México se salva de la recesión…por el momento; en Estados Unidos y China los problemas siguen

Las malas noticias respecto de la economía mundial no terminan. Muestra de ello es que en la semana que recién concluye se informó que la economía de EE.UU. se contrajo por segundo trimestre consecutivo, lo que de acuerdo con la definición común de recesión, implica que nuestro principal socio comercial ya estaría en ese problema. Las principales causas de la nueva caída del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense son que el mercado de la vivienda se derrumbó ante el aumento de las tasas de interés, mientras que  la alta inflación le ha quitado fuerza al gasto de los consumidores.

El Departamento de Comercio informó que el PIB de la principal economía del mundo cayó a una tasa anual ajustada estacionalmente de 0.9% en el segundo trimestre, la cual se suma a la contracción de 1.6% en los primeros tres meses de 2022.

¿Estados Unidos está en recesión? Como lo señalé líneas arriba, la respuesta es un sí, si nos atenemos a la definición de libro de texto. Sin embargo, aún no lo sabemos ya que la autoridad que determina oficialmente las recesiones en los EE.UU. es la Oficina Nacional de Investigación Económica. Para ellos, una recesión es una disminución significativa en la actividad económica, que se extiende por toda la economía durante más de unos pocos meses. El Business Cycle Dating Committee considera factores que incluyen el empleo, la producción y los ingresos del hogar, y por lo general no toma una determinación de recesión hasta mucho después del hecho.

Ya sea que EE.UU. esté o no en una recesión ahora, el economista de ING, James Knightley, declaró al Wall Street Jorrnal que una recesión es «realmente solo cuestión de tiempo», dada la presión sobre los hogares estadounidenses por la inflación, el mal desempeño de los mercados de valores y porque «la recesión en el sector vivienda realmente se está acelerando ahora», lo que «refuerza la sensación de que es solo cuestión de tiempo antes de que estemos en una recesión formal».

Aunado a lo anterior, en la semana que recién concluye el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) decidió volver a aumentar su tasa de interés de fondos federales en tres cuartos de punto porcentual a un rango de 2.25% a 2.50%. Esta alza ya se había descontado en los mercados financieros, pero ahora el gran problema es que los mayores tipos de intereses en EE.UU. han ocasionado el fortalecimiento del dólar, lo que a su vez empieza a perjudicar a muchas empresas de dicho país con operaciones en el extranjero.

Empresas como Microsoft e IBM se encuentran entre los grandes nombres en una lista creciente de empresas estadounidenses que reportan dificultades derivadas de un tipo de cambio que afecta negativamente sus ganancias extranjeras denominadas en dólares. En términos de dólares, un euro ahora vale 17% menos de lo que costaba en septiembre de 2021, por lo que las utilidades en euros para las empresas estadounidenses ahora valen considerablemente menos de lo que valían hace un año. Desde hace dos semanas, el euro ha cotizado por debajo de la paridad uno a uno con el dólar, lo que también ha exacerbado el problema de inflación, ya que ahora todos los productos importados por los europeos, que se cotizan en dólares, son más caros, especialmente en los precios de la energía. Lo mismo ocurre con Japón, donde el yen oscila en mínimos de varias décadas frente al dólar.

Fuente: Publicado en el Wall Street Journal (29/Jul/22)

El caso México

No obstante que Estados Unidos es el destino del 80.6% de nuestras exportaciones, por ahora México se ha salvado de las caídas del PIB y la economía nacional sigue en expansión. El viernes 29 de julio, el INEGI dio a conocer la estimación oportuna del Producto Interno Bruto Trimestral del segundo trimestre de 2022, y el resultado es que con respecto al trimestre inmediato anterior, la tasa de crecimiento fue de 1.0%. Esto fue producto de que las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca, caza) aumentaron 0.9%, las secundarias (industria) aumentaron 0.9% y las terciarias (comercio y servicios) crecieron 1.0%.

Por su parte, si se compara el PIB del segundo trimestre de 2022 con el del mismo trimestre de 2021, vemos que el crecimiento fue de 1.9%, producto de que las actividades primarias aumentaron 1.4%, las secundarias 3.3% y las terciarias 1.0%. De esta manera, en el acumulado del primer semestre del año, el PIB de México acumula un crecimiento de 1.9%, derivado de un aumento de 1.8% en las actividades primarias, 3.2% en las secundarias y 1.0% en las terciarias.

Cabe señalar que no obstante este aceptable resultado, el PIB del segundo trimestre de 2022 todavía está 0.6% por debajo del nivel que tenía en el segundo trimestre de 2019.

El crecimiento del PIB de México en el primer semestre del año va en línea con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien recientemente revisó al alza la expectativa de crecimiento para  este año a un 2.4% (desde un 2.0% que estimaba en abril). Este ajuste es significativo, ya que el FMI revisó a la baja las expectativas de crecimiento de la mayoría de naciones y de la economía mundial. En el caso del PIB mundial la expectativa pasó de 3.6% a 3.2% y en el caso de Estados Unidos pasó de 3.7% a 2.3%.

No obstante lo anterior y en contraste con la proyección de crecimiento de PIB para México en 2022, en el 2023 el FMI ve un panorama de crecimiento menor al esperado para México. Ahora, prevé que la economía mexicana crezca solo 1.2%, dato menor a la proyección de 2.5% de abril. Esto debido a la enorme probabilidad de que Estados Unidos entre en una recesión el año que viene.

Imagen tomada de la cuenta de Twitter de @CarlosRamirezF

El caso de China

Finalmente, resulta pertinente analizar lo que está sucediendo con la segunda mayor economía mundial. En un artículo editorial publicado el viernes 29 de julio en el Wall Street Journal y titulado “Las luchas económicas de China” se analizan las causas e implicaciones de la desaceleración del crecimiento económico. Menciona que el gobierno de Pekín estableció un objetivo de crecimiento del PIB del 5.5% para 2022, que es modesto según los estándares históricos. Pero incluso el Partido Comunista Chino (PCCh) ahora parece admitir que el país no va a alcanzar ese objetivo, al menos no honestamente, ya que el crecimiento fue solo del 2.5% en la primera mitad del año. Para una economía del tamaño de China, con cientos de millones de ciudadanos aún en la pobreza, este es el equivalente funcional de una recesión.

La desaceleración del crecimiento es global, pero Xi le ha agregado características chinas. Un problema crónico es su política de «covid cero dinámico», que Pekín no da muestras de relajar. Esto impone bloqueos repentinos y estrictos requisitos de prueba en cualquier lugar donde se detecte Covid-19. Los bloqueos son una tensión severa para los chinos comunes y un peligro para las cadenas de suministro globales que pasan por China. Es por ello que las empresas extranjeras están replanteándose las inversiones, mientras que las empresas locales no paran de sufrir.

La implosión en el mercado inmobiliario chino también continúa. La represión a la especulación inmobiliaria que comenzó en 2020 se ha convertido en una crisis más amplia. Cada vez son más los desarrolladores privados que han incumplido el pago de sus deudas o que han estado cerca de hacerlo, y la caída del valor de las propiedades está perjudicando a los gobiernos locales que dependen de la venta de tierras para obtener ingresos. Grupos de posibles compradores de viviendas recientemente organizaron una huelga hipotecaria, negándose a pagar sus créditos de apartamentos que los desarrolladores en quiebra no han terminado. El gobierno rápidamente reprimió las protestas.

Mucho más preocupante es la difícil situación de las pequeñas empresas proveedoras de desarrolladores que han quebrado. Estos acreedores poseen grandes cantidades de papel comercial que representa dinero adeudado por bienes y servicios suministrados, y en el sistema financiero del Lejano Oeste de China, esos pagarés se intercambian con frecuencia como una forma de dinero. Un colapso de la confianza aquí podría causar graves daños.

Una importante noticia llegó el fin de semana pasado en el sentido de que Pekín está considerando un rescate inmobiliario que podría alcanzar los 44 mil millones de dólares. El dinero se canalizaría a través de bancos estatales para comprar proyectos inacabados, según sugieren los informes, y el gobierno podría entonces alquilar algunas de las casas en lugar de venderlas. Esto sería consistente con la especulación de que el Sr. Xi planea usar la crisis inmobiliaria para poner la industria en manos estatales. Pero no resolverá el problema de que la economía de China sigue con un enorme peso derivado del apalancamiento relacionado con los bienes raíces y que los hogares todavía tienen muy pocas otras salidas para el ahorro y la inversión.

En cuanto a la economía en general, Pekín parece querer recurrir a su vieja receta económica para crecer. Se está planeando una nueva explosión del gasto en obras públicas. Las estimaciones varían hasta $1 billón de dólares, gran parte de eso financiado con cuotas de préstamos del gobierno extraídas de años futuros. Esto podría aumentar el PIB por un tiempo, pero a costa de una montaña de deuda aún más alta y menos estable. Se debe tener en cuenta también que la mayoría de los planes económicos del Sr. Xi extraen recursos de la economía privada productiva para expandir el alcance del estado y las empresas estatales, una gran amenaza para la prosperidad futura.

Imagen tomada del Wall Street Journal (China Home Sales Plunge in July, as Mortgage Revolt Deters Buyers, 31/Jul/22)

Estamos hablando de la segunda mayor economía del mundo, por lo que si la economía china también está enferma, pues eso es un peligro geoestratégico.

En el marco de la visita de Nancy Pelosi a Taiwán y toda la tensión global que esto ha causado, no debemos dejar de lado que el presidente Xi busca un tercer mandato como líder del país en una reunión del PCCh a finales de este año. Una economía débil deja al nacionalismo matizado por el militarismo como una de sus cartas políticas más fuertes. Se ha dicho durante algún tiempo que “gestionar el ascenso de China” es el principal desafío estratégico de Occidente. Pero manejar los problemas económicos de China podría ser igual de difícil.

Conclusión

La conclusión de todo esto es que  es evidente que las mayores economías del mundo están en problemas, al igual que la Unión Europea aunque no abordé su situación en esta entrega. Debido a la inflación y las respuestas de política monetaria de la mayoría de bancos centrales, el mundo se perfila a un escenario recesivo hacia finales de 2022 y en 2023. Lamentablemente México no se va a salvar y en el mejor de los casos creceremos 1.2% el año que viene, aunque no se descarta una caída del PIB.

Hemos visto que nuestro país aún no recupera su nivel de PIB que tenía previo a la pandemia del Covid-19, y todo indica que este sexenio será de crecimiento cero. La ausencia de políticas públicas que incentiven el crecimiento, así como el daño causado a la confianza empresarial y la inversión productiva, son las culpables de el rezago de México. Somos el único país de la OCDE que aún no recupera su nivel de PIB de antes de la pandemia.

El problema es que por ningún lado se ve que las políticas públicas vayan a cambiar para bien en el sentido de impulsar el crecimiento económico, por lo que seguiremos dependiendo de nuestro sector exportador y de lo que suceda con Estados Unidos y la economía mundial.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Rusia y China anunciarán la “Nueva moneda de reserva global”

Mucho se ha dicho con relación a la pérdida de confianza respecto al dólar estadounidense, por parte de muchos países no alineados a los intereses de Washington. Por una parte, la invasión de Rusia a Ucrania y el posterior congelamiento de las reservas internacionales de Rusia, creó una enorme desconfianza en el sentido de que cuando las naciones actúen en contra de los intereses de Occidente, las naciones de la OTAN pueden simplemente impedirte el acceso a tus reservas. Una segunda fuente de desconfianza hacía el dólar se deriva de la inflación que afecta a Estados Unidos, misma que fue de 9.1% en junio, con una tasa de interés de los bonos del Tesoro a plazo de un mes en apenas 2.15% al momento de escribir estas líneas.

Si, es verdad que no obstante lo anterior, el dólar se ha fortalecido a nivel global y muestra de ello es que un euro cuesta sólo 0.98 dólares. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar que hay naciones que quisieran dar por terminado el sistema financiero global basado en el dólar estadounidense y que fue implementado hace más de 75 años en la conferencia de Bretton Woods.

A este respecto, en un artículo del 22 de julio que apareció en el portal de Zerodge, por parte de Quoth the Raven y titulado Es oficial: Rusia y China anuncian «nueva moneda de reserva global», se menciona China y Rusia están amenazando al dólar estadounidense; pero como sucede a menudo con las noticias importantes en los Estados Unidos y Occidente, pocos parecen darse cuenta o incluso preocuparse.

Desde principios de este año, el autor ha estado escribiendo sobre la posibilidad de que Rusia y China desafíen el estado de moneda de reserva global que tiene el dólar estadounidense; y al parecer ahora ya está sucediendo. Desde hace meses se menciona que Rusia está regresando al patrón oro y China será la siguiente nación en hacer lo propio, lo cual constituye el cambio sísmico más profundo en la base monetaria global en décadas.

El presidente chino, Xi Jinping, y el presidente ruso, Vladimir Putin

No debería sorprender a quienes prestan atención a estos temas, el que Rusia y China están fortaleciendo sus lazos económicos en medio de las continuas sanciones occidentales contra Rusia como resultado de la guerra de ese país en Ucrania.

Sin embargo, lo que puede sorprender a algunas personas es que Rusia y los países BRICS, incluidos Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, están trabajando oficialmente en su propia «nueva moneda de reserva global», informó la agencia de noticias RT a fines de junio, pero no muchos se dieron cuenta.

El presidente ruso, Vladimir Putin dijo en el marco del foro empresarial BRICS del mes pasado: “Se está resolviendo el tema de crear una moneda de reserva internacional basada en una canasta de monedas de nuestros países”.  

Y, por supuesto, dado que Rusia ha sido aislada del sistema de pagos SWIFT, también se está asociando con China y las naciones BRIC para desarrollar «mecanismos alternativos confiables para pagos internacionales» con el fin de «reducir la dependencia del sistema financiero occidental».

Mientras tanto, Rusia también está tomando otras medidas para fortalecer la alianza entre las naciones BRIC, incluido el desvío del comercio a China e India, según CNN:

El presidente Vladimir Putin dijo el miércoles (20) que Rusia está desviando el comercio a «socios internacionales confiables» como Brasil, India, China y Sudáfrica, mientras Occidente intenta romper los lazos económicos.

“Estamos comprometidos activamente en reorientar nuestros flujos comerciales y contactos económicos extranjeros hacia socios internacionales confiables, principalmente los países BRICS”, dijo Putin en su discurso de apertura en video a los participantes de la Cumbre BRICS virtual.

De hecho, “el comercio entre Rusia y los países BRICS aumentó un 38% y alcanzó los 45 mil millones de dólares en los primeros tres meses del año” en este año. Mientras tanto, las ventas de petróleo crudo ruso a China alcanzaron cifras récord durante la primavera de este año, superando a Arabia Saudita como el principal proveedor de petróleo de China.

«Junto con los socios de BRICS, estamos desarrollando mecanismos alternativos confiables para acuerdos internacionales», dijo Putin.

Importaciones chinas de petróleo ruso

Putin continuó, afirmando en el foro del mes pasado: «Los contactos entre los círculos empresariales rusos y la comunidad empresarial de los países BRICS se han intensificado. Por ejemplo, se están llevando a cabo negociaciones para abrir cadenas de tiendas indias en Rusia [y para] aumentar la participación de automóviles, equipos y productos de hardware chinos en nuestro mercado».

En junio, Putin también acusó a Occidente de ignorar «los principios básicos de [la] economía de mercado», como el libre comercio. “(Occidente) socava los intereses comerciales a escala global, afectando negativamente el bienestar de las personas y en efecto, de todos los países”, dijo.

El presidente Xi hizo eco de los sentimientos de Putin, según un artículo de junio de Bloomberg:

“Politizar, instrumentalizar y armar la economía mundial usando una posición dominante en el sistema financiero global para imponer sanciones sin sentido, solo dañaría a los otros, además de dañarse a uno mismo, dejando a la gente en todo el mundo sufriendo. Aquellos que se obsesionan con una posición de fuerza, expanden su alianza militar y buscan su propia seguridad a expensas de los demás, solo caerán en un enigma de seguridad”.

Para el autor, todos estos hechos refuerzan la creencia basada en acumulación de muchos datos e información, de que una moneda de reserva global respaldada por oro está en camino, algo sobre lo que ha estado escribiendo durante meses. Y es sorprendente que a nadie parezca importarle que posiblemente se esté produciendo el mayor cambio en el campo de juego macroeconómico mundial en el último medio siglo.

Claro, en el contexto del conflicto en Ucrania, estas noticias pueden parecer «normales», lo que puede resultar en que los medios y el mundo financiero le resten importancia. Pero se se expusiera esta información por sí sola, sin contexto, que se está produciendo un desafío global coordinado en contra del dólar estadounidense, sería la noticia más importante en décadas. Imagínese si China y Rusia anunciaran esto de la nada. Ahora, recuerde que ambos países han estado trabajando y preparándose para esta situación durante años.

Esto resulta evidente al observar como las tenencias rusas de bonos del Tesoro de Estados Unidos se desplomaron desde el segundo trimestre de 2018 y siguieron una tendencia descendente desde entonces hasta ser prácticamente nulas. Esto mientras sus reservas internacionales crecieron de manera casi ininterrumpida hasta alcanzar casi 500 mil millones de dólares a finales de 2021.

Tenencias rusas de bonos del Tesoro estadounidense y sus reservas internacionales

Y aunado a lo anterior, en el mismo periodo Rusia también estuvo aumentando sus tenencias de oro, más que cuadruplicándolas de 2008 a 2022.

Tenencias de oro por parte de Rusia

Y titulares de la prensa, señalando que China y Rusia abandonan el dólar en un intento de crear una “alianza financiera”, se publicaron a principios de 2020, solo unos meses antes de la invasión rusa de Ucrania.

¿Alguien piensa que es una coincidencia?

El diario Nikkei escribió en ese momento:

La desdolarización ha sido una prioridad para Rusia y China desde 2014, cuando comenzaron a expandir la cooperación económica tras el alejamiento de Moscú de Occidente por la anexión de Crimea. Reemplazar el dólar en los acuerdos comerciales se convirtió en una necesidad para eludir las sanciones de Estados Unidos contra Rusia.

Los datos muestran que el porcentaje de transacciones entre China y Rusia liquidadas en dólares pasó de cerca del 90% en 2015 a cerca de un 45% en 2020. Desconozco el porcentaje actual, pero debe ser muy bajo.

Por lo tanto, para el autor es evidente que las naciones que conforman el grupo de los BRIC entienden exactamente cuán precaria es la situación financiera de EE.UU. y del dólar. No obstante el reciente fortalecimiento del dólar frente a la mayoría de divisas, estas naciones han estado trabajando en un plan de varias décadas para desdolarizarse. Incluso antes de que comenzara el conflicto de Ucrania, tanto China como Rusia estaban acumulando oro y trabajando en la denominación de transacciones fuera del dólar estadounidense. Este era  otro “secreto” que estaba a la vista.

Todavía hace unos meses era considerado una locura considerar que había llegado la “hora cero” al dinero fiat estadounidense, dado que Rusia y China podían desafiar colectivamente el estatus del dólar de moneda global de reserva. 

Muchos pensaban que era imposible. Hoy en día, ya no es tanto.

Mientras tanto, desde la conferencia BRIC de junio, los lazos entre Rusia y China continúan estrechándose, y Japón incluso advirtió esta semana sobre el «fortalecimiento de los lazos militares» de la pareja; al mismo tiempo de que China ha estado muy atenta a un viaje planeado para el mes que entra por parte de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a Taiwán.

Japón dijo la semana pasada:

“Como resultado de la agresión actual (a Ucrania), es posible que el poder nacional de Rusia disminuya a mediano y largo plazo, y que el equilibrio militar dentro de la región y la cooperación militar con China cambien…En las cercanías de Japón, Rusia ha tomado medidas para fortalecer la cooperación con China, como vuelos conjuntos de bombarderos y navegación conjunta de buques de guerra que involucran a los ejércitos ruso y chino, así como medidas para representar dicha cooperación militar como coordinación estratégica”.

Japón dijo que esta alineación entre los dos países “debe continuar siendo observada de cerca en el futuro”.

Mientras los engranajes económicos giran tras bastidores, China también se está volviendo cada vez más cautelosa con respecto a Taiwán. El país “ha enviado aviones de combate muchas veces en los últimos meses a  la zona identificada como zona de defensa aérea autodeclarada de Taiwán”, según CNN, y recientemente aludió a la idea de una zona de exclusión aérea sobre Taiwán antes de la visita planificada de Nancy Pelosi.

El presidente Biden comentó sobre los planes de viaje de Pelosi esta semana y afirmó: “El ejército cree que no es una buena idea en este momento. Pero no sé cuál es el estado de eso”. En este sentido, el Washington Post publicó unan nota el sábado 23 de julio señalando que la administración Biden teme que un viaje de Pelosi a Taiwán pueda desencadenar una crisis a través del estrecho. Según los informes, el viaje de la presidenta del Congreso, una crítica de Beijing desde hace mucho tiempo, puede provocar a China en un momento muy delicado.

A manera de conclusión podemos señalar que por primera vez en más de 75 años el dólar estadounidense enfrenta una verdadera amenaza para comenzar a ser desplazado como moneda hegemónica global. No creo que el dólar sea desplazado en países como México, ya que el 62% de nuestro comercio internacional es con Estados Unidos. Sin embargo, las naciones que comercian menos con la principal economía del mundo podrán optar por tener un menor porcentaje de sus reservas internacionales en dólares.

Sin duda este es un tema que debe preocuparle a Estados Unidos, ya que si los países comienzan a rechazar el dólar como moneda de reserva, el dólar podría sufrir la peor devaluación de su historia, lo que ocasionaría una crisis financiera mundial de proporciones jamás vistas. Veremos como se va desarrollando la situación.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Las cosas están mal, pero aún no hemos visto lo peor

El tema de la elevada y persistente inflación es muy importante y se sigue complicando conforme avanza el año, es por ello que nuevamente abordo este asunto en este espacio. El viernes 22 de abril el INEGI informó que en la primera quincena de abril, los precios al consumidor aumentaron 7.72% a tasa anual, lo que constituye la mayor inflación en 21 años e implica que llevamos 27 quincenas consecutivas con una tasa de aumento de precios por encima del 4.0%.

Dentro de esta alza anual de precios de 7.72%, el componente subyacente muestra un aumento de 7.16%, mientras que la inflación  no subyacente tiene un incremento de 9.38%. La inflación  ya es estructural, ya que el índice de precio de las mercancías (algo que no está sujeto a los movimientos coyunturales de mercado), muestra un incremento de 9.13%. Por su parte, en cuanto al índice subyacente, los productos agropecuarios muestran un aumento anual de 15.24%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno han aumentado apenas 5.10% en el último año.

Como ya se señaló, dentro de esta alza de precios de 7.72%, destacan los aumentos en el componente no subyacente de precios agropecuarios, mismos que aumentaron 15.24% y dentro de esta categoría, están las alzas en frutas y verduras de 17.26% y de los productos pecuarios de 13.68%.  La perspectiva es que en los productos alimenticios básicos las cosas van a empeorar más antes de comenzar a mejorar.

Precisamente, en un reciente artículo editorial de Michael Snyder, publicado en el blog The Economic Collapse, y titulado “Las cosas están mal, pero no hemos visto nada todavía”, se plantea un escenario sombrío respecto de las perspectivas inflacionarias en los Estados Unidos, sobre todo en el tema de los alimentos, pero que desde luego también son aplicables a la economía mexicana. A continuación menciono varios de los puntos más destacables del artículo, acompañados de varios comentarios personales:

El artículo comienza señalando que en este momento, los precios de los alimentos en todo Estados Unidos se encuentran en niveles increíblemente bajos. Desde luego que esta afirmación hace pensar que el autor se ha vuelto loco, ya que los precios de los alimentos han estado subiendo a un ritmo muy rápido en todo el país. Pero cuando el autor dice que los precios de los alimentos se encuentran en “niveles increíblemente bajos”, no es porque los esté comparando con los del pasado. Más bien, está comparando los precios actuales con los que estarán en el futuro. Sí, es verdad que las cosas están mal ahora, pero los precios de los alimentos serán mucho más altos dentro en los próximos meses.

Y es que a la crisis global de fertilizantes ciertamente no se le ve ninguna solución; y en todo caso, sólo se va a intensificar.  La escasez de fertilizantes se ha sumado a las crecientes preocupaciones sobre el impacto de la guerra de Ucrania en el precio y la escasez de ciertos alimentos básicos.  Combinados, Rusia y Bielorrusia habían proporcionado alrededor del 40% de las exportaciones mundiales de potasa, según Morgan Stanley. Las exportaciones de Rusia se vieron afectadas por las sanciones impuestas por Occidente. Además, en febrero, un importante productor de Bielorrusia declaró un caso de fuerza mayor y que no podría cumplir con sus contratos debido a fuerzas fuera de su control.

Rusia también solía exportar el 11% de la urea del mundo y el 48% del nitrato de amonio. Rusia y Ucrania juntos exportan el 28% de los fertilizantes hechos de nitrógeno y fósforo, así como de potasio, según Morgan Stanley. ¿Hay solución a la vista? No, ya que las conversaciones de paz están absolutamente muertas, por lo que al parecer, la lucha entre dos de los principales graneros más importantes del mundo continuará durante los próximos meses.

Mientras tanto, la pandemia de gripe aviar continúa acabando con millones de pollos y pavos en todo el mundo. En los reportes de hace dos semanas se mencionaba que en las granjas de Estados Unidos, se han tenido que sacrificar a más de 27 millones de aves de corral en los últimos dos meses y sigue habiendo casos de gripe aviar reportados casi a diario. Hasta ahora se ha visto afectada el 6% de la población de gallinas ponedoras de huevos.

Nunca habíamos visto una “tormenta perfecta” como esta, pero también es cierto que algunos de los factores que harán subir los precios de los alimentos son totalmente autoinfligidos por la humanidad. Por ejemplo, el gobierno chino no necesitaba encerrar a casi 400 millones de personas en un intento desesperado por evitar la propagación del virus del Covid, tras los brotes en Shanghái y áreas circundantes. Los últimos dos años ya han proporcionado amplia evidencia de que tales bloqueos/cierres  son bastante tontos, pero los chinos siguen adelante con su plan de todas maneras.  Como resultado, ahora hay cientos de barcos comerciales esperando impacientes frente a la costa de Shanghái. Esos son barcos de carga gigantes que nos traen cosas a todo el continente americano, a través del Océano Pacífico.

Si los chinos no se relajan y dejan atrás su ridícula política de cero covid, muchos de los estantes de las tiendas de Occidente se verán bastante vacíos en los próximos meses. Esto en si mismo no debería ser una mala noticia si es que somos capaces de implementar una política de sustitución de importaciones, de manera que aprovechemos la oportunidad y produzcamos en México (para el mercado nacional y Norteamérica) lo que no sea posible traer de China.

Pero bueno, no son solo los barcos comerciales los que están inactivos… Shanghái es uno de los centros de fabricación más grandes de China, con una gran concentración de proveedores de productos electrónicos y del sector automotriz. Alberga el puerto de contenedores más grande del mundo y un importante aeropuerto que atiende una gigantesca carga aérea entrante y saliente. Las exportaciones producidas en Shanghai representan el 7.2% del volumen total de China y manejan alrededor del 20% del tráfico de contenedores de exportación de toda China.

Al día de hoy, la mayoría de los almacenes y plantas están cerrados, nueve de cada 10 camiones están fuera de servicio, el puerto y el aeropuerto tienen una función limitada, las unidades de envío están varadas en los lugares equivocados y la carga se acumula.

No hace falta decir que muchos de los principales minoristas, aquí en México y en Estados Unidos, simplemente no podrían operar sin los productos que importan de China, por lo que sería bueno que encuentren su proveeduría hecha en México. Sin embargo, la realidad es que hay muchos insumos para las industrias nacionales que vienen de China y que no se pueden sustituir en el corto plazo, por lo que esperamos que esta pesadilla se resuelva muy pronto.

Derivado de todo lo anterior, así como en México, también en Estados Unidos los precios de los alimentos han subido durante los últimos meses. Para ilustrar el punto, solo es necesario echar un vistazo a los siguientes números:

En Estados Unidos el precio promedio de la mantequilla aumentó 11.9% en el último año. La carne se ha visto especialmente afectada por los problemas de la cadena de suministro, y las salchichas tipo  Frankfurt hechas de 100% carne aumentaron un 35.2% desde marzo de 2021 a un precio promedio de $5.18 por libra (unos 230 pesos por kilo). La chuleta molida, las chuletas de cerdo y el pollo entero mostraron aumentos de precios interanuales del 11.3%, 15.0% y 11.7%, respectivamente.

Como se señaló previamente, puede que esas cifras parezcan malas, pero la verdad es que solo representan los primeros capítulos de esta crisis alimenticia que se aproxima. Las cosas van a empeorar mucho, y hoy, todavía en abril, los informes indican que los aumentos de los precios de los alimentos se están acelerando. En el caso de México, de acuerdo con la agrupación, Certeza en la Toma de Decisiones, el índice de precios de la canasta básica aumentó 13.1% anual en la primera quincena de abril 2022. Este desenvolvimiento se debe a la evolución de los siguientes precios:

  • Pollo: El precio pagado al productor de pollo vivo en granja ha tenido un crecimiento de 25.6%
  • Huevo: Los precios pagados al productor de huevo blanco y rojo presenta un incremento de 10.7 % y 12.0%, respectivamente.
  • Leche: Incremento por el costo de materias primas al productor ha impactado en un 12.5% en el precio al consumidor.
  • Res: Aumento en los precios de la cadena: Ganado para sacrificio 16.7% y la carne en cana 20.3%.
  • Cerdo: En la cadena se percibe un crecimiento de 17.0% en el precio de cerdo en pie.
  • Maíz: El precio del mercado internacional aumenta 35.5%, mientras que el precio de los granos en el mercado nacional se incrementa 30.8%.
  • Trigo: Incremento en los precios futuros de trigo duro y suave en 79.2% y 55.3%, respectivamente.  Los precios de mercado nacional se incrementan 64.8% y 49.6%, respectivamente.
  • Frijol Soya: Los precios de futuros suben 13.1% y el precio de mercado aumenta 16.7%.

Y gracias a la terrible pandemia de gripe aviar que está arrasando a los Estados Unidos, el precio de los huevos se está volviendo completamente loco…Las pérdidas en las parvadas de puesta de huevos han llevado a los productores a competir desesperadamente para satisfacer las demandas del mercado de huevos y ovoproductos, lo que ha resultado en un aumento de los precios de los huevos. El precio promedio de una docena de huevos en Estados Unidos ahora está cerca del equivalente a $60 pesos, comparado con los $32 pesos de principios de año, según un informe nacional sobre los huevos por parte del USDA. En México, el huevo blanco San Juan, con 30 piezas cuesta 75.50 pesos. Cabe señalar que más allá del impacto negativo en las familias, pues el aumento de los precios de los huevos repercute en los beneficios de las panaderías y las empresas alimentarias, que además tienen que hacer frente al aumento de los costes de la harina y otros productos.

Si crees que estos precios son salvajes, simplemente hay que esperar hasta que se dupliquen desde sus niveles actuales.

En todo el mundo ha comenzado una gran batalla por los recursos alimentarios. Los chinos si vieron venir esto con anticipación, por lo que están llevado a cabo el programa de almacenamiento/acaparamiento más grande que cualquiera de nosotros haya visto.

En este momento, la cantidad de comida que los chinos ya han acumulado y guardado, es extremadamente impresionante…De esta manera, menos del 20% de la población mundial ha logrado almacenar más de la mitad del maíz y otros cereales del mundo, lo que ha provocado fuertes aumentos de precios en todo el planeta y sumido en la hambruna a más países. El acaparamiento se está llevando a cabo en China. ¿Estados Unidos o México han estado haciendo algo similar? Por supuesto que no.

Las realidad es que cuando las cosas se pongan realmente mal en nuestro país, estaremos solos.  Por ello es que lo mejor es irse preparando para ello.  Desde que comenzó la guerra en Ucrania, nación tras nación ha comenzado a implementar restricciones a la exportación, y la lucha mundial por los productos básicos agrícolas ha hecho subir constantemente los precios.

Nadie quisiera ser sorprendido con las manos vacías en este juego de las sillas musicales, por lo que debemos emprender una carrera para asegurar los valiosos suministros mientras aún es posible hacerlo.

Lamentablemente, las partes más pobres del mundo terminarán sufriendo más a medida que los países ricos tomen lo que puedan. El aumento dramático que pronto veremos en el hambre global será absolutamente desgarrador.

Pero nadie puede decir que no fuimos advertidos con antelación. Este tipo de colapso se ha estado anunciando desde hace muchos años y ahora ha llegado. Veremos qué acciones toma el gobierno federal al respecto, ya que un pueblo con  hambre puede ser lo que termine con la aprobación presidencial y genere las condiciones para un cambio de régimen en 2024.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

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Cómo se perdió Occidente con un dólar inestable

Durante muchos años, prácticamente desde que en 1971 Richard Nixon acabó con el sistema financiero mundial creado en Bretton Woods en 1944, el cual  establecía las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo, se han escrito innumerables artículos y ensayos respecto de la debacle del dólar estadounidense como moneda de reserva. Dichos escritos se volvieron más frecuentes a raíz del enorme crecimiento de la oferta monetaria en Estados Unidos (usted recordará el quantitative easing ó QE) tras la crisis hipotecaria del 2008 y ahora con la crisis generada por el virus chino del Covid-19 (con una descomunal monetización de la deuda pública).

El Presidente estadounidense, Richard Nixon

Y es que los gobiernos de todo el mundo implementaron enormes programas de estímulo para combatir el daño económico causado por el Covid-19. Estos programas asignaron miles de millones de dólares en pagos directos, exenciones de impuestos, subsidios comerciales y otros alivios. El tamaño y la escala de estos programas provocaron que muchos gobiernos tengan déficits presupuestarios mucho más altos de lo normal. Pero, ¿cómo financiaron estos déficits? Una forma, que algunos consideraron  anatema para el mandato de estabilidad de precios de un banco central, volvió a ser el centro de atención a medida que avanzaba la crisis: la monetización de la deuda soberana.

En este sentido, recién leí un artículo de Matthew Piepenburg, publicado el 31 de marzo en GoldSwitzerland.com y titulado “Cómo se perdió Occidente: una moneda de reserva mundial vacilante”, y en él se detalla cómo es que el sistema financiero occidental y el dólar estadounidense, la moneda de reserva mundial, ahora están en un franco declive.

Matthew Piepenburg

El autor comienza señalando que hace apenas dos años, él escribió un libro advirtiendo que los mercados occidentales en general, y los mercados estadounidenses en particular, estaban en la ruta para comenzar a fallar. Y pues de hecho, ahora, en tiempo real, vemos que ya están fallando. Esta dura realidad no tiene tanto que ver con el virus chino del Covid-19 o la guerra en Ucrania, sino más bien con una fuerza simple, que los mercados eufóricos y los gobernantes/políticos negligentes han estado ignorando durante décadas, a saber: la deuda.

En un esquema en el que Estados Unidos crea dinero de la nada, solamente intercambiando bonos del Tesoro por efectivo, en el que las deudas gubernamentales se monetizan. Es que tantas veces se ha repetido que la deuda destruye naciones, sistemas financieros, mercados y monedas. Siempre y cada vez esto ha sucedido.

Como vemos en esta entrega, el sistema financiero inflacionario ahora está fallando (y que mejor muestra de sus fallas al ver las tasas de inflación de precios al consumidor más altas en 40 años y una descomunal e imparable inflación de activos desde 2008) porque sus niveles de deuda lo han vuelto incapaz de generar crecimiento económico, reaccionar con sensatez o sostener sus adicciones crónicas a la deuda de forma natural. Es una realidad, sin aumentar su deuda Estados Unidos no podría crecer, lo cual derrumbaría a la economía mundial.

La evidencia de esto está literalmente en todas partes, desde la Reserva Federal, hasta el Petrodólar y el mercado de bonos, hasta el precio del oro. A continuación se analiza el tema

La Reserva Federal: No quedan mejores escenarios

El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se ha puesto a si misma, y ​​por lo tanto a los mercados financieros y a la economía de EE.UU., en un rincón demasiado predecible y en una encrucijada históricamente peligrosa. Si gira hacia la izquierda (es decir, más impresión de dinero/liquidez) para proteger la enorme burbuja de toda clase de activos, se enfrentará a un mayor problema inflacionario; y si gira a la derecha (y sube las tasas de interés o comienza a reducir su hoja de balance), desatará el infierno en los mercados.

¿Cómo es que se llegó a esta encrucijada? Fácil: Décadas de tasas de interés excesivamente bajas artificialmente, crédito barato y una deuda soberana que alcanzó los 30,000,000,000,000 (30 billones de dólares) de proporciones sin precedentes (e insostenibles).

La deuda pública de EE.UU. como porcentaje de su PIB

El moribundo mercado alcista de bonos

Con gran parte de esta deuda indeseable sobre su espalda nacional, nadie más que la Reserva Federal comprará los bonos emitidos por el Tío Sam. Como resultado, los bonos del Tesoro a largo plazo están cayendo en precio y aumentando en rendimiento, a medida que Bloomberg nos recuerda que estamos en la peor caída de precios de los bonos globales en 20 años.

En resumen, el mercado alcista de bonos, creado por el banco central durante las últimas cuatro décadas y fracción, ahora está cayendo sobre sus rodillas. Irónicamente, el único camino hacia una mayor demanda de bonos es si el mercado de valores se derrumba por completo y los inversores bursátiles huyen ciegamente hacia los bonos, como pasajeros que buscan botes salvavidas en el Titanic.

Pero los bonos y las acciones pueden caer juntos, a menos de que sean salvados por la impresión de más dólares devaluados por la inflación más alta de los últimos 40 años.

Pero como nos lo recordó dolorosamente el «crash” del Covid de marzo de 2020, en un mundo de burbujas inflacionarias de todo tipo de activos, impulsadas por los bancos centrales, las acciones y los bonos históricamente sobrevaluados pueden y caerán juntos a menos que la Reserva Federal cree otro bote salvavidas con una emisión multimillonaria de dinero, que acaba con la fuerza inherente de los dólares en su posesión.

Por lo tanto, una y otra vez: no quedan buenas opciones, y la FED debe elegir entre inflación o una implosión del mercado.

El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED)

Fantasía y deshonestidad – La nueva política

Pero esto nunca ha impedido que la FED finja lo contrario o trate de confundir para cubrir sus pecados monetarios. A pesar de casi un año de mentir deliberadamente respecto a que la inflación sería “transitoria», la FED se tragó el poco orgullo que le quedaba y admitió que hay un problema inflacionario real en los Estados Unidos.

La Reserva Federal, junto con los políticos económicamente ignorantes, esencialmente han regresado a los EE.UU., que alguna vez fue un gran país desarrollado, a uno con una conducción monetaria que se asemeja a la de un país en desarrollo. En otras palabras, el “sueño americano”, así como el excepcionalismo estadounidense, están siendo degradados a una especie de tragicomedia en tiempo real.

Sin embargo, el siempre doble discurso del presidente de la FED, Jerome Powell, se está duplicando en más fantasías (mentiras) sobre el aumento de la participación laboral y el crecimiento del PIB, como las medidas que ayudarán a “sacar” a los EE.UU. del agujero de la deuda y la inflación que la pala de Alan Greenspan abrió hace muchos años, durante los tiempos “exuberantes”. Pero Powell está equivocado.

El Presidente de la FED, Jerome Powell

Participación laboral – La más reciente fantasía

Basado en datos demográficos simples, la falta de interés por los bonos de EE.UU., los crecientes déficits comerciales (junto con el aumento del gasto deficitario) y un dólar estadounidense sobrevaluado, la participación de la fuerza laboral de EE.UU. no aumentará lo suficiente para que la tierra de la moneda de reserva mundial pueda escapar por si misma del peso de una deuda pública que representa el 122% de su PIB en el que la Fed la ha metido (después de décadas de tasas de interés ultra bajas).

Sin una mayor participación de la fuerza laboral, la única opción que le queda a Washington para luchar contra la inflación es: 1) aumentar las tasas de interés para inducir una recesión mortal (y la implosión del mercado), o bien 2) recortar los déficits gubernamentales en al menos un 10%.

Desafortunadamente, reducir los déficits en un 10% también acabará con el PIB en al menos una cantidad equivalente, lo que debilita los ingresos fiscales y, por lo tanto, hace que sea casi imposible que el Tío Sam pague incluso los intereses de deuda interna.

Los adictos son creaturas predecibles

Entonces, ¿qué hará la Reserva Federal arrinconada y borracha de deudas? Bueno, pues lo que hacen todos los adictos, seguir bebiendo, es decir, imprimir más y más dólares cada vez más devaluados, lo que solo creará más vientos de cola en favor de metales como el oro. (Pero también en favor del encarecimiento de materias primas en general, acciones industriales y bienes raíces).

Mientras tanto, la Reserva Federal, el gobierno de EE.UU. y sus brazos de propaganda de propiedad corporativa en los medios de EE.UU., culparán a Vladimir Putin de la inflación, de toda esta nueva impresión de dinero y el continuo gasto deficitario, en lugar de reconocer que se debe a décadas de mala gestión monetaria. Pero esto no es ninguna sorpresa.

Pero Putin, incluso si lo odias, ve cosas que los titulares omiten. La desdolarización y los rumores de los petrodólares: ¿eh, oh? Cada vez hay más signos que hacen dudar de la solvencia de largo plazo del alguna vez poderoso Petrodólar.

¿Se acerca el fin del petrodólar?

De gatillo fácil a dispararse en el píe

Las sanciones financieras occidentales en respuesta a la guerra en Ucrania tienen una forma de causar tanto daño al que jala el gatillo como al objetivo previsto. En términos más simples, congelar las reservas de divisas de un país y las transacciones SWIFT tienen una forma de asustar a otras contrapartes, y no solo a los objetivos previstos.

Imagínese, por ejemplo, si sus cuentas bancarias fueran congeladas por cualquier motivo. ¿Entonces confiaría en el banco que congeló sus cuentas en el futuro una vez que se resolvió el problema? ¿Recomendaría ese banco a otras personas?

Bueno, el mundo ha estado observando cómo las potencias occidentales congelan efectivamente los activos de Putin, e independientemente de si está de acuerdo o no con tales medidas, otros países (no todos los cuales son «malos actores») están pensando en cambiar de banco, o al menos de dólares a otra divisa…

Si es así, Estados Unidos acaba de dispararse en el pie mientras apuntaba a Putin.

Como se ha advertido anteriormente, las sanciones occidentales simplemente están alejando a Rusia y China más y más lejos de los dólares estadounidenses y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Tales cambios tienen efectos dominó masivos que el equipo financiero del presidente Joe Biden parece haber ignorado.

Y como todos, desde el multimillonario Jamie Dimon, hasta Barack Obama, han advertido anteriormente, eso no es algo bueno y está causando que el mundo en general reconsidere el liderazgo financiero de EE.UU. y la hegemonía del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial.

El congelamiento de las reservas internacionales de Rusia, tras la invasión a Ucrania, ha provocado que naciones e individuos se lo piensen dos veces si desean tener sus reservas/ahorros en dólares o euros.

Arabia Saudita: ¿Repensando el petrodólar?

Tome ese “aliado” no tan democrático de los EE.UU., Arabia Saudita, a quien Biden había llamado “Estado paria” en 2020…

A partir de marzo, las noticias de Arabia Saudita insinúan que considerarían comprar petróleo en yuanes chinos (CNY) en lugar de dólares estadounidenses (USD), lo que señalaría el lento final del petrodólar y solo agregaría más vientos de cola inflacionarios para los estadounidenses que sufren en casa. Si los extranjeros no están dispuestos a tomar los dólares, ¿a dónde irán estos a parar? Pues a su país de origen de emisión.

Uno simplemente no puede subestimar (ni exagerar lo suficiente) el profundo significado de un mundo en el que el petrodólar se debilita.

¿Qué pueden hacer los saudíes con dinero chino?

Algunos argumentan que los sauditas no pueden comprar mucho con yuanes y que después de todo, el dólar estadounidense tiene más atractivo, ¿verdad? Mmm.

Tomando en cuenta el hecho de que los bonos del Tesoro de EE.UU. pagan rendimientos reales de cero a negativos, tal vez «todas las cosas estadounidenses» simplemente no son lo que solían ser…

Con la invasión de Rusia a Ucrania, los saudíes ahora han visto que EE.UU. está dispuesto a apoderarse de sus bonos del Tesoro como una forma de guerra financiera. Los saudíes (como muchas otras naciones, como India y China) ciertamente se preguntan si EE.UU. podría realizar un movimiento similar contra ellos en el futuro.

Por lo tanto, no es una coincidencia que ellos también estén mirando hacia el Este en lugar del Oeste para futuros acuerdos, y Rusia podría usar sus nuevas monedas chinas para comprar de todo, desde plantas nucleares hasta lingotes de oro en Shanghái.

FILE PHOTO © Getty Images / Lintao Zhang

El petróleo importa

Mientras tanto, y a pesar del intento de los medios de pintar a Putin como Hitler 2.0, el líder ruso sabe algo que los titulares noticiosos ignoran: el mundo necesita su petróleo.Sin el petróleo ruso, el sistema energético y económico global implosiona, porque el sistema tiene demasiada deuda como para de repente poder ir solo y/o contraatacar.

¿Ve cómo los elevados niveles de deuda soberana eliminan opciones y cambian el escenario global?

Mientras tanto, Rusia, que no tiene las mismas cadenas de deuda a PIB alrededor de su tobillo que la Unión Europea (UE) y EE.UU., puede comenzar a exigir el pago de su petróleo en rublos en lugar de dólares estadounidenses.

Al momento de escribir este artículo, los estados árabes están en conversaciones privadas con China, Rusia y Francia para dejar de vender petróleo en dólares. Tales movimientos debilitarían la demanda y la fortaleza del dólar, agregando más combustible inflacionario a un fuego inflacionario creciente en toda la Union Americana.

Me pregunto si Biden, la vicepresidenta Harris o alguien en su círculo de «expertos» pensó en esa parte. Dada su fortaleza en óptica frente a su debilidad en matemáticas, geografía e historia, está bastante claro que no lo hicieron ni pudieron…

¿No es para preocuparse?

Mientras tanto, por supuesto, el Wall Street Journal y otras organizaciones de noticias políticas occidentales le aseguran al mundo que no se preocupe, ya que los volúmenes de negociación de divisas en dólares eclipsan a los de China (Rusia) y otras monedas.

OK, de acuerdo, ¿Pero por cuánto tiempo?

Una vez más, lo que muchos políticos y la mayoría de los periodistas no entienden (además de las matemáticas básicas) es la historia básica. Sus políticas miopes y pronósticos hechos a la ligera se basan en la noción de que si no llueve hoy, no puede llover mañana. Pero ya está lloviendo sobre los EE.UU., así como lo hace sobre el liderazgo financiero mundial de los EE.UU.

Mientras tanto, el banco central de Rusia ahora está en movimiento para aumentar las compras de oro con todos los nuevos rublos (no USD) que recibirá por sus ventas de petróleo. Los inversores deben realizar un seguimiento muy cuidadoso de estos eventos macro en las próximas semanas y meses.

Un nuevo mundo multidivisa

La conclusión, sin embargo, es que el mundo se está alejando lentamente de la era de una moneda de reserva mundial a un sistema cada vez más multidivisa.

Una vez que el genio de las sanciones y la guerra financiera está fuera de la botella, es difícil volver a colocarlo. La confianza en Occidente y su sistema monetario liderado por el dólar está cambiando. Al tomar la emocionante decisión de congelar las reservas de divisas rusas, sancionar los DEG del FMI ruso y eliminar su acceso a los sistemas de pago SWIFT, EE.UU. obtuvo titulares a corto plazo para parecer «duros», pero marcó el comienzo de un camino con consecuencias a más largo plazo que lo debilitarán (y a su dólar).

A medida que el petróleo multidivisa se convierte en el nuevo escenario, los ganadores inflacionarios serán, nuevamente, las materias primas, los productos industriales y ciertas jugadas inmobiliarias.

El oro importa

En cuanto al oro, sigue siendo el único activo de reserva verdaderamente neutral de los balances de los bancos centrales mundiales y tiene altas probabilidades de aumentar de precio al paso del tiempo a medida que emerge lentamente un mercado de energía que no esté denominado en dólares.

Además, Rusia está permitiendo pagos en oro por su gas natural.

Y para aquellos (es decir, Wall Street) que todavía argumentan que el oro es una «roca mascota» y una «reliquia bárbara» del pasado, puede ser hora de repensar.

Después de todo, ¿por qué el Departamento del Tesoro ha incluido una sección completa sobre el oro en su manual de sanciones para Rusia? La respuesta es tan obvia como ignorada.

Los bancos chinos (con líneas de intercambio de divisas rusas) pueden actuar como intermediarios para ayudar a Rusia a utilizar el mercado del oro para “blanquear” su dinero sancionado. Es decir, Rusia puede y seguirá comerciando a nivel mundial (Eurasia, Brasil, India, China…) en lo que se reduce a un mercado verdaderamente libre de «oro por productos básicos» que ni siquiera los ladrones de COMEX pueden fijar artificialmente. Algo no visto en décadas.

El Congreso de EE.UU. quiere impedir que Rusia pueda seguir liquidando sus reservas de oro

Desglobalización

En pocas palabras: el poderoso dólar y los sueños de «globalización» de Occidente están presenciando lentamente una era emergente de desglobalización inflacionaria a medida que cada país ahora hace lo que se requiere y lo mejor para sí mismo, en lugar de las fantasías megalómanas del fundador del  Foro Económico Mundial, Klaus Schwab.

Los EE.UU., acorralados, por supuesto, probablemente intentarán sancionar las transacciones de oro con Rusia, pero esto requeriría ahogar por completo las ventas de energía de Rusia a la UE, algo que la economía de la UE (y los ciudadanos) simplemente no pueden permitirse.

Mientras tanto, un presidente francés desesperado está considerando cheques de estímulo para gasolina y alimentos. Eso, por cierto, también es inflacionario…

La historia se repite

Una vez más, Occidente, saturado de deudas y dependiente de la energía rusa, no es tan fuerte como los titulares quieren hacer creer, lo que significa que el oro, como lo ha hecho durante miles de años, se elevará, mientras que los líderes fallidos, naciones endeudadas y las monedas de reserva mundial caen.

La historia, por desgracia, es tan importante como las matemáticas, el descubrimiento de precios y la oferta y la demanda. Lamentablemente, la gran mayoría de los líderes modernos no saben casi nada de estas fuerzas o temas.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Daños colaterales de la guerra en Ucrania y los problemas de China

Hace unas semanas la perspectiva de crecimiento global para el 2022 era de una tasa de 4.5% de acuerdo con la Organización  para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE); sin embargo, después de la invasión de Rusia a Ucrania, los riesgos inherentes al conflicto y las nuevas disrupciones en la economía global, las perspectivas económicas mundiales se deterioran con cada día que pasa y ahora se estima que el costo de esta guerra será del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) del planeta.

En el caso de México el banco de inversión Goldman Sachs recién ajustó su pronóstico de crecimiento económico del PIB de México para este año a solamente 1.4%, desde un 1.7% estimado previamente. La justificación del ajuste es por la debilidad económica mostrada en la región, sumada a mayores precios en combustibles, la persistente interrupción de las cadenas de suministro y un debilitamiento de la confianza empresarial y del consumidor. De igual manera, en la más reciente encuesta Citibanamex de expectativas, se ajustó a la baja la expectativa de crecimiento del PIB a 2.0%   Las expectativas de crecimiento del PIB para 2022 disminuyeron a 2.0% desde el 2.1% reportado en la encuesta anterior; mientras que para el 2023 se espera una tasa de crecimiento de 2.1%.

Desde luego que la situación en México podría ser más llevadera en materia económica si el gobierno federal hiciera algo para atender tres grandes problemas: 1. Crear clima propicio para la inversión / incentivos fiscales /certidumbre legal; 2. Se fomentará más la integración económica en el T-MEC desplazando a China en el mercado mexicano y de Estados Unidos; y 3. Se redirigiera el gasto público a gasto de inversión y no tirarlo a la basura con dádivas. Pero difícilmente un gobierno que no ha hecho mucho por apoyar la economía los últimos 40 meses, comenzará a hacer algo ahora.

En cuanto a Estados Unidos, también hay ajustes a la baja, ya que la elevada inflación y las perturbaciones económicas causadas por la guerra en Ucrania están oscureciendo las perspectivas de recuperación. Es importante mencionar que el 16 de marzo, el Banco de la Reserva Federal (FED), elevó las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual y recortó su estimación del PIB para 2022. Ahora prevé que la economía se expanda un 2.8 % este año, por debajo del 4 % que había pronosticado en diciembre 2021, cuando los salarios aún eran bajos y la variante omicron del covid-19 aún no había alcanzado su pico de contagios.

EE.UU. enfrenta toda clase de complicaciones en el ámbito nacional e internacional, con su tasa de inflación de 7.9% anual en febrero, pues no resulta sorpresa que la semana que recién concluye se haya informado que Arabia Saudita está en conversaciones activas con Beijing para fijar el precio de algunas de sus ventas de petróleo a China en yuanes. Esta medida afectará el dominio del dólar estadounidense en el mercado mundial del petróleo y marcaría otro cambio en el crudo más importante del mundo exportado hacia Asia.

Ahora bien, lo anteriormente comentado es por demás relevante, pero en esta entrega quiero céntrame en explicar lo que está sucediendo con la economía china, en donde las cosas no están saliendo nada bien para su presidente Xi Jinping.  Pero antes, quiero hacer mención de la llamada del viernes 18 de marzo, que sostuvieron el presidente estadounidense, Joe Biden, y el presidente chino, Xi Jinping, respecto de la invasión rusa a Ucrania.  De acuerdo con el comunicado de prensa emitido por la Casa Blanca, el presidente Biden detalló sus esfuerzos para prevenir y luego responder a la invasión, imponiendo elevados costos a Rusia. Describió las implicaciones y consecuencias si China brinda apoyo material a Rusia mientras realiza ataques brutales contra ciudades y civiles ucranianos. El Presidente subrayó su apoyo a una solución diplomática a la crisis. Los dos mandatarios también coincidieron en la importancia de mantener abiertas las líneas de comunicación, para gestionar la competencia entre los dos países. El presidente reiteró que la política de Estados Unidos sobre Taiwán no ha cambiado y enfatizó que Estados Unidos continúa oponiéndose a cualquier cambio unilateral en el statu quo. Los dos líderes encargaron a sus equipos que hicieran un seguimiento de la conversación de hoy en el período crítico que se avecina.

A la fecha, Beijing no ha condenado la guerra de Rusia en Ucrania y se ha abstenido de usar el término “invasión”.

Habiendo mencionado lo anterior y volviendo al tema económico de China, quiero comenzar mencionando que ésta registró un crecimiento anual real del PIB del 8.1% en 2021, una de las tasas más altas del mundo. Para la mayoría de los países esto sería un logro envidiable. Sin embargo, para China, este regreso a un alto crecimiento se debió a que en 2020 su PIB creció “apenas” 2.2% (en ese año el PIB de México cayó -8.0% y el de Estados Unidos retrocedió -3.5%).  De esta manera, la tasa de crecimiento anualizada para el período de dos años 2020-21 fue solo del 5.1%, inferior al 6.0% registrado en 2019. En ese momento, para China esa fue la tasa más baja registrada en casi dos décadas.

Además, en comparación con los mismos períodos de 2020, China registró tasas de crecimiento anualizadas de 18.3% y 7.9% en los dos primeros trimestres de 2021, respectivamente, pero solo 4.9% en el tercero y 4.0% en el cuarto. La causa de este patrón de crecimiento de “comienzo fuerte, final débil” no fue solo el efecto rebote, sino también las decisiones de política fiscal y económica realizadas por el gobierno chino. Para el 2022 China, la segunda economía más grande del mundo, espera una tasa de crecimiento de su PIB se tan sólo 5.5% y en esta entrega analizamos que esta pasando en dicha nación en materia económica.

En un artículo editorial de Lingling Wei, publicado el 16 de marzo en el  Wall Street Journal y titulado “El retroceso de la campaña económica de Xi Jinping expone grietas en su poder”, se explica muy bien la serie de decisiones desafortunadas que ha tomado la cúpula del Partido Comunista Chino (PCCh) en el último año y medio, así como la forma en que están dando marcha atrás a muchas decisiones equivocadas.

Wei comienza recordando cómo todavía el año pasado, el presidente Xi Jinping parecía casi invencible, pero ahora sus esfuerzos para alejar a China del capitalismo y de Occidente han sumido a la economía china en la incertidumbre y expuesto algunas grietas en su control del poder. Los legisladores chinos se alarmaron a fines de 2021 por la fuerte desaceleración del crecimiento chino después de que Xi endureciera los controles sobre las empresas privadas, desde los gigantes tecnológicos hasta los desarrolladores inmobiliarios. Esto, sumado a política de Xi de cero tolerancia a los casos de Covid y los estrictos bloqueos resultantes (mismos que se ha intensificado nuevamente a medida que aumentan los casos), afecta el gasto de los consumidores y la producción de las fábricas. A lo anterior hay que agregar el pacto con Rusia de principios de febrero de este año, solo unas semanas antes de su invasión de Ucrania, lo que ha ampliado las diferencias entre China y Occidente y ha dejado de manifiesto los altos costos para China por implementar la agenda de Xi en lo interno y en el plano internacional.

Respecto al Covid-19, hay evidencia circunstancial de que éste se originó por una fuga de un laboratorio en Wuhan, China, y la semana que recién concluye se destacan nuevos contagios de ese país. Las políticas de cero covid de Beijing, una vez elogiadas en algunos sectores de Occidente, se están convirtiendo en un peligro para las economías china y mundial a medida que regresa el virus. No hay duda de que un fuerte brote de Covid está en marcha en China. El recuento oficial de casos, de unos 5,000 por día hace ocho días, se encuentra en niveles no vistos desde el comienzo de la pandemia. Esto parece ser impulsado por la variante Omicron, que ya transitó por la mayoría de los países occidentales hace semanas. En China, los brotes se concentran en el noreste de la provincia de Jilin y cerca de Hong Kong en el sur, pero están surgiendo casos en todo el país.

Las vacunas occidentales, como las producidas por Pfizer y Moderna, demostraron tener un éxito razonable en proteger a quienes contrajeron Omicron de síntomas graves, pero las vacunas fabricadas en China son menos efectivas. Gracias a dos años de políticas draconianas de cero covid, una proporción más pequeña de la población china tiene inmunidad contra una infección previa.

El resultado son nuevos cierres de actividad y una nueva preocupación para una economía global que había comenzado a enderezarse después de dos años de interrupciones por la pandemia. Un gran grupo de exportadores han cerrado las operaciones de sus fábricas, incluidos Foxconn (proveedor de Apple) y Toyota. Se están desarrollando nuevas saturaciones en los puertos chinos, lo que tendrá nuevos efectos colaterales para el transporte marítimo mundial.

Aunado a esta delicada situación, en estos días Beijing trabaja para gestionar su entente con el presidente ruso Vladimir Putin y al mismo tiempo evitar el colapso de su relación con Occidente, pero la mayor inquietud surge por la caída del crecimiento económico al 4% en el cuarto trimestre desde el 18.3% a principios de 2021. En este contexto, algunos funcionarios ahora hablan de la necesidad de una “corrección de rumbo” para mitigar algunos de los efectos nocivos de las políticas del Sr. Xi.

Algunos altos funcionarios han indicado que están preocupados por los costos para China de la alineación con Rusia. Los fabricantes chinos ahora están evaluando los riesgos de convertirse en “daños colaterales” de las sanciones occidentales contra Moscú. El aumento vertiginoso de los precios de las materias primas, también está afectando a las empresas chinas que ya se enfrentan al debilitamiento de la demanda mundial.

Tanto el pacto con Rusia como la desaceleración económica en el país, surgieron por las intenciones de Xi de hacer frente a los EE.UU. y marcar cierta distancia con la política de Deng Xiaoping de abrir China al mundo occidental. Junto con una postura cada vez más dura hacia China por parte de  Washington, las relaciones con Estados Unidos y sus aliados, se han hundido a su nivel más bajo en décadas.

Cada vez que Xi ha tenido la oportunidad de desafiar el orden mundial liderado por EE.UU., lo ha aprovechado, priorizando los objetivos políticos sobre los económicos. Como ejemplo tenemos que el año pasado se dio una prohibición a la importación de carbón australiano, después de que Canberra enfureciera a Xi al acercarse a Estados Unidos, lo que empeoró la escasez de energía en China y obligó a los fabricantes a cerrar temporalmente algunas fábricas.

Poco antes de que Rusia invadiera Ucrania, Pekín acordó comprar petróleo y gas a Rusia por un valor estimado de 117.5 miles de millones de dólares. Es posible que China pueda renegociar los términos u obtener descuentos a medida que a Rusia le resulte más difícil vender su gas y petróleo, pero algunos funcionarios chinos han cuestionado si tiene sentido honrar tales contratos cuando los precios de la energía son altos.

Incluso antes de la crisis de Ucrania, China ya estaba recurriendo a reservas estratégicas para combatir la inflación provocada por el aumento de los precios de los energéticos y de las materias primas.

A principios de marzo, Hu Wei, asesor sénior del Consejo de Estado, suscitó un debate en línea con un artículo sobre la política prorrusa del Sr. Xi. “China no puede estar atada a Putin y los lazos deben cortarse lo antes posible”, escribió Hu en el artículo, que fue eliminado por los censores de Beijing. “Separarse de Putin…ayudará a construir la imagen internacional de China y facilitará sus relaciones con Estados Unidos y Occidente”, mencionó.

Repaso económico

El año pasado, Xi reunió a todo el gobierno detrás de su campaña para tomar medidas drásticas contra las fuerzas capitalistas, desde reforzar el control de Beijing sobre los datos obtenidos por el sector privado, hasta restringir las cotizaciones de acciones en el extranjero y cerrarle la llave de los préstamos a empresas inmobiliarias, en un realineamiento con los principios socialistas.

A finales de 2021, las ventas de los desarrolladores inmobiliarios se desplomaron más que durante la crisis financiera mundial de 2008-2009. Las grandes firmas de tecnología, que durante mucho tiempo atrajeron a los jóvenes brillantes a China, emulando a Silicon Valley, estaban despidiendo a una gran cantidad de personal.

El principal organismo gubernamental de China, el Consejo de Estado, se sorprendió por el resultado de la evaluación económica de las principales ciudades. El liderazgo había anticipado golpes en ciertos sectores, pero “la velocidad de la desaceleración fue una sorpresa”. Una reunión política de alto nivel de fin de año estuvo a punto de reconocer que la campaña económica de Xi había ido demasiado lejos.

En los últimos meses, China se ha esforzado por revertir algunos de los males hechos el año pasado. Ahora, los reguladores financieros están suavizando las restricciones para los bancos de prestar a los desarrolladores y compradores de viviendas y varias agencias gubernamentales están nuevamente apoyando a las empresas de tecnología. Los funcionarios locales están desviando la atención de la redistribución de la riqueza a cómo apuntalar las empresas.

La corrección de rumbo, como algunos funcionarios describen el reciente cambio de política, ha creado oportunidades para que otras figuras del partido desempeñen un papel más visible en lo que durante mucho tiempo ha sido un acto en solitario por parte del presidente Xi.  También algunos líderes retirados del PCCh,  que aún tienen voz en el discurso político, se han pronunciado recientemente en privado en contra de la política centrada en el Estado de Xi, han comentado diversas fuentes.

Apoyo para las compañías

Desde principios de año, varios niveles de gobierno se han alejado de la represión casi generalizada en contra las empresas privadas de 2021. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, la principal agencia de planificación económica de China, encabezó un grupo de agencias gubernamentales para reafirmar el apoyo a las empresas que forman la llamada economía de plataformas, como Alibaba Group Holding Ltd., el gigante del comercio electrónico cofundado por el multimillonario Jack Ma; el conglomerado Tencent Holdings Ltd.; y la empresa de motores de búsqueda Baidu Inc., que recibieron severos castigos regulatorios el año pasado por lo que las autoridades llamaron comportamiento anticompetitivo.

El esfuerzo refleja una admisión tácita entre los líderes de que se necesitan controles más flexibles para permitir que estas empresas continúen operando, especialmente en áreas de innovación digital, mientras que al mismo tiempo continúan limitando la incursión de los gigantes tecnológicos en áreas financieras, como los préstamos.

Una palabra de moda que Xi introdujo el año pasado, «prosperidad común», un objetivo para distribuir la riqueza de manera más equitativa que había hecho que los dueños de negocios se preocuparan por verse obligados a entregar sus fortunas, ya casi no se menciona.

A puerta cerrada en una conferencia de diciembre para establecer la agenda económica de 2022, Xi incluso pareció reconocer que la redistribución de la riqueza es difícil de hacer cuando el crecimiento se está desacelerando. La prosperidad común, dijo a los funcionarios, se trata de «hacer el pastel más grande primero» y luego dividirlo de manera más equitativa.

No obstante lo anterior, Xi no ha terminado de luchar por su renovación económica y la presión sobre los empresarios no ha desaparecido por completo. Siguen vigentes los requisitos estrictos sobre los datos y las inversiones del sector tecnológico. Para cumplir con esas reglas, Tencent se ha estado deshaciendo de su amplia cartera, incluso vendiendo acciones en una empresa de Internet de Singapur y en un operador de comercio electrónico chino.

Por ahora, el partido insta a la precaución con cualquier política nueva y potencialmente disruptiva. Poco después de la reunión de diciembre, Han Wenxiu, asesor principal de Xi, resumió la agenda económica de Beijing para este año en un artículo en un diario del partido: “Todas las partes deben introducir activamente políticas que conduzcan a la estabilidad económica”. Dijo que las políticas que conducirían a la contracción económica deberían introducirse “prudentemente”.

Corolario

No cabe duda que varios miembros de la cúpula del PCCh están preocupados por las consecuencias económicas para su país por la ambigüedad en su relación con Rusia y por la necesidad de revertir los errores de una política pública que buscaba debilitar al sector privado y terminó mermando sus posibilidades de crecimiento.

Respecto a Rusia, no es sorpresa que el pasado 15 de marzo, el ministro de Asuntos Exteriores de China le haya dicho a su homólogo español que su país no quiere verse afectado por las sanciones económicas occidentales impuestas a Rusia tras su invasión de Ucrania el mes pasado. Dijo que “China no es parte de la crisis, y mucho menos quiere verse afectada por las sanciones”. En cuanto a los ajustes en la política económica, pues al menos se han dado cuenta de que golpear al sector privado por los caprichos del presidente fue un gran error, y han comenzado a enderezar las cosas, aunque la desconfianza empresarial interna y externa, durará varios años.

En los próximos días o semanas veremos cómo se van alineando las cosas y si Estados Unidos aprovecha esta coyuntura para debilitar más a China con sanciones, justificada o injustificadamente. Esto sin duda agravaría el proceso inflacionario mundial, pero al parecer en Estados Unidos la mayoría de la opinión pública ha manifestado que está dispuesta a pagar precios más altos por los combustibles y alimentos si la causa es salvar a Ucrania.

Finalmente, los nuevos brotes de Covid-19 en China, algo que se sabía que iba a ocurrir porque su política de cero tolerancia sólo postergó lo inevitable, son el otro tema que preocupa. Los científicos han señalado que existe la posibilidad de que desde China surja una nueva mutación más peligrosa y cause más sufrimiento a la humanidad. Pero de momento, las disrupciones en las cadenas globales de manufactura se van a exacerbar por la guerra en Ucrania y por los nuevos cierres de actividad en algunas ciudades de China, por lo que el 2022 será un año muy complejo una vez más.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP¨*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Por una política inteligente de sustitución de importaciones

La teoría económica es clara al identificar los componentes de la demanda agregada, y éstos son el consumo privado (C), la inversión física privada (I), el gasto público (G), las exportaciones (X) e importaciones (M). En la medida en que crecen C, I, G y X, aumenta la demanda, y si hay capacidad productiva ociosa, se logra el crecimiento económico sin mayores presiones inflacionarias. Sólo el incremento de M (dejando todo lo demás constante) ocasiona una caída de la demanda agregada, y por lo tanto menor crecimiento económico.

Es por este hecho que muchos estudiosos de la economía, desde el siglo XVI con la escuela de los Mercantilistas, han apoyado la idea de que una buena estrategia para aumentar la producción de la economía es sustituyendo importaciones, y en la medida de lo posible lograr superávits anuales en la balanza comercial.

Con esto en mente, es pertinente mencionar que de acuerdo con cifras del INEGI, durante los primeros once meses de 2021, México logró exportaciones totales por 446.531 miles de millones de dólares (mmdd), lo que implicó un incremento de 19.4% respecto al valor de las exportaciones de los mismos meses de 2020 y representa un aumento de 5.8% respecto a las de 2019. Por su parte, en los primeros once meses de 2021 las importaciones sumaron 458.6 mmdd, lo que significó un incremento de 32.5% respecto a las de 2020 y de 9.3% en comparación de las de 2019.  De esta manera, México pasó de tener un superávit en su balanza comercial de 2.295 mmdd en los primeros once meses de 2019, a un superávit aún más grande de 27.837 mmdd en el mismo periodo de 2020, para lamentablemente caer a  un déficit de -12.081 mmdd en los primeros once meses de 2021.

Es verdad que mucho de lo que importamos son insumos para la producción, por lo que muchas de estas importaciones son positivas para el crecimiento del país en estos casos; pero en ocasiones, las compras del exterior desplazan a la producción nacional ocasionando cierre de empresas y pérdida de empleos. Bajo la lógica de libre mercado esto es “bueno” porque le “ayuda” al país a reubicar sus recursos productivos en aquellas industrias en la que es más eficiente y dedicarse a lo que le genera mayores ganancias (este es el argumento de la Teoría de la Ventaja Comparativa de David Ricardo). Pero la realidad no siempre es así, ya que las importaciones que destruyen industrias pueden darse porque existen condiciones de competencia desleal o ilegal, lo cual entonces es injusto para los fabricantes y trabajadores nacionales que ven afectada su economía. Además de que el desplazamiento de la mano de obra entre sectores productivos no es automático, toma tiempo e implica costos de adiestramiento de la mano de obra.

Dado lo anterior, en esta entrega analizamos la capacidad de planta instalada que emplea la industria manufacturera nacional y posteriormente vemos el nivel de importaciones que se tienen en cada tipo de rama manufacturera en el año 2021.

De acuerdo con el INEGI, en los primeros 10 meses de 2021, la planta manufacturera nacional total trabajó utilizando sólo el 77.8% de su capacidad de planta instalada en promedio, lo cual implica una mejoría respecto de la utilización del 71.1% en el 2020, pero todavía por debajo del nivel de 2019 y 2018 cuando ascendió a 78.9% y 81.1% respectivamente.

Como es de esperarse, la utilización de la capacidad manufacturera instalada de 77.8% es producto de que diversas actividades productivas trabajan casi al 90% de su capacidad, mientras que otras laboran rozando un nivel de utilización de casi la mitad de lo que podrían potencialmente producir.

Las ramas de actividad que en el acumulado de los primeros 10 meses de 2021, trabajan con un nivel de utilización de su capacidad instalada superior al 80% son las siguientes (en paréntesis se indica el porcentaje): Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (89.1%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (86.9%); Industria del papel (86.0%); Otras industrias manufactureras (85.5%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (85.3%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (84.1%); Fabricación de maquinaria y equipo (81.8%); Industrias metálicas básicas (81.6%); Industria del plástico y del hule (81.0%); Industria de la madera (80.5%); e Industria de las bebidas y del tabaco (80.3%).

Ahora, las ramas de actividad manufacturera que trabajan con un nivel de utilización de su capacidad instalada entre un 70% y 80% son las siguientes: Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (79.4%); Fabricación de productos metálicos (79.1%); Industria alimentaria (77.9%); Fabricación de equipo de transporte (77.2%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (74.4%); e Impresión e industrias conexas (70.9%).

Finalmente, las ramas de actividad que en los primeros 10 meses de 2021 trabajan con un nivel de utilización de su capacidad instalada por debajo de un 70% son las siguientes: Fabricación de prendas de vestir (66.6%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (66.3%); Industria química (65.7%); y Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (53.3%).

Desde luego que no es sorpresa que los sectores calzado, textil y vestido, que sufren de elevados niveles de importaciones, muchas de las cuales se dan en condiciones de contrabando técnico y bronco, sean de los que trabajan con menores porcentajes de su capacidad instalada.

También es importante mencionar que si bien se ve que hay ramas de actividad que en promedio trabajan utilizando un “elevado” porcentaje de su capacidad instalada, al momento de analizar el detalle de la situación a nivel de actividad económica (código Scian a 6 dígitos), vemos que hay 22 trabajando con menos del 60% de su capacidad, mismas que se mencionan a continuación: confección en serie de camisas (59.7%); Fabricación de calzado con corte de tela (59.1%); Fabricación de equipo telefónico (59.0%); Tratamiento de la madera y fabricación de postes y durmientes (58.1%); Fabricación de equipo ferroviario (57.7%); Fabricación de ropa interior de tejido de punto (57.6%); Fabricación de calcetines y medias de tejido de punto (55.8%); Confección de otros accesorios y prendas de vestir no clasificados en otra parte (55.8%); Fabricación de pesticidas y otros agroquímicos, excepto fertilizantes (53.8%); Fabricación de fertilizantes (52.6%); Elaboración de bebidas alcohólicas a base de uva (52.3%); Refinación de petróleo (51.3%); Fabricación de películas, placas y papel fotosensible para fotografía (50.9%); Elaboración de cigarros (50.9%); Impresión de libros, periódicos y revistas (50.8%); Fabricación de ropa exterior de tejido de punto (50.7%); Fabricación de calzado con corte de piel y cuero (50.2%); Fabricación de productos de asfalto (43.8%); Elaboración de azúcar de caña (43.0%); Fabricación de embarcaciones (42.8%); Fabricación de alfombras y tapetes (38.5%); y Fabricación de petroquímicos básicos del gas natural y del petróleo refinado (28.9%).

Es verdad que varias de estas actividades están atravesando una complicada situación económica porque los productos que generan cada vez se usan menos o porque enfrentan problemáticas más complejas; pero quiero insistir en el hecho de que muchas industrias trabajan a un nivel mínimo de su capacidad porque enfrentan la competencia de crecientes volúmenes de importaciones, muchas de las cuales se dan en condiciones de ilegalidad.

Ahora, tomando en consideración las cifras del INEGI, tenemos los siguientes valores de importaciones totales por rama de actividad en los primeros diez meses de 2021 (en paréntesis se menciona el valor en millones de dólares): Total de importaciones manufactureras (351,508.2 mdd); Alimentos, bebidas y tabaco (14,824.6 mdd); Textiles, artículos de vestir e industria del cuero (11,170.3 mdd); Industria de la madera (2,072.8 mdd); Papel, imprentas e industria editorial (6,532.7 mdd); Química (27,920.7 mdd); Productos plásticos y de caucho (25,281.4 mdd); Fabricación de otros productos minerales no metálicos (3,046.9 mdd); Siderurgia y minerometalurgia (34,794.4 mdd); Productos metálicos, maquinaria y equipo (203,272.8 mdd); y Otras industrias manufactureras (22,591.5 mdd).

En particular, llama la atención  que se importaron en los primeros 10 meses de 2021 productos de las industrias textil, vestido y calzado por más de 11 mil millones de dólares, y estas tres industrias operan por debajo del 60% de su capacidad. Este es un claro ejemplo de cómo, a través de la sustitución inteligente de importaciones, se podría impulsar la producción y empleo nacionales.

Reitero que es cierto que muchas de las importaciones que hace la industria son necesarias para poder realizar nuestras exportaciones; pero insisto en que muchas de estas importaciones son de bienes terminados, intermedios o materias primas que podrían producirse en México. Lamentablemente muchas compras del exterior se hacen a China, país al que en los primeros 10 meses de 2021 le compramos 73.505 m miles de millones de dólares (mmdd) en 2020 y 80.575 mmdd en los primeros 10 meses de 2021, y mucho de lo que importamos desde ese país se da en condiciones de dumping, subsidios disfrazados o con precios distorsionados y es por ello que China sigue sin obtener el reconocimiento de tener una economía de mercado. Además de que está el problema de subvaluación de mercancías, lo cual implica evasión de impuestos y también provoca que no se puedan compensar las diferencias de costo país, ocasionando que frecuentemente el producto importado sea más barato que el hecho en México.

Si como país nos pusiéramos la meta de disminuir el 10% de las importaciones anuales y reemplazarlas con producto nacional, eso implicaría un impulso al PIB de aproximadamente un billón de pesos, cantidad que representa 4.0% del PIB nominal actual. En un país que registra una tasa de crecimiento promedio de su PIB de apenas 1.77% en el periodo de 2000 a 2021, el impulso de 4 puntos porcentuales adicionales, basado en una política inteligente de sustitución de importaciones, debería analizarse seriamente como estrategia nacional.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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La política monetaria no nos salvará en esta ocasión

Hay un problema inflacionario de precios al consumidor en la mayoría de los países del mundo y en México la situación es aún más grave comparada con la de la mayoría de naciones. En Estados Unidos se acaba de informar que su inflación anualizada en noviembre fue de 6.8%, la tasa más alta desde 1982. Por su parte, en Canadá es de 4.7%, Alemania 5.2%, Irlanda 5.3%, España 5.6%, Polonia 6.8%, Rusia 7.45%, Brasil 10.7%, y pues en nuestro país el alza de precios anualizada fue de 7.37% en el onceavo mes de 2021. Para nosotros en México, una inflación  superior al 5% anual podría parecer “normal” y estamos “acostumbrados” a lidiar con ella, pero en EE.UU. y Europa la escalada de precios  es el principal tema en materia económica, así como la forma como se debe lidiar con él.  

El nivel actual de inflación en los Estados Unidos es similar al que experimentaron a finales de la década de los setentas y principios de los ochentas en las presidencias de Jimmy Carter y Ronald Reagan; mientras que en México estamos viviendo la inflación más alta desde enero de 2001. Sin embargo, las causas del alza de precios de ahora no son las mismas que las del pasado, por lo que las viejas recetas de política monetaria de recortar la oferta monetaria y subir las tasas de interés no necesariamente funcionaran ahora, o al menos sin ocasionar un severo golpe al proceso de recuperación económica en el que nos encontramos.

Es verdad que en Estados Unidos y México se dio un fuerte incremento en su agregado monetario M1, el cual consiste de billetes y monedas en circulación, así como los depósitos a la vista. Entre septiembre de 2019 y el mismo mes de 2021, en EE.UU. M1 aumentó 410.9%, mientras que en México subió 35.8%. Es evidente que en ambos casos el dinero en circulación  creció mucho más de lo que lo hizo la actividad económica. Esto sin duda contribuye al crecimiento de los precios, pero en este momento no es la única causa.

Como ya lo señalé, en los Estados Unidos el índice de precios al consumidor subió un 6.8% anualizado en noviembre de 2021, la mayor tasa de inflación anualizada desde junio de 1982. Se observaron aumentos de precios en muchos sectores, incluidos la gasolina, el gas, la alimentación y la vivienda. Este es el sexto mes consecutivo que Estados Unidos experimenta aumentos de precios. Los precios de la gasolina aumentaron un 58.1% en noviembre, el mayor aumento anual desde 1980. En el caso de México, la inflación general fue de 7.37% anualizado en noviembre, pero tenemos diversos bienes y servicios que aumentaron más que eso. Está el caso de frutas y verduras, que subieron 17.8%, los energéticos aumentaron 15.41%, los productos pecuarios subieron 11.44%, mientras que el rubro de alimentos, bebidas y tabaco presenta un crecimiento de 7.59%.

Es verdad que los estímulos económicos que dio el gobierno de Estados Unidos a su población, durante la presidencia de Donald Trump y en la de Joe Biden, impulsaron una fuerte recuperación de la demanda de bienes y servicios, cuando la producción de bienes y servicios en muchos países aún estaba cerrada, lo que provocó escasez de diversos productos e insumos para la producción, de igual manera escasearon los contenedores y hubo saturación en los puertos para despachar las mercancías que venían de Oriente. También es cierto que estamos viviendo en un “crunch” energético porque muchas compañías han dejado de invertir en los combustibles fósiles cuando aun no estamos listos para depender exclusivamente de las energías renovables.  

Con esto en mente y al analizar los componentes de los índices de precios que más están aumentando, que la inflación que ahora vemos en México y Estados Unidos no es causada exclusivamente por un fenómeno monetario, sino que es un problema estructural global. Por lo que la vieja receta de subir tasas de interés no hará que bajen los precios de las frutas, ni resolverá los problemas logísticos internacionales, ni hará que baje el precio del petróleo (al menos en el corto plazo).

Debemos recordar que la situación inflacionaria de principios de los ochentas y en los noventas en México fue causada por las tres crisis económicas de balanza de pagos que sufrimos (III/82 a IV/83, I/86 a I/87 y I/95 a IV/95), las cuales se traducían en fuertes devaluaciones del peso, encarecimiento de importaciones, inflación, alza en tasas de interés y caídas generalizadas del PIB durante varios trimestres. En el caso de Estados Unidos, los problemas inflacionarios de finales de los setentas y principios de los ochentas fueron impulsados por lo que se llamó «estanflación», una combinación de desempleo de dos dígitos, inflación y altas tasas de interés. El abandono del patrón oro, la revolución iraní, los controles de precios y salarios de la era Nixon y una serie de otros factores contribuyeron a las tasas de inflación del pasado estadounidense.

En los últimos 18 meses, a nivel global, hemos sufrido más una inflación como la que ocurre cuando estamos en guerra o en una crisis financiera. La pandemia ocasionada por el Partido Comunista Chino y su Covid-19, cerró la producción de muchos sectores económicos, por lo que poner en funcionamiento esos sistemas lleva tiempo, especialmente en una situación en la que una nueva variante del covid-19  puede retrasar el proceso una y otra vez. Las cadenas de suministro simplemente no han tenido la oportunidad de recuperarse de manera que pueda mantenerse al día con la creciente demanda, impulsada por los miles de millones de dólares de estímulo que Estados Unidos dio a sus  consumidores.

Los problemas de la cadena de suministro y el transporte pueden ayudar a explicar por qué los precios de la gasolina son más altos ahora que en 2008, cuando el costo del barril de petróleo era mucho más alto que en la actualidad. Los precios de muchas mercancías, frutas, verduras y productos pecuarios seguirán aumentando independientemente del nivel de las tasas de interés. Esto por el simple hecho de que la oferta no ha seguido el ritmo de crecimiento de la demanda. No importa lo que hagan con  las tasas de interés, el problema de inflación  no se resolverá hasta que aumente la producción, o sea, no se trata de descarrilar el proceso de recuperación golpeando la recuperación de la demanda agregada de consumo y de inversión empresarial.

En Estados Unidos el Banco de la Reserva Federal (FED) anunció el 3 de noviembre que comenzarían a disminuir lentamente (en 15 mil millones de dólares menos al mes) su programa de compra de bonos que venía siendo de 120 mil millones de dólares que venía comprando al mes. Sin embargo, se espera que en su reunión del 14 y 15 de diciembre, la FED discuta la posibilidad de acelerar el fin de su programa de compra de bonos. Si la FED decide reducir sus compras de bonos más rápidamente, también podría comenzar a subir las tasas de interés más rápido, tal vez tan pronto como marzo o abril de 2022. Los inversionistas estarán atentos a las nuevas previsiones de tasas de interés de la FED.

El Banco de México tendrá su última reunión de 2021 este jueves 16 de diciembre y prácticamente la totalidad de analistas estamos seguros de que habrá un nuevo incremento en la tasa de interés objetivo a un día, misma que en la actualidad está en 5.00%. La mayoría de analistas se inclina a pensar que será un aumento de un cuarto de punto porcentual, pero no se descarta que el alza sea de medio punto hasta 5.50% si la FED anuncia que tomará medidas más contundentes contra la inflación. Sin embargo, el perfil de los nuevos integrantes de la Junta de Gobierno (más paloma que halcón) nos hace pensar que cuidarán no estropear el proceso de recuperación de la economía mexicana, mandando también una señal de que están preocupados por la inflación y la estabilidad del tipo de cambio, por lo que lo más probable es que vemos que la tasa objetivo cierre 2021 en 5.25%.

Al final, con independencia de los aumentos que veamos en tasas de interés en México, el problema inflacionario por el que transitamos es estructural por lo que tardará al menos dos años en resolverse. Esperemos que no se agrave más y no se cumpla el pronóstico de los más pesimistas de que veremos tasas de inflación superiores al 10 por ciento.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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Veneno de serpiente: Cómo Xi Jinping cerró el mundo

El más reciente libro de Michael P. Senger se titula “Veneno de serpiente: Cómo Xi Jinping cerró el mundo”. En esta magnífica obra el autor hace un recuento de cómo a través de la propaganda y el fraude, el Partido Comunista Chino (PCCh), bajo el liderazgo del presidente Xi Jinping, transformó “el veneno de serpiente” de los bloqueos y encierros poblacionales en “ciencia” aceptada, cometiendo así el mayor crimen en lo que va del siglo XXI. En su libro, que se puede descargar en la tienda de Amazon (https://www.amazon.com/dp/B09KPJQZWW), Senger plasma cómo fue que Xi lo hizo y por qué. En esta entrega presento los puntos más relevantes del hilo masivo de Twitter en el que el autor da cuenta, con amplitud y profundidad, cómo el PCCh ha atacado a Occidente. Su hilo de Twitter cubre los capítulos del I al VII, de un total de 9. Es importante mencionar que en la traducción del inglés al español modifique algunos elementos de la gramática con el objetivo de hacer una lectura más entendible y fluida en español.

Introducción

En marzo de 2020, la democracia liberal se detuvo repentinamente. Al igual que con el incendio del Reichstag de 1933, es posible que los historiadores nunca sepan cómo surgió el SARS-CoV-2. Para los científicos, explorar sus orígenes sería un esfuerzo gratificante si no fuera impedido por las botas del PCCh del presidente Xi.

Pero mientras las agencias de inteligencia internacionales pasaron meses tratando de investigar los orígenes del virus, el mundo empleó una respuesta sin precedentes para “atender” la pandemia del Covid-19, que generó resultados mucho más devastadores que los del propio virus: cuarentenas y cierres masivos inspirados en las impuestas en China, comúnmente conocidas como «cierres».

Fue la mayor catástrofe geopolítica desde la Segunda Guerra Mundial. Y todo fue en vano. Los encierros nunca estuvieron sustentados en la ciencia. Se convirtieron en una política global por orden del líder del PCCh.

Capítulo I.- Más rojo que el rojo

Xi Jinping nació en Beijing en 1953. Su padre, Xi Zhongxun, se destacó entre los líderes del Partido por ser relativamente moderado. En casa, sin embargo, era otra historia. Xi Zhongxun era un disciplinario brutal que gritaba, arremetía contra su esposa y golpeaba a Xi Jinping y sus hermanos. En público, era el estadista modelo; en privado, era un tirano.

En 1966, Mao lanzó su Revolución Cultural, poniendo a los Guardias Rojos radicales contra la jerarquía del Partido. El objetivo declarado era purgar todos los vestigios del capitalismo y la sociedad tradicional china, imponiendo el pensamiento de Mao Zedong como la ideología dominante de China.

Xi Jinping y sus confidentes rara vez hablan de su experiencia en la Revolución Cultural temprana. Los padres de Xi fueron torturados y su padre fue exiliado. El internado de Xi fue cerrado y él y sus amigos fueron acosados ​​y golpeados sin descanso como hijos de una «pandilla negra». En un incidente, Xi fue subido a un escenario con una gorra de burro. Su madre se vio obligada a asistir y gritar «¡Qué vergüenza Xi Jinping!» junto con la multitud.

El padre de Xi fue encarcelado en 1968 y Xi fue condenado a un centro de detención de menores, pero evitó ese  destino cuando Mao lanzó el movimiento «hacia el campo». Xi no soportaba el trabajo agrícola y se escapó a Beijing, pero fue capturado y sentenciado a un campo de trabajos forzados para su reeducación. Más tarde, Xi regresó a Yan’an y esta vez se dedicó a su trabajo. Se unió oficialmente al PCCh en 1974 después de haber sido rechazado nueve veces. En palabras de un amigo, Xi «eligió sobrevivir haciéndose más rojo que el rojo».

El inteligente joven Xi era el modelo del Partido. Para la gente común, ejemplificó el servicio patriótico y la vida familiar. En noviembre de 2012, Xi Jinping fue elegido secretario general del PCCh. Se esperaba que Xi fuera un reformador moderado que continuaría dirigiendo a su país hacia la apertura y la cooperación global; pero Xi Jinping tenía otros planes.

Capítulo II.- Presidente de todo

Xi asumió su papel de secretario general entendiendo que su país estaba en peligro. Xi había estudiado durante mucho tiempo el colapso de la URSS y exigió que sus camaradas hicieran lo mismo, incluida la destrucción del comunismo por medio de los valores occidentales.

En 2013, Xi emitió una directiva secreta conocida como Documento No. 9. Según éste, las ideas que amenazaban a China incluían: “poderes judiciales independientes”, “derechos humanos”, “libertad occidental”, “sociedad civil”, “libertad de prensa”, y el «libre flujo de información en Internet «.

En palabras de Xi, «Solo el socialismo puede salvar a China, y solo el socialismo puede desarrollar China». Las circunstancias fuerzan la cooperación con los capitalistas decadentes, pero los dos sistemas no pueden coexistir por mucho tiempo. El Partido valora el orden internacional liberal, pero aborrece sus valores liberales.

Xi se convirtió en «Presidente de todo». Adquirió diez títulos, asumiendo el control de la política exterior, internet, los tribunales y la policía secreta. A través de su campaña anticorrupción, Xi eliminó a los «tigres y moscas», que implica a los funcionarios de alto como de bajo rango.

Xi revivió las demandas maoístas de conformidad, explicando que los medios de comunicación deben servir como «garganta y lengua» del Partido. En su gobierno se han demolido miles de iglesias y mezquitas en China, y se han reemplazado las imágenes de Cristo por imágenes de Xi.

La guerra de Xi contra los valores occidentales incluye la vigilancia y coacción de disidentes, estudiantes y medios de comunicación fuera de China. El PCCh soborna a funcionarios extranjeros, compra compañías de medios extranjeras, patrocina protestas extranjeras e intimida a investigadores, activistas y personalidades de los medios de comunicación extranjeros.

En 2017, el reformador chino Liu Xiaobo se convirtió en el segundo premio Nobel en morir en prisión, siendo el primero Carl von Ossietzky, quien murió en un campo de concentración en 1938 después de exponer el rearme clandestino de Alemania bajo el entonces canciller Adolfo Hitler.

Capítulo III.- Fangkong

El abrazo entre las élites occidentales y China comenzó hace medio siglo cuando Henry Kissinger argumentó que las relaciones con el PCCh podrían abrir una brecha entre China y la URSS. Los vasos tintinearon cuando China abrió sus puertas a los negocios y la Unión Soviética colapsó.

Lo que comenzó como una probada se convirtió en una adicción cuando Kissinger abrió el acceso a los funcionarios del PCCh, allanando el camino para más vendedores de influencias. En poco tiempo, las élites occidentales se estaban atiborrando de dinero chino, y con cada movimiento de sus garras su codicia solo aumentaba.

Los think tanks, las instituciones de investigación y las universidades de élite desarrollaron un modelo de negocio completo en torno al PCCh. Toda una carrera académica podría construirse o romperse por la opinión de uno sobre China.

Las historias de que Beijing estaba robando secretos científicos y militares, administrando redes de espionaje en Silicon Valley, comprometiendo a los legisladores y pagando enormes cantidades de dinero a los profesores, fueron minimizadas. Las señales de que el PCCh representaba una amenaza para el mundo Occidental de alguna manera fueron silenciadas y descartadas.

Toda una generación de académicos, periodistas, legisladores y empresarios aprendió a contar la historia de una China en proceso de modernización. Los zarcillos del sistema totalitario del PCCh se extendieron gradualmente a las instituciones occidentales. Durante décadas, el PCCh había construido un sistema de múltiples capas para sofocar cualquier intento de disidencia basado en la técnica de guerra psicológica soviética de Zersetzung, o «descomposición psicológica», haciendo que los individuos minimicen deliberadamente la evidencia aunque ésta se encuentre frente a sus propios ojos.

En 2017, Xi impulsó rápidamente la influencia del PCCh en el extranjero en una campaña sin precedentes desencadenando el sofisticado aparato de censura y propaganda del PCCh en todo el mundo. Su rápida velocidad de implementación permitió al PCCh ganar terreno considerable sin llamar la atención.

Los medios estatales de China tienen cuentas en todos los sitios web bloqueados que no se pueden usar en China (Ej. Twitter). Los canales de medios, construidos a lo largo del tiempo con información sobre la cultura china o los pandas, se pueden activar siempre en momentos clave para esparcir la propaganda china a un público mundial enorme.

Se ha descubierto que algunos bots de desinformación del PCCh tienen más de 10,000 seguidores y han twitteado en 55 idiomas diferentes. El ejército de redes sociales del PCCh utiliza inteligencia artificial para generar cuentas con imágenes de personas aparentemente reales, pero que en realidad son ficticias.

En 2021, una nueva cuenta de Twitter se verificó instantáneamente a pesar de presentarse falsamente como médico. Uno de los seguidores de la cuenta era el jefe del China Daily, lo que confirma la capacidad del PCCh para generar perfiles de «médicos» falsos y verificados en Twitter sin tener consecuencias.

El PCCh cultiva medios extranjeros para producir contenido favorable a sus intereses y manipula los resultados de búsquedas internacionales en plataformas como Google. Los gigantes tecnológicos amigables con el PCCh brindan censura y asistencia para la vigilancia, abriendo la puerta a niveles de influencia completamente nuevos.

Los propietarios y ejecutivos de los medios de comunicación imponen la censura impidiendo que se publiquen historias y despidiendo periodistas. El PCCh utiliza intermediarios (anunciantes, empresas de tecnología, gobiernos y organizaciones internacionales) para evitar o castigar la publicación de contenidos desfavorables.

En China, los funcionarios locales obstruyen la labor de corresponsales extranjeros y las fuerzas de seguridad detienen a los familiares de los periodistas. La encuesta anual de 2018 del Club de Corresponsales Extranjeros de China arrojó «la imagen más oscura de las condiciones de información dentro de China en la memoria reciente».

El PCCh se ha mostrado especialmente experto en silenciar a las poblaciones minoritarias de China y ha aprendido que la forma de evitar que los disturbios se vuelvan virales es ponerlos en «cuarentena».

Desde que el PCCh tomó el control de la región de Xinjiang, el Partido ha debatido cuál es la mejor manera de administrar dicho territorio en disputa. Los ataques terroristas en Xinjiang empeoraron a principios de la década de 2000. Un ataque mortal en 2009 mató a casi 200 personas en Urumqi, la capital de Xinjiang. Tras su visita a Xinjiang en 2014, Xi sentó las bases de lo que se convertiría en su política distintiva: la detención, reeducación y «cuarentena» de más de un millón de musulmanes uigures «infectados con el extremismo» en un sistema de campos de concentración en Xinjiang.

Xi comparó el extremismo islámico con un virus y una droga adictiva, y declaró que abordarlo solo se puede hacer a través de «un período de tratamiento intervencionista doloroso». «Debemos ser tan duros como ellos y no mostrar absolutamente ninguna misericordia».

Una directiva sobre cómo manejar a los estudiantes de minorías que regresan a Xinjiang en 2017 instruye a los funcionarios a decirles a los estudiantes que sus familiares habían sido «infectados» por el «virus» del radicalismo islámico y deben ser «puestos en cuarentena» y «curados».

Capítulo IV.- Guerra no restringida

A principios de 2020, cualquier persona que iniciara sesión en cualquier red social era  recibida con una serie de videos que supuestamente mostraban escenas de un virus nuevo que plagaba a los residentes de Wuhan, China. Estas sensaciones capturaban a los residentes de Wuhan en varias pantomimas de horror pandémico, aterrorizando a millones de espectadores en todo el mundo. Algunos mostraban a sus víctimas echando espuma por la boca y colapsando en las calles. Otros presentaban a funcionarios con trajes especiales contra  materiales peligrosos.

Para los escépticos por naturaleza, los videos parecen histéricos y falsos. En uno de los videos, un equipo de policías con la palabra “SWAT” en sus uniformes, en inglés, atrapa a un hombre con una red de cazamariposas por quitarse el cubrebocas.

Las cuentas oficiales chinas compartieron ampliamente una imagen de un ala de hospital supuestamente construida en un día, pero que en realidad corresponde a la imagen de un edificio de apartamentos a 600 millas de distancia.

En una de las mayores sensaciones virales, los videos mostraban a los chinos desplomándose espontáneamente en la calle y muriendo por el virus en escenas comparadas con la película  Zombieland o la serie The Walking Dead. En un video notorio, se ve un hombre que muere espontáneamente, pero extiende sus brazos para no azotarse contra el suelo.

Muchos desecharon los videos por evidentemente falsos. Pero en el momento en que éstos aparecieron, nadie fuera de China sabía si el COVID-19 realmente causaba una muerte súbita.  E incluso para aquellos que no se lo creyeron, siempre estaba esa voz molesta en su mente preguntando: «¿Y si es real…?». Este pensamiento incrustado en la mente inconsciente, fue quizás el efecto más poderoso de todos.

Otro video mostraba “a las víctimas muertas de COVID-19” alineadas en las calles y esperando ser recogidas como basura. Como tuiteó un usuario sobre el video: “Wuhan China. Cuerpos muertos esperando ser recogidos. El coronavirus no es un virus ordinario. ¿Se lanzó intencionalmente una arma biológica?”

Algunas de las imágenes más influyentes mostraban a las autoridades encerrando a los residentes de Wuhan en sus hogares, tanto por su propio bien como, pero aún más, por el bien del mundo.

Otro video mostraba a una mujer muerta en la calle y la historia era que los médicos le habían disparado en la frontera cuando intentaba huir. Pero como todos los demás videos, esto también era mentira. Fue un accidente de motocicleta, ingeniosamente editado para contar una historia completamente diferente. Los videos del miedo de Wuhan fueron el primero de varios eventos perfectamente sincronizados que proporcionarían la justificación para que un público temeroso renunciara a sus derechos y medios de vida a cambio de cierres y restricciones: crearon una narrativa poderosa y preprogramaron innumerables mentes.

Si bien los videos de Wuhan consumieron las redes sociales, la mayoría de los espectadores principales tuvieron su primer encuentro con la propaganda del miedo COVID-19 a través de una historia recogida por los medios de comunicación mundiales a principios de febrero de 2020 sobre un médico llamado Li Wenliang.

Li supuestamente notó una incidencia inusual de neumonía y advirtió a sus amigos que el personal del hospital estaba siendo puesta en cuarentena, causando pánico e ira en Wuhan, por lo que Li fue amonestado por las autoridades locales el 3 de enero de 2020. La historia de Li Wenliang no resiste el más mínimo escrutinio.

Sigue siendo un misterio por qué 27 pacientes que experimentan neumonía en una ciudad de 19 millones puede ser un acontecimiento notable. Pero el 31 de diciembre de 2019, el gobierno municipal de Wuhan no estaba tan decidido a encubrir esos casos e hizo un anuncio público alarmista sobre ellos en su sitio.

Al día siguiente, el 1 de enero de 2020, dos días antes de la supuesta amonestación de Li, People’s Daily, el periódico MÁS GRANDE de China, recogió la historia y la informó de manera alarmista, en inglés: “27 en cuarentena en Wuhan debido a una neumonía viral.

De hecho, la primera vez que el mundo escuchó el nombre «Li Wenliang» fue el 27 de enero de 2020, un mes después de que supuestamente envió sus mensajes virales, cuando se publicó una supuesta exposición con Li en una de los instrumentos de propaganda más venerados por el PCCh: el Diario de la Juventud de Beijing.

Las búsquedas de imágenes de capturas de pantalla de los famosos mensajes de Li Wenliang «haciendo sonar el silbato» respecto al COVID-19 no arrojan nada antes del 27 de enero, un mes después de que supuestamente se habían vuelto virales, pero, casualmente, el mismo día en que el Diario de la Juventud de Beijing habló por primera vez de supuesta existencia de Li.

El periódico The New York Times informó por primera vez sobre Li Wenliang el 1 de febrero de 2020, cinco días después de su debut en el Beijing Youth Daily. Si el Times hubiera hecho una verificación de hechos aunque sea superficial, se habrían dado cuenta de que Li y sus advertencias «virales» habían sido inventadas unos días antes por los medios estatales chinos.

Las notas de propaganda de una dictadura totalitaria parecería ser una violación grave de las políticas editoriales del NYT, aunque el diario tuvo al menos un jefe de oficina que lo hizo durante décadas: Walter Duranty, que había pasado años blanqueando las atrocidades de Stalin para una audiencia global.

La historia de COVID-19 había comenzado con una panoplia de eventos absurdos y mentiras descaradas. Así es como los encierros, bloqueos y cierres a la actividad económica, que se arraigaron en la conciencia humana, surgieron de la mente de Xi Jinping y se propagaron a la política global con una ausencia total de precedentes, análisis o lógica.

Los defensores de los bloqueos con frecuencia justificaron sus políticas comparándolas con las acciones tomadas durante la gripe española un siglo antes. Pero un examen superficial de esas medidas revela que nunca se impuso nada ni remotamente parecido a los bloqueos derivados del Covid.

Los bloqueos no tienen precedente histórico como respuesta a cualquier epidemia o pandemia previa en la historia de Estados Unidos, además de que no se mencionan en la guía reciente ofrecida por el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los EEUU. En palabras del juez federal William Stickman: «Parece que la imposición de cierres en Wuhan y otras áreas de China … comenzó un efecto dominó en el que un país y un estado, tras otro, impusieron medidas draconianas y hasta ahora no probadas (como efectivas) ante sus ciudadanos».

La intuición del juez Stickman con respecto a la historia de los encierros estaba en línea con la opinión de los principales estudiosos de las enfermedades infecciosas. Como dijo el Dr. D.A. Henderson, el hombre al que se le atribuye ampliamente la erradicación de la viruela, quien escribió en 2006 que los aislamientos y encierros prolongados eran inefectivos para evitar los contagios de influenza.

De hecho, ningún científico occidental había apoyado públicamente los encierros hasta que Xi Jinping autorizó personalmente el «cierre sin precedentes de Wuhan y otras ciudades a partir del 23 de enero». Xi luego afirmó que había emitido las instrucciones de bloqueos el 7 de enero de 2020, pero sus instrucciones nunca se han revelado. El líder empresarial chino Ren Zhiqiang fue encarcelado durante 18 años por una carta abierta en la que solicitaba que se hicieran públicas las instrucciones de Xi.

Cuando comenzó el bloqueo de Wuhan, el representante de la OMS en China señaló que «tratar de contener una ciudad de 11 millones de personas es nuevo para la ciencia … El bloqueo de 11 millones de personas no tiene precedentes en la historia de la salud pública».

Los observadores de derechos humanos expresaron serias preocupaciones sobre el cierre de China: «El cierre conduciría casi con certeza a violaciones de derechos humanos y sería evidentemente inconstitucional en los Estados Unidos».

Pero las preocupaciones por los derechos humanos no impidieron que la OMS posteriormente elogiara los bloqueos «sin precedentes» del PCCh, pero mucho antes de que produjeran algún resultado. «Las medidas que ha tomado China son buenas no solo para ese país sino también para el resto del mundo», afirmaron.

El infame director de la OMS, Tedros Adhanom, agregó que estaba personalmente «muy impresionado y alentado por el conocimiento detallado del presidente [Xi Jinping] sobre el brote» y al día siguiente elogió a China por «establecer un nuevo estándar para la respuesta al brote». Pero seis días después, el encierro —siendo “sin precedentes en la historia de la salud pública” – no había producido resultados, por lo que Tedros en realidad estaba elogiando los abusos de derechos humanos sin nada que destacar en materia de resultados en salud.

Poco después, Bruce Aylward, de la OMS, dijo a la prensa: “Lo que China ha demostrado es lo que (los gobiernos) tienen que hacer. Si lo hacen, pueden salvar vidas y prevenir miles de casos de lo que es una enfermedad muy difícil”. Dos días después, en una entrevista para la Televisión Central de China, Aylward lo expresó sin rodeos: «Copien la respuesta de China al COVID-19».

Este es el mismo Bruce Aylward, quien, poco después de decirle al mundo que «Lo que China ha demostrado es lo que tienes que hacer” y «Copia la respuesta de China al COVID-19», se negó públicamente a reconocer la existencia de Taiwán.

Hay muchos problemas evidentes con las conclusiones de la OMS. La OMS ni siquiera consideró la economía, la demografía o incluso la cantidad de casos de COVID de otros países, que eran muy pocos en la mayor parte del mundo, antes de decirle al mundo: «Tienes que hacer esto».

Los bloqueos nunca se habían probado antes de 2020, ni siquiera sobre una base teórica. Xi fue quien trajo los bloqueos y encierros a la historia de la humanidad; de lo contrario, nunca habría entrado en el imaginario colectivo. Cada vez que alguien respaldaba un bloqueo, respaldaba una política de Xi Jinping.

Nadie estaba más indignado por el encubrimiento de COVID-19 del PCCh que Xi Jinping. Xi se encargó personalmente de que los funcionarios locales de Wuhan fueran castigados por la forma en que habían tratado al pobre Li Wenliang durante su trágicamente corta existencia (27 de enero al 7 de febrero de 2020). Que descanse en paz.

Pero ahora el mundo se enfrentaba a una pandemia, y la política de «salud pública» de Xi se convirtió de repente en la respuesta a la que acudir el mundo. Todo el mundo libre quedó al descubierto, como tantas fichas de dominó.

Capítulo V.- Sólo quédate en casa

En octubre de 2015, Xi Jinping realizó su única visita al Reino Unido como secretario general del PCCh. Dado que es un hombre ocupado, el viaje de Xi duró solo cuatro días y visitó solo una universidad: el Imperial College London.

En Imperial, Xi anunció «nuevas colaboraciones de educación e investigación entre el Reino Unido y China» que incluyen «nanotecnología, bioingeniería … y salud pública». El presidente del Consejo del  Imperial reiteró que Imperial «se esfuerza» por ser «el mejor socio académico de China en el oeste …»

En febrero de 2020, el Imperial College demostró lo valioso que podía ser el «mejor socio académico de China en Occidente». Un equipo del Imperial dirigido por Neil Ferguson ejecutó un modelo que predecía que más de 500 mil en el Reino Unido y 2.2 millones en los EE.UU, podrían morir de COVID-19.

Neil Ferguson recordó cómo China inspiró los encierros: “Es un estado comunista de partido único, dijimos. No podemos salirnos con la nuestra en Europa … Y luego lo hizo Italia. Y nos dimos cuenta de que si podíamos … Si China no lo hubiera hecho antes, el año habría sido muy diferente «.

Un estudio comparó la precisión de los modelos de varias instituciones que predicen la mortalidad por COVID-19. En todos los períodos de tiempo, se midió que los modelos producidos por el Imperial College tenían tasas de error MUCHO más altas que los demás, pero SIEMPRE eran demasiado altas contribuyendo a sembrar el pánico.

La inexactitud del Imperial curiosamente continuó. Antes de que el Reino Unido pusiera fin a las restricciones de COVID el 19 de julio de 2021, el «Día de la Libertad», Ferguson salió a asustar con un pronóstico de que alcanzar los «100 mil casos al día es casi inevitable». En cambio, los casos por día se redujeron drásticamente de más de 35 mil el 18 de julio a alrededor de 27 mil el 23 de julio.

Justo cuando los modelos de Neil Ferguson estaban dando a la histeria de COVID-19 un barniz de legitimidad, otra pieza de sofisma de Tomás Pueyo comenzó a circular entre los legisladores, implorando a los líderes mundiales que implementaran bloqueos como los del modelo de China.

Pueyo es un MBA sin credenciales relevantes ni interés previo en epidemiología, y había poco que indicara de dónde había sacado sus ideas. El artículo de Pueyo contenía muchas rarezas. Imploró a los líderes mundiales que hubiera encierros. Sin embargo, para el 10 de marzo de 2020, la OMS no había declarado una pandemia; apenas había casos en el mundo en desarrollo fuera de China.

El artículo de Pueyo se volvió viral a un ritmo asombroso y obtuvo 40 millones de visitas en 9 días. Las reacciones fueron mixtas. Muchos comentaristas importantes expresaron conmoción por la falta de calificaciones de Pueyo y lo acusaron de ser un «mentiroso y un fraude». Pero sin inmutarse, el 19 de marzo, Pueyo publicó otro artículo titulado “El martillo y la danza”, que nuevamente se volvió viral, explicando la estrategia “El martillo” (encierros) seguida de “La danza” (pista y rastreo).

Tres días después de la publicación de «El martillo y la danza» de Pueyo, se distribuyó en secreto un documento de estrategia del gobierno alemán (apodado «El Documento del Pánico») a los miembros del parlamento y a ciertos medios de comunicación, lo que jugó un papel importante para justificar los encierros en Alemania.

A pesar de haber sido publicado solo tres días después del artículo de Pueyo, el Documento del Pánico alemán se basó en gran medida en el trabajo de Pueyo, discutiendo el  «El martillo y la danza». El término «Martillo y danza» no tiene historia en epidemiología; Tomás Pueyo lo había inventado para su artículo del 19 de marzo.

Uno de los autores del «El documento del pánico» fue Otto Kölbl, que no tenía experiencia en epidemiología o salud pública, pero enseñó durante muchos años en China y dirigió un blog en el que describió a Hong Kong como «parásito» y elogió la gobernanza ejemplar del PCCh en el Tíbet.

Otro autor del “El documento del pánico”, Maximilian Mayer, tampoco tenía antecedentes en epidemiología o salud, pero pasó años trabajando en la Universidad de Nottingham en Ningbo China, la Universidad Tongji en Shanghai y la Universidad Renmin en Beijing. Posteriormente, se proporcionaron al Comité Corona independiente de Alemania cientos de páginas de correos electrónicos que contenían comunicaciones que conducían al documento del pánico. En un correo electrónico, Mayer recomendó específicamente: «Sugerimos el lema ‘colectivamente distanciados'».

Al mismo tiempo que los líderes asimilaban los modelos de Ferguson, los artículos de Pueyo y las abominaciones nacionales como el documento del pánico alemán, el PCCh participaba en una amplia campaña de propaganda, en gran parte clandestina, para normalizar y promover las medidas de encierros y bloqueos.

En China, el PCCh ha pagado durante mucho tiempo a cientos de miles de propagandistas de las redes sociales que publican cientos de millones de comentarios cada año. Xi impulsó estas actividades a nivel mundial y se intensificaron dramáticamente junto con el COVID.

En general, las empresas de redes sociales solo han podido detectar actividad automatizada obvia, mientras que las cuentas falsas administradas personalmente se pueden crear con facilidad. Esto funciona muy bien para el PCCh, que siempre ha preferido el toque humano.

Cuando Italia se convirtió en el primer país fuera de China en implementar cierres, los expertos chinos llegaron el 12 de marzo y dos días después comenzaron a aconsejar cierres más estrictos. Italia fue bombardeada simultáneamente con propaganda y desinformación chinas. Del 11 al 23 de marzo, aproximadamente el 46% de los tweets con el hashtag #forzaCinaeItalia (Go China, go Italy) y el 37% de los que tenían el hashtag #grazieCina (gracias China), provinieron de bots.

Al mismo tiempo, cientos de miles de publicaciones clandestinas en las redes sociales, luego marcadas como patrocinadas por el estado, usaron términos idénticos para admirar los bloqueos de China e instar a los gobiernos de todo el mundo a emularlos, denigrando a quienes no los siguieron.  Los bots agredieron a los gobiernos de Nigeria, Ghana, Sudáfrica, Namibia, Kenia, Francia, España, Colombia, Brasil, Canadá, Australia, India, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos.

El 15 de marzo de 2020, los bots comenzaron a compartir salvajemente un video de YouTube que llamaron un «mensaje del futuro» que mostraba a los italianos con «un mensaje para ellos mismos de 10 días antes», obteniendo 8,300,000 visitas.

A medida que cerraron más países, algunas actividades tomaron un giro más oscuro. Cuando la gobernadora de Dakota del Sur, EEUU, Kristi Noem, se negó a emitir una orden de encierro para todo el estado, su cuenta de Twitter se llenó de mensajes ofensivos para presionarla para que lo hiciera. Algunas de estas cuentas lanzarían abusos similares para los gobernadores de todo EEUU.

En este ejemplo, una cuenta modelo del PCCh muestra un fuerte apoyo a las políticas y abusos de China, incluso en Xinjiang y Hong Kong, y antipatía por los principales rivales de China, India y Estados Unidos. La cuenta apoyó fuertemente los bloqueos en todo el mundo.

El abuso en línea en contra de quienes se oponían a los bloqueos continuó durante algún tiempo. Cuando Brian Kemp, el primer gobernador de EE.UU. en poner fin al bloqueo de su estado, honró al difunto representante John Lewis, su cuenta de Twitter fue agredida en un lenguaje que atacaba su postura anti-bloqueo.

Al mismo tiempo, los medios estatales chinos comenzaron a desacreditar la estrategia de «inmunidad colectiva» como una estrategia que viola los «derechos humanos»:  Suecia, cuyos líderes fueron únicos en renunciar a los encierros, se convirtió en un objetivo principal de la campaña de propaganda del encierro del PCCh.

Mientras tanto, se estaban sentando las “bases científicas” para justificar los encierros. El argumento subyacente fue la «propagación asintomática», la única base para restringir la actividad de las personas sanas, que se cree que es una característica novedosa de COVID según estudios de China.

En marzo de 2020, la OMS publicó una guía que recomendaba ventiladores mecánicos para tratar pacientes con COVID, citando artículos de revistas chinas que afirmaban que el «consenso de expertos chinos» pedía la «ventilación mecánica invasiva» como la «primera opción», en parte para proteger al personal de los «aerosoles».

El Dr. Cameron Kyle-Sidell actuó como uno de los primeros denunciantes de esta mala práctica en un video ampliamente compartido. La guía de la OMS y China de utilizar tempranamente respiradores había matado a miles de pacientes inocentes. Un estudio posterior mostró una tasa de mortalidad del 97.2% entre los mayores de 65 años que recibieron ventilación mecánica.

Es así que en cuestión de semanas, el mundo desechó un siglo de investigación epidemiológica y adoptó el modelo del PCCh En el Plan de acción oficial contra el coronavirus del gobierno del Reino Unido del 3 de marzo de 2020, que analiza el distanciamiento social, el cierre de escuelas y la prueba rápida de COVID y el desarrollo de vacunas, casi todas las fuentes que citó el gobierno eran de China.

Todas las medidas descritas en el documento oficial de estrategia de eliminación de COVID-19 de Nueva Zelanda – «distanciamiento físico» «pruebas generalizadas» «vigilancia» – también fueron adoptadas desde China en base al “éxito” informado del cierre de Wuhan por parte del PCCh.

Días después de su Documento del Pánico, el gobierno alemán publicó un «catálogo de medidas» de «expertos» en la «Universidad de Nottingham Ningbo China», recomendando cierres, pruebas y centros de cuarentena, y lo que pronto sería un eslogan propagandístico mundial de COVID: «Juntos separados».

Capítulo VI.- Todo es falso

En marzo de 2020, siguiendo a la OMS, laboratorios de todo el mundo comenzaron las pruebas de PCR masivas para COVID, otra desviación de la guía anterior. Kölbl y Mayer, los sinófilos detrás del Documento del Pánico de Alemania, también comenzaron a ensalzar las pruebas de PCR en «Aprendiendo de Wuhan».

La guía de pruebas de la OMS contenía solo tres estudios que discutían los umbrales del ciclo de PCR. Todos eran de China y todos usaban umbrales de ciclo de 37 a 40, un estándar adoptado en los EE.UU. y muchos otros países, según el cual el 90% de las pruebas positivas eran falsas, según el NYT.

El Dr. Anthony Fauci estuvo de acuerdo en que un Ct de 35 o más no es realmente positivo. Según las directrices emitidas por la OMS, que citan tres estudios de China, los laboratorios de los EE.UU. y muchos otros países han estado utilizando umbrales de ciclo para las pruebas de PCR que aumentan diez veces el recuento de casos de COVID.

La tecnología de PCR fue inventada en 1983 por el bioquímico estadounidense Kary Mullis para permitir a los científicos estudiar en detalle muestras diminutas de ADN. Por ello, ganó el premio Nobel. En un panel que discutió la PCR en 1993, Mullis declaró claramente que la PCR no debería usarse para diagnosticar enfermedades.

En una entrevista de 1996, Mullis eligió palabras para Anthony Fauci, entonces jefe de la respuesta estadounidense al SIDA, especialmente el mal uso de PCR por parte de Fauci. Establezca el Ct lo suficientemente alto y la PCR puede recoger cualquier cantidad de materia viral y producir un sinfín de “casos”: una pandemia permanente.

Si bien gran parte de la influencia del PCCh a favor del bloqueo fue subrepticia, su postura general en apoyo de los bloqueos globales fue explícita. En un video publicado por el portavoz extranjero oficial de China, una niña de 7 años recita un guion sobre cómo obedecer las reglas del encierro.

El director del FBI, Christopher Wray, reveló que el PCCh se había acercado específicamente a los políticos locales para respaldar su respuesta a la pandemia. «Sí, esto está sucediendo tanto a nivel federal como estatal».

La mentira general que el PCCh inculcó en el discurso de la élite fue: «China controló el virus». Por supuesto la idea de que «China controló el virus» es una mentira descarada. Pero al reforzar esa mentira en la alta sociedad, el PCCh se aseguró de que sus datos falsos siguieran siendo primordiales en el discurso científico.

La propaganda en favor de los bloqueos se basó en dos principios clave inherentes a prácticamente todas las comunicaciones oficiales sobre COVID-19. La primera fue que las medidas de China fueron las únicas que demostraron ser «efectivas». La segunda era que el miedo era necesario para garantizar el cumplimiento para que los bloqueos tuvieran éxito.

A través del miedo, la percepción de gran parte de la población se desvincularía de cualquier dato real. Aunque la tasa de fatalidad de la infección (IFR) promedio de COVID para los menores de 40 años está por debajo del 0.01%, los estadounidenses menores de 40 años estiman consistentemente su probabilidad de morir si lo obtienen en alrededor del 10%, una sobreestimación de 1,000 veces.

Del mismo modo, en 2021, el gobierno del Reino Unido revisó su estimación oficial para el IFR de COVID por debajo del 0.1%. Pero en las encuestas, los ciudadanos estimaron en promedio que su probabilidad de morir si contraían el virus era del 38%, cientos de veces más de lo que realmente era.

El PCCh fue instigado en prácticamente todas las etapas de su fraude en favor de los encierros por un aparato mediático global que siguió fielmente sus líneas, alineándose casi a la perfección con los objetivos del PCCh. Los artículos del 10 de marzo de 2020 ilustran cómo los medios de comunicación de élite adoptaron la narrativa de China al unísono.

El efecto de bola de nieve de esta mentira (China controló el virus) pronto se hizo evidente en los propios escritos de los periodistas. En unos meses, se habían transformado en comunistas que echaban espuma por la boca, llenos de antiliberalismo mientras imploraban al mundo que emulara a China.

Seguramente millones de personas sospechaban que los encierros eran un fraude, pero entre aquellos que creían en la narrativa de COVID-19 de China, o pretendían hacerlo, todos los métodos autoritarios que supuestamente contribuyeron al “éxito” de China estaban sobre la mesa: censura, cancelación y  despido de los disidentes.

Los medios pronto desarrollaron su propio conjunto de normas periodísticas retorcidas. Al canalizar la infame defensa de Stalin por Walter Duranty, «No se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos», todos los daños inimaginables de los encierros se atribuyeron, absurdamente, a «interrupciones pandémicas».

Políticos, científicos, periodistas y profesionales comunes de todos los tipos se sintieron cómodos repitiendo grandes y mortales mentiras sobre la respuesta del mundo al COVID-19. La Unión Soviética había intentado vencer a Occidente; Xi Jinping simplemente lo había comprado.

Capítulo VII.- El mundo según Xi

La operación de cierre orquestada por el PCCh parece haber tenido sus orígenes filosóficos en el libro “Guerra sin restricciones”, obra magna de los estrategas modernos más influyentes de China. En Guerra sin restricciones, los autores reinventan la guerra para el siglo XXI.

En Guerra sin restricciones, los autores prevén un giro desde la maquinaria pesada hacia los ataques a la mente. «Algunas personas se despertarán por la mañana para descubrir con sorpresa que bastantes cosas amables han comenzado a tener características ofensivas y letales».

En octubre de 2019, dos meses antes de que se revelara el virus SARS-CoV-2 en Wuhan, la Fundación Gates, WEF, Bloomberg y J Hopkins organizaron el Evento 201, una simulación de pandemia. Cada organización tenía estrechos vínculos con China y cada una desempeñó un papel importante en la respuesta mundial al COVID-19.

Es poco probable que muchos participantes en el Evento 201 se dieran cuenta de que un coronavirus se estaba extendiendo por Asia en ese momento. Pero el PCCh bien pudo haber manipulado sus datos de COVID para desencadenar las respuestas apocalípticas planeadas por las organizaciones amigas de China en el Evento 201.

Los delegados del evento 201 incluyeron a George Gao, director de los CDC de China, quien supervisó el artículo original sobre los síntomas del COVID-19. Los participantes discutieron el control de la «desinformación» en una pandemia de coronavirus, y Gao incluso planteó el punto de contrarrestar los rumores de que el virus fue creado por el hombre.

El hilo de twitter del autor Michael P. Senger, finaliza diciendo que cada participante en el Evento 201 incluso recibió un peluche de coronavirus del Evento 201 único en su tipo (fabricado en China).

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La desaceleración de la economía nacional

Los indicadores dados a conocer en la semana que recién concluye confirman que el ritmo de recuperación económica mundial se está desacelerando. Veamos los casos de las dos mayores economías del planeta: En Estados Unidos se informó que en el tercer trimestre de este año el Producto Interno Bruto (PIB) creció apenas 2.0% con respecto al trimestre inmediato anterior. Este dato contrasta con los incrementos observados de 6.7% y 4.5% observados en el segundo y primer trimestres de este año, respectivamente.  Por su parte, la segunda mayor economía del mundo, la de China, creció sólo 4.9% en el comparativo del tercer trimestre de 2021 respecto del mismo trimestre de 2020, tasa inferior al 7.9% observado en el segundo trimestre y del 12.7% del primero.

Buena parte de la desaceleración de la economía mundial se debe a que en la medida en que los países de todo el mundo eliminan las restricciones a la actividad económica ocasionadas por el Covid, los suministros de muchas materias primas no pueden satisfacer la demanda. La escasez global de semiconductores, por ejemplo, ha afectado mucho la fabricación de automóviles de EE.UU., lo que a su vez se tradujo en una caída de -26.2% en el consumo de bienes duraderos en dicha nación. Desde luego que los problemas logísticos con los puertos saturados de contenedores, la aparición de la variable delta del Covid en pleno verano, así como los incrementos en los precios de los insumos y energía han causado mella en el desempeño económico mundial.

México no es la excepción a este fenómeno de desaceleración y muestra de ello es que el INEGI dio a conocer la Estimación Oportuna del PIB y con cifras desestacionalizadas, en el comparativo del segundo al tercer trimestre de 2021, el PIB total disminuyó -0.2%. Esta contracción es producto de que las actividades terciarias (comercio y servicios) disminuyeron -0.6%, mientras que las primarias (agricultura y ganadería) y las secundarias (industria) crecieron 0.7% en ambos casos.

Esto viene a confirmar lo que diversos analistas habíamos anticipado en el sentido de que entre julio y septiembre el proceso de recuperación se detuvo. Para el caso concreto de México, en esta entrega analizamos algunas de las causas que influyeron en el mal desempeño económico durante el tercer trimestre del año.

1. Variante Delta del Covid. La aparición de esta variante provocó que sectores como el comercio y turismo dejaran de crecer, además de que mermó la confianza de los consumidores. Con cifras originales, vemos que los ingresos de los establecimientos comerciales al menudeo crecieron apenas 0.72% entre junio y julio de este año, y cayeron -0.36% entre julio y agosto. Por su parte, la confianza de los consumidores también se vio afectada, ya que el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) no creció entre junio y julio, cayo -4.1% entre julio y agosto, y creció apenas 1.9% entre agosto y septiembre. Sabemos que si los consumidores no se sienten optimistas guardan la cartera, por lo que la caída en la confianza de los consumidores resultó muy importante.

2. Desaceleración económica de Estados Unidos. Desde luego que la desaceleración económica de Estados Unidos nos afectó porque el ritmo de crecimiento de las exportaciones mexicanas se contrajo.  Entre junio y julio el valor de las exportaciones totales de México cayó -4.2%, entre julio y agosto disminuyó otro -1.4% y entre agosto y septiembre creció 3.4%. La desaceleración de las exportaciones desde luego que afecta directamente el desempeño del sector manufacturero. Al analizar el Índice de Volumen Físico de la Actividad Industrial (IVFAI) vemos que con respecto al mes inmediato anterior, las manufacturas cayeron -1.31% en mayo, se contrajeron -0.17% en junio, aumentaron apenas 1.56% en julio y crecieron sólo 0.21% en agosto.

3. Problemas en las cadenas globales de suministros y escasez de insumos. Se ha comentado ampliamente que a nivel mundial las interrupciones de la cadena de suministro se han convertido en un desafío importante para la economía global desde el inicio de la pandemia. Los cierres de fábricas en China a principios de 2020, los cierres de actividad económica en varios países, la escasez de mano de obra, la fuerte demanda de bienes comerciables, las interrupciones en las redes logísticas y las limitaciones de capacidad han dado lugar a grandes aumentos en los costos de flete y tiempos de entrega. Esto sin duda causó mella en el PIB mexicano también.

4. Alzas de precios de insumos para la producción. Derivado del punto anterior, los precios de los insumos se han aumentado, lo que a su vez ocasiona una disminución de la oferta y por lo tanto una desaceleración económica. De igual manera, los mayores costos de producción ocasionan dos cosas: a. Que los precios de los bienes y servicios se incrementen (la inflación fue de 6.12% anualizado en la primera quincena de octubre), lo que ha ocasionado que el Banco de México apriete la política monetaria hasta llevar su tasa de interés objetivo a 4.75% y con la perspectiva de que cierre 2021 en 5.25%; y b. Que las utilidades de las empresas disminuyan, complicando así las posibilidades de invertir y crecer.

5. Animadversión del gobierno federal en contra del sector privado. Varios analistas hablan de que la actual relación entre el sector privado y el gobierno federal era algo que no se veía desde el sexenio del presidente Luis Echevarría Álvarez. Las expresiones de desdén hacía el sector privado por parte del presidente desaniman el clima de negocios y afectan la inversión productiva. En su comparativo con el mes inmediato anterior, la Inversión Fija Bruta total registró una caída de -6.2% en abril, creció 5.5% en mayo, cayó -2.1% en junio y subió 2.3% en julio. Desafortunadamente no hay datos más actuales de esta variable al momento de escribir estas líneas, pero es evidente que el gobierno federal hace poco por alentar la inversión productiva por parte del sector privado.

Desde luego que hay otros factores importantes que han afectado a la actividad económica en el tercer trimestre de este año. Es muy importante mencionar que la caída del PIB en el periodo del segundo al tercer trimestre de este año de ninguna manera debe ser interpretada en este momento como que nos aproximamos a una crisis económica, ya que si realizamos una  comparación anual del tercer trimestre de 2020 al mismo trimestre de 2021, utilizando cifras originales, tenemos que el PIB total registró un avance de 4.6%, producto de que las actividades primarias crecieron 0.7%, las secundarias avanzaron 5.3%, mientras que las terciarias crecieron 4.1%.

Con los datos del tercer trimestre de 2021, ya tenemos que el balance de los primeros nueve meses del año es favorable ya que el PIB total muestra un crecimiento anualizado de 6.1%, producto de que las actividades primarias crecieron 3.4%, las secundarias 8.7% y las terciarias 5.2%. Con estas cifras confirmamos que todavía nos hace falta mucho camino por andar para regresar a los niveles de PIB que teníamos en 2019. Las cifras nos permiten estimar que en el comparativo de los primeros nueve meses de 2021 respecto de los mismos meses de 2019 el PIB total está 4.1% por debajo, el PIB de las actividades primarias se encuentra 2.02% arriba, el de las actividades secundarias 4.47% por debajo, mientras que el de las terciarias se encuentra 3.91% por debajo.

A manera de conclusión podemos señalar que al momento de escribir estas líneas, la economía nacional sigue en un proceso de recuperación, aunque tuvo un tercer trimestre complicado por las razones antes expuestas. En estos momentos ningún analista serio está anticipando una crisis para el cierre de este año ni en el que sigue. Sin embargo, si hay cosas que preocupan como la alta tasa de inflación y el impacto que esto tendrá en la política monetaria. Todo indica que México seguirá creciendo porque estamos en el proceso de rebote tras la caída de 2020, pero las malas decisiones de política económica por parte del gobierno federal harán que el crecimiento sea cada vez más bajo y que sigamos perdiendo competitividad en comparación de otras naciones. O sea, crisis no hay, pero problemas si, y son muchos.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP* 

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

¿La estanflación está a la vuelta de la esquina?

El miércoles 13 de este mes, el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos, informó que la inflación general repuntó, con un aumento del índice de precios al consumidor de 5.4% entre septiembre de 2020 y el mismo mes de 2021, lo que implicó un ligero incremento respecto a la inflación anualizada del mes inmediato anterior. En el caso de México, la semana anterior, el INEGI había informado que la inflación general en México fue de 6.0%, la tasa más elevada desde abril de 2021. Estos son solo dos ejemplos de cómo las presiones inflacionarias están aumentando a nivel mundial y las causas son muchas y diversas, tal y como lo expliqué en mi entrega de la semana pasada. Aquí el punto es que las presiones inflacionarias provocan que diversos países comiencen a endurecer su política monetaria (elevando tasas de interés); y en los que no ha habido apretón de política monetaria, los bancos centrales analizan cómo eliminar paulatinamente los estímulos y transitar a una normalización de la política monetaria con tasas de interés neutrales de aproximadamente 2.0% (caso de EE.UU.).

Las presiones inflacionarias y su impacto en la política monetaria, es algo que preocupa en un contexto de incipiente recuperación económica, misma que en diversos países ha estado financiada en gigantescos estímulos gubernamentales y contratación de deuda. En este contexto es que el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de publicar su más reciente reporte, en el cual emitió una alerta mundial recortando sus expectativas de crecimiento del PIB global y a nivel país, advirtiendo sobre una «divergencia peligrosa» en el desempeño económico entre regiones y naciones.

El FMI advirtió que las amenazas al crecimiento habían aumentado recientemente, señalando la variante delta del covid, las disrupciones crónicas en las cadenas de suministro, la creciente inflación reflejada en aumento de los precios de alimentos, energía y combustibles. Como resultado, el FMI recortó su pronóstico de crecimiento global y ahora espera que el PIB mundial aumente un 5.9% este año, lo que implica un 0.1% menos de lo que anticipó en julio de este año. El dato sigue siendo sólido e implica un rebote importante después de la contracción global del 3.1% de 2020. El pronóstico de crecimiento para 2022 se mantuvo sin cambios en 4.9%.

El FMI reconoce que a nivel global, las actividades económicas intensivas en mano de obra y las que implican intenso contacto humano, son las que se han visto más afectadas por la pandemia. También advirtió que detrás de su modesta revisión general se esconden grandes ajustes a la baja en la expectativa de crecimiento económico de algunos países. Dijo que en general las perspectivas para el grupo de países en desarrollo de bajos ingresos se han ensombrecido considerablemente debido al empeoramiento de la dinámica de la pandemia. La disminución de la expectativa de crecimiento agregado también refleja perspectivas más difíciles a corto plazo para el grupo de países considerados como economías avanzadas, en parte debido a las interrupciones en las cadenas de suministro. Para compensar parcialmente estos ajustes, las proyecciones para algunos países exportadores de productos primarios se actualizaron hacía arriba debido al aumento de los precios de los productos básicos.

Buena parte de la disparidad en el desempeño de las naciones se basa en diferencias en el acceso a las vacunas y la implementación de políticas públicas de apoyo a la actividad económica. Alrededor del 60% de las personas están vacunadas contra Covid-19 en los países ricos, pero menos del 5% lo están en las naciones de bajos ingresos. Las economías emergentes también están retirando más rápidamente los apoyos gubernamentales y se enfrentan a mayores costos por el encarecimiento de los alimentos.

Entre las economías más grandes del mundo, el FMI recortó su pronóstico para 2021. Concretamente, para los EE.UU., ajustó su pronóstico de crecimiento en un punto porcentual completo a 6.0%, principalmente debido a problemas de la oferta, pero aumentó su estimación para 2022 de 4.9% a  5.2%.

El FMI también pronosticó que China crecerá a una tasa del 8.0% este año y disminuirá a 5.6% en el 2022, lo que implica 0.1 puntos menos en comparación del pronóstico de julio de este año (podríamos esperar que ambos pronósticos se revisen drásticamente a la baja, ya que el grupo financiero Citi advirtió que China está entrando ahora en un período de estanflación aguda, aunque será breve).

Para el caso de México, que suele sufrir a un grado exacerbado los problemas de Estados Unidos, el FMI pronostica que su PIB se expandirá 6.2% este año y un 4% en el 2022. Esto implica un ajuste a la bajade 0.1 puntos en la perspectiva de crecimiento que se tenía el pasado mes de julio.

En contraste con lo anterior, el FMI elevó su proyección para la zona del euro al 5.0% para este año desde el 4.6% que estimaba en julio, y mantuvo su estimación para 2022 en el 4.3%. Las previsiones para Japón, el Reino Unido, Alemania y Canadá se redujeron para este año, pero se elevaron para 2022. Se preveía que los países de bajos ingresos avanzaran solo un 3% este año, una reducción de 0.9 puntos respecto de lo que se esperaba en julio.

Estanflación en puerta

La estanflación se define como una situación económica en la que un país que sufre de estancamiento económico a la vez que persiste el alza de los precios y el aumento del desempleo. Con esto en mente es que tal vez lo más delicado del reporte del FMI es que no obstante que se recortan las perspectivas de crecimiento de muchos países, también se advierte que la economía mundial está entrando en una fase de riesgo inflacionario. Es por ello que le pide a los bancos centrales que estén «muy, muy atentos» y tomen medidas tempranas para endurecer la política monetaria y suban tasas de interés en caso de que las presiones sobre los precios sean persistentes. El informe deja en claro que “los bancos centrales…deben estar preparados para actuar con rapidez si la recuperación se fortalece más rápido de lo esperado (problemas de exceso de demanda) o si los riesgos de aumento de las expectativas de inflación se vuelven tangibles”.

En este sentido, el reporte del FMI no está solo. En una nota del Wall Street Journal publicada el 13 de octubre se menciona que las perspectivas de la economía mundial se oscurecieron con la publicación de una serie de indicadores de Europa y Asia que sugieren que el crecimiento flaqueó en el tercer trimestre, obstaculizado por los problemas de las cadenas de suministro en todo el mundo, una fuerte aceleración de la inflación y el impacto de la variante delta del covid.

Desde Suecia y el Reino Unido hasta Alemania y Japón, los puertos están congestionados y los cuellos de botella en el comercio internacional de materias primas y componentes han impactado negativamente a las fábricas, lo que ha provocado que algunas de éstas detengan la producción y que los ejecutivos adviertan a los clientes que tendrán que esperar por los productos que se necesitan con urgencia.

El FMI advierte que derivado del aumento de la inflación en varios países, los riesgos para las perspectivas económicas han aumentado, lo que ha vuelto más complejo el análisis costo-beneficio de una política cobre otra. ¿Se debe privilegiar la estabilidad de precios y menores tasas de interés en un contexto de débil demanda agregada y frágil recuperación económica?  El FMI recomienda mitigar las presiones inflacionarias antes de permitir que se arraiguen las mentalidades inflacionistas en los agentes económicos. “Una espiral de dudas podría frenar la inversión privada y conducir precisamente a una recuperación más lenta del empleo que los bancos centrales buscan evitar cuando retrasan el endurecimiento de las políticas”, advirtió el FMI. En otras palabras, los bancos centrales no deben hacer nada si la inflación es transitoria, pero deben intervenir rápidamente si no lo es. Si tan solo los bancos centrales supieran cuál es cuál.

Por su parte, se debe destacar que existe una peligrosa divergencia en la implementación de políticas económicas entre países. Mientras que México lleva tres apretones de 0.25 puntos porcentuales en la tasa de interés objetivo del Banco de México, el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) sigue analizando la pertinencia de disminuir o eliminar su programa de compra de bonos en algún momento de principios de 2022 (hablar de subir tasas de interés es casi impensable). Para ilustrar las diferencias monetarias, tenemos que en la primera semana de octubre de 2021 estas eran las tasas de interés nominales de los bancos centrales de algunos países: Suiza (-0.75%), Dinamarca (-0.60%), Eurozona (-0.50%), Japón (-0.10%), Reino Unido (0.10%), Estados Unidos (0.13%), Canadá (0.25%), Corea del Sur (0.75%), Chile (1.50%), Colombia (2.00%), China (3.85%), India (4.00%), México (4.75%), Brasil (6.25%), Rusia (6.75%), Turquía (19.6%) y Argentina (51.4%).

El pronóstico central del FMI es que la inflación aumentará drásticamente hacia fines de este año, pero que se moderará a mediados de 2022 y luego volverá a niveles previos a la pandemia, similar a la narrativa actual de la mayoría de los bancos centrales. Sin embargo, la realidad y las perspectivas de los consumidores están mostrando ser más persistentes. Es evidente que los riesgos de inflación están sesgados al alza, mientras que los del crecimiento están inclinados a la baja, mientras que la receta del FMI es que los bancos centrales actúen subiendo tasas si los precios muestran signos de durabilidad.

La conclusión de todo esto es que el mundo seguirá transitando en una fase de inflación que se irá extendiendo a lo largo y ancho del planeta. La gran incógnita es si estas presiones serán de corta o larga duración, pero en el inter veremos un apretón monetario. En México ya estamos acostumbrados a las altas tasas de interés, el riesgo es lo que sucederá con el tipo de cambio peso-dólar cuando se acabe el exceso de liquidez mundial y Estados Unidos tenga tasas de interés en torno a un 1 o 2%. El impacto en la paridad peso-dólar puede afectar la tasa de inflación y ello puede generar mayores alzas en la tasa de interés en México, las cuales podrían llegar a niveles de un 6.0% el año que viene. En este escenario, podríamos esperar mayores costos financieros para el gobierno federal y empresas, menos inversión y menor crecimiento económico.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandroparaleonogomezt