¿La fortaleza del peso o la debilidad del dólar?

En las últimas semanas diversos empresarios me han consultado respecto de las expectativas del tipo de cambio para el 2021. Mi respuesta siempre va acompañada con la advertencia de que nadie puede saber a ciencia cierta cuánto costará un dólar a finales del año que viene y quien lo asegure está mintiendo, y si te dan un pronóstico y acaba sucediendo, pues es producto de la suerte (le atinaron). Con  tantas variables en juego, es imposible poder predecir el tipo de cambio dentro de un año, pero eso no impide que se pueda formular algún escenario. En ese sentido, vemos que en la Encuesta de Expectativas Económicas del Banxico los analistas prevén que al cierre de diciembre de 2021 un dólar costará 21.20 pesos; por su parte, en la más reciente Encuesta de Expectativas del Grupo Financiero Citibanamex se menciona que estará en 21.51 pesos.

En esta entrega básicamente hacemos dos cosas: primero analizamos la evolución de un grupo de 16 divisas frente al dólar estadounidense durante dos periodos distintos, y segundo, analizamos porque el dólar ha bajado de precio en los últimos meses después de haber alcanzado una cotización máxima en 25.3482 pesos el 23 de marzo de 2020. Cabe señalar que para los análisis de la evolución de las diversas divisas, utilicé la base de datos del Pacific Exchange Rate Service de la Universidad de British Columbia en Canadá.

Comparativo diciembre 2019 a diciembre de 2020

En el comparativo del promedio de diciembre de 2019 a diciembre de 2020, vemos la siguiente evolución (en paréntesis de indica el porcentaje en que ha aumentado o disminuido el precio del dólar estadounidense frente a cada divisa): franco suizo (-8.9%), euro (-8.2%), dólar australiano (-7.0%), won surcoreano (-6.7%), yuan chino (-6.6%), dólar neozelandés (-6.6%), yen japonés (-4.4%), libra esterlina (-2.3%), dólar canadiense (-2.1%), peso chileno (-1.8%), dólar de Hong Kong (-0.7%), peso colombiano (+3.9%), peso mexicano (+4.3%), rublo ruso (+19.0%), real brasileño (+26.5%) y peso argentino (+36.3%). Vemos que para este periodo de tiempo, de las 16 monedas analizadas, 11 vieron al dólar estadounidense bajar de precio, mientras que las otras 5 vieron al dólar estadounidense subir, y México forma parte de ese grupo de 5 monedas. De hecho, la moneda de nuestro país ocupa la posición 13 en cuanto a desempeño frente al dólar.

Comparativo marzo a diciembre de 2020

Ahora, si analizamos la evolución de esas mismas 16 monedas frente al dólar estadounidense, pero ahora para el periodo del promedio de  marzo a diciembre de 2020, tenemos lo siguiente evolución (en paréntesis de indica el porcentaje en que ha aumentado o disminuido el precio del dólar estadounidense frente a cada divisa):  dólar australiano (-16.2%), dólar neozelandés (-14.3%), peso mexicano (-10.9%), peso colombiano (-10.5%), won surcoreano (-10.0%), euro (-8.7%), libra esterlina (-8.0%), dólar canadiense (-7.6%), yuan chino (-6.7%), franco suizo (-6.6%), yen japonés (-3.2%), dólar de Hong Kong (-0.2%), rublo ruso (+0.4%), real brasileño (+6.4%) y peso argentino (+29.0%).  Vemos que para este periodo de tiempo, de las 16 divisas analizadas, 13 vieron al dólar estadounidense bajar de precio y sólo 3 vieron que subió. De hecho, también vemos que el peso mexicano ocupa el tercer lugar en cuanto a desempeño frente al dólar.

Es así que el peso mexicano registra una importante recuperación frente al dólar estadounidense en los últimos meses, sin embargo deben quedar en claro dos cosas: Primero, que el peso mexicano no es la única moneda que se ha fortalecido frente al dólar; y segundo, que con respecto a diciembre de 2019 aún estamos con un tipo de cambio más débil (el tipo de cambio promedio de diciembre de 2019 fue de 19.118 pesos por dólar, mientras que en diciembre de 2020 es de 19.947 pesos por dólar).

Habiendo precisado lo anterior, pasamos a analizar las causas que explican porque el dólar estadounidense ha bajado 10.9% frente al peso mexicano, en el comparativo del promedio de marzo a diciembre de este año:

Causas de la caída del dólar

Hay diversas causas que explican lo que está sucediendo con el dólar. A continuación menciono seis  de éstas:

1. Aumento del balance de la Fed

El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (la Fed) es el banco central de Estados Unidos. En aras de dar liquidez a su sistema financiero en esta crisis económica causada por el Covid-19, desde junio de este año la Fed ha estado comprando un promedio de 120 mil millones de dólares al mes en bonos del Tesoro e hipotecas respaldadas por activos.

De esta manera, su hoja de balance se ubica en 7.2 billones de dólares (trillions en inglés), cifra superior a la observada a principios de año en 3 billones de dólares, lo que representa un incremento de más de 40%. Este súper aumento en la cantidad de dólares en circulación (aunque sólo existen en las computadoras) es una de las causas por las cuales el dólar se ha debilitado frente a la mayoría de las principales divisas del mundo y explica buena parte de los incrementos en los mercados bursátiles estadounidenses. ¿Hay alguna otra razón que explique porque Tesla vale más de 520 mil millones de dólares, cifra superior al valor combinado de Toyota (TM), Volkswagen (VLKAF), GM (GM), Ford (F), Fiat Chrysler (FCAU) y su socio PSA Group (PUGOY)? Hay demasiada liquidez de dólares en el mundo.

Esta borrachera de dólares no va a terminar pronto. El pasado miércoles 2 de diciembre, el jefe de la Fed, Jerome Powell, señaló que la Reserva Federal no está contemplando retirar su programa de compra de bonos a pesar de que existe un optimismo generalizado sobre las perspectivas económicas a mediano plazo dadas las prometedoras noticias sobre las vacunas COVID-19.

2. Altas tasas de interés

Si bien el Banco de México inició su ciclo de disminuciones de su tasa de interés objetivo en agosto de 2019, y llevó dicha tasa de un nivel de 8.25% hasta 4.25% en septiembre de este año, la realidad es que México es de los países importantes que tiene las más elevadas tasas de interés.

Al momento de escribir estas líneas la tasa de interés de los Cetes a 28 días es de 4.35%, mientras que la tasa de un Bono del Tesoro de Estados Unidos con plazo de un mes es de apenas 0.07%. Esta diferencia en la que la tasa libre de riesgo en México es 61 veces más alta que la de Estados Unidos, es lo que provoca que fluyan capitales a nuestro país que buscan los mayores rendimientos a nivel global.

Cabe señalar que la tasa de interés en México se mantiene elevada derivado de que subsisten importantes presiones inflacionarias, por lo que en su última reunión de Junta de Gobierno, el Banxico hizo una pausa en esta fase expansiva en su política monetaria.

3. Se mantiene la calificación de la deuda soberana

Relacionado con el punto anterior esta el tema de que a pesar de todos nuestros problemas y el desastre en materia económica en el que estamos metidos, en las últimas semanas, dos de las tres principales agencias calificadoras ratificaron las calificaciones crediticias de nuestra deuda soberana.

El pasado jueves 3 de diciembre, Standard & Poor’s confirmó la nota crediticia de México en ‘BBB’, pero mantuvo su perspectiva en negativa, lo que significa que es posible ver un recorte de la calificación en los próximos 12 a 18 meses. Por otra parte, tenemos que el pasado 11 de noviembre, la agencia Fitch Ratings ratificó la calificación del país en ‘BBB-‘ con perspectiva estable argumentando un marco de política macroeconómica consistente, finanzas externas relativamente robustas y un nivel de deuda pública estable.

Esto significa que para ambos casos la calificación de la deuda soberana de México se mantiene en la categoría de grado de inversión, lo que nos hace sujetos de continuar recibiendo flujos de inversión de cartera en base a nuestras altas tasas de interés.

4. Manejo de las finanzas públicas

Podemos mencionar otras razones por las cuales la cotización del dólar ha bajado frente al peso mexicano, entre las que destacan que a diferencia de otros países el gobierno federal mexicano prácticamente no se ha endeudado para hacer frente a la crisis económica ocasionada por las limitaciones causadas por el Covid-19. Si, la deuda del sector público ha aumentado en función del déficit fiscal autorizado por el Congreso, pero la mayor parte del incremento se debe a que los pasivos en dólares cotizados en pesos se han movido a la par que el dólar.

5. Superávit en la cuenta corriente

Derivado de la crisis económica que ha frenado muchas de las importaciones de mercancías al país, es que la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos de México registró un superávit de 17.498 miles de millones de dólares en el tercer trimestre del año. Se trata del mayor saldo superavitario desde que se tiene registro, resaltó el Banco de México y supera al histórico que se alcanzó en el segundo trimestre del  2019 de 4.400 miles de millones de dólares.

Cabe señalar que dicho superávit representó 6.9% del PIB, una cifra que contrasta con el déficit de 0.1% del PIB registrado en el mismo periodo del año pasado.

Esto significa que con independencia de la entrada de divisas al país por inversiones de cartera o inversiones fijas, México tuvo en el tercer trimestre de 2020 una entrada neta de divisas principalmente por el saldo de la balanza comercial y las remesas que entran al país,  

6. Optimismo mundial

Otro aspecto que ayuda a la recuperación del peso mexicano es el reciente optimismo mundial por el desarrollo y autorización de las vacunas contra el Covid-19. Este optimismo hace que los inversionistas aumenten su apetito por activos considerados más riesgosos que los Bonos del Tesoro de Estados Unidos (tales como los Cetes mexicanos).

Conclusiones

Hemos visto que gran parte de la disminución en el precio del dólar frente al peso mexicano se debe a cuestiones que nada tienen que ver con las acciones del gobierno federal, tales como el aumento en el balance de la Fed, las altas tasas de interés que ofrecen los instrumentos de inversión en México o el sentimiento de menos pesimismo que hay a nivel mundial. El mérito para el gobierno federal ha sido mantener cierta estabilidad en las finanzas públicas, lo cual es valorado por las agencias calificadoras de riesgo. La principal conclusión es que a pesar del desastre económico que ha causado el gobierno federal en el país con su “política económica de incertidumbre”, el peso mexicano se ha beneficiado de un contexto global favorable. ¿Cuánto durará esta nueva etapa de un dólar barato? Es difícil decirlo, pero pareciera que a menos de que el gobierno federal mexicano cometa otro severo error de política, durará al menos todo el 2021 en tanto la Fed no le cierre la llave a la creación de dólares.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*      

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

La debilidad del dólar es lo que ha salvado al peso

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Lo que vivimos en 2017 no fue la fortaleza del peso, sino la debilidad del dólar

El Banco de México y el gobierno federal han salido a señalar que el peso mexicano tuvo un “buen” desempeño frente al dólar estadounidense en 2017, ya que la paridad pasó de un promedio de 20.492 pesos por dólar en diciembre de 2016 a 19.149 pesos por billete verde en diciembre de 2017, lo que implica una disminución en el precio del dólar de -6.6 por ciento en el año.

 

Con datos del Pacific Exchange Rate Service, esta evolución ubica al peso mexicano como la cuarta moneda que más se apreció frente al dólar en el periodo antes señalado (de una canasta de 15 monedas seleccionadas por GAEAP). A continuación se muestra la evolución del dólar frente a éstas monedas (en paréntesis se indica el porcentaje que el dólar bajo o subió frente a cada una): Euro (-10.9%), Won de Corea del Sur (-8.3%), Libra esterlina (-6.8%), Peso Mexicano (-6.6%), Yuan chino (-4.7%), Peso chileno (-4.3%), Dólar canadiense (-4.2%), Dólar australiano (-3.8%), Franco suizo (-3.1%), Yen japonés (-2.6%), Real brasileño (-1.9%), Peso colombiano (-0.4%), Dólar de Hong Kong (0.7%), Dólar de Nueva Zelanda (1.2%) y Peso argentino (11.5%).

 

Cabe señalar que desde luego que la “recuperación” del peso en 2017 palidece al tomar en consideración que entre mayo de 2014 y diciembre de 2017, el dólar subió 48.1%, al haber pasado de 12.933 pesos por dólar a 19.149 pesos por billete verde.

 

¿A qué se debe que en el periodo de diciembre de 2016 al mismo mes de 2017 el dólar haya bajado de valor respecto al peso mexicano? Pues esta pregunta tiene muchas explicaciones, una de ellas es el fuerte incremento de tasas de interés que hemos sufrido en México, un menor gasto público, pero la más importante es que lo que vivimos el año que recién concluyó no fue la fortaleza del peso sino la debilidad del dólar.

 

De acuerdo con un artículo publicado en http://www.nasdaq.com, titulado “Why 2018 Could be a Good Year for the Dollar (Por qué el año 2018 puede ser un buen año para el dólar)”, el año 2017 fue el peor año para el dólar estadounidense en más de una década, lo cual se puede constatar con la caída de más del 9% del “Índice Dólar”. La última vez que el dólar registró tiempos tan difíciles fue en 2003 cuando éste perdió el 14.6% de su valor. De cierta manera, ese año fue similar al 2017 en el sentido de que la inflación fue baja, el mercado accionario tuvo un buen desempeño y el Banco de la Reserva Federal (FED) aumentó tasas de interés. Sin embargo, en el 2003 los Estados Unidos se enfrentaban a un problema de deflación no de baja inflación (como ahora), la FED aumentó su tasa de interés sólo una vez en lugar de tres veces como el año pasado, y el mercado accionario subió 8% versus la ganancia de 2017 de casi 20 por ciento.

 

No obstante lo anterior, el 2017 fue un año terrible para el dólar estadounidense, lo cual pudiera resultar sorprendente dado que la FED fue el banco central de un país desarrollado, más agresivo. Subieron la tasa de interés en 75 centésimas de punto porcentual en un contexto de sólido crecimiento económico y bajo desempleo. Su crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue el más alto desde el año 2014 y la tasa de desocupación fue la más baja desde el año 2000. Sin embargo, durante la mayor parte del año 2017, el presidente Trump tuvo dificultades para avanzar en su agenda económica, se estuvo cerca de no lograr un acuerdo para aumentar el techo de endeudamiento público, y esto aunado a otros factores como las disputas con Corea del Norte, y la incertidumbre en las relaciones comerciales con sus principales socios, provocaron que los inversionistas globales prefirieran alejarse del dólar. En otras palabras, los inversionistas extranjeros (en especial los asiáticos y europeos) no quieren a Donald Trump.

 

El artículo de Nasdaq apunta que hacia el 2018, la FED continuará siendo el banco central de un país desarrollado con la política monetaria más restrictiva, aumentando tasas de interés en un rango de entre 50 y 100 centésimas de punto porcentual (75 es lo más probable). Por su parte, una tasa de desocupación muy baja, el recorte de impuestos, y la creciente confianza de consumidores y negocios provocarán un mayor crecimiento económico este año. Todo esto debe impulsar la inflación y el crecimiento económico a niveles más altos, provocando así una recuperación del dólar en el 2018.  Es probable que no veamos el “Índice Dólar” por encima de un nivel de 100 puntos, pero muchos analistas esperan una apreciación del dólar de aproximadamente 5% respecto a las monedas que conforman este índice (euro, yen japonés, libra esterlina, dólar canadiense, corona sueca y franco suizo). Si esta predicción se materializa entonces el peso mexicano estará en problemas dado que un dólar fuerte aunado a la incertidumbre por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones presidenciales, harán que el peso mexicano se deprecie de manera fuerte (tal vez entre un 10 y 25%).

 

incertidumbre del dolar en la economia mundial
El dólar podría debilitarse otro 5% en 2018, según varios analistas

Afortunadamente para México, no todos son optimistas respecto a la evolución del dólar en 2018. En una nota publicada el 2 de enero de este año en http://www.poundsterlinglive.com, titulada “Dollar Forecast 5.0% Lower in 2018 by Citibank (Los pronósticos del dólar 5% más bajo en 2018 por Citibank)” se menciona que el pronóstico es que en 2018 el dólar se debilitará en 2018 por el incremento de las tenencias de pasivos de Estados Unidos por parte de extranjeros, mayor crecimiento económico global comparado con el de Estados Unidos y menores expectativas de inflación. Es así que el mayor negociador de divisas en el mundo, Citibank, se muestra pesimista respecto al dólar en 2018, esperando que la divisa pierda el 5% de su valor en 2018. Si esto se materializa, son buenas noticias para México porque entonces el peso no se depreciará tanto como algunos esperamos.

 

Citibank advierte que hay una creciente tenencia de pasivos estadounidenses por parte de extranjeros, los cuales están en riesgo de ser liquidados y repatriados en cualquier momento; mientras que la tenencia de activos extranjeros por parte de Estados Unidos es considerablemente menor, lo que lleva a un riesgo de desequilibrio en la oferta de dólares. Es así que el considerable deterioro de la posición de activos internacionales por parte de Estados Unidos en los últimos 10 años requiere un tipo de cambio más bajo en el largo plazo.  Algo similar ocurre con el peso mexicano, dado que la tenencia de pasivos denominados en pesos por parte de extranjeros es mucho mayor que la tenencia de pasivos extranjeros por parte de inversionistas mexicanos, lo que nos deja vulnerables ante las salidas de capital.

 

Esto pudiera parecer muy técnico, pero en realidad no lo es, y de hecho es de esperarse que la tenencia de pasivos estadounidenses por parte de extranjeros aumente este año en la medida en que los recortes de impuestos en Estados Unidos provoquen un alza en el mercado accionario, lo que provocará que entren más inversionistas extranjeros.  El problema es que el gobierno estadounidense no podrá financiar el recorte de impuestos por lo que requerirá endeudarse, y mucho de este financiamiento vendrá del extranjero, lo que se convierte en un círculo vicioso que incrementa la posición de extranjeros en Estados Unidos y su posición de activos internacionales netos. En la medida en que el Banco Central Europeo siga endureciendo su política monetaria (si bien no ha subido tasas, si ha disminuido su cantidad de alivio monetario), comenzaremos a ver grandes fugas de capitales de Estados Unidos hacía el viejo continente, que por cierto muestra un buen ritmo de crecimiento económico, lo que lo vuelve atractivo.

 

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La renegociación del TLCAN y las elecciones presidenciales de este año, ocasionarán volatilidad en el valor del peso

Es de esta manera que no sabemos que sucederá con el dólar en el 2018, pero lo que si sabemos es que hay múltiples factores en México que hacen que seamos más vulnerables que otras naciones ante lo que sucede en el vecino del norte. A pesar de que el Banco de México ha aumentado su tasa de interés objetivo de 3.0% en diciembre de 2015 a 7.25% en el mismo mes de 2017, la debacle del peso ahí está. Si Estados Unidos aumenta el ritmo de aumento de sus tasas de interés para evitar fugas de capitales y así financiar sus crecientes pasivos en manos de extranjeros, el Banco de México seguirá subiendo tasas en México en perjuicio de la actividad económica en nuestro país.

 

Desafortunadamente, dada nuestra debilidad y la pasividad de nuestras autoridades del gobierno federal, no nos queda más que cruzar los dedos y esperar que el dólar se debilite para entonces no devaluarnos tanto este año, así como sucedió en 2017. Sin embargo, hasta que no haya claridad respecto a la renegociación del TLCAN y el proceso electoral, seguiremos sufriendo por la debilidad de nuestra moneda y nuestra economía.

 

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

En Twitter: @alejandrogomezt

 

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