La economía del mercado de arte, un mercado como ningún otro

Los temas del problema inflacionario y de la desaceleración de la actividad económica, tanto a México como en el resto del mundo, son una constante en la prensa y en las columnas editoriales. Los pronósticos de lo que van a aumentar las tasas de interés y su impacto en la economía real, son materia de múltiples análisis y sin duda son temas importantes que se deben abordar.

Sin embargo, en esta ocasión quiero tratar un tema que resulta por demás interesante y tiene importantes implicaciones en materia económica, aunque para algunos pudiera resultar frívolo, y es el de la  economía del arte y más concretamente, la razón por la que ciertas obras pictóricas alcanzan valores estratosféricos. Decidí escribir sobre este tema después de que el pasado 9 de mayo, una imagen de Marilyn Monroe del artista pop Andy Warhol, batió todos los récords para una obra subastada realizada en el siglo XX por un estadounidense. Es una litografía que se vendió por 195 millones de dólares después de honorarios, en una puja que duró menos de cuatro minutos, y que con todo y su elevado precio, no logró el importe esperado.  

Es cierto que para muchos la pintura, escultura, diseño de moda, música o hasta el cine son frívolos, pero todo lo que consumimos que pareciera banal, nos impacta a todos económica o culturalmente. Hablar de estos temas en una columna dedicada a temas económicos, podría parecer una pérdida de tiempo ya que el arte es un tópico que no es del interés de muchos, con independencia de su poder adquisitivo. Esto pudiera deberse a que para diversas personas el arte parece algo lejano porque hay una falsa creencia de que comprarlo no está al alcance de todos. Por que al igual que en el mundo de la moda, en dónde muchos piensan que ésta sólo consiste en tener ropa cara de una casa de modas reconocida (Louis Vuitton, Hermes, Gucci, etc.), en el mundo de la pictórico se piensa que comprar “arte” consiste en adquirir un Picasso o un Van Gogh, cuando el arte puedes comprarlo en una modesta galería local en donde venden todo tipo de obras o fotografías con precios accesibles. Por lo que idealmente, este tema debería ser del interés de amplios sectores sociales. 

Regresando al tema. La obra de Andy Warhol de Marilyn Monroe, que recién se vendió en 195 millones de dólares, es una serigrafía de 1964 titulada “Shot Sage Blue Marilyn”, y fue creada dos años después de la muerte de la estrella. La obra fue vendida en la subasta inaugural de la temporada por parte de Christie’s en Nueva York. El precio alcanzado, de 170 millones de dólares más los honorarios, lo que da un precio final de 195 millones de dólares, rompió el anterior record, que lo  ostentaba una pintura de calavera de 1982 de Jean-Michel Basquiat, amigo, colaborador y rival de Warhol, que se vendió por 110.5 millones de dólares en 2017.

La pintura de 1964, Shot Sage Blue Marilyn de Andy Warhol is cargada en la galería de Christie’s en Nueva York (AP Photo/Ted Shaffrey)

Si le parece que los 195 millones de dólares pagados por la obra de Warhol es demasiado, pues quizás se sorprenda al conocer que dicho precio se quedó corto de las expectativas que se tenían de un precio de 200 millones de dólares. Dicho sea de paso, la “desilusión” causada por no haber llegado al precio objetivo, tras la enorme expectativa que se tenía por ser la primera gran subasta de arte post pandemia covid-19, ocasionó que unos días después la casa de subastas retirará dos obras de Jean-Michel Basquiat, tituladas “See Plate 3” y “Portrait of the Artist as a Young Derelict”.

Christie’s dijo a los medios después de la subasta, que la razón por la que esas dos obras no salieron a la venta fue porque ellos y el vendedor creían que “el mercado no estaba listo”; es decir, se preveía que no alcanzarían sus precios meta de 30 millones de dólares y de entre 4 y 6 millones de dólares, respectivamente.

Me parece que es interesante analizar las fuerzas que pueden hacer que una obra de arte, por más especial que sea, llegue a tener valores tan elevados. No debemos olvidar que la obra Salvador Mundi, atribuida a Leonardo da Vinci, fue adquirida en 2017 en una subasta de Christie´s por parte de Mohamed Ben Salmane, príncipe heredero de Arabia Saudita, que pagó por el cuadro 450 millones de dólares, lo que la convierte en la pintura más cara de todos los tiempos. Con estos precios no debería sorprendernos que de acuerdo con el reporte “The Art Market 2022”, por parte de Art Basel y UBS, las ventas globales de arte y antigüedades sumaron unos 65.1 miles de millones de dólares (mmdd) en 2021, lo que implica un crecimiento de 29% respecto a la cifra de 2020 y cantidad superior a los 64.23 mmdd de 2019. Hay opiniones de que el mercado de obras pictóricas está muy inflado por el exceso de liquidez a nivel global (desde 2009), sobre todo en los Estados Unidos, pero ese es un punto a discutir en otra entrega.

Son cifras muy elevadas y resulta obvio que los 450 millones de dólares pagados por Salvador Mundi de da Vinci o los 195 millones que costó la Marilyn de Warhol, son suficiente dinero para realizar casi toda clase de inversiones. Es dinero que alcanzaría para comprar un porcentaje considerable de las acciones de alguna de las principales corporaciones del mundo (el 1% de la General Motors, por ejemplo), construir edificios de apartamentos u oficinas, así como arrancar una infinidad de diferentes tipos de negocios o fábricas. Y lo que es mejor es que todas estas inversiones generarían ingresos, permitiéndole al inversionista un retiro cómodo. Una pintura, por el otro lado, con independencia de lo que diga cualquier corredor de arte, es sólo eso: una pintura.

Y aunque se va maravillosa en tu sala u oficina, una pintura nunca generará un flujo de efectivo. La única manera de ganar dinero con una pintura es si hay alguien que esté dispuesto a pagar por ella más de lo que tú pagaste. En esencia, para algunos es la Teoría del Tonto más Grande, el ideal de que algún tonto (o comprador) eventualmente llegue a comprarte tu pieza de arte, con la esperanza de que eventualmente se la podrá revender a otro comprador a un precio aún más alto.

Se puede argumentar que esto no es invertir, sino especular, ya que cualquier incremento en el valor de la pieza se deriva enteramente de la apreciación de quien pretenda comprar la pieza. Y en el caso de Salvador Mundi o la Marilyn, pues sólo hay unos cuantos individuos en el mundo con la capacidad de comprar dichas pinturas.

Mohamed Ben Salmane y Salvador Mundi de da Vinci

¿Entonces cómo es que estos activos poco líquidos, reservados para la élite, han sido capaces de alcanzar estos valores estratosféricos? ¿Qué es lo que mueve el mercado? ¿Por qué hay gente que puede tener inactivos millones de dólares en una pintura cuando hay otras muchas formas de generar efectivo? Las respuestas a estas preguntas pueden ser obtenidas del análisis económico, concretamente de la Economía del Arte.

De acuerdo con Bruno Frey, la “economía” y el “arte”, pueden ser combinados de dos maneras diferentes:

  1. Como el análisis de los aspectos económicos o materiales de las actividades artísticas, y en el extremo como las transacciones monetarias en el arte;
  2. La aplicación del método económico, o más bien, de la elección racional al arte.

En esta entrega analizo el tema desde la segunda óptica aplicado exclusivamente al arte pictórico. No abordo el asunto de la derrama económica generada por la actividad artística, ni los millones de empleos que ésta genera a nivel mundial. Sin embargo, no está demás mencionar que las cifras del reporte “The Art Market 2021” señalan que se estima que en 2020 había aproximadamente 305,250 negocios operando a nivel mundial en el mercado de arte y antigüedades, mismos que daban empleo a 2.9 millones de personas. Además, se estima que más de 2.6 millones de personas trabajan en el sector de galerías y comercio de obras, en unos 291 mil negocios a nivel mundial.

Volviendo al tema, quiero reiterar que el mercado de obras de arte no está reservado para los súper ricos. Como ya lo mencioné, el mercado de arte tiene una amplia gama de productos, desde impresiones que puedes comprar en línea creadas por artistas independientes hasta obras de alta gama que puedes adquirir en tu galería local. Pero como todo en el universo, el precio de una pintura (independientemente de su origen) es una función de las fuerzas de la oferta y la demanda. Aunque no podemos dejar de lado que en el lado inferior del espectro, el arte proporciona un agradable toque de color a una casa u oficina, por lo que la gente se siente feliz de comprarlo y exhibirlo, y esto agrega elementos muy interesantes al análisis económico.

Bruno Frey menciona que el concepto de arte, tal como lo entienden los economistas, parte de las preferencias o valores del individuo. Esto distingue fundamentalmente el concepto económico del arte de otras definiciones de arte que se derivan de principios bastante diferentes; por ejemplo, de una noción de belleza estética basada en fundamentos filosóficos más profundos. También difiere mucho del concepto de arte definido por los expertos en arte (historiadores del arte, gente de museos, críticos de arte y periodistas, galeristas y los propios artistas) que tienen un conocimiento profesional superior de los diversos aspectos de las actividades artísticas y derivan de ello la autoridad para juzgar qué es el arte.

El enfoque económico del arte se centra en el hecho de que existe escasez con respecto a los recursos (capital y trabajo, recursos naturales y medio ambiente), el tiempo y el potencial tanto físico como psíquico de las personas.

Con esto en mente, pues en principio, mientras que la gente esté dispuesta a pagar para cubrir los costos de los materiales y de realización de la obra, así como los costos de la galería que vende el arte (en su caso), pues ya estarían dadas las condiciones para que se den las transacciones de compra-venta. Mucha gente podrá decir que el arte que apenas cubre los costos de elaboración del mismo no es verdadero arte (imagínese una reproducción de La Noche Estrellada de Vincent van Gogh que es vendida en 50 dólares en una tienda departamental, ¿eso es arte?), pero como ya se señaló, en esta entrega la intención no es determinar eso, sino explicar la forma cómo funciona el mercado.

El precio de una obra, explicado desde un punto de vista técnico funciona más o menos así: partimos de que existe una función de demanda del consumidor que depende de la utilidad marginal o satisfacción personal que le genera poseer una obra de arte (satisfacción emocional principalmente). Esto implica que a mayor utilidad marginal percibida de la obra, más estará dispuesta a pagar por ella. ¿A usted que le genera más satisfacción, tener un Picasso original en la sala de su casa o tener un poster de El Beso de Gustav Klimt? ¿Por cuál estaría dispuesto a pagar más? Por otra parte, tenemos una función de oferta que depende del costo marginal de producción de dicha obra. Si la satisfacción para el consumidor  es baja porque no es exclusiva (es una obra que puedes encontrar en cualquier tienda departamental y se han impreso miles de ellas), y además tiene un costo marginal de producción bajo porque las producen en serie, pues estamos hablando de una obra que va tendrá un precio reducido. Pero si estamos hablando de una obra única que da estatus y además es bella, pues no es difícil imaginar que la curva de demanda estaría muy por arriba (hay una elevada utilidad marginal por parte del consumidor), y si a esto le sumamos que es una obra única (tiene una curva de oferta vertical o perfectamente inelástica), esto ocasionará que la obra tenga un precio muy elevado.

En términos más simples, lo que la teoría económica nos dice es que conforme una pieza es más rara o única, la función de oferta ya no depende sólo del costo de realizar la obra, sino de cuantos ejemplares de la misma hay disponibles físicamente. Si asumimos que un Picasso es inherentemente más placentero a la vista que una impresión de un poster de $100 dólares comprada en una tienda departamental, entonces la gente preferirá el Picasso. Pero dado que sólo hay unos cuantos cientos de cuadros de Picasso, entonces estas piezas serán asignadas a las personas que más las valoran y que tienen mayor capacidad económica de comprarlas. El tema de escasez se vuelve aún más relevante cuando consideramos que esas personas sólo las podrán comprar de gente que ya las posee. Estos son los cimientos de un artículo de colección.

Los artículos de colección son una gran anormalidad económica en lo que respecta a las funciones normales de oferta y demanda. Un artículo de colección normalmente se define como cualquier artículo que ya no se puede producir, tiene una oferta relativamente limitada y es tentador el poseerla debido a que provee cierto beneficio material. Las pinturas de artistas reconocidos encajan con esta descripción, al igual que las figuras de Star Wars como las que se muestran en la siguiente imagen:

Coleccionables de Star Wars (figuras originales de la película The Empire Strikes Back)

La incapacidad de producir nuevas piezas y la cantidad limitada en la oferta son algunas de las razones por las que la gente bromea de que la obra de un artista es más valiosa después de que muere. Ya no hay más producción de Picassos, Warhols, Basquiats, por lo que si quieres uno debes buscar alguno de los que que aun existen y que ya está en manos de algún museo o coleccionista.

Aunado a lo anterior, es verdad que nosotros valoramos más algo que poseemos respecto a algo que no tenemos; es decir, le agregamos valor sentimental a nuestras posesiones. Este hecho también provoca que los precios de una obra tengan una tendencia a subir, dado que exigiremos un precio más alto para compensarnos por deshacernos de algo que estuvo exhibido en la pared de la sala durante cierto tiempo. Y pues precisamente porque la gente observa una tendencia ascendente en los precios de las obras, es que ven la compra de ciertas pinturas u obras de arte como una potencial inversión. Evidentemente estamos lidiando con una burbuja de precio de activos. Para ilustrar esto, tenemos el caso de una pintura de Jean-Michel Basquiat de 1982 que no tiene título, de un demonio con cuernos, que se vendió el pasado 18 de mayo de este año, por 85 millones de dólares. Esta pieza originalmente se vendió en 2004 por 4.5 millones de dólares y nuevamente en 2016 por 57.3 millones de dólares.

Es así que en cuanto al equilibrio de la demanda y la oferta, Frey nos menciona que el equilibrio entre demanda y oferta determina en gran medida lo que es un artista desde el punto de vista económico. Si bien todo oferente es libre de llamarse a sí mismo como artista en la sociedad actual, el término artista se define mejor cuando se toma en cuenta la interacción con la demanda. Por ejemplo., si una joven que trabaja como camarera puede querer considerarse a sí misma una cantante de ópera (incluso sin la educación adecuada), tiene poco sentido contarla entre los artistas si la demanda de sus servicios es tan baja que trabaja cero horas como cantante de ópera porque nadie la contrata.  

En algunos países, a saber, aquellos influidos por el romanticismo alemán, se rechaza tal punto de vista y existe una fuerte tradición que sugiere que un «verdadero artista» debe ser pobre. En contra de lo que se ha argumentado, esta tradición propone una relación negativa entre la calidad del arte y su comerciabilidad. Sin embargo, esta visión es puramente idealista y tiene poco que ver con la realidad. La evidencia empírica muestra que:

1. Ciertamente, no todos los artistas son pobres (van Gogh y Gauguin son excepciones y ciertamente no son la regla);

2. Los artistas de altos ingresos no son necesariamente de «mala» calidad (definidos según las evaluaciones de los historiadores del arte)

3. Muchos artistas de mayor “calidad” han recibido ingresos muy altos.

Hasta ahora parece que ha quedado claro por qué los precios de las pinturas suben, pero lo que nos falta por responder es lo que motiva a las personas a pagar tan altas sumas de dinero por una obra.

Históricamente las obras de arte han sido una buena inversión (ahí está el ejemplo del diablo de Basquiat), pero los inversionistas potenciales deben estar conscientes de que el valor actual de una obra depende de lo que la gente piense que valdrá en el futuro, en lugar de estar basado en beneficios tangibles tales como flujos de efectivo o capacidad productiva esperada. También debe reconocerse que mucho de este tipo de especulación va más allá del arte. Esto puede verse en muchos de los mercados de alta gama, tales como automóviles, relojes, botellas de whiskey y vino. Cualquier cosa con una oferta limitada, con un poco de prestigio es un bien candidato a tener este comportamiento especulativo.

A manera de conclusión podemos señalar que todo indica que este fenómeno de excesivo encarecimiento de las obras de arte de los grandes artistas es algo que seguiremos viendo en los próximos años. Para muchos es una gran oportunidad de obtener enormes ganancias, si se elige la pieza adecuada, aunque desde un punto de vista económico pudiera parecer un desperdicio tener una fuerte suma de recursos “invertidos” o congelados en obras de arte que no genera ningún beneficio económico en cuanto a flujo de efectivo, producción o empleo. Es el gusto de cada quien, y si la gente tiene la capacidad económica para comprarse una pieza de arte, y con eso alegrar su casa u oficina, pues también es una magnífica elección, es correcto y se debe disfrutar. Si bien no abordo el tema de las políticas públicas y el arte, a mi me gustaría ver más acciones por parte de los tres órdenes de gobierno que incentiven la actividad artística en todas sus expresiones.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Crisis en los mercados financieros: comienza a estallar «la burbuja de todo»

Los ajustes en la política monetaria de los Estados Unidos, en la forma de aumentos en la tasa de fondos federales por parte del Banco de la Reserva Federal (FED), tiene muy nerviosos a los inversionistas. En las últimas semanas hemos visto caer los índices bursátiles, los precios de los bonos, el precio de ciertos commodities, así como el “valor” de las criptomonedas. Los inversionistas observan un punto de inflexión en los mercados financieros a medida que aumentan las tasas de interés como respuesta a una mayor inflación, y están respondiendo con la venta de activos de mayor riesgo.

Después de alcanzar máximos históricos a principios de enero de este año, el mercado de valores de Estados Unidos ha perdido casi una quinta parte de su valor, hundiendo los precios de las acciones. El índice Nasdaq (COMP) ya está en una clara tendencia bajista. En lo que va de este año, más de 7 billones de dólares del valor de las acciones del mercado de valores se han evaporado. Por su parte, el índice S&P 500 muestra en la actualidad una disminución de -19.92% respecto de su nivel máximo. Estas caídas se deben a que los inversionistas están preocupados de que las tasas de interés más altas erosionen las ganancias de las empresas, además de que muchos han optado por salirse del mercado cuando los precios siguen siendo altos y aún pueden materializar alguna ganancia. En el caso de México, hemos visto como el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha disminuido -12.42% entre su máximo del 1 de abril de este año y el pasado viernes 13 de mayo. De igual forma, al igual que en Estados Unidos, los precios de los bonos se han desplomado. Todo esto podría parecer ajeno para muchos, pero no lo es cuando ves las minusvalías en los saldos de las afores o de tu fondo de inversión.

En cuanto a los precios de los commodities, el precio del oro se encuentra ahora en el mismo nivel de hace un año, pero el cobre ha caído -13%, la plata -23% y la madera -46%.  En el caso concreto de los ciber activos, los cambios en los portafolios de los inversionistas que han movido sus posiciones a activos de menor riesgo, han reducido a la mitad el precio de bitcoin y otras criptomonedas, eliminando más de un billón de dólares del valor del dinero digital desde noviembre de 2021. Es verdad que los cambios bruscos son bastante comunes con las criptomonedas, pero incluso los inversionistas más experimentados se quedaron atónitos cuando Bitcoin cayó un 29 % durante una racha de siete días de pérdidas que recién acaba de terminar, cuando una “moneda estable” llamada USDTerra (solía cotizar permanentemente a un dólar por moneda y ahora cuesta 0.16 dólares), que forma parte del mundo de las criptomonedas que promocionaba su estabilidad, colapsó inesperadamente…Me imagino que el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, debe sentirse como un tonto.

Este aparente caos financiero sucede mientras que Rusia continúa su invasión asesina a Ucrania, que ha generado nuevos problemas para las cadenas globales de suministro y ha disparado los precios de alimentos y la energía. China continúa cerrando algunas de sus ciudades más grandes mientras los casos de Covid siguen en aumento. Y la escasez de mano de obra en diversas regiones del mundo ha hecho subir los salarios y ha obstaculizado el flujo normal de mercancías.

Rusia sigue amenazando a los países europeos cancelando sus envíos de energía, lo que podría llevar a las economías de la Unión Europea a una recesión. La economía de China se ha desacelerado drásticamente ya que mantiene a los trabajadores en casa como parte de su política de cero covid.

¿Qué está pasando? ¿con todo esto, están comenzando a estallar las burbujas de activos?

A lo largo de la historia se han dado episodios de inflación de precios de los activos, a los cuales se les ha llamado “burbujas especulativas”. Desde el clásico ejemplo de los tulipanes en Holanda en los años 30 del siglo XVII hasta los increíblemente altos precios de las viviendas en 2018, todas las burbujas han estallado con consecuencias nefastas para los tenedores de dichos activos. A partir de la pandemia del Covid-19, con los estímulos fiscales y monetarios de las principales economías, el exceso de liquidez en el sistema acrecentó el problema de inflación de activos de tal manera que ahora vivimos en un momento llamado ”la burbuja de todo”.

La “burbuja de todo”, que se formó de 2009 a la fecha, incluye la inflación de los siguientes activos: los precios de metales, deuda pública y privada, precios de las acciones de algunas compañías (Tesla, por ejemplo), commodities, bienes raíces, bonos de deuda extranjeros, fondos de inversión, tecnologías disruptivas, tierra agrícola, precio de las acciones de las ofertas públicas iniciales (IPOs por sus siglas en inglés), divisas, fondos de cobertura, instrumentos financieros derivados (opciones y futuros), nuevas tecnologías, arte y coleccionables, NFTs y criptomonedas. Los precios de muchos de estos activos se han venido ajustando a la baja conforme los bancos centrales, en especial el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), ha apretado su política monetaria con el incremento en sus tasas de interés.

Cabe recordar que en Estados Unidos la FED recién aumentó su tasa a un rango de 0.75% a 1.00%,  ha suspendido la compra de bonos, y por el contrario, está próxima a comenzar a reducir su hoja de balance con la venta de activos.

Entre marzo de 2020 y marzo de 2022, la FED estuvo comprando bonos del Tesoro de EE.UU. y valores respaldados por hipotecas (MBS) de agencias, con el fin de fomentar el buen funcionamiento del mercado y respaldar el flujo de crédito a hogares y empresas al proporcionar condiciones financieras acomodaticias. Esta acción fue en respuesta al shock de Covid-19 y el golpe que le dio a la economía global. La pandemia y los cierres inicialmente causaron una gran volatilidad en los mercados financieros e indujeron incertidumbre en las perspectivas económicas.

Durante la mayor parte de este período, el ritmo mensual de compras fue de $80 mil millones para títulos del Tesoro y $40 mil millones para MBS de agencias. En general, las tenencias de valores por parte de la FED se multiplicaron, pasando de aproximadamente $3.9 billones de dólares a principios de marzo de 2020 a $8.5 billones en mayo de 2022. Como porcentaje del PIB, las tenencias aumentaron del 18% al 35%.

Ahora, con la economía enfrentando un mercado laboral extremadamente ajustado y una alta inflación, el Comité de Mercado Abierto de la FED ha elevado su tasa de interés objetivo un par de veces y, en su reunión de este mes de mayo, anunció que comenzará a reducir el tamaño del balance de la Reserva Federal a partir de junio.

La gran pregunta es si con la escasez de liquidez que se avecina, los mercados se dirigen a un apocalipsis y las burbujas de precios de activos irán a reventar con una mucho mayor destrucción de riqueza. En este contexto, quiero referirme a un artículo de Lance Roberts, publicado en RealInvestmentAdvice.com, y titulado “¿Se avecina la mayor caída de la historia? Kiyosaki así lo dice...”

El autor comienza señalando que Robert Kiyosaki (empresario, inversor, escritor, conferencista y orador motivacional estadounidense) recientemente escribió un twit en el que menciona que “El mejor momento para prepararse para un choque es antes del choque. Se acerca la mayor caída (crash) de la historia mundial. La buena noticia es que el mejor momento para hacerse rico es durante una caída. La mala noticia es que la próxima caída será de larga duración”.

¿Kyosaki está siendo exagerado o los inversionistas deberían prepararse para lo peor? El autor hace un análisis de varias gráficas y coincide con la visión de Kiyosaki, mencionado que estará en lo correcto…eventualmente.

Se acerca la mayor caída de la historia

Lance Roberts reitera que Kiyosaki tiene razón y si, se avecina el mayor desplome de la historia mundial, y se deberá a la fuerza financiera más poderosa de los mercados financieros: las reversiones maliciosas. Si analizamos una gráfica del índice bursátil estadounidense S&P 500, ajustado por inflación, se pueden ver claramente los episodios en los que ocurrieron las desviaciones del índice por arriba de su tendencia de crecimiento exponencial. Estas desviaciones han ocurrido todas las veces antes de un desplome bursátil. Sucedió en la crisis del 29, tras el pico de los rugientes años 50s, en la caída de 1974, el derrumbe de las empresas punto com y la crisis financiera de 2008. Ahora estamos en “la burbuja de todo” y evidentemente es donde más desviado está el índice respecto de su tendencia histórica de crecimiento exponencial, por lo que el ajuste a la baja puede ser mucho mayor.

La gráfica muestra que el mercado volvió a su tendencia de crecimiento exponencial o la superó en todos los casos, sin excepción.

Es importante destacar que esta vez no tendría por qué ser diferente. Siempre ha habido alguna “cosa nueva” que suscitó un interés especulativo. Como se señaló al principio de esta entrega, durante los últimos 500 años, ha habido burbujas especulativas que involucran todo, desde tulipanes hasta ferrocarriles, bienes raíces y tecnología, mercados emergentes (en 5 ocasiones) hasta automóviles, materias primas y Bitcoin.

Jeremy Grantham publicó una gráfica de las burbujas de precios en los mercados durante los últimos 40 años y se identifican ocho: oro (1977-1983), Nikkei (1986-1991), Tailandia (1989 -1998), empresas tecnológicas o Tech (1996-2003), vivienda en Estados Unidos (2000-2009), China (2006-2009), Biotecnología (2009-2017) y Disruptores (2009 – ?). Durante la fase de inflación de activos, cada período en su momento fue racionalizado como «esta vez es diferente».

Una vez más, todas las burbujas financieras, independientemente de los factores subyacentes, tenían varias cosas en común:

  1. Enormes cantidades de interés especulativo por parte de los inversores minoristas.
  2. Una creencia sincera de “esta vez fue diferente”: y,
  3. Un final trágico que arrasó con las fortunas financieras.

Esta vez probablemente no será diferente.

El tiempo lo es todo

Entonces, sí, se avecina un choque. Sin embargo, el problema es el “cuándo”. El colapso podría ocurrir en cualquier momento, el próximo mes, el próximo año o en otra década.

Mientras tanto, como se señaló, tener dinero en efectivo o algún otro activo que tenga un rendimiento muy inferior al de la inflación o al del mercado impide el progreso en el logro de nuestros objetivos financieros. Esto nos pone en un dilema. El dinero pierde valor por la inflación y muchos activos están sobrevalorados.

En particular, las crisis sólo requieren un evento que cambie la psicología del inversor y pasar del  «Miedo a perderse la fiesta» a tener «Miedo de estar adentro». Como se señaló anteriormente, aquí es donde la actual falta de liquidez, por los apretones monetarios que ha comenzado a dar la FED, se vuelve extremadamente problemática.

El mercado de valores es una función de compradores y vendedores que acuerdan una transacción a un precio específico. O más bien, “por cada vendedor, debe haber un comprador”. Este es un punto importante. Cada transacción en el mercado requiere tanto de un comprador como de un vendedor, siendo el único factor diferenciador el PRECIO de la transacción. Cuando las ventas de activos comiencen en serio, los compradores desaparecerán y los precios caerán más. Por eso la corrección en marzo de 2020 fue tan rápida. De hecho, si había personas dispuestas a comprar a los vendedores en estado de pánico, ya que los precios estaban sólo un 35% más bajos respecto del pico anterior.

¿Qué podría causar tal cambio en la psicología? Nadie sabe. Sin embargo, históricamente hablando, los desplomes de precios siempre han sido el resultado de unos pocos problemas identificados.

  1. Un evento exógeno inesperado que cambia las perspectivas económicas (Crisis Geopolítica, Guerra, Pandemia)
  2. Un rápido aumento en las tasas de interés.
  3. Un aumento repentino de la inflación.
  4. Eventos relacionados con el crédito que impactan el sistema financiero (quiebras, ejecuciones hipotecarias, incumplimientos)
  5. Evento monetario (crisis monetaria)

Casi todas las crisis financieras de la historia se reducen en última instancia a uno de esos cinco factores y, principalmente, a un evento relacionado con el crédito. Es importante destacar que el evento siempre es inesperado. Eso es lo que causa el rápido cambio de sentimiento de “codicia” a “miedo”.

Preparándose para la caída

Como inversionistas, nunca debemos descartar que existe «riesgo» pensando que alguna fuerza, como las políticas de los bancos centrales, lo haya eliminado.

Cada era de especulación produce una cosecha de teorías diseñadas para justificar la especulación, y los eslóganes especulativos son fáciles de aprovechar. Por ejemplo, el término “nueva era” fue el lema del período 1927-1929. “Estábamos en una nueva era en la que ya no aplicaban las viejas leyes económicas”. -Dr. Benjamin Anderson – Economía y Bienestar Público

Entonces, sabemos dos cosas con certeza:

  1. Robert Kiosaki tendrá razón sobre el próximo desplome del valor de los activos; y,
  2. No tenemos idea de cuándo sucederá.

Afortunadamente, podemos tomar ciertas medidas para proteger las carteras de una caída sin sacrificar los objetivos financieros. Sin embargo, tales acciones no están “libres” de costos.

  1. Dimensionar adecuadamente las posiciones de la cartera para mitigar el riesgo de posiciones concentradas.
  2. Reequilibrio de asignaciones de cartera
  3. Obtenga ganancias de posiciones extremadamente sobrecompradas y extendidas.
  4. Vender rezagados
  5. Cuando no esté seguro de qué hacer, no haga nada. El efectivo es una gran cobertura contra el riesgo.
  6. No descarte el valor de los bonos en una cartera.
  7. Busque activos no correlacionados para mitigar el riesgo.

Para terminar, quisiera señalar que aunque pudiera parecer lejano lo que suceda en Estados Unidos, no lo es. Nuestra salud económica y financiera está ligada a lo que suceda en el vecino del Norte. Tenemos una enorme dependencia de dólares (y pronto ya no serán baratos), exportaciones e importaciones, dinero de remesas, entre otros, y todas estas variables se verán afectadas a lo largo de este año como consecuencia de los ajustes de política monetaria. Más vale que nos vayamos preparando.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

  En Twitter: @alejandrogomezt

Análisis del problema inflacionario de México y del PACIC

La inflación que padece nuestro país está ocasionando un enorme costo social, sobre todo para los hogares que tienen los niveles más bajos de ingreso. Esto porque la mayor carga inflacionaria en México, la estamos registrando en el rubro de alimentos y son precisamente los más pobres, quienes destinan un mayor porcentaje de su gasto a este rubro. De acuerdo con cifras de la más reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2020 de INEGI, el 30% de los hogares de menos ingresos en el país, destina al rubro de “Alimentos y Bebidas consumidas dentro del hogar”, el 41.2% de su gasto total; mientras que el 10% de los hogares de mayores ingresos, destinan a este rubro de gasto apenas el 15.4% de su gasto total.

De acuerdo con los pronósticos del Banco de México, la inflación estará dentro de su rango objetivo dentro de 18 meses, y eso que los bancos centrales son formadores de expectativas y suelen ser optimistas. Lo que implica que este problema inflacionario va a durar bastante tiempo más y sus efectos serán muy fuertes en los más pobres y en quienes no tienen activos para cubrirse de la erosión del poder adquisitivo. 

Con esto en mente, en esta entrega analizo varios elementos importantes de la discusión vigente: 1. Lo que está sucediendo en el mundo en materia inflacionaria; 2. Análisis respecto a si la inflación que sufre México es importada o es de índole local; 3. Análisis de las medidas anunciadas por el gobierno federal para combatir la inflación (pros y contras); y 4. Otras propuestas del sector privado que puede ayudar a mitigar el alza de precios.

La inflación en el mundo

Queda claro que el problema inflacionario es padecido por la mayor parte del mundo con economías que tienen libres mercados. Las causas de esta situación de diversos tipos, desde el exceso de estímulos fiscales, mismos que fueron financiados con la emisión de dinero, hasta la disrupción en las cadenas de suministro, escasez de materias primas y componentes, recientemente la guerra entre Rusia y Ucrania, entre otros. De igual forma, algunos cambios causados por la epidemia de Covid-19 que ha ocasionado que millones de personas se hayan retirado del mercado laboral, ha incrementado los costos de la mano de obra.

De acuerdo con los datos más recientes de Charlie Bilello, las naciones con las mayores tasas de inmflación son: Sudáfrica (5.9%), Suecia (6.0%), Canadá (6.7%), Nueva Zelanda (6.9%), Reino Unido (7.0%), India (7.0%), Eurozona (7.5%), México (7.5%), Peru (8.0%), Estados Unidos (8.5%), Colombia (8.5%), Chile (9.4%), Polonia (11.0%),Brasil (11.3%) y República Checa (12.7%). Mención aparte merecen los casos de Rusia (16.70%), Argentina (55.10%) y Turquía (70.0%). Cabe señalar que en Estados Unidos y algunos países europeos la inflación ha alcanzado su nivel más alto en más de 40 años.

Es así que muchos bancos centrales, como el Banco de México y el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, ya se han movido hacia una política monetaria más restrictiva. Las interrupciones en las cadenas de suministro relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania han ampliado las presiones. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ahora proyecta que la inflación permanecerá elevada por mucho más tiempo del que inicialmente se pensaba.

¿Inflación importada?

Un tema de cierto debate es si la inflación que padecemos en México es importada o es causada por el deterioro de expectativas inflacionarias, lo que provoca una profecía autorrealizada. No cabe duda que la inflación siempre incorpora un aspecto de expectativas en el que si un fabricante o comercializador piensa que la inflación este año será del 7.0%, pues ajusta sus precios de venta en ese porcentaje o más, con independencia de que ya le hayan aumentado el costo de insumos o materias primas.

Pero para tratar de responder a la pregunta de si la inflación es importada, realizamos un sencillo análisis del comportamiento de los precios en Estados Unidos y en México y encontramos lo siguiente:

En Estados Unidos, la inflación general anual en marzo fue de 8.5%, la cual fue causada por un aumento de precios de los alimentos de 8.8% (los alimentos consumidos en casa subieron 10.0%), incremento de precios de la energía de 32.0%, mientras que los demás bienes subieron 6.5%. Analizando con más detalle el incremento de precios de los alimentos consumidos en casa, tenemos los siguientes incrementos en Estados Unidos (en paréntesis se indica el porcentaje de incremento): Cereales y productos de panadería (9.4%); Cárnicos, pollo, pescado y huevo (13.7%); Leche y productos relacionados (7.0%); Frutas y vegetales (8.5%); Bebidas no alcohólicas y materiales para bebidas (8.0%); y Otros alimentos consumidos en casa (10.3%).

En el caso de México, tenemos que la inflación anualizada a la primera quincena de abril de 2021 fue de 7.72%, la cual es producto de un alza en el componente subyacente de 7.16% y un incremento de la inflación no subyacente de 9.38%. Cabe señalar que la inflación subyacente representa el 75.55% del índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), mientras que la no subyacente representa el restante 24.45%. Dentro de la inflación no subyacente, tenemos que la inflación anualizada en la primera quincena de abril de 2022, los bienes agropecuarios subieron 15.24%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 5.10%. Dentro de los bienes agropecuarios, las frutas y verduras mantienen un aumento de 17.26%, mientras que los productos pecuarios subieron 13.68%.  Los energéticos presentan un aumento de 5.78%, mientras que las tarifas autorizadas por el gobierno uno de apenas 3.44%.

Esto nos lleva a una primera conclusión preliminar, y es que tanto Estados Unidos como México sufren de una importante inflación de alimentos, aunque en México es mayor. Sin embargo, Estados Unidos padece de una inflación de combustibles y energía que México no tiene. En ambos países la inflación subyacente es muy similar (6.50% en Estados Unidos vs 7.16% en México). Al final, si hay una inflación de precios al consumidor en ambos países que es causada por el encarecimiento de precios de los alimentos. Eso es innegable.

Otra forma de analizar que la inflación es importada es midiendo lo que representan las importaciones respecto del PIB de las diferentes actividades productivas. En 2021 el PIB a pesos corrientes promedió 26.212 billones de pesos y de este total, 1.007 billones fueron PIB de las actividades primarias (agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza), fueron 4.705 billones de pesos de PIB manufacturero y 2.004 billones de pesos si sumamos el PIB de las actividades primarias y el de la industria de los alimentos.

Con estas cifras en mente, podemos ver que si en 2021 las importaciones totales fueron de 505.716 miles de millones de dólares, pues entonces éstas representaron el 39.14% del PIB total. Si las importaciones manufactureras sumaron 430.717 miles de millones de dólares, pues éstas representaron el 185.7% del PIB manufacturero (no, no es error. Se debe a que no debemos confundir valor de producción con  valor agregado o PIB, pero ese es motivo de otro análisis). Si las importaciones agropecuarias sumaron 18.342 miles de millones de dólares, pues representan el 36.9% del PIB agropecuario. Finalmente, si las importaciones agropecuarias y agroindustriales sumaron 37.251 miles de millones de dólares en 2021, pues representan el 37.7% del PIB agropecuario y agroindustrial. Como puede verse, las importaciones representan un elevado porcentaje del PIB nacional y en todas las actividades productivas, por lo que es evidente que si sucede algo con los precios (insumos, materias primar, producto terminado) en otros países, claro que habrá una repercusión directa en la economía de México.

Esta conclusión es relevante, ya que la respuesta de políticas púbicas contra la inflación no puede ser la misma si la inflación es importada comparada con si es de origen nacional. Si la inflación que sufres en tu país se debe a las fluctuaciones de precios internacionales de materias primas o insumos, pues será limitado el impacto de las políticas públicas nacionales que buscan mitigar el alza de precios. En todo caso, pues la solución más simple sería revaluar la moneda (a través de mayores tasas de interés o vendiendo reservas internacionales) para provocar que las importaciones sean más baratas, aunque esto golpearía las exportaciones, al sector productivo y generaría toda clase de distorsiones económicas, por lo que esta medida no es recomendable. Durante años el Banco de México apostó a tener un dólar barato (peso sobrevaluado) como estrategia para anclar la inflación, pero se dio con un costo muy elevado para la planta productiva nacional.

El PACIC

Quiero iniciar este apartado con un disclaimer y mencionar que todo lo aquí presentado y analizado parte de la premisa de que el Banco de México conservará su autonomía y que hará todo lo que esté en sus manos para abatir la inflación, incluyendo llevar su tasa de interés objetivo al 8.50% o más a finales de este año. En caso de que el Banxico no actúe con independencia y tenga consideraciones de mantener la actividad económica por encima de su objetivo de abatir la inflación, pues entonces este apartado se puede resumir en que el PACIC fracasará.

Dejando de lado el párrafo anterior, pues tenemos que el miércoles 4 de mayo el gobierno federal anunció el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), mismo que busca que los precios de 24 productos de la canasta básica mantengan estable su precio, de manera que el costo total de la canasta básica PROFECO se mantenga sin cambios. Cabe señalar que la canasta básica total contiene 176 productos genéricos que representan el 62.25% del INPC.

Respecto al PACIC, éste contempla las siguientes grandes medidas: 1. Estrategia de producción (incremento de la oferta de alimentos), 2. Estrategia de distribución, 3. Estrategia de comercio exterior, y 4. Otras medidas. De acuerdo con el gobierno federal, su aportación para este programa representa el 1.4% del PIB, cifra equivale a más de 404 mil 826 millones de pesos

Entre las acciones del PACIC que destacan:

  1. Estabilización del precio de la gasolina y el diésel, precios de referencia del gas LP y electricidad
  2. Aumento de producción de granos
  3. Entrega de fertilizantes
  4. Eliminación de cuota compensatoria el sulfato de amonio
  5. Fortalecimiento de la estrategia de seguridad en carreteras
  6. No incremento en peajes de carreteras (CAPUFE)
  7. Exención de la carta porte (básicos e insumos)
  8. No incremento de tarifas ferroviarias ni de contraprestación por interconexión
  9. Reducción de costos y tiempos de despacho aduanal
  10. Despacho ágil de carga en puertos marítimos
  11. Aranceles cero a la importación (básicos e insumos).
    • Medida temporal por seis meses a 21 de 24 productos de la canasta básica y 5 insumos estratégicos
  12. Constitución de una reserva estratégica de maíz (medida de emergencia)
  13. Precios de garantía en maíz, frijol, arroz y leche
  14. Fortalecimiento del programa de abasto (DICONSA/LICONSA)
  15. Participación privada en el PACIC
  16. No incremento de precios de los servicios de Telmex y Telcel.

Respecto a este listado, hay varias dudas respecto de su implementación y entrada en vigor, como por ejemplo, en el punto 11 de la lista anterior, ya que no se han especificado las fracciones arancelarias concretas.

La gran pregunta qué todos se hacen es si este paquete será efectivo para mitigar la inflación. Respecto a este punto, se pueden comentar muchas cosas, pero debemos partir de algunas cifras que nos da el gobierno federal. Los artículos de la canasta básica PROFECO consta de los siguientes 24 productos: Aceite de canola o maíz, Arroz en grano, Atún en lata, Azúcar morena, Bistec de res, Cebolla, Chile jalapeño, Chuleta de puerco, Frijol en grano, Huevo de gallina blanco, Jabón de tocador, Jitomate, Leche, Limón, Manzana, Naranja, Pan de caja, Papa, Papel higiénico, Pasta para sopa, Pollo entero, Sardina en lata, Tortilla de maíz y Zanahoria. En cuanto a proporción de inflación, la canasta PROFECO contiene los productos que inciden en 13% del INPC. Pero a juicio de las propias autoridades, las medidas del gobierno federal deberían ser efectivas ya que se incluye a los energéticos que representan el 10% del INPC, las tarifas autorizadas por el gobierno, que representan el 4% del INPC, por lo que la incidencia teórica del PACIC en el INPC es del 27%, además de que la canasta PROFECO representa el 46% de la inflación de alimentos.

En resumidas cuentas, el objetivo del gobierno con el PACIC es que la canasta PROFECO mantenga un precio  estable, ¿pero cuanto debe costar? PROFECO hizo un análisis de precios regional a nivel nacional, previo al anuncio del PACIC, y encontró que para la Zona Centro el establecimiento con los precios de la canasta PROFECO más altos fue Mega Soriana León con uno de 1,229.05 pesos y el más barato fue la Central de Abastos de la Ciudad de México con un precio de 1,037.15 pesos. En la Zona Centro Norte, el lugar más caro fue HEB de San Luis Potosí con uno de 1,197.65 pesos y el más barato fue la Central de Abastos de Durango con un precio de 960.70 pesos. En la Zona Norte el establecimiento más caro fue el HEB de Saltillo República con un precio de 1,327.95 pesos y el más barato fue la Central de Abastos de Monterrey Nuevo León con un precio de 1,041.60 pesos. En la Zona Sur, el lugar más caro fue Mercado Soriana Reforma en Oaxaca con un precio de 1,188.10 pesos, mientras que el más barato fue 1,049.40 pesos en la Central de Abastos de Tabasco.

Entonces, partiendo de las mediciones que hizo PROFECO, pues vigilará que los establecimientos no encarezcan la canasta básica PROFECO durante al menos 6 meses, aunque se deja abierta la posibilidad de que el plazo se aumente y que se agreguen más productos. Se establecerá una mesa de trabajo entre autoridades del gobierno federal y el sector privado para dar seguimiento y evaluar resultados.

¿Pero qué probabilidades de éxito tiene el PACIC? Pues partiendo del hecho de que mucha de nuestra inflación es importada, pues se anticipa que tendrá un impacto muy acotado en el alza de precios y sí uno grande en las finanzas públicas del país. Desde luego que servirá para anclar las expectativas de inflación, pero si los empresarios empiezan a sentir importantes aumentos en sus costos de producción deberán tomar la decisión de subir precios o cerrar la empresa.

A continuación presento los incrementos anualizados en los costos de las materias primas de la industria alimentaria y de algunas industrias seleccionadas, en el periodo de marzo de 2021 a marzo de 2022 y de diciembre de 2021 a marzo de 2022:  

Como puede apreciarse, hay sectores de actividad que han resentido importantes alzas en sus costos de materias primas. Si esta presión no cesa, difícilmente los fabricantes de los 24 productos de la canasta básica de la PROFECO podrán mantener sus precios sin cambio durante seis meses. Por eso es muy importante que varias de las medidas que va a implementar el gobierno se traduzcan en menores costos de producción. En este sentido, se debe cuidar mucho que los sacrificios sean parejos para todos y que no veamos a las grandes cadenas comerciales garantizando su margen de rentabilidad a costa de los fabricantes. Como lo dijo un buen amigo mío: “no podemos seguir en un esquema en el que los muertos sólo los pone el sector industrial”.

Tampoco podemos olvidar que parte de la inflación que enfrentan las economías del mundo, México incluido, es causa principalmente por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, dos países que abastecen a otras naciones de granos como el trigo y fertilizantes. ¿Cuánto tiempo más durará este conflicto? La realidad es que nadie lo sabe.

Es verdad que el PACIC incluye medidas para aumentar la producción de alimentos en el país, lo cual es magnífico, pero tardará más de seis meses en surtir efecto. El proceso de cultivar, cosechar y distribuir no es sencillo.

También es pertinente señalar que si bien, el PACIC le costará al gobierno recursos equivalentes al 1.4% del PIB, también es cierto que este apoyo está recargado en los subsidios a gasolinas, cuyo costo se estima en 330 mil millones de pesos por la dependencia federal, pero que, de acuerdo con lo declarado por la jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro, podría llegar hasta 400 mil millones de pesos. Es así que el subsidio a gasolinas, representa 81.5% del PACIC, si se toman sólo las cifras de la Secretaría de Hacienda. El resto se compone por los subsidios a la electricidad, el aumento en la producción de granos, la ampliación en entrega de fertilizantes, los aranceles cero a productos e insumos básicos, también la eliminación hasta por un año del impuesto a la importación del sulfato de amonio, entre otras.

Otras propuestas de solución

Finalmente, es importante destacar que el sector industrial que forma parte de la CONCAMIN, que preside Jose Antonio Abugaber Andonie, realizó una serie de propuestas que podrían ayudar a combatir la inflación. Algunas de éstas si fueron tomadas en cuenta en la propuesta del PACIC, mientras que otras están pendientes de ser analizadas en la mesa de trabajo entre el gobierno federal y el sector productivo. Entre las propuestas del sector privado destacan:

  • Buscar aumentar la producción de productos agrícolas, lo que implica brindar apoyos fiscales a este sector.
  • Ofrecer a la población de menores ingresos apoyos económicos que les ayuden a mitigar el impacto de los elevados precios en alimentos.
  • Intentar reducir restricciones de oferta para así lograr la disminución de algunos  precios, a través de una mejor logística de transporte (fulles) y con la eliminación de regulaciones, mora a las NOMs que traen costos aparejados (como la 187, 247, 086), eliminación de ciertas barreras no arancelarias, además de hacer los procesos aduanales más eficientes para la importación de bienes.
  • Se debe considerar que hay otros factores que repercuten en precio de alimentos, no solo los precios de materias primas, sino también lo de logística (FFCC, Barcos, Camiones) y esto tiene que ver con otros incrementos como combustibles, abusos y propuestas normativas contrarias a la competitividad.
  • Sensibilizar a los gobiernos locales que regulan carga y descarga.
  • Asegurar la fertilización de las siembras y cosechas del segundo semestre es vital.
  • Buscar que el sector financiero brinde créditos a mipymes a tasas más bajas que las actuales.
  • Se deben abatir costos de inseguridad.
  • Se deberían bajar o eliminar aranceles en insumos de productos alimentarios y fertilizantes para intentar disminuir su precio.
  • Abatir escases de ciertos insumos para la producción.
  • Detener la Ley General de Alimentación Adecuada promovida por la Senadora Ana Lilia Rivera Rivera (Morena) ya aprobada en lo general en comisiones por que contempla fijación de precios máximos discrecionalmente.
  • Trabajar en conjunto con tiendas de autoservicio y de conveniencia, para evitar que se erosione a la industria nacional.

Conclusiones

Se pueden generar múltiples conclusiones respecto del tema expuesto en esta entrega. Es evidente que el problema inflacionario es mundial y que nuestro principal socio comercial lo está padeciendo de manera más aguda, por lo que las consecuencias del excesivo crecimiento de su oferta monetaria, por la monetización de sus déficits fiscales, nos está afectando en México. En nuestro país ha habido un fuerte deterioro de las expectativas inflacionarias, por lo que es indispensable que el Banco de México dé señales claras de que sigue comprometido con la lucha contra la inflación. Aunque sabemos que con alzas en tasas de interés no bajarán los precios de los alimentos importados, ni se resolverán los problemas logísticos internacionales.

Respecto al PACIC, hemos visto que su impacto será limitado ya que los 24 productos contemplados en esta estrategia representan el 27% del INPC. No se espera que como resultado de la implementación de las acciones del PACIC, los precios bajen, sino que dejen de aumentar al ritmo que lo venían haciendo y que para la canasta básica de PROFECO, los precios se mantengan estables sin caer en un control de precios.

El gran reto será que las empresas logren sortear este periodo en el que no se les “permitirán” alzas de precios, en un contexto de incrementos en sus costos de producción. En este sentido se debe cuidar que las cadenas comerciales también pongan de su parte y sacrifiquen parte de su margen de ganancia. Una empresa que se vea fuertemente erosionada en su rentabilidad bien podría tomar la decisión de cerrar sus puertas.  De entrada el PACIC durará 6 meses, pero bien podría durar más y sus medidas podrían ampliarse y/o endurecerse. Estaremos muy atentos a los próximos informes del INEGI respecto de la evolución de los precios.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Desempeño económico de los estados en México en 2021

La semana que recién concluye fue de algunas sorpresas en materia económica. En los Estados Unidos se informó que en el primer trimestre de 2022, su Producto Interno Bruto (PIB) disminuyó -1.4% a tasa anual, lo que contrasta ampliamente con el crecimiento de 6.9% anual en el cuarto trimestre de 2021. La caída se debió a un déficit comercial cada vez mayor, a una tasa de inversión en inventarios por parte de las empresas más lento y la disminución del gasto de estímulo del gobierno.

No obstante la caída del PIB, el gasto de los consumidores aumentó a una tasa anual del 2.7% en el primer trimestre, una ligera aceleración comparado con el desempeño de finales del año pasado. Un informe del Departamento de Comercio sobre el consumo y la inflación en marzo muestra que el gasto también se aceleró el mes pasado, ya que el aumento de los salarios impulsó a los estadounidenses a salir a cenar y viajar más. Sin embargo, los mayores costos salariales y prestaciones laborales se encuentran entre los factores que, según las empresas, las están llevando a aumentar los precios de los bienes y servicios.

Ahora, en el caso de México, tenemos que contrario a lo que sucedió en el vecino del norte, el INEGI informó que con cifras preliminares, en el primer trimestre de 2022, el Producto Interno Bruto de México creció 0.9% respecto al trimestre inmediato anterior. Esta tasa es resultado de que las actividades primarias se contrajeron -1.9%, mientras que las secundarias y terciarias avanzaron 1.1% en ambos casos. En cuanto al comparativo del primer trimestre de 2022 respecto del mismo trimestre de 2021, tenemos que el PIB creció 1.6%, producto de que las actividades primarias aumentaron 2.1%, las secundarias 2.8%, mientras que las terciarias apenas 0.6%. Cabe señalar que parte de este crecimiento a tasa anual de 1.6% se debe a un “efecto rebote” ya que todavía hace un año, en el primer trimestre de 2021 el PIB había disminuido -3.8%.

No obstante lo anterior, queda claro que el sector más dinámico de la economía es la industria, y en particular, las manufacturas, mismas que se han visto beneficiadas por el crecimiento de las exportaciones a Estados Unidos, las cuales han crecido por la fortaleza del gasto del consumidor estadounidense, como lo señalé líneas arriba. ¿Qué pasará con el PIB de México este año y el que viene? Pues las expectativas de crecimiento se siguen ajustando a la baja, siendo el caso más reciente el de la CEPAL, organismo que bajó su pronóstico a 1.7% para el 2022. El riesgo de estanflación para México es muy alto y ante la ausencia de políticas públicas que incentiven el crecimiento, pues básicamente dependemos de lo que suceda con la economía de Estados Unidos para ver qué tanto podremos crecer en lo que resta del año.

En este contexto, en esta entrega quiero presentar brevemente el desempeño de los estados del país durante 2021, derivado de que el INEGI acaba de publicar los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del cuarto trimestre de 2021. Es así que a continuación se presentan los datos agregados de 2019 a 2021, y se presentan las tasas de crecimiento de 2020 a 2021 y de 2019 a 2021, para la economía total, actividades primarias, actividades secundarias, manufacturas y actividades terciarias.

Total de la actividad económica

Como referencia, debemos comenzar mencionando que el PIB de México creció 4.8% en 2021, por lo que la actividad económica agregada en ese año se encontraba en un nivel 3.8% por debajo del nivel de 2019. Ahora, en cuanto al desempeño del ITAEE Total, en la siguiente tabla se presenta la evolución de los estados ordenados de mejor a peor, en función  de la tasa de crecimiento del periodo de 2019 a 2021. Vemos que hay 19 estados con un desempeño mejor que el de la media nacional, pero  solamente hay ocho entidades que en 2021 ya tuvieron un nivel de actividad superior al de 2019; es decir, que ya se habían recuperado de los estragos económicos de la pandemia de Covid-19. Las entidades de mejor desempeño son (en paréntesis se indica el porcentaje de crecimiento): Tabasco (13.6%), Baja California (5.1%), Chiapas (2.7%), Nayarit (0.9%), y Oaxaca (0.6%). De este grupo, desde luego destaca que tres son del Sur-Sureste del país.

En cuanto a los estados de peor desempeño económico en el periodo de 2019 a 2021, tenemos a los siguientes (en paréntesis se indica su tasa de caída): Puebla (-8.2%), Ciudad de México (-8.6%), Campeche (-10.0%), Quintana Roo (-13.9%) y Baja California Sur (-15.4%). De este grupo, llama la atención el caso de Campeche, ya que fue el único que presentó caída de su ITAEE en el comparativo de 2020 a 2021.

Actividades Primarias

Respecto a las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca, caza), tenemos que el PIB de México creció 2.9% en 2021, por lo que se encuentra 3.2% por encima de su nivel de 2019. De esta manera, en el comparativo de 2019 a 2021, hay 16 entidades que presentan un desempeño mejor que el de la media nacional y hay 24 estados que en 2021 ya tenían un nivel de producción de actividades primarias superior al observado en 2019. Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Quintana Roo (33.8%), San Luis Potosí (23.1%), Zacatecas (16.3%), Baja California Sur (15.3%) y Campeche (11.6%).

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades primarias en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Baja California (-4.4%), Nuevo León (-4.8%), Ciudad de México (-6.1%), Sinaloa (-6.6%) y Tamaulipas (-13.7%).

Actividades Secundarias

Respecto a las actividades secundarias (minería; construcción; electricidad, gas y agua; y manufacturas), tenemos que el PIB de México creció 6.6% en 2021, por lo que se encuentra 3.9% por debajo de su nivel de 2019. Cabe destacare que gran parte del rezago en las actividades secundarias se debe a que la industria de la construcción ha sido severamente afectada durante este sexenio del gobierno federal.

De esta manera, el ITAEE nos muestra que en el comparativo de 2019 a 2021, hay 16 entidades que presentan un desempeño mejor que el del PIB nacional, pero sólo hay 6 estados que en 2021 ya tenían un nivel de producción de actividades secundarias o actividad industrial superior al observado en 2019. Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Tabasco (24.2%), Chiapas (13.3%), Oaxaca (10.0%), Baja California (8.5%) y Nayarit (5.4%). Destaca que tres de los cinco estados de mejor desempeño industrial están ubicados en el Sur-Sureste del país.

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades secundarias en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Morelos (-15.4%), Tlaxcala (-18.1%), Quintana Roo (-20.5%), Colima (-21.2%), y Baja California Sur (-33.9%).

Actividades Manufactureras

En relación a las actividades manufactureras, tenemos que el PIB manufacturero de México creció 8.6% en 2021, por lo que se encuentra 1.8% por debajo de su nivel de 2019.  De esta manera, el ITAEE nos muestra que en el comparativo de 2019 a 2021, hay 13 entidades que presentan un desempeño mejor que el del PIB nacional, pero sólo hay 10 estados que en 2021 ya tenían un nivel de producción de actividades manufactureras superior al observado en 2019. Los cinco estados de mejor desempeño en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Baja California (12.7%), Chihuahua (7.6%), Michoacán (4.5%), Sinaloa (4.3%) y Yucatán (4.0%).

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades manufactureras en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Jalisco (-7.6%), Hidalgo (-10.3%), Guerrero (-10.4%), Aguascalientes (-10.4%) y Puebla (-10.9%).

Actividades Terciarias

En cuanto a las actividades terciarias (comercio y todo tipo de servicios como los empresariales, restaurantes, hoteles, etc.), tenemos que el PIB de México creció 4.1% en 2021, por lo que se encuentra 3.8% por debajo de su nivel de 2019. El ITAEE nos muestra que en el comparativo de 2019 a 2021, hay 24 entidades que presentan un desempeño mejor que el del PIB nacional, pero sólo hay 4 estados que en 2021 ya tenían un nivel en sus actividades terciarias superior al observado en 2019. Los cuatro estados que presentan incremento en el periodo de 2019 a 2021 son los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento): Colima (3.4%), Baja California (3.3%), México (0.7%) y Chihuahua (0.5%).

En cuanto a los estados de peor desempeño en las actividades terciarias en el periodo de 2019 a 2021, destacan los siguientes (en paréntesis se indica la tasa de disminución): Coahuila (-5.6%), Puebla (-5.7%), Ciudad de México (-8.6%), Baja California Sur (-9.1%) y Quintana Roo (-13.4%). Dentro de este grupo de entidades, destacan las dos de clara vocación turística: Baja California Sur y Quintana Roo, que se vieron severamente afectadas con la pandemia de Covid-19.

Conclusiones

Las perspectivas de crecimiento económico para este año, de 1.7% implican que el PIB de todo 2022 será todavía 2.1% más bajo que el que tuvimos en 2019; y si en 2023 crecemos 2.0%, entonces el PIB de ese año será 0.2% inferior al de 2019.  Así de atrasados estamos en materia de crecimiento, por lo que la expectativa es que este sexenio será de CERO crecimiento económico neto. Sin embargo, este escenario no está exento de riesgos. Ya veremos cómo va evolucionando la economía de Estados Unidos, la inflación, el endurecimiento de la política monetaria y el alza en tasas de interés, entre otros temas.

En México, desde luego que será en los estados en donde veremos la lucha de cuales destacan y cuales se siguen rezagando. Como se presentó en esta entrega, ya hay 8 estados (tres de los cuales son de la región del Sur-Sureste) que tienen un nivel de actividad económica superior al observado en 2019. Pero hay entidades con vocación turística, y el caso de la Ciudad de México, que en 2021 registraron un nivel de actividad similar al que tenían hace cinco años. Mención aparte merece el impresionante caso del estado petrolero de Campeche, ya que en 2021 su nivel de actividad económica fue 35.4% inferior al que tuvo en el 2013 y sigue cayendo. También están los casos de Tabasco, Chiapas y Veracruz, que si bien los dos primeros son líderes de crecimiento en el actual sexenio, tuvieron niveles de actividad en 2021 inferiores a los de 2013.   

En este contexto, es que los gobernadores que sepan hacer alianzas con el sector privado y generen condiciones propicias para la inversión, podrán destacar a pesar de un complicado marco macroeconómico en el ámbito nacional. Los estados que sean capaces de implementar políticas públicas en las que se puedan desarrollar las micro y pequeñas empresas, están destinados a destacar, mientras que los que centren su atención sólo en las grandes empresas podrán tener buenos indicadores globales, pero tendrán problemas sociales importantes. Obvio, aquellos estados en los que los gobernadores sigan tratando con desdén a la iniciativa privada, les irá muy mal y se seguirán rezagando.

Es así que ahora, más que antes, el hacer alianzas con el sector empresarial y la implementación de políticas públicas inteligentes en el ámbito local, será lo mejor que pueda hacer un gobernador que verdaderamente este preocupado por el desarrollo de su entidad.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

 alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Las cosas están mal, pero aún no hemos visto lo peor

El tema de la elevada y persistente inflación es muy importante y se sigue complicando conforme avanza el año, es por ello que nuevamente abordo este asunto en este espacio. El viernes 22 de abril el INEGI informó que en la primera quincena de abril, los precios al consumidor aumentaron 7.72% a tasa anual, lo que constituye la mayor inflación en 21 años e implica que llevamos 27 quincenas consecutivas con una tasa de aumento de precios por encima del 4.0%.

Dentro de esta alza anual de precios de 7.72%, el componente subyacente muestra un aumento de 7.16%, mientras que la inflación  no subyacente tiene un incremento de 9.38%. La inflación  ya es estructural, ya que el índice de precio de las mercancías (algo que no está sujeto a los movimientos coyunturales de mercado), muestra un incremento de 9.13%. Por su parte, en cuanto al índice subyacente, los productos agropecuarios muestran un aumento anual de 15.24%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno han aumentado apenas 5.10% en el último año.

Como ya se señaló, dentro de esta alza de precios de 7.72%, destacan los aumentos en el componente no subyacente de precios agropecuarios, mismos que aumentaron 15.24% y dentro de esta categoría, están las alzas en frutas y verduras de 17.26% y de los productos pecuarios de 13.68%.  La perspectiva es que en los productos alimenticios básicos las cosas van a empeorar más antes de comenzar a mejorar.

Precisamente, en un reciente artículo editorial de Michael Snyder, publicado en el blog The Economic Collapse, y titulado “Las cosas están mal, pero no hemos visto nada todavía”, se plantea un escenario sombrío respecto de las perspectivas inflacionarias en los Estados Unidos, sobre todo en el tema de los alimentos, pero que desde luego también son aplicables a la economía mexicana. A continuación menciono varios de los puntos más destacables del artículo, acompañados de varios comentarios personales:

El artículo comienza señalando que en este momento, los precios de los alimentos en todo Estados Unidos se encuentran en niveles increíblemente bajos. Desde luego que esta afirmación hace pensar que el autor se ha vuelto loco, ya que los precios de los alimentos han estado subiendo a un ritmo muy rápido en todo el país. Pero cuando el autor dice que los precios de los alimentos se encuentran en “niveles increíblemente bajos”, no es porque los esté comparando con los del pasado. Más bien, está comparando los precios actuales con los que estarán en el futuro. Sí, es verdad que las cosas están mal ahora, pero los precios de los alimentos serán mucho más altos dentro en los próximos meses.

Y es que a la crisis global de fertilizantes ciertamente no se le ve ninguna solución; y en todo caso, sólo se va a intensificar.  La escasez de fertilizantes se ha sumado a las crecientes preocupaciones sobre el impacto de la guerra de Ucrania en el precio y la escasez de ciertos alimentos básicos.  Combinados, Rusia y Bielorrusia habían proporcionado alrededor del 40% de las exportaciones mundiales de potasa, según Morgan Stanley. Las exportaciones de Rusia se vieron afectadas por las sanciones impuestas por Occidente. Además, en febrero, un importante productor de Bielorrusia declaró un caso de fuerza mayor y que no podría cumplir con sus contratos debido a fuerzas fuera de su control.

Rusia también solía exportar el 11% de la urea del mundo y el 48% del nitrato de amonio. Rusia y Ucrania juntos exportan el 28% de los fertilizantes hechos de nitrógeno y fósforo, así como de potasio, según Morgan Stanley. ¿Hay solución a la vista? No, ya que las conversaciones de paz están absolutamente muertas, por lo que al parecer, la lucha entre dos de los principales graneros más importantes del mundo continuará durante los próximos meses.

Mientras tanto, la pandemia de gripe aviar continúa acabando con millones de pollos y pavos en todo el mundo. En los reportes de hace dos semanas se mencionaba que en las granjas de Estados Unidos, se han tenido que sacrificar a más de 27 millones de aves de corral en los últimos dos meses y sigue habiendo casos de gripe aviar reportados casi a diario. Hasta ahora se ha visto afectada el 6% de la población de gallinas ponedoras de huevos.

Nunca habíamos visto una “tormenta perfecta” como esta, pero también es cierto que algunos de los factores que harán subir los precios de los alimentos son totalmente autoinfligidos por la humanidad. Por ejemplo, el gobierno chino no necesitaba encerrar a casi 400 millones de personas en un intento desesperado por evitar la propagación del virus del Covid, tras los brotes en Shanghái y áreas circundantes. Los últimos dos años ya han proporcionado amplia evidencia de que tales bloqueos/cierres  son bastante tontos, pero los chinos siguen adelante con su plan de todas maneras.  Como resultado, ahora hay cientos de barcos comerciales esperando impacientes frente a la costa de Shanghái. Esos son barcos de carga gigantes que nos traen cosas a todo el continente americano, a través del Océano Pacífico.

Si los chinos no se relajan y dejan atrás su ridícula política de cero covid, muchos de los estantes de las tiendas de Occidente se verán bastante vacíos en los próximos meses. Esto en si mismo no debería ser una mala noticia si es que somos capaces de implementar una política de sustitución de importaciones, de manera que aprovechemos la oportunidad y produzcamos en México (para el mercado nacional y Norteamérica) lo que no sea posible traer de China.

Pero bueno, no son solo los barcos comerciales los que están inactivos… Shanghái es uno de los centros de fabricación más grandes de China, con una gran concentración de proveedores de productos electrónicos y del sector automotriz. Alberga el puerto de contenedores más grande del mundo y un importante aeropuerto que atiende una gigantesca carga aérea entrante y saliente. Las exportaciones producidas en Shanghai representan el 7.2% del volumen total de China y manejan alrededor del 20% del tráfico de contenedores de exportación de toda China.

Al día de hoy, la mayoría de los almacenes y plantas están cerrados, nueve de cada 10 camiones están fuera de servicio, el puerto y el aeropuerto tienen una función limitada, las unidades de envío están varadas en los lugares equivocados y la carga se acumula.

No hace falta decir que muchos de los principales minoristas, aquí en México y en Estados Unidos, simplemente no podrían operar sin los productos que importan de China, por lo que sería bueno que encuentren su proveeduría hecha en México. Sin embargo, la realidad es que hay muchos insumos para las industrias nacionales que vienen de China y que no se pueden sustituir en el corto plazo, por lo que esperamos que esta pesadilla se resuelva muy pronto.

Derivado de todo lo anterior, así como en México, también en Estados Unidos los precios de los alimentos han subido durante los últimos meses. Para ilustrar el punto, solo es necesario echar un vistazo a los siguientes números:

En Estados Unidos el precio promedio de la mantequilla aumentó 11.9% en el último año. La carne se ha visto especialmente afectada por los problemas de la cadena de suministro, y las salchichas tipo  Frankfurt hechas de 100% carne aumentaron un 35.2% desde marzo de 2021 a un precio promedio de $5.18 por libra (unos 230 pesos por kilo). La chuleta molida, las chuletas de cerdo y el pollo entero mostraron aumentos de precios interanuales del 11.3%, 15.0% y 11.7%, respectivamente.

Como se señaló previamente, puede que esas cifras parezcan malas, pero la verdad es que solo representan los primeros capítulos de esta crisis alimenticia que se aproxima. Las cosas van a empeorar mucho, y hoy, todavía en abril, los informes indican que los aumentos de los precios de los alimentos se están acelerando. En el caso de México, de acuerdo con la agrupación, Certeza en la Toma de Decisiones, el índice de precios de la canasta básica aumentó 13.1% anual en la primera quincena de abril 2022. Este desenvolvimiento se debe a la evolución de los siguientes precios:

  • Pollo: El precio pagado al productor de pollo vivo en granja ha tenido un crecimiento de 25.6%
  • Huevo: Los precios pagados al productor de huevo blanco y rojo presenta un incremento de 10.7 % y 12.0%, respectivamente.
  • Leche: Incremento por el costo de materias primas al productor ha impactado en un 12.5% en el precio al consumidor.
  • Res: Aumento en los precios de la cadena: Ganado para sacrificio 16.7% y la carne en cana 20.3%.
  • Cerdo: En la cadena se percibe un crecimiento de 17.0% en el precio de cerdo en pie.
  • Maíz: El precio del mercado internacional aumenta 35.5%, mientras que el precio de los granos en el mercado nacional se incrementa 30.8%.
  • Trigo: Incremento en los precios futuros de trigo duro y suave en 79.2% y 55.3%, respectivamente.  Los precios de mercado nacional se incrementan 64.8% y 49.6%, respectivamente.
  • Frijol Soya: Los precios de futuros suben 13.1% y el precio de mercado aumenta 16.7%.

Y gracias a la terrible pandemia de gripe aviar que está arrasando a los Estados Unidos, el precio de los huevos se está volviendo completamente loco…Las pérdidas en las parvadas de puesta de huevos han llevado a los productores a competir desesperadamente para satisfacer las demandas del mercado de huevos y ovoproductos, lo que ha resultado en un aumento de los precios de los huevos. El precio promedio de una docena de huevos en Estados Unidos ahora está cerca del equivalente a $60 pesos, comparado con los $32 pesos de principios de año, según un informe nacional sobre los huevos por parte del USDA. En México, el huevo blanco San Juan, con 30 piezas cuesta 75.50 pesos. Cabe señalar que más allá del impacto negativo en las familias, pues el aumento de los precios de los huevos repercute en los beneficios de las panaderías y las empresas alimentarias, que además tienen que hacer frente al aumento de los costes de la harina y otros productos.

Si crees que estos precios son salvajes, simplemente hay que esperar hasta que se dupliquen desde sus niveles actuales.

En todo el mundo ha comenzado una gran batalla por los recursos alimentarios. Los chinos si vieron venir esto con anticipación, por lo que están llevado a cabo el programa de almacenamiento/acaparamiento más grande que cualquiera de nosotros haya visto.

En este momento, la cantidad de comida que los chinos ya han acumulado y guardado, es extremadamente impresionante…De esta manera, menos del 20% de la población mundial ha logrado almacenar más de la mitad del maíz y otros cereales del mundo, lo que ha provocado fuertes aumentos de precios en todo el planeta y sumido en la hambruna a más países. El acaparamiento se está llevando a cabo en China. ¿Estados Unidos o México han estado haciendo algo similar? Por supuesto que no.

Las realidad es que cuando las cosas se pongan realmente mal en nuestro país, estaremos solos.  Por ello es que lo mejor es irse preparando para ello.  Desde que comenzó la guerra en Ucrania, nación tras nación ha comenzado a implementar restricciones a la exportación, y la lucha mundial por los productos básicos agrícolas ha hecho subir constantemente los precios.

Nadie quisiera ser sorprendido con las manos vacías en este juego de las sillas musicales, por lo que debemos emprender una carrera para asegurar los valiosos suministros mientras aún es posible hacerlo.

Lamentablemente, las partes más pobres del mundo terminarán sufriendo más a medida que los países ricos tomen lo que puedan. El aumento dramático que pronto veremos en el hambre global será absolutamente desgarrador.

Pero nadie puede decir que no fuimos advertidos con antelación. Este tipo de colapso se ha estado anunciando desde hace muchos años y ahora ha llegado. Veremos qué acciones toma el gobierno federal al respecto, ya que un pueblo con  hambre puede ser lo que termine con la aprobación presidencial y genere las condiciones para un cambio de régimen en 2024.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Causas y costos de una inflación que llegó para quedarse

Ahora en día, la noticia más importante en materia económica a nivel mundial es el de la elevada inflación, misma que está golpeando a naciones ricas y pobres, pero con diferentes proporciones. De hecho, para el presente año se espera que la inflación mundial registre la tasa más alta desde 1996, al promediar una variación de más de 7.0%, provocada principalmente por los altos costos de los energéticos y de los alimentos, según la nueva estimación al alza de Oxford Economics.

El petróleo ha experimentado una gran volatilidad y fluctuaciones extremas en los últimos meses y semanas, a medida que los mercados siguen la evolución de la guerra entre Rusia y Ucrania. Incluso antes de la guerra, el mercado del petróleo ya presentaba un desequilibrio entre demanda y oferta, ya que la recuperación de la actividad económica tras la crisis del Covid-19 provocó que se drenaran los inventarios, lo que provocó que los precios se dispararan. Por su parte, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Ucrania y Rusia son de los principales países productores mundiales de trigo, cebada, maíz, al tener una participación promedio de 27%, 23% y 15% de las exportaciones globales entre 2016 y 2020, respectivamente.

Como lo mencioné líneas arriba, la inflación está afectando a las naciones en diferentes proporciones, pero casi todas están sufriendo sus estragos. Con los datos más recientes disponibles, vemos los casos más escandalosos como Turquía con una tasa de inflación de 61.1%, Argentina con  52.3%, Rusia con 17.49%, República Checa con 12.7%, Brasil con 11.3% y Polonia con 10.9%; casos de inflación intermedia como Chile con 9.4%, Estados Unidos con 8.5%, Colombia con 8.5%, México con 7.5% e India    con 7.0%; y casos de inflación moderada como Reino Unido con 6.2%, Dinamarca con 5.4%, Suecia con 4.3%, Corea del Sur con 4.1%, Australia con 3.5%, Suiza con 2.4%, China con 1.5% y Japón con 0.9%.  Respecto a este último grupo cabe señalar que aunque parezcan tener tasas bajas de inflación, son países que generalmente tienen tasas de aumento de los precios por debajo del 2.0% o inclusive sufren de deflación.

Respecto de la inflación en países desarrollados, es obligado analizar el caso de Estados Unidos, donde la inflación no tienen las mismas causas que en otros países desarrollados. El pasado martes 12 de abril, se informó que el alza de precios fue de 1.2% en marzo. Esta es la mayor subida mensual desde que se inició la escalada de inflación actual, por lo que el aumento de precios en los últimos 12 meses llegó al 8.5%, la tasa más elevada desde 1981.  Los funcionarios de la Casa Blanca habían salido el día anterior a “curarse en salud” advirtiendo que el informe de inflación que sería publicado el día siguiente sería feo y culparon a Vladimir Putin de este problema. Sin duda, eso es mejor que admitir la culpa por los propios errores de política económica (fiscal y monetaria) que han cometido, ya que deben reconocer que la inflación de precios al consumidor no surgió a partir de la invasión de Rusia a Ucrania, sino que ya era un problema desde el cuarto trimestre de 2021. Y desde luego, que no se puede ignorar el hecho de que desde hace dos años, Estados Unidos ya registraba un importante problema de inflación de precios de activos, con alzas importantes en viviendas, acciones bursátiles, obras de arte, commodities, criptomonedas, entre muchos más.

En Estados Unidos los precios de la energía durante marzo contribuyeron en gran medida al aumento de la inflación, y parte de eso se debe a lo inestabilidad en los mercados petroleros. Pero los llamados precios subyacentes, mismos que excluyen alimentos y energía, subieron un 6.5% en los últimos 12 meses. Por su parte, los precios de los servicios, excluida la energía, que no se suponía que se verían afectados por las interrupciones de la cadena de suministro, presentan un aumento de 4.7 % en el último año.

Si se analiza en una gráfica, es fácilmente identificable que la tendencia de la inflación ascendente en Estados Unidos comenzó hace un año, al comienzo de la presidencia de Biden. Se ha acelerado durante la mayor parte de los últimos 12 meses y eso fue mucho antes de que Putin decidiera invadir a su vecino. El momento actual refleja que hay demasiado dinero en busca de pocos bienes, debido principalmente a la combinación de una creciente deuda pública monetizada (por un aumento del gasto federal) y una política monetaria expansiva con un Banco de la Reserva Federal (FED) que no ha dejado de aumentar su hoja de balance. En este contexto muchos en México se preguntan porqué el dólar está tan barato (19.96 pesos por billete verde al escribir estas líneas) y la respuesta tiene que ver con la enorme cantidad de dólares en circulación y al hecho de las tasas reales negativas que ofrece tener dólares como ahorro.

¿Qué fue lo que detonó el problema inflacionario en EE.UU.? Hay que recordar que el presidente Trump firmó un proyecto de ley de alivio de Covid de $900 mil millones de dólares, ya innecesarios para diciembre de 2020, y los Demócratas arrojaron queroseno sobre la leña con otro paquete de estímulo de $1.9 billones de dólares en marzo de 2021. Por su parte, la FED continúa generando tasas de interés reales negativas (de -8.1% anual en la actualidad) a casi dos años después de que terminó la recesión pandémica. No cabe duda de que la inflación en la economía más grande del planeta es producto de las decisiones tomadas en Washington, D.C.

En el caso de México, la inflación de precios al consumidor ya estaba en niveles por encima del 5.0% anual desde abril de 2021, por lo que tampoco se le puede echar la culpa de la actual escalada de precios únicamente al conflicto en Ucrania, que ha tenido impactos en precios de alimentos y de energéticos.

Es verdad que México se ha visto afectado por los problemas logísticos internacionales y por la escasez de ciertas materias primas, pero también es cierto que hemos visto una enorme expansión monetaria que podría ser una de las principales fuerzas detrás del alza de precios. Tenemos que en entre febrero de 2020 y el mismo mes de 2022, el agregado monetario M1 (billetes y monedas en circulación más depósitos a la vista) creció 38.4% en términos nominales, mientras que el agregado monetario M2 (está integrado por el M1 más los instrumentos monetarios a plazo en poder de los sectores residentes nacionales tenedores de dinero) creció 20.7% nominal. Y este aumento del circulante no sólo se debió a la crisis causada por el virus chino del Covid-19, ya que una vez pasada la crisis, en el periodo de febrero de 2021 a febrero de 2022 M1 creció 14.1%, mientras que M2 aumentó 8.9%.

La teoría cuantitativa del dinero es muy clara y establece que si aumenta el dinero en circulación y no crece la producción, el resultado será un aumento de precios. Por eso, no es descabellado pensar que no todo el problema inflacionario de México es estructural o que se debe a problemas internacionales, sino que también se debe a un enorme crecimiento del dinero en circulación.

En este contexto, tenemos que el INEGI recién informó que en marzo de 2022, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó una variación de 0.99% respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual en México se ubicó en 7.45%. En cuanto al índice de precios subyacente (que excluye frutas, verduras, energéticos y tarifas administradas por el Estado), éste registró un incremento de 0.72% mensual y fue de 6.78% anual. Por su parte, el índice de precios no subyacente aumentó 1.79% a tasa mensual y 9.45% a tasa anual. Finalmente, en marzo del 2022, la canasta básica registró una tasa de inflación interanual de 8.07%.

Desde luego que la escalada de precios representa malas noticias para los trabajadores y consumidores. De acuerdo con cifras del IMSS, al 31 de marzo de 2022, el salario base de cotización promedio de los puestos de trabajo formales afiliados al instituto alcanzó un monto de $472.50 pesos diarios.  Este salario representa un incremento anual nominal de 10.5%, pero al tomar en cuenta la inflación de 7.45%, pues el aumento nominal se diluye a sólo 2.8% real anual. Y este es el caso para el promedio del salario del sector formal de la economía, por lo que hay muchos trabajadores que no han recibido este tipo de incremento nominal en su salario en el último año, por lo que ahora están con un poder adquisitivo más bajo. No se diga, los millones que trabajan en el sector informal de la economía siendo autoempleados, seguramente a ellos les está afectando más la inflación.

Otro impacto para los trabajadores y la economía en general, es lo que sucederá con las tasas de interés. Se sabe que el Banco de México asumirá una posición más agresiva con alza de tasas de interés para combatir la inflación. Con información de la subasta de Cetes del lunes 11 de abril, en GAEAP calculamos la tasa de interés implícita anualizada para los Cetes a 28 días en el futuro, y vemos que ésta es de 7.43% para dentro de 91 días, de 8.12% para dentro de 176 días y de 8.98% para dentro de 357 días.  Esto implica que el mercado anticipa que el rendimiento de los Cetes a plazo de 28 días estará 2.46 puntos porcentuales más altos en un año respecto de lo que están ahora. Si esto se cumple y los Cetes a 28 días están en 9.0% dentro de un año o antes, pues podemos irnos despidiendo de las hipotecas baratas. Además de que las tasas de interés para los negocios y tarjetas de crédito también seguirán aumentando. Obvio esto también pone en serios aprietos las finanzas públicas, ya que el cálculo de costo financiero para la deuda del sector público en 2022 se hizo con una expectativa de tasa de interés promedio para este año de apenas 5.0%. La Secretaría de Hacienda había anticipado que el costo financiero de este año sería de 791,463 millones de pesos; sin embargo, en los Precriterios 2023 ahora se prevé que los recursos destinados a este rubro sumen 869,337 millones de pesos. Esta última estimación se ve bastante optimista y no se puede descartar que el costo financiero rebase los 900 mil millones de pesos este año.

Finalmente, también está el riesgo de caer en una recesión, tanto en Estados Unidos como en México. Como lo he venido señalando en este espacio, las expectativas de crecimiento económico por parte de analistas se han venido ajustando a la baja. En la más reciente Encuesta Citibanamex de Expectativas, se menciona que en cuanto a crecimiento del PIB para 2022 éstas disminuyeron a 1.9% de 2.0%, pero el rango de pronósticos para el crecimiento este año ahora va desde los más pesimistas que lo ven en 1.1% hasta los más optimistas que lo ubican en apenas 2.3%.

En el caso de Estados Unidos, el pasado 16 de marzo, la FED recortó su pronóstico de crecimiento de su PIB a 2.8%, desde una perspectiva previa de 4.0%.  Sin embargo,  hay voces como la del director ejecutivo de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, que advierten del riesgo de que la FED lleve accidentalmente a la economía estadounidense a una recesión mientras combate la inflación, está aumentando.  Esto desde luego que debe preocuparnos porque ahora somos más dependientes que antes en el desempeño de la economía de Estados Unidos para crecer. Una recesión en nuestro vecino del norte, terminará por descarrilar la economía de México, convirtiendo este sexenio en el de peor desempeño económico desde la Gran Depresión.

El gran problema es que en México no se están tomando medidas contracíclicas para evitar este escenario, y no se trata de endeudar más a México (para este año la SHCP contempla que los requerimientos financieros del sector público federal sean equivalentes a 3.7% del PIB, de ese tamaño será la deuda adicional de este año), sino de crear una atmósfera propicia para la inversión y los negocios, pero el actual gobierno federal, ni eso está dispuesto a realizar. Preparémonos para al menos dos años de elevada inflación y carestía, bajo crecimiento económico y una continuada incertidumbre mundial.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Cómo se perdió Occidente con un dólar inestable

Durante muchos años, prácticamente desde que en 1971 Richard Nixon acabó con el sistema financiero mundial creado en Bretton Woods en 1944, el cual  establecía las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo, se han escrito innumerables artículos y ensayos respecto de la debacle del dólar estadounidense como moneda de reserva. Dichos escritos se volvieron más frecuentes a raíz del enorme crecimiento de la oferta monetaria en Estados Unidos (usted recordará el quantitative easing ó QE) tras la crisis hipotecaria del 2008 y ahora con la crisis generada por el virus chino del Covid-19 (con una descomunal monetización de la deuda pública).

El Presidente estadounidense, Richard Nixon

Y es que los gobiernos de todo el mundo implementaron enormes programas de estímulo para combatir el daño económico causado por el Covid-19. Estos programas asignaron miles de millones de dólares en pagos directos, exenciones de impuestos, subsidios comerciales y otros alivios. El tamaño y la escala de estos programas provocaron que muchos gobiernos tengan déficits presupuestarios mucho más altos de lo normal. Pero, ¿cómo financiaron estos déficits? Una forma, que algunos consideraron  anatema para el mandato de estabilidad de precios de un banco central, volvió a ser el centro de atención a medida que avanzaba la crisis: la monetización de la deuda soberana.

En este sentido, recién leí un artículo de Matthew Piepenburg, publicado el 31 de marzo en GoldSwitzerland.com y titulado “Cómo se perdió Occidente: una moneda de reserva mundial vacilante”, y en él se detalla cómo es que el sistema financiero occidental y el dólar estadounidense, la moneda de reserva mundial, ahora están en un franco declive.

Matthew Piepenburg

El autor comienza señalando que hace apenas dos años, él escribió un libro advirtiendo que los mercados occidentales en general, y los mercados estadounidenses en particular, estaban en la ruta para comenzar a fallar. Y pues de hecho, ahora, en tiempo real, vemos que ya están fallando. Esta dura realidad no tiene tanto que ver con el virus chino del Covid-19 o la guerra en Ucrania, sino más bien con una fuerza simple, que los mercados eufóricos y los gobernantes/políticos negligentes han estado ignorando durante décadas, a saber: la deuda.

En un esquema en el que Estados Unidos crea dinero de la nada, solamente intercambiando bonos del Tesoro por efectivo, en el que las deudas gubernamentales se monetizan. Es que tantas veces se ha repetido que la deuda destruye naciones, sistemas financieros, mercados y monedas. Siempre y cada vez esto ha sucedido.

Como vemos en esta entrega, el sistema financiero inflacionario ahora está fallando (y que mejor muestra de sus fallas al ver las tasas de inflación de precios al consumidor más altas en 40 años y una descomunal e imparable inflación de activos desde 2008) porque sus niveles de deuda lo han vuelto incapaz de generar crecimiento económico, reaccionar con sensatez o sostener sus adicciones crónicas a la deuda de forma natural. Es una realidad, sin aumentar su deuda Estados Unidos no podría crecer, lo cual derrumbaría a la economía mundial.

La evidencia de esto está literalmente en todas partes, desde la Reserva Federal, hasta el Petrodólar y el mercado de bonos, hasta el precio del oro. A continuación se analiza el tema

La Reserva Federal: No quedan mejores escenarios

El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se ha puesto a si misma, y ​​por lo tanto a los mercados financieros y a la economía de EE.UU., en un rincón demasiado predecible y en una encrucijada históricamente peligrosa. Si gira hacia la izquierda (es decir, más impresión de dinero/liquidez) para proteger la enorme burbuja de toda clase de activos, se enfrentará a un mayor problema inflacionario; y si gira a la derecha (y sube las tasas de interés o comienza a reducir su hoja de balance), desatará el infierno en los mercados.

¿Cómo es que se llegó a esta encrucijada? Fácil: Décadas de tasas de interés excesivamente bajas artificialmente, crédito barato y una deuda soberana que alcanzó los 30,000,000,000,000 (30 billones de dólares) de proporciones sin precedentes (e insostenibles).

La deuda pública de EE.UU. como porcentaje de su PIB

El moribundo mercado alcista de bonos

Con gran parte de esta deuda indeseable sobre su espalda nacional, nadie más que la Reserva Federal comprará los bonos emitidos por el Tío Sam. Como resultado, los bonos del Tesoro a largo plazo están cayendo en precio y aumentando en rendimiento, a medida que Bloomberg nos recuerda que estamos en la peor caída de precios de los bonos globales en 20 años.

En resumen, el mercado alcista de bonos, creado por el banco central durante las últimas cuatro décadas y fracción, ahora está cayendo sobre sus rodillas. Irónicamente, el único camino hacia una mayor demanda de bonos es si el mercado de valores se derrumba por completo y los inversores bursátiles huyen ciegamente hacia los bonos, como pasajeros que buscan botes salvavidas en el Titanic.

Pero los bonos y las acciones pueden caer juntos, a menos de que sean salvados por la impresión de más dólares devaluados por la inflación más alta de los últimos 40 años.

Pero como nos lo recordó dolorosamente el «crash” del Covid de marzo de 2020, en un mundo de burbujas inflacionarias de todo tipo de activos, impulsadas por los bancos centrales, las acciones y los bonos históricamente sobrevaluados pueden y caerán juntos a menos que la Reserva Federal cree otro bote salvavidas con una emisión multimillonaria de dinero, que acaba con la fuerza inherente de los dólares en su posesión.

Por lo tanto, una y otra vez: no quedan buenas opciones, y la FED debe elegir entre inflación o una implosión del mercado.

El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED)

Fantasía y deshonestidad – La nueva política

Pero esto nunca ha impedido que la FED finja lo contrario o trate de confundir para cubrir sus pecados monetarios. A pesar de casi un año de mentir deliberadamente respecto a que la inflación sería “transitoria», la FED se tragó el poco orgullo que le quedaba y admitió que hay un problema inflacionario real en los Estados Unidos.

La Reserva Federal, junto con los políticos económicamente ignorantes, esencialmente han regresado a los EE.UU., que alguna vez fue un gran país desarrollado, a uno con una conducción monetaria que se asemeja a la de un país en desarrollo. En otras palabras, el “sueño americano”, así como el excepcionalismo estadounidense, están siendo degradados a una especie de tragicomedia en tiempo real.

Sin embargo, el siempre doble discurso del presidente de la FED, Jerome Powell, se está duplicando en más fantasías (mentiras) sobre el aumento de la participación laboral y el crecimiento del PIB, como las medidas que ayudarán a “sacar” a los EE.UU. del agujero de la deuda y la inflación que la pala de Alan Greenspan abrió hace muchos años, durante los tiempos “exuberantes”. Pero Powell está equivocado.

El Presidente de la FED, Jerome Powell

Participación laboral – La más reciente fantasía

Basado en datos demográficos simples, la falta de interés por los bonos de EE.UU., los crecientes déficits comerciales (junto con el aumento del gasto deficitario) y un dólar estadounidense sobrevaluado, la participación de la fuerza laboral de EE.UU. no aumentará lo suficiente para que la tierra de la moneda de reserva mundial pueda escapar por si misma del peso de una deuda pública que representa el 122% de su PIB en el que la Fed la ha metido (después de décadas de tasas de interés ultra bajas).

Sin una mayor participación de la fuerza laboral, la única opción que le queda a Washington para luchar contra la inflación es: 1) aumentar las tasas de interés para inducir una recesión mortal (y la implosión del mercado), o bien 2) recortar los déficits gubernamentales en al menos un 10%.

Desafortunadamente, reducir los déficits en un 10% también acabará con el PIB en al menos una cantidad equivalente, lo que debilita los ingresos fiscales y, por lo tanto, hace que sea casi imposible que el Tío Sam pague incluso los intereses de deuda interna.

Los adictos son creaturas predecibles

Entonces, ¿qué hará la Reserva Federal arrinconada y borracha de deudas? Bueno, pues lo que hacen todos los adictos, seguir bebiendo, es decir, imprimir más y más dólares cada vez más devaluados, lo que solo creará más vientos de cola en favor de metales como el oro. (Pero también en favor del encarecimiento de materias primas en general, acciones industriales y bienes raíces).

Mientras tanto, la Reserva Federal, el gobierno de EE.UU. y sus brazos de propaganda de propiedad corporativa en los medios de EE.UU., culparán a Vladimir Putin de la inflación, de toda esta nueva impresión de dinero y el continuo gasto deficitario, en lugar de reconocer que se debe a décadas de mala gestión monetaria. Pero esto no es ninguna sorpresa.

Pero Putin, incluso si lo odias, ve cosas que los titulares omiten. La desdolarización y los rumores de los petrodólares: ¿eh, oh? Cada vez hay más signos que hacen dudar de la solvencia de largo plazo del alguna vez poderoso Petrodólar.

¿Se acerca el fin del petrodólar?

De gatillo fácil a dispararse en el píe

Las sanciones financieras occidentales en respuesta a la guerra en Ucrania tienen una forma de causar tanto daño al que jala el gatillo como al objetivo previsto. En términos más simples, congelar las reservas de divisas de un país y las transacciones SWIFT tienen una forma de asustar a otras contrapartes, y no solo a los objetivos previstos.

Imagínese, por ejemplo, si sus cuentas bancarias fueran congeladas por cualquier motivo. ¿Entonces confiaría en el banco que congeló sus cuentas en el futuro una vez que se resolvió el problema? ¿Recomendaría ese banco a otras personas?

Bueno, el mundo ha estado observando cómo las potencias occidentales congelan efectivamente los activos de Putin, e independientemente de si está de acuerdo o no con tales medidas, otros países (no todos los cuales son «malos actores») están pensando en cambiar de banco, o al menos de dólares a otra divisa…

Si es así, Estados Unidos acaba de dispararse en el pie mientras apuntaba a Putin.

Como se ha advertido anteriormente, las sanciones occidentales simplemente están alejando a Rusia y China más y más lejos de los dólares estadounidenses y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Tales cambios tienen efectos dominó masivos que el equipo financiero del presidente Joe Biden parece haber ignorado.

Y como todos, desde el multimillonario Jamie Dimon, hasta Barack Obama, han advertido anteriormente, eso no es algo bueno y está causando que el mundo en general reconsidere el liderazgo financiero de EE.UU. y la hegemonía del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial.

El congelamiento de las reservas internacionales de Rusia, tras la invasión a Ucrania, ha provocado que naciones e individuos se lo piensen dos veces si desean tener sus reservas/ahorros en dólares o euros.

Arabia Saudita: ¿Repensando el petrodólar?

Tome ese “aliado” no tan democrático de los EE.UU., Arabia Saudita, a quien Biden había llamado “Estado paria” en 2020…

A partir de marzo, las noticias de Arabia Saudita insinúan que considerarían comprar petróleo en yuanes chinos (CNY) en lugar de dólares estadounidenses (USD), lo que señalaría el lento final del petrodólar y solo agregaría más vientos de cola inflacionarios para los estadounidenses que sufren en casa. Si los extranjeros no están dispuestos a tomar los dólares, ¿a dónde irán estos a parar? Pues a su país de origen de emisión.

Uno simplemente no puede subestimar (ni exagerar lo suficiente) el profundo significado de un mundo en el que el petrodólar se debilita.

¿Qué pueden hacer los saudíes con dinero chino?

Algunos argumentan que los sauditas no pueden comprar mucho con yuanes y que después de todo, el dólar estadounidense tiene más atractivo, ¿verdad? Mmm.

Tomando en cuenta el hecho de que los bonos del Tesoro de EE.UU. pagan rendimientos reales de cero a negativos, tal vez «todas las cosas estadounidenses» simplemente no son lo que solían ser…

Con la invasión de Rusia a Ucrania, los saudíes ahora han visto que EE.UU. está dispuesto a apoderarse de sus bonos del Tesoro como una forma de guerra financiera. Los saudíes (como muchas otras naciones, como India y China) ciertamente se preguntan si EE.UU. podría realizar un movimiento similar contra ellos en el futuro.

Por lo tanto, no es una coincidencia que ellos también estén mirando hacia el Este en lugar del Oeste para futuros acuerdos, y Rusia podría usar sus nuevas monedas chinas para comprar de todo, desde plantas nucleares hasta lingotes de oro en Shanghái.

FILE PHOTO © Getty Images / Lintao Zhang

El petróleo importa

Mientras tanto, y a pesar del intento de los medios de pintar a Putin como Hitler 2.0, el líder ruso sabe algo que los titulares noticiosos ignoran: el mundo necesita su petróleo.Sin el petróleo ruso, el sistema energético y económico global implosiona, porque el sistema tiene demasiada deuda como para de repente poder ir solo y/o contraatacar.

¿Ve cómo los elevados niveles de deuda soberana eliminan opciones y cambian el escenario global?

Mientras tanto, Rusia, que no tiene las mismas cadenas de deuda a PIB alrededor de su tobillo que la Unión Europea (UE) y EE.UU., puede comenzar a exigir el pago de su petróleo en rublos en lugar de dólares estadounidenses.

Al momento de escribir este artículo, los estados árabes están en conversaciones privadas con China, Rusia y Francia para dejar de vender petróleo en dólares. Tales movimientos debilitarían la demanda y la fortaleza del dólar, agregando más combustible inflacionario a un fuego inflacionario creciente en toda la Union Americana.

Me pregunto si Biden, la vicepresidenta Harris o alguien en su círculo de «expertos» pensó en esa parte. Dada su fortaleza en óptica frente a su debilidad en matemáticas, geografía e historia, está bastante claro que no lo hicieron ni pudieron…

¿No es para preocuparse?

Mientras tanto, por supuesto, el Wall Street Journal y otras organizaciones de noticias políticas occidentales le aseguran al mundo que no se preocupe, ya que los volúmenes de negociación de divisas en dólares eclipsan a los de China (Rusia) y otras monedas.

OK, de acuerdo, ¿Pero por cuánto tiempo?

Una vez más, lo que muchos políticos y la mayoría de los periodistas no entienden (además de las matemáticas básicas) es la historia básica. Sus políticas miopes y pronósticos hechos a la ligera se basan en la noción de que si no llueve hoy, no puede llover mañana. Pero ya está lloviendo sobre los EE.UU., así como lo hace sobre el liderazgo financiero mundial de los EE.UU.

Mientras tanto, el banco central de Rusia ahora está en movimiento para aumentar las compras de oro con todos los nuevos rublos (no USD) que recibirá por sus ventas de petróleo. Los inversores deben realizar un seguimiento muy cuidadoso de estos eventos macro en las próximas semanas y meses.

Un nuevo mundo multidivisa

La conclusión, sin embargo, es que el mundo se está alejando lentamente de la era de una moneda de reserva mundial a un sistema cada vez más multidivisa.

Una vez que el genio de las sanciones y la guerra financiera está fuera de la botella, es difícil volver a colocarlo. La confianza en Occidente y su sistema monetario liderado por el dólar está cambiando. Al tomar la emocionante decisión de congelar las reservas de divisas rusas, sancionar los DEG del FMI ruso y eliminar su acceso a los sistemas de pago SWIFT, EE.UU. obtuvo titulares a corto plazo para parecer «duros», pero marcó el comienzo de un camino con consecuencias a más largo plazo que lo debilitarán (y a su dólar).

A medida que el petróleo multidivisa se convierte en el nuevo escenario, los ganadores inflacionarios serán, nuevamente, las materias primas, los productos industriales y ciertas jugadas inmobiliarias.

El oro importa

En cuanto al oro, sigue siendo el único activo de reserva verdaderamente neutral de los balances de los bancos centrales mundiales y tiene altas probabilidades de aumentar de precio al paso del tiempo a medida que emerge lentamente un mercado de energía que no esté denominado en dólares.

Además, Rusia está permitiendo pagos en oro por su gas natural.

Y para aquellos (es decir, Wall Street) que todavía argumentan que el oro es una «roca mascota» y una «reliquia bárbara» del pasado, puede ser hora de repensar.

Después de todo, ¿por qué el Departamento del Tesoro ha incluido una sección completa sobre el oro en su manual de sanciones para Rusia? La respuesta es tan obvia como ignorada.

Los bancos chinos (con líneas de intercambio de divisas rusas) pueden actuar como intermediarios para ayudar a Rusia a utilizar el mercado del oro para “blanquear” su dinero sancionado. Es decir, Rusia puede y seguirá comerciando a nivel mundial (Eurasia, Brasil, India, China…) en lo que se reduce a un mercado verdaderamente libre de «oro por productos básicos» que ni siquiera los ladrones de COMEX pueden fijar artificialmente. Algo no visto en décadas.

El Congreso de EE.UU. quiere impedir que Rusia pueda seguir liquidando sus reservas de oro

Desglobalización

En pocas palabras: el poderoso dólar y los sueños de «globalización» de Occidente están presenciando lentamente una era emergente de desglobalización inflacionaria a medida que cada país ahora hace lo que se requiere y lo mejor para sí mismo, en lugar de las fantasías megalómanas del fundador del  Foro Económico Mundial, Klaus Schwab.

Los EE.UU., acorralados, por supuesto, probablemente intentarán sancionar las transacciones de oro con Rusia, pero esto requeriría ahogar por completo las ventas de energía de Rusia a la UE, algo que la economía de la UE (y los ciudadanos) simplemente no pueden permitirse.

Mientras tanto, un presidente francés desesperado está considerando cheques de estímulo para gasolina y alimentos. Eso, por cierto, también es inflacionario…

La historia se repite

Una vez más, Occidente, saturado de deudas y dependiente de la energía rusa, no es tan fuerte como los titulares quieren hacer creer, lo que significa que el oro, como lo ha hecho durante miles de años, se elevará, mientras que los líderes fallidos, naciones endeudadas y las monedas de reserva mundial caen.

La historia, por desgracia, es tan importante como las matemáticas, el descubrimiento de precios y la oferta y la demanda. Lamentablemente, la gran mayoría de los líderes modernos no saben casi nada de estas fuerzas o temas.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Crecemos poco y beneficiamos a los fabricantes extranjeros

Las perspectivas de crecimiento económico para México en 2022 se siguen ajustando a la baja. En la semana que recién concluye la agencia calificadora Fitch rebajó su expectativa para la economía de México a 2.0% desde un 2.8% esperado previamente. Por su parte, si bien en la más reciente Encuesta Citibanamex las expectativas de crecimiento del PIB para este año se mantienen en 2.0%, el rango de pronósticos para el crecimiento ahora va de un rango mínimo de 1.1% hasta un máximo de 2.6%. Estos ajustes a la baja se deben a varios factores, entre los que destacan: a. Un entorno económico mundial complicado con la invasión de Rusia a Ucrania y los persistentes problemas logísticos en las cadenas globales de suministro; b. El fuerte endurecimiento de la política monetaria en México ante las persistentes presiones inflacionarias, así como el alza en tasas de interés en otros mercados, como el estadounidense; y c. Los propios errores de política económica de México, con un gobierno que se ha empeñado en ahuyentar la inversión privada, además de tener un nivel de gasto público bajo, que se da el lujo de despilfarrar recursos en obras innecesarias y dádivas.

Sin embargo, este crecimiento anémico esperado para México en 2022, también está relacionado a un persistente problema nacional, y es una elevada elasticidad-ingreso de la demanda de importaciones, lo que significa que cuando crece nuestro PIB, las importaciones crecen a una tasa mucho más elevada, lo que resta posibilidades de crecimiento a la planta productiva nacional. Desde un punto de vista técnico, tenemos una elevada propensión marginal a importar, lo que disminuye nuestro multiplicador de la demanda agregada.

En este sentido, el INEGI publicó los Indicadores Trimestrales de la Oferta y Demanda y del Ahorro Bruto, correspondientes al cuarto trimestre de 2021, y éstos confirman lo que he venido advirtiendo desde este espacio: que la escasa recuperación del consumo nacional se ha traducido en un mayor crecimiento de las importaciones que de la producción nacional. Esta afirmación aplica para bienes terminados, intermedios y materias primas.

Los datos muestran que en el último trimestre de 2021, y con series ajustadas estacionalmente, la Oferta global de bienes y servicios aumentó apenas 0.1% en términos reales respecto al trimestre previo y 3.0% respecto al mismo trimestre de 2020. A su interior, el Producto Interno Bruto no registró variación respecto al trimestre inmediato anterior y aumentó apenas 1.1% respecto al cuarto trimestre de 2020, pero lo preocupante es que las importaciones de bienes y servicios crecieron 0.6% respecto al trimestre inmediato anterior y un sólido 8.1% respecto al mismo trimestre de un año antes.

En el cuarto trimestre de 2021, la Demanda agregada total, al igual que la oferta agregada creció 0.1% en términos reales respecto al trimestre previo y 3.0% respecto al mismo trimestre de 2020; y a nivel de sus componentes vemos que con cifras desestacionalizadas, las Exportaciones de bienes y servicios crecieron 3.5% respecto al trimestre inmediato anterior y 4.2% respecto a un año antes. El Consumo privado aumentó 1.4% respecto al trimestre inmediato anterior y 5.6% en comparación a hace un año (pero en este punto también hay que insistir que las importaciones crecen a una tasa mayor que el consumo de bienes nacionales); el Consumo de gobierno disminuyó 0.6% respecto al trimestre inmediato anterior  y muestra un aumento de apenas 0.7% respecto a un año antes, lo que es reflejo del débil motor de crecimiento que representa el gasto público. Finalmente, en cuanto a la inversión o formación bruta de capital fijo, tenemos que ésta descendió 0.2% respecto al trimestre inmediato anterior y muestra un crecimiento de apenas 6.8% respecto a un año antes, lo que la ubica en un nivel muy por debajo del observado en 2019.

El tema del crecimiento de las importaciones a una tasa superior a la del crecimiento de la producción nacional es relevante por que si analizamos las fuentes de crecimiento o decrecimiento del PIB, vemos que en lo que respecta a todo el año 2021, el consumo privado generó un impulso de 4.9%, el consumo de gobierno apenas 0.1%, la inversión privada 1.7% y las exportaciones 2.6%, lo que significa que sin importaciones la economía nacional el año pasada habría crecido 9.6%, pero derivado del fuerte aumento de las importaciones, la tasa de crecimiento de nuestro PIB fue 4.8 puntos porcentuales menos y acabo siendo precisamente de 4.8%.

Desde luego que se dice fácil el porcentaje de crecimiento de las importaciones y lo que esto implica para las posibilidades de crecimiento nacional, pero también está el lado humano del asunto y es la cantidad de empleos bien remunerados que se podrían crear si sustituyéramos aunque sea el 10% de las importaciones anuales. En 2021 las importaciones totales de México sumaron 505.705 miles de millones de dólares (mmdd), por lo que el 10% de este monto equivaldría a unos 487 mil empleos en el sector manufacturero. Este número se obtiene porque el 10% de 505.705 mmdd son 50.570 mmdd, lo que a un tipo de cambio de 20 pesos por dólar equivale a 1.011 billones de pesos. Si tomamos en consideración que en 2021 el valor promedio de la producción manufacturera por persona ocupada fue de 2.076 millones de pesos, pues entonces el 10% de nuestras importaciones equivales a este casi medio millón de empleos que se podrían crear en México.

Sé que estas son cuentas bastante simplistas, pero ilustran un importante punto que se debería tomar en cuenta. Si queremos tener una tasa de crecimiento del PIB más elevada y queremos crear más y mejores empleos en México, necesitamos sustituir importaciones de algunos bienes e insumos. Parte de ello se podría resolver simplemente evitando los miles de millones de dólares de importaciones subvaluadas que sufre nuestro país. La Secretaría de Economía, y otras autoridades del gobierno federal, junto con el sector privado, pueden armar una buena estrategia en este sentido. Ojalá que lo hagan por el bien de México y de todas aquellas personas que desean un mejor trabajo, bien pagado, en el sector formal de la economía.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Daños colaterales de la guerra en Ucrania y los problemas de China

Hace unas semanas la perspectiva de crecimiento global para el 2022 era de una tasa de 4.5% de acuerdo con la Organización  para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE); sin embargo, después de la invasión de Rusia a Ucrania, los riesgos inherentes al conflicto y las nuevas disrupciones en la economía global, las perspectivas económicas mundiales se deterioran con cada día que pasa y ahora se estima que el costo de esta guerra será del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) del planeta.

En el caso de México el banco de inversión Goldman Sachs recién ajustó su pronóstico de crecimiento económico del PIB de México para este año a solamente 1.4%, desde un 1.7% estimado previamente. La justificación del ajuste es por la debilidad económica mostrada en la región, sumada a mayores precios en combustibles, la persistente interrupción de las cadenas de suministro y un debilitamiento de la confianza empresarial y del consumidor. De igual manera, en la más reciente encuesta Citibanamex de expectativas, se ajustó a la baja la expectativa de crecimiento del PIB a 2.0%   Las expectativas de crecimiento del PIB para 2022 disminuyeron a 2.0% desde el 2.1% reportado en la encuesta anterior; mientras que para el 2023 se espera una tasa de crecimiento de 2.1%.

Desde luego que la situación en México podría ser más llevadera en materia económica si el gobierno federal hiciera algo para atender tres grandes problemas: 1. Crear clima propicio para la inversión / incentivos fiscales /certidumbre legal; 2. Se fomentará más la integración económica en el T-MEC desplazando a China en el mercado mexicano y de Estados Unidos; y 3. Se redirigiera el gasto público a gasto de inversión y no tirarlo a la basura con dádivas. Pero difícilmente un gobierno que no ha hecho mucho por apoyar la economía los últimos 40 meses, comenzará a hacer algo ahora.

En cuanto a Estados Unidos, también hay ajustes a la baja, ya que la elevada inflación y las perturbaciones económicas causadas por la guerra en Ucrania están oscureciendo las perspectivas de recuperación. Es importante mencionar que el 16 de marzo, el Banco de la Reserva Federal (FED), elevó las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual y recortó su estimación del PIB para 2022. Ahora prevé que la economía se expanda un 2.8 % este año, por debajo del 4 % que había pronosticado en diciembre 2021, cuando los salarios aún eran bajos y la variante omicron del covid-19 aún no había alcanzado su pico de contagios.

EE.UU. enfrenta toda clase de complicaciones en el ámbito nacional e internacional, con su tasa de inflación de 7.9% anual en febrero, pues no resulta sorpresa que la semana que recién concluye se haya informado que Arabia Saudita está en conversaciones activas con Beijing para fijar el precio de algunas de sus ventas de petróleo a China en yuanes. Esta medida afectará el dominio del dólar estadounidense en el mercado mundial del petróleo y marcaría otro cambio en el crudo más importante del mundo exportado hacia Asia.

Ahora bien, lo anteriormente comentado es por demás relevante, pero en esta entrega quiero céntrame en explicar lo que está sucediendo con la economía china, en donde las cosas no están saliendo nada bien para su presidente Xi Jinping.  Pero antes, quiero hacer mención de la llamada del viernes 18 de marzo, que sostuvieron el presidente estadounidense, Joe Biden, y el presidente chino, Xi Jinping, respecto de la invasión rusa a Ucrania.  De acuerdo con el comunicado de prensa emitido por la Casa Blanca, el presidente Biden detalló sus esfuerzos para prevenir y luego responder a la invasión, imponiendo elevados costos a Rusia. Describió las implicaciones y consecuencias si China brinda apoyo material a Rusia mientras realiza ataques brutales contra ciudades y civiles ucranianos. El Presidente subrayó su apoyo a una solución diplomática a la crisis. Los dos mandatarios también coincidieron en la importancia de mantener abiertas las líneas de comunicación, para gestionar la competencia entre los dos países. El presidente reiteró que la política de Estados Unidos sobre Taiwán no ha cambiado y enfatizó que Estados Unidos continúa oponiéndose a cualquier cambio unilateral en el statu quo. Los dos líderes encargaron a sus equipos que hicieran un seguimiento de la conversación de hoy en el período crítico que se avecina.

A la fecha, Beijing no ha condenado la guerra de Rusia en Ucrania y se ha abstenido de usar el término “invasión”.

Habiendo mencionado lo anterior y volviendo al tema económico de China, quiero comenzar mencionando que ésta registró un crecimiento anual real del PIB del 8.1% en 2021, una de las tasas más altas del mundo. Para la mayoría de los países esto sería un logro envidiable. Sin embargo, para China, este regreso a un alto crecimiento se debió a que en 2020 su PIB creció “apenas” 2.2% (en ese año el PIB de México cayó -8.0% y el de Estados Unidos retrocedió -3.5%).  De esta manera, la tasa de crecimiento anualizada para el período de dos años 2020-21 fue solo del 5.1%, inferior al 6.0% registrado en 2019. En ese momento, para China esa fue la tasa más baja registrada en casi dos décadas.

Además, en comparación con los mismos períodos de 2020, China registró tasas de crecimiento anualizadas de 18.3% y 7.9% en los dos primeros trimestres de 2021, respectivamente, pero solo 4.9% en el tercero y 4.0% en el cuarto. La causa de este patrón de crecimiento de “comienzo fuerte, final débil” no fue solo el efecto rebote, sino también las decisiones de política fiscal y económica realizadas por el gobierno chino. Para el 2022 China, la segunda economía más grande del mundo, espera una tasa de crecimiento de su PIB se tan sólo 5.5% y en esta entrega analizamos que esta pasando en dicha nación en materia económica.

En un artículo editorial de Lingling Wei, publicado el 16 de marzo en el  Wall Street Journal y titulado “El retroceso de la campaña económica de Xi Jinping expone grietas en su poder”, se explica muy bien la serie de decisiones desafortunadas que ha tomado la cúpula del Partido Comunista Chino (PCCh) en el último año y medio, así como la forma en que están dando marcha atrás a muchas decisiones equivocadas.

Wei comienza recordando cómo todavía el año pasado, el presidente Xi Jinping parecía casi invencible, pero ahora sus esfuerzos para alejar a China del capitalismo y de Occidente han sumido a la economía china en la incertidumbre y expuesto algunas grietas en su control del poder. Los legisladores chinos se alarmaron a fines de 2021 por la fuerte desaceleración del crecimiento chino después de que Xi endureciera los controles sobre las empresas privadas, desde los gigantes tecnológicos hasta los desarrolladores inmobiliarios. Esto, sumado a política de Xi de cero tolerancia a los casos de Covid y los estrictos bloqueos resultantes (mismos que se ha intensificado nuevamente a medida que aumentan los casos), afecta el gasto de los consumidores y la producción de las fábricas. A lo anterior hay que agregar el pacto con Rusia de principios de febrero de este año, solo unas semanas antes de su invasión de Ucrania, lo que ha ampliado las diferencias entre China y Occidente y ha dejado de manifiesto los altos costos para China por implementar la agenda de Xi en lo interno y en el plano internacional.

Respecto al Covid-19, hay evidencia circunstancial de que éste se originó por una fuga de un laboratorio en Wuhan, China, y la semana que recién concluye se destacan nuevos contagios de ese país. Las políticas de cero covid de Beijing, una vez elogiadas en algunos sectores de Occidente, se están convirtiendo en un peligro para las economías china y mundial a medida que regresa el virus. No hay duda de que un fuerte brote de Covid está en marcha en China. El recuento oficial de casos, de unos 5,000 por día hace ocho días, se encuentra en niveles no vistos desde el comienzo de la pandemia. Esto parece ser impulsado por la variante Omicron, que ya transitó por la mayoría de los países occidentales hace semanas. En China, los brotes se concentran en el noreste de la provincia de Jilin y cerca de Hong Kong en el sur, pero están surgiendo casos en todo el país.

Las vacunas occidentales, como las producidas por Pfizer y Moderna, demostraron tener un éxito razonable en proteger a quienes contrajeron Omicron de síntomas graves, pero las vacunas fabricadas en China son menos efectivas. Gracias a dos años de políticas draconianas de cero covid, una proporción más pequeña de la población china tiene inmunidad contra una infección previa.

El resultado son nuevos cierres de actividad y una nueva preocupación para una economía global que había comenzado a enderezarse después de dos años de interrupciones por la pandemia. Un gran grupo de exportadores han cerrado las operaciones de sus fábricas, incluidos Foxconn (proveedor de Apple) y Toyota. Se están desarrollando nuevas saturaciones en los puertos chinos, lo que tendrá nuevos efectos colaterales para el transporte marítimo mundial.

Aunado a esta delicada situación, en estos días Beijing trabaja para gestionar su entente con el presidente ruso Vladimir Putin y al mismo tiempo evitar el colapso de su relación con Occidente, pero la mayor inquietud surge por la caída del crecimiento económico al 4% en el cuarto trimestre desde el 18.3% a principios de 2021. En este contexto, algunos funcionarios ahora hablan de la necesidad de una “corrección de rumbo” para mitigar algunos de los efectos nocivos de las políticas del Sr. Xi.

Algunos altos funcionarios han indicado que están preocupados por los costos para China de la alineación con Rusia. Los fabricantes chinos ahora están evaluando los riesgos de convertirse en “daños colaterales” de las sanciones occidentales contra Moscú. El aumento vertiginoso de los precios de las materias primas, también está afectando a las empresas chinas que ya se enfrentan al debilitamiento de la demanda mundial.

Tanto el pacto con Rusia como la desaceleración económica en el país, surgieron por las intenciones de Xi de hacer frente a los EE.UU. y marcar cierta distancia con la política de Deng Xiaoping de abrir China al mundo occidental. Junto con una postura cada vez más dura hacia China por parte de  Washington, las relaciones con Estados Unidos y sus aliados, se han hundido a su nivel más bajo en décadas.

Cada vez que Xi ha tenido la oportunidad de desafiar el orden mundial liderado por EE.UU., lo ha aprovechado, priorizando los objetivos políticos sobre los económicos. Como ejemplo tenemos que el año pasado se dio una prohibición a la importación de carbón australiano, después de que Canberra enfureciera a Xi al acercarse a Estados Unidos, lo que empeoró la escasez de energía en China y obligó a los fabricantes a cerrar temporalmente algunas fábricas.

Poco antes de que Rusia invadiera Ucrania, Pekín acordó comprar petróleo y gas a Rusia por un valor estimado de 117.5 miles de millones de dólares. Es posible que China pueda renegociar los términos u obtener descuentos a medida que a Rusia le resulte más difícil vender su gas y petróleo, pero algunos funcionarios chinos han cuestionado si tiene sentido honrar tales contratos cuando los precios de la energía son altos.

Incluso antes de la crisis de Ucrania, China ya estaba recurriendo a reservas estratégicas para combatir la inflación provocada por el aumento de los precios de los energéticos y de las materias primas.

A principios de marzo, Hu Wei, asesor sénior del Consejo de Estado, suscitó un debate en línea con un artículo sobre la política prorrusa del Sr. Xi. “China no puede estar atada a Putin y los lazos deben cortarse lo antes posible”, escribió Hu en el artículo, que fue eliminado por los censores de Beijing. “Separarse de Putin…ayudará a construir la imagen internacional de China y facilitará sus relaciones con Estados Unidos y Occidente”, mencionó.

Repaso económico

El año pasado, Xi reunió a todo el gobierno detrás de su campaña para tomar medidas drásticas contra las fuerzas capitalistas, desde reforzar el control de Beijing sobre los datos obtenidos por el sector privado, hasta restringir las cotizaciones de acciones en el extranjero y cerrarle la llave de los préstamos a empresas inmobiliarias, en un realineamiento con los principios socialistas.

A finales de 2021, las ventas de los desarrolladores inmobiliarios se desplomaron más que durante la crisis financiera mundial de 2008-2009. Las grandes firmas de tecnología, que durante mucho tiempo atrajeron a los jóvenes brillantes a China, emulando a Silicon Valley, estaban despidiendo a una gran cantidad de personal.

El principal organismo gubernamental de China, el Consejo de Estado, se sorprendió por el resultado de la evaluación económica de las principales ciudades. El liderazgo había anticipado golpes en ciertos sectores, pero “la velocidad de la desaceleración fue una sorpresa”. Una reunión política de alto nivel de fin de año estuvo a punto de reconocer que la campaña económica de Xi había ido demasiado lejos.

En los últimos meses, China se ha esforzado por revertir algunos de los males hechos el año pasado. Ahora, los reguladores financieros están suavizando las restricciones para los bancos de prestar a los desarrolladores y compradores de viviendas y varias agencias gubernamentales están nuevamente apoyando a las empresas de tecnología. Los funcionarios locales están desviando la atención de la redistribución de la riqueza a cómo apuntalar las empresas.

La corrección de rumbo, como algunos funcionarios describen el reciente cambio de política, ha creado oportunidades para que otras figuras del partido desempeñen un papel más visible en lo que durante mucho tiempo ha sido un acto en solitario por parte del presidente Xi.  También algunos líderes retirados del PCCh,  que aún tienen voz en el discurso político, se han pronunciado recientemente en privado en contra de la política centrada en el Estado de Xi, han comentado diversas fuentes.

Apoyo para las compañías

Desde principios de año, varios niveles de gobierno se han alejado de la represión casi generalizada en contra las empresas privadas de 2021. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, la principal agencia de planificación económica de China, encabezó un grupo de agencias gubernamentales para reafirmar el apoyo a las empresas que forman la llamada economía de plataformas, como Alibaba Group Holding Ltd., el gigante del comercio electrónico cofundado por el multimillonario Jack Ma; el conglomerado Tencent Holdings Ltd.; y la empresa de motores de búsqueda Baidu Inc., que recibieron severos castigos regulatorios el año pasado por lo que las autoridades llamaron comportamiento anticompetitivo.

El esfuerzo refleja una admisión tácita entre los líderes de que se necesitan controles más flexibles para permitir que estas empresas continúen operando, especialmente en áreas de innovación digital, mientras que al mismo tiempo continúan limitando la incursión de los gigantes tecnológicos en áreas financieras, como los préstamos.

Una palabra de moda que Xi introdujo el año pasado, «prosperidad común», un objetivo para distribuir la riqueza de manera más equitativa que había hecho que los dueños de negocios se preocuparan por verse obligados a entregar sus fortunas, ya casi no se menciona.

A puerta cerrada en una conferencia de diciembre para establecer la agenda económica de 2022, Xi incluso pareció reconocer que la redistribución de la riqueza es difícil de hacer cuando el crecimiento se está desacelerando. La prosperidad común, dijo a los funcionarios, se trata de «hacer el pastel más grande primero» y luego dividirlo de manera más equitativa.

No obstante lo anterior, Xi no ha terminado de luchar por su renovación económica y la presión sobre los empresarios no ha desaparecido por completo. Siguen vigentes los requisitos estrictos sobre los datos y las inversiones del sector tecnológico. Para cumplir con esas reglas, Tencent se ha estado deshaciendo de su amplia cartera, incluso vendiendo acciones en una empresa de Internet de Singapur y en un operador de comercio electrónico chino.

Por ahora, el partido insta a la precaución con cualquier política nueva y potencialmente disruptiva. Poco después de la reunión de diciembre, Han Wenxiu, asesor principal de Xi, resumió la agenda económica de Beijing para este año en un artículo en un diario del partido: “Todas las partes deben introducir activamente políticas que conduzcan a la estabilidad económica”. Dijo que las políticas que conducirían a la contracción económica deberían introducirse “prudentemente”.

Corolario

No cabe duda que varios miembros de la cúpula del PCCh están preocupados por las consecuencias económicas para su país por la ambigüedad en su relación con Rusia y por la necesidad de revertir los errores de una política pública que buscaba debilitar al sector privado y terminó mermando sus posibilidades de crecimiento.

Respecto a Rusia, no es sorpresa que el pasado 15 de marzo, el ministro de Asuntos Exteriores de China le haya dicho a su homólogo español que su país no quiere verse afectado por las sanciones económicas occidentales impuestas a Rusia tras su invasión de Ucrania el mes pasado. Dijo que “China no es parte de la crisis, y mucho menos quiere verse afectada por las sanciones”. En cuanto a los ajustes en la política económica, pues al menos se han dado cuenta de que golpear al sector privado por los caprichos del presidente fue un gran error, y han comenzado a enderezar las cosas, aunque la desconfianza empresarial interna y externa, durará varios años.

En los próximos días o semanas veremos cómo se van alineando las cosas y si Estados Unidos aprovecha esta coyuntura para debilitar más a China con sanciones, justificada o injustificadamente. Esto sin duda agravaría el proceso inflacionario mundial, pero al parecer en Estados Unidos la mayoría de la opinión pública ha manifestado que está dispuesta a pagar precios más altos por los combustibles y alimentos si la causa es salvar a Ucrania.

Finalmente, los nuevos brotes de Covid-19 en China, algo que se sabía que iba a ocurrir porque su política de cero tolerancia sólo postergó lo inevitable, son el otro tema que preocupa. Los científicos han señalado que existe la posibilidad de que desde China surja una nueva mutación más peligrosa y cause más sufrimiento a la humanidad. Pero de momento, las disrupciones en las cadenas globales de manufactura se van a exacerbar por la guerra en Ucrania y por los nuevos cierres de actividad en algunas ciudades de China, por lo que el 2022 será un año muy complejo una vez más.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP¨*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Una economía que no avanza en productividad

Después de conocer que la inflación anual de febrero fue de 7.28%, debemos insistir en la importancia de los incrementos de la productividad como elemento indispensable para poder mejorar los niveles de ingreso de la población ocupada, sin que esto se traduzca en más presiones para los costos de las fuentes de empleo. Además de lo anterior, el incremento de la productividad es indispensable para poder aumentar la atracción de inversión productiva, de manera que la principal ventaja competitiva de México  a nivel global deje de ser la mano de obra “barata”. No obstante lo anterior, de manera lamentable, en nuestro país la productividad laboral no solo no ha crecido, sino que ha venido disminuyendo en los últimos años.  En esta entrega analizamos este hecho.

Debemos comenzar mencionando que en esta entrega debemos entender como productividad laboral a la aportación  promedio al Producto Interno Bruto (PIB) por persona ocupada; es decir, es la riqueza que en promedio genera cada persona que tiene un puesto de trabajo, con independencia de si está en la economía formal o informal.

Con esto en mente tenemos que el INEGI dio a conocer los datos del Índice global de productividad laboral de la economía con base en la población ocupada, correspondiente al cuarto trimestre de 2021, por lo que ya podemos hacer la valoración completa de lo sucedido en el año que recién terminó. Con series originales, vemos que en general la población ocupada ha crecido a una tasa más elevada de lo que ha aumentado el PIB, por lo que la productividad ha ido retrocediendo. A continuación vemos el detalle de las cifras, analizando lo sucedido entre 2020 y 2021 y posteriormente de lo que pasó entre 2018 y 2021. El análisis se presenta para la totalidad de la economía y a nivel de grupos de actividad  económica.

Total de la economía

En cuanto al total de la economía, el índice global de productividad laboral retrocedió -3.4% en el 2021, lo cual se debió a que el PIB aumentó 4.7%, pero la población ocupada creció 8.4%. La situación es aun más grave cuando vemos que entre 2018 y 2021 dicha productividad disminuyó 7.2% producto de que el PIB presenta una contracción de -3.7% en un contexto en el que la población ocupada creció 3.8%.

Esto indica que en promedio la gente que ahora está trabajando genera menos PIB de lo que aportaba hace tres años.  Uno pudiera pensar que esta considerable caída en la productividad de la mano de obra se dio porque aumentó la participación de la informalidad laboral, pero no es el caso. De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de INEGI, la tasa de informalidad laboral pasó de 56.5% de la población ocupada en 2018 a 55.8% en 2021. Este punto es relevante, y vale la pena recordar que el INEGI recientemente informó que en 2020 el 56% de los ocupados en México laboraba en la economía informal y sólo generaron el 22% del PIB; mientras que el 44% de ocupados estaba en la economía formal y generaron el 78% del PIB. Queda claro pues que una persona promedio en la economía informal produce aproximadamente una cuarta parte de lo que produce una persona en la economía formal.

¿A qué se debe que crezca más la población ocupada que el PIB? Principalmente a la falta de inversión  productiva en un contexto en el que muchas empresas o unidades económicas exhiben rendimientos marginales decrecientes de la mano de obra. Hace falta pues un salto que sólo se logrará invirtiendo en maquinaria, equipo y capacitación.

Actividades primarias

En las actividades primarias, mismas que se refieren a las actividades de agricultura y ganadería principalmente, vemos que la productividad laboral disminuyó -4.8% entre 2020 y 2021, aunque la buena noticia es que en el periodo de 2018 a 2021 muestra un ligero incremento de 1.3%.  La razón de la caída de la productividad entre 2020 y 2021 es que el PIB creció apenas 2.9%, pero la población ocupada aumentó 7.6%; mientras que la razón del pequeño aumento registrado entre 2018 y 2021 es que el PIB creció 2.9%, mientras que la población ocupada aumentó sólo 1.5%.

México ha modernizado su sector primario y se ha ido moviendo hacía el cultivo de hortalizas, tecnificando e innovando en los procesos productivos, lo que se ha traducido en este pequeño aumento de la productividad.

Actividades secundarias

En el caso de las actividades secundarias, mismas que están conformadas por las industrias de la  minería; construcción; electricidad, gas y agua; y manufacturas, vemos una situación preocupante ya que en el periodo de 2020 a 2021 la productividad laboral disminuyó 3.2% producto de que el PIB avanzó 6.5%, pero la población  ocupada creció 9.8%. Pero para el periodo de 2018 a 2021 la situación es aún más grave porque la productividad laboral muestra un retroceso de -6.7% producto de que el PIB se contrajo -5.6% y la población ocupada creció 1.1%.

Dentro del comportamiento de la productividad industrial, es relevante lo que sucede con la industria manufacturera. Los indicadores de INEGI muestran que la productividad laboral (medida como el cociente del volumen físico de producción entre el personal ocupado total) muestra un incremento de 7.9% entre 2020 y 2021; sin embargo, en el comparativo 2021 respecto de 2018, la productividad laboral muestra una caída de  -0.6%. Este dato es preocupante porque en este periodo las grandes potencias manufactureras a nivel mundial aumentaron su nivel de producto por trabajador ocupado en una mayor tasa.

Actividades terciarias

Finalmente, en el caso de las actividades terciarias, conformadas por el comercio y los servicios, la situación es aún más grave. En el periodo de 2020 a 2021, el índice de productividad laboral disminuyó -3.6% derivado de que el PIB sólo creció 4.1%, mientras que la población ocupada aumentó 7.9%. Para el periodo de 2018 a 2021, la productividad laboral retrocedió -8.1% ya que el PIB ha disminuido -3.2%, mientras que la población ocupada creció 5.4%.

En este aspecto, se debe destacar que el retroceso de la productividad laboral de las  actividades terciarias es preocupante porque es el sector de actividad de mayor peso en el PIB. Por lo que si éste cae, arrastra hacía abajo la productividad del resto de la economía.

Conclusiones

Como ya se mencionó, el hecho de que la productividad de la economía haya retrocedido en lo que va del actual sexenio federal, dificulta las posibilidades de las empresas de crear mejores puestos de trabajo con remuneraciones más elevadas

¿Qué hacer para revertir esta caída de productividad? Pues sin duda haciendo que el PIB crezca a una tasa más elevada de lo que crece la población ocupada, pero esto sólo se logrará a través de fuertes incrementos en la inversión fija bruta que nos hagan salir de la situación de rendimientos marginales decrecientes en la que estamos. Pero la realidad es que el gobierno federal no hace mucho para facilitar el clima de inversión productiva en el país y por el contrario, ha mostrado desdén hacía el sector empresarial.

Hay tres acciones fundamentales para elevar la productividad de la mano de obra, y son: 1. Elevar el nivel de capacitación y competencias de la población económicamente activa, 2. Generar un entorno económico propicio y amable con la inversión y 3. Brindar incentivos fiscales a la inversión productiva de manera que las empresas puedan adquirir más y mejor maquinaria y equipo.

Si bien es verdad que hay sectores en los que la productividad va avanzando, lo más seguro es que en lo que resta del actual sexenio, la productividad laboral siga cayendo para el promedio de la economía nacional, lo cual es la fuente de empleos mal remunerados. Y pues tampoco vamos a poder explotar esta ventaja competitiva a nivel internacional, ya que de nada sirve tener sueldo bajos cuando la riqueza generada por persona ocupada es baja.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt