México y su capacidad de atraer Inversión Extranjera Directa (IED)

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El Departamento de Estado publicó el documento “Declaraciones del Clima de Inversión 2019”

Las dificultades en materia de inversión productiva continúan para México. El INEGI acaba de informar que el Índice de Volumen Físico de la Inversión registra una disminución de -2.1% en el comparativo de los primeros cuatro meses de 2019 respecto a los mismos meses de 2018, lo cual se debe a una contracción de -0.8% en la construcción y una caída de -3.9% en maquinaria y equipo. Como lo señalamos hace unas semanas, lo que sucede con la inversión productiva en México es reflejo de la incertidumbre para hacer negocios en el país y también obedece a expectativas económicas cada vez más frágiles para lo que queda de este año y para el 2020.

En este contexto, el pasado 11 de julio, el Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó el documento “Declaraciones del Clima de Inversión 2019: México”, en el cual se hace una crítica a algunos aspectos de la vida nacional que preocupan al gobierno de Estados Unidos y, desde luego, a los empresarios de dicha nación. En esta entrega, presento un resumen de los aspectos más importantes mencionados en el documento.

El documento comienza con un diagnóstico de la posición competitiva de México en varios aspectos. Señala que en 2018 nuestro país ocupó la posición 138 de 180 países en el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional. En 2019 ocupamos la posición 54 de 190 países en el Reporte del Banco Mundial de Hacer Negocios (Doing Business Report) y en 2018 estábamos en la posición 56 de 126 países en el Índice de Innovación Global. Por su parte, el documento apunta que en 2017 había 109.7 miles de millones de dólares de inversión extranjera estadounidense en el país.

Se destaca que México es uno de los principales socios comerciales y de inversión de los Estados Unidos. El comercio bilateral creció 650% entre 1993 y 2018 y menciona que México es el segundo mercado de exportaciones y el tercer mayor socio comercial de los Estados Unidos. Los Estados Unidos son la principal, fuente de inversión extranjera directa (IED) siendo ésta de 12.3 miles de millones de dólares en 2018, cifra que representa el 39% del flujo total de IED que llega a México.

La economía mexicana registra una tasa de crecimiento promedio de su Producto Interno Bruto (PIB) de 2.6% en el periodo de 1994 a 2017. Señala que México se ha beneficiado, desde la crisis Tequila de 1995, por una buena administración económica que le ha ayudado al país a sortear un periodo de bajos precios internacionales del petróleo y una volatilidad global significativa. Reconoce que el Presupuesto de Egresos de 2019 es prudente al tener como objetivo un superávit primario de 1% del PIB, además de que el nuevo gobierno ha respetado la autonomía del banco central. La inflación al cierre de 2018 fue de 4.8 por ciento, una mejora respecto del 6.6% registrado al cierre de 2017, pero aun por encima de la meta del Banco de México de 3%. Apunta que la inflación fue causada por la depreciación del peso frente al dólar y por los precios más altos de los combustibles, lo que a su vez fue ocasionado por los esfuerzos del gobierno de estimular la competencia en ese sector.

México iedDos temas que sin duda son relevantes para la atracción de inversión son los relacionados con las perspectivas de ratificación del Tratado México – Estados Unidos – Canadá (USMCA por sus siglas en inglés) en el 2019 y el cambio histórico en el gobierno mexicano el 1 de diciembre de 2018. Sobre esto, el Departamento de Estado señala que éstos se mantienen como las dos principales fuentes de incertidumbre para la inversión extranjera. Destaca que la nueva administración ha señalado su compromiso con políticas fiscal y monetaria prudentes; pero de cualquier manera, algunas de las  políticas públicas y programas implementados que están en conflicto, y la estrategia de comunicación de la nueva administración, han contribuido a la continua incertidumbre, especialmente en las reformas del sector energético y en la salud financiera de Pemex.

El reporte señala que “los inversionistas están cada vez más preocupados” porque el gobierno federal está minando la confianza en “las reglas del juego”, particularmente en el sector energético, al debilitar la autonomía política  de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), así como de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

El texto del Departamento de Estados señala “La administración designó cuatro de los siete miembros de la CRE por encima de las objeciones del Senado, quienes votaron dos veces para rechazar a los nominados, en parte por las preocupaciones de que con dichas nominaciones se erosionaría la autonomía política de la CRE“.

De igual manera, el reporte señala que los recortes presupuestales de la administración han resultado en despidos significativos, lo que ha complicado la capacidad de ciertas oficinas gubernamentales de realizar su trabajo, lo que constituye un factor clave en las decisiones de inversión.

El reporte también destaca que la mayoría de las instituciones financieras, incluido el Banco de México, han revisado a la baja sus expectativas de crecimiento del PIB para 2019; mientras que las principales calificadoras de riesgo han degradado o puesto con perspectiva negativa, la calificación de la deuda soberana de México.

Se destaca que la administración federal cumplió la promesa de campaña de cancelar el proyecto del nuevo aeropuerto, recortar los salarios de los trabajadores gubernamentales, suspender las subastas de energía, pro también ha debilitado los organismos autónomos. La incertidumbre respecto al cumplimiento de los contratos, la creciente inseguridad y la corrupción continúan debilitando el crecimiento económico de México. Estos factores elevan significativamente el costo de hacer negocios en México.

blog_IEDEl Departamento de Estado reconoce que un pilar clave de la campaña presidencial de López Obrador fue combatir la corrupción en todos los niveles. Sin embargo, menciona que la complicidad del gobierno y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley con elementos criminales es todavía un tema de “preocupación significativa”; y agrega que “aunque la corrupción pública y privada se puede encontrar en muchos países, la colaboración de actores gubernamentales (frecuentemente debido a intimidación  o amenazas) con organizaciones criminales representa un reto serio para el estado de derecho en México.”

Finalmente, el Departamento de Estado también señala que la inseguridad se mantiene como una fuerte preocupación para las empresas que consideran invertir en México. “La Cámara de Comercio de Estados Unidos en México estima en su reporte bianual que los costos de seguridad para los negocios representan hasta el 5% de sus presupuestos operacionales. Muchas empresas eligen tomar precauciones adicionales para la protección  de sus ejecutivos. También reportan crecientes costos de seguridad en los traslados y envíos de mercancías.

Después de leer el reporte del Departamento de Estado, queda claro que hay enormes retos que atender si queremos ser competitivos en la atracción de inversiones. Lamentablemente a nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador, no le preocupa la economía por lo que entonces es de esperarse que ésta se deteriore más y más. Entonces es evidente que es responsabilidad de los empresarios el exigir que se den las condiciones mínimas suficientes para que se de la inversión nacional y la extranjera. El estado de derecho, la certeza jurídica, la lucha contra la corrupción y la inseguridad deben ser prioridad.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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Una deuda pública que no deja de crecer

Mucho se ha dicho respecto a la manera tan irresponsable en la que la administración del presidente Enrique Peña Nieto, endeudó al país. En diciembre de 2012 la deuda neta del sector público federal era de 5.35 billones de pesos, mientras que en diciembre de 2018 ésta ascendió a 10.83 billones, lo que implica un aumento de la deuda de 5.48 billones de pesos o de un 102.4% en seis años. Evidentemente esta tendencia no se puede frenar rápidamente, por lo que en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador sigue aumentando la deuda pública, como veremos en esta entrega.

De acuerdo con las estadísticas oportunas de las finanzas públicas por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al mes de febrero de 2019 el total de la deuda neta del sector público federal sumó 10.815 billones de pesos, cifra que representa un 8.0% más respecto al saldo observado en febrero de 2018, cuando está ascendió a 10.017 billones de pesos. De esta manera vemos que en el último año, el saldo de la deuda neta del sector público aumentó en 798.4 miles de millones de pesos. ¡Ese monto equivale a un endeudamiento neto de 2.187 miles de millones de pesos por día en el último año! Es una cifra que se dice fácil, pero es descomunal.

Deuda pública

Del saldo de la deuda de 10.815 billones de pesos, cabe señalar que 6.938 billones corresponden a deuda interna, mientras que el resto, equivalente a 202.315 miles de millones de dólares fue el saldo de la deuda externa. Así, vemos que en el periodo de febrero de 2018 al mismo mes de 2019 el saldo de la deuda interna neta aumentó 9.2%, mientras que el saldo de la deuda externa neta creció en 3.0%.

¿La deuda pública de México es demasiado grande? Si tomamos en consideración que el PIB nominal de México en 2018 fue de 23.542 billones de pesos, y asumimos que en 2019 será de unos 24.719 billones de pesos, entonces el saldo de la deuda neta del sector público federal representa el 43.7% del PIB. Esta proporción de deuda a PIB puede ser considerada por muchos como “sana”, sin embargo, la dimensión del problema de la deuda se aprecia mejor cuando comparamos la deuda con otros indicadores como los ingresos del sector público.

La Ley de Ingresos de la Federación 2019 establece que los ingresos totales del sector público serán de 5.838 billones de pesos, de los cuales 539.871 mil millones de pesos provienen de nuevos financiamientos (más deuda), por lo que los verdaderos ingresos del sector público federal serán en el mejor de los casos de 5.299 billones de pesos. Sin embargo, de acuerdo con los “Pre-Criterios 2020” entregados por la SHCP al Congreso de la Unión el pasado 1 de abril, se estima que los ingresos presupuestarios de 2019 sean inferiores a los presupuestados en 121.2 miles de millones de pesos por la caída en los ingresos petroleros. De esta manera, lo más probable es que los ingresos del sector público federal en 2019 sean de unos 5.178 billones de pesos. Si comparamos el monto de la deuda con los ingresos del sector público, queda claro que la deuda neta del sector público mexicano es de más del doble (de hecho representa el 209% de los ingresos del sector público).

Al analizar la deuda, otro punto que se debe tomar en consideración es el costo financiero que nos ocasiona dicha deuda. Al mes de febrero de 2019 el costo financiero de la deuda fue de 94.602 miles de millones de pesos, cantidad 11.1% más alta a la observada en el mismo periodo de 2018. Sin embargo, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, el costo financiero de la deuda se estima que será de 749.074 miles de millones de pesos. Esta cifra es enorme cuando se toma en consideración que en 2012 el costo financiero fue de 305.12 miles de millones de pesos, por lo que queda claro que en 7 años éste aumentó en 145.5%.

Intereses

Con todos estos datos se puede hacer una analogía para entender mejor lo que pasa en nuestro país. Si México fuera una familia que tuviera un ingreso de 500 mil pesos al año, tendría un saldo de deuda de 1.045 millones de pesos y un gasto anual de intereses de 72.3 miles de pesos.  En términos mensuales tendría un ingreso de 41.666 miles de pesos y pagaría intereses por sus deudas de 6.025 miles de pesos. Desde luego, como tiene muchas necesidades, esta familia no se puede dar el lujo de pagar el saldo del capital de sus deudas, y apenas paga los intereses endeudándose cada año más y más.

Otro aspecto que vale la pena mencionar respecto a las finanzas públicas de México es que se nos dice hasta el cansancio que hay “disciplina en las finanzas públicas” y que se mantiene un “superávit primario”, pero la realidad es que el grueso de la gente no conoce ese concepto y sólo se va con la idea de que hay “superávit”. La realidad es que el superávit primario es sólo la diferencia de los ingresos menos los gastos antes de pagar el costo financiero de la deuda. Es un tecnicismo que confunde.

De acuerdo con la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos 2019, se espera un superávit primario de 245.7 mil millones de pesos, pero si tomamos en consideración que el costo financiero será de 749.074 miles de millones de pesos, pues eso nos da que en el mejor de los casos este año nos endeudaremos en otros 503.3 miles de millones de pesos adicionales.  Y digo que en el mejor de los casos porque, como ya se señaló líneas arriba, el gobierno federal está estimando una caída de los ingresos de 121.2 miles de millones de pesos, por lo que si no se ajusta el gasto público en la misma proporción, entonces veremos que la deuda crecerá en mucho más del medio billón de pesos en los que ahora se espera que aumente.

La debilidad de las finanzas públicas de México y la adicción a la deuda por parte de los gobernantes genera una serie de problemas económicos adicionales. Muchos piensan que con un mayor endeudamiento que se traduzca en más gasto público se incentiva la actividad económica, pero la realidad es que en México la deuda no ha servido para que crezcamos más. No obstante que la deuda pública aumentó en 5.48 billones de pesos en el pasado sexenio, vemos que la tasa de crecimiento promedio fue de apenas 2.41%. ¿Por qué sucedió esto? Pues porque nos endeudamos para pagar gasto corriente y no es un endeudamiento productivo. Es decir, no nos endeudamos en más de 5 billones de pesos para construir infraestructura que nos volviera más productivos.

Por otra parte, se debe señalar que estos enormes déficits fiscales, que se registran cada año, son parte de la explicación de los crecientes déficits que tenemos en la balanza comercial y en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Una mayor demanda agregada, ocasionada por un gasto público inflado, se traduce en mayores importaciones y por lo tanto más dependencia del exterior. Por lo tanto, en un contexto de debilidad fiscal arrastrada por los problemas de Pemex, aunado a crecientes desequilibrios externos, es que las calificadoras como Standard & Poor´s amenazan con bajarnos nuestra calificación de deuda soberana.

Dado todo lo anterior, lo ideal es que se establezca la obligación legal de tener un presupuesto equilibrado, y no sólo una meta de tener un superávit primario, que ya vimos es sólo un concepto técnico que confunde a quien no es experto en finanzas públicas. Si México logra un presupuesto equilibrado en sus finanzas públicas, mejoraría el saldo de la balanza comercial y de la cuenta corriente de la balanza de pagos, por lo que el tema de las calificadoras dejaría de ser tema. Con ello se fortalecería el peso y en general la actividad económica.

Desde luego que es difícil lograr un presupuesto equilibrado, ya que se deben aumentar ingresos o disminuir gastos. Esto conlleva importantes costos políticos y económicos en el corto plazo, pero sentaría las bases para un crecimiento ordenado en el mediano y largo plazos. México debe abandonar su adicción a la deuda, en beneficio de las generaciones futuras.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

¿”Primero México y luego el extranjero” o “Primero China y luego México”?

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La promesa de Primero México y luego el extranjero no se ha cumplido.

El pasado 3 de febrero, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en gira de trabajo por Veracruz dijo que revisará los acuerdos de la venta de azúcar al extranjero y los permisos que se dieron para utilizar edulcorantes que vienen de otros países, en un marco de respeto a los acuerdos de libre comercio, pero dando prioridad al productor mexicano.

Varios industriales le aplaudimos al presidente que textualmente haya dicho: “Sí queremos el libre comercio y respetaremos los acuerdos, pero vamos a defender al productor nacional. Primero México y luego el extranjero”. El problema es que para su Secretaria de Economía, la Dra. Graciela Márquez Colín, primero no está México, sino China, por lo que no ha atendido la instrucción presidencial.

Hay que recordar que al sector mexicano de la moda, conformado por las industrias del calzado, vestido y textil les dijo algo similar en el marco de la reunión de Consejo de la CONCAMIN, el pasado 9 de julio de 2018. Las palabras textuales de López Obrador fueron: “en cuanto a la industria del calzado, pues son de los sectores prioritarios para nosotros…toda la industria textil y la industria del calzado.”

Después de este anuncio en favor de la industria mexicana de la moda, me consta que diversos empresarios se han comprometido con la estrategia del presidente, en particular con la de llevar empleos al sur de país. Se han realizado viajes exploratorios por parte de industriales del calzado, con el fin de establecer fábricas en los estados de Oaxaca y Yucatán.  De igual manera, después de que el presidente dijo que el calzado y textil serían prioritarios para su gobierno, diversos fabricantes han realizado inversiones para aumentar su capacidad de producción, tanto para el mercado interno como para la exportación.

Sin embargo, estos anuncios del presidente, en el sentido de “Primero México y luego el extranjero”, una versión tropicalizada del America First de Donald Trump, pues se topan con pared ante las acciones llevadas a cabo por la Secretaría de Economía.

Como se ha señalado desde este espacio, y decenas de notas periodísticas, la Secretaría de Economía tuvo la oportunidad de posponer o cancelar la última fase de la desgravación arancelaria decretada unilateralmente por México en 2008. El día límite para haber publicado un Decreto Presidencial para evitar que los aranceles máximos cobrados a las importaciones de textil, vestido y calzado pasara de un máximo de 30% a un máximo de 20% fue el 30 de enero de este año.

Ante el daño que la baja arancelaria causará, la molestia de fabricantes y líderes empresariales, y el enojo de prominentes miembros del gabinete del presidente López Obrador, es que la Secretaría de Economía citó a los sectores afectados a reuniones, a llevarse a cabo el viernes 8 de febrero, con el fin de abordar el impacto que esta decisión de la Secretaría de Economía tendrá en la actividad económica. Cabe señalar que cada sector fue citado por separado, supongo que para evitar reclamos mayores.

A dicha reunión acudimos, por parte del sector calzado, el Lic. Luis Gerarado González García, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato ((CICEG) y de la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (CANAICAL); el Lic. Thomas Alfred Trivilino Reed, Secretario de ambas cámaras; el Lic. Mauricio Battaglia Velázquez, Vicepresidente de PROSPECTA de CICEG; el Lic. Roberto Plasencia Torres, Consejero de CICEG; y su servidor, en carácter de presidente ejecutivo de ambas cámaras.

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Graciela Márquez, Secretaria de Economía, con una agenda que beneficia a los extranjeros.

Llegamos puntualmente a la reunión, la cual comenzó a la 1.30pm y concluyó a las 3.00pm. La Secretaria Márquez se hizo acompañar por el Subsecretario de Industria y Comercio, el Dr. Ernesto Acevedo; por el Director General de Industrias Ligeras, el Mtro. Héctor Hernández; el Director General de la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPCI), Mtro. Víctor Aguilar; por el Director General de Comercio Exterior Subsecretaría de Industria y Comercio, Mtro. Juan Díaz Mazadiego; y por el Dr. Marcos Ávalos, Coordinador de Asesores de la Secretaria de Economía. Previo a la reunión, a los representantes de calzado, nos solicitaron dejar fuera los celulares, por lo que no hay ni una foto de dicha reunión.

La Dra. Márquez comenzó dando la bienvenida y nos pidió que le presentáramos el material que llevábamos preparado. Le explicamos qué es la industria del calzado y las múltiples razones que justificaban haber mantenido los aranceles máximos en el nivel de 30% (de lo cual escribí en este espacio hace una semana). Le manifestamos a la Dra. Márquez cuáles serán las afectaciones de su decisión, las cuales les comparto brevemente a continuación:

  1. De acuerdo a un estudio econométrico para anticipar el daño que sufrirá la industria nacional del calzado por el incremento de importaciones, se puede anticipar una clara afectación a la industria ya que el coeficiente de correlación entre el volumen de pares de calzado importados de China y su precio promedio (para el periodo de enero de 2009 a diciembre de 2018) es de -0.79. Este es a todas luces elevado e indicativo de que a menor precio de importación, mayores serán las compras de calzado asiático, en especial de China.
  2. Le mostramos gráficos en los que se puede apreciar claramente como en la medida en que el precio promedio de las importaciones de calzado originarias de China ha disminuido, el volumen de importaciones (en pares) ha aumentado considerablemente. De esta manera, la baja arancelaria de entre 5 y 10 puntos porcentuales (que se traduce en un menor precio final de importación) ocasionará sin duda un alza en la cantidad de pares importados.

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  1. Presentamos la evolución de las importaciones totales de calzado, en donde se aprecia que en el periodo de 2015 a 2018 éstas aumentaron de manera considerable. De hecho, la tasa de crecimiento promedio de las importaciones en el periodo es de 6.76%, pero con una evidente tendencia a aumentar (fue de 10.59% en 2018). El modelo econométrico que elaboramos muestra que este año se superará la tasa de crecimiento de las importaciones en 2014, la cual fue de 17.81%.

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  1. Le comentamos que también se debe reconocer que los precios promedio de venta de calzado (valor de la producción dividido entre el número de pares producidos, según reportes de la Encuesta Mensual de la Industria manufacturera de INEGI) por parte de los fabricantes, han estado prácticamente estancados en términos reales desde el año 2012 en torno a los 230 pesos por unidad. Esta situación, aunada a la inflación en costos de producción ha ocasionado que los márgenes de rentabilidad de las empresas fabricantes se hayan erosionado de manera importante en los últimos seis años, siendo ahora dichos márgenes de entre el 5% y el 8%. Es por esta razón que una disminución de entre 5 y 10 puntos porcentuales en los aranceles máximos NMF para el sector calzado, pudiera convertirse en el puntapié para que varias empresas opten por cerrar sus puertas. Esta situación se explica porque los grandes comercializadores de calzado (se estima que los 20 mayores comercializadores controlan más del 75% de la venta de calzado en México) tienen precios meta para sus aparadores, entonces con la baja arancelaria tendrán elementos para presionar al fabricante mexicano de calzado a venderle sus productos entre un 5 y 10% más baratos o de lo contrario compraran producto asiático.Desgravación 3

Al estar concentrada en pocos jugadores la venta de calzado, los grandes comercializadores no tienen incentivo para bajar precios en beneficio del consumidor (de alguna manera podemos asumir que el comportamiento de la curva de demanda está quebrada como en el caso de algunos oligopolios), pero si tienen elementos para exigirle precios más bajos al ya de por si castigado productor.

  1. Dado todo lo anterior, anticipamos en un escenario base que la baja arancelaria ocasionará un incremento de las importaciones totales en 2019 de entre 20% y 25%, lo que llevaría al volumen total de pares importados este año a un total que oscilaría entre 116.9 millones y 121.77 millones de unidades. Si asumimos una productividad promedio de la mano de obra de 8 pares por persona al día, el incremento pronosticado de las importaciones ocasionará la pérdida de entre 9,700 y 12,200 puestos de trabajo.

Es innegable que la industria nacional del calzado sufrirá las consecuencias de tener un costo-país más elevado que China, Vietnam e Indonesia.

¿Qué dijo la Secretaria Márquez ante la contundencia de estos datos? Pues básicamente se limitó a decir que la decisión de no haber detenido la baja arancelaria se tomó con una perspectiva de no analizar casos aislados, sino con una visión integral de toda la industria. Dijo que la decisión fue del Gobierno Federal y que se consultó con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con la Oficina de la Presidencia y con el propio presidente López Obrador; y que se había presentado el caso al gabinete. Nos dijo que el mundo ha dado un giro proteccionista y que en áreas de garantizar el acceso de los productos mexicanos a los mercados globales, por eso se decidió no detener la baja de aranceles al 20%. Si, hubo también compromisos de la Secretaria en cuanto a redoblar la lucha contra el contrabando y la subvaluación, apoyar en la elaboración de casos/denuncias en contra de aquellas grandes cadenas comerciales que realizan prácticas depredatorias en contra de los fabricantes de calzado, y quedó latente la posibilidad de que una vez que se haya documentado el aumento de importaciones y el correspondiente daño, se pueda armar un caso antidumping en contra de China, Vietnam e Indonesia.  Sin embargo, respeto al tema fundamental, que es la baja arancelaria ahí no se pudo hacer nada.

Ante este señalamiento, el presidente de CICEG y CANAICAL, Luis Gerarado González, le recordó que esta baja arancelaria fue unilateral, que no recibimos nada a cambio de ningún otro país, que no forma parte de ningún tratado internacional y que sólo entregamos nuestro mercado. En ningún momento el sector calzado pidió subir aranceles, la petición fue que no los bajaran. Ante esto la Secretaría sólo atinó decir que la decisión fue bien pensada y que fue del Gobierno Federal, no de ella.

Una vez concluido este tema, como industriales de calzado, le presentamos a la Secretaria y a su equipo de trabajo la agenda de trabajo que la industria quiere impulsar con la Secretaria de Economía en 2019. Por razones de espacio, no la puedo desarrollar en este momento. Pero si quisiera destacar pues que es evidente que el Presidente de la República habla de que los mexicanos somos primero, que habrá sectores prioritarios por su alta capacidad de generación de empleos, pero la Secretaría de Economía no comparte esta visión y para ella es más importante quedar bien con los chinos, antes de apoyar en los hechos lo que el presidente de la República menciona en sus discursos, pero habrá 12 mil trabajadores de la industria del calzado, que probablemente perderán su empleo en 2019, que le recordarán su falta de apoyo.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

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Perspectivas para México y la economía mundial en 2019

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La economía mexicana enfrentará importantes retos en 2019, y un contexto internacional adverso

A partir del 1 de diciembre, el nuevo gobierno federal tendrá que darse a la tarea de atender varios problemas económicos relevantes, así como de restaurar la confianza de amplios sectores empresariales y de consumidores que no saben qué acciones de política económica llevará a cabo la administración de Andrés Manuel López Obrador. Esto último aparentemente ya ha comenzado a afectar las decisiones de inversión productiva y de consumo, ya veremos cómo salen los índices de confianza del consumidor y confianza empresarial del mes de noviembre.

Esto se da en un contexto internacional complicado, ya que como veremos más adelante, 3 de las 4 principales economías del mundo enfrentan caídas o desaceleración en su tasa de crecimiento. Esto es importante porque si ocurre una disminución considerable en la tasa de crecimiento de Estados Unidos, entonces uno de nuestros principales motores de crecimiento económico se verá afectado: las exportaciones.

Antes de explicar lo que sucede con las economías de Alemania, Japón y China, vale la pena hacer un breve recuento de algunas de los retos que enfrentará el nuevo gobierno federal en materia económica:

  1. Mayor presión para las finanzas públicas derivadas de un incremento sustancial en el costo financiero de la deuda pública (interna y externa). Esto es producto del alza en el tipo de cambio y de las tasas de interés. Un tipo de cambio en 20.30 pesos por dólar, y CETES a 28 días en torno al 8.0% implican que el año que viene el costo financiero de la deuda en la práctica superará los 750 mil millones de pesos. Con esta cifra, queda claro que una de las herencias más perversas que le deja el gobierno de Enrique Peña Nieto al de Andrés Manuel López Obrador, es la situación de las finanzas públicas. Peña Nieto endeudó al país de una manera irresponsable y muestra de ello es que en lo que va de su mandato la deuda del sector público pasó de 5.35 a 10.31 billones de pesos (al mes de septiembre de 2018).
  2. Otro tema que preocupa es una posible disminución en la inversión productiva, derivada del alza en las tasas de interés, y por la incertidumbre o riesgo de que el próximo gobierno decida suspender la reforma energética. El alza en la tasa de interés en 5 puntos porcentuales en el periodo de los últimos tres años ha afectado negativamente a diversos sectores como el inmobiliario y el de venta de automóviles. Además, en el periodo de enero a agosto de 2018, se aprecia un estancamiento del sector construcción con un alza anualizada de apenas 0.5%, mientras que la inversión en maquinaria nacional presenta una disminución anualizada de -0.5%. En cuanto a la reforma energética, se debe destacar que bajo las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), los inversionistas estadounidenses y canadienses que se vean afectados por una cancelación de la reforma energética pueden demandar al gobierno mexicano, por lo que se ve poco probable una cancelación; sin embargo, si existe un elevado riesgo de que la reforma citada se suspenda y que ya no veamos más licitaciones en el periodo de 2019 a 2024.
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    Fitch Ratings ha puesto la calificación de la deuda soberana de México con perspectiva negativa.

    En el tema de la calificación de la deuda soberana, pues ya tanto Fitch Ratings como HR Ratings nos la pusieron con perspectiva “negativa” después de haberla tenido en “estable”. Sin embargo, la prueba de fuego para la calificación de la deuda mexicana será la presentación del Paquete Económico 2019, ya que en esos documentos (Criterios Generales de Política Económica, Presupuesto de Egresos y Ley de Ingresos) veremos cuanto y en qué pretenderán gastar, si habrá impuestos nuevos, cuanto se destinará para el pago de intereses para deuda interna y externa, si los supuestos en los que se basan los ingresos son reales, entre muchas otras cosas más. Los mercados analizarán con lupa el Paquete Económico 2019, y el día de su presentación ante el Legislativo es un día en el que podríamos ver un movimiento relevante en el tipo de cambio.

  4. Otro tema que preocupa es el proceso de ratificación del T-MEC en el Congreso de los Estados Unidos. En la semana que concluye ya escuchamos a legisladores del envalentonado Partido Demócrata insinuando que solicitarán modificaciones al texto del tratado. “Ciertamente hay algunas mejoras en el USMCA (T-MEC) con respecto al previo TLCAN, pero aún no hay nada definido sobre si este acuerdo cumple con mi estándar para un acuerdo mejor para los trabajadores estadounidenses”, dijo el representante de Nueva Jersey, Bill Pascrell, actualmente el demócrata de más alto nivel de comercio del Subcomité de Medios y Arbitrios. Veremos si la negativa del Partido Demócrata a aprobar el T-MEC no se traduce en la denuncia del presidente Donald Trump de que se retiran del TLCAN, y con ello veamos al tipo de cambio mexicano presionarse de manera importante. No debemos olvidar que el tema tipo de cambio es muy relevante, y que si este no se estabiliza seguiremos viendo alzas en diversos insumos para la producción y en los bienes de consumo final, lo que representa más apretones en la política monetaria del Banco de México.
  5. Incidencia de Andrés Manuel López Obrador en la política monetaria. Desde que el Banxico obtuvo su autonomía, AMLO será el primer presidente de México que tendrá la oportunidad de proponer durante su mandato a tres Subgobernadores del banco central. Si bien esto no ocurrirá en el 2019, si podríamos presenciar en los próximos años a un banco central más preocupado por coadyuvar para que haya un mayor crecimiento de la producción y del empleo, y no tan preocupado en cumplir su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda. ¿Es esto algo positivo? Creo que sí porque tendríamos un banco central moderno con objetivos similares a los que tiene el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos; sin embargo, hay que ver cómo reaccionan los mercados cuando se hagan las propuestas de quienes serán los subgobernadores (hasta ahora solo sabemos de Jonathan Heath, quien me parece una magnífica elección) y cuidar que quienes sean propuestos sean personas de una reconocidísima trayectoria y profesionalismo.

Como lo mencioné al principio de esta entrega, tenemos que el gobierno de López Obrador enfrentará los retos en materia económica antes mencionados, y muchos otros más, en un contexto internacional de desaceleración en su tasa de crecimiento.

De acuerdo con información publicada la semana que recién terminó, la desaceleración económica mundial es una realidad y ésta probablemente golpeará a los Estados Unidos en 2019. Esto porque las economías de Alemania y Japón reportaron una caída de su respectivo PIB en el tercer trimestre de este año, la primera de -0.2%, mientras que la segun

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La economía de Estados Unidos creció 4.2% en el segundo trimestre y 3.5% en el segundo, pero hay elevadas probabilidades de que se desacelere en el 2019.

da de -1.2%. Esto contrasta con el crecimiento de 3.5% anualizado reportado por los Estados Unidos durante el mismo periodo. Por su parte, en China, hay diversas señales de una profundización en su malestar económico, ya que su crecimiento fue de 6.5%, la tasa más baja desde la crisis financiera mundial. Es así que tres de las cuatro mayores economías del mundo están en problemas.

El tema de la posible desaceleración económica de Estados Unidos es muy relevante porque nuestras exportaciones a dicho mercado equivalen al 27.5% de nuestro PIB, y obviamente no es coincidencia que nuestras exportaciones con destino a nuestro vecino del norte hayan aumentado a una tasa superior al 10% en el tercer trimestre del año, y al mismo tiempo hayamos visto una economía estadounidense extremadamente fuerte en el segundo y tercer trimestres de este año.

Estados Unidos, con su creciente déficit fiscal y sus guerras comerciales, enfrentará gigantescos retos en el 2019, por lo que es incierto el desempeño que vaya a tener el comercio exterior mexicano. ¿Cuál será entonces la estrategia para lograr una economía dinámica que genere los puestos de trabajo bien remunerado que se requieren? Hemos visto que el crecimiento del mercado interno en México se ha dado porque cada vez hay más gente trabajando, y no porque haya habido una recuperación de los ingresos promedio de la población ocupada. Ojala que el próximo gobierno federal no se vea tentado a aumentar el gasto público de manera desproporcionada como detonante del crecimiento, habrá que esperar.

Mientras tanto, en GAEAP ya hemos ajustado a la baja nuestra proyección de crecimiento del PIB mexicano en 2019 a un 1.9%, cifra que implica una tasa de crecimiento 0.3 puntos porcentuales por debajo de la que estimamos para el 2018.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

El impacto del inminente incremento al salario mínimo

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En México hay una gran discusión respecto al monto del salario mínimo que debe estar vigente a partir del 1 de enero de 2019

El salario mínimo en México es actualmente de 88.36 pesos diarios, lo que equivale a 2,686 pesos al mes. No es necesario decir que es una cantidad de dinero con la cual es imposible comprar los elementos básicos indispensables para llevar una vida digna. Prácticamente cualquier empresario formal con quien dialogas reconoce que el salario mínimo es muy bajo y que por esa razón las percepciones efectivamente pagadas están por encima del salario mínimo.

De acuerdo a análisis elaborados por GAEAP, utilizando datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de INEGI, el salario promedio diario en México es de 190.92 pesos, lo que equivale a 2.16 salarios mínimos. Al tipo de cambio vigente al momento de escribir estas líneas, esto implica que la persona ocupada promedio en México gana apenas 9.83 dólares al día.

El tema de los ingresos de la población ocupada en México fue un asunto controversial en el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual será transformado en T-MEC una vez que éste sea ratificado por los cuerpos legislativos de los tres países que lo conforman. Es un tema por el cual diversos políticos y analistas estadounidenses nos critican ya que consideran que es nuestra única fuente de competitividad y que en los bajos salarios sentamos toda nuestra estrategia de atracción de inversiones y para robarles sus empleos manufactureros. Es un asunto que además ha preocupado al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y a su equipo de transición, por lo que en diversas ocasiones han manifestado que una vez que lleguen al poder harán los ajustes correspondientes para mejorar los niveles de ingreso de la población ocupada.

En este sentido, la próxima Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, declaró recientemente para la agencia de noticias Reuters, que planean aumentar el salario mínimo, a partir del 1 de enero de 2019, de los actuales 2,686 pesos al mes a 3,120 pesos al mes, lo que representa un incremento de 16.15%, o bien pasar de 88.36 a 102.63 pesos diarios. Esta propuesta parece razonable y en principio no ocasionaría grandes problemas para la mayoría de las empresas formales, ya que como se ha dicho, la mayoría paga sueldos por encima de los dos salarios mínimos. Sin embargo, también sabemos que hay empresas como restaurantes, bares, estaciones de servicio de gasolina, entre otros, en donde los patrones pagan el salario mínimo dado que los empleados obtienen la mayor parte de sus ingresos por propinas. A este tipo de empresas que son formales y pagan el salario mínimo, si les podría generar una afectación.

Por ejemplo, un restaurante que tenga 20 meseros a los que les paga el salario mínimo, pues la propuesta de Luisa María Alcalde le ocasionaría un aumento mensual en su nómina de 8,680 pesos más los correspondientes incrementos en carga social por cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Lo podríamos redondear en un incremento de unos 11,500 pesos al mes o unos 138 mil pesos al año. No se aprecia un impacto muy fuerte, pero habría que ver caso por caso. En este sentido, sería conveniente que las empresas comiencen a hacer ejercicios de simulación para ver cómo les podría afectar este posible aumento de 16.15% al salario mínimo.

En este contexto de querer mejorar los salarios mínimos, hemos escuchado otras propuestas de incrementos mucho más radicales, como la que se acaba de aprobar en el Senado de la República. Sucede que hace unos días, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) propuso al pleno de dicho cuerpo legislativo un exhorto dirigido a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasemi) para que fije el salario mínimo 2019 en 176.72 pesos, que es una cantidad 100% superior al salario mínimo diario vigente actualmente.

Esta propuesta parece más un exhorto demagogo y sin duda está sustentada en ideas y conceptos equivocados, los cuales abordaré brevemente a continuación:

En primer lugar, el establecer un salario mínimo del doble del actual es algo que afectará únicamente a las empresas formales y que tienen a sus trabajadores registrados en el IMSS. Es decir, para las personas que trabajan en la economía informal, ya sea en actividades de autoempleo o para un patrón informal (aproximadamente el 60% del total nacional), el subir el salario mínimo de ley al doble les será irrelevante. Esto se debe a que aunque suba el salario mínimo al doble, pues un bolero en la calle no necesariamente aumentará sus percepciones, mientras que para los que trabajan para un patrón informal, pues no es que vayan a ir a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) a denunciar a su patrón porque no les paga lo estipulado en la ley. Hay que insistir en el hecho de que en México el 60% de la población ocupada labora en la informalidad.

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En México el 60% de la población trabaja en la economía informal, para ellos el alza al salario mínimo resulta casi irrelevante

Segundo, el hecho de que el ingreso promedio de la población ocupada es actualmente de 2.16 salarios mínimos, no significa que oficializar el salario mínimo al doble del actual, no vaya tener repercusiones en las finanzas y los costos de muchas empresas. Hay que tomar en cuenta que el incremento del salario mínimo se aplica al salario base, y no a la percepción total. Es decir, puede haber personas que son encuestadas por el INEGI y dicen que ganan 190 pesos diarios, pero de ese total no todo es salario, ya que en ese concepto hay bonos, premios, estímulos, entre otros, que hacen que el ingreso sea de 190 pesos, pero no necesariamente es salario. Entonces en esta situación hipotética el salario tal vez es de 150 pesos y los otros 40 que recibe son los demás conceptos. Pues a esta empresa si le afectaría el aumento del salario mínimo al doble.

Para muchos, este tipo de exhortos y pronunciamientos como los del PRD y que aprobó el pleno del Senado, no son algo de lo que debamos preocuparnos ya que consideran que es poco probable que se materialicen. Y pues sí, es poco probable que en 2019 el salario mínimo para todo el territorio nacional sea del doble de lo que es ahora. Sin embargo, hay una región del país donde si va a aumentar al doble, y poco se ha estudiado el impacto que esto tendrá para la región y para la economía nacional en su conjunto.

Sucede que el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, desde que estaba en campaña prometió a los habitantes de la franja fronteriza norte del país (de la frontera hasta 30 km dentro del territorio nacional) que a partir del 1 de enero de 2019, aumentará al doble el salario mínimo. Como ya se dijo, esto implica que si actualmente el salario mínimo del país es de 88.36 pesos por día, pues para el 2019 será de 176.72 pesos, aunque no se ha especificado si se piensa que aumente al doble respecto al actual o si será el doble respecto al vigente en el resto del territorio nacional a partir del 1 de enero, que en el caso de lo dicho por Luisa María Alcalde, implica que el salario mínimo en la frontera norte podría ser de hasta 205.26 pesos a día.

Diversos analistas y miembros del equipo de transición de López Obrador han dicho que este incremento del salario mínimo no tendrá mayores repercusiones negativas para las empresas de la franja fronteriza por dos razones: 1. La mayor parte de la población ocupada en dicha zona gana más de dos salarios mínimos actuales por día, y 2. El mayor costo para las empresas será compensado por la disminución de la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) al 20%.

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La empresa I-Xport ha estimado que el aumentar el salario mínimo al doble en la franja fronteriza norte del país, le ocasionará a las empresas maquiladoras costos adicionales por $1 millón de dólares al año por cada mil trabajadores. 

Lo de que no habrá afectación es parcialmente cierto, ya que efectivamente las empresas que generan utilidades podrán compensar los mayores costos de mano de obra con una menor tasa de ISR, pero de igual manera, se tiene que analizar caso por caso para conocer la afectación potencial. Sin embargo, de acuerdo con análisis que me compartieron los directivos de las empresas I-Xport y SmartDatum, así como de la asociación INCOMEX, de la ciudad de Tijuana, BC, si habrá una afectación fuerte para las empresas maquiladoras, las cuales no son sujetas de ese menor ISR de 20%.

Los análisis que me compartieron indican que la afectación para las empresas maquiladoras será de aproximadamente un millón de dólares por cada 1,000 empleados al año. Estos mayores costos surgen por lo que señalaba líneas arriba en el sentido de que se debe distinguir el salario base de lo que son los ingresos del trabajador, y el impacto que el aumento tendrá en los costos una mayor carga social.

Aquí lo importante es analizar cómo es que este aumento del salario mínimo al doble, en la frontera norte, afectará las decisiones de las plantas maquiladoras. ¿Se mudarán a parques industriales que estén más allá de los 30 kilómetros estipulados en la franja fronteriza? ¿Se regresarán a su país de origen?  ¿Se mudarán a otros estados del país? Este es un tema por demás relevante, pero creo que se ha estudiado muy poco y en este sentido, los análisis hechos por las empresas arriba mencionadas deben difundirse antes de que se le ocasione un daño a dicha región del país. Otro aspecto a tomar en cuenta es que lo que suceda con la economía de la franja norte probablemente dará la pauta para que eventualmente se establezca un salario mínimo mucho más alto para el resto del país. Habrá que estar atentos.

Obviamente este tema da para escribir mucho más y lo aquí plasmado es sólo un bosquejo de asuntos que debemos atender. Sin embargo, quisiera concluir diciendo que la teoría económica y la historia nos muestran que los países exitosos tienen incrementos de sus salarios aparejados a los aumentos de la productividad de la mano de obra. Cualquier aumento al salario por decreto será inflacionario si  no se acompaña con trabajadores más productivos, lo cual no es sólo un tema de actitud de las personas, sino que se requiere mayor inversión en maquinaria y equipo, así como mejores esquemas de capacitación para el trabajo.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Experiencias y enseñanzas de la RAI 2018

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El presidente de la CONCAMIN, Francisco Cervantes, y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador

Los días 13 y 14 de septiembre se llevó a cabo la 25 edición de la Reunión Anual de Industriales (RAI) organizada por la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) y que es liderada por Francisco Cervantes Díaz. En dicho evento hay oportunidad de escuchar las opiniones de líderes de la industria y de funcionarios públicos respecto a los diversos temas relacionados con la industria nacional. En esta entrega quiero compartirles algunos de los conceptos más relevantes de varias de las conferencias a las que asistí.

El evento comenzó con la ponencia de Ángel Sánchez Huerta, titulada “Dominando el cambio, la creatividad y la innovación”, en la que se aportaron diversos conceptos como el hecho de que la gente en las organizaciones no se resiste al cambio, sino que se resiste a ser cambiada, así como el hecho de que hay que entender el proceso de cambio ya que se ha tornado turbulento, impredecible y discontinuo. El cambio ha cambiado.

Sánchez Huerta dijo que ya no existen los tiempos tranquilos y hay que adaptarnos a esta nueva realidad; y respecto al cambio en el personal de las organizaciones señaló que para lograrlo se deben realizar las siguientes acciones: Emocionar, Entender, Creer, Querer (actitud), Poder (saber cómo – aptitud) y Actuar (compromiso).

Nos recordó frases muy significativas como “El mundo no evolucionará del pasado que lo llevo a sus estado actual de crisis, si continúa utilizando la misma forma de pensar que creó esta situación” de Albert Einstein; y “La mejor forma de predecir el futuro es creándolo” de Peter Drucker.

Mencionó los tres tipos de liderazgo que se requiere para las tres fases por las que transita una empresa: el emprendedor, para la primera fase que es la de formación; el administrador, para la segunda fase que es la normativa; y el creativo y compartido, para la tercera fase que es la de integración, en la que la empresa debe innovar o reinventarse para sobrevivir. Todo esto implica un cambio de mentalidad.

En este sentido, la innovación  es tan importante que todas las organizaciones debe tener un director de innovación. Explicó que la innovación consiste en hacer híbridos, es decir, debes combinar elementos de otras industrias e incorporarlo a tu producto o servicio. También, los colaboradores deben aprender a resolver problemas de manera creativa, pero esto no se hace al aventón, sino que se debe tener presente que para ser innovadores se requiere de metodología.

Aconsejó a los empresarios a volcarse al mercado interno para que vean que le pueden poner a su negocio.

Hizo mucho énfasis en que no es lo mismo innovar que reinventarse y mencionó que todos los empresarios deben hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuál es el “Uber” de mi negocio que me convertirá en obsoleto? Y volvió a mencionar que la innovación consiste en estar en un negocio diferente en base a crear híbridos, y comentó que muchos se confunden y piensan que la mejora continua es innovación, y no es así. Una empresa está en transformación cuando está en innovación y no solo evoluciona en base a sus experiencias pasadas.

Dijo que las mejores organizaciones no son aquellas que se basan en “contaditis y numeritis”, sino aquellas que incentivan la creatividad de sus colaboradores. El líder debe ser aprendiz y maestro. Se debe trabajar colaborativamente hacía adentro y el líder debe ser un facilitador de soluciones creativas para los problemas.

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Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía, hablando del TLCAN 2.0

En la segunda conferencia de la RAI, el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo habló principalmente de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero inició señalando (creo que en alusión al nuevo gobierno federal), que no se debe pensar en cambiar el modelo económico hacía uno que dependa exclusivamente del mercado interno, ya que el mercado interno y el externo tienen importantes vasos comunicantes.

Habló de la Alianza del Pacífico y dijo que debe ser vista como la plataforma de integración de toda América Latina, pero que esto debe darse con reglas y disciplinas.

Respecto al TLCAN dijo que se había logrado que en lugar de cláusula “sunset” se tenga un acuerdo para la revisión cada 6 años y se dé un relanzamiento cada 16 años; sólo cuatro sectores fueron sujetos de renegociación de reglas de origen: vidrio, fibra óptica, acero y automóviles; se eliminó la amenaza de estacionalidad en los productos del campo cuando son tiempos de cosecha en Estados Unidos; en cuanto al Capítulo 19 de solución de controversias, dijo que se respetan los lineamientos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), y habló de que este nuevo acuerdo brinda la debida protección de inversiones. Y señaló que los textos del TLCAN 2.0 se liberan el 30 de septiembre.

En la tercera conferencia, Gerardo Esquivel, futuro Subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dijo que al final del sexenio la deuda pública como proporción del PIB será la misma que ahora, en torno al 47%.

Habló de que se está realizando una revisión significativa al presupuesto para detectar qué programas no están funcionando.

Dijo que el Presupuesto de Egresos contará con dos grandes vertientes. La primera es la de generar un mayor gasto en inversión pública que detone la inversión privada (sobre todo en temas de energía y los proyectos de trenes: Transistmico y Maya-). La segunda es la de tener una posición distinta respecto a programas sociales (se va a revisar, eliminar, disminuir y, crear). Mencionó el Programa “Jóvenes construyendo el futuro” que será administrado por la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS). Mencionó el programa para duplicar su pensión a los adultos mayores (actual es de $580 pesos al mes y se va a subir a $1,200 pesos al mes) y que se hará universal para todos los mayores de 68 años.

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Gerardo Esquivel, futuro Subsecretario de Egresos de la SHCP

Dijo que el próximo gobierno buscará disminuir la brecha de desigualdad entre las regiones del país. Reiteró el plan del próximo gobierno de tener una diferenciación de impuestos en la zona fronteriza norte del país de manera que habrá una tasa de ISR del 20% y una de IVA del 8%. Dijo que con esto se podrá ayudar a paliar los efectos de reforma fiscal de Estados Unidos en el norte del país.

Habló de que se buscará cambiar el enfoque hacía “derechos sociales” de la población en lugar de verlo como “apoyos” para los pobres, lo que implica una reconcepción de la política social.

A pregunta de uno de los asistentes, respecto al combate a la ilegalidad dijo que la informalidad no es lo mismo que ilegalidad, y que la informalidad la causa el escaso crecimiento económico. La ilegalidad es lo que se debe combatir a través de la vigencia del estado de derecho, mientras que la informalidad se combatirá con mayor crecimiento económico.

La cuarta conferencia fue por parte de Josefa González Blanco Ortíz Mena, futura Secretaria de Medio Ambiente y Recursos naturales. Respecto a lo dicho por ella solo vale la pena destacar su énfasis en que se dará un cuidado al medio ambiente con justicia social “Por el bien del medio ambiente, primero los pobres” y “Por el bien de sus empresas, primero los pobres” fueron de sus frases. Mencionó que nuestras comunidades están envenenadas por la contaminación y que es prioritario atender estos casos.

La quinta conferencia fue por parte de Li Yong, Directior General de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y se tituló “La industria del futuro y los objetivos 2030 de la ONU”. Lo que él dijo es motivo de un editorial completo, pero quiero en este espacio destacar que señaló que todos los países de altos ingresos atravesaron por una etapa de industrialización.

El apostarle a la industrialización le permite a los países, contar con una alta productividad, acumulación de capital, generar economías de escala, desarrollar las cadenas productivas en manufactura y obtener los beneficios de mercado en expansión.

Dijo que los gobiernos deben preocuparse por asegurarse de que el proceso de industrialización sea inclusivo y sostenible.

La sexta conferencia fue a cargo del Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León y se tituló “Evolución y perspectivas de la economía mexicana”. El funcionario básicamente habló de como el banco central ha luchado contra la inflación en un entorno económico y financiero mundial complejo. Además de que, a pregunta de un servidor, justificó las recurrentes alzas en la tasa de interés por parte del instituto central, a pesar de que sabemos que la inflación actualmente es causada por los incrementos en los precios de los energéticos y que sabemos que los aumentos en la tasa de interés no harán que bajen los precios de los combustibles.

El segundo día de la RAI comenzó con la conferencia de Gabriela Márquez, futura Secretaria de Economía. La futura funcionaria mencionó que la secretaría a su cargo tendrá tres líneas estratégicas que serán la base para las decisiones que se tomarán: 1. Diversificación, 2. Innovación y 3. Inclusión

Dijo que realizarán importantes esfuerzos para cambiar la política de apertura para que ésta se dé con un mercado interno fuerte, con reglas claras, y que se beneficie de un mayor poder adquisitivo de la población.

Mencionó que ningún país puede crecer a tasas elevadas sin innovación, y que es por ello que se va a impulsar en temas administrativos y procesos productivos de las empresas. Dijo que la Secretaría será un puente importante entre los centros de desarrollo de ideas y las universidades; y mencionó que se deben flexibilizar los programas de estudio de universidades.

Para fomentar la innovación, se van a estimular las patentes.

Dijo que la Secretaría de Economía enfrenta importantes restricciones. Hay poco dinero en la Secretaría y que los recursos que se le asignan representan el 0.2% del presupuesto de egresos federal. Es un nivel de presupuesto muy bajo en comparación mundial. Sin embargo, reconoció que hay otros mecanismos con los que se puede trabajar como la capacidad de regulación, esto con el fin de que el gobierno no estorbe la actividad productiva y que la interacción entre gobierno e iniciativa privada sea más fluida. Van a identificar “cuellos de botella” para cumplir con metas de diversificación, innovación e inclusión. A través de la regulación se compensará la falta de presupuesto, y serán la voz de la industria para incorporar propuestas y preocupaciones de políticas públicas.

Sabemos y reconocemos que la iniciativa privada es el motor de crecimiento y es la forma de romper con la racha de banjo crecimiento del PIB per cápita, dijo Márquez.

Señaló que el gobierno está para desarrollar infraestructura, mejorar regulación y combatir la inseguridad. Si hay crecimiento económico aumentarán las capacidades del Estado. Se requiere un estado fortalecido que acompañe a la iniciativa privada, genere equidad e inclusión. Hacer que los mercados funcionen correctamente.

Finalmente, mencionó algo que considero muy acertado y es el romper c pon el concepto de “Mypimes” ya que la diferencia entre micros y medianas empresas es enorme, y que se requieren políticas públicas por tipo de empresa.

Posteriormente, siguió la conferencia del nuevo líder de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, quien comenzó lanzando la pregunta de porque en México no tenemos suficiente crecimiento económico.

Mencionó que ha habido un importante aumento del gasto público, pero que no han mejorado los servicios públicos. Esto evidencia que tenemos un gasto público muy improductivo.

En este sentido, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador ha pedido que se revise como hemos estado gastando. Una política de austeridad puede generar ahorros importantes y también se puede hacer mucho a través de la reasignación presupuestal.

Dijo que el gobierno ha venido gastando 1.5% del PIB por encima de lo autorizado por el Congreso, y por ello se ha dado un crecimiento de la deuda pública. Se van a generar reasignaciones por el equivalente al 2% del PIB.

También dijo que la corrupción y el robo de combustible no son delitos graves en México, así como la falsificación de facturas. En esta administración se convertirán en delito grave sancionado con cárcel sin derecho a fianza.

Por cuestiones de espacio, no menciono todos los detalles de las conferencias, además de que ya no alcanzo a escribir sobre el tema de la manufactura 4.0, que también se abordó en la RAI, así como las consideraciones de tipo político por parte de Carlos Ugalde.

Como puede apreciarse, por lo abordado en la RAI 2018, estamos presenciando un cambio de época en lo mundial y en lo nacional. Se darán importantes cambios en las políticas públicas de nuestro país y las empresas deben estar preparadas para ello. ¿Cómo lograrlo? Pues con información y la innovación. Si las empresas no evolucionan e innovan de manera disruptiva, están destinadas al fracaso. El papel de las organizaciones empresariales es el de coadyuvar para que las empresas entiendan esta nueva realidad.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

El desorden fiscal que hereda Peña Nieto

dineroLos retos que enfrentará el próximo gobierno federal son inmensos, por los problemas que como mexicanos debemos atender y por las enormes expectativas generadas respecto a un cambio en la manera de generar el ansiado desarrollo económico. Desde luego que para instrumentar muchas de las cosas que se deben realizar se requieren recursos y es por ello que el equipo del presidente electo se ha dado a la tarea de buscar la manera de generar ahorros en diversos rubros del presupuesto de egresos.

Por el discurso que hemos escuchado, el próximo gobierno federal no pretende hacer uso exhaustivo de la deuda pública para financiar los gastos adicionales que se pretenden realizar, y eso está muy bien, dado que el margen que tendrá el próximo gobierno para endeudarse, sin ocasionar una baja en la calificación de la deuda soberana o sin comprometer la estabilidad de las variables macroeconómicas es muy limitado, como veremos a continuación.

Durante lo que va del gobierno de Enrique Peña Nieto, en el periodo de diciembre de 2012 a junio de 2018, la deuda neta total del sector público federal pasó de 5.352 billones de pesos a 10.578 billones de pesos, lo que implica un aumento de 5.225 billones, equivalentes a un incremento de 97.7%. Esto implica que en menos de un sexenio, México se endeudó por una cantidad equivalente al saldo de deuda que tenía acumulado en su historia moderna. La cantidad es difícil de comprender, pero representa ¡un incremento de 2,603 millones de pesos diarios!, una cantidad mayor a la del presupuesto anual de egresos de una ciudad mediana-grande de nuestro país.

De manera paralela, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de nuestro país pasó de 16.376 billones en el cuarto trimestre de 2012 a 22.513 billones en el primer trimestre de 2018, por lo que el saldo de la deuda neta del sector público pasó de representar el 32.7% a ser de 47.0% del PIB. Este último porcentaje se considera como el límite máximo de endeudamiento antes de que se prendan focos rojos respecto a nuestra posición fiscal.

Al analizar la evolución de la deuda del sector público con mayor detalle, vemos que la deuda interna neta pasó de 3.769 billones de pesos en diciembre de 2012 a 6.606 billones en junio de 2018, lo que implica un aumento de 75.2%, mientras que la deuda externa neta pasó de 121.659 miles de millones de dólares en diciembre de 2012 a 198.057 miles de millones de dólares en junio de 2018, lo que implica un incremento de 62.8%. Este porcentaje se hace mucho más grande cuando expresamos esta deuda en pesos por la depreciación que sufrió nuestra moneda frente al dólar en el periodo.

Deuda pública

Respecto a este último punto se debe destacar que el enorme incremento en el saldo de la deuda externa nos pone en una posición muy delicada, ya que la perspectiva casi unánime de los analistas es de que las tasas de interés en los Estados Unidos seguirán aumentando, y eventualmente la tasa de fondos federales del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), que sirve como tasa de referencia para muchos de los créditos que se otorgan en dólares, podría llegar a niveles de 3.0% en el 2019, desde el actual rango de 1.75% a 2.0%.

Otro punto que se debe destacar es que el gobierno federal nos habla constantemente de su “disciplina fiscal” al mencionar en su discurso que se mantiene un superávit primario en las finanzas públicas. Pero la realidad es que la mayoría de las personas no saben lo que es un superávit primario, y al escuchar la palabra superávit se quedan con la idea de que el gobierno está haciendo bien las cosas en materia de finanzas públicas, pero no es así. Un superávit primario se refiere a que sin tomar en cuenta el costo financiero de la deuda (el pago de intereses), el gobierno recauda más de lo que gasta. Pero la realidad es que en el balance total, cuando se considera el gasto por intereses que el sector público debe realizar, nos estamos endeudando más y más cada año, y 2018 no es la excepción.

Al cierre de diciembre de 2017, la deuda neta del sector público federal fue de 10.090 billones de pesos, y como ya se  mencionó líneas arriba, el saldo de dicha deuda a junio de 2018 fue de 10.578 billones de pesos, lo que indica que en los primeros 6 meses de 2018, la deuda del sector público se incrementó en 488 mil millones de pesos. De continuar esta tendencia, veremos que al cierre de 2018 la deuda del sector público mexicano se elevará en este año en casi otro billón de pesos.

Esto evidentemente limita las posibilidades de endeudamiento del próximo gobierno federal, ya que el tener un saldo de la deuda pública mayor a un 50% del PIB eleva considerablemente las probabilidades de que las agencias calificadoras de la deuda nos bajen la calificación en perjuicio del costo financiero de ésta, el cual abordo a continuación.

Queda claro que el escenario para las finanzas públicas de nuestro país es complejo, ya que como se ha mencionado, las tasas de interés en los Estados Unidos han venido aumentando, y en México la situación es aun peor. En México hemos vivido un apretón monetario por parte del Banco de México desde diciembre de 2015 y esto se ha visto reflejado en un alza en los Cetes a 28 días, los cuales pasaron de 3.14% en diciembre de 2015 a 7.64% en junio de 2018.  Este incremento en tasas de interés nacionales y extranjeras, aunado al explosivo crecimiento en el saldo de la deuda, ha provocado que el costo financiero de la deuda del sector público se haya disparado en perjuicio de otros rubros de gasto como el de la inversión directa.

En 2012 el costo financiero de la deuda fue de 305.118 miles de millones de pesos y en 2017 fue de 533.115 miles de millones de pesos, lo que representa un aumento de 74.7%. En los primeros seis meses de 2018 dicho costo fue de 331.735 miles de millones de pesos y se espera que al cierre de este año llegue a más de 700 mil millones de pesos. Esto implica que el costo financiero de la deuda pasó de representar el 7.78% del presupuesto total de egresos del sector público federal a ser del 10.29% de dicho presupuesto, y se espera que para este año supere el 12.0%. Esto sin duda pone al nuevo gobierno federal en una situación delicada porque compromete de manera importante sus recursos que podrían destinarse a programas de generación de empleo, infraestructura, combate a la pobreza, educación, seguridad, entre otros.

Lo más grave es que de manera paralela, el gasto de inversión física directa ha venido retrocediendo en términos nominales y reales. En 2012 dicho gasto fue de 459.012 miles de millones de pesos y en 2017 sumó apenas 323.515 miles de millones de pesos, lo que representa una caída de 29.5% en términos nominales y de casi 50% en términos reales en el periodo. Es así que en 2017, el costo financiero de la deuda fue superior a la inversión física directa del sector público en más de 200 mil millones de pesos.

Presupuesto

Un país que gasta más en pagar los intereses de su deuda que en desarrollar la infraestructura nacional, está destinado a perder competitividad, y lamentablemente vemos que eso es lo que ha sucedido en nuestro país por la falta de desarrollo del capital físico por estar pagando los intereses de una creciente deuda pública.

No obstante este complicado panorama el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho en reiteradas ocasiones que no se contemplan alzas de impuestos y que se realizará un enorme esfuerzo por disminuir el gasto público suntuario, se disminuirá la nómina, se fusionarán programas repetidos, entre otras medidas. Por otra parte, habla de un importante plan de desarrollo de infraestructura, en el que destaca el proyecto del Tren del Sureste.

Aquí el gran riesgo es que a López Obrador  no le alcancen los ahorros para hacer todo lo que quiere y que entonces se vea tentado a continuar con el irresponsable ritmo de endeudamiento que hemos vivido en el actual sexenio. Sin duda es una situación injusta para él y su equipo, y es por ello que la iniciativa privada se debe sumar realizando un análisis y propuestas para ayudarlo a él y a su equipo a encontrar las áreas en las que se pueden generar más ahorros, si no lo hacemos en el mediano plazo nos estaremos lamentando al ver como el monto de la deuda pública rebasa el 50% del PIB y como esto nos afecta al afectarse negativamente nuestra calificación de la deuda, las tasas de interés y el tipo de cambio, lo que a su vez impactará negativamente a las posibilidades de crecimiento económico y creación de empleos. Sin duda López Obrador y su equipo no la tienen fácil, hay que ayudarles.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

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