Un análisis de las proyecciones de Hacienda frente a las expectativas del mercado y los riesgos fiscales en un entorno de bajo crecimiento
Cada año, la Secretaría de Hacienda presenta los Pre-criterios Generales de Política Económica —en cumplimiento de un mandato establecido en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria— como un ejercicio técnico que busca anticipar el rumbo de la economía mexicana. En el documento 2027, la autoridad busca proyectar orden, estabilidad y una trayectoria de crecimiento económico moderado. En la práctica, sin embargo, lo que resulta evidente es una desconexión cada vez más clara entre el escenario oficial y lo que reflejan las estadísticas, las expectativas del mercado y lo que sienten empresas y hogares.

En los Pre-criterios 2027, Hacienda plantea que la economía crecerá entre 1.8% y 2.8% en 2026 y entre 1.9% y 2.9% en 2027, con inflación convergiendo a 3% y un tipo de cambio estable en torno a 18.60 pesos por dólar. Pero cuando estas cifras se contrastan con la más reciente encuesta de expectativas del Banco de México, el panorama cambia de forma significativa. Los analistas anticipan un crecimiento de apenas 1.44% en 2026 y 1.79% en 2027, con una inflación que se mantendría por encima del objetivo y tasas de interés que difícilmente bajarán al ritmo que proyecta el gobierno.

Esta divergencia es el reflejo de dos lecturas completamente distintas de la economía. Una, la oficial, que insiste en un retorno al dinamismo. Otra, la del mercado, que observa una economía que avanza con un crecimiento mediocre. Y en medio de ambas, una serie de indicadores fiscales que continúan deteriorándose.
Un marco macroeconómico optimista… pero inconsistente
El primer problema de los Pre-criterios 2027 es su coherencia interna. Hacienda construye un escenario en el que el crecimiento se acelera desde el 0.8% observado en 2025, la inflación converge al objetivo, las tasas de interés bajan y el tipo de cambio se mantiene estable. Sin embargo, estos supuestos no se sostienen cuando se analizan en conjunto ni cuando se contrastan con las expectativas del sector privado.
En crecimiento, la diferencia es clara. Mientras Hacienda proyecta un rango de hasta 2.9% para 2027, la encuesta de Banxico ubica el crecimiento en 1.79%. Esta brecha de más de un punto porcentual no es menor, porque sobre ella descansan las proyecciones de ingresos públicos, la recaudación y la sostenibilidad fiscal.

La inflación sigue el mismo patrón. Hacienda estima que cerrará en 3.7% en 2026 y bajará a 3.0% en 2027. Sin embargo, los analistas prevén 4.22% para 2026 y 3.58% para 2027. En el componente subyacente, que refleja la tendencia de mediano plazo, la expectativa es de 4.22% en 2026 y 3.80% en 2027. Es decir, no hay evidencia clara de una convergencia rápida al objetivo del banco central.
En tasas de interés, la narrativa oficial anticipa una reducción de los CETES de fin de periodo de 6.3% a 5.5% entre 2026 y 2027. No obstante, el mercado espera que la tasa de fondeo se mantenga en 6.5% en ambos años, lo que implica un entorno monetario más restrictivo del que Hacienda asume. Sin embargo, en este punto es plausible que la expectativa de Hacienda se cumpla, no necesariamente por una convergencia natural de las condiciones macroeconómicas, sino por la creciente interacción entre la política fiscal y la monetaria, en un contexto donde las necesidades de financiamiento público pueden influir sobre la trayectoria de las tasas de interés.
En cuanto a tipo de cambio, donde las diferencias entre las expectativas del sector privado y la SHCP son menores, el mensaje es distinto. Hacienda plantea estabilidad en torno a 18.6 pesos por dólar, mientras que las expectativas del mercado apuntan a un nivel similar, pero sin señales de fortaleza estructural del peso. Es decir, no se trata de una moneda respaldada por fundamentos sólidos y sostenidos en el tiempo —como mayores niveles de inversión, productividad o un crecimiento robusto—, sino de una estabilidad más bien circunstancial, sujeta a factores como diferenciales de tasas, flujos financieros de corto plazo o condiciones externas favorables que pueden revertirse con rapidez.
El problema de las estimaciones de Hacienda no es que sean optimistas, sino que no están respaldadas por la información disponible. Y esto no es nuevo. El caso más reciente fue en 2025, que se proyectaba un crecimiento de entre 2% y 3%, pero la economía terminó expandiéndose apenas 0.8%. En inflación, también se observaron desviaciones claras respecto a lo prometido. Para 2025 se proyectaba una inflación en torno a 3.5%, sin embargo, el dato observado se ubicó en 3.8%. Más aún, para 2026 la propia Secretaría de Hacienda ya tuvo que ajustar su estimación al alza a 3.7%, mientras que la inflación ya se ubica en niveles cercanos a 4.6% en la primera quincena de marzo de 2026.

Más deuda, menos crecimiento: la fragilidad estructural
Si el optimismo en el crecimiento genera dudas, la trayectoria de la deuda genera importantes preocupaciones. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medida más amplia de la deuda, pasará de 34.4% del PIB en 2009 a 55.0% en 2027. En términos absolutos, la deuda alcanzará 20.259 billones de pesos en 2026 y 21.85 billones en 2027, prácticamente el doble en términos nominales, de lo observado hace menos de una década.
Hacienda sostiene que este nivel es sostenible y que México se mantiene por debajo del promedio de economías emergentes. Sin embargo, este argumento omite un elemento central: la deuda no se evalúa solo por su nivel, sino por su dinámica y por la capacidad de la economía para sostenerla. En un entorno de bajo crecimiento, incluso niveles moderados pueden convertirse en un problema estructural. Más aún, una proporción creciente del gasto público se destina al costo financiero de la deuda, lo que reduce el espacio fiscal para inversión productiva y limita el potencial de crecimiento en el mediano plazo.
Además, la estabilidad relativa de la razón deuda/PIB ha estado influida por el crecimiento nominal del PIB, impulsado en buena medida por la inflación. Es decir, el denominador ha crecido por precios más que por producción. Esto ha permitido contener, parcialmente, el deterioro de los indicadores fiscales, pero no corrige el problema de fondo.
El propio marco fiscal reconoce que los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicarán en 4.1% del PIB en 2026, con una reducción respecto a 2024. Sin embargo, este ajuste genera dudas relevantes, particularmente en un entorno donde se mantienen apoyos a los combustibles a través del IEPS para contener presiones inflacionarias, lo que implica costos fiscales implícitos. A ello se suma una estructura del gasto público cada vez más rígida, concentrada en el pago de intereses de la deuda, pensiones y programas sociales, mientras que la inversión productiva pierde peso relativo, limitando la capacidad de crecimiento de la economía en el mediano plazo.

En este contexto, la apuesta por la inversión como motor de crecimiento genera más preguntas que respuestas. Hacienda plantea que el Plan México y el Plan de Inversión en Infraestructura, con una inyección estimada de 5.6 billones de pesos hacia 2030, impulsarán la capacidad productiva. Sin embargo, dado que este tema ha avanzado más en el discurso que en la práctica, las expectativas del sector privado no reflejan ese repunte. Por el contrario, permanecen prácticamente estancadas.
A esto se suma un entorno internacional complejo. Hacienda reconoce la existencia de riesgos asociados a conflictos geopolíticos, disrupciones en el comercio global y la revisión del T-MEC. Incluso el precio del petróleo, que se ajusta a 77.3 dólares por barril en 2026, refleja la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente. Para 2027, se proyecta una caída a 54.7 dólares, lo que introduce un elemento adicional de volatilidad en los ingresos públicos.
Pese a este entorno, los Pre-criterios 2027 reflejan un escenario de recuperación sostenida. Sin embargo, la propia Hacienda reconoce que, aun con un mayor precio del petróleo, los ingresos petroleros serán menores en 47,300 millones de pesos respecto a lo aprobado, debido a la apreciación del tipo de cambio. Este tipo de inconsistencias evidencia la fragilidad del marco.

Conclusiones
Los Pre-criterios 2027 presentan un escenario que, en apariencia, luce equilibrado. Crecimiento moderado, inflación controlada, estabilidad cambiaria y consolidación fiscal. Sin embargo, cuando se contrastan estos supuestos con las expectativas del mercado, con la trayectoria reciente de la economía y con la evolución de la deuda pública, las inconsistencias se vuelven evidentes.
El contraste con la encuesta de Banxico es particularmente revelador. Mientras Hacienda proyecta una economía que acelera, el consenso del sector privado anticipa un crecimiento débil. Mientras el gobierno espera una inflación convergente, los analistas prevén presiones persistentes. Y mientras se plantea una reducción en tasas, el mercado no ve condiciones para ello.
A esto se suma una trayectoria de endeudamiento que continúa al alza, en un contexto donde el crecimiento real no acompaña. La estabilidad aparente de las finanzas públicas descansa, en buena medida, en el crecimiento nominal del PIB impulsado por la inflación, no en una expansión sólida de la actividad económica.
El problema es técnico y de credibilidad. Las proyecciones oficiales se han desviado sistemáticamente de la realidad, por lo que dejan de ser una herramienta útil para la toma de decisiones. Y en ese punto, el riesgo es económico e institucional.
Los Pre-criterios 2027 no son simplemente optimistas. Son inconsistentes. Y en esa inconsistencia se encuentra el verdadero desafío para la política económica del país.
***
Este análisis forma parte del contenido abierto que publicamos en Economex.
Pero en el al Servicio Informativo de GAEAP desarrollamos análisis mucho más detallados sobre la economía mexicana, los mercados, la política pública y los riesgos que vienen para los próximos meses.
Si quieres anticipar escenarios y tomar decisiones mejor informadas, puedes acceder al servicio completo aquí.
Alejandro Gómez Tamez*
Director General GAEAP*
Suscríbete GRATIS a mi newsletter en Substack: https://economex.substack.com/
Sígueme en X: https://x.com/alejandrogomezt
🔥🎙️ Ya está disponible el Episodio 94 de #EconomexPodcast — análisis sin filtro, datos duros y lo que realmente está pasando en la economía 📊⚠️ ¡No te lo pierdas!
🚨📺 No te pierdas los #InformativosGAEAP en YouTube — análisis claro, datos duros y lo que realmente está moviendo la economía 📊🔥


