El fraude de las criptomonedas, el caso FTX

Las criptomonedas han estado de capa caída desde que inició la llamada «carnicería criptográfica» en noviembre de 2021, cuando el mercado global tenía un valor de 3 billones de dólares de capitalización. Para ilustrar esto, tenemos que el 19 de noviembre de 2021, un bitcoin tenía un valor de 56,896 dólares y un año después su valor es de sólo 16,695 dólares, lo que implica una caída de 70.65%. Si tomamos en cuenta que un bitcoin llegó a costar 65,467 dólares el 11 de julio de 2021, pues queda claro que las pérdidas para muchos que apostaron a esta criptodivisa han sido gigantescas. En lo personal, jamás he aconsejado a nadie a comprarlas, ni siquiera a utilizarlas como medio de pago y mucho menos tenerlas como un “activo” que sirva como instrumento de inversión.

La evidencia ha  mostrado que su precio se mueve por especulación y no por una verdadera demanda de utilizarlas como medio de pago, pero más allá de cuestiones monetarias y burbujas especulativas, la razón para no “tenerlas” es mucho más elemental: si no hay electricidad, tu criptomoneda no existe, a diferencia de otras formas de propiedad como el oro o un bien inmueble, que siempre estarán ahí. Como lo mencioné en un twit reciente: “TODAS las criptomonedas son una mala inversión. Es un engaño de la A a la Z. Su alza de precio fue consecuencia directa de la mega impresión de dólares desde 2009, que ocasionó malas inversiones en proporciones épicas. En inglés ya no son crypto, son «crapto» #cryptocrash”

Hojas de balance de los principales bancos centrales

Las razones por las cuales las criptomonedas han perdido hasta más del 70% de su valor en el último año son diversas. Una de ellas es el apretón monetario en todo el mundo, lo que ha disminuido la liquidez, elevado tasas de interés y provocado que los inversionistas sean más cuidadosos respecto a dónde invierten su dinero. El fin de los años de dinero ultrabarato acabaron con la burbuja de todo y  se desplomaron los precios de toda clase de activos. Otra razón es la reiterada vulnerabilidad de las plataformas de intercambio o comercio (exchanges) a los hackeos, plataformas en las que mucha gente tiene sus cuentas, Y finalmente, está el tema de los malos manejos corporativos por parte de quienes dirigen las grandes plataformas de intercambio, que al descubrirse acaban con los ahorros de la gente de la noche a la mañana.

El riesgo es enorme. De acuerdo con Tuomas Malinen, derivado de la especulación financiera masiva, inducida por los programas de facilitación cuantitativa (QE) por parte de los bancos centrales, el criptomercado se convirtió en un centro de especulación. Durante su primer colapso global en la primavera de 2021, se rumoraba que algunos grandes jugadores se habían involucrado en especulaciones con un apalancamiento de 100 a 1. Es decir, tomando prestado 100 veces el valor del activo subyacente (criptomoneda) e invirtiéndolo nuevamente en el mercado. Tengo que admitir que nunca había oído hablar de algo similar. En el pensamiento económico estándar, el apalancamiento de 12 a 1 (12x) se consideraba extremo. Esa «regla general» se hizo añicos en los criptomercados.

En este sentido, tenemos que hace apenas unos meses, la empresa FTX (con sede en Bahamas) parecía ser una gran historia de éxito en el mundo de las criptomonedas. ¿No está familiarizado con la empresa o lo qué es una criptomoneda? FTX es la abreviatura en inglés de «Futures Exchange» o «Intercambio de futuros». Por su parte, una criptomoneda es una forma de “dinero” negociado en forma digital. Se supone que tiene algunas «seguridades» que evitan que se intercambie más de una vez, es rastreable y tiene protecciones contra la duplicación o el hackeo. Respecto a este último punto, a lo que me refiero es que una criptomoneda no puede ser hackeada o pirateada, pero lo que si puede suceder es que alguien hackie una plataforma de comercio y se robe los nombres de usuarios y contraseñas de los que tienen ahí sus cuentas, vaciándoles sus cuentas.

En fin, volviendo al tema, FTX era uno de las plataformas de intercambios más grandes del mundo, donde se comerciaban esos activos digitales, y muchos artistas y observadores del mercado de las criptomonedas, lo promocionaban como uno de los negocios con operaciones criptográficas más transparentes.

Sam Bankman-Fried, el CEO de FTX

¿Qué desató el escándalo de FTX? Inicialmente, el mercado creía que la implosión de FTX era el resultado de una corrida bancaria a la antigua en las reservas de la bolsa. Sin embargo, a medida que han pasado los días, han surgido más hechos reveladores, por lo que la historia en torno a cómo se manejaba la empresa se ha vuelto mucho más complicada con implicaciones potencialmente criminales.

Todo esto, en una gran esquina del mercado financiero mundial, poco regulada, y en un contexto en el que gran parte del mundo todavía está aprendiendo cómo la propiedad, el comercio y el seguimiento de las criptomonedas funcionarán realmente para los compradores, vendedores y reguladores.

Esto es relevante dado el tamaño de la compañía.  Fue una de las plataformas de intercambios de criptomonedas más grandes y estaba valorada en un estimado de $32 mil millones de dólares en enero. Puede encontrar su nombre en el la FTX Arena de los Estados Unidos, donde juega el equipo Miami Heat de la NBA, o en comerciales con celebridades como Tom Brady y Larry David.

Todo eso se ha ido. Después de declararse en bancarrota la semana pasada, el intercambio de criptomonedas ha perdido todo su valor, su CEO y toda su credibilidad.

Los expertos dicen que la implosión de FTX podría tener un efecto dominó en la industria de las criptomonedas en general.

«Si las corporaciones se comportan como casas de cambio y bancos, deberían ser reguladas como casas de cambio y bancos, independientemente de si se trata de dólares o bitcoins», dijo Omid Malekan, profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Columbia y veterano de la criptoindustria.

Si usted desea conocer más sobre la caída de este gigante, con facilidad puede encontrar cientos de notas al respecto en internet. En lo que me quiero centrar en este artículo es en revisar como una y otra vez, las personas caen en este tipo de fraudes, que al final son esquemas ponzi o piramidales en los que se mantiene la atracción de inversionistas pagándole a los viejos inversores con los recursos de los nuevos.

En un artículo de Charles Hugh Smith, publicado el 17 de noviembre en OfTwoMinds blog, titulado “FTX: Las fichas de dominó del fraude financiero aún no han caído” se desarrolla bastante bien el tema. Comienza señalando que una vez que se revela al público o a unos cuantos inversionistas, que los activos que respaldan a una compañía valen mucho menos de lo que supuestamente plasman los libros, el resultado inevitable es la insolvencia.

En este artículo se presenta una vista respecto de la verdadera creatividad e innovación de FTX, al haber comprimido en su historia, todos los libros de jugadas y esquemas de fraudes financieros en un breve ciclo en el que nuevamente cayeron miles de crédulos embaucados. Todos los fraudes financieros comparten el mismo conjunto de herramientas y la caja de herramientas del fraude financiero, ya sea tradicional o criptográfico, contiene variaciones de los siguientes mecanismos básicos:

1. Usar el capital de los clientes (sin compromisos de transparencia o divulgación completa) para así aumentar la ganancia privada de los propietarios de la estafa.

2. Usar el capital de los clientes para arbitrar diferenciales de rendimiento en duración, riesgo y otras asimetrías en beneficio, no de los clientes, sino de los propietarios de la estafa.

3. Sobreestimar el valor de sus activos, inclusive enumerando en sus hojas de balance a activos sin liquidez, controlados internamente y que no están acordes a valoraciones de mercado y por lo tanto están completamente desconectadas de la realidad; es decir, no hay correspondencia con lo que obtendrían por dichos activos en el mercado abierto. Tienen sus hojas de balance llenos de activos emitidos por la propia empresa o sus subsidiarias.

4. Atraer nuevas inversiones de capital y fondos de clientes con rendimientos, objetivos y promesas «demasiado buenos para ser verdad» (pero en el límite de lo creíble, dado el fantástico crecimiento y el historial de altos rendimientos), por lo que el fraude se mantiene desapercibido (Esquema Ponzi).

5. Juegan rápido y sin recato con el apalancamiento, cuyo alcance total no se revela a los clientes ni a los reguladores.

6. Emiten valores (es decir, «dinero»: fichas, bonos, acciones, etc.) cuyo valor se basa en los dizque activos que tiene la empresa y que han sido valorados de forma fraudulenta y están basados en el crecimiento espectacular de la empresa.

7. Convencen a los inversionistas y clientes de que les estás haciendo un favor al permitirles obtener una parte de la ganancia o una parte de la diversión. En otras palabras, explotan la codicia casi infinita.

8. Presentan una fachada de estabilidad prudente, auditada, transparente y regulada que encubre la red entrelazada de fraude, contabilidad falsa, activos que no son líquidos, etc., además de que realizan saqueo de información privilegiada.

Charles Hugh Smith menciona que a menudo ha recomendado la novela de Herman Melville The Confidence-Man por su descripción magistral de cómo, al organizar un viaje por el Mississippi, un estafador disfrazado pone a prueba la confianza de los pasajeros en un absurdo espectáculo de marionetas donde las apariencias engañan y el significado es esquivo. El estafador convence a los escépticos de que no solo es digno de confianza, sino que les está haciendo un favor al permitirles entrar en su estafa.

Hay que tomar en cuenta que existen versiones casi legales de algunas de las ocho prácticas de fraude arriba mencionadas. La exposición total a los riesgos inherentes al apalancamiento extremo y la falta de liquidez pueden ocultarse, disfrazarse en activos y pasivos fuera de balance, etc., mientras que los estados financieros con divulgaciones aturdidoras, seguramente fueron debidamente firmadas por despachos financieros comprados y cegados por la codicia. Ahí está el caso de Vinson & Elkins, una firma de abogados independiente, que en su momento concluyó, en su revisión de las prácticas contables de la empresa Enron, que no habían encontraron ningún delito.

En la historia de FTX, hay muchos afectados y es posible que veamos otras piezas del domino financiero (en especial en el mundo de las criptomonedas) caer.  Ahí está el caso de Crypto Bank Silvergate, que busca calmar a sus accionistas ante su elevada exposición a FTX (el precio de la acción ha caído más del 50% este mes). En las próximas semanas veremos como todos los que se queden cortos por las pérdidas, los reembolsos y las reclamaciones de la contraparte estarán desesperados por ocultar su exposición a la insolvencia por las pérdidas del lado izquierdo de sus balances. Los seres humanos somos animales de manada, y una vez que la manada se asusta, la confianza en las garantías se desploma rápidamente. Todos los ojos están puestos en los riesgos de la contraparte y el mercado real de activos.

Una vez que se revele que los activos que las empresas tienen, valen mucho menos de lo que piensan, el resultado inevitable será la insolvencia. ¿Hasta dónde caerán las  fichas del dominó tras el colapso de FTX? Muy posiblemente mucho más lejos de lo que los crédulos creen posible.

¿Es el final de las criptomonedas? La confianza en las instituciones financieras convencionales se basa en parte en la validación gubernamental: el gobierno supervisa los bancos, regula los riesgos que pueden asumir y garantiza los depósitos hasta cierto límite que cubre a la mayoría de los clientes del banco, mientras que las criptomonedas operan en gran medida sin supervisión y están expuestas a muchos más riesgos. Por tanto, los inversionistas deben confiar en la honestidad y la competencia de los empresarios del mundo cripto; cuando ofrecen rendimientos excepcionalmente buenos, los inversionistas deben creer no solo en sus competencias sino también en que son unos genios.

Todas las predicciones anteriores sobre la inminente desaparición de las criptomonedas han resultado incorrectas. De hecho, el hecho de que Bitcoin y otras criptomonedas no sean realmente utilizables como dinero no significa que vayan a perder la totalidad de su valor. Pero si después de lo sucedido con FTX, el gobierno finalmente interviene para regular las criptoempresas, lo que, entre otras cosas, les impediría prometer rendimientos imposibles de entregar y limitaría su apalancamiento, es difícil ver qué ventaja tendrían estas empresas sobre los bancos comunes o fondos de inversión. Pero incluso si el valor de Bitcoin no llega a cero (lo que podría suceder), el día de hoy hay un caso sólido de que la industria de la criptografía, que se veía tan inmensamente grande hace solo unos meses, se dirige al olvido.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

Los riesgos inherentes de las criptomonedas

El miércoles 9 de junio, El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una ley que le da a la criptomoneda Bitcoin el carácter de “moneda de curso legal”, es decir, de dinero. De esta manera, en ese país el Bitcoin podrá ser usado “en cualquier transacción y cualquier título que las personas naturales o jurídicas públicas o privadas requerían realizar”. De igual forma, siendo que la moneda oficial de El Salvador es el dólar estadounidense, el tipo de cambio entre el Bitcoin y el billete verde será determinado libremente por el mercado y todo precio en El Salvador “podrá ser expresado en bitcoin”, además de que se obliga a todo agente económico a “aceptar bitcoin como forma de pago”. Quedan excluidos quienes por hecho notorio y de manera evidente “no tenga acceso a la tecnología” que permite ejecutar las transacciones.

Desde mi punto de vista, el autorizar una criptomoneda sumamente volátil como moneda de curso legal y con la que puedes pagar tus impuestos, es una enorme tontería. Pero ese no es en tema de esta entrega. El propósito es abordar dos cuestiones: primero, si la aprobación del Bitcoin como moneda de curso legal en un país que mantiene relaciones con Estados Unidos provoca que la mayor potencia económica mundial le tenga también que conferir el mismo carácter de “moneda”; y 2. Algunas de las razones por las cuales el Bitcoin probablemente esté destinado a ser simplemente una gigantesca  burbuja especulativa del Siglo XXI. Esto no quiere decir que la tecnología del blockchain no sea extremadamente útil, el tema es con las criptomonedas.

Implicaciones legales para Estados Unidos

La aprobación de esta ley hay provocado toda clase de especulaciones en el sentido de cómo reaccionará Estados Unidos y si la legislación estadounidense le dará estatus de dinero de curso legal.  En este sentido, previo a la aprobación de la Ley Bitcoin, el despacho estadounidense SmithAmundsen publicó una nota en la que señala que en principio no es claro el impacto que esta medida tendrá en la valuación de las reservas de divisas de El Salvador y cómo esto podría afectar su acceso al crédito en los mercados de capitales (https://www.jdsupra.com/legalnews/the-impact-of-el-salvador-recognizing-7997113/).

Respecto a las implicaciones para los Estados Unidos, SmithAmundsen menciona que según la legislación estadounidense, el Bitcoin está regulado como un commodity por parte de la Comisión de Comercio de Futuros de Commodities (CFTC por sus siglas en inglés). Por su parte el IRS (el SAT de EE.UU.) cataloga a la criptomoneda como «propiedad» para los efectos del impuesto sobre la renta federal. Por lo tanto, el tratamiento de Bitcoin según la ley de los EE.UU., probablemente no se verá afectado por la ley aprobada por El Salvador.

Sin embargo, algunos analistas han especulado que la adopción de Bitcoin por parte de El Salvador como moneda de curso legal podría hacer que el Bitcoin caiga dentro de la definición de «dinero» por parte del Código Uniforme de Comercio (UCC) de EE.UU. Dicho ordenamiento define el dinero como: [Un] medio de cambio actualmente autorizado o adoptado por un gobierno nacional o extranjero. El término incluye una unidad de cuenta monetaria establecida por una organización intergubernamental o por acuerdo entre dos o más países.

El que el Bitcoin entrara dentro de la definición de «dinero» del UCC tendría gigantescas implicaciones legales para todo el planeta. Sin embargo, la profesora Jeanne L. Schroeder no está de acuerdo con esa evaluación. Señala que “El Bitcoin no podría convertirse en “dinero” bajo las definiciones de la UCC, incluso si un gobierno lo adopta. El problema es que, aunque está redactado de manera desarticulada, en contexto, está claro que el término bajo la UCC se limita a moneda física o ‘mano a mano’ «. La interpretación es que la UCC limita el término «dinero» a la moneda física.

No obstante lo anterior, el despacho SmithAmudsen admite que no existe jurisprudencia o autoridad legal formal que permita predecir cómo se tratará al Bitcoin para efectos del UCC. Una vez que El Salvador ha aprobado la Ley Bitcoin, es un hecho que veremos una nueva ronda de debates sobre cómo deben Estados Unidos y otros países, tratar a Bitcoin.

Habiendo dicho todo lo anterior, me gustaría ahora abordar el segundo tema de esta entrega, el cual consiste en mencionar los riesgos inherentes a las criptomonedas, así como las contradicciones en las que han caído sus usuarios, una vez que éstas se han popularizado.

De acuerdo con un análisis de Chi Lo, publicado el 21 de mayo de este año en el blog de BNP Paribas Asset Management y titulado “Los riesgos inherentes de las criptomonedas: cuando bitcoin se encuentra con la CBDC de China”, se hace un magnífico recuento de los grandes retos que enfrentan las criptomonedas, tales como seguridad, medio ambiente, competencia por parte de las monedas digitales de los bancos centrales, entre otros.

Chi Lo comienza señalando que el incremento en los controles regulatorios, debido a que los bancos centrales protegen su soberanía de política económica y los gobiernos nacionales buscan mitigar el cambio climático, es un riesgo inminente para las criptomonedas. En este sentido no debe sorprender que la posición oficial de China es ‘anti-cryptos’.

El anonimato de las criptomonedas, especialmente en el caso de Bitcoin, viene con el costo de que no existe ningún recurso ni protección contra el robo, la pérdida u otras formas de delitos financieros. Esto crea un riesgo inherente que el mercado crypto está tratando de solucionar. Irónicamente, las posibles soluciones son las de la banca tradicional y son un mal augurio para las criptomonedas, ya que se destruye su característica de anonimato imposible de rastrear.

A largo plazo, la “protesta social” que ha dado popularidad al uso del Bitcoin podría mover a los los gobiernos nacionales a mejorar su gestión macroeconómica y fortalecer el marco de sus instituciones. De materializarse esto, las criptomonedas podrían verse marginadas por el auge de las monedas digitales de los bancos centrales caracterizadas por un ‘anonimato controlable’, como el planteado por el modelo chino.

El Bitcoin- Un nuevo tipo de arreglo institucional

La fiebre de las criptomonedas ha aparecido en los titulares de los diarios financieros, con el aumento del precio de Bitcoin (y su posterior debacle el último mes), además de que ha generado un intenso debate respecto del costo ambiental que implica la tecnología de criptomonedas. Sin embargo, estos pueden ser un tema secundario en comparación de una importante tendencia en desarrollo, que es la digitalización de la moneda de China, el yuan o renminbi.

La moneda digital del banco central (CBDC por sus siglas en inglés), oficialmente llamada Pago Electrónico en Moneda Digital (DCEP o ‘e-CNY’ en el caso de China), también pone en evidencia los riesgos inherentes de las criptomonedas. Las CBDCs podrían conducir a la desaparición de las cryptos cuando se pueda restablecer la confianza pública en la política monetaria y en las instituciones gubernamentales.

El punto de partida para el Bitcoin, y las criptomonedas en general, es la pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales como el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) y otras del mundo desarrollado, sobre todo después de la Gran Crisis Financiera de 2007-08 y ahora con el enorme crecimiento del dinero fiat en prácticamente todo el mundo tras la pandemia de Covid-19. El Bitcoin ha surgido como un nuevo tipo de arreglo institucional en el que los participantes acuerdan el valor del dinero sin el respaldo de instituciones públicas como los bancos centrales. La persistente idea de que Estados Unidos se aproxima a un periodo de elevada inflación provoca que más personas estén interesadas en cubrirse en instrumentos como el Bitcoin.

El costo ambiental del Bitcoin

El proceso de ‘minería’ de bitcoin, que determina su suministro finito de 21 millones de bitcoins en circulación para 2040, tiene un costo ambiental significativo en términos de consumo masivo de electricidad. Éste ha experimentado un aumento exponencial a lo largo de los años. El Centro de Cambridge para las Finanzas Alternativas estimó que la industria minera de bitcoins consumía alrededor de 143 teravatios-hora de electricidad al año en mayo de 2021, equivalente al 0.6% del consumo total de energía del mundo.

A modo de comparación, la red eléctrica principal de Australia usa menos de 200 teravatios-hora al año y toda Argentina usa solo 125 teravatios-hora al año. Bajo las iniciativas globales para el control del cambio climático, la minería de bitcoins se enfrenta a un riesgo inminente de un mayor control regulatorio global.

Este riesgo es especialmente prominente en China, donde el carbón es la principal fuente de energía, ya que ahí se lleva a cabo el 65.1% del total de la minería de Bitcoin. En su decimocuarto plan quinquenal, China estableció metas para que las emisiones de carbono alcancen su punto máximo para 2030 y para la neutralidad de carbono para 2060. Las fuertes emisiones provocadas por la minería de bitcoins podrían socavar estos esfuerzos de reducción de carbono.

La estrategia Anti-Bitcoin de China

El gobierno chino está comenzando a controlar la minería de bitcoins a medida que implementa los objetivos climáticos. Incluso las provincias ricas en energía renovable no quieren aceptar proyectos de minería de bitcoins. Prefieren favorecer los proyectos de uso intensivo de energía que se ajusten a los objetivos de desarrollo de Beijing. La minería de Bitcoin definitivamente no contribuye al desarrollo económico per se.

Desde el 2013, el Banco Popular de China (PBoC) prohibió a los bancos y comercios hacer transacciones con bitcoins. En 2017, cerró todos los exchanges (intercambios) nacionales y prohibió las ofertas iniciales de monedas (ICO) que creaban criptomonedas para financiar nuevas empresas. Se puede argumentar que, en estas circunstancias, la industria de bitcoins simplemente se mudaría de China a otro lugar. Evidentemente eso no ha sucedido.

Sin embargo, desde una perspectiva de control climático, es probable que el riesgo regulatorio que se observa ahora en China también surja en otros países. Por lo tanto, la minería de bitcoins / criptomonedas no tendrá a dónde ir a largo plazo. El impacto a corto plazo en la oferta podría presionar al alza el precio de bitcoin, inflando y prolongando la actual burbuja en su precio.

A pesar de la prohibición de China, millones de chinos todavía comercian con bitcoins a través de exchanges en el extranjero, o a través de corredores locales que organizan intercambios entre pares que no tienen un Exchange. Esto ha llevado al PBoC a comenzar a explorar la emisión de una moneda digital oficial, el DCEP. Las pruebas y experimentos con su circulación comenzaron en 2017. Beijing incluso planea usar su e-CNY como medio de pago en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 en China.

Las monedas digitales de los bancos centrales están en camino

La tendencia es que los bancos centrales mundiales desarrollen y ofrezcan sus propias monedas digitales, tanto por razones económicas y políticas. En opinión de Chi Lo, esto podría marginar a las criptomonedas. Económicamente, los países quieren proteger sus sistemas monetarios y monedas para salvaguardar la soberanía de la gestión económica. La postura de China es claramente anti-bitcoin, con el PBoC apuntando a reemplazar el efectivo con un e-CNY controlado centralmente que le dará un ‘anonimato controlable’. Este es un ataque directo al anonimato irrastreable de los criptos.

El suministro fijo de bitcoins (y criptos) implica un gran ‘apocalipsis económico’ potencial que los bancos centrales quieren evitar. Una economía ‘basada en bitcoins’ (es decir, con el bitcoin de suministro fijo reemplazando todo el dinero fiduciario) le impediría al banco central tener la capacidad de llevar a cabo una política monetaria expansiva o anticíclica. Es simple economía: si fija variables nominales (Bitcoin, en nuestro caso), la producción real tiene que ajustarse a la baja para absorber cualquier impacto económico.

Entonces, en el caso de una recesión económica, cuando el suministro de bitcoins no puede expandirse, la producción económica entraría en caída libre. Fue este problema de la oferta monetaria rígida, lo que llevó a la desaparición del Patrón Oro y del sistema de Bretton Woods. Ambos privaron a los gobiernos de la capacidad de contrarrestar los grandes shocks económicos negativos, las crisis financieras y la deflación de los precios de los activos. ¿Alguien todavía piensa que el suministro fijo de Bitcoin es la panacea?

Políticamente, las CBDC inyectarán una nueva dimensión de intereses soberanos en competencia al ejercer influencia global en una futura guerra de divisas. Cuando una CBDC es generalmente aceptada por la comunidad global, impulsará el dominio de la moneda del país emisor en el fondo de reservas globales.

Las divisas se valoran como activos de reserva cuando cumplen dos condiciones:

1) Cuando sean estables, líquidos y ampliamente utilizados en transacciones internacionales.

2) Cuando están respaldados por un país que tiene vínculos importantes con el sistema global.

La revolución digital monetaria de China la está encaminando para satisfacer estos criterios, aunque a largo plazo. China también está inspirando la emulación, presionando a otros países para que exploren el desarrollo de CBDC, tal y como lo están haciendo el Banco Central Europeo y la FED.

Las crypto dándose un balazo en el píe

La comunidad crypro está contraatacando abordando el tema de la seguridad de Bitcoin y los enormes problemas de consumo de energía. Es por ello que han surgido nuevos jugadores intermediarios, como las carteras de custodia. Éstas permiten a los dueños a mantener sus criptomonedas en billeteras virtuales centralizadas, lo que les brinda las funciones elementales de recuperación de contraseña y protección de acceso, elementos de protección similares a los de la banca en línea.

Para reducir el consumo de energía, los desarrolladores de criptografía están explorando diferentes sistemas de incentivos y soluciones tecnológicas para reemplazar la computación de alto consumo de energía con modelos más eficientes. En particular, los sistemas basados ​​en la “prueba de participación” pueden establecer un consenso más rápido. Sin embargo, esto también significa que la integridad de este sistema depende de que la mayor parte de la tenencia de una criptomoneda permanezca en manos de jugadores honestos. Realmente no resuelve el problema del uso indebido de bitcoins / criptos por parte de los delincuentes. Además, los pesos de información en los que se basan los sistemas de prueba de participación dependen a su vez de que los saldos de monedas sean fácilmente verificables en un libro de contabilidad digital sin la necesidad de información externa. La identidad del titular es inevitablemente necesaria para la verificación. ¿Quién tiene la identidad legal de los poseedores de monedas? ¡El Gobierno!

Es obvio que estas soluciones replican algunas de las características del sistema financiero convencional. Requieren la participación del gobierno y la divulgación de la identidad del titular, ambos de los cuales se supone que el Bitcoin evita. Es así que la comunidad criptográfica se está disparando en el pie. Esto destaca otro tema clave: la confianza, en la que las criptomonedas se centran en atacar.

Instituciones débiles vs fuertes

Cuando la gente disfruta de sistemas legales y económicos sólidos, con un gobierno eficaz, buenas leyes de protección al consumidor, una política monetaria sólida y garantías gubernamentales como el seguro de depósitos contra quiebras bancarias, entonces la ventaja del anonimato que ofrece el Bitcoin resulta poca cosa.

Esencialmente, las criptomonedas prosperan en un entorno institucional débil. Entonces, cuando un sistema democrático fuerte se deteriora y la confianza del público en sus instituciones gubernamentales disminuye, surgen las criptomonedas, como se ve en el aumento del Bitcoin a raíz de la crisis financiera de 2008-09 cuando los promotores de criptomonedas capitalizaron el miedo y la desconfianza al dinero fiduciario. La evidencia sugiere que más que cualquier otra cosa, la fuerza de la demanda de bitcoins en las economías democráticas ricas avanzadas refleja una pura especulación sobre un posible colapso del sistema monetario o un esquema piramidal Ponzi donde el objetivo es salirse antes del colapso.

Esto, a su vez, sostiene que si los gobiernos y sus agencias quieren salvaguardar su soberanía de política económica, deben actuar juntos para recuperar la confianza pública. Al ver esto de manera positiva, la ‘protesta criptográfica’ es una llamada de atención para que los gobiernos cambien su comportamiento de gestión monetaria y se vuelvan más responsables para recuperar la credibilidad y la confianza pública.

Crypto no ha ganado el día

El intercambio de moneda digital Coinbase se convirtió en una empresa pública en abril de 2021 con gran fanfarria. Los partidarios de las criptomonedas argumentaron que su salida a bolsa de valores exitosa estableció a las criptomonedas como una fuerza a tener en cuenta en Wall Street. Respecto a este punto, Chi Lo es escéptico, por decir lo menos.

¿Por qué la gente todavía quiere este exchange y por qué sus acciones todavía tienen un precio que se cotiza en dólares estadounidenses en lugar de bitcoins? Las tecnología blockchain debería permitir al mundo eliminar al intermediario (Coinbase) y permitir un comercio directo sin problemas. Sin embargo, irónicamente, Coinbase es el mayor intermediario de comercio de cryptos. Su exitosa cotización y precio en dólares estadounidenses demuestran que la comunidad criptográfica no ha podido abandonar el sistema tradicional de dinero fiduciario controlado por el estado y la importancia de los intermediarios.

Peor aún, a los 56 millones de usuarios de Coinbase no les importa que la mayoría de sus transacciones ni siquiera se liquiden a través de ninguna blockchain o cadena de bloques. Esto es evidencia de que su motivación es la especulación, de manera que los especuladores solo están interesados ​​en usar bitcoin para obtener más dólares estadounidenses (la moneda fiduciaria que se supone que debe eliminar). Por lo tanto, el esquema Ponzi, disfrazado de Bitcoin, es sólo una historia cautivadora, pero ficticia, con la esperanza de que los precios seguirán subiendo hasta llegar al millón de dólares por Bitcoin. Cuando la historia se derrumbe, toda la pirámide se derrumbará.

Chi Lo concluye señalando que si el éxito de la cotización de Coinbase nos dice algo, es que los estados nacionales, no las criptomonedas, ganarán  la batalla y que se retendrá el control del sistema financiero del dinero fiduciario.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt