Ganadores y perdedores en la manufactura en 2020

Estamos a unos cuantos días de que termine el 2020, año que será recordado como uno de los peores en la historia moderna de México y el mundo. Si bien, el pesimismo en los pronósticos se ha moderado, sigue siendo terrible el hecho de que se espera que este año el Producto Interno Bruto (PIB) de México se contraiga -8.99% y que rebote apenas 3.54% en 2021 y 2.59% en 2022. De cumplirse estas expectativas por parte de los analistas encuestados por Banxico, significa que al término de 2022 estaremos todavía 3.34% por debajo del nivel de PIB que registramos en 2019.

Cabe señalar que con todo y que se espera esta caída de cerca del -9% en 2020, hay sectores que han sido mucho más afectados, cayendo a tasas de doble dígito, mientras que unos pocos han crecido, pese a todo. En esta entrega presento la evolución del valor de la producción de las diferentes actividades que componen la industria manufacturera nacional, y veremos cuáles son los sectores ganadores y perdedores.

De acuerdo con cifras de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI, el  agregado de la industria manufacturera en México continuó recuperándose durante el pasado mes de octubre, aunque con una gran polarización. Si analizamos la evolución nominal del valor de la producción, vemos que hay actividades como la fabricación de equipo de transporte que creció 16.73% en términos anualizados, coexistiendo con actividades como la fabricación de prendas de vestir que cayó -26.30%. Es así que en el agregado de todas las actividades manufactureras, el valor de la producción de octubre muestra que ya se tienen dos meses consecutivos de aumentos anualizados en este indicador (4.26% en septiembre y 8.46% en octubre), después de haber registrado caídas anualizadas de hasta -41.68% y -44.30% en abril y mayo, respectivamente.

Como lo señalé líneas arriba, en esta entrega analizamos la evolución de la industria manufacturera, y de cada una de las actividades que la componen, pero lo hacemos para dos periodos: primero, el comparativo de octubre de 2020 respecto del mismo mes de 2019; y segundo, el comparativo del acumulado de los primeros diez meses de 2020 respecto de los mismos meses de 2019 (Si se desea conocer información detallada respecto al desempeño de determinada actividad manufacturera en 2020, haz click aquí).

Comparativo octubre 2019 a octubre 2020

En el comparativo de octubre de 2019 a octubre de 2020, vemos que el valor de la producción del sector manufacturero aumentó 8.46% en términos nominales.

A continuación se presenta la evolución de cada una de las actividades manufactureras, ordenadas de mejor a peor desempeño (en paréntesis se indica el porcentaje de variación nominal anualizada): 1. Fabricación de equipo de transporte (16.73%); 2. Industrias metálicas básicas (15.40%); 3. Fabricación de maquinaria y equipo (12.30%); 4. Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (11.97%); 5. Fabricación de productos metálicos (10.83%); 6. Industria del plástico y del hule (8.10%); 7. Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (6.33%); 8. Industria de la madera (5.40%); 9. Industria de las bebidas y del tabaco (5.04%); 10. Industria alimentaria (4.95%); 11. Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (4.15%); 12. Industria del papel (2.21%); 13. Industria química (0.10%); 14. Otras industrias manufactureras (-4.11%); 15. Fabricación de muebles, colchones y persianas (-6.06%); 16. Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-10.10%); 17. Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-11.61%); 18. Impresión e industrias conexas (-13.57%); 19. Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-16.07%); 20. Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-19.10%); y 21. Fabricación de prendas de vestir (-26.30%).

Si tomamos en consideración que la inflación anualizada en octubre de 2020 fue de 4.09%, queda claro que de las 21 ramas de actividad manufacturera, solo 11 presentaron crecimiento anualizado en términos reales en el periodo de octubre de 2019 al mismo mes de 2020.

Comparativo primeros diez meses de 2019 a primeros diez meses de 2020

No obstante que la industria manufacturera presentó incrementos anualizados en septiembre y octubre de este año, cuando se analiza el balance de los primeros diez meses del año, el saldo es bastante negativo ya que el valor de producción disminuyó -9.02% en términos nominales. Esa desfavorable evolución es producto de que solamente dos ramas de actividad muestran un incremento nominal respecto a los primeros diez meses de 2019, y de hecho solo una muestra incremento en términos reales. 

A continuación se presenta la evolución de cada una de las actividades manufactureras ordenadas de mejor a peor desempeño (en paréntesis se muestra el porcentaje de variación): 1. Industria alimentaria (4.70%); 2. Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (1.69%); 3. Industria del papel (-3.13%); 4. Industria de las bebidas y del tabaco (-3.50%);  5. Industrias metálicas básicas (-5.61%); 6. Industria química (-5.83%); 7. Fabricación de productos metálicos (-5.86%); 8. Industria de la madera (-6.17%); 9. Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-6.28%); 10. Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-7.81%); 11. Otras industrias manufactureras (-8.25%); 12. Industria del plástico y del hule (-10.63%); 13. Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (-10.90%); 14. Fabricación de maquinaria y equipo (-10.93%); 15. Impresión e industrias conexas (-15.02%);  16. Fabricación de equipo de transporte (-15.81%); 17. Fabricación de muebles, colchones y persianas (-18.44%); 18. Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-26.84%); 19. Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-28.61%); 20. Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-32.25%); y 21. Fabricación de prendas de vestir (-36.12%).

Estos datos muestran la compleja realidad de la industria manufacturera nacional. Vemos que las dos actividades más afectadas son calzado (-32.25%) y vestido (-36.12%). Esto se debe a varios factores, entre los que destacan: 1. Con la crisis económica, muchas personas han visto afectados sus ingresos y por lo tanto su gasto en bienes semiduraderos; 2. Mucha gente se queda en casa, lo que provoca que la ropa y el calzado se gasten menos; 3. El que no haya eventos sociales como antes, hace que las personas no tengan que comprar calzado y ropa como antes; y 4. El que no haya clases presenciales en las escuelas golpeó severamente a muchos fabricantes de calzado y ropa.

Respecto a esta la severa afectación que se ha causado a varias actividades manufactureras, y las estrategias para su reactivación, es fundamental que se retome con enorme seriedad la lucha contra las importaciones en condiciones de ilegalidad. Y es que no obstante que las importaciones han caído, por la propia contracción de la economía nacional, se siguen presentando problemas de contrabando y subvaluación en las aduanas del país. Por mencionar un ejemplo, en el sector calzado el porcentaje de pares importados en condiciones de presunta subvaluación (precios por debajo del costo de las materia primas utilizadas) subió de 41% en 2019 a 45% en 2020.

Importancia relativa de cada actividad

La evolución en los valores de producción ha provocado que el tamaño relativo de cada una de las actividades manufactureras cambiara de forma importante. En los primeros diez meses de 2019, las cinco principales actividades manufactureras fueron (en paréntesis se indica su participación relativa respecto del valor total de la industria manufacturera): Fabricación de equipo de transporte (35.1%);  Industria alimentaria (15.3%); Industria química (9.4%); Industrias metálicas básicas (7.1%) e Industria de las bebidas y del tabaco (6.1%). De esta manera, estas cinco actividades generaron en los primeros 10 meses de 2019, el 73.0% del total del valor de producción de la industria manufacturera nacional.

Ahora, en cuanto a la participación relativa de las principales actividades manufactureras en los primeros 10 meses de 2020, tenemos que comparado con 2019, la Fabricación de equipo de transporte disminuyó su importancia a 32.5%, la Industria alimentaria la aumentó a 17.6%, la Industria química subió ligeramente a 9.7%, las Industrias metálicas básicas subieron un poco hasta 7.4%, mientras que la Industria de las bebidas y del tabaco creció hasta representar el 6.5%. Estas cinco actividades aumentaron su participación relativa en la economía a 73.7% del total del valor de producción  de la industria manufacturera.

Conclusiones

No cabe duda que la recuperación económica está en marcha y que el agregado del sector manufacturero es parte de ello, pero no se puede dejar de reconocer que hay actividades productivas con severos problemas ocasionados por la caída en los ingresos de la población, el cierre de algunos canales de comercialización, así como el cambio en los hábitos de consumo de la población. Muchos empresarios han iniciado largos procesos de transformación y ajuste, algunos otros no han aguantado más y tomaron la dolorosa decisión de cerrar su empresa.

Lo más lamentable es que con independencia de que México es uno de los países en los que menos apoyos hubo por parte del gobierno federal para empresas y sus trabajadores, es que los tiempos difíciles están lejos de terminar por lo que habremos de ver nuevas restricciones a la actividad económica, como las que se acaban de establecer para la Ciudad de México, en la que centros comerciales y tiendas departamentales tienen que cerrar de nuevo en la mejor temporada de ventas del año.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandroparaleondrogomezt

No al CPTPP: el caso de Textil, Vestido y Calzado

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El CPTPP podría acabar con al menos 12,622 empleos directos en textil, vestido y calzado en los próximos cinco años

Después de la firma del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP por sus siglas en inglés), el pasado 8 de marzo en Santiago de Chile, hemos visto una intensa campaña por parte de funcionarios de la Secretaría de Economía defendiendo sus supuestos “beneficios”. Esto a pesar de que al día de hoy seguimos sin ver un solo estudio técnico serio, que dé soporte a las afirmaciones de los funcionarios respecto a las ventajas que tendría este acuerdo para la economía nacional. Hablan de las ventajas del CPTPP como si fuera lo mismo que el fallido Tratado Transpacífico (TPP), siendo que al no estar Estados Unidos en el nuevo acuerdo, estamos entrando en un tratado que tendrá repercusiones para México completamente diferentes.

 

Dado lo anterior, y ante la falta de estudios técnicos que midan el impacto del CPTPP en el empleo en México, a través de GAEAP decidí elaborar un modelo econométrico sencillo que arroje cierta luz para responder esta duda. A continuación presento las generalidades del modelo:

 

El objetivo es conocer cómo el incremento de las importaciones y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) impactan el empleo total en las siguientes cuatro ramas de actividad: 1. Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles; 2. Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir; 3. Fabricación de prendas de vestir; y 4. Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos. Esta información se obtuvo de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI.

 

Por su parte, el valor de las importaciones se obtuvo de INEGI para la rama Textiles, artículos de vestir e industria del cuero; mientras que los valores de PIB utilizados fueron los de las ramas de actividad: 1. Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles; 2. Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir; 3. Fabricación de prendas de vestir; y 4. Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos.

 

Antes de presentar los resultados del modelo, quisiera comentar algunas cifras importantes. Según la EMIM, la suma del empleo total en las ramas de actividad arriba mencionadas pasó de 354,304 personas en el cuarto trimestre de 2007 a 284,770 personas en el mismo trimestre de 2017, lo que equivale a una pérdida del 19.6% de los empleos en los últimos diez años. Esto se dio mientras que en el mismo periodo el valor de las importaciones de los productos textiles, vestido, cuero y calzado subió de 2.602 miles de millones de dólares a 3.307 miles de millones de dólares, lo que representa un incremento de 27.1%. Por su parte, el PIB (en pesos de 2013) de las ramas de actividad antes mencionadas pasó de 123.457 miles de millones de pesos (mmdp) en el cuarto trimestre de 2007 a 120,656 mmdp en el cuarto trimestre de 2017, lo que representa una caída en términos reales de -2.3% en los últimos 10 años (ver Tabla 1 y Gráficas 1 y 2).

Tabla 1

CPTPP3

Gráfica 1

CPTPP1
Fuente: Elaborado por GAEAP con datos de INEGI

Estos datos son impactantes, y se deben hacer algunas aclaraciones sobre los mismos. 1. La cifra de empleo total que hace la EMIM para estas ramas de actividad está claramente subestimada y en realidad estas actividades dan empleo directo a aproximadamente 1.2 millones de personas a nivel nacional; 2. Las cifras de importación oficiales no toman en cuenta el grave y extendido problema de contrabando y subvaluación de mercancías que afecta a estos sectores, de manera que si se conocieran los datos de contrabando y no hubiera subvaluación veríamos valores de importaciones considerablemente más elevados a los reportados por las autoridades.

Gráfica 2

CPTPP2
Fuente: Elaborado por GAEAP con datos de INEGI

Con esto en mente, procedo a mostrar los resultados del modelo econométrico:

El modelo arrojó que por cada millón de dólares en que aumentan las importaciones de las ramas de actividad antes mencionadas, se pierden en México 26 empleos directos en esas mismas ramas. Por su parte, si el PIB de México en esas ramas de actividad aumenta en 18.5 millones de pesos (valores de 2013), vemos que se crean 35 empleos directos en esas mismas ramas de actividad. Este estudio está a disposición de quien lo desee para consulta, favor de solicitarlo si es de su interés.

Esos datos son más que reveladores porque podemos inferir que, si con todo y que las fracciones sensibles quedarán con un arancel de 0% en plazos que van de 13 a 16 años, en 5 años las importaciones de textil, vestido, cuero y calzado aumentan en 20%, se perderán en México un total de 12,622 empleos directos. Por su parte, si en 10 años las importaciones aumentan en 40% perderíamos al menos 28,700 empleos directos en estas ramas de actividad. Esto sin tomar en consideración que tanto los datos de empleo reportados por la EMIM, como las cifras de importaciones, están subestimados, por lo que la pérdida de empleos sería mucho mayor. Es importante precisar que con los escenarios planteados de aumento de importaciones, no se esperan incrementos en el PIB de estas ramas de actividad (como ha venido pasando en los últimos años), por lo que no habría forma de crear empleos en estas ramas suponiendo mayores ventas en el mercado interno si siguen aumentando las importaciones.

 

Pero otra conclusión importante que podemos obtener del modelo econométrico es que si el gobierno federal impulsara a estas ramas de actividad se podrían crear miles de empleos adicionales, sobre todo en las zonas donde éstos hacen más falta. Con los incentivos fiscales correctos y los apoyos de programas como el PPCI (Programa para la Productividad y Competitividad Industrial) se podrían dar las inversiones para que se reconvierta la industria y pueda crecer con mayor competitividad. Si de lo que se trata es crear empleos, resulta mucho mejor incentivar la industria nacional que abrir las fronteras a países que tienen todo tipo de ventajas desleales (subsidios, dumping, sueldos de miseria, entre otros).

 

Es así que queda claro que estar en el CPTPP con Vietnam, sin duda tendría un impacto negativo en miles de familias mexicanas, las cuales se quedarían sin su fuente de ingreso. Para el gobierno federal esto no representa mayor problema porque en su lógica de una economía de libro de texto dicen que los que pierdan su empleo podrán encontrar otro en alguna otra actividad (movilidad del factor trabajo), pero la realidad es otra ya que en el mejor de los casos para poder mover a un trabajador de una fábrica de zapatos a una ensambladora de automóviles se requerirá de mucha capacitación y entrenamiento; y en el peor de los casos tendremos la pérdida de miles de empleos manufactureros que se irán a trabajar al comercio y los servicios, los cuales en general pagan sueldos más bajos.

 

Este ejercicio se puede replicar para otras ramas de actividad para saber el impacto que tendrá el CPTPP, y este es el tipo de análisis que deben ser presentados a los Senadores de la República, ya que son ellos los que tienen la última palabra respecto a la ratificación del CPTPP en México. De igual manera, los Senadores pueden pedirle al Secretario de Economía que firme cartas paralelas con Vietnam y Malasia, que ayuden a mitigar los impactos de este acuerdo internacional en los sectores sensibles de la economía mexicana.

 

Hasta ahora la Secretaría de Economía se ha negado a firmas cartas paralelas con Vietnam, a pesar de que otros países si lo han hecho, argumentando que no tenemos nada que ofrecerles a los vietnamitas. Esto es una visión muy parcial del problema, ya que lo que tenemos que ofrecerle a los asiáticos es muy grande y muy importante, y es nuestro mercado nacional.

 

Aún estamos a tiempo de evitar una mayor desindustrialización de México y los Senadores deben conocer los estudios que evidencian lo que sucederá antes de tomar una decisión. No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando que se pierdan miles de empleos y que los dueños de las empresas de textiles, vestido y calzado pierdan su patrimonio.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt