos países, los altos precios de la energía están provocando la inflación en los precios de los alimentos al aumentar el costo de los fertilizantes, que se fabrican con gas natural, y por el mayor costo del transporte. El setenta por ciento del costo de los alimentos proviene del precio de la energía, según Yergin.

Erosión del poder adquisitivo en México

En este contexto, es pertinente analizar cómo ha afectado la inflación y la débil recuperación económica a los ingresos promedio de la población ocupada en México. Esto lo podemos analizar gracias a que el INEGI recién publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN) correspondientes al primer trimestre de 2022.

Comparando los resultados de la ENOEN del primer trimestre de 2021 con los del mismo trimestre de 2022, vemos que la población ocupada aumentó de 52.973 millones de personas a 56.079 millones, lo que implica un incremento de 3.105 millones o un 5.9%. Desde luego que buena parte de este fuerte incremento se debe a que en el primer trimestre de 2021 muchas personas seguían fuera del mercado laboral por miedo a la pandemia y muchos de ellos ya se han reintegrado a la fuerza laboral.  

Al analizar cómo ha evolucionado la población de ingreso, debemos tomar en cuenta que el salario mínimo pasó de $141.70 pesos diarios en 2021 a  $172.87 pesos diarios en 2022. Con esto en mente, vemos que entre el primer trimestre de 2021 y el mismo trimestre de 2022 la población ocupada que no recibe ingresos aumentó de 2.785 millones a 2.893 millones de personas, lo que significa un incremento de 3.9%; los que ganan menos de un salario mínimo (sm) aumentaron en 5.764 millones de personas, equivalentes a un espectacular 43.0% de aumento; mientras que los que ganan de 1 a 2 sm disminuyeron  en 735 mil personas, equivalente a -3.9% menos. Por su parte, vemos caídas importantes en la cantidad de población ocupada con los rangos de ingreso más altos, de manera que los que ganan de 2 a 3 sm disminuyeron de 6.958 millones a 5.759 millones, lo que implica una caída -17.2%; los que ganan de 3 a 5 sm disminuyeron en 966 mil personas, que representa una caída de -29.5%; los que ganan más de 5 sm pasaron de 1.174 millones a 826 mil personas, lo que representa una caída de -29.7%; finalmente, los que no están especificados (no dijeron cuánto ganan) aumentaron en 481 mil personas, lo que implica un incremento de 7.6 por ciento.  

Es así que en el primer trimestre de 2022, si excluimos a los que no revelan cuanto ganan, a nivel nacional el 5.9% de la población ocupada no percibe ingresos, el 38.9% gana menos de 1 salario mínimo, el 37.2% percibe entre 1 y 2 sm, el 11.7% gana entre 2 y 3 sm, el 4.7% tiene ingresos diarios de entre 3 y 5 sm y solamente el 1.7% de la población ocupada gana más de 5 salarios mínimos al día.  Es decir, en el primer trimestre de este año, solamente 17 de cada 1,000 mexicanos que trabajan, ganan más de 26,270 pesos al mes.

De acuerdo con cálculos de un servidor, todos estos ajustes en la proporción de personal ocupado por nivel de ingreso, significan que la población ocupada pasó de ganar 1.63 salarios mínimos en promedio en el primer trimestre de 2021 a percibir un promedio de apenas 1.37 salarios mínimos diarios. ¿Cuánto significa esto en términos de pesos? Antes de responder esta pregunta quiero dar un poco de contexto.

En un estudio llamado “EL CONEVAL PRESENTA INFORMACIÓN REFERENTE A LA POBREZA LABORAL AL SEGUNDO TRIMESTRE DE 2021” se menciona que dicho organismo estima que en el segundo trimestre 2021, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada a nivel nacional fue de $4,380.71 al mes. Los hombres ocupados reportaron un ingreso laboral mensual de $4,755.36 y las mujeres $3,803.92.

De acuerdo con mis estimaciones, obtengo un salario promedio diario de 230.85 pesos en el primer trimestre de 2021 y uno de 236.21 pesos diarios en el primer trimestre de 2022. Esto significa que el salario mensual promedio de la población ocupada pasó de  $7,017.77 pesos mensuales en el primer trimestre de 2021 a  $7,180.65 pesos mensuales en el primer trimestre de 2022, lo que significa un incremento nominal de apenas 2.3% en el año. Si tomamos en cuenta que la inflación del periodo fue de 7.3%, pues eso nos arroja que el ingreso promedio de la población ocupada disminuyó -4.6% en términos reales entre el primer trimestre de 2021 y el mismo trimestre de 2022. Ese ha sido el impacto de la inflación de precios al consumidor en México en el poder adquisitivo de las personas.

De la información de la tabla anterior, sólo agregaría que al tomar en cuenta el personal ocupado total, la base salarial creció 8.3% en términos nominales en el último año, pero si ajustamos los datos por inflación el aumento es de apenas 1.0% en términos reales. Así, la inflación comienza a afectar negativamente las posibilidades de crecimiento del consumo en términos reales.

¿Qué pasará con la inflación  en el corto plazo?

Es relevante analizar lo que pasará con la inflación, ya que de ello depende lo que sucederá con el poder real de compra del poder adquisitivo, las decisiones de política monetaria y el ritmo de crecimiento económico. El INEGI informó el pasado 24 de mayo, que en la primera quincena de mayo de 2022, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) disminuyó 0.06% respecto a la quincena anterior. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 7.58%, tasa ligeramente por debajo del 7.68% observado al cierre de abril.

Este dato y después del anuncio del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), ha provocado que algunos piensen que ya se llegó al pico inflacionario y que en los próximos meses la inflación comenzará a descender. Pero la realidad no es así de simple. Hay diversos factores que debemos analizar para tratar de pronosticar como se comportará la inflación en el corto plazo, mismos que son abordados en un artículo del Wall Street Journal que leí esta semana y que menciono a continuación:  

Inflación subyacente

En ocasiones, la inflación es impulsada por factores a corto plazo, como aumentos en los precios de la gasolina o los alimentos, que no reflejan presiones de precios más amplias en la economía. Los economistas han desarrollado lecturas que ayudan a identificar la inflación en toda la economía. Es recomendable prestar atención al INPC que elimina los precios de los bienes y servicios más volátiles (agropecuarios) o de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, y de ahí obtenemos la inflación subyacente. En México la inflación general anualizada en la primera quincena de abril de 2022 fue de 7.58%, pero el gran problema es que la inflación subyacente fue de 7.24% y ha venido mostrando una clara tendencia ascendente (acumula 15 quincenas por arriba del 5% anual).

La demanda de productos manufacturados aumentó a principios de la pandemia de Covid-19 y cayó bruscamente en el caso de los servicios. Ese atracón, junto con las interrupciones en la cadena de suministro también relacionadas con la pandemia, provocó un desequilibrio entre la oferta y la demanda, lo que resultó en una escasez rampante y precios más altos. Los consumidores están cambiando a un equilibrio más normal de gasto en bienes y servicios, lo que podría reducir la presión sobre los precios de los productos.

Mercado laboral ajustado

A medida que algunos consumidores retoman sus niveles de gasto prepandemia, la demanda de bienes y servicios de algunas actividades ha aumentado, lo que a su vez ocasiona que se requiera más personal en los centros de trabajo. He escuchado a empresarios del sector calzado, textil, vestido, construcción, automotriz, entre otros, quejándose de la escasez de mano de obra (aunque el empleo en condiciones de informalidad sigue creciendo y las tasas de desocupación en algunos lugares sigue elevada). Este fenómeno ha presionado al alza los salarios y se puede traducir en mayores presiones inflacionarias en el corto y mediano plazos.

Sectores sensibles al Covid

Los precios de los servicios de viaje que a menudo implican interacción personal, en particular, las tarifas aéreas, los hoteles y el alquiler de automóviles, han oscilado ampliamente durante la pandemia a medida que las infecciones por covid-19 aumentaron y disminuyeron. En los meses recientes hemos visto como las aerolíneas y hoteles han aumentado sus tarifas de manera importante a medida que se observa una recuperación más generalizada del sector turismo.

Futuros de Petróleo

Si bien en México los precios de los combustibles han estado contenidos por intervención del gobierno federal, no se puede dejar de analizar el impacto que en otros países tiene el alza de los combustibles en la inflación general, sobre todo para el caso de Estados Unidos. En cuanto a México el tema es  particularmente importante dado que cerca del 44% del valor de nuestras importaciones proviene de dicha nación y entonces podemos tener inflación importada. En los Estados Unidos, el aumento de los precios de la energía ha contribuido en gran medida a la inflación, y los precios de la gasolina han alcanzado máximos históricos esta primavera. Observar los precios de los contratos para entregas futuras del petróleo West Texas Intermediate, el punto de referencia de EE.UU. para el petróleo crudo, ofrece una guía aproximada de dónde pueden estar los precios de la gasolina dentro de algunos meses o un año.

Expectativas de inflación

La inflación tiene una forma de alimentarse a sí misma una vez que la gente comienza a percibirla. Es por eso que vale la pena observar las llamadas expectativas de inflación. Aquí viene a colación el concepto de profecía autorrealizada, de manera que si los agentes económicos piensan que la inflación este año será del 7.0%, pues todos empiezan a ajustar precios en esa magnitud (proveedores, fabricantes, comercializadores) de manera que la inflación acaba siendo del 7.0% aunque en principio no hubiera razones para que fuera de tal magnitud. Es por ello que las encuestas de expectativas económicas son tan importantes. En este sentido es pertinente mencionar que en la más reciente Encuesta Citibanamex de Expectativas, los encuestados mencionaron que para este año esperan que la inflación general cierre en 6.75% y que la subyacente se modere a 6.30%, estos son pronósticos más altos que los observados en la encuesta previa.

Imagen de la encuesta de expectativas económicas del Banxico correspondiente a abril 2022. En ella se ve que analistas esperan que la inflación cierre este año en 6.67% y que sea de 4.18% en 2023.

Conclusión

Esta entrega ha sido bastante extensa, pero hemos visto tres temas importantes. El mundo, sobre todo el de los países subdesarrollados la esta pasando bastante mal por las crisis alimentaria, energética y financiera, todo en un contexto de desaceleración económica global. La inflación en México está causando mella en el poder adquisitivo de las personas ocupadas y esto puede frenar el consumo de ciertos bienes, dado que la gente no dejará de comprar alimentos, pero si puede dejar de comprar otros artículos y servicios que considere menos importantes. Finalmente, hay indicios para pensar que la inflación se mantendrá elevada durante un tiempo considerable, probablemente hasta mediados de 2024.

El gran problema es que en México no hay políticas públicas que impulsen el crecimiento económico y que hagan que mejore la expectativa de incremento del PIB. Las decisiones de política monetaria por parte de la Junta de Gobierno del Banco de México pueden descarrilar el escaso crecimiento económico proyectado para este año, pero no vemos a un gobierno federal impulsando la inversión productiva con mayor gasto en obras públicas, ni vemos incentivos fiscales a la inversión, ni una banca de desarrollo volcada a dar las garantías para que el crédito cueste más barato, esas son las grandes cosas que están ausentes y que nos sentencian a que sea hasta el 2023 cuando recuperemos los niveles de actividad que teníamos antes de la pandemia del Covid-19.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La economía del mercado de arte, un mercado como ningún otro

Los temas del problema inflacionario y de la desaceleración de la actividad económica, tanto a México como en el resto del mundo, son una constante en la prensa y en las columnas editoriales. Los pronósticos de lo que van a aumentar las tasas de interés y su impacto en la economía real, son materia de múltiples análisis y sin duda son temas importantes que se deben abordar.

Sin embargo, en esta ocasión quiero tratar un tema que resulta por demás interesante y tiene importantes implicaciones en materia económica, aunque para algunos pudiera resultar frívolo, y es el de la  economía del arte y más concretamente, la razón por la que ciertas obras pictóricas alcanzan valores estratosféricos. Decidí escribir sobre este tema después de que el pasado 9 de mayo, una imagen de Marilyn Monroe del artista pop Andy Warhol, batió todos los récords para una obra subastada realizada en el siglo XX por un estadounidense. Es una litografía que se vendió por 195 millones de dólares después de honorarios, en una puja que duró menos de cuatro minutos, y que con todo y su elevado precio, no logró el importe esperado.  

Es cierto que para muchos la pintura, escultura, diseño de moda, música o hasta el cine son frívolos, pero todo lo que consumimos que pareciera banal, nos impacta a todos económica o culturalmente. Hablar de estos temas en una columna dedicada a temas económicos, podría parecer una pérdida de tiempo ya que el arte es un tópico que no es del interés de muchos, con independencia de su poder adquisitivo. Esto pudiera deberse a que para diversas personas el arte parece algo lejano porque hay una falsa creencia de que comprarlo no está al alcance de todos. Por que al igual que en el mundo de la moda, en dónde muchos piensan que ésta sólo consiste en tener ropa cara de una casa de modas reconocida (Louis Vuitton, Hermes, Gucci, etc.), en el mundo de la pictórico se piensa que comprar “arte” consiste en adquirir un Picasso o un Van Gogh, cuando el arte puedes comprarlo en una modesta galería local en donde venden todo tipo de obras o fotografías con precios accesibles. Por lo que idealmente, este tema debería ser del interés de amplios sectores sociales. 

Regresando al tema. La obra de Andy Warhol de Marilyn Monroe, que recién se vendió en 195 millones de dólares, es una serigrafía de 1964 titulada “Shot Sage Blue Marilyn”, y fue creada dos años después de la muerte de la estrella. La obra fue vendida en la subasta inaugural de la temporada por parte de Christie’s en Nueva York. El precio alcanzado, de 170 millones de dólares más los honorarios, lo que da un precio final de 195 millones de dólares, rompió el anterior record, que lo  ostentaba una pintura de calavera de 1982 de Jean-Michel Basquiat, amigo, colaborador y rival de Warhol, que se vendió por 110.5 millones de dólares en 2017.

La pintura de 1964, Shot Sage Blue Marilyn de Andy Warhol is cargada en la galería de Christie’s en Nueva York (AP Photo/Ted Shaffrey)

Si le parece que los 195 millones de dólares pagados por la obra de Warhol es demasiado, pues quizás se sorprenda al conocer que dicho precio se quedó corto de las expectativas que se tenían de un precio de 200 millones de dólares. Dicho sea de paso, la “desilusión” causada por no haber llegado al precio objetivo, tras la enorme expectativa que se tenía por ser la primera gran subasta de arte post pandemia covid-19, ocasionó que unos días después la casa de subastas retirará dos obras de Jean-Michel Basquiat, tituladas “See Plate 3” y “Portrait of the Artist as a Young Derelict”.

Christie’s dijo a los medios después de la subasta, que la razón por la que esas dos obras no salieron a la venta fue porque ellos y el vendedor creían que “el mercado no estaba listo”; es decir, se preveía que no alcanzarían sus precios meta de 30 millones de dólares y de entre 4 y 6 millones de dólares, respectivamente.

Me parece que es interesante analizar las fuerzas que pueden hacer que una obra de arte, por más especial que sea, llegue a tener valores tan elevados. No debemos olvidar que la obra Salvador Mundi, atribuida a Leonardo da Vinci, fue adquirida en 2017 en una subasta de Christie´s por parte de Mohamed Ben Salmane, príncipe heredero de Arabia Saudita, que pagó por el cuadro 450 millones de dólares, lo que la convierte en la pintura más cara de todos los tiempos. Con estos precios no debería sorprendernos que de acuerdo con el reporte “The Art Market 2022”, por parte de Art Basel y UBS, las ventas globales de arte y antigüedades sumaron unos 65.1 miles de millones de dólares (mmdd) en 2021, lo que implica un crecimiento de 29% respecto a la cifra de 2020 y cantidad superior a los 64.23 mmdd de 2019. Hay opiniones de que el mercado de obras pictóricas está muy inflado por el exceso de liquidez a nivel global (desde 2009), sobre todo en los Estados Unidos, pero ese es un punto a discutir en otra entrega.

Son cifras muy elevadas y resulta obvio que los 450 millones de dólares pagados por Salvador Mundi de da Vinci o los 195 millones que costó la Marilyn de Warhol, son suficiente dinero para realizar casi toda clase de inversiones. Es dinero que alcanzaría para comprar un porcentaje considerable de las acciones de alguna de las principales corporaciones del mundo (el 1% de la General Motors, por ejemplo), construir edificios de apartamentos u oficinas, así como arrancar una infinidad de diferentes tipos de negocios o fábricas. Y lo que es mejor es que todas estas inversiones generarían ingresos, permitiéndole al inversionista un retiro cómodo. Una pintura, por el otro lado, con independencia de lo que diga cualquier corredor de arte, es sólo eso: una pintura.

Y aunque se va maravillosa en tu sala u oficina, una pintura nunca generará un flujo de efectivo. La única manera de ganar dinero con una pintura es si hay alguien que esté dispuesto a pagar por ella más de lo que tú pagaste. En esencia, para algunos es la Teoría del Tonto más Grande, el ideal de que algún tonto (o comprador) eventualmente llegue a comprarte tu pieza de arte, con la esperanza de que eventualmente se la podrá revender a otro comprador a un precio aún más alto.

Se puede argumentar que esto no es invertir, sino especular, ya que cualquier incremento en el valor de la pieza se deriva enteramente de la apreciación de quien pretenda comprar la pieza. Y en el caso de Salvador Mundi o la Marilyn, pues sólo hay unos cuantos individuos en el mundo con la capacidad de comprar dichas pinturas.

Mohamed Ben Salmane y Salvador Mundi de da Vinci

¿Entonces cómo es que estos activos poco líquidos, reservados para la élite, han sido capaces de alcanzar estos valores estratosféricos? ¿Qué es lo que mueve el mercado? ¿Por qué hay gente que puede tener inactivos millones de dólares en una pintura cuando hay otras muchas formas de generar efectivo? Las respuestas a estas preguntas pueden ser obtenidas del análisis económico, concretamente de la Economía del Arte.

De acuerdo con Bruno Frey, la “economía” y el “arte”, pueden ser combinados de dos maneras diferentes:

  1. Como el análisis de los aspectos económicos o materiales de las actividades artísticas, y en el extremo como las transacciones monetarias en el arte;
  2. La aplicación del método económico, o más bien, de la elección racional al arte.

En esta entrega analizo el tema desde la segunda óptica aplicado exclusivamente al arte pictórico. No abordo el asunto de la derrama económica generada por la actividad artística, ni los millones de empleos que ésta genera a nivel mundial. Sin embargo, no está demás mencionar que las cifras del reporte “The Art Market 2021” señalan que se estima que en 2020 había aproximadamente 305,250 negocios operando a nivel mundial en el mercado de arte y antigüedades, mismos que daban empleo a 2.9 millones de personas. Además, se estima que más de 2.6 millones de personas trabajan en el sector de galerías y comercio de obras, en unos 291 mil negocios a nivel mundial.

Volviendo al tema, quiero reiterar que el mercado de obras de arte no está reservado para los súper ricos. Como ya lo mencioné, el mercado de arte tiene una amplia gama de productos, desde impresiones que puedes comprar en línea creadas por artistas independientes hasta obras de alta gama que puedes adquirir en tu galería local. Pero como todo en el universo, el precio de una pintura (independientemente de su origen) es una función de las fuerzas de la oferta y la demanda. Aunque no podemos dejar de lado que en el lado inferior del espectro, el arte proporciona un agradable toque de color a una casa u oficina, por lo que la gente se siente feliz de comprarlo y exhibirlo, y esto agrega elementos muy interesantes al análisis económico.

Bruno Frey menciona que el concepto de arte, tal como lo entienden los economistas, parte de las preferencias o valores del individuo. Esto distingue fundamentalmente el concepto económico del arte de otras definiciones de arte que se derivan de principios bastante diferentes; por ejemplo, de una noción de belleza estética basada en fundamentos filosóficos más profundos. También difiere mucho del concepto de arte definido por los expertos en arte (historiadores del arte, gente de museos, críticos de arte y periodistas, galeristas y los propios artistas) que tienen un conocimiento profesional superior de los diversos aspectos de las actividades artísticas y derivan de ello la autoridad para juzgar qué es el arte.

El enfoque económico del arte se centra en el hecho de que existe escasez con respecto a los recursos (capital y trabajo, recursos naturales y medio ambiente), el tiempo y el potencial tanto físico como psíquico de las personas.

Con esto en mente, pues en principio, mientras que la gente esté dispuesta a pagar para cubrir los costos de los materiales y de realización de la obra, así como los costos de la galería que vende el arte (en su caso), pues ya estarían dadas las condiciones para que se den las transacciones de compra-venta. Mucha gente podrá decir que el arte que apenas cubre los costos de elaboración del mismo no es verdadero arte (imagínese una reproducción de La Noche Estrellada de Vincent van Gogh que es vendida en 50 dólares en una tienda departamental, ¿eso es arte?), pero como ya se señaló, en esta entrega la intención no es determinar eso, sino explicar la forma cómo funciona el mercado.

El precio de una obra, explicado desde un punto de vista técnico funciona más o menos así: partimos de que existe una función de demanda del consumidor que depende de la utilidad marginal o satisfacción personal que le genera poseer una obra de arte (satisfacción emocional principalmente). Esto implica que a mayor utilidad marginal percibida de la obra, más estará dispuesta a pagar por ella. ¿A usted que le genera más satisfacción, tener un Picasso original en la sala de su casa o tener un poster de El Beso de Gustav Klimt? ¿Por cuál estaría dispuesto a pagar más? Por otra parte, tenemos una función de oferta que depende del costo marginal de producción de dicha obra. Si la satisfacción para el consumidor  es baja porque no es exclusiva (es una obra que puedes encontrar en cualquier tienda departamental y se han impreso miles de ellas), y además tiene un costo marginal de producción bajo porque las producen en serie, pues estamos hablando de una obra que va tendrá un precio reducido. Pero si estamos hablando de una obra única que da estatus y además es bella, pues no es difícil imaginar que la curva de demanda estaría muy por arriba (hay una elevada utilidad marginal por parte del consumidor), y si a esto le sumamos que es una obra única (tiene una curva de oferta vertical o perfectamente inelástica), esto ocasionará que la obra tenga un precio muy elevado.

En términos más simples, lo que la teoría económica nos dice es que conforme una pieza es más rara o única, la función de oferta ya no depende sólo del costo de realizar la obra, sino de cuantos ejemplares de la misma hay disponibles físicamente. Si asumimos que un Picasso es inherentemente más placentero a la vista que una impresión de un poster de $100 dólares comprada en una tienda departamental, entonces la gente preferirá el Picasso. Pero dado que sólo hay unos cuantos cientos de cuadros de Picasso, entonces estas piezas serán asignadas a las personas que más las valoran y que tienen mayor capacidad económica de comprarlas. El tema de escasez se vuelve aún más relevante cuando consideramos que esas personas sólo las podrán comprar de gente que ya las posee. Estos son los cimientos de un artículo de colección.

Los artículos de colección son una gran anormalidad económica en lo que respecta a las funciones normales de oferta y demanda. Un artículo de colección normalmente se define como cualquier artículo que ya no se puede producir, tiene una oferta relativamente limitada y es tentador el poseerla debido a que provee cierto beneficio material. Las pinturas de artistas reconocidos encajan con esta descripción, al igual que las figuras de Star Wars como las que se muestran en la siguiente imagen:

Coleccionables de Star Wars (figuras originales de la película The Empire Strikes Back)

La incapacidad de producir nuevas piezas y la cantidad limitada en la oferta son algunas de las razones por las que la gente bromea de que la obra de un artista es más valiosa después de que muere. Ya no hay más producción de Picassos, Warhols, Basquiats, por lo que si quieres uno debes buscar alguno de los que que aun existen y que ya está en manos de algún museo o coleccionista.

Aunado a lo anterior, es verdad que nosotros valoramos más algo que poseemos respecto a algo que no tenemos; es decir, le agregamos valor sentimental a nuestras posesiones. Este hecho también provoca que los precios de una obra tengan una tendencia a subir, dado que exigiremos un precio más alto para compensarnos por deshacernos de algo que estuvo exhibido en la pared de la sala durante cierto tiempo. Y pues precisamente porque la gente observa una tendencia ascendente en los precios de las obras, es que ven la compra de ciertas pinturas u obras de arte como una potencial inversión. Evidentemente estamos lidiando con una burbuja de precio de activos. Para ilustrar esto, tenemos el caso de una pintura de Jean-Michel Basquiat de 1982 que no tiene título, de un demonio con cuernos, que se vendió el pasado 18 de mayo de este año, por 85 millones de dólares. Esta pieza originalmente se vendió en 2004 por 4.5 millones de dólares y nuevamente en 2016 por 57.3 millones de dólares.

Es así que en cuanto al equilibrio de la demanda y la oferta, Frey nos menciona que el equilibrio entre demanda y oferta determina en gran medida lo que es un artista desde el punto de vista económico. Si bien todo oferente es libre de llamarse a sí mismo como artista en la sociedad actual, el término artista se define mejor cuando se toma en cuenta la interacción con la demanda. Por ejemplo., si una joven que trabaja como camarera puede querer considerarse a sí misma una cantante de ópera (incluso sin la educación adecuada), tiene poco sentido contarla entre los artistas si la demanda de sus servicios es tan baja que trabaja cero horas como cantante de ópera porque nadie la contrata.  

En algunos países, a saber, aquellos influidos por el romanticismo alemán, se rechaza tal punto de vista y existe una fuerte tradición que sugiere que un «verdadero artista» debe ser pobre. En contra de lo que se ha argumentado, esta tradición propone una relación negativa entre la calidad del arte y su comerciabilidad. Sin embargo, esta visión es puramente idealista y tiene poco que ver con la realidad. La evidencia empírica muestra que:

1. Ciertamente, no todos los artistas son pobres (van Gogh y Gauguin son excepciones y ciertamente no son la regla);

2. Los artistas de altos ingresos no son necesariamente de «mala» calidad (definidos según las evaluaciones de los historiadores del arte)

3. Muchos artistas de mayor “calidad” han recibido ingresos muy altos.

Hasta ahora parece que ha quedado claro por qué los precios de las pinturas suben, pero lo que nos falta por responder es lo que motiva a las personas a pagar tan altas sumas de dinero por una obra.

Históricamente las obras de arte han sido una buena inversión (ahí está el ejemplo del diablo de Basquiat), pero los inversionistas potenciales deben estar conscientes de que el valor actual de una obra depende de lo que la gente piense que valdrá en el futuro, en lugar de estar basado en beneficios tangibles tales como flujos de efectivo o capacidad productiva esperada. También debe reconocerse que mucho de este tipo de especulación va más allá del arte. Esto puede verse en muchos de los mercados de alta gama, tales como automóviles, relojes, botellas de whiskey y vino. Cualquier cosa con una oferta limitada, con un poco de prestigio es un bien candidato a tener este comportamiento especulativo.

A manera de conclusión podemos señalar que todo indica que este fenómeno de excesivo encarecimiento de las obras de arte de los grandes artistas es algo que seguiremos viendo en los próximos años. Para muchos es una gran oportunidad de obtener enormes ganancias, si se elige la pieza adecuada, aunque desde un punto de vista económico pudiera parecer un desperdicio tener una fuerte suma de recursos “invertidos” o congelados en obras de arte que no genera ningún beneficio económico en cuanto a flujo de efectivo, producción o empleo. Es el gusto de cada quien, y si la gente tiene la capacidad económica para comprarse una pieza de arte, y con eso alegrar su casa u oficina, pues también es una magnífica elección, es correcto y se debe disfrutar. Si bien no abordo el tema de las políticas públicas y el arte, a mi me gustaría ver más acciones por parte de los tres órdenes de gobierno que incentiven la actividad artística en todas sus expresiones.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Crisis en los mercados financieros: comienza a estallar «la burbuja de todo»

Los ajustes en la política monetaria de los Estados Unidos, en la forma de aumentos en la tasa de fondos federales por parte del Banco de la Reserva Federal (FED), tiene muy nerviosos a los inversionistas. En las últimas semanas hemos visto caer los índices bursátiles, los precios de los bonos, el precio de ciertos commodities, así como el “valor” de las criptomonedas. Los inversionistas observan un punto de inflexión en los mercados financieros a medida que aumentan las tasas de interés como respuesta a una mayor inflación, y están respondiendo con la venta de activos de mayor riesgo.

Después de alcanzar máximos históricos a principios de enero de este año, el mercado de valores de Estados Unidos ha perdido casi una quinta parte de su valor, hundiendo los precios de las acciones. El índice Nasdaq (COMP) ya está en una clara tendencia bajista. En lo que va de este año, más de 7 billones de dólares del valor de las acciones del mercado de valores se han evaporado. Por su parte, el índice S&P 500 muestra en la actualidad una disminución de -19.92% respecto de su nivel máximo. Estas caídas se deben a que los inversionistas están preocupados de que las tasas de interés más altas erosionen las ganancias de las empresas, además de que muchos han optado por salirse del mercado cuando los precios siguen siendo altos y aún pueden materializar alguna ganancia. En el caso de México, hemos visto como el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha disminuido -12.42% entre su máximo del 1 de abril de este año y el pasado viernes 13 de mayo. De igual forma, al igual que en Estados Unidos, los precios de los bonos se han desplomado. Todo esto podría parecer ajeno para muchos, pero no lo es cuando ves las minusvalías en los saldos de las afores o de tu fondo de inversión.

En cuanto a los precios de los commodities, el precio del oro se encuentra ahora en el mismo nivel de hace un año, pero el cobre ha caído -13%, la plata -23% y la madera -46%.  En el caso concreto de los ciber activos, los cambios en los portafolios de los inversionistas que han movido sus posiciones a activos de menor riesgo, han reducido a la mitad el precio de bitcoin y otras criptomonedas, eliminando más de un billón de dólares del valor del dinero digital desde noviembre de 2021. Es verdad que los cambios bruscos son bastante comunes con las criptomonedas, pero incluso los inversionistas más experimentados se quedaron atónitos cuando Bitcoin cayó un 29 % durante una racha de siete días de pérdidas que recién acaba de terminar, cuando una “moneda estable” llamada USDTerra (solía cotizar permanentemente a un dólar por moneda y ahora cuesta 0.16 dólares), que forma parte del mundo de las criptomonedas que promocionaba su estabilidad, colapsó inesperadamente…Me imagino que el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, debe sentirse como un tonto.

Este aparente caos financiero sucede mientras que Rusia continúa su invasión asesina a Ucrania, que ha generado nuevos problemas para las cadenas globales de suministro y ha disparado los precios de alimentos y la energía. China continúa cerrando algunas de sus ciudades más grandes mientras los casos de Covid siguen en aumento. Y la escasez de mano de obra en diversas regiones del mundo ha hecho subir los salarios y ha obstaculizado el flujo normal de mercancías.

Rusia sigue amenazando a los países europeos cancelando sus envíos de energía, lo que podría llevar a las economías de la Unión Europea a una recesión. La economía de China se ha desacelerado drásticamente ya que mantiene a los trabajadores en casa como parte de su política de cero covid.

¿Qué está pasando? ¿con todo esto, están comenzando a estallar las burbujas de activos?

A lo largo de la historia se han dado episodios de inflación de precios de los activos, a los cuales se les ha llamado “burbujas especulativas”. Desde el clásico ejemplo de los tulipanes en Holanda en los años 30 del siglo XVII hasta los increíblemente altos precios de las viviendas en 2018, todas las burbujas han estallado con consecuencias nefastas para los tenedores de dichos activos. A partir de la pandemia del Covid-19, con los estímulos fiscales y monetarios de las principales economías, el exceso de liquidez en el sistema acrecentó el problema de inflación de activos de tal manera que ahora vivimos en un momento llamado ”la burbuja de todo”.

La “burbuja de todo”, que se formó de 2009 a la fecha, incluye la inflación de los siguientes activos: los precios de metales, deuda pública y privada, precios de las acciones de algunas compañías (Tesla, por ejemplo), commodities, bienes raíces, bonos de deuda extranjeros, fondos de inversión, tecnologías disruptivas, tierra agrícola, precio de las acciones de las ofertas públicas iniciales (IPOs por sus siglas en inglés), divisas, fondos de cobertura, instrumentos financieros derivados (opciones y futuros), nuevas tecnologías, arte y coleccionables, NFTs y criptomonedas. Los precios de muchos de estos activos se han venido ajustando a la baja conforme los bancos centrales, en especial el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), ha apretado su política monetaria con el incremento en sus tasas de interés.

Cabe recordar que en Estados Unidos la FED recién aumentó su tasa a un rango de 0.75% a 1.00%,  ha suspendido la compra de bonos, y por el contrario, está próxima a comenzar a reducir su hoja de balance con la venta de activos.

Entre marzo de 2020 y marzo de 2022, la FED estuvo comprando bonos del Tesoro de EE.UU. y valores respaldados por hipotecas (MBS) de agencias, con el fin de fomentar el buen funcionamiento del mercado y respaldar el flujo de crédito a hogares y empresas al proporcionar condiciones financieras acomodaticias. Esta acción fue en respuesta al shock de Covid-19 y el golpe que le dio a la economía global. La pandemia y los cierres inicialmente causaron una gran volatilidad en los mercados financieros e indujeron incertidumbre en las perspectivas económicas.

Durante la mayor parte de este período, el ritmo mensual de compras fue de $80 mil millones para títulos del Tesoro y $40 mil millones para MBS de agencias. En general, las tenencias de valores por parte de la FED se multiplicaron, pasando de aproximadamente $3.9 billones de dólares a principios de marzo de 2020 a $8.5 billones en mayo de 2022. Como porcentaje del PIB, las tenencias aumentaron del 18% al 35%.

Ahora, con la economía enfrentando un mercado laboral extremadamente ajustado y una alta inflación, el Comité de Mercado Abierto de la FED ha elevado su tasa de interés objetivo un par de veces y, en su reunión de este mes de mayo, anunció que comenzará a reducir el tamaño del balance de la Reserva Federal a partir de junio.

La gran pregunta es si con la escasez de liquidez que se avecina, los mercados se dirigen a un apocalipsis y las burbujas de precios de activos irán a reventar con una mucho mayor destrucción de riqueza. En este contexto, quiero referirme a un artículo de Lance Roberts, publicado en RealInvestmentAdvice.com, y titulado “¿Se avecina la mayor caída de la historia? Kiyosaki así lo dice...”

El autor comienza señalando que Robert Kiyosaki (empresario, inversor, escritor, conferencista y orador motivacional estadounidense) recientemente escribió un twit en el que menciona que “El mejor momento para prepararse para un choque es antes del choque. Se acerca la mayor caída (crash) de la historia mundial. La buena noticia es que el mejor momento para hacerse rico es durante una caída. La mala noticia es que la próxima caída será de larga duración”.

¿Kyosaki está siendo exagerado o los inversionistas deberían prepararse para lo peor? El autor hace un análisis de varias gráficas y coincide con la visión de Kiyosaki, mencionado que estará en lo correcto…eventualmente.

Se acerca la mayor caída de la historia

Lance Roberts reitera que Kiyosaki tiene razón y si, se avecina el mayor desplome de la historia mundial, y se deberá a la fuerza financiera más poderosa de los mercados financieros: las reversiones maliciosas. Si analizamos una gráfica del índice bursátil estadounidense S&P 500, ajustado por inflación, se pueden ver claramente los episodios en los que ocurrieron las desviaciones del índice por arriba de su tendencia de crecimiento exponencial. Estas desviaciones han ocurrido todas las veces antes de un desplome bursátil. Sucedió en la crisis del 29, tras el pico de los rugientes años 50s, en la caída de 1974, el derrumbe de las empresas punto com y la crisis financiera de 2008. Ahora estamos en “la burbuja de todo” y evidentemente es donde más desviado está el índice respecto de su tendencia histórica de crecimiento exponencial, por lo que el ajuste a la baja puede ser mucho mayor.

La gráfica muestra que el mercado volvió a su tendencia de crecimiento exponencial o la superó en todos los casos, sin excepción.

Es importante destacar que esta vez no tendría por qué ser diferente. Siempre ha habido alguna “cosa nueva” que suscitó un interés especulativo. Como se señaló al principio de esta entrega, durante los últimos 500 años, ha habido burbujas especulativas que involucran todo, desde tulipanes hasta ferrocarriles, bienes raíces y tecnología, mercados emergentes (en 5 ocasiones) hasta automóviles, materias primas y Bitcoin.

Jeremy Grantham publicó una gráfica de las burbujas de precios en los mercados durante los últimos 40 años y se identifican ocho: oro (1977-1983), Nikkei (1986-1991), Tailandia (1989 -1998), empresas tecnológicas o Tech (1996-2003), vivienda en Estados Unidos (2000-2009), China (2006-2009), Biotecnología (2009-2017) y Disruptores (2009 – ?). Durante la fase de inflación de activos, cada período en su momento fue racionalizado como «esta vez es diferente».

Una vez más, todas las burbujas financieras, independientemente de los factores subyacentes, tenían varias cosas en común:

  1. Enormes cantidades de interés especulativo por parte de los inversores minoristas.
  2. Una creencia sincera de “esta vez fue diferente”: y,
  3. Un final trágico que arrasó con las fortunas financieras.

Esta vez probablemente no será diferente.

El tiempo lo es todo

Entonces, sí, se avecina un choque. Sin embargo, el problema es el “cuándo”. El colapso podría ocurrir en cualquier momento, el próximo mes, el próximo año o en otra década.

Mientras tanto, como se señaló, tener dinero en efectivo o algún otro activo que tenga un rendimiento muy inferior al de la inflación o al del mercado impide el progreso en el logro de nuestros objetivos financieros. Esto nos pone en un dilema. El dinero pierde valor por la inflación y muchos activos están sobrevalorados.

En particular, las crisis sólo requieren un evento que cambie la psicología del inversor y pasar del  «Miedo a perderse la fiesta» a tener «Miedo de estar adentro». Como se señaló anteriormente, aquí es donde la actual falta de liquidez, por los apretones monetarios que ha comenzado a dar la FED, se vuelve extremadamente problemática.

El mercado de valores es una función de compradores y vendedores que acuerdan una transacción a un precio específico. O más bien, “por cada vendedor, debe haber un comprador”. Este es un punto importante. Cada transacción en el mercado requiere tanto de un comprador como de un vendedor, siendo el único factor diferenciador el PRECIO de la transacción. Cuando las ventas de activos comiencen en serio, los compradores desaparecerán y los precios caerán más. Por eso la corrección en marzo de 2020 fue tan rápida. De hecho, si había personas dispuestas a comprar a los vendedores en estado de pánico, ya que los precios estaban sólo un 35% más bajos respecto del pico anterior.

¿Qué podría causar tal cambio en la psicología? Nadie sabe. Sin embargo, históricamente hablando, los desplomes de precios siempre han sido el resultado de unos pocos problemas identificados.

  1. Un evento exógeno inesperado que cambia las perspectivas económicas (Crisis Geopolítica, Guerra, Pandemia)
  2. Un rápido aumento en las tasas de interés.
  3. Un aumento repentino de la inflación.
  4. Eventos relacionados con el crédito que impactan el sistema financiero (quiebras, ejecuciones hipotecarias, incumplimientos)
  5. Evento monetario (crisis monetaria)

Casi todas las crisis financieras de la historia se reducen en última instancia a uno de esos cinco factores y, principalmente, a un evento relacionado con el crédito. Es importante destacar que el evento siempre es inesperado. Eso es lo que causa el rápido cambio de sentimiento de “codicia” a “miedo”.

Preparándose para la caída

Como inversionistas, nunca debemos descartar que existe «riesgo» pensando que alguna fuerza, como las políticas de los bancos centrales, lo haya eliminado.

Cada era de especulación produce una cosecha de teorías diseñadas para justificar la especulación, y los eslóganes especulativos son fáciles de aprovechar. Por ejemplo, el término “nueva era” fue el lema del período 1927-1929. “Estábamos en una nueva era en la que ya no aplicaban las viejas leyes económicas”. -Dr. Benjamin Anderson – Economía y Bienestar Público

Entonces, sabemos dos cosas con certeza:

  1. Robert Kiosaki tendrá razón sobre el próximo desplome del valor de los activos; y,
  2. No tenemos idea de cuándo sucederá.

Afortunadamente, podemos tomar ciertas medidas para proteger las carteras de una caída sin sacrificar los objetivos financieros. Sin embargo, tales acciones no están “libres” de costos.

  1. Dimensionar adecuadamente las posiciones de la cartera para mitigar el riesgo de posiciones concentradas.
  2. Reequilibrio de asignaciones de cartera
  3. Obtenga ganancias de posiciones extremadamente sobrecompradas y extendidas.
  4. Vender rezagados
  5. Cuando no esté seguro de qué hacer, no haga nada. El efectivo es una gran cobertura contra el riesgo.
  6. No descarte el valor de los bonos en una cartera.
  7. Busque activos no correlacionados para mitigar el riesgo.

Para terminar, quisiera señalar que aunque pudiera parecer lejano lo que suceda en Estados Unidos, no lo es. Nuestra salud económica y financiera está ligada a lo que suceda en el vecino del Norte. Tenemos una enorme dependencia de dólares (y pronto ya no serán baratos), exportaciones e importaciones, dinero de remesas, entre otros, y todas estas variables se verán afectadas a lo largo de este año como consecuencia de los ajustes de política monetaria. Más vale que nos vayamos preparando.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

  En Twitter: @alejandrogomezt

Análisis del problema inflacionario de México y del PACIC

La inflación que padece nuestro país está ocasionando un enorme costo social, sobre todo para los hogares que tienen los niveles más bajos de ingreso. Esto porque la mayor carga inflacionaria en México, la estamos registrando en el rubro de alimentos y son precisamente los más pobres, quienes destinan un mayor porcentaje de su gasto a este rubro. De acuerdo con cifras de la más reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2020 de INEGI, el 30% de los hogares de menos ingresos en el país, destina al rubro de “Alimentos y Bebidas consumidas dentro del hogar”, el 41.2% de su gasto total; mientras que el 10% de los hogares de mayores ingresos, destinan a este rubro de gasto apenas el 15.4% de su gasto total.

De acuerdo con los pronósticos del Banco de México, la inflación estará dentro de su rango objetivo dentro de 18 meses, y eso que los bancos centrales son formadores de expectativas y suelen ser optimistas. Lo que implica que este problema inflacionario va a durar bastante tiempo más y sus efectos serán muy fuertes en los más pobres y en quienes no tienen activos para cubrirse de la erosión del poder adquisitivo. 

Con esto en mente, en esta entrega analizo varios elementos importantes de la discusión vigente: 1. Lo que está sucediendo en el mundo en materia inflacionaria; 2. Análisis respecto a si la inflación que sufre México es importada o es de índole local; 3. Análisis de las medidas anunciadas por el gobierno federal para combatir la inflación (pros y contras); y 4. Otras propuestas del sector privado que puede ayudar a mitigar el alza de precios.

La inflación en el mundo

Queda claro que el problema inflacionario es padecido por la mayor parte del mundo con economías que tienen libres mercados. Las causas de esta situación de diversos tipos, desde el exceso de estímulos fiscales, mismos que fueron financiados con la emisión de dinero, hasta la disrupción en las cadenas de suministro, escasez de materias primas y componentes, recientemente la guerra entre Rusia y Ucrania, entre otros. De igual forma, algunos cambios causados por la epidemia de Covid-19 que ha ocasionado que millones de personas se hayan retirado del mercado laboral, ha incrementado los costos de la mano de obra.

De acuerdo con los datos más recientes de Charlie Bilello, las naciones con las mayores tasas de inmflación son: Sudáfrica (5.9%), Suecia (6.0%), Canadá (6.7%), Nueva Zelanda (6.9%), Reino Unido (7.0%), India (7.0%), Eurozona (7.5%), México (7.5%), Peru (8.0%), Estados Unidos (8.5%), Colombia (8.5%), Chile (9.4%), Polonia (11.0%),Brasil (11.3%) y República Checa (12.7%). Mención aparte merecen los casos de Rusia (16.70%), Argentina (55.10%) y Turquía (70.0%). Cabe señalar que en Estados Unidos y algunos países europeos la inflación ha alcanzado su nivel más alto en más de 40 años.

Es así que muchos bancos centrales, como el Banco de México y el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, ya se han movido hacia una política monetaria más restrictiva. Las interrupciones en las cadenas de suministro relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania han ampliado las presiones. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ahora proyecta que la inflación permanecerá elevada por mucho más tiempo del que inicialmente se pensaba.

¿Inflación importada?

Un tema de cierto debate es si la inflación que padecemos en México es importada o es causada por el deterioro de expectativas inflacionarias, lo que provoca una profecía autorrealizada. No cabe duda que la inflación siempre incorpora un aspecto de expectativas en el que si un fabricante o comercializador piensa que la inflación este año será del 7.0%, pues ajusta sus precios de venta en ese porcentaje o más, con independencia de que ya le hayan aumentado el costo de insumos o materias primas.

Pero para tratar de responder a la pregunta de si la inflación es importada, realizamos un sencillo análisis del comportamiento de los precios en Estados Unidos y en México y encontramos lo siguiente:

En Estados Unidos, la inflación general anual en marzo fue de 8.5%, la cual fue causada por un aumento de precios de los alimentos de 8.8% (los alimentos consumidos en casa subieron 10.0%), incremento de precios de la energía de 32.0%, mientras que los demás bienes subieron 6.5%. Analizando con más detalle el incremento de precios de los alimentos consumidos en casa, tenemos los siguientes incrementos en Estados Unidos (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento): Cereales y productos de panadería (9.4%); Cárnicos, pollo, pescado y huevo (13.7%); Leche y productos relacionados (7.0%); Frutas y vegetales (8.5%); Bebidas no alcohólicas y materiales para bebidas (8.0%); y Otros alimentos consumidos en casa (10.3%).

En el caso de México, tenemos que la inflación anualizada a la primera quincena de abril de 2021 fue de 7.72%, la cual es producto de un alza en el componente subyacente de 7.16% y un incremento de la inflación no subyacente de 9.38%. Cabe señalar que la inflación subyacente representa el 75.55% del índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), mientras que la no subyacente representa el restante 24.45%. Dentro de la inflación no subyacente, tenemos que la inflación anualizada en la primera quincena de abril de 2022, los bienes agropecuarios subieron 15.24%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 5.10%. Dentro de los bienes agropecuarios, las frutas y verduras mantienen un aumento de 17.26%, mientras que los productos pecuarios subieron 13.68%.  Los energéticos presentan un aumento de 5.78%, mientras que las tarifas autorizadas por el gobierno uno de apenas 3.44%.

Esto nos lleva a una primera conclusión preliminar, y es que tanto Estados Unidos como México sufren de una importante inflación de alimentos, aunque en México es mayor. Sin embargo, Estados Unidos padece de una inflación de combustibles y energía que México no tiene. En ambos países la inflación subyacente es muy similar (6.50% en Estados Unidos vs 7.16% en México). Al final, si hay una inflación de precios al consumidor en ambos países que es causada por el encarecimiento de precios de los alimentos. Eso es innegable.

Otra forma de analizar que la inflación es importada es midiendo lo que representan las importaciones respecto del PIB de las diferentes actividades productivas. En 2021 el PIB a pesos corrientes promedió 26.212 billones de pesos y de este total, 1.007 billones fueron PIB de las actividades primarias (agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza), fueron 4.705 billones de pesos de PIB manufacturero y 2.004 billones de pesos si sumamos el PIB de las actividades primarias y el de la industria de los alimentos.

Con estas cifras en mente, podemos ver que si en 2021 las importaciones totales fueron de 505.716 miles de millones de dólares, pues entonces éstas representaron el 39.14% del PIB total. Si las importaciones manufactureras sumaron 430.717 miles de millones de dólares, pues éstas representaron el 185.7% del PIB manufacturero (no, no es error. Se debe a que no debemos confundir valor de producción con  valor agregado o PIB, pero ese es motivo de otro análisis). Si las importaciones agropecuarias sumaron 18.342 miles de millones de dólares, pues representan el 36.9% del PIB agropecuario. Finalmente, si las importaciones agropecuarias y agroindustriales sumaron 37.251 miles de millones de dólares en 2021, pues representan el 37.7% del PIB agropecuario y agroindustrial. Como puede verse, las importaciones representan un elevado porcentaje del PIB nacional y en todas las actividades productivas, por lo que es evidente que si sucede algo con los precios (insumos, materias primar, producto terminado) en otros países, claro que habrá una repercusión directa en la economía de México.

Esta conclusión es relevante, ya que la respuesta de políticas púbicas contra la inflación no puede ser la misma si la inflación es importada comparada con si es de origen nacional. Si la inflación que sufres en tu país se debe a las fluctuaciones de precios internacionales de materias primas o insumos, pues será limitado el impacto de las políticas públicas nacionales que buscan mitigar el alza de precios. En todo caso, pues la solución más simple sería revaluar la moneda (a través de mayores tasas de interés o vendiendo reservas internacionales) para provocar que las importaciones sean más baratas, aunque esto golpearía las exportaciones, al sector productivo y generaría toda clase de distorsiones económicas, por lo que esta medida no es recomendable. Durante años el Banco de México apostó a tener un dólar barato (peso sobrevaluado) como estrategia para anclar la inflación, pero se dio con un costo muy elevado para la planta productiva nacional.

El PACIC

Quiero iniciar este apartado con un disclaimer y mencionar que todo lo aquí presentado y analizado parte de la premisa de que el Banco de México conservará su autonomía y que hará todo lo que esté en sus manos para abatir la inflación, incluyendo llevar su tasa de interés objetivo al 8.50% o más a finales de este año. En caso de que el Banxico no actúe con independencia y tenga consideraciones de mantener la actividad económica por encima de su objetivo de abatir la inflación, pues entonces este apartado se puede resumir en que el PACIC fracasará.

Dejando de lado el párrafo anterior, pues tenemos que el miércoles 4 de mayo el gobierno federal anunció el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), mismo que busca que los precios de 24 productos de la canasta básica mantengan estable su precio, de manera que el costo total de la canasta básica PROFECO se mantenga sin cambios. Cabe señalar que la canasta básica total contiene 176 productos genéricos que representan el 62.25% del INPC.

Respecto al PACIC, éste contempla las siguientes grandes medidas: 1. Estrategia de producción (incremento de la oferta de alimentos), 2. Estrategia de distribución, 3. Estrategia de comercio exterior, y 4. Otras medidas. De acuerdo con el gobierno federal, su aportación para este programa representa el 1.4% del PIB, cifra equivale a más de 404 mil 826 millones de pesos

Entre las acciones del PACIC que destacan:

  1. Estabilización del precio de la gasolina y el diésel, precios de referencia del gas LP y electricidad
  2. Aumento de producción de granos
  3. Entrega de fertilizantes
  4. Eliminación de cuota compensatoria el sulfato de amonio
  5. Fortalecimiento de la estrategia de seguridad en carreteras
  6. No incremento en peajes de carreteras (CAPUFE)
  7. Exención de la carta porte (básicos e insumos)
  8. No incremento de tarifas ferroviarias ni de contraprestación por interconexión
  9. Reducción de costos y tiempos de despacho aduanal
  10. Despacho ágil de carga en puertos marítimos
  11. Aranceles cero a la importación (básicos e insumos).
    • Medida temporal por seis meses a 21 de 24 productos de la canasta básica y 5 insumos estratégicos
  12. Constitución de una reserva estratégica de maíz (medida de emergencia)
  13. Precios de garantía en maíz, frijol, arroz y leche
  14. Fortalecimiento del programa de abasto (DICONSA/LICONSA)
  15. Participación privada en el PACIC
  16. No incremento de precios de los servicios de Telmex y Telcel.

Respecto a este listado, hay varias dudas respecto de su implementación y entrada en vigor, como por ejemplo, en el punto 11 de la lista anterior, ya que no se han especificado las fracciones arancelarias concretas.

La gran pregunta qué todos se hacen es si este paquete será efectivo para mitigar la inflación. Respecto a este punto, se pueden comentar muchas cosas, pero debemos partir de algunas cifras que nos da el gobierno federal. Los artículos de la canasta básica PROFECO consta de los siguientes 24 productos: Aceite de canola o maíz, Arroz en grano, Atún en lata, Azúcar morena, Bistec de res, Cebolla, Chile jalapeño, Chuleta de puerco, Frijol en grano, Huevo de gallina blanco, Jabón de tocador, Jitomate, Leche, Limón, Manzana, Naranja, Pan de caja, Papa, Papel higiénico, Pasta para sopa, Pollo entero, Sardina en lata, Tortilla de maíz y Zanahoria. En cuanto a proporción de inflación, la canasta PROFECO contiene los productos que inciden en 13% del INPC. Pero a juicio de las propias autoridades, las medidas del gobierno federal deberían ser efectivas ya que se incluye a los energéticos que representan el 10% del INPC, las tarifas autorizadas por el gobierno, que representan el 4% del INPC, por lo que la incidencia teórica del PACIC en el INPC es del 27%, además de que la canasta PROFECO representa el 46% de la inflación de alimentos.

En resumidas cuentas, el objetivo del gobierno con el PACIC es que la canasta PROFECO mantenga un precio  estable, ¿pero cuanto debe costar? PROFECO hizo un análisis de precios regional a nivel nacional, previo al anuncio del PACIC, y encontró que para la Zona Centro el establecimiento con los precios de la canasta PROFECO más altos fue Mega Soriana León con uno de 1,229.05 pesos y el más barato fue la Central de Abastos de la Ciudad de México con un precio de 1,037.15 pesos. En la Zona Centro Norte, el lugar más caro fue HEB de San Luis Potosí con uno de 1,197.65 pesos y el más barato fue la Central de Abastos de Durango con un precio de 960.70 pesos. En la Zona Norte el establecimiento más caro fue el HEB de Saltillo República con un precio de 1,327.95 pesos y el más barato fue la Central de Abastos de Monterrey Nuevo León con un precio de 1,041.60 pesos. En la Zona Sur, el lugar más caro fue Mercado Soriana Reforma en Oaxaca con un precio de 1,188.10 pesos, mientras que el más barato fue 1,049.40 pesos en la Central de Abastos de Tabasco.

Entonces, partiendo de las mediciones que hizo PROFECO, pues vigilará que los establecimientos no encarezcan la canasta básica PROFECO durante al menos 6 meses, aunque se deja abierta la posibilidad de que el plazo se aumente y que se agreguen más productos. Se establecerá una mesa de trabajo entre autoridades del gobierno federal y el sector privado para dar seguimiento y evaluar resultados.

¿Pero qué probabilidades de éxito tiene el PACIC? Pues partiendo del hecho de que mucha de nuestra inflación es importada, pues se anticipa que tendrá un impacto muy acotado en el alza de precios y sí uno grande en las finanzas públicas del país. Desde luego que servirá para anclar las expectativas de inflación, pero si los empresarios empiezan a sentir importantes aumentos en sus costos de producción deberán tomar la decisión de subir precios o cerrar la empresa.

A continuación presento los incrementos anualizados en los costos de las materias primas de la industria alimentaria y de algunas industrias seleccionadas, en el periodo de marzo de 2021 a marzo de 2022 y de diciembre de 2021 a marzo de 2022:  

Como puede apreciarse, hay sectores de actividad que han resentido importantes alzas en sus costos de materias primas. Si esta presión no cesa, difícilmente los fabricantes de los 24 productos de la canasta básica de la PROFECO podrán mantener sus precios sin cambio durante seis meses. Por eso es muy importante que varias de las medidas que va a implementar el gobierno se traduzcan en menores costos de producción. En este sentido, se debe cuidar mucho que los sacrificios sean parejos para todos y que no veamos a las grandes cadenas comerciales garantizando su margen de rentabilidad a costa de los fabricantes. Como lo dijo un buen amigo mío: “no podemos seguir en un esquema en el que los muertos sólo los pone el sector industrial”.

Tampoco podemos olvidar que parte de la inflación que enfrentan las economías del mundo, México incluido, es causa principalmente por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, dos países que abastecen a otras naciones de granos como el trigo y fertilizantes. ¿Cuánto tiempo más durará este conflicto? La realidad es que nadie lo sabe.

Es verdad que el PACIC incluye medidas para aumentar la producción de alimentos en el país, lo cual es magnífico, pero tardará más de seis meses en surtir efecto. El proceso de cultivar, cosechar y distribuir no es sencillo.

También es pertinente señalar que si bien, el PACIC le costará al gobierno recursos equivalentes al 1.4% del PIB, también es cierto que este apoyo está recargado en los subsidios a gasolinas, cuyo costo se estima en 330 mil millones de pesos por la dependencia federal, pero que, de acuerdo con lo declarado por la jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro, podría llegar hasta 400 mil millones de pesos. Es así que el subsidio a gasolinas, representa 81.5% del PACIC, si se toman sólo las cifras de la Secretaría de Hacienda. El resto se compone por los subsidios a la electricidad, el aumento en la producción de granos, la ampliación en entrega de fertilizantes, los aranceles cero a productos e insumos básicos, también la eliminación hasta por un año del impuesto a la importación del sulfato de amonio, entre otras.

Otras propuestas de solución

Finalmente, es importante destacar que el sector industrial que forma parte de la CONCAMIN, que preside Jose Antonio Abugaber Andonie, realizó una serie de propuestas que podrían ayudar a combatir la inflación. Algunas de éstas si fueron tomadas en cuenta en la propuesta del PACIC, mientras que otras están pendientes de ser analizadas en la mesa de trabajo entre el gobierno federal y el sector productivo. Entre las propuestas del sector privado destacan:

  • Buscar aumentar la producción de productos agrícolas, lo que implica brindar apoyos fiscales a este sector.
  • Ofrecer a la población de menores ingresos apoyos económicos que les ayuden a mitigar el impacto de los elevados precios en alimentos.
  • Intentar reducir restricciones de oferta para así lograr la disminución de algunos  precios, a través de una mejor logística de transporte (fulles) y con la eliminación de regulaciones, mora a las NOMs que traen costos aparejados (como la 187, 247, 086), eliminación de ciertas barreras no arancelarias, además de hacer los procesos aduanales más eficientes para la importación de bienes.
  • Se debe considerar que hay otros factores que repercuten en precio de alimentos, no solo los precios de materias primas, sino también lo de logística (FFCC, Barcos, Camiones) y esto tiene que ver con otros incrementos como combustibles, abusos y propuestas normativas contrarias a la competitividad.
  • Sensibilizar a los gobiernos locales que regulan carga y descarga.
  • Asegurar la fertilización de las siembras y cosechas del segundo semestre es vital.
  • Buscar que el sector financiero brinde créditos a mipymes a tasas más bajas que las actuales.
  • Se deben abatir costos de inseguridad.
  • Se deberían bajar o eliminar aranceles en insumos de productos alimentarios y fertilizantes para intentar disminuir su precio.
  • Abatir escases de ciertos insumos para la producción.
  • Detener la Ley General de Alimentación Adecuada promovida por la Senadora Ana Lilia Rivera Rivera (Morena) ya aprobada en lo general en comisiones por que contempla fijación de precios máximos discrecionalmente.
  • Trabajar en conjunto con tiendas de autoservicio y de conveniencia, para evitar que se erosione a la industria nacional.

Conclusiones

Se pueden generar múltiples conclusiones respecto del tema expuesto en esta entrega. Es evidente que el problema inflacionario es mundial y que nuestro principal socio comercial lo está padeciendo de manera más aguda, por lo que las consecuencias del excesivo crecimiento de su oferta monetaria, por la monetización de sus déficits fiscales, nos está afectando en México. En nuestro país ha habido un fuerte deterioro de las expectativas inflacionarias, por lo que es indispensable que el Banco de México dé señales claras de que sigue comprometido con la lucha contra la inflación. Aunque sabemos que con alzas en tasas de interés no bajarán los precios de los alimentos importados, ni se resolverán los problemas logísticos internacionales.

Respecto al PACIC, hemos visto que su impacto será limitado ya que los 24 productos contemplados en esta estrategia representan el 27% del INPC. No se espera que como resultado de la implementación de las acciones del PACIC, los precios bajen, sino que dejen de aumentar al ritmo que lo venían haciendo y que para la canasta básica de PROFECO, los precios se mantengan estables sin caer en un control de precios.

El gran reto será que las empresas logren sortear este periodo en el que no se les “permitirán” alzas de precios, en un contexto de incrementos en sus costos de producción. En este sentido se debe cuidar que las cadenas comerciales también pongan de su parte y sacrifiquen parte de su margen de ganancia. Una empresa que se vea fuertemente erosionada en su rentabilidad bien podría tomar la decisión de cerrar sus puertas.  De entrada el PACIC durará 6 meses, pero bien podría durar más y sus medidas podrían ampliarse y/o endurecerse. Estaremos muy atentos a los próximos informes del INEGI respecto de la evolución de los precios.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Desempeño económico de los estados en México en 2021

La semana que recién concluye fue de algunas sorpresas en materia económica. En los Estados Unidos se informó que en el primer trimestre de 2022, su Producto Interno Bruto (PIB) disminuyó -1.4% a tasa anual, lo que contrasta ampliamente con el crecimiento de 6.9% anual en el cuarto trimestre de 2021. La caída se debió a un déficit comercial cada vez mayor, a una tasa de inversión en inventarios por parte de las empresas más lento y la disminución del gasto de estímulo del gobierno.

No obstante la caída del PIB, el gasto de los consumidores aumentó a una tasa anual del 2.7% en el primer trimestre, una ligera aceleración comparado con el desempeño de finales del año pasado. Un informe del Departamento de Comercio sobre el consumo y la inflación en marzo muestra que el gasto también se aceleró el mes pasado, ya que el aumento de los salarios impulsó a los estadounidenses a salir a cenar y viajar más. Sin embargo, los mayores costos salariales y prestaciones laborales se encuentran entre los factores que, según las empresas, las están llevando a aumentar los precios de los bienes y servicios.

Ahora, en el caso de México, tenemos que contrario a lo que sucedió en el vecino del norte, el INEGI informó que con cifras preliminares, en el primer trimestre de 2022, el Producto Interno Bruto de México creció 0.9% respecto al trimestre inmediato anterior. Esta tasa es resultado de que las actividades primarias se contrajeron -1.9%, mientras que las secundarias y terciarias avanzaron 1.1% en ambos casos. En cuanto al comparativo del primer trimestre de 2022 respecto del mismo trimestre de 2021, tenemos que el PIB creció 1.6%, producto de que las actividades primarias aumentaron 2.1%, las secundarias 2.8%, mientras que las terciarias apenas 0.6%. Cabe señalar que parte de este crecimiento a tasa anual de 1.6% se debe a un “efecto rebote” ya que todavía hace un año, en el primer trimestre de 2021 el PIB había disminuido -3.8%.

No obstante lo anterior, queda claro que el sector más dinámico de la economía es la industria, y en particular, las manufacturas, mismas que se han visto beneficiadas por el crecimiento de las exportaciones a Estados Unidos, las cuales han crecido por la fortaleza del gasto del consumidor estadounidense, como lo señalé líneas arriba. ¿Qué pasará con el PIB de México este año y el que viene? Pues las expectativas de crecimiento se siguen ajustando a la baja, siendo el caso más reciente el de la CEPAL, organismo que bajó su pronóstico a 1.7% para el 2022. El riesgo de estanflación para México es muy alto y ante la ausencia de políticas públicas que incentiven el crecimiento, pues básicamente dependemos de lo que suceda con la economía de Estados Unidos para ver qué tanto podremos crecer en lo que resta del año.

En este contexto, en esta entrega quiero presentar brevemente el desempeño de los estados del país durante 2021, derivado de que el INEGI acaba de publicar los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del cuarto trimestre de 2021. Es así que a continuación se presentan los datos agregados de 2019 a 2021, y se presentan las tasas de crecimiento de 2020 a 2021 y de 2019 a 2021, para la economía total, actividades primarias, actividades secundarias, manufacturas y actividades terciarias.

Total de la actividad económica

Como referencia, debemos comenzar mencionando que el PIB de México creció 4.8% en 2021, por lo que la actividad económica agregada en ese año se encontraba en un nivel 3.8% por debajo del nivel de 2019. Ahora, en cuanto al desempeño del ITAEE Total, en la siguiente tabla se presenta la evolución de los estados ordenados de mejor a peor, en función  de la tasa de crecimiento del periodo de 2019 a 2021. Vemos que hay 19 estados con un desempeño mejor que el de la media nacional, pero  solamente hay ocho entidades que en 2021 ya tuvieron un nivel de actividad superior al de 2019; es decir, que ya se habían recuperado de los estragos económicos de la pandemia de Covid-19. Las entidades de mejor desempeño son (en paréntesis se indica el porcentaje de crecimiento): Tabasco (13.6%), Baja California (5.1%), Chiapas (2.7%), Nayarit (0.9%), y Oaxaca (0.6%). De este grupo, desde luego destaca que tres son del Sur-Sureste del país.

En cuanto a los estados de peor desempeño económico en el periodo de 2019 a 2021, tenemos a los siguientes (en paréntesis se indica su tasa de caída): Puebla (-8.2%), Ciudad de México (-8.6%), Campeche (-10.0%), Quintana Roo (-13.9%) y Baja California Sur (-15.4%). De este grupo, llama la atención el caso de Campeche, ya que fue el único que presentó caída de su ITAEE en el comparativo de 2020 a 2021.

Actividades Primarias

Respecto a las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca, caza), tenemos que el PIB de México creció 2.9% en 2021, por lo que se encuentra 3.2% por encima de su nivel de 2019. De esta manera, en el comparativo de 2019 a 2021, hay 16 entidades que presentan un desempeño mejor que el de la media nacional y hay 24 estados que en 2021 ya tenían un nivel de producción de actividades primarias superior al observado en 2019. Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Quintana Roo (33.8%), San Luis Potosí (23.1%), Zacatecas (16.3%), Baja California Sur (15.3%) y Campeche (11.6%).

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades primarias en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Baja California (-4.4%), Nuevo León (-4.8%), Ciudad de México (-6.1%), Sinaloa (-6.6%) y Tamaulipas (-13.7%).

Actividades Secundarias

Respecto a las actividades secundarias (minería; construcción; electricidad, gas y agua; y manufacturas), tenemos que el PIB de México creció 6.6% en 2021, por lo que se encuentra 3.9% por debajo de su nivel de 2019. Cabe destacare que gran parte del rezago en las actividades secundarias se debe a que la industria de la construcción ha sido severamente afectada durante este sexenio del gobierno federal.

De esta manera, el ITAEE nos muestra que en el comparativo de 2019 a 2021, hay 16 entidades que presentan un desempeño mejor que el del PIB nacional, pero sólo hay 6 estados que en 2021 ya tenían un nivel de producción de actividades secundarias o actividad industrial superior al observado en 2019. Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Tabasco (24.2%), Chiapas (13.3%), Oaxaca (10.0%), Baja California (8.5%) y Nayarit (5.4%). Destaca que tres de los cinco estados de mejor desempeño industrial están ubicados en el Sur-Sureste del país.

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades secundarias en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Morelos (-15.4%), Tlaxcala (-18.1%), Quintana Roo (-20.5%), Colima (-21.2%), y Baja California Sur (-33.9%).

Actividades Manufactureras

En relación a las actividades manufactureras, tenemos que el PIB manufacturero de México creció 8.6% en 2021, por lo que se encuentra 1.8% por debajo de su nivel de 2019.  De esta manera, el ITAEE nos muestra que en el comparativo de 2019 a 2021, hay 13 entidades que presentan un desempeño mejor que el del PIB nacional, pero sólo hay 10 estados que en 2021 ya tenían un nivel de producción de actividades manufactureras superior al observado en 2019. Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Baja California (12.7%), Chihuahua (7.6%), Michoacán (4.5%), Sinaloa (4.3%) y Yucatán (4.0%).

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades manufactureras en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Jalisco (-7.6%), Hidalgo (-10.3%), Guerrero (-10.4%), Aguascalientes (-10.4%) y Puebla (-10.9%).

Actividades Terciarias

En cuanto a las actividades terciarias (comercio y todo tipo de servicios como los empresariales, restaurantes, hoteles, etc.), tenemos que el PIB de México creció 4.1% en 2021, por lo que se encuentra 3.8% por debajo de su nivel de 2019. El ITAEE nos muestra que en el comparativo de 2019 a 2021, hay 24 entidades que presentan un desempeño mejor que el del PIB nacional, pero sólo hay 4 estados que en 2021 ya tenían un nivel en sus actividades terciarias superior al observado en 2019. Los cuatro estados que presentan incremento en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Colima (3.4%), Baja California (3.3%), México (0.7%) y Chihuahua (0.5%).

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades terciarias en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Coahuila (-5.6%), Puebla (-5.7%), Ciudad de México (-8.6%), Baja California Sur (-9.1%) y Quintana Roo (-13.4%). Dentro de este grupo de entidades, destacan las dos de clara vocación turística: Baja California Sur y Quintana Roo, que se vieron severamente afectadas con la pandemia de Covid-19.

Conclusiones

Las perspectivas de crecimiento económico para este año, de 1.7% implican que el PIB de todo 2022 será todavía 2.1% más bajo que el que tuvimos en 2019; y si en 2023 crecemos 2.0%, entonces el PIB de ese año será 0.2% inferior al de 2019.  Así de atrasados estamos en materia de crecimiento, por lo que la expectativa es que este sexenio será de CERO crecimiento económico neto. Sin embargo, este escenario no está exento de riesgos. Ya veremos cómo va evolucionando la economía de Estados Unidos, la inflación, el endurecimiento de la política monetaria y el alza en tasas de interés, entre otros temas.

En México, desde luego que será en los estados en donde veremos la lucha de cuales destacan y cuales se siguen rezagando. Como se presentó en esta entrega, ya hay 8 estados (tres de los cuales son de la región del Sur-Sureste) que tienen un nivel de actividad económica superior al observado en 2019. Pero hay entidades con vocación turística, y el caso de la Ciudad de México, que en 2021 registraron un nivel de actividad similar al que tenían hace cinco años. Mención aparte merece el impresionante caso del estado petrolero de Campeche, ya que en 2021 su nivel de actividad económica fue 35.4% inferior al que tuvo en el 2013 y sigue cayendo. También están los casos de Tabasco, Chiapas y Veracruz, que si bien los dos primeros son líderes de crecimiento en el actual sexenio, tuvieron niveles de actividad en 2021 inferiores a los de 2013.   

En este contexto, es que los gobernadores que sepan hacer alianzas con el sector privado y generen condiciones propicias para la inversión, podrán destacar a pesar de un complicado marco macroeconómico en el ámbito nacional. Los estados que sean capaces de implementar políticas públicas en las que se puedan desarrollar las micro y pequeñas empresas, están destinados a destacar, mientras que los que centren su atención sólo en las grandes empresas podrán tener buenos indicadores globales, pero tendrán problemas sociales importantes. Obvio, aquellos estados en los que los gobernadores sigan tratando con desdén a la iniciativa privada, les irá muy mal y se seguirán rezagando.

Es así que ahora, más que antes, el hacer alianzas con el sector empresarial y la implementación de políticas públicas inteligentes en el ámbito local, será lo mejor que pueda hacer un gobernador que verdaderamente este preocupado por el desarrollo de su entidad.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

 alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Las cosas están mal, pero aún no hemos visto lo peor

El tema de la elevada y persistente inflación es muy importante y se sigue complicando conforme avanza el año, es por ello que nuevamente abordo este asunto en este espacio. El viernes 22 de abril el INEGI informó que en la primera quincena de abril, los precios al consumidor aumentaron 7.72% a tasa anual, lo que constituye la mayor inflación en 21 años e implica que llevamos 27 quincenas consecutivas con una tasa de aumento de precios por encima del 4.0%.

Dentro de esta alza anual de precios de 7.72%, el componente subyacente muestra un aumento de 7.16%, mientras que la inflación  no subyacente tiene un incremento de 9.38%. La inflación  ya es estructural, ya que el índice de precio de las mercancías (algo que no está sujeto a los movimientos coyunturales de mercado), muestra un incremento de 9.13%. Por su parte, en cuanto al índice subyacente, los productos agropecuarios muestran un aumento anual de 15.24%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno han aumentado apenas 5.10% en el último año.

Como ya se señaló, dentro de esta alza de precios de 7.72%, destacan los aumentos en el componente no subyacente de precios agropecuarios, mismos que aumentaron 15.24% y dentro de esta categoría, están las alzas en frutas y verduras de 17.26% y de los productos pecuarios de 13.68%.  La perspectiva es que en los productos alimenticios básicos las cosas van a empeorar más antes de comenzar a mejorar.

Precisamente, en un reciente artículo editorial de Michael Snyder, publicado en el blog The Economic Collapse, y titulado “Las cosas están mal, pero no hemos visto nada todavía”, se plantea un escenario sombrío respecto de las perspectivas inflacionarias en los Estados Unidos, sobre todo en el tema de los alimentos, pero que desde luego también son aplicables a la economía mexicana. A continuación menciono varios de los puntos más destacables del artículo, acompañados de varios comentarios personales:

El artículo comienza señalando que en este momento, los precios de los alimentos en todo Estados Unidos se encuentran en niveles increíblemente bajos. Desde luego que esta afirmación hace pensar que el autor se ha vuelto loco, ya que los precios de los alimentos han estado subiendo a un ritmo muy rápido en todo el país. Pero cuando el autor dice que los precios de los alimentos se encuentran en “niveles increíblemente bajos”, no es porque los esté comparando con los del pasado. Más bien, está comparando los precios actuales con los que estarán en el futuro. Sí, es verdad que las cosas están mal ahora, pero los precios de los alimentos serán mucho más altos dentro en los próximos meses.

Y es que a la crisis global de fertilizantes ciertamente no se le ve ninguna solución; y en todo caso, sólo se va a intensificar.  La escasez de fertilizantes se ha sumado a las crecientes preocupaciones sobre el impacto de la guerra de Ucrania en el precio y la escasez de ciertos alimentos básicos.  Combinados, Rusia y Bielorrusia habían proporcionado alrededor del 40% de las exportaciones mundiales de potasa, según Morgan Stanley. Las exportaciones de Rusia se vieron afectadas por las sanciones impuestas por Occidente. Además, en febrero, un importante productor de Bielorrusia declaró un caso de fuerza mayor y que no podría cumplir con sus contratos debido a fuerzas fuera de su control.

Rusia también solía exportar el 11% de la urea del mundo y el 48% del nitrato de amonio. Rusia y Ucrania juntos exportan el 28% de los fertilizantes hechos de nitrógeno y fósforo, así como de potasio, según Morgan Stanley. ¿Hay solución a la vista? No, ya que las conversaciones de paz están absolutamente muertas, por lo que al parecer, la lucha entre dos de los principales graneros más importantes del mundo continuará durante los próximos meses.

Mientras tanto, la pandemia de gripe aviar continúa acabando con millones de pollos y pavos en todo el mundo. En los reportes de hace dos semanas se mencionaba que en las granjas de Estados Unidos, se han tenido que sacrificar a más de 27 millones de aves de corral en los últimos dos meses y sigue habiendo casos de gripe aviar reportados casi a diario. Hasta ahora se ha visto afectada el 6% de la población de gallinas ponedoras de huevos.

Nunca habíamos visto una “tormenta perfecta” como esta, pero también es cierto que algunos de los factores que harán subir los precios de los alimentos son totalmente autoinfligidos por la humanidad. Por ejemplo, el gobierno chino no necesitaba encerrar a casi 400 millones de personas en un intento desesperado por evitar la propagación del virus del Covid, tras los brotes en Shanghái y áreas circundantes. Los últimos dos años ya han proporcionado amplia evidencia de que tales bloqueos/cierres  son bastante tontos, pero los chinos siguen adelante con su plan de todas maneras.  Como resultado, ahora hay cientos de barcos comerciales esperando impacientes frente a la costa de Shanghái. Esos son barcos de carga gigantes que nos traen cosas a todo el continente americano, a través del Océano Pacífico.

Si los chinos no se relajan y dejan atrás su ridícula política de cero covid, muchos de los estantes de las tiendas de Occidente se verán bastante vacíos en los próximos meses. Esto en si mismo no debería ser una mala noticia si es que somos capaces de implementar una política de sustitución de importaciones, de manera que aprovechemos la oportunidad y produzcamos en México (para el mercado nacional y Norteamérica) lo que no sea posible traer de China.

Pero bueno, no son solo los barcos comerciales los que están inactivos… Shanghái es uno de los centros de fabricación más grandes de China, con una gran concentración de proveedores de productos electrónicos y del sector automotriz. Alberga el puerto de contenedores más grande del mundo y un importante aeropuerto que atiende una gigantesca carga aérea entrante y saliente. Las exportaciones producidas en Shanghai representan el 7.2% del volumen total de China y manejan alrededor del 20% del tráfico de contenedores de exportación de toda China.

Al día de hoy, la mayoría de los almacenes y plantas están cerrados, nueve de cada 10 camiones están fuera de servicio, el puerto y el aeropuerto tienen una función limitada, las unidades de envío están varadas en los lugares equivocados y la carga se acumula.

No hace falta decir que muchos de los principales minoristas, aquí en México y en Estados Unidos, simplemente no podrían operar sin los productos que importan de China, por lo que sería bueno que encuentren su proveeduría hecha en México. Sin embargo, la realidad es que hay muchos insumos para las industrias nacionales que vienen de China y que no se pueden sustituir en el corto plazo, por lo que esperamos que esta pesadilla se resuelva muy pronto.

Derivado de todo lo anterior, así como en México, también en Estados Unidos los precios de los alimentos han subido durante los últimos meses. Para ilustrar el punto, solo es necesario echar un vistazo a los siguientes números:

En Estados Unidos el precio promedio de la mantequilla aumentó 11.9% en el último año. La carne se ha visto especialmente afectada por los problemas de la cadena de suministro, y las salchichas tipo  Frankfurt hechas de 100% carne aumentaron un 35.2% desde marzo de 2021 a un precio promedio de $5.18 por libra (unos 230 pesos por kilo). La chuleta molida, las chuletas de cerdo y el pollo entero mostraron aumentos de precios interanuales del 11.3%, 15.0% y 11.7%, respectivamente.

Como se señaló previamente, puede que esas cifras parezcan malas, pero la verdad es que solo representan los primeros capítulos de esta crisis alimenticia que se aproxima. Las cosas van a empeorar mucho, y hoy, todavía en abril, los informes indican que los aumentos de los precios de los alimentos se están acelerando. En el caso de México, de acuerdo con la agrupación, Certeza en la Toma de Decisiones, el índice de precios de la canasta básica aumentó 13.1% anual en la primera quincena de abril 2022. Este desenvolvimiento se debe a la evolución de los siguientes precios:

  • Pollo: El precio pagado al productor de pollo vivo en granja ha tenido un crecimiento de 25.6%
  • Huevo: Los precios pagados al productor de huevo blanco y rojo presenta un incremento de 10.7 % y 12.0%, respectivamente.
  • Leche: Incremento por el costo de materias primas al productor ha impactado en un 12.5% en el precio al consumidor.
  • Res: Aumento en los precios de la cadena: Ganado para sacrificio 16.7% y la carne en cana 20.3%.
  • Cerdo: En la cadena se percibe un crecimiento de 17.0% en el precio de cerdo en pie.
  • Maíz: El precio del mercado internacional aumenta 35.5%, mientras que el precio de los granos en el mercado nacional se incrementa 30.8%.
  • Trigo: Incremento en los precios futuros de trigo duro y suave en 79.2% y 55.3%, respectivamente.  Los precios de mercado nacional se incrementan 64.8% y 49.6%, respectivamente.
  • Frijol Soya: Los precios de futuros suben 13.1% y el precio de mercado aumenta 16.7%.

Y gracias a la terrible pandemia de gripe aviar que está arrasando a los Estados Unidos, el precio de los huevos se está volviendo completamente loco…Las pérdidas en las parvadas de puesta de huevos han llevado a los productores a competir desesperadamente para satisfacer las demandas del mercado de huevos y ovoproductos, lo que ha resultado en un aumento de los precios de los huevos. El precio promedio de una docena de huevos en Estados Unidos ahora está cerca del equivalente a $60 pesos, comparado con los $32 pesos de principios de año, según un informe nacional sobre los huevos por parte del USDA. En México, el huevo blanco San Juan, con 30 piezas cuesta 75.50 pesos. Cabe señalar que más allá del impacto negativo en las familias, pues el aumento de los precios de los huevos repercute en los beneficios de las panaderías y las empresas alimentarias, que además tienen que hacer frente al aumento de los costes de la harina y otros productos.

Si crees que estos precios son salvajes, simplemente hay que esperar hasta que se dupliquen desde sus niveles actuales.

En todo el mundo ha comenzado una gran batalla por los recursos alimentarios. Los chinos si vieron venir esto con anticipación, por lo que están llevado a cabo el programa de almacenamiento/acaparamiento más grande que cualquiera de nosotros haya visto.

En este momento, la cantidad de comida que los chinos ya han acumulado y guardado, es extremadamente impresionante…De esta manera, menos del 20% de la población mundial ha logrado almacenar más de la mitad del maíz y otros cereales del mundo, lo que ha provocado fuertes aumentos de precios en todo el planeta y sumido en la hambruna a más países. El acaparamiento se está llevando a cabo en China. ¿Estados Unidos o México han estado haciendo algo similar? Por supuesto que no.

Las realidad es que cuando las cosas se pongan realmente mal en nuestro país, estaremos solos.  Por ello es que lo mejor es irse preparando para ello.  Desde que comenzó la guerra en Ucrania, nación tras nación ha comenzado a implementar restricciones a la exportación, y la lucha mundial por los productos básicos agrícolas ha hecho subir constantemente los precios.

Nadie quisiera ser sorprendido con las manos vacías en este juego de las sillas musicales, por lo que debemos emprender una carrera para asegurar los valiosos suministros mientras aún es posible hacerlo.

Lamentablemente, las partes más pobres del mundo terminarán sufriendo más a medida que los países ricos tomen lo que puedan. El aumento dramático que pronto veremos en el hambre global será absolutamente desgarrador.

Pero nadie puede decir que no fuimos advertidos con antelación. Este tipo de colapso se ha estado anunciando desde hace muchos años y ahora ha llegado. Veremos qué acciones toma el gobierno federal al respecto, ya que un pueblo con  hambre puede ser lo que termine con la aprobación presidencial y genere las condiciones para un cambio de régimen en 2024.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt