Lo que el T-MEC significa para China

TMEC-USMCA

El 30 de noviembre se firmará el T-MEC

Después de 13 meses de negociaciones, México, Estados Unidos y Canadá finalmente llegaron a un nuevo acuerdo comercial trilateral. Lo lograron antes de la fecha límite autoimpuesta por la administración del presidente Donald Trump del 30 de septiembre.

El nuevo acuerdo, que actualiza al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue denominado en español como T-MEC (Tratado México, Estados Unidos, Canadá) o bien USMCA por sus siglas en inglés (United States-México-Canadá Agreement). Llama la atención que el nuevo tratado no contiene las palabras “libre comercio”, y se debe destacar que incorpora concesiones clave hacía el proteccionismo estadounidense, fortalece la posición de nuestro vecino del norte en su guerra comercial con China, y que en general, no promueve más el libre comercio en comparación con el TLCAN.

Los detalles del tratado han sido acordados por los negociadores y los legisladores de cada país aún deben aprobar el acuerdo, algo que se espera ocurra hasta el año 2019. Cabe señalar que aunque el T-MEC sea aprobado por los legislativos de cada uno de los tres países, la mayoría de las provisiones del nuevo acuerdo no entrarán en vigor sino hasta el 2020.

¿En qué difiere el T-MEC respecto al TLCAN?

La respuesta corta es que no en mucho. La renegociación del TLCAN fue una promesa de campaña clave del presidente Donald Trump, y el nuevo acuerdo es en su mayoría una mezcla del viejo TLCAN y el fallido Tratado Transpacífico (TPP), del cual Trump se retiró en enero de 2017, tras asumir la presidencia de su país.

Sin embargo, algunos pocos cambios introducidos en el T-MEC tienen grandes implicaciones para el sector automotriz, además de disposiciones que afectan el mercado agrícola, la regulación ambiental, la propiedad intelectual (IP), y el comercio digital. Importante también es la manera en la que el T-MEC apoya los intereses comerciales y económicos estadounidenses, como veremos en esta entrega.

A continuación expondré algunas de las nuevas disposiciones del T-MEC que podrían afectar a otras naciones, en especial a China.

El poder de veto de Estados Unidos tiene a China como objetivo

Muchos observadores han destacado la inclusión del Artículo 32.10 en el T-MEC, el cual establece las consecuencias de negociar un tratado de libre comercio con una “economía que nos sea de mercado”, concepto que para muchos se refiere a China.

Lo que el texto del artículo señala es que si México o Canadá quieren negociar un tratado de libre comercio con China, éstos deben informar a los Estados Unidos con tres meses de anticipación antes de iniciar la negociación. En caso de que se firme un tratado de libre comercio bilateral con China, cualquiera de los tres países que conforman el T-MEC podría retirarse del tratado sólo avisando con seis meses de anticipación.

Para muchos, lo que significa la cláusula “somos nosotros o son ellos” es más simbólica que sustantiva, ya que el Artículo 2205 del anterior TLCAN ya permitía que cualquiera de sus miembros se retirara del acuerdo avisando a las otras partes con seis meses de anticipación; y de manera similar, el T-MEC en su Artículo 34.6 también permite que cualquiera de los países miembros se retiren del tratado avisando con seis meses de anticipación y sin tener que dar ninguna justificación.

Más aun, ni México ni Canadá están siquiera cerca de firmar un tratado de libre comercio con China.  Canadá ha llegado a explorar la posibilidad de firmar un TLC con China, pero la realidad es que ambos países comparten muchas de las lamentaciones que tiene Estados Unidos sobre su relación con China. Por su parte, México busca fortalecer su posición de potencia manufacturera y hace lo posible para ser considerada una alternativa respecto a China, no tendría sentido un TLC México-China.

El T-MEC endurece las reglas de origen e introduce una nueva regla de salario mínimo

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El T-MEC endurece reglas de origen para el sector automotriz. Se piensa que éstas disminuirán la competitividad del sector en la región.

El T-MEC tiene importantes cambios en el sector automotriz. Bajo el nuevo acuerdo, los carros y las camionetas deben tener el 75% de su valor de contenido regional de México, Estados Unidos y/o Canadá para obtener la preferencia de cero arancel. Con el TLCAN dicho porcentaje era del 62.5%.

Esto implica que los fabricantes automotrices que venden a los consumidores de Norteamérica que dejen de abastecerse de algunas partes e insumos de algunos mercados más baratos de Asia, incluidas China, Vietnam y la India. Esto para muchos es un contrasentido porque entonces en aras de aprovechar los beneficios arancelarios, se tendrá una proveeduría más cara y se elevarán los costos finales de mercado.

Más aún, se ha establecido una regla de salario mínimo para el sector automotriz por primera vez. El T-MEC exige que entre el 40 y el 45% de las manufacturas del auto sean producidas por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora para el año 2023. Y de manera similar a lo que indicaba el TPP, el T-MEC permitirá a cada país sancionar a los demás por violaciones laborales que impacten el comercio, aunque el proceso es bastante complejo.

No obstante el optimismo de muchos por esta nueva regla, para algunos más realistas, las reglas de origen y de salario desincentivarán la inversión y la producción en México (o China y Vietnam), donde los sueldos más bajos y la manufactura barata han, ante los ojos de Donald Trump, resultado en pérdida de empleos estadounidenses y cierre de plantas. Esto es algo que Trump espera terminar con el nuevo tratado.

Al mismo tiempo, tales estándares salariales más altos y limitantes al abastecimiento de proveeduría, harán que los carros de Norteamérica sean menos competitivos en los mercados internacionales. Una producción más costosa resultará en precios más altos para los carros y los camiones. Esto podría reducir sus exportaciones al resto del mundo en la medida en que los fabricantes de automóviles en Asia y Europa no están sujetos a las reglas de origen del T-MEC.

Si tal escenario se materializara, para los fabricantes de automóviles extranjeros no sería difícil diversificar sus inversiones en mercados fuera de Norteamérica. Por ejemplo, China es todavía el mercado automotriz más grande del mundo, a pesar de una reciente desaceleración en las ventas. De hecho los analistas de mercado destacan a China por sus mayores estándares de consumo, un mayor interés por la adquisición de autos eléctricos, y gusto por las marcas japonesas y las alemanas de lujo.

Protección a la propiedad intelectual y comercio digital

El T-MEC extiende el término de la protección a la propiedad intelectual de 50 años después de la vida del autor a 70 años después de la vida del autor.

En el sector farmacéutico, el nuevo tratado aumenta la protección para los medicamentos biológicos de 8 a 10 años, lo que protegerá a las nuevas medicinas de la competencia de los fabricantes de genéricos más baratos.

Finalmente, el T-MEC incorpora nuevas disposiciones en materia de economía digital, lo que representa un avance considerable respecto al viejo TLCAN. Se establece que no se podrán cobrar aranceles a los productos comprados electrónicamente, tales como descargas de música o libros electrónicos, y protege a las compañías de internet de manera de que no serán responsables por el contenido producido por usuarios en sus plataformas.

Protección para el gobierno de las demandas de inversionistas

El Capítulo 11 del TLCAN permite a los inversionistas demandar a los gobiernos por los cambios en las políticas que pudieran afectar negativamente sus ganancias futuras. Esto ha sido eliminado para los Estados Unidos y Canadá; en México quedo restringido a unos cuantos sectores, tales como el energético, algo que se percibe como un blindaje para que el próximo gobierno federal no vaya a dar marcha atrás a la reforma energética.

Los aranceles al acero y al aluminio continuarán

Acero

A pesar del acuerdo en el T-MEC, Estados Unidos conserva aranceles al acero y aluminio de México y Canadá

La Sección 232 de los Estados Unidos es una laguna legal que la administración Trump ha utilizado para la imposición de aranceles a la importación de acero y aluminio, incluido para sus socios y aliados:  México, Canadá, la Unión Europea, entre otros. Esta laguna legal continuará en el T-MEC.

La Sección 232 básicamente permite que los Estados Unidos bloqueen la importación de insumos o materiales que sean críticos para la seguridad nacional para asegurarse que el país tenga sus propias fuentes de abastecimiento seguras para el caso de una guerra. Dada esa lógica, la imposición de aranceles no tiene sentido ya que los Estados Unidos obtiene mucho de su acero de sus aliados.

Lo que hace la cláusula es darle peso legal a la habilidad de la administración Trump de imponer tales aranceles proteccionistas a sus industrias nacionales.

Introducción de cláusula de extinción (sunset)

El T-MEC contiene una “cláusula de extinción” en la que se señala que los términos del tratado expiran de manera automática a los 16 años a menos de que sea explícitamente extendido por los tres países miembros. Los Estados Unidos inicialmente querían que la extinción ocurriera a los cinco años.

Adicionalmente, el acuerdo será revisado cada seis años, momento en el que México, Estados Unidos y Canadá pueden decidir extender el T-MEC.

El T-MEC aún debe ser aprobado

El T-MEC debe ser primero firmado, lo cual ocurrirá el 30 de noviembre, para posteriormente ser ratificado por los legislativos de los tres países. Si alguno de los legislativos de los países quiere que se le hagan modificaciones al texto negociado como condición para aprobarlo (por ejemplo en materia laboral o ambiental), esto alargaría la entrada en vigor del nuevo tratado y podría provocar una nueva ronda de amenazas de Donald Trump respecto a abandonar el TLCAN, que al día de hoy sigue estando vigente. Este noviembre hay elecciones en los Estados Unidos y si el partido Republicano pierde el control de la Cámara de Representantes, las cosas se podrían complicar bastante para la aprobación del T-MEC en dicha nación, los Demócratas no querrán darle una victoria fácil a quien ven como el rival a vencer en el año 2020.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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Acerca de Alejandro Gómez Tamez

Lic. Economía @ ITESM Campus Monterrey; M.A. Política para el Desarrollo y Administración Pública @ University of Wisconsin- Madison.
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Una respuesta a Lo que el T-MEC significa para China

  1. Juan Laborin dijo:

    No se comenta nada del sector agrícola……

    Me gusta

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