La desgracia nacional en materia de empleo

Resulta sencillo hablar de una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de -8.5% en 2020, como que no nos imaginamos lo que esto representa para la vida de millones de personas. Durante el año que acaba de concluir y en el arranque de este 2021, miles de empresarios (y no me refiero sólo a los que usan traje), se vieron forzados a cerrar su centro de trabajo o fábrica, a despedir a buena parte de sus colaboradores o recortar salarios. Estas medidas han tenido una fuerte repercusión en el nivel de vida de miles de personas que dependen de las fuentes de ingreso generadas por los empresarios. De verdad que es necesario ponerle un rostro humano a este asunto para entender el tamaño de la desgracia económica por la que estamos transitando. El problema no se limita a grandes empresas, de hecho es mayor en las microempresas, tanto del sector formal como informal. En esta entrega hacemos un recuento de los indicadores laborales al cierre de 2020 y arranque de 2021.

Empleo en el IMSS

Comenzamos haciendo una valoración de lo que ha sucedido con el empleo formal, medido a través de las estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). De acuerdo con el IMSS, en el comparativo de enero de 2020 al mismo mes de 2021, el número de trabajadores asegurados a nivel nacional pasó de 20.490 millones a 19.821 millones, lo que implica una disminución de casi 669 mil empleos formales, equivalentes a una caída de -3.3%. Esta es una ligera mejora respecto de la disminución anualizada de -4.4% observada en julio de 2020, aunque sin duda sigue siendo preocupante.

Al analizar la evolución de cada una de las ramas de actividad, tenemos lo siguiente (las actividades se encuentran ordenadas de peor a mejor desempeño, se indica en paréntesis la variación porcentual en el número de trabajadores registrados): Servicios para Empresas, Personas y El Hogar (-9.9%); Industria de  la Construcción (-6.0%); Industrias Extractivas (-5.4%); Comercio (-2.4%); Industria Eléctrica y Captación y Suministro de  Agua Potable (-0.5%); Transportes y Comunicaciones (-0.1%); Industrias de la Transformación (+0.1%); Servicios Sociales y Comunales (+0.3%); y Agricultura, Ganadería, Silvicultura, Pesca y Caza (+0.7%).

Ahora, en cuanto a la variación en números absolutos, queda clara la terrible crisis por la que pasa el sector servicios (restaurantes y hoteles principalmente), que perdió en el periodo en cuestión 478,068 empleos; mientras que en el comercio al por mayor y por menor la caída fue de 98,427 empleos formales. La buena noticia es que ha comenzado la recuperación de la industria manufacturera, misma que incrementó su número de puestos de trabajo en 3,254; mientras que las actividades primarias continúan con su buena racha con un incremento de 5,203 empleos formales.

Si analizamos el desempeño del empleo registrado en el IMSS en el periodo de enero de 2020 al mismo mes de 2021, pero por entidad federativa, tenemos que siguen siendo tres las que presentan incremento (en paréntesis se indica el porcentaje de variación): Baja California (+3.0%), Tabasco (+2.4%) y Chihuahua (+1.4%). Cabe señalar que el número de empleos formales creados por estos tres estados sumó 44,815.  Si ahora analizamos los cinco estados con las mayores disminuciones porcentuales en su número de trabajadores registrados en el IMSS, vemos lo siguiente (en paréntesis se indica el porcentaje de disminución): Distrito Federal (-6.3%), Puebla (-6.6%), Guerrero (-7.7%), Baja California Sur (-9.1%) y Quintana Roo (-23.2%). Cabe señalar que estas cinco entidades perdieron juntas 395,778 empleos formales en el periodo mencionado.

Es evidente que de los tres estados de buen desempeño, dos son norteños con vocación exportadora y el otro pues es la tierra del presidente Andrés Manuel López Obrador. Por su parte, los estados de peor desempeño en empleo formal son los que tienen una vocación turística, y los otros dos tuvieron cerrada buena parte de su actividad económica en el mes de enero de este año.

Indicadores de INEGI

En relación a los indicadores de empleo y desempleo que recién dio a conocer el INEGI y que corresponden al cuarto trimestre de 2020, a continuación se presentan los datos más relevantes obtenidos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN) del cuarto trimestre de 2020.

La ENOEN en el cuarto trimestre de 2020 reportó una disminución de -1.7 millones de personas en la Población  Económicamente Activa (PEA), lo que se traduce en que la Tasa de Participación Económica sea de 57.5% respecto a la población de 15 años y más- Esta tasa es 2.9 puntos porcentuales inferior a la de mismo trimestre de 2019 y denota que derivado de la pandemia y de la crisis económica, aún hay casi dos millones de personas que no se han reintegrado a la fuerza laboral (ya sea porque tengan miedo de contagiarse o porque de plano piensan que no van a conseguir trabajo). Esta es una cantidad enorme, válgame la comparación, es como si comentáramos que en una súper fábrica retiraron de la planta 1.7 millones de máquinas.

En línea con lo anterior, tenemos que en el periodo de octubre a diciembre de 2020, la población ocupada resultó en 53.3 millones de personas, cantidad inferior en -2.4 millones de personas comparada con la observada en el cuarto trimestre de 2019. Es preocupante que la disminución en la población ocupada sea más pronunciada en las mujeres. Las cifras oficiales indican que la población ocupada de hombres fue de 32.6 millones, cifra menor en -1 millón, mientras que la población ocupada de mujeres fue de 20.7  millones, cifra 1.3 millones menor a la observada en el cuarto trimestre de 2019.

En cuanto a la población que se encuentra sin trabajar, que estaba disponible y estuvo buscando trabajo en el último mes (personas en una situación de desempleo), fue de 4.6% de la PEA en el cuarto trimestre de 2020, porcentaje mayor al 3.4% observado en el cuarto trimestre de 2019. Esto implica que en términos absolutos, la población desocupada fue de 2.5 millones de personas al cierre de 2020, cantidad superior en 607 mil personas al observado en el cuarto trimestre de 2019.

La estructura sectorial de la ocupación reporta que las actividades terciarias (comercio y servicios), tuvieron una participación del 61.9% de la población ocupada en en el cuarto trimestre de 2020; sin embargo, registran una disminución en términos absolutos de -1.7 millones de personas respecto al cuarto trimestre de 2019. El sector de restaurantes y servicios de alojamiento presentó una disminución de -769 mil ocupados y los servicios diversos de -489 mil personas ocupadas. Esto es reflejo de la severa crisis que enfrentan estas actividades.

En la ocupación por tamaño de la unidad económica, vemos que el número de personas que laboran en micronegocios tuvieron una disminución de -914 mil con lo que reportaron la pérdida de ocupación más alta, específicamente en unidades económicas con establecimiento, en donde la disminución fue de -474 mil ocupados entre el cuarto trimestre de 2019 y el mismo trimestre de 2020. Esta cifra es relevante porque demuestra que esta crisis económica ha afectado más a las microempresas que a las grandes empresas, por lo que es evidente que el haber negado apoyos a la planta empresarial definitivamente afectó más a los más vulnerables.

Otro problema es que el fenómeno del subempleo ha aumentad de manera dramática. Las cifras del INEGI muestran que las personas ocupadas que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual les demanda (población subocupada), pasaron de 4.3 millones en el cuarto trimestre de 2019 a 8.1 millones en el último trimestre de 2020, con un aumento de 3.8 millones de personas.

Cabe señalar que esta crisis económica ha afectado tanto a la economía formal como a la informal. Los indicadores muestran que la población ocupada informal, que comprende tanto a los ocupados que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, como aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo, en el cuarto trimestre de 2020 fue de 29.6 millones, esta cifra es 1.7 millones de personas menor a la observada en igual trimestre de 2019. Es importante aclarar que la disminución en la población  ocupada en la economía informal no indica que ésta se haya reducido porque hay más oportunidades en la economía formal, sino que es producto de que muchas unidades económicas informales cerraron sus operaciones.

Llama mucho la atención  que la tasa de informalidad en las localidades rurales fue de 78.2% en el cuarto trimestre de 2020, mientras que en las localidades más urbanizadas fue de 42.8 por ciento. Además, no es de extrañarse que en Oaxaca el porcentaje de población ocupada en la informalidad es del 78.5%, en Guerrero del 77.3%, mientras que en Chiapas asciende a 76.4%. Por su parte, en Nuevo León fue considerablemente más baja son un 35.6% de la población ocupada, en Coahuila de 36.7% y en Chihuahua de 37.3%.

De la mano de lo anterior, tenemos que en cuanto a las tasas de condiciones críticas de ocupación en materia de ingresos y horas trabajadas, en Chiapas el 44.4% de la población ocupada está en esta condición, en Tlaxcala es del 33% y en Puebla del 28.9%. En contraste, en Nuevo León el porcentaje de población ocupada en condiciones críticas en el cuarto trimestre de 2020 fue del 10.9%, en Sinaloa fue el 11.8%, mientras que Jalisco y Querétaro observaron tasas del 12.9% cada una.

Conclusiones

Resulta evidente que cuando hablamos de una caída del PIB  de -8.5% en 2020, la cifra viene acompañada de miles de desgracias en materia de empleo. Es lamentable que ante esta situación el gobierno federal no hay lanzado programas de apoyo y haya dejado a la mayoría de las empresas a merced de la debilidad del mercado.

La expectativa es que en 2021 haya una recuperación de la economía con un repunte del PIB de entre un 3.2 y un 4.2%. Esto sin duda ayudará a recuperar muchos de los empleos perdidos (sobre todo en la economía informal) y a que mucha de la gente que se retiró voluntariamente del mercado laboral regrese. Sin embargo, la recuperación  plena de la fuerza de trabajo, con todas sus horas-hombre involucradas, será un  proceso lento que nos llevará al menos cuatro años más. Y es que no sólo se deben recuperar los empleos perdidos y las jornadas completas, sino que además, habrá que generar las fuentes de trabajo para todas aquellas personas que se estarán incorporando al mercado laboral. La labor es titánica, y lamentablemente no hay políticas públicas que faciliten este proceso.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*  

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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La decepcionante evolución del empleo formal en México

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En México aproximadamente el 58% de la población ocupada trabaja en el sector informal.

Un indicador del desarrollo económico en México sin duda es la evolución del empleo formal. En la medida que más personas en México cuentan con un empleo que les brinda prestaciones como la Seguridad Social, mejor es el nivel de vida promedio de la población. En este sentido, México ha avanzado bastante y muestra de ello es que en el año 2005 en México había una población ocupada de 42.079 millones de personas y el número de trabajadores registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fue de 12.965 millones, lo que nos indica que en dicho año el porcentaje de población asegurada fue de 30.8%, mientras que en el primer trimestre de 2019 la población ocupada es de 54.152 millones de personas y el número de trabajadores asegurados al mes de marzo de dicho año fue de 20.348 millones, lo que implica que el 37.6% de las personas que trabajan en México cuentan con seguridad social. Es así que en 14 años aumentó en 6.8 puntos porcentuales la cobertura del IMSS en la población ocupada total.

Lamentablemente, después de nueve años ininterrumpidos de crecimiento del empleo formal, este año comenzamos a ver dificultades en el aumento de trabajadores asegurados. Los datos de junio de este año dan cuenta de una disminución importante, la cual esperamos sea coyuntural. En esta entrega analizamos el comportamiento del número de trabajadores registrados en el IMSS en el último año y en el último mes, con el fin de poder comprender mejor que es lo que esta sucediendo con este importante indicador de crecimiento y desarrollo económico.

Análisis por actividad económica

En el comparativo de junio de 2018 al mismo mes de 2019, vemos que el número de trabajadores asegurados en el IMSS creció en 474,091 personas, lo que representa un incremento de apenas 2.4%. Esta es la tasa de crecimiento anualizado más baja de este indicador desde marzo de 2010 y es considerablemente inferior al 3.97% observado en junio de 2018. A continuación se presenta la evolución  de cada uno de los sectores de actividad económica (en paréntesis se indica el incremento o decremento en el número de trabajadores): Agricultura, Ganadería, Silvicultura, Pesca y Caza (35,470); Industrias Extractivas (-4,371); Industrias de Transformación (146,760); Industria de  la Construcción (-34,692); Industria eléctrica y Captación y Suministro de  Agua Potable (1,138); Comercio (107,204); Transportes y Comunicaciones (58,577); Servicios para Empresas, Personas y el Hogar (136,439); y Servicios Sociales y Comunales (27,566).  Estos datos ilustran que la actividad que más empleos sigue generando en México es la manufactura, representando el 30.9% del incremento neto.

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En junio de 2019 retrocedió el empleo formal en México

Ahora, en cuanto al comparativo de mayo de 2019 a junio de 2019 las cifras son bastante preocupantes, ya que el número de trabajadores registrados en el IMSS disminuyó en -14,244 personas.  Esta pérdida de empleos es producto de los siguientes movimientos en los diferentes sectores de actividad (en paréntesis se indica la variación): Agricultura, Ganadería, Silvicultura, Pesca y Caza (-32,045); Industrias Extractivas (-67); Industrias de la  Transformación (-10,822); Industria de  la Construcción (4,230); Industria Eléctrica y Captación y Suministro de  Agua Potable (-621); Comercio (14,469); Transportes y Comunicaciones (7,415); Servicios para Empresas, Personas y el Hogar (21,210); Servicios Sociales y Comunales (-18,013). Se debe destacar que esta es la primera caída mensual en un mes de junio, en el empleo formal de la industria de la transformación, desde el año 2009. Esto sin duda es preocupante porque es reflejo de la desaceleración industrial que esta viviendo México no obstante el incremento de nuestras exportaciones manufactureras.

Análisis por entidad federativa

En el comparativo de junio de 2018 a junio de 2019, tenemos la siguiente evolución por entidad federativa. Los estados están ordenados de mayor a menor variación absoluta en el número de trabajadores asegurados (en paréntesis se indica la variación): Ciudad de México (44,565), Nuevo Leon (43,266), Jalisco (40,782), Estado de México (38,584), Baja California (36,517), Querétaro (35,940), Guanajuato (33,091), Tamaulipas (19,143), Sinaloa (17,780), Yucatán (17,683), Quintana Roo (17,371), Chihuahua (16,907), Veracruz (15,479), Sonora (15,283), Puebla (13,524), Aguascalientes (12,801), Coahuila (11,168), Nayarit (10,846), San Luis Potosí (9,406), Michoacán (7,454), Baja California Sur (7,069), Campeche (6,801), Hidalgo (4,519), Tlaxcala (3,888), Zacatecas (3,323), Colima (2,159), Morelos (235), Tabasco (-257), Durango (-516), Oaxaca (-882), Chiapas (-2,410) y Guerrero (-7,428). Estos datos muestran que la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco, el Estado de México, Baja California, Querétaro y Guanajuato (siete entidades) generaron el 57.5% de todos los empleos formales del país. Otro dato interesante es que en el último año, la Ciudad de México o Nuevo León generaron  una cantidad de empleos formales equivalentes a los que generaron juntos San Luis Potosí, Michoacán, Baja California Sur, Campeche, Hidalgo, Tlaxcala, Zacatecas, Colima y Morelos.

Ahora, si ordenamos los estados por su tasa de crecimiento en el número de trabajadores asegurados en el periodo de junio de 2018 al mismo mes de 2019, tenemos el siguiente desempeño (en paréntesis se indica la tasa de incremento o decremento): Nayarit (7.74%), Querétaro (6.29%), Campeche (5.54%), Yucatán (4.84%), Baja California (4.23%), Aguascalientes (4.04%), Baja California Sur (3.94%), Tlaxcala (3.89%), Quintana Roo (3.88%), Sinaloa (3.40%), Guanajuato (3.37%), Tamaulipas (2.88%), Nuevo León (2.70%), Sonora (2.51%), Estado de México (2.40%), Jalisco (2.32%), Puebla (2.20%), San Luis Potosí (2.16%), Veracruz (2.13%), Hidalgo (1.98%), Chihuahua (1.92%), Zacatecas (1.80%), Michoacán (1.70%), Colima (1.62%), Coahuila (1.44%), Ciudad de México (1.31%), Morelos (0.11%), Tabasco (-0.15%), Durango (-0.21%), Oaxaca (-0.42%), Chiapas (-1.08%), Guerrero (-4.60%). Como se puede apreciar, hay cinco entidades federativas con disminución en el número de trabajadores registrados en el IMSS, y cómo se puede apreciar, cuatro de ellos están considerados entre las entidades más pobres del país. Esto denota que estos estados en lugar de avanzar en su desarrollo económico, van en retroceso.

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El sector calzado representa más de 82 mil empleos formales en el Estado de Guanajuato

En cuanto a la evolución del número de trabajadores asegurados en el IMSS en el periodo de mayo a junio de 2019, por entidad federativa, tenemos lo siguiente (en paréntesis se indica la variación): Estado de México (6,199), Nuevo Leon (3,785), Jalisco (2,830), Guanajuato (2,746), Querétaro (1,859), Yucatán (1,630), Puebla (1,332), Colima (1,318), Tamaulipas (1,161), Guerrero (1,089), Quintana Roo (1,043), Tlaxcala (897), Coahuila (777), Aguascalientes (749), Hidalgo (746), Campeche (725), Michoacán (688), Zacatecas (605), Chihuahua (404), Chiapas (272), Ciudad de México (8), Baja California Sur (-566), Morelos (-689), Tabasco (-815), Nayarit (-914), Oaxaca (-1,414), Durango (-1,687), Baja California (-1,968), San Luis Potosí (-3,905), Sonora (-5,387), Veracruz (-12,913) y , Sinaloa (-14,102). Como se puede apreciar, vemos que en junio fueron 11 los estados con disminución en el número de trabajadores registrados en el IMSS.

Todos estos números hablan por si solos y queda claro que en el comparativo anual es verdad que los asegurados en el IMSS siguen creciendo, aunque a una tasa muy baja; mientras que en la comparación mensual hubo una evidente caída. Esta evolución es un signo inequívoco de que nos dirigimos, en el mejor de los casos, a una situación de estancamiento económico y de recesión en algunas ramas de actividad económica, como la manufactura.

Aunque se antoja muy difícil, se debe buscar la manera de revertir esta situación, y en este sentido hay tres cuestiones fundamentales: restablecer la confianza de los inversionistas (inversión productiva no de cartera), comenzar el ciclo de baja en la tasa de interés y acabar con los subejercicios en el gasto público, sobre todo el gasto de inversión física.  Respecto a lo primero, no se ve en el corto plazo que el gobierno federal pueda tomar alguna medida para que los inversionistas se sientan más confiados; respecto a la baja en tasas de interés, esto es algo que seguramente comenzaremos a ver a partir de septiembre de este año, pero será muy gradual; y en cuanto al gasto público, pues también se antoja difícil porque la expectativa es que siga habiendo “ahorros” para transferirle esos recursos a Pemex. Lamentablemente es un panorama muy complicado y no parece haber nadie capaz de hacerle ver al gobierno federal lo complejo de esta situación.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twiter: @alejandrogomezt