Derivado de que las presiones inflacionarias continúan en Estados Unidos, el pasado jueves 2 de noviembre, el Banco de la Reserva Federal (FED) anunció su decisión de aumentar su tasa de interés de fondos federales una vez más en 0.75 puntos porcentuales para llevarla a un nivel de 3.75% a 4.00%. De la mano de lo anterior, vemos que la semana pasada, la hoja de balance de la FED alcanzó su nivel más bajo del año, con una caída de $242 mil millones de dólares desde su máximo en abril. Con esto vemos que el banco central estadounidense está acelerando el ritmo de apretón cuantitativo (QT).

No obstante lo anterior, el mundo sigue enfrentando enormes riesgos en materia financiera derivado de la explosión monetaria y de deuda de los últimos 50 años, misma que se exacerbó desde 2008. En un  artículo de Egon von Greyerz, publicado en GoldSwitzerland.com el 30 de octubre, y titulado “$2 Quadrillion Debt Precariously Resting On $2 Trillion Gold” nuevamente se pinta un panorama muy negro para el sistema financiero global y se hacen una serie de recomendaciones para protegerse de los riesgos por si llega el apocalipsis financiero.

Egon von Greyerz

El circo mundial

El artículo de von Greyerz comienza haciendo una descripción de lo que él denomina un circo mundial, que está llegando cada vez a más naciones, tal y como se esperaba. Este circo político es normal que ocurra justo en los momentos finales de la era de la burbuja financiera más extraordinaria de la historia.

Obviamente, es la creación de deuda, la impresión sin control de dinero y la resultante degradación de la moneda, lo que ocasionará la inevitable caída de otro sistema monetario más. Esta ha sido la norma a lo largo de la historia.

La historia de esta caída comenzó en esta ocasión con el cierre de la ventana de convertibilidad de oro por dólares, en agosto de 1971. Ese fue el comienzo de un circo financiero y político que fue agregando continuamente más riesgo con el fin de mantener el show en marcha.

Una agitación económica siempre provoca un caos político con una puerta giratoria de líderes y partidos políticos que van y vienen. Y esto es lo que está empezando a suceder ahora. Veamos el caso del circo en el Reino Unido, con un desfile de personajes que hemos visto entrar y salir de Downing Street en los últimos seis años. Primero fue el primer ministro David Cameron, quien tuvo que renunciar en 2016 debido a un mal manejo del Brexit. Luego, le siguió Theresa May, quien tuvo que irse en 2019 porque no pudo hacer nada, incluido en materia del Brexit. Luego llegó Boris Johnson, quien ganó la mayoría conservadora más grande de la historia, pero se vio obligado a renunciar en 2022 debido a sus escándalo de Partygate durante el Covid.

Llegó Liz Truss como primer ministro en septiembre de este año, pero solo duró 44 días debido al mal manejo del presupuesto por parte de ella y su ministro de finanzas, Kwasi Kwarteng. En unos días consiguieron colapsar la libra y los gilts (bonos) del Reino Unido en los mercados internacionales, lo que provocó que el Banco de Inglaterra tuviera que intervenir. Tanto los gilts, instrumentos financieros derivados y fondos de pensiones del Reino Unido estuvieron al borde de la implosión.

Liz Truss y Rishi Sunak

Y ahora el carrusel ha cerrado el círculo con la llegada de Rishi Sunak, el ex canciller de Hacienda de 2020 a 2022, tomando el timón gracias a que Boris Johnson se retiró de la contienda. Boris claramente decidió que los discursos y otros compromisos privados serían más fructíferos que ser parte del circo. Pero seguramente no pasará mucho tiempo antes de que vuelva a intentar volver.

¡Qué circo!

La evidencia muestra que al final de una era económica, tenemos los peores líderes que siempre prometen pero nunca cumplen.

Y es que en un sistema global en bancarrota, se llega a un punto en el que el valor del dinero impreso muere y cualquier cosa que prometa un líder ya no se puede comprar con dinero falso (fiat) que siempre tendrá CERO valor intrínseco.

Pero nadie debe creer que esto solo está sucediendo en el Reino Unido. Los Estados Unidos tienen un líder que lamentablemente es demasiado viejo y no está al mando, tienen a un “encargado” que no es respetado por nadie. Entonces, si Biden, como muchos creen, no llega al final de su período, es probable que EE.UU. tenga un verdadero circo de liderazgo. Además, la economía de EE.UU. tiene una enfermedad crónica y ha tenido que conducirse con déficits fiscales durante 90 años para poder crecer. Lo que mantiene vivo a los Estados Unidos temporalmente es el dólar, que es fuerte porque es el caballo menos feo en el establo de las monedas. O como se dice coloquialmente: “en el reino de los ciegos el tuerto es rey”.

Por su parte, Angela Merkel le dejó una muy mala mano al canciller Olaf Scholz en Alemania, pero ciertamente las cosas no han mejorado desde que asumió el cargo en 2021 y Alemania está al borde del colapso en medio de una crisis energética.

La mayoría de los países están igual. Macron no tiene mayoría en Francia y las huelgas paralizan su país a diario. Y su nueva contraparte italiana, la primera ministra Georgina Meloni, ciertamente no midió sus palabras cuando en un discurso le dijo sus verdades al presidente francés después de que éste hubiera hecho comentarios sobre Italia, calificando al país de «repugnante, cínico e irresponsable».

Pero para las personas (como yo) que tienen dificultades para aceptar la ola actual de Wokeismo en el mundo, el ataque de Meloni a esta moda (o movimiento) y su fuerte defensa de los valores familiares es «imprescindible». Por lo tanto, nos da una luz de esperanza de que aún quedan líderes que se atreven a expresar sus puntos de vista, que la mayoría de los medios, incluidas las redes sociales, censuran hoy.

Servidumbre por deuda

La historia nos muestra las diferentes formas como se ha dado el castigo por falta de pago.

A principios de la República romana, hace unos 2,500 años, había una servidumbre por deudas llamada Nexum. En términos simples, un prestatario comprometía su persona como garantía para el pago de la deuda. Si no pagaba su deuda, a menudo era esclavizado por un período indeterminado.

Saltando rápidamente a los tiempos modernos, significaría que la mayoría de las personas, especialmente en Occidente, serían esclavos de la deuda hoy. ¿Y qué hace la gente endeudada? Pues trabajar incansablemente para “tratar” de pagar sus deudas.  Es así que la gran diferencia hoy es que la mayoría de las personas son esclavas por deudas pero tienen libertad física. Dado que prácticamente nadie, individuos, empresas o estados soberanos, no tiene la intención ni la capacidad de pagar la deuda, el mundo ahora tiene una esclavitud de deuda crónica con respecto a los grandes dueños del capital.

Pero es incluso peor que eso. En la práctica sabemos que el campo de juego está totalmente sesgado a favor de los bancos, las grandes empresas y los ricos. Cuanto más dinero puedas jugar, más dinero podrás ganar.

Deuda global de $300 billones más $2.2 miles de billones de derivados y pasivos

Solo hay que mirar lo sucedido en los últimos 50 años, desde 1971. A nivel mundial, los gobiernos y los bancos centrales han contribuido a la creación de casi $300 billones de dólares de dinero nuevo, más una gigantesca cantidad de cuasi dinero en la forma de pasivos no financiados e instrumentos financieros derivados por un monto de $2.2 miles de billones, lo que hace un total global de 2.5 miles de billones de dólares ($2,500,000,000,000,000 USD).

A medida que la deuda explota por la subida en las tasas de interés y surge la necesidad de refinanciar (dada la imposibilidad de amortizar capital), el mundo podría enfrentar una carga de deuda de 3 mil billones de dólares para 2025-2030 a medida que los derivados y los pasivos no financiados se conviertan en deuda.

Derivados: el arma financiera más peligrosa creada

Los derivados no son un instrumento nuevo. Por ejemplo, durante la burbuja de la tulipomanía en Holanda en el siglo XVII, ya era posible intercambiar opciones sobre bulbos de tulipanes. Una “opción” es una clase de instrumento financiero derivado que le da al poseedor el derecho a comprar (call) o a vender (put) un activo con un determinado precio en el futuro.  Un ejemplo muy simple es que si yo tengo un contrato put de $10,000 USD con un precio de ejecución de $20.50 pesos por dólar con vencimiento en junio de 2023, al llegar la fecha de ejecución, si el tipo de cambio ese día está en 20.00 pesos por dólar, desde luego que me va a interesar ejecutar el put y me ganaría $5,000 pesos (menos el coso de la prima); si el día de la ejecución del contrato el tipo de cambio spot está en $21 pesos por dólar, entonces no ejecuto el put y sólo pierdo la prima que pagué por comprar la opción.

Hoy en día, el sistema financiero ha desarrollado toda clase de derivados para convertirse en instrumentos tan sofisticado que prácticamente ninguna transacción financiera puede llevarse a cabo sin involucrar alguna forma de cobertura a través de derivados.

Pero el mayor problema con los derivados es que los quants (profesionistas que usan técnicas cuantitativas, matemáticas, estadística y programación para modelar el valor de instrumentos financieros) que los crean no entienden las consecuencias de sus acciones. Y la alta gerencia de bancos y empresas, incluidas las juntas directivas, no tienen ni idea del riesgo masivo que representan los derivados.

El colapso en 1998 del LTCM (Long Term Capital Management), creado por los premios Nobel y la crisis de las Sub-Prime de 2007-2009 es una prueba clara del desconocimiento del riesgo de los derivados. Nuevamente vemos un ejemplo muy sencillo de este desconocimiento analizando la debacle de la empresa Comercial Mexicana, cuyos financieros jugaban a las finanzas con derivados del tipo de cambio.

Aparte, parece que cualquiera puede recibir un premio Nobel hoy. Solo vean el caso de Ben Bernanke, quien ha sido galardonado con el Premio Nobel de economía 2022. Hay que recordar que Bernanke, cuando encabezó la FED, imprimió más dinero que nadie en la historia a través del mecanismo de alivio monetario (QE por sus siglas en inglés). Lo que tenemos que entender es que el comité que elige al ganador del premio Nobel de economía es el Riksbank (banco central) sueco, que está lleno de impresores de dinero keynesianos.

Los derivados han sido una gran fuente de ganancias para todos los bancos involucrados. Inicialmente se crearon como instrumentos de cobertura defensivos, pero hoy en día son el instrumento financiero de destrucción más peligroso y agresivo.

Hace poco más de 10 años, los derivados globales existentes tenían un valor de 1.2 miles de billones de dólares. Luego, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Basilea decidió unilateralmente de la noche a la mañana, reducir a la mitad sus valores a $600 billones de dólares a través del cambio en la base de cálculo. Sin embargo, el riesgo equivalente a $1.2 miles de billones de dólares aún se mantuvo en ese momento.

Desde entonces, los derivados extrabursátiles (OTC por sus siglas en inglés) y que por definición no cotizan en bolsa, han experimentado un crecimiento explosivo al igual que todos los activos financieros. La belleza de los derivados OTC, desde el punto de vista de los emisores, es que no necesitan declararse como derivados negociados en bolsas.

Y hoy en día no existen sólo derivados de tasas de interés, commodities y Forex (divisas). No, estos instrumentos están involucrados en prácticamente todas las transacciones financieras. Todos los fondos de acciones y bonos involucran derivados. Y hoy en día, la mayoría de estos fondos consisten solo en instrumentos sintéticos y no contienen ninguna de las acciones o bonos virtuales que representan.

Bancos centrales al rescate de bancos del Reino Unido y Suiza

Hace solo un par de semanas, el Reino Unido y, por lo tanto, el sistema financiero mundial, estaban bajo una fuerte presión debido a que los derivados sobre tasas de interés de los fondos de pensiones colapsaron en valor después de conocerse la propuesta de presupuesto presentada por Liz Truss. Los fondos de pensiones están globalmente al borde del colapso debido al aumento de las tasas de interés y el riesgo de insolvencia. Para generar flujo de efectivo, los fondos de pensiones habían adquirido swaps de tasas de interés. Pero a medida que las tasas de los bonos aumentaron, estos swaps colapsaron en valor, lo que requería la liquidación de las posiciones o inyecciones de margen por parte de los fondos de pensiones.

Y, por lo tanto, el Banco de Inglaterra tuvo que apoyar a los fondos de pensiones y al sistema financiero del Reino Unido comprando una vez más toda clase de bonos, por un monto de 65 mil millones de libras esterlinas y así evitar el incumplimiento.

Por su parte, en el último par de semanas hemos visto una situación deprimente en Suiza. Los bancos suizos, a través del Banco Nacional Suizo (SNB), han recibido un apoyo continuo por un monto equivalente a $11 mil millones de dólares a través de swaps de divisas (una forma de préstamos en dólares) desde la Reserva Federal.

No se han revelado detalles de la situación suiza, excepto que 17 bancos están involucrados. También podrían ser bancos internacionales. Pero lo más seguro es que el enfermizo Credit Suisse esté involucrado. Credit Suisse acaba de anunciar una pérdida de 4 mil millones de francos suizos.

Lo que está claro es que estas situaciones en el Reino Unido y Suiza son solo la punta del iceberg de lo que está sucediendo en el sistema financiero internacional. El mundo está ahora al borde de otro momento Lehman Brothers que podría estallar en cualquier momento.

Los bancos centrales necesitan aspirar derivados por $ 2 mil billones de dólares

Estos derivados, que Egon von Greyerz estima en más de 2 mil billones de dólares (no los 600 billones de dólares informados por el BIS), son los que él predice que eventualmente derrumbarán el sistema financiero.

Cada derivado incluye un elemento relacionado a la tasa de interés. Y la construcción de todos estos derivados no anticipó el importante y rápido aumento de las tasas de interés que ha visto el mundo. Hay que recordar que Jerome Powell de la FED y Christine Lagarde del FMI, hace un año llamaban al episodio inflacionario como un fenómeno transitorio.

Con una deuda global de más de $2 mil billones de dólares, la protección es crítica

Este artículo se trata de las desastrosas consecuencias de años de mala y engañosa gestión de los gobiernos y los bancos centrales, que han impactado la economía y el dinero de la gente. Pero según la historia, al paso del tiempo, el oro ha demostrado ser la mejor protección o seguro contra estas malas gestiones.

Los inversionistas globales poseen unos $600 billones de dólares en acciones, bonos y propiedades que han disfrutado de una explosión de su valor durante 50 años (40 años para los bonos). ¿Pero por qué solo tienen $2.3 billones de dólares de un activo que sin falta y durante 5000 años siempre se ha apreciado y nunca ha reducido su valor a cero o que incluso haya visto reducido sustancialmente su valor con el tiempo?

Es el activo más simple de entender y apreciar. Se ve bien, incluso brillante y no tienes que entender la tecnología detrás de él ni el balance. Todo lo que necesitas entender es que, como resultado de su mala gestión monetaria y de deuda, todos los días y todos los años los gobiernos provocan el incremento en el valor de este activo.

Entonces, este activo que solo atrae el 0.5% de las inversiones financieras mundiales y que los gobiernos mantienen continuamente al alza a través de su constante creación de dinero es, obviamente, el oro.

Lo que muy pocos inversionistas saben, en parte porque los gobiernos suprimen este tipo de noticias, es que el oro es el único dinero que ha sobrevivido a lo largo de la historia. Todas las demás monedas han caído sin excepción a tener un valor de CERO y se han extinguido.

Con este récord perfecto de 100% por parte del oro, ciertamente es sorprendente que prácticamente nadie lo posea. Los inversionistas parecen no entender el oro ni su relevancia. Hay muchas razones para esto:

Los gobiernos odian el oro a pesar de que todas sus acciones hacen que el oro se aprecie considerablemente con el tiempo.

Por supuesto, son totalmente conscientes del hecho de que su manejo, totalmente inepto de la economía y del sistema monetario, destruye el valor del dinero fiduciario y aumenta el del oro.

Por eso les conviene ocultar su mala gestión de la economía suprimiendo el valor del oro a través de mercados  en lo que se intercambia es oro de papel (esos mercados que suprimen el valor de los metales, no contemplan la entrega física del mismo).

Pero la ignorancia de los inversores sobre el oro y la renuencia a comprarlo, muy pronto experimentarán un cambio tectónico.

Más de $2 mil billones de dólares de pasivos apoyados en solo $2 billones de oro

El oro total producido en toda la historia del mundo tiene un valor aproximado de unos 10.5 billones de dólares. La mayor parte de este oro está en joyería. Los bancos centrales de todo el mundo tienen $2 billones. Eso incluye $425 mil millones que supuestamente tiene Estados Unidos, aunque muchas personas dudan de esta cifra.

Entonces, con más de $2 mil billones (un dos y quince ceros) de dólares de deuda y pasivos que descansan sobre una base de apenas $2 billones de dólares de oro propiedad del gobierno, pues tenemos una cobertura de oro del 0.1% o un apalancamiento de 1000X.

Así que claramente es una pirámide inversa con una base muy débil. Un sistema financiero sólido necesita una base muy sólida de dinero real. Billones de dólares de deudas y pasivos no pueden sobrevivir descansando en esta débil cantidad de oro. Si el oro subiera 100X hasta los $160,000 dólares por onza, la cobertura sería del 10%, lo que todavía es difícilmente aceptable.

Así que el arma financiera de destrucción masiva de $2 mil billones está ahora en camino de destruir totalmente el sistema financiero fiat mundial. Este es un castillo de naipes global que de acuerdo con Egon von Greyerz, colapsará en algún momento en un futuro no muy lejano.

Obviamente, antes del colapso, los bancos centrales primero imprimirán cantidades ilimitadas de dinero para comprar hasta $2 mil billones de dólares de instrumentos financieros derivados que hay en circulación, convirtiéndolos en deuda en sus hojas de balance. Esto creará un círculo vicioso de más deuda, mayores tasas de interés y mayor inflación, con probable hiperinflación como costo por el incumplimiento de los mercados de deuda.

Ningún gobierno y ningún banco central pueden resolver el problema que han creado. Más de lo mismo simplemente no funcionará. Así que estos son los riesgos financieros gigantescos a los que se enfrenta el mundo ahora.

Obviamente no hay certeza en este tipo de pronósticos. Pero lo cierto es que hay que protegerse de riesgos de esta magnitud. No hay razón para creer que el oro jugará esta vez un papel diferente al que ha tenido a lo largo de la historia, preservando la riqueza y los ahorros.

Parece que el oro se erige como el único protector de un sistema monetario sólido y el único dinero que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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